{"id":1593,"date":"2008-10-20T21:07:08","date_gmt":"2008-10-20T21:07:08","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1593"},"modified":"2008-10-20T21:07:08","modified_gmt":"2008-10-20T21:07:08","slug":"seleccion-40-ciencia-ficcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1593","title":{"rendered":"Seleccion 40 Ciencia Ficcion"},"content":{"rendered":"<p>CONTENIDO<br \/>\nPresentaci\u00f3n: La gran tradici\u00f3n fant\u00e1stica\t4<br \/>\nLA RELIQUIA, de Gary Jennings\t6<br \/>\nLOS EXTRAORDINARIOS VIAJES DE AMELIE BERTRAND, de Joanna Russ\t27<br \/>\nLA VISTA DESDE LA ESCARPA SIN FIN, de Marta Randall\t39<br \/>\nROJO COMO LA SANGRE, de Tanith Lee\t56<br \/>\nNORMA DE LA CASA, de Poul Anderson\t66<br \/>\nEL PRINCIPIANTE, de Philip Jos\u00e9 Farmer\t76<br \/>\nLA PRIMERA MISI\u00d3N A MARTE, de Robert F. Young\t95<br \/>\nUN MAGO MODERNO, de Olaf Stapledon\t105<br \/>\nContraportada\t115<\/p>\n<p>Presentaci\u00f3n<\/p>\n<p>LA GRAN TRADICI\u00d3N FANT\u00c1STICA<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan que en su tem\u00e1tica, el parentesco de la ciencia ficci\u00f3n con la ciencia estriba en su m\u00e9todo, en su car\u00e1cter eminentemente especulativo: partiendo de unas premisas imaginarias, contraf\u00e1cticas (generalmente obtenidas por extrapolaci\u00f3n de la realidad actual), el relato de ciencia ficci\u00f3n desarrolla sus consecuencias conservando la l\u00f3gica interna del mundo ficticio creado.<br \/>\nY, como en la ciencia, estos desarrollos especulativos van configurando unas pautas, unas vertientes, unos convencionalismos (es decir, una serie de tem\u00e1ticas y planteamientos), y en la ciencia ficci\u00f3n, m\u00e1s que en ning\u00fan otro g\u00e9nero, es frecuente que un autor recoja una idea a partir de donde otro la dej\u00f3 o elabore variaciones sobre viejos temas.<br \/>\nY en esta constante (y consustancial) tarea de recuperaci\u00f3n y replanteamiento, la cienciaficci\u00f3n no se limita a su propio terreno (cuyos l\u00edmites, por otra parte, son sumamente dif\u00edciles de precisar), sino que a menudo se adentra en los dominios colindantes de la fantas\u00eda, la mitolog\u00eda o la leyenda. (Hay, por ejemplo, una importante vertiente de la ciencia ficci\u00f3n constituida por los relatos que proponen explicaciones racionales de los mitos cl\u00e1sicos.)<br \/>\nEn esta selecci\u00f3n se incluyen varios relatos clara y deliberadamente inspirados en grandes temas y\/o autores de la narrativa fant\u00e1stica. Desde una po\u00e9tica versi\u00f3n vamp\u00edrica del cuento de Blancanieves hasta una turbadora visita al Marte de Edgar Rice Burroughs, pasando por sendos homenajes a Verne y Lovecraft, la antolog\u00eda propone un ins\u00f3lito y renovador recorrido por lo que ya constituye nuestra tradici\u00f3n fant\u00e1stica.<br \/>\nY como ejemplo de extrapolaci\u00f3n de los grandes temas mitol\u00f3gicos, un inquietante \u0097por lo veros\u00edmil\u0097 relato de \u00abreligi\u00f3n-ficci\u00f3n\u00bb \u0097La reliquia\u0097 destacado en las listas de popularidad del pasado a\u00f1o en Estados Unidos.<br \/>\nMenci\u00f3n aparte merece Un mago moderno, relato postumo de Olaf Stapledon recientemente descubierto entre sus papeles. Para quien no conozca a Stapledon y quede escasamente impresionado por esta muestra \u00abmenor\u00bb de su producci\u00f3n, conviene recordar que Stapledon, fallecido en 1950, es el autor de Hacedor de estrellas, Juan Raro, Sirio y otros cl\u00e1sicos del g\u00e9nero, y tal vez sea el escritor al que m\u00e1s debe la ciencia ficci\u00f3n moderna. (Entre otras cosas, ha sido decisiva su influencia en Asimov, Clarke, Heinlein, Van Vogt, Simak y otras primeras firmas del g\u00e9nero.)<br \/>\nNada m\u00e1s adecuado que un in\u00e9dito de este maestro de maestros como colof\u00f3n de una antolog\u00eda que intenta ofrecer una visi\u00f3n del car\u00e1cter org\u00e1nico y evolutivo de la ciencia ficci\u00f3n actual.<br \/>\nCARLO FRABETTI<\/p>\n<p>LA RELIQUIA<br \/>\nGary Jennings<\/p>\n<p>Summa Theologica, alrededor de 1273<br \/>\nQuien ama a otro honra lo que perdura tras la muerte. Por tanto es nuestro deber honrar las reliquias del difunto, en especial el cuerpo, que fue templo y morada del Esp\u00edritu Santo, en que El habit\u00f3 y obr\u00f3, y que en la Resurrecci\u00f3n se asemejar\u00e1 al cuerpo de Cristo.<br \/>\nAtenas, Grecia, 1978 (Associated Press)<br \/>\nMonjes ortodoxos griegos que se encuentran en el Monte Sina\u00ed han anunciado p\u00fablicamente un importante hallazgo de textos cristianos primitivos descubiertos por accidente en su monasterio de Santa Catalina hace dos a\u00f1os. \u00abPodr\u00eda tratarse del descubrimiento m\u00e1s importante desde los papiros del Mar Muerto\u00bb, manifest\u00f3 a Associated Press un profesor de la Universidad de Sal\u00f3nica.<br \/>\nAfirm\u00f3 que los miles de fragmentos de pergaminos y papiros, que se remontan a los primeros tiempos del cristianismo incluyen al menos un aut\u00e9ntico hallazgo: ocho p\u00e1ginas perdidas del C\u00f3dex Sina\u00edticus, un manuscrito antiguo y de inapreciable valor que se halla en la actualidad en el Museo Brit\u00e1nico.<br \/>\nRoma, Italia, 31 de marzo de 1979<br \/>\n\u0097Hemos considerado debidamente todos los detalles pertinentes al plan propuesto \u0097dijo el hombre de edad madura, pese a encontrarse a solas en el despacho de lujoso mobiliario. Apret\u00f3 el bot\u00f3n de pausa de su grabadora, suspir\u00f3 y continu\u00f3 hablando con voz ronca\u0097: Hemos ponderado la naturaleza de la reliquia largamente venerada por nuestros hermanos belgas en la estimada ciudad de Brujas. Hemos examinado copias de los textos descubiertos no hace mucho en el Sina\u00ed. Aunque no sin azoramiento, hemos discutido con la Academia de Ciencias Pontificia los \u00faltimos avances en experimentaci\u00f3n biol\u00f3gica. Hemos prestado atenci\u00f3n a las admoniciones de Santo Tom\u00e1s de Aquino en relaci\u00f3n con la justa honra debida a determinadas reliquias en espera de la Resurrecci\u00f3n. Hemos rezado, con s\u00faplicas sumamente tenaces y devotas, para obtener una gu\u00eda en este empe\u00f1o sin precedentes que se nos ha propuesto.<br \/>\nHizo una segunda pausa y us\u00f3 un fino pa\u00f1uelo de lino para enjugar el sudor de su frente abombada.<br \/>\n\u0097Creemos que la decisi\u00f3n no ha sido tomada por nosotros \u0097prosigui\u00f3\u0097, sino para nosotros. Ahora, en consecuencia, con la autoridad apost\u00f3lica y ordenando el secreto m\u00e1s extremo respecto al contenido de estas instrucciones, requerimos por la presente&#8230;<br \/>\nRoma, 2 de abril<br \/>\n\u0097&#8230;requerimos por la presente que el proyecto sea puesto en pr\u00e1ctica del modo exacto en que se ha propuesto. \u0097Todo lo anterior hab\u00eda sido dicho en lat\u00edn. La voz ronca a\u00f1adi\u00f3 bruscamente en italiano\u0097: Distruggete questa cassette, al piu presto.<br \/>\nHubo un clic final y se hizo el silencio.<br \/>\n\u0097Destruidla inmediatamente \u0097repiti\u00f3 el mayor de los dos hombres entrados en a\u00f1os que escuchaban la grabaci\u00f3n\u0097. Lo har\u00e9 yo mismo.<br \/>\nPuls\u00f3 el bot\u00f3n de expulsi\u00f3n de su grabadora y guard\u00f3 la cinta en un pliegue de sus ropas rojas.<br \/>\n\u0097No comprendo \u0097dijo el otro hombre, el que vest\u00eda de p\u00farpura\u0097. \u00bfC\u00f3mo puede su&#8230;?<br \/>\n\u0097Per favore, nada de t\u00edtulos, nada de identificaciones personales. Abundan los micr\u00f3fonos ocultos, incluso aqu\u00ed, en mi despacho. Se nos ordena secreto y ello har\u00e1 preciso un circunloquio. En cuanto a la fuente de nuestras instrucciones, a partir de ahora nos referiremos a ella como El Mayor.<br \/>\n\u0097Muy bien. Pero no comprendo c\u00f3mo El Mayor emprende esta aventura impetuosa. Nuestros&#8230; nuestros Mayores, desde la \u00e9poca de Galileo, han mostrado desconfianza ante cualquier coalici\u00f3n de la Iglesia y las ciencias m\u00e1s radicales.<br \/>\n\u0097S\u00f3lo cuando esas ciencias han controvertido el dogma \u0097replic\u00f3 el hombre de rojo\u0097, y esta aventura trasciende cualquier non placet que yo conozca.<br \/>\n\u0097\u00bfPero por qu\u00e9 ahora? \u0097insisti\u00f3 el hombre de p\u00farpura\u0097. Esa reliquia ha sido venerada en Brujas durante m\u00e1s de ocho siglos. Incluso dir\u00eda que ha sido algo embarazoso para tanto tiempo. En realidad, jam\u00e1s ha sido autentificada.<br \/>\n\u0097Est\u00e1n sucediendo varias cosas simult\u00e1neas en la actualidad y El Mayor no cree en lo que los materialistas toscos denominan coincidencia. Cree que esta concatenaci\u00f3n de hechos recientes es Deo gratia, evidencia de causalidad divina.<br \/>\n\u0097\u00bfQu\u00e9 hechos recientes?<br \/>\n\u0097Son tres. Primero, los numerosos adelantos de esas ciencias biol\u00f3gicas relacionadas con la manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica. Segundo, la existencia en Brujas de esa discutible reliquia&#8230;<br \/>\n\u0097Poco tiene de reciente \u0097interrumpi\u00f3 el otro con una expresi\u00f3n de desd\u00e9n.<br \/>\n\u0097Cierto, pero su autentificaci\u00f3n lo ser\u00eda.<br \/>\n\u0097\u00bfQu\u00e9?<br \/>\n\u0097La explicaci\u00f3n reside en el hecho n\u00famero tres. El descubrimiento de esos antiguos textos b\u00edblicos&#8230; en especial las p\u00e1ginas del C\u00f3dex Sina\u00edticus largo tiempo perdidas. Una de las revelaciones que no podemos mantener siempre en secreto es que las p\u00e1ginas del c\u00f3dice describen la sepultura de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo por Jos\u00e9 de Arimatea.<br \/>\n\u0097\u00bfY bien? As\u00ed lo hacen los textos de Marcos, Mateo, Juan&#8230;<br \/>\n\u0097Estas p\u00e1ginas ofrecen detalles, m\u00e1s bien \u00ababundantes, de los servicios prestados por Jos\u00e9. Podr\u00edan interpretarse como una confirmaci\u00f3n de esa vieja reliquia de Brujas que hab\u00e9is designado como un \u00abembarazo\u00bb para la Iglesia.<br \/>\n\u0097Salve! \u0097El hombre de p\u00farpura qued\u00f3 asombrado\u0097. Y ahora se nos ordena&#8230; adquirir esa reliquia. Y en absoluto secreto. Pero \u00bfc\u00f3mo?<br \/>\n\u0097La Iglesia no debe verse envuelta, no puede recaer en ella ni la m\u00e1s remota sospecha. Por fortuna, disponemos de laicos leales de gran distinci\u00f3n y mayor ingenio. \u0097El hombre de rojo toc\u00f3 r\u00e1pida y ligeramente su grabadora\u0097. Una carta, con mi papel y sobre personales, al Sacro Consiglio, Priorato Principale, Or dine Sovrana dei Cavalieri&#8230;<br \/>\nRoma, 3 de abril<br \/>\n\u0097La Soberana Orden de los Caballeros Hospitalarios de Jerusal\u00e9n est\u00e1 a vuestras \u00f3rdenes, Su&#8230;<br \/>\n\u0097Per favore, nada de t\u00edtulos, nada de identificaciones personales \u0097dijo el hombre de rojo\u0097. \u00bfTrajo mi carta, signore?<br \/>\n\u0097Pues, claro que s\u00ed \u0097contest\u00f3 el anciano consigliere del Gran Priorato de los Caballeros. Iba inc\u00f3modamente vestido al recargado estilo medieval de su Soberana Orden\u0097. Fue preciso traer la carta para obtener audiencia de Su&#8230; eh&#8230; del signore.<br \/>\n\u0097Perfecto. P\u00f3ngala aqu\u00ed.<br \/>\nEl hombre de vestiduras rojas quem\u00f3 la carta en un gran cenicero que hab\u00eda en su escritorio. El consigliere contempl\u00f3, asombrado, c\u00f3mo las cenizas eran aplastadas hasta quedar reducidas a polvo.<br \/>\n\u0097Vuestra carta conten\u00eda poco que quemar, signore \u0097se aventur\u00f3 a decir\u0097. S\u00f3lo la orden de que me presentara. No se dec\u00eda el porqu\u00e9.<br \/>\n\u0097Deseo hacer una o dos preguntas. Sus Caballeros Hospitalarios tuvieron una vez considerable poder en Jerusal\u00e9n y m\u00e1s tarde en toda la cristiandad. Su orden posee un establecimiento en la ciudad de Brujas, en B\u00e9lgica. \u00bfNo es cierto?<br \/>\n\u0097S\u00ed, signore.<br \/>\n\u0097Tambi\u00e9n en Brujas reposa una reliquia, muy famosa, conocida como la Santa Sangre, que la ciudad obtuvo originalmente, seg\u00fan se cree, de Jerusal\u00e9n. Cu\u00e9nteme todo lo que sabe al respecto.<br \/>\nEl otro anciano pas\u00f3 unos instantes ordenando sus pensamientos.<br \/>\n\u0097Nuestro Se\u00f1or \u0097dijo por fin\u0097 fue descendido de la cruz a \u00faltima hora del viernes de crucifixi\u00f3n. Se aproximaba la puesta del sol, y con ella el sabat de los jud\u00edos. Puesto que en el sabat no se hace trabajo alguno, ni siquiera enterrar a los muertos, los restos corp\u00f3reos del Salvador habr\u00edan yacido sin sepultar, de un modo b\u00e1rbaro, al menos otro d\u00eda, de no haber sido por la intervenci\u00f3n de un compasivo jud\u00edo&#8230;<br \/>\n\u0097Jos\u00e9 de Arimatea.<br \/>\n\u0097S\u00ed, signore. Obtuvo permiso de Pilato para trasladar el mutilado cad\u00e1ver y buscar para \u00e9l una tumba. De acuerdo con algunos relatos, Jos\u00e9 fue un hombre rico que aposent\u00f3 el cuerpo de Nuestro Se\u00f1or en la esmerada tumba que \u00e9l, Jos\u00e9, ya hab\u00eda construido para s\u00ed mismo. En otros relatos se dice que Jos\u00e9, simplemente, encontr\u00f3 una cueva adecuada en el monte G\u00f3lgota.<br \/>\n\u0097En cualquier caso, Jos\u00e9 fue indiscutiblemente el \u00faltimo ser humano que toc\u00f3 el cuerpo de Jesucristo. Es decir, antes de que las mujeres descubrieran la tumba vac\u00eda y a Cristo en pie.<br \/>\n\u0097Oh, indiscutiblemente. Y se dice que Jos\u00e9 recogi\u00f3 en un recipiente una gota, o quiz\u00e1 varias, de la sangre de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n se dice que el recipiente permaneci\u00f3 algunos siglos bajo la custodia de los posteriores metropolitanos cristianos de Jerusal\u00e9n. En cuanto a c\u00f3mo y cu\u00e1ndo ese recipiente haya llegado a Bruselas, confieso que, lamentablemente, carezco de informaci\u00f3n. Pero con toda seguridad, la biblioteca del Vaticano&#8230;<br \/>\n\u0097Supongamos que no deseo que el bibliotecario del Vaticano conozca mi inter\u00e9s por el tema.<br \/>\n\u0097Comprendo \u0097dijo el consigliere\u0097. En ese caso puedo hacer averiguaciones a trav\u00e9s de mis hermanos caballeros de Brujas.<br \/>\n\u0097Le quedar\u00e9 muy agradecido. Quiero saber la historia de la reliquia, su paradero actual, los pormenores de su tama\u00f1o y aspecto, las medidas tomadas para su conservaci\u00f3n, su accesibilidad al p\u00fablico&#8230;<br \/>\n\u0097Para todo esto, signore, mis informadores probablemente deber\u00e1n inquirir a los guardianes tradicionales de la reliquia, la Frat\u00e9rnitas N\u00f3bilis S\u00e1nguinem Sanctus.<br \/>\n\u0097Que lo hagan, pero con discrecci\u00f3n. Quiz\u00e1 un caballero, disfrazado de turista entrometido, podr\u00eda simular un encuentro casual con un miembro de esa Noble Hermandad de la Santa Sangre.<br \/>\n\u0097Una sugerencia excelente, signore. Me ocupar\u00e9 de ello. Con permesso.<br \/>\nBrujas, B\u00e9lgica, 5 de abril<br \/>\nUn hombre de edad madura estaba sentado en una mesa al aire libre del Caf\u00e9 de la Bourse, comiendo bocaditos de queso de Wingene y sorbiendo cerveza flamenca de un alto pichel. Su llamativo atav\u00edo tur\u00edstico, completado con una c\u00e1mara Instamatic enlazada a su mu\u00f1eca, le hac\u00edan pasar desapercibido. En la adoquinada Grand&#8217; Place se escuch\u00f3 la m\u00fasica del carill\u00f3n del imponente campanario \u0097unos cuantos compases de una aria de Mozart\u0097, se\u00f1alando las dos y cuarto de una tarde de primavera extempor\u00e1neamente benigna.<br \/>\n\u0097Ah, la bonne Bruges vieillotes \u0097dijo el hombre, y suspir\u00f3 en \u00e9xtasis\u0097. La ciudad medieval menos cambiada y malograda de toda Europa. El viejo y apreciado campanario, las casas con gabletes y salientes escalonados, los tranquilos canales, sus puentes corcovados, sus cisnes blancos flotando majestuosamente&#8230;<br \/>\n\u0097El nauseabundo y clamoroso tr\u00e1fico rodado. Helas, algunas cosas s\u00ed que cambian \u0097opin\u00f3 su compa\u00f1ero de mesa, al que acababa de conocer y que era, no por casualidad, miembro de la Noble Hermandad de la Santa Sangre\u0097. Nuestros tranquilos canales est\u00e1n tan polucionados por las aguas cloacales que los tradicionales cisnes de Brujas emigraron hace mucho tiempo. Los que se ven en la actualidad son de madera pintada, puestos en los canales por las autoridades locales para que los turistas como usted puedan fotografiarlos. \u0097No sin cierto desprecio, se\u00f1al\u00f3 la Instamatic del otro\u0097: Pero, grace a dieu, algunas cosas no cambian. Por ejemplo, usted se interesaba por la Santa Sangre. Esa reliquia, m\u00e1s preciada que cualquier otra salida de Tierra Santa, est\u00e1 en Brujas y permanecer\u00e1 aqu\u00ed para siempre.<br \/>\n\u0097\u00bfPero por qu\u00e9 en Brujas? \u0097pregunt\u00f3 el turista\u0097. Yo habr\u00eda pensado que un tesoro as\u00ed hab\u00eda sido adquirido por el Museo Vaticano o recibido una capilla en el de San Pedro.<br \/>\n\u0097No fue ofrecido a la madre Iglesia, sino a un laico como usted y yo, aunque de clase m\u00e1s elevada: el entonces conde de Flandes.<br \/>\n\u0097\u00bfPor qu\u00e9? \u00bfCu\u00e1ndo?<br \/>\n\u0097Se trata del conde Thierry de Alsacia, que mand\u00f3 el contingente flamenco en la segunda cruzada. Como quiz\u00e1 ya sabr\u00e1, aquella cruzada result\u00f3 un fracaso m\u00e1s bien funesto. No obstante, el conde de Alsacia en persona hizo tal demostraci\u00f3n de valor que, antes del regreso de los cruzados a Europa en 1150, el metropolitano de Jerusal\u00e9n le obsequi\u00f3 con el recipiente que conten\u00eda una gota de la Santa Sangre. Thierry le puso una cadena y lo colg\u00f3 al cuello de su capell\u00e1n castrense. Este digno sacerdote no se quit\u00f3 la reliquia, ni de d\u00eda ni de noche, durante todo el viaje de vuelta a Brujas. Finalmente, el conde la ofreci\u00f3 a la ciudad y todav\u00eda pertenece a \u00e9sta, no a la Iglesia.<br \/>\n\u0097Entonces \u0097dijo el turista sonriendo\u0097, es posible que la Iglesia sienta celos y que por tal raz\u00f3n jam\u00e1s haya considerado oportuno autentificar su reliquia.<br \/>\n\u0097Quiz\u00e1. En todo caso, siempre que un sacerdote la saca de la b\u00f3veda de la Capilla de la Santa Sangre, un polic\u00eda de Brujas se halla presente como representante de la autoridad civil, adem\u00e1s, claro est\u00e1, de uno o varios de nosotros, los hermanos guardianes. Si usted, monsieur, puede alargar sus vacaciones hasta el lunes siguiente al segundo d\u00eda de mayo, ver\u00e1 la Santa Reliquia conducida por las calles de Brujas en una esplendorosa procesi\u00f3n de tipo medieval.<br \/>\n\u0097\u00bfY el resto del tiempo permanece encerrada en la b\u00f3veda de una capilla? \u0097El turista aparent\u00f3 estar ligeramente consternado\u0097. S\u00ed, confiaba en ver la Santa Sangre, pero \u00bfes la procesi\u00f3n de mayo la \u00fanica ocasi\u00f3n en que se exhibe en p\u00fablico la reliquia?<br \/>\n\u0097Mais non, m&#8217;sieu. La Capilla de la Santa Sangre se halla en la calle de al lado, casi detr\u00e1s mismo de este caf\u00e9. En la misa del viernes, y ma\u00f1ana es viernes, puede verse la reliquia. En realidad se puede incluso besar.<br \/>\n\u0097\u00bfBesar la reliquia?<br \/>\n\u0097Se lo aseguro. Nuestro Se\u00f1or sangr\u00f3 en la cruz en un viernes. Por lo tanto, si se comulga en la misa que todos los viernes se celebra en la capilla, adem\u00e1s de compartir la carne y sangre de Cristo en forma de una hostia sacramental, los fieles pueden besar el recipiente que contiene la aut\u00e9ntica sangre.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, el caballero hospitalario fue a misa, pero ya no llevaba la molesta c\u00e1mara Instamatic, sino una diminuta Minox perfectamente ocultada.<br \/>\nRoma, 7 de abril<br \/>\n\u0097Esa reliquia, m\u00e1s preciada que cualquier otra salida de Tierra Santa \u0097se burl\u00f3 el hombre de ropas color p\u00farpura. Estaba leyendo el informe del caballero\u0097. Besan ese objeto cuando participan de la hostia. Lo transportan en una grandiosa procesi\u00f3n anual. \u00a1Son culpables de superstici\u00f3n extremada si no de idolatr\u00eda!<br \/>\n\u0097Alto, alto \u0097replic\u00f3 con aire ausente el hombre m\u00e1s viejo, vestido de rojo\u0097. He consultado el Rituale Romanum. Su procesi\u00f3n es oficialmente una processio in quacunque tribulatione, y permisible en consecuencia. \u0097Estaba examinando con todo detalle, con la ayuda de una lupa de joyero, el fajo de fotograf\u00edas enviado por el caballero\u0097. De todos modos, har\u00eda mejor no burl\u00e1ndose. Si la reliquia resulta ser aut\u00e9ntica, mal puede hablarse de idolatr\u00eda.<br \/>\n\u0097Si lo es \u0097murmur\u00f3 el otro hombre, estremeci\u00e9ndose involuntariamente\u0097, y si hacemos con ella lo que ha sido propuesto&#8230;<br \/>\n\u0097Si podemos apoderarnos de ella. Concentr\u00e9monos primero en los problemas m\u00e1s importantes. Mire esta fotograf\u00eda.<br \/>\nLa imagen mostraba el ornamentado dosel de la Santa Sangre, tras el cual hab\u00eda un sacerdote de abultados carrillos que sosten\u00eda reverentemente con ambas manos la disputada vasija. A su derecha se hallaba un guardi\u00e1n de la Frat\u00e9rnitas N\u00f3bilis S\u00e1nguinem Sanctus, un caballero cargado de a\u00f1os y totalmente calvo vestido con ropas ceremoniales de color negro, plata y escarlata, asiendo una maza ritual. A la izquierda del cura se encontraba un impasible polic\u00eda belga con el t\u00edpico uniforme azul y, pese a estar en una iglesia, casco blanco.<br \/>\nMirado a trav\u00e9s de la lupa, el relicario sostenido por el sacerdote aparec\u00eda como un cilindro transparente de tama\u00f1o aproximado al de un vaso de agua de lados rectos. Ambos extremos estaban cerrados por tapas de oro con intrincados grabados, de las que sal\u00edan los dos extremos de una gruesa cadena de plata de dos metros que pasaba por la parte posterior del rollizo cuello del cura.<br \/>\n\u0097Hay un reflejo en el vidrio \u0097se lament\u00f3 el hombre de p\u00farpura\u0097. No puedo ver el interior de la vasija.<br \/>\nEl hombre de rojo le entreg\u00f3 otra fotograf\u00eda que pod\u00eda tratarse de una atrevida toma en primer plano o de una amplificaci\u00f3n sumamente clara. La superficie del recipiente era bastante m\u00e1s gruesa que la de cualquier vaso de vidrio normal. En el centro de la parte inferior del transparente cilindro no hab\u00eda una ostensible mancha roja, sino una manchita de un indefinido color pardorrojizo.<br \/>\n\u0097Con todo el respeto y devoci\u00f3n debidos \u0097dijo el hombre de p\u00farpura\u0097, parece un trofeo muy insignificante para que nosotros nos&#8230; apropiemos de \u00e9l. Pero no importa. \u00bfC\u00f3mo nos apropiamos de \u00e9l?<br \/>\n\u0097Sustituci\u00f3n \u0097contest\u00f3 el hombre de rojo\u0097. Un orfebre de confianza de Via da Guardiagreli est\u00e1 haciendo una copia para m\u00ed en estos momentos. Afirma que puede ver con toda claridad, en las fotograf\u00edas, los grabados en oro de las tapas y que podr\u00e1 imitarlos a la perfecci\u00f3n. Y lo mismo con respecto a la cadena de plata. Las manos del sacerdote en la fotograf\u00eda le proporcionan la escala. Nuestro duplicado ser\u00e1 perfecto en tama\u00f1o, aspecto y todos los detalles.<br \/>\n\u0097Un duplicado perfecto \u0097murmur\u00f3 el hombre de vestiduras p\u00farpuras\u0097. En todos los detalles.<br \/>\nPar\u00eds, Francia, 10 de abril<br \/>\nSentado en la parte posterior del coche patrulla, un modelo Citroen, y esposado entre dos polic\u00edas, el caballero de traje elegante y aspecto eminentemente distinguido no opuso resistencia, aunque protest\u00f3 a gritos.<br \/>\n\u0097\u00a1Exijo saber bajo qu\u00e9 mandamiento est\u00e1n actuando ustedes, salauds!<br \/>\nSe tranquiliz\u00f3 cuando el autom\u00f3vil se detuvo, no ante alguna comisar\u00eda de barrio, sino frente a una puerta g\u00f3tica que conoc\u00eda perfectamente.<br \/>\n\u0097\u00a1Santo cielo! \u0097dijo en cuanto los polic\u00edas le liberaron y se marcharon\u0097. Me han detenido muchas veces, pero jam\u00e1s para llevarme ante el cura de mi parroquia. \u00bfQu\u00e9 cosa tan terrible dije en mi \u00faltima confesi\u00f3n?<br \/>\n\u0097Te limitaste a recordarme que en mi congregaci\u00f3n se encuentra el m\u00e1s ilustre criminal que ha atemorizado Par\u00eds desde la buena \u00e9poca de Cartouche \u0097respondi\u00f3 el sacerdote\u0097. Ahora te pido que, por una vez en tu vida, pongas tu talento y contactos a disposici\u00f3n de una causa loable. Observa esas fotograf\u00edas. Y escucha.<br \/>\nCuando el cura hubo concluido, el hombre protest\u00f3.<br \/>\n\u0097Pero esta&#8230; esta sustituci\u00f3n que usted necesita&#8230; Padre, soy un vulgar carterista.<br \/>\n\u0097Merde \u0097replic\u00f3 con rudeza el sacerdote\u0097. El mocoso que yo rescataba tan a menudo de la granja reformatorio de Montesson era un carterista. Tus habilidades han crecido con el paso de los a\u00f1os.<br \/>\n\u0097Naturalmente har\u00e9 cualquier cosa por usted, padre. Pero la ciudad de Brujas est\u00e1 fuera de su parroquia, por lo que deduzco que no me est\u00e1 haciendo una petici\u00f3n personal. \u00bfPuedo preguntar por qu\u00e9 la Iglesia pretende conseguir la ayuda de un Barrab\u00e1s?<br \/>\n\u0097Non.<br \/>\n\u0097\u00bfEh? \u0097El experto criminal se encogi\u00f3 de hombros y despu\u00e9s volvi\u00f3 a estudiar las fotos\u0097. Dice usted que nadie debe enterarse de la sustituci\u00f3n. Eso descarta la posibilidad de entrar a robar en la b\u00f3veda de la capilla, ser\u00eda imposible hacerlo sin dejar alg\u00fan rastro. Tambi\u00e9n descarta cualquier acci\u00f3n cuando se exhibe la vasija durante la misa. Ser\u00eda muy arriesgado maniobrar tan abiertamente. Hay que hacerlo durante esa procesi\u00f3n de la Santa Sangre. Un acto as\u00ed siempre ocasiona mucha agitaci\u00f3n y un poco m\u00e1s no tendr\u00e1 importancia. Pero debo decir que yo rara vez manifiesto tanta audacia a plena luz del d\u00eda y ante tantos testigos.<br \/>\n\u0097Al\u00e9grate, entonces, de que estemos en el a\u00f1o 1979.<br \/>\n\u0097\u00bfC\u00f3mo?<br \/>\n\u0097S\u00f3lo se trata de una procesi\u00f3n. Si estuvi\u00e9ramos en 1977 habr\u00eda m\u00e1s que un simple desfile. Cada a\u00f1o quinario, la reliquia es el foco de atracci\u00f3n de una magn\u00edfica representaci\u00f3n son et lumi\u00e9re de la Pasi\u00f3n. El drama dura casi tres horas, implica el concurso de cerca de tres mil actores y m\u00fasicos, y la Grand&#8217; Place se queda peque\u00f1a para los m\u00e1s de diez mil espectadores. Antorchas, focos, fogatas&#8230;<br \/>\n\u0097\u00bfDe verdad? Hum. Eso ser\u00eda todo un reto.<br \/>\n\u0097\u00a1No me vengas con ideas jactanciosas! No vamos a esperar hasta 1982. La sustituci\u00f3n debe efectuarse tan pronto como sea posible. Si te decides por el d\u00eda de la procesi\u00f3n, eso ser\u00e1&#8230; veamos&#8230; el siete de mayo de este a\u00f1o.<br \/>\n\u0097Lo que me da menos de un mes para hacer planes. Padre, necesitar\u00e9 un plano a gran escala de Brujas, con el trayecto se\u00f1alado exactamente. Me har\u00e1n falta detalles de la procesi\u00f3n: orden de marcha, carrozas y bandas y todas esas cosas. Detalles de las barreras para el p\u00fablico, medidas de seguridad, fonctionaires y polic\u00edas de tr\u00e1fico a cargo del orden&#8230; Sobre todo, detalles relativos a por d\u00f3nde y c\u00f3mo se transporta la reliquia. Si se trata de la piece de resistance, conf\u00edo en que ser\u00e1 muy visible.<br \/>\n\u0097Tendr\u00e1s todos esos datos. Pero creo que el arzobispo de Utrecht se sienta en una silla lujosa y peque\u00f1a, sosteniendo en alto el recipiente para que todos lo contemplen.<br \/>\n\u0097Merde.<br \/>\n\u0097\u00bfAcaso es un problema?<br \/>\n\u0097Padre, puedo coger microfilms ultrasecretos de una faja provista de cremallera que lleve encima un agente de la KGB o la CIA, aunque est\u00e9 bajo ropa interior t\u00e9rmica, y \u00e9l no lo notar\u00e1. Puedo robar el flamante anillo matrimonial del delicado dedo de una reci\u00e9n casada y ella no lo notar\u00e1. Pero f\u00edjese bien: el arzobispo har\u00e1 el recorrido en una posici\u00f3n elevada, por encima de las cabezas del p\u00fablico; y no s\u00f3lo sostendr\u00e1 la reliquia con sus dos manos, sino que la llevar\u00e1 asegurada con una cadena en torno a su reverendo cuello.<br \/>\n\u0097\u00bfY bien?<br \/>\n\u0097Que as\u00ed no puedo robarla. El arzobispo deber\u00e1 estar cabeza abajo.<br \/>\nRoma, 12 de abril<br \/>\n\u0097Ateni\u00e9ndome \u00fanicamente a las fotograf\u00edas \u0097dijo el anciano de atav\u00edo p\u00farpura\u0097, debo decir que me parece una copia id\u00e9ntica. \u0097Dio vueltas y m\u00e1s vueltas al cilindro entre sus dedos, con cierta cautela.<br \/>\n\u0097El \u00fanico detalle del que no podemos estar seguros es el peso \u0097coment\u00f3 el anciano de rojo\u0097. Imitamos el espesor con toda la exactitud posible. Y suponiendo que el relicario aut\u00e9ntico sea tan suntuoso como merece ser, el orfebre us\u00f3 oro de dieciocho quilates para los extremos del cilindro y plata de ley de novecientas noventa y nueve mil\u00e9simas para la cadena. Pero aunque el verdadero est\u00e9 formado por, digamos, oro m\u00e1s barato de catorce quilates y plata del tipo para acu\u00f1ar de novecientas setenta y cinco mil\u00e9simas, dudo que ni siquiera un guardi\u00e1n que lo haya tenido en sus manos todos los viernes de su vida advierta la diferencia.<br \/>\n\u0097\u00bfY qu\u00e9 hay respecto a&#8230; la sangre? \u0097pregunt\u00f3 el hombre de ropaje p\u00farpura, se\u00f1alando la oscura m\u00e1cula del interior del recipiente\u0097. Me refiero a que&#8230; Suponga que a otra persona se le ocurra emprender de nuevo, alg\u00fan d\u00eda, nuestra temeraria empresa.<br \/>\n\u0097Si la nuestra triunfa, nadie m\u00e1s necesita intentarla de nuevo, nunca. En cualquier caso, esa sangre la puso ah\u00ed para m\u00ed un maquillador de Cinecitt\u00e1. Es lo que usan en esas pel\u00edculas sangrientas&#8230; chocolate te\u00f1ido, creo que me dijeron.<br \/>\n\u0097Entonces, \u00bfno deber\u00edamos poseer una copia extra de este objeto como&#8230;? \u00bfC\u00f3mo lo llaman? \u00bfSustituto? \u00bfNo existe alg\u00fan riesgo de que esta vasija, o la aut\u00e9ntica, se rompiera por accidente durante el intercambio?<br \/>\n\u0097No es probable. La aut\u00e9ntica est\u00e1 hecha de cristal de sosa, no de vidrio de ventana, igual que \u00e9sta.<br \/>\n\u0097Ah, bien. Si una se rompe, usted y yo ser\u00e1 mejor que nos retiremos r\u00e1pidamente, y para toda la vida, a un monasterio de la Patagonia u otro similar.<br \/>\n\u0097No prepare el equipaje todav\u00eda. Disponemos de un individuo excelente a cargo del proceso de sustituci\u00f3n.<br \/>\n\u0097\u00bfQui\u00e9n?<br \/>\n\u0097No lo s\u00e9 y no lo preguntar\u00e9. Todo lo que s\u00e9 es que Par\u00eds es la ciudad m\u00e1s sofisticadamente perversa del mundo y que mi sobrino tiene una iglesia en el barrio latino, la parte m\u00e1s inicua de esa ciudad tan malvada. Ha obtenido los servicios de uno de sus feligreses&#8230; un gran personaje de la Mafia o algo por el estilo. La cuesti\u00f3n es que el hombre parece conocer su oficio. Lo primero que pidi\u00f3 fue toda esta informaci\u00f3n.<br \/>\nEl hombre de rojo extendi\u00f3 una mano hacia los papeles colocados en la mesa que le separaba del hombre de p\u00farpura. Este cogi\u00f3 el plano urbano de Brujas.<br \/>\n\u0097\u00bfEsta ser\u00e1 la ruta de la procesi\u00f3n? \u0097inquiri\u00f3.<br \/>\n\u0097S\u00ed. Bastante tortuosa, \u00bfno es cierto? Supongo que los participantes se alegran de que la ciudad vieja ocupe un \u00f3valo tan peque\u00f1o. Pero a\u00fan as\u00ed, deben acabar con los pies doloridos. Salen de la Capilla de la Santa Sangre&#8230; aqu\u00ed&#8230; Rodean la manzana y pasan ante el campanario de la Gran&#8217; Place, luego recorren todas estas calles y plazas y todo el camino que hay hasta el convento de B\u00e9guinage. Despues regresan, vuelven a cruzar el campanario y al final llegan otra vez a la Capilla.<br \/>\n\u0097Creo que necesitan una ruta tan larga simplemente para dar cabida a un cortejo tan inmenso \u0097opin\u00f3 el hombre de vestiduras p\u00farpuras\u0097. No puedo imaginar qui\u00e9n contempla la procesi\u00f3n. Todos los habitantes de Brujas parecen estar dentro de ella. \u0097Sigui\u00f3 leyendo en voz alta uno de los informes\u0097. Trompeteros y tambores.<br \/>\n\u00abAbanderados.<br \/>\n\u00abCruzados montados, con estandartes y lanzas.<br \/>\n\u00abEl clero, con capas consistoriales.<br \/>\n\u00abDirectores de coro, con sobrepellices.<br \/>\n\u00abGuardia de a pie de la Noble Hermandad de la Santa Sangre.<br \/>\n\u00abEl arzobispo de Utrecht, llevando la Santa Reliquia y sentado en la silla de honor transportada por los miembros m\u00e1s j\u00f3venes y fuertes de la Soberana Orden de los Caballeros Hospitalarios de Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\u00abGuardia de a pie de la Real y Principesca Hermandad de Honorables Ballesteros de San Jorge.<br \/>\n\u00abGaiteros. (\u00bfGaiteros?)<br \/>\n\u00abMagistrados laicos, profesionales, miembros de sociedades comerciales y gremiales, todas las comunidades con su propia banda de m\u00fasicos.<br \/>\n\u00abMonjes.<br \/>\n\u00abMonjas.<br \/>\n\u00abNi\u00f1os.<br \/>\n\u0097Y en un momento del trayecto \u0097dijo el hombre de atav\u00edo rojo\u0097, el arzobispo se pone cabeza abajo.<br \/>\n\u0097\u00bfQu\u00e9? \u00bfEl arzobispo de Utrecht? \u00bfEse viejo pomposo, artr\u00edtico y&#8230;?<br \/>\n\u0097Quiz\u00e1 mi sobrino haya confundido el c\u00f3digo, pero eso es lo que dec\u00eda su telegrama cifrado.<br \/>\n\u0097Per Bacco! \u0097exclam\u00f3 el hombre de p\u00farpura, invocando un dios cuya existencia se supon\u00eda que deb\u00eda repudiar\u0097. \u00a1Me gustar\u00eda verlo yo mismo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONTENIDO Presentaci\u00f3n: La gran tradici\u00f3n fant\u00e1stica 4 LA RELIQUIA, de Gary Jennings 6 LOS EXTRAORDINARIOS VIAJES DE AMELIE BERTRAND, de Joanna Russ 27 LA VISTA DESDE LA ESCARPA SIN FIN, de Marta Randall 39 ROJO COMO LA SANGRE, de Tanith Lee 56 NORMA DE LA CASA, de Poul Anderson 66 EL PRINCIPIANTE, de Philip Jos\u00e9 Farmer 76 LA PRIMERA MISI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"class_list":["post-1593","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos-de-ciencia-ficcion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1593"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1593\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}