{"id":1613,"date":"2008-11-05T04:15:32","date_gmt":"2008-11-05T04:15:32","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1613"},"modified":"2008-11-05T04:15:32","modified_gmt":"2008-11-05T04:15:32","slug":"reflexiones-acerca-de-la-inexistencia-del-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1613","title":{"rendered":"Reflexiones acerca de la inexistencia del yo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexiones acerca de la inexistencia del yo<\/strong><\/p>\n<p>Bikkhuni Khema<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La hermana Khema naci\u00f3n en Alemania, se educ\u00f3 en Escocia y en China para luego hacerse ciudadana de los Estados Unidos. En la actualidad reside en el Monasterio Wat Buddha Dhamma Forest, cerca de Sydney, Australia, monasterio fundado en 1978 en tierras compradas y donadas por ella. En 1979 fue ordenada como monja en Sri Lanka y, en 1982 cre\u00f3 el International Buddhist Women&#8217;s Centre (Centro Internacional de Mujeres Budistas), en las inmediaciones de Colombo. Pasa la mayor parte de su tiempo dando cursos de meditaci\u00f3n en diferentes partes del mundo. Y transcurre su Retiro en Epoca de Lluvias en Sri Lanka.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Meditando acerca de la inexistencia del Yo<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Dentro del budismo se utilizan los t\u00e9rminos \u0091yo\u0092 y \u0091no-yo\u0092 de modo que es importante entender que significa este \u0091no-yo\u0092 (anatta), aun cuando se trate de una idea, ya que la esencia de la ense\u00f1anza del Buda se basa en este concepto. Y en cuanto a \u00e9l, el budismo es \u00fanico. Nadie, ning\u00fan otro maestro espiritual ha formulado esta ausencia de Yo del mismo modo que el Buda. Y a causa de haber sido as\u00ed formulado es que podemos hablar de \u00e9l. Mucho se ha escrito acerca del no-yo, pero a fin de poder conocerlo uno ha de experimentarlo. Y a esto apunta esta ense\u00f1anza, a experimentar la inexistencia del Yo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero, para poder experimentar esta inexistencia del \u0091yo\u0092, uno primero debe conocer de un modo cabal de qu\u00e9 se trata el \u0091yo\u0092. Conocerlo. Porque, a menos que no conozcamos de qu\u00e9 se trata este \u0091yo\u0092, esto que llamamos \u0091nosotros\u0092, es imposible que entendamos que quiere decirse con \u0093no existe eso que llamamos yo\u0094. A fin de poder desprendernos de algo, primero debemos tenerlo con nosotros.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 De hecho estamos continuamente tratando de reafirmar el tal yo. Lo que nos hace pensar que este yo es realmente muy fr\u00e1gil porque, si no fuera as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00edamos de necesitar de reafirmarlo continuamente? \u00bfPor qu\u00e9 estamos siempre con miedo, sinti\u00e9ndolo amenazado, temerosos de no conseguir lo necesario para su sobrevivencia? Si fuera tan s\u00f3lido como a veces creemos, no lo sentir\u00edamos tan amenazado de continuo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Reafirmamos nuestro yo una y otra vez a trav\u00e9s de la identificaci\u00f3n. Nos identificamos con un nombre, con una edad, un sexo, una habilidad, una ocupaci\u00f3n. \u0093Soy abogado, soy m\u00e9dico, soy contador, soy estudiante&#8230;\u0094. Y tambi\u00e9n nos identificamos con la gente a la que estamos m\u00e1s apegados. \u0093Soy esposo o esposa, soy madre, soy hijo&#8230;\u0094. A esto nos referimos cuando decimos \u0091yo\u0092. Pero no solo cuando hablamos. Realmente lo creemos, que tal \u0091yo\u0092 es lo que somos. En realidad lo creemos. No hay duda en nosotros acerca de que tal yo es lo que somos. Cuando cualquiera de todos estos factores se ve amenazado, si ser \u0091esposa\u0092 se ve amenazado, si ser \u0091madre\u0092 se ve amenazado, si ser \u0091maestro\u0092 se ve amenazado, o si perdemos la gente que sostiene para nosotros ese \u0091yo\u0092 \u00a1es una tragedia!<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La identificaci\u00f3n yoica se vuelve insegura y \u0091yo\u0092 encuentro dif\u00edcil decir \u0091m\u00edrenme, aqu\u00ed estoy!\u0094. Aceptaci\u00f3n y rechazo est\u00e1n incluidos en esta identificaci\u00f3n. La aceptaci\u00f3n \u0091me\u0092 reafirma, el rechazo \u0091me\u0092 amenaza. Por tanto preferimos que nos acepten y alaguen antes que nos rechacen o reprueben. Con la fama y la infamia lo mismo. P\u00e9rder y ganar. Si ganamos, nuestro ego se acrecienta; si perdemos se siente en peligro. De modo que estamos en una constante pelea, compitiendo. El ego puede perder un poco de su esplendor, puede verse disminuido por cualquiera. Y es algo que a todos nos ocurre. Cualquiera eventualmente nos lo har\u00e1 sentir. Hasta el Buda fue rechazado.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero el rechazo que pueden dirigir a nosotros no es el problema. El problema es nuestra reacci\u00f3n, como recibimos el rechazo. El problema es que nos sentimos disminu\u00eddos. El ego tiene una dura tarea en reafirmarse luego. De modo que respondemos rechazando a quien nos rechaza, haciendo sentir disminuido al otro ego tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Identificarmos con lo que sea que hagamos o con lo que tengamos, ya sean posesiones o personas, es, as\u00ed lo creemos, una cuesti\u00f3n de sobrevivencia. Autosobrevivencia. Si no nos identificamos con esto o aquello nos sentimos como en el \u0091limbo\u0092. Esta es la raz\u00f3n por la que nos cuesta tanto dejar de jugar con nuestros pensamientos mientras intentamos meditar. Porque sin pensar no hay identificaci\u00f3n. Si no pienso \u00bfcon qu\u00e9 me identifico? (Pienso, luego existo!, nota del tr.). Durante la pr\u00e1ctica de meditaci\u00f3n es muy dificil llegar a un estadio en que se detenga el juego con los pensamientos, en que cesen las identificaciones.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Y la felicidad tambi\u00e9n es una identificaci\u00f3n. Soy fel\u00edz, no soy feliz. Porque estamos tan abocados a sobrevivir es que nos estamos cont\u00ednuamente identific\u00e1ndonos. Y cuando esta identificaci\u00f3n se vuelve una cuesti\u00f3n de vida o muerte para el ego -que usualmente es as\u00ed-, entonces el miedo a perderla es tan grande que uno termina viviendo en un estado de perpetuo temor. Ya sea a perder nuestras posesiones o la gente que hace que seamos lo que somos. De modo que el temor es omnipresente. Y lo mismo va para todas las identificaciones. Este no es un estado muy tranquilizador que digamos, y \u00bfa qu\u00e9 se debe? A una sola cosa: al ego, al apego a ser.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Estas identificaciones nos llevan a codiciar posesiones y las posesiones nos vuelven apegados a ellas. Con lo que tenemos, con lo que nos identificamos, terminamos apegados. Este apego hace muy dif\u00edcil que tengamos una opini\u00f3n libre o abierta. Y este apego puede ser de lo m\u00e1s variado, porque puede que no sea a poseciones o a personas, pero seguramente lo ser\u00e1 a opininones y puntos de vista. Nos apegamos a nuestro modo de percibir el mundo. Nos apegamos a las opiniones sobre lo que creemos que nos har\u00e1 fel\u00edces y hasta podemos apegarnos a una idea que nos hayamos formados acerca de qui\u00e9n cre\u00f3 al universo. Cualquier apego, a lo que sea, a\u00fan hasta al gobierno que deber\u00eda gobernar nuestro pa\u00eds, todo ello hace extremadamente dificultoso el ver las cosas tal como son. Tener una mente abierta. Y solo con una mente abierta podemos escuchar nuevas ideas, entender las cosas de distinto modo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Buda compar\u00f3 a quienes escuchaban sus ense\u00f1anzas con vasijas. Y dec\u00eda que hab\u00eda cuatro tipos de vasijas. Las que ten\u00edan un agujero en el fondo, a las que por m\u00e1s agua que les echemos permanecen vac\u00edas -en otras palabras dec\u00eda que sea lo que sea que se ense\u00f1e a estas personas es in\u00fatil. La segunda clase de vasijas es la que est\u00e1 rajada y el agua que contiene se pierde. Esta gente no puede sumar dos m\u00e1s dos. Tienen una rajadura en su capacidad de comprensi\u00f3n. La tercera clase de oyentes es la que se asemeja a una vasija que est\u00e1 llena hasta el tope. El agua no puede guardarse en ella, no cabe m\u00e1s. Lo mismo en esta gente, tan llena de opiniones que no puede aprender nada nuevo. Pero quiz\u00e1 nosotros seamos de la cuarta clase, la de las vasijas sin agujeros ni rajaduras y que est\u00e1n vac\u00edas&#8230;<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Lamentablemente, dudo que as\u00ed sea. Pero s\u00ed quiz\u00e1 nos quede un espacio como para recibir un poco. Porque estar vac\u00edos implicar\u00eda no tener ni siquiera opiniones y por tanto no tener apegos. Ni siquiera acerca de lo que opinemos de la realidad. Sea lo que sea que opinemos que es la realidad, seguramente no lo es, porque si lo fuera, jam\u00e1s volver\u00edamos a sentirnos infelices, ni por un instante. Jam\u00e1s sentir\u00edamos la carencia de nada. Ni de compa\u00f1\u00eda, ni de pertenencias. Ni nos sentir\u00edamos frustrados ni aburridos. Lo que sea que pensemos acerca de la realidad, nos equivocamos. Lo que la realidad es es algo completamente satisfaciente. Si no nos sentimos por completo satisfechos no estamos contemplando la realidad. De modo que, cualquiera sea la visi\u00f3n que de ella tengamos, es parcial o err\u00f3nea.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Y porque es err\u00f3nea o parcial y limitada por el ego, debemos tomarla con pinzas. Cualquier cosa a la que nos aferremos, nos ata. Agarrado a una mesa no creo que pueda ni llegar a la puerta de casa, cuanto menos salir de ella. No podr\u00e9 moverme hasta que no la deje. Cualquier identificaci\u00f3n, cualquier poseci\u00f3n a la que nos apeguemos es lo que nos impide acercarnos a la realidad \u00faltima. Y hasta ahora hemos podido ver con facilidad c\u00f3mo nos aferramos a objetos y personas, pero no es tan f\u00e1cil ver c\u00f3mo nos aferramos a los cinco agregados, los llamados \u0091eskandas\u0092. A ellos es a los que m\u00e1s aferrados estamos. Por completo. Ni siquiera nos detenemos a considerar cuando se trata del apego a nuestro cuerpo, o a sentimientos, percepciones, formaciones mentales o conciencia, \u0097\u0091rupa\u0092, \u0091vedana&#8217;, \u0091sanna&#8217;, \u0091sankhara&#8217;, y &#8216;vi\u00f1\u00f1ana&#8217;. Contemplamos a este cuerpo-mente, \u0091nama-rupa&#8217;, y ni siquiera dudamos de que sea un hecho de que este es \u0091m\u00ed\u0092 sentimiento, \u0091m\u00ed\u0092 memoria, \u0091mis\u0092 pensamientos, \u0091m\u00ed darme cuenta\u0092 o \u0091m\u00ed\u0092 conciencia. Y nadie duda de ello hasta que no se comienza a ver. Y para tal \u0091ver\u0092 necesitamos un poco de espacio libre en nuestras opiniones y creencias.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Aferrarnos es el apego mayor que padecemos. Y mientras nos aferremos jam\u00e1s veremos la realidad. Y no la veremos porque el aferrarse nos lo impide. Tampoco es cuesti\u00f3n de decir, \u0093Bueno, basta, no me aferro m\u00e1s\u0094. No podemos hacerlo. El proceso de tomar el \u0091m\u00ed\u0092 aparte, de no considerarlo como una unidad completa, es gradual. Pero si nuestra pr\u00e1ctica de meditaci\u00f3n tiene alg\u00fan logro ser\u00e1 el de mostrarnos, primero que nada que tenemos, mente por un lado y cuerpo por otro, que no hay una unidad actuando acorde todo el tiempo. Hay una mente que piensa y hace actuar al cuerpo. Ese es un primer paso como para ir conoci\u00e9ndonos un poco m\u00e1s claramente. Y luego podemos distinguir \u0091esto es un sentimiento\u0092 y \u0091llamo de tal modo a este sentimiento\u0092 lo que implica memoria y percepci\u00f3n. \u0093Este es el pensamiento que estoy teniendo acerca de esta sensaci\u00f3n. El sentimiento apareci\u00f3 porque la mente conciente se conect\u00f3 con una sensaci\u00f3n que surgi\u00f3.\u0094<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Distingan las cuatro partes de los eskandas pertenecientes al fen\u00f3meno mental, percepci\u00f3n, formaciones mentales, conciencia cuando est\u00e9n aconteciendo y tendremos una muestra de que tal no es en ralidad mi \u0091yo\u0092. Veremos que son fen\u00f3menos que surgen, que permanecen un instante y que se desvanecen. \u00bfCu\u00e1nto puede permanecer la mente conciente en un objeto? \u00bfCu\u00e1nto tiempo puede durar un pensamiento? \u00bfAcaso los llamamos?<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Este aferrarse es lo que hace surgir al ego. A causa del apego es que surge la noci\u00f3n de \u0091yo\u0092 y estar yo es que sufro los problemas que sufro. Sin un yo que los padezca, \u00bfqu\u00e9 problemas habr\u00eda de tener? Sin ese algo dentro nuestro que tomamos por \u0091nosotros\u0092, por \u0091yo\u0092, o Juan o Pedro, qui\u00e9n puede sufrir un problema? Los eskandas no tienen problemas. Ellos tan solo son procesos. Son fen\u00f3menos, eso es todo. Ah\u00ed van y van. Pero porque me aferro a ellos y trato de mantenerlos y me digo \u0091es m\u00edo\u0092, este es m\u00ed sentimiento, este es m\u00ed deseo, es que los problemas aparecen.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Si realmente queremos vernos libres del sufrimiento, de una vez y para siempre, entonces tendremos que terminar con los apegos. El camino espiritual no es uno de adquisiciones, m\u00e1s bien de abandonos. Cu\u00e1nto m\u00e1s dejamos marchar, mayor ser\u00e1 el espacio que tendremos para ver la realidad. Porque lo que dejamos marchar ya no est\u00e1 m\u00e1s all\u00ed es que tenemos la posibilidad de movernos sin estar aferrados a los resultados de tal movimiento. (wu wei). Inmediatamente nos apeguemos a los resultados de nuestro hacer, nos apeguemos a los resultados de nuestro pensar, estamos atados, estamos limitados ah\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ahora, hay una tercera cosa que hacemos: anhelamos llegar a ser algo o alguien. Queremos llegar a ser buenos practicantes de meditaci\u00f3n, o graduados. Llegar a ser lo que no somos. Y este querer llegar a ser algo nos impide el simple hecho de ser. Y as\u00ed impedidos no prestamos atenci\u00f3n a lo que realmente hay. Todo este asunto de \u0091hacerse\u0092 es, por supuesto, en un futuro. Y como sea lo que sea que depara el futuro es una conjetura, terminamos viviendo en un mundo de sue\u00f1os. De la \u00fanica realidad de la que podemos estar seguros es de la del aqu\u00ed y ahora, y este momento en particular tal como puede tenerse en cuenta \u00a1ya ha pasado! y el siguiente tambi\u00e9n y el pr\u00f3ximo tambi\u00e9n. Esa es la impermanencia de todo. Cada momento pasa, pero nosotros nos aferramos intentando mantenerlo con nosotros, tratando de hacer de ellos la realidad. Tratando de obtener de ellos seguridad. Tratando de que sean lo que no son. Obeserven c\u00f3mo pasan. Ni siquiera podemos nombrarlos a medidad que suceden. (en cada pensamiento 84000 dharmas&#8230;nota del tr.).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Nada hay que sea seguro. Nada en qu\u00e9 apoyarse, nada que sea firme. El universo entero est\u00e1 en un perpetuo proceso de destrucci\u00f3n y construcci\u00f3n. Proceso que tambi\u00e9n padecen la mente y el cuerpo, lo que llamamos \u0091yo\u0092. Pueden creerlo o no, no hace ninguna diferencia. El modo de saberlo es experimentarlo; cuando lo experimenten lo tendr\u00e1n en claro. Lo que uno experimenta es claro. Nadie puede negarlo. Intentar\u00e1n, pero sus objeciones no les afectar\u00e1n porque ustedes lo habr\u00e1n experimentado. Es lo mismo que morder un mango para conocer su sabor.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Y para experimentarlo, uno necesita practicar meditaci\u00f3n. Una mente ordinaria puede acceder a conceptos ordinarios. Si uno quiere entender y experimentar cuestiones extraordinarias deber\u00e1 hacerlo con una mente extraordinaria. Y esta mente extraordinaria deviene a trav\u00e9s de la concentraci\u00f3n. La mayor\u00eda de los practicantes de meditaci\u00f3n han experimentado estados mentales diferentes a los que est\u00e1n habituados. De modo que ya no son m\u00e1s \u0091diferentes\u0092. Pero es conveniente que se los fortifique para que pasen a ser algo m\u00e1s que un estadio de comienzo hasta el punto en que la mente se vuelve algo verdaderamente extraordinario. Extraordinario en el sentido que ahora puede dirigirse directamente a d\u00f3nde quiere llegar. Extraordinario en el sentido de que ya no se ver\u00e1 perturbada por los incidentes de la vida cotidiana. Y cuando la mente puede concentrarse se experimentan estados no conocidos hasta ese momento. Como darse cuenta de que nuestro universo se desintegra y vuelve a ser el mismo durante el proceso meditativo. Requiere pr\u00e1ctica, perseverancia y paciencia. Y cuando la mente est\u00e1 imperturbada, quieta, ecu\u00e1nime, balanceada, la paz surge.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Para ese entonces la mente comprendi\u00f3 la idea de la impermanencia a tal extremo que se percibe a s\u00ed misma como impermanente. Y cuando uno percibe a su propia mente como impermanente hay un cambio en el modo en que ser percibe el mundo. Un cambio que puede compararse con lo que suced\u00eda con los caleidoscopios que jug\u00e1bamos cuando chicos: un peque\u00f1o toque y teniamos una im\u00e1gen totalmente diferente. Toda la imagen cambiaba con un peque\u00f1o toque.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La inexistencia del yo es experimentada a trav\u00e9s del aspecto de la impermanencia, a trav\u00e9s del aspecto de la insatisfacci\u00f3n y a trav\u00e9s del aspecto del vac\u00edo. \u00bfVac\u00edo de qu\u00e9? Tantas veces est\u00e1 mal interpretada la palabra \u0091vac\u00edo\u0092 porque cuando uno la toma como concepto, se pregunta \u00bfqu\u00e9 quiere decirse con \u0091vac\u00edo\u0092?, si ah\u00ed tenemos todo lo que hay, la gente con sus cosas interiores, tripas y huesos y sangre y todo est\u00e1 tan lleno de cosas y ni siquiera la mente est\u00e1 vac\u00eda, plena de ideas, sentimientos, pensamientos. Y hasta cuando no se los tiene, qu\u00e9 quiere decirse entonces con \u0091vac\u00edo\u0092? Lo \u00fanico que est\u00e1 vac\u00edo es el vac\u00edo de una entidad.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 No una entidad espec\u00edfica en nada. Eso es el vac\u00edo. Eso es la nada. La nada tambi\u00e9n es experimentada durante la meditaci\u00f3n. Est\u00e1 vac\u00eda, est\u00e1 vac\u00eda de una espec\u00edfica persona, vac\u00eda de una cosa espec\u00edfica, vac\u00eda de todo lo que sea permanente, vac\u00eda hasta de cualquier cosa que la vuelva importante. Por completo est\u00e1 fluyendo. De modo que el vac\u00edo es eso. Y ese vac\u00edo puede verse en todos lados; puede verse en uno mismo. Y eso es lo que es llamado \u0091anatta\u0092, inexsistencia del yo. Vac\u00edo de una entidad, de una esencia. No hay \u0091nadie\u0092 all\u00ed. Todo es imaginaci\u00f3n. Al principio esto da mucha inseguridad.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Esa persona por la que he estado velando con tanto cuidado, esa persona que intenta hacer esto o aquello, esta persona que es quien me brinda seguridad, que ser\u00eda mi seguro por el resto de mi vida, una vez que descubrimos tal persona&#8230; tal persona no existe. \u00a1Cu\u00e1n inquietante y atemorizadora idea! \u00a1Qu\u00e9 sentimiento de p\u00e1nico brinda! Pero de hecho, es todo lo contrario. Si uno acepta y soporta tal peso y lo atravieza, uno adviene a un completo y absoluto alivio y liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Les cuento una comparaci\u00f3n: imaginen que poseen una muy valiosa joya. Tan valiosa que depositan en ella toda vuestra seguridad por si llegan tiempos duros. Es tan valiosa que la pueden guardar como vuestro seguro de retiro. Y no se la conf\u00edan a nadie. Tienen una caja de seguridad en casa y all\u00ed guardan la joya. Un d\u00eda, luego de haber trabajado durante mucho tiempo, deciden que es tiempo de tomar unas vacaciones, pero, \u00bfqu\u00e9 hacer con la joya? Obviamente no pueden llevarla con ustedes. Compran m\u00e1s cerraduras, traban puertas y ventanas y antes de irse piden a los vecinos que vigilen la casa mientras queda vac\u00eda. Ellos les dicen que se vayan tranquilos y ustedes parten de vacaciones.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Llegan a la playa y la pasan muy bien, las palmeras sacuden sus ramas en la brisa y la playa en la que est\u00e1n es espl\u00e9ndida y de arena limp\u00edsima, el mar es calmo y de aguas c\u00e1lidas. El primer d\u00eda la pasan realmente bien, pero, al segundo d\u00eda ya comienzan las preocupaciones. Los vecinos puede que hayan tenido que visitar a sus parientes, no siempre est\u00e1n en casa y ultimamente en el vecindario ha habido asaltos. Ya al tercer d\u00eda est\u00e1n convencidos de que algo malo ha ocurrido y deciden volver a casa. Entran y van directo a la caja de seguridad. Todo est\u00e1 en orden. Y los vecinos les preguntan \u0093\u00bfPor qu\u00e9 volvieron tan r\u00e1pido? Nosotros est\u00e1bamos cuid\u00e1ndoles la casa, es una pena que hayan pegado la vuelta!\u0094<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Al a\u00f1o siguiente ocurre lo mismo. De nuevo avisan a los vecinos, \u0093Esta vez estaremos ausentes por un mes, realmente necesito estas vacaciones porque estoy muy cansado.\u0094 Y ellos contestan \u0093Por supuesto, no hace falta que se preocupen, v\u00e1yanse.\u0094 Y ustedes una vez m\u00e1s traban todo, puertas y ventanas y se van para la playa. De nuevo el lugar maravilloso. Esta vez la beatitud les dura cinco d\u00edas. Pero al sexto ya est\u00e1n seguros de que algo malo pas\u00f3 en casa. Y pegan la vuelta. \u00a1Pero esta vez s\u00ed ocurri\u00f3! La joya ha desaparecido. Qu\u00e9 desesperaci\u00f3n, que depresi\u00f3n. Y los vecinos no se explican que pudo haber pasado, ellos estuvieron simpre ah\u00ed. Entonces ustedes se sientan y consideran bien todo lo ocurrido y llegan a la conclusi\u00f3n de que, bueno, ya que la joya no est\u00e1 m\u00e1s, dado que no hay m\u00e1s por qu\u00e9 cuidar la casa \u00a1bien pueden volverse a la playa a disfrutar de los d\u00edas de vacaciones! (O peor, la joya sigue estando, pero comprobamos que era falsa, ni los ladrones la quisieron! nota del tr.)<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Esa joya es nuestro \u0091yo\u0092. Una vez que se disolvi\u00f3, todo el l\u00edo de andar cuid\u00e1ndolo se termina, todos los miedo, el trancar puertas y ventanas, el no poder dormir tranquilos, ahora podemos ir y disfrutar mientras vivimos este cuerpo. Luego de esa consideraci\u00f3n el temor ante la posible p\u00e9rdida de algo que nos parec\u00eda tan precioso se transform\u00f3 en un vedadero alivio.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Son tres las puertas que conducen a la liberaci\u00f3n, la insignificante?, la carente de deseo y el vac\u00edo. Si entendemos por completo la impermanencia, \u0091anicca\u0092, es la que llamamos liberaci\u00f3n insignificante? Si entendemos por completo el sufrimiento, \u0091dukka\u0092, es la liberaci\u00f3n por ausencia de deseos. Y si entendemos por completo la inexistencia del yo, \u0091anatta\u0092, es la liberaci\u00f3n del vac\u00edo; que implica que podemos atravezar cualquiera de las tres puertas. Y estar liberados implica no tener ya que volver a padecer un momento de infelicidad. Tambi\u00e9n significa otra cosa: que ya no estamos creando m\u00e1s karma. Una persona que se ha liberado sigue actuando, sigue pensando, sigue hablando y sigue contemplando el mismo panorama que los dem\u00e1s, pero tal persona ha perdido la idea de \u0091yo pienso\u0092, \u0091yo hago\u0092, \u0091yo digo\u0092. El karma ya no vuelve a formarse porque tan solo ah\u00ed quedan pensamientos, actos y palabras. La experiencia pero no quien experimente. Y como ya no se genera m\u00e1s karma, no volver\u00e1 a renacerse. Es la total iluminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 En esta tradici\u00f3n se clasificaron tres estadios previos al cuarto o de liberci\u00f3n completa. El primero, en el que al menos te\u00f3ricamente estar\u00edamos nosotros inscriptos, es el llamado \u0091sotapanna\u0092, \u0091que ha entrado en la corriente\u0092. Es la persona que por lo menos ha visto el Nirvana una vez y por tanto ha entrado en la corriente del Dharma. Tal persona ya no puede ser sacada del camino. Y si la determinaci\u00f3n es fuerte, puede que le quede por renacer una vez m\u00e1s, si su determinaci\u00f3n es pobre, puede que sean siete las veces que ha de renacer. El hecho de percibir el nirvana una vez ayuda a liberarnos de las dificultades que nos ataban previamente. El cambio m\u00e1s dram\u00e1tico es la p\u00e9rdida de la idea que lo que llamamos \u0091yo\u0092 es una entidad en s\u00ed, separada de lo dem\u00e1s. Se pierde la visi\u00f3n err\u00f3nea del yo. Pero ello no indica que un \u0091sotapanna\u0092 est\u00e1 por completo libre del ego. Se ha perdido la idea equivocada, pero ha de reforzarse la correcta, una y otra vez, una otra vez, experimentarla de nuevo y de nuevo hasta que se haga fuerte.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Tal persona ya no sentir\u00e1 atracci\u00f3n ni inter\u00e9s por ning\u00fan tipo de ritual. Quiz\u00e1 los siga realizando, pero por una cuesti\u00f3n de tradiciones o por costumbre, pero ya no cree que puede lograr ning\u00fan tipo de liberaci\u00f3n mediante ellos (si es que alguna vez lo crey\u00f3). Y luego otra cosa m\u00e1s se pierde: las dudas y el escepticismo. Y se pierde porque uno vivi\u00f3 en carne propia, experiment\u00f3 la ense\u00f1anza del Buda y comprob\u00f3 que era tal cual. Hasta ese momento las dudas surg\u00edan, porque, es muy f\u00e1cil pensar \u0093Bueno, puede ser, pero tambi\u00e9n puede que no sea as\u00ed&#8230; \u00bfc\u00f3mo voy a estar seguro?\u0094 Del \u00fanico modo que nos quitamos las dudas es a trav\u00e9s de la experiencia. Y as\u00ed terminan las dudas, porque una vez que uno comprob\u00f3 que las cosas son como las hab\u00eda escuchado, mente y coraz\u00f3n brindan una comprensi\u00f3n que nos ayuda a entender todo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El Dharmma debe tener en su base la idea de que no hay \u0091esencia\u0092 que valga. No hay m\u00e1s que continuidad, y tal continuidad (santana) es la que nos dificulta ver que all\u00ed realmente no hay nada. No hay un algo que hace que las cosas ocurran sino que las cosas simplemente ocurren. As\u00ed es como el primer atisvo que tenemos de esta libertad, esta llamada entrada en la corriente, produce grandes cambios en nosotros. Por cierto que no desarraiga la ambici\u00f3n ni el odio, de hecho ni siquiera los hemos mencionada. Pero, gracias a la nueva comprensi\u00f3n que hemos adquirido, van disminuyendo. No son tan fuertes ni se manifiestan de maneras groseras. Permanecen de una forma sutil.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Los pr\u00f3ximos pasos son el de \u0091quien retorna una vez m\u00e1s\u0092, luego el de quien \u0091ya no retorna\u0092 y luego el de arhant. El \u0091que retorna una vez m\u00e1s\u0092 vivir\u00e1 una vida m\u00e1s en el mundo de los cinco sentidos. Quien \u0091ya no retorna\u0092 no necesita ya de una vida humana y el arhant, es quien ya se ha iluminado por completo. El deseo sensual y el odio solo desaparecen en \u0091los que ya no retornan\u0092 y el completo subyugamiento del ego en el arhant.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Por lo tanto podemos aceptar el hecho de que ya que aqu\u00ed no hay arhats, a\u00fan tenemos codicia y odio. Y no es cuestion de castigarse por tenerlos, es cuesti\u00f3n de entender de d\u00f3nde provienen. Vienen de la ilusi\u00f3n del \u0091yo\u0092. Del deseo de proteger a esa joya, el \u0091yo\u0092. De all\u00ed provienen. Pero con la continua pr\u00e1ctica de la meditaci\u00f3n, la mente se volver\u00e1 cada vez m\u00e1s clara hasta que al fin terminar\u00e1 de entender y ver la realidad trascendental. Y aunque sea por un instante, la experiencia ser\u00e1 de tal impacto que producir\u00e1 un cambio definitivo en nuestras vidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones acerca de la inexistencia del yo Bikkhuni Khema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La hermana Khema naci\u00f3n en Alemania, se educ\u00f3 en Escocia y en China para luego hacerse ciudadana de los Estados Unidos. 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