{"id":161,"date":"2009-04-02T15:06:51","date_gmt":"2009-04-02T15:06:51","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=161"},"modified":"2009-04-02T15:06:51","modified_gmt":"2009-04-02T15:06:51","slug":"espiritualidad-ind\u00edgena-y-plantas-maestras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=161","title":{"rendered":"Espiritualidad Ind\u00edgena y Plantas Maestras"},"content":{"rendered":"<p>http:\/\/www.ricardojimenezo.cl\/blog\/index.php\/category\/plantas\/espiritualidad-indigena\/<br \/>\nPor Ricardo Jim\u00e9nez O. (Publicado en Revista UnoMismo Nro.230 &#8211; Febrero 2009)\u00a0 <\/p>\n<p>Una aproximaci\u00f3n a la espiritualidad ind\u00edgena que establezca puentes hacia el positivismo puede ayudar a abrir caminos de entendimiento y promover un di\u00e1logo fecundo hacia el com\u00fan horizonte de una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia de la realidad.<\/p>\n<p>He estado buscando puentes de encuentro entre quienes valoramos el trabajo terap\u00e9utico con apoyo de las llamadas plantas de poder y quienes discrepan de esta alternativa por considerarla peligrosa o atentatoria contra la salud f\u00edsica o ps\u00edquica. <\/p>\n<p>Un punto de partida f\u00e1cilmente observable es que la l\u00ednea divisoria entre ambos bandos se establece entre quienes hemos tenido la experiencia directa y quienes no. Entre estos \u00faltimos se incluyen algunos que se han aventurado a la exploraci\u00f3n de forma inadecuada y han terminado en lo que vulgarmente se denomina \u0093mal viaje\u0094, atribuyendo el \u0093fracaso\u0094 a la sustancia y no al contexto, la forma y el prop\u00f3sito con que se ingiere. <\/p>\n<p>Siguiendo el pensamiento de Ken Wilber, esto tiene su origen en que el desarrollo de la psicolog\u00eda moderna \u0096humanista y transpersonal\u0096 en Occidente ha utilizado en forma privilegiada la experimentaci\u00f3n directa como v\u00eda de conocimiento, apoy\u00e1ndose para ello en la fenomenolog\u00eda. Su raz\u00f3n es muy clara y evidente: el foco de atenci\u00f3n de la psicolog\u00eda es el mundo interno y subjetivo, al cual s\u00f3lo podemos acceder sumergi\u00e9ndonos en \u00e9l y experiment\u00e1ndolo. Por este motivo, tambi\u00e9n, la alianza entre la psicolog\u00eda transpersonal y las tradiciones espirituales se produce a trav\u00e9s de la veta esot\u00e9rica de estas \u00faltimas, que provee los m\u00e9todos y pr\u00e1cticas para experimentar las realidades espirituales. <\/p>\n<p>En nuestra cultura occidental, el concepto de ciencia est\u00e1 fuertemente cargado hacia el positivismo, que busca su fundamentaci\u00f3n en las realidades externas y objetivas. El di\u00e1logo entre ambas aproximaciones se hace insostenible, porque los m\u00e9todos de validaci\u00f3n de cada una de ellas son totalmente distintos: uno se sustenta en la vivencia subjetiva consensuada, y el otro, en mediciones emp\u00edricas y objetivas. Cada uno de los bandos descalifica al otro. <\/p>\n<p>El camino del entendimiento requiere un acto de generosidad que trascienda la leg\u00edtima defensa de las opciones personales y descubra la necesidad del \u0093oponente\u0094 para invitarlo a participar de una nueva perspectiva m\u00e1s amplia que permita el encuentro. Un punto de partida es asumir que quienes estamos muy identificados con la exploraci\u00f3n de la conciencia por la v\u00eda experiencial hemos descuidado el desarrollo de la ciencia psicol\u00f3gica y espiritual en sus aspectos objetivos y, con ello, contribuimos a ensanchar la grieta cultural que nos separa e impide un di\u00e1logo fecundo. <\/p>\n<p>Quisiera, entonces, hacer una presentaci\u00f3n al tema del desarrollo de la conciencia y la espiritualidad ind\u00edgena, incorporando elementos objetivos simples, que pudieran contribuir a un debate constructivo. <\/p>\n<p>\u00bfAlucinaciones o realidades? <\/p>\n<p>Un ejemplo muy simple, restringido a la facultad de percepci\u00f3n del mundo f\u00edsico, pero muy ilustrativo: Supongamos que\u00a0 estamos en una sala y los invito a mirar una pared de color azul que est\u00e1 al fondo. Si les pregunto qu\u00e9 color ven, la respuesta ser\u00e1 un\u00e1nime: azul. <\/p>\n<p>En seguida, toman una copita de San Pedro y, al cabo de una hora o m\u00e1s, les reitero la pregunta. Les aseguro que la respuesta ya no ser\u00eda la misma: la mayor\u00eda seguir\u00eda viendo el azul como predominante, pero junto a \u00e9l ver\u00edan otros matices y brillos enriqueciendo la experiencia perceptiva. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3\u0085? El juicio que habitualmente surge es: \u00a1Est\u00e1n alucinando!, especialmente de alguien que no ha bebido la p\u00f3cima y observa a este grupo de \u0093locos\u0094 describir una simple pared azul como un cuadro rico en tonalidades y brillos. <\/p>\n<p>Pero hay dos elementos objetivos que hacen dudar de esta calificaci\u00f3n de la experiencia: primero, entre los locos habr\u00eda una sorprendente coincidencia en la descripci\u00f3n de la pared y, segundo, si en ese momento entra a la sala Picasso, lo m\u00e1s probable es que est\u00e9 completamente de acuerdo con la descripci\u00f3n que hacen los locos. <\/p>\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo nos explicamos que diferentes alucinadores puedan coincidir en sus supuestos delirios? Y m\u00e1s a\u00fan, \u00bfpor qu\u00e9 alguien que no ha bebido la p\u00f3cima alucin\u00f3gena puede compartir esa misma realidad? <\/p>\n<p>La respuesta que se ha ido tejiendo en Occidente, tras muchos a\u00f1os de investigaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n, puede sintetizarse en dos puntos: Primero, la conciencia humana no es r\u00edgida ni predeterminada, sino que se puede desarrollar y expandir utilizando m\u00e9todos dise\u00f1ados para ello. El punto de encuentro de las tradiciones espirituales es justamente \u00e9se: todas proveen herramientas pr\u00e1cticas \u0096ya sea meditaci\u00f3n, oraci\u00f3n, posturas corporales, pautas respiratorias, ingesta de plantas u otras \u0096 para acrecentar la conciencia. Hay mediciones que permiten correlacionar los estados de conciencia con modificaciones cerebrales, tales como la aparici\u00f3n de nuevas pautas de conexi\u00f3n neuronal a medida que se accede a niveles superiores de la conciencia. <\/p>\n<p>Y segundo, el estado de conciencia influye en las facultades perceptivas y cognitivas del individuo en relaci\u00f3n directa: a mayor nivel de conciencia, mayores capacidades. He aqu\u00ed tambi\u00e9n una posible explicaci\u00f3n a la conclusi\u00f3n a la que han llegado en forma un\u00e1nime los investigadores en neurociencia: los seres humanos s\u00f3lo utilizamos una parte \u00ednfima del potencial cerebral\u0085 y, bajo esta mirada, agregar\u00edamos: ya que el resto s\u00f3lo se activa en estados de conciencia superior. <\/p>\n<p>En base a estos dos elementos podemos entrar a responder las interrogantes que quedaron planteadas del ejemplo anterior: la ingesta de la planta indujo una expansi\u00f3n de conciencia en los participantes, lo que habilit\u00f3 facultades que no est\u00e1n disponibles en estados de conciencia ordinarios. No se trata de alucinaciones, sino de percepciones completamente reales, pero que requieren de una agudeza visual muy fina, tanto como la que obtuvo Picasso tras muchos a\u00f1os de ejercer su oficio de pintor. <\/p>\n<p>El poder de la conciencia <\/p>\n<p>A diferencia de la veta exot\u00e9rica, cuya atenci\u00f3n se focaliza en aspectos doctrinales que son patrimonio institucional de las iglesias, el desarrollo de t\u00e9cnicas para acrecentar la conciencia ha sido, hist\u00f3ricamente, dominio de las tradiciones espirituales en su vertiente esot\u00e9rica o m\u00edstica, las que por milenios han cultivado muy celosamente las artes esot\u00e9ricas, orientadas y aplicadas fundamentalmente a la sanaci\u00f3n y al crecimiento espiritual. <\/p>\n<p>Sin embargo, las facultades que se abren en niveles superiores de conciencia no est\u00e1n restringidas al \u00e1rea psicol\u00f3gica y\/o espiritual. No son pocos los cient\u00edficos modernos que han encontrado inspiraci\u00f3n para sus teor\u00edas en ceremoniales amaz\u00f3nicos, valid\u00e1ndolas posteriormente en sus laboratorios. <\/p>\n<p>Existe un ritual cham\u00e1nico llamado \u0093caminata sobre el fuego\u0094, presente en diferentes tradiciones ind\u00edgenas, que consiste en transitar a pies descalzos por una superficie de cinco o m\u00e1s metros de largo, cubierta por brasas ardientes. En el mundo y la historia, sumamos millares las personas que hemos experimentado la alteraci\u00f3n de una ley f\u00edsica accediendo a un estado de conciencia superior. Este ritual demuestra en forma categ\u00f3rica que el efecto del calor sobre el cuerpo se torna inocuo cuando la conciencia as\u00ed lo determina.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00bfNo ser\u00e1 \u00e9sta una buena pista para responder a las muchas interrogantes que a\u00fan permanecen\u00a0 abiertas ante la\u00a0  magnificencia de algunas obras realizadas por culturas antiguas? Porque a\u00fan no es posible explicar c\u00f3mo las culturas\u00a0 inca, maya y egipcia lograron construir sus grandiosos templos o sus monumentales pir\u00e1mides, respectivamente. Lo que s\u00ed sabemos es que la fuente de energ\u00eda requerida para modelar y movilizar esos enormes macizos rocosos es incomprensible e inaccesible para los actuales paradigmas tecnol\u00f3gicos. Esos pueblos ten\u00edan formas para expandir su conciencia y con ello, la posibilidad de trascender paradigmas y acceder a recursos que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la mente puramente racional que hoy gobierna nuestra ciencia. <\/p>\n<p>En los \u00e1mbitos sutiles <\/p>\n<p>Cuando nos adentramos en los mundos de la mente, el alma y el esp\u00edritu, la posibilidad de hacer traslaciones hacia lo objetivo se hace much\u00edsimo m\u00e1s dif\u00edcil y compleja, debido a que dichos \u00e1mbitos son realidades m\u00e1s sutiles, y las posibilidades de medici\u00f3n emp\u00edrica se restringen considerablemente. As\u00ed, por ejemplo, nadie pondr\u00eda en duda la relevancia del amor en la salud psicol\u00f3gica y la realizaci\u00f3n espiritual, pero al mismo tiempo, resulta rid\u00edcula la sola idea de medir el amor y mucho m\u00e1s el disponer de un instrumento para ello. Sin embargo, hay algunos indicadores que pudieran aproximarse, como ser\u00edan las alteraciones bioqu\u00edmicas ben\u00e9ficas que se producen en el organismo cuando experimentamos el amor (mayor cantidad de endorfinas, por ejemplo). <\/p>\n<p>Para confrontar m\u00e1s radicalmente este punto, ayudar\u00eda cuestionarse sobre el testimonio dejado por seres cuya conciencia se ha elevado por niveles superiores al com\u00fan de los mortales. Tomemos, por ejemplo, a San Francisco de As\u00eds y su conocida capacidad de comunicaci\u00f3n con animales, a quienes atribu\u00eda una relaci\u00f3n de hermandad. Si calificamos su conducta desde el entendimiento que provee la psiquiatr\u00eda cl\u00e1sica, tendr\u00edamos que diagnosticar una psicosis (estado de quiebre con la realidad). Pero, para cualquier persona que haya experimentado un estado de conciencia expandido, a\u00fan muy por debajo de las alturas del santo, es evidente que la realidad que \u00e9l describe no constituye un delirio sino una hermosa facultad adquirida por un m\u00edstico incuestionable. <\/p>\n<p>(subt\u00edtulo:) <\/p>\n<p>Entre los extremos <\/p>\n<p>El hecho que el desarrollo de las t\u00e9cnicas para acrecentar la conciencia hist\u00f3ricamente se haya producido bajo el amparo de las tradiciones espirituales obedece a un orden superior, ya que \u00e9stas proveen los marcos val\u00f3ricos y \u00e9ticos que dan mayor garant\u00eda para encauzar evolutivamente los enormes poderes que se habilitan en los estados de conciencia expandidos. S\u00f3lo seres humanos sanos \u0096de cuerpo, mente, alma y esp\u00edritu \u0096pueden usar y administrar poderes ilimitados con sabidur\u00eda y bondad. <\/p>\n<p>Cuando estos poderes han sido utilizados motivados por ambiciones, se cae en la profanaci\u00f3n de lo sagrado. Cuando se alteran los procedimientos y los prop\u00f3sitos con que se usan las artes esot\u00e9ricas, los resultados son siempre involutivos. El poder al servicio de las pasiones es finalmente destructivo. La red del narcotr\u00e1fico es el peor ejemplo de ello. <\/p>\n<p>En el otro extremo y como reacci\u00f3n a lo anterior, surge la actitud sacr\u00edlega, que desconoce lo sacro de una pr\u00e1ctica esot\u00e9rica y la condena o proh\u00edbe. \u00bfComo se sentir\u00eda un practicante cat\u00f3lico si alguien censurara el ritual de la misa por promover el alcoholismo? Suena absurdo, pero es lo que sentimos quienes practicamos un ceremonial ind\u00edgena con fines de sanaci\u00f3n y las sustancias utilizadas son calificadas de droga que amenaza la salud. <\/p>\n<p>Entre ambos extremos, debemos encontrar formas y actitudes que permitan encauzar evolutivamente las pr\u00e1cticas de desarrollo espiritual, que d\u00eda a d\u00eda se hacen accesibles a mayor cantidad de personas. A nadie se le ocurrir\u00eda proscribir la teor\u00eda de la relatividad, a\u00fan cuando sus primeras aplicaciones dieron origen a las peores matanzas de la humanidad. El desaf\u00edo es orientar el uso de la energ\u00eda nuclear hacia fines constructivos. <\/p>\n<p>La encrucijada <\/p>\n<p>Todas las tradiciones espirituales ind\u00edgenas o cham\u00e1nicas han encontrado su fuente de inspiraci\u00f3n honrando la naturaleza como manifestaci\u00f3n de lo sagrado. A trav\u00e9s de una relaci\u00f3n \u00edntima y muy profunda con lo natural se cultivan las dimensiones trascendentes. Es por ello que en dichas culturas encontramos manifestaciones sorprendentes y a\u00fan inexplicables de su arquitectura, agricultura y medicina. A trav\u00e9s de sus pr\u00e1cticas espirituales, han develado muchos misterios del mundo f\u00edsico y biol\u00f3gico que a\u00fan son inaccesibles para nuestra ciencia. <\/p>\n<p>No quisiera caer en una idealizaci\u00f3n ingenua de las culturas m\u00e1s primitivas, ya que no desconozco que sus doctrinas estuvieron impregnadas del pensamiento m\u00e1gico y m\u00edtico, lo que se plasm\u00f3 en expresiones tan aberrantes como el sacrificio humano y finalmente hizo inviable su continuidad hist\u00f3rica. Lo que quiero rescatar es el valios\u00edsimo legado de conocimiento de la biosfera que dichas culturas poseen y que alcanzaron mediante sus pr\u00e1cticas esot\u00e9ricas, donde las plantas maestras juegan un rol fundamental. Esto equivale a valorar el importante aporte del misticismo cristiano, diferenci\u00e1ndolo de las atrocidades cometidas por la iglesia cat\u00f3lica durante la Inquisici\u00f3n. <\/p>\n<p> El punto se vuelve especialmente crucial si recordamos que la llamada \u0093crisis global\u0094 en la que se encuentra la humanidad converge justamente en una amenaza para los ecosistemas y hace insostenible el desarrollo con las actuales tecnolog\u00edas y m\u00e9todos de producci\u00f3n. La supervivencia del planeta requiere de un salto sustantivo hacia tecnolog\u00edas basadas en nuevos paradigmas, que muchas culturas ind\u00edgenas conocieron y aplicaron. <\/p>\n<p>Todo ese conocimiento ser\u00e1 inaccesible mientras se mire con desprecio la espiritualidad ind\u00edgena, porque la arrogancia y sensaci\u00f3n de superioridad jam\u00e1s nos permitir\u00e1n llegar a aquellos hombres sabios, que normalmente moran en modestas construcciones rodeadas de un entorno virginal. La humildad es la puerta de acceso a los poderes de la conciencia\u0085y \u00e9se ha sido un rasgo distintivo de todos los grandes maestros que han pisado la Tierra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>http:\/\/www.ricardojimenezo.cl\/blog\/index.php\/category\/plantas\/espiritualidad-indigena\/ Por Ricardo Jim\u00e9nez O. 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