{"id":1588,"date":"2008-10-17T16:05:36","date_gmt":"2008-10-17T16:05:36","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1588"},"modified":"2008-10-17T16:05:36","modified_gmt":"2008-10-17T16:05:36","slug":"la-herida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1588","title":{"rendered":"La herida"},"content":{"rendered":"<p>La herida<br \/>\nHoward Fast<br \/>\nThe wound, \u00a9 1970. Traducido por Manuel Barber\u00e1 en El general derrib\u00f3 a un \u00e1ngel, relatos de Howard Fast, Colecci\u00f3n Azimut de Ciencia Ficci\u00f3n, Intersea SAIC, 1975.<\/p>\n<p>Max Gaffey insist\u00eda siempre en que, esencialmente, la industria del petr\u00f3leo se pod\u00eda resumir en una simple expresi\u00f3n: lo que debe hacerse, pero no d\u00f3nde debe hacerse. Mi esposa, Martha, no sent\u00eda ning\u00fan aprecio por Max y afirmaba que era un destructor. Supongo que lo era, pero \u00bfen qu\u00e9 difer\u00eda, por ese motivo, de cualquiera de nosotros? Todos somos destructores, y si en realidad no practicamos directamente la destrucci\u00f3n, invertimos para que otros lo hagan y nos sirva para enriquecernos. Por mi parte, yo hab\u00eda invertido los escasos ahorros a que puede aspirar un profesor universitario en unas acciones que Max Gaffey me proporcion\u00f3. Pertenec\u00edan a una empresa llamada Trueno S. A., y la misi\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda era utilizar bombas at\u00f3micas para extraer gas natural y petr\u00f3leo aprisionados en los enormes dep\u00f3sitos de esquisto que tenemos aqu\u00ed en los Estados Unidos.<br \/>\nEl esquisto petrol\u00edfero no es una fuente de petr\u00f3leo muy econ\u00f3mica. Este est\u00e1 encerrado en el esquisto y alrededor del 60 por ciento del costo total est\u00e1 representado por los laboriosos m\u00e9todos de extracci\u00f3n del esquisto de las minas, la trituraci\u00f3n para liberar el petr\u00f3leo y luego la separaci\u00f3n del esquisto agotado.<br \/>\nGaffey vendi\u00f3 a Trueno S. A. un m\u00e9todo enteramente nuevo, con el cual se empleaban bombas at\u00f3micas sobrantes para la extracci\u00f3n del petr\u00f3leo esquistoso. Expresado en t\u00e9rminos muy simples, se practica una perforaci\u00f3n muy profunda en dep\u00f3sitos de petr\u00f3leo esquistoso. Luego, se introduce una bomba at\u00f3mica, haci\u00e9ndola descender hasta que se posa en el fondo de esa perforaci\u00f3n, despu\u00e9s de lo cual se obtura la perforaci\u00f3n y la bomba es detonada. Te\u00f3ricamente, el calor y la fuerza desarrollados por la explosi\u00f3n at\u00f3mica trituran el esquisto y ponen en libertad el petr\u00f3leo, llen\u00e1ndose la caverna subterr\u00e1nea formada por la fuerza gigantesca de la bomba. El petr\u00f3leo no arde debido a que la perforaci\u00f3n est\u00e1 cerrada herm\u00e9ticamente y, de ese modo, con un costo comparativamente peque\u00f1o, pueden extraerse cantidades infinitas de petr\u00f3leo \u0096suficiente quiz\u00e1 para que dure hasta la \u00e9poca en que se produzca la conversi\u00f3n total de la energ\u00eda at\u00f3mica\u0096, tan vastos son los dep\u00f3sitos de esquisto.<br \/>\nTal, por de pronto, fue la forma en que Max Gaffey me explic\u00f3 su idea, en una especie de acicateamiento mental mutuo. Sent\u00eda \u00e9l la m\u00e1xima admiraci\u00f3n por mi conocimiento de la corteza terrestre y yo, a mi vez, sent\u00eda una admiraci\u00f3n igualmente profunda por su capacidad para hacer que apareciesen dos, cinco o diez d\u00f3lares donde antes s\u00f3lo hab\u00eda uno.<br \/>\nMi esposa no era tan complaciente con \u00e9l ni con sus conceptos, y, por sobre todas las cosas, con el proyecto de introducir bombas at\u00f3micas en la corteza de la Tierra.<br \/>\n\u0096Es un error \u0096dijo lisa y llanamente\u0096. No s\u00e9 por qu\u00e9 ni c\u00f3mo, pero lo que s\u00e9 es que todo lo relacionado con la maldita bomba est\u00e1 mal.<br \/>\n\u0096\u00bf Pero no podr\u00edas mirar este asunto como una especie de salvaci\u00f3n? \u0096arg\u00fc\u00ed\u0096. Nos encontramos aqu\u00ed en los Estados Unidos con bombas at\u00f3micas en cantidad suficiente como para aniquilar la vida en diez Tierras del tama\u00f1o de la nuestra; y cada una de ellas representa una inversi\u00f3n de millones de d\u00f3lares. No podr\u00eda estar m\u00e1s de acuerdo contigo cuando sostienes que son los objetos m\u00e1s aborrecibles y espantosos que ha concebido la mente humana.<br \/>\n\u0096\u00bfEntonces c\u00f3mo puedes hablar de salvaci\u00f3n?<br \/>\n\u0096Porque mientras esas bombas est\u00e1n aqu\u00ed inactivas, representan una amenaza constante, d\u00eda y noche, la amenaza de que a alg\u00fan general cabeza de chorlito o a un pol\u00edtico sin cerebro se le d\u00e9 por arrojarlas contra nuestros vecinos. Pero ya ves que Gaffey ha venido con la posibilidad de un uso pac\u00edfico para esas bombas. \u00bfNo te das cuenta de lo que eso significa?<br \/>\n\u0096Lo siento, pero no \u0096reconoci\u00f3 Martha.<br \/>\n\u0096Significa que podemos usar las malditas bombas para algo que no es suicidio, porque si eso se pone en marcha, ser\u00e1 el fin del. g\u00e9nero humano. Peto hay dep\u00f3sitos de esquisto petrol\u00edfero y gas\u00f3geno en lodo el planeta, y si podemos emplear la bomba para abastecer al hombre de combustible durante un siglo. y eso sin tomar en cuenta los subproductos qu\u00edmicos, podemos sencillamente encontrar una manera de emplear provechosamente esas bombas inmundas.<br \/>\n\u0096\u00a1Ah! No es posible ni por un momento que lo creas \u0096replic\u00f3 burlona Martha.<br \/>\n\u0096Lo creo. Sin duda alguna, lo creo.<br \/>\nY sospecho que lo cre\u00eda. Revis\u00e9 los planes elaborados por Gaffey y sus asociados y no pude descubrir ninguna falla. Si la perforaci\u00f3n se hac\u00eda debidamente, no habr\u00eda desprendimientos nocivos. Sab\u00edamos eso y pose\u00edamos los conocimientos necesarios para hacer la perforaci\u00f3n; se hab\u00eda demostrado por lo menos en veinte explosiones subterr\u00e1neas. El temblor de la Tierra carecer\u00eda de importancia a pesar del calor, no se producir\u00eda ignici\u00f3n de petr\u00f3leo. y no obstante el costo de las bombas at\u00f3micas, la econom\u00eda ser\u00eda monumental. M\u00e1s a\u00fan, Gaffey insinu\u00f3 que alguna componenda entre el gobierno y Trueno S. A. estaba en estudio y que si resultaba tal como se hab\u00eda proyectado, las bombas at\u00f3micas no costar\u00edan a Trueno S. A. nada en absoluto, pues todo el asunto ser\u00eda aceptado como un experimento de la sociedad.<br \/>\nDespu\u00e9s de todo, Trueno S. A. no pose\u00eda ning\u00fan yacimiento de esquisto petrol\u00edfero y no actuaba en la industria petrolera. Era sencillamente una organizaci\u00f3n de servicio dotada del conocimiento requerido y que a cambio de una remuneraci\u00f3n, si el procedimiento daba resultado, producir\u00eda petr\u00f3leo para otros. No se habla mencionado cuales ser\u00edan los honorarios, pero Max Gaffey, contestando a mi pregunta, sugiri\u00f3 que yo podr\u00eda adquirir algunas acciones, no s\u00f3lo de Trueno S. A., sino tambi\u00e9n de General Shale Holdings, una compa\u00f1\u00eda financiera.<br \/>\nYo ten\u00eda en total unos diez mil d\u00f3lares de ahorro disponibles y otros diez mil en t\u00edtulos de American Telephone y del gobierno. Martha pose\u00eda tambi\u00e9n un poco de dinero suyo, pero eso lo dej\u00e9 aparte y, sin decirle nada, vend\u00ed mis acciones y t\u00edtulos de Telephone y del gobierno. Las acciones de Trueno S. A, se vend\u00edan a cinco d\u00f3lares cada una, y yo compr\u00e9 dos mil. Las de General Shale se vend\u00edan a dos d\u00f3lares y de \u00e9stas compr\u00e9 cuatro mil. No vi nada inmoral \u0096tal como se considera la inmoralidad en el comercio\u0096 en los procedimientos adoptados por Trueno S. A.. Su relaci\u00f3n con el gobierno no era distinta de las relaciones de varias otras compa\u00f1\u00edas y mi propio proceso de inversi\u00f3n era perfectamente serio y honorable. Ni siquiera recib\u00eda informaci\u00f3n secreta, pues la idea de usar la bomba at\u00f3mica para extraer petr\u00f3leo de esquistos ha tenido amplia publicidad, aunque poco se la ha cre\u00eddo.<br \/>\nAun antes de que se llevase a cabo la primera explosi\u00f3n de prueba, las acciones de Trueno S. A. subieron de cinco a sesenta y cinco d\u00f3lares cada una. Mis diez mil d\u00f3lares se convirtieron en ciento treinta mil y un a\u00f1o despu\u00e9s este valor se duplic\u00f3 a su vez. Las cuatro mil acciones de General Shale subieron a dieciocho d\u00f3lares, y del profesor modestamente pobre que yo era pase a ser un profesor modestamente rico. Cuando por fin, casi dos a\u00f1os despu\u00e9s de que Max Gaffey me vino con la idea, realizaron la primera explosi\u00f3n de bomba at\u00f3mica en un pozo horadado en un yacimiento de esquistos petrol\u00edferos, yo hab\u00eda dejado atr\u00e1s las simples ansiedades de los pobres, y hab\u00eda desarrollado un modo de vida enteramente propio de la clase media alta. Nos convertimos en una familia de dos autom\u00f3viles, y mi Martha, que tan enemiga hab\u00eda sido de la idea, me acompa\u00f1\u00f3 a comprar una casa m\u00e1s grande. Ya en la casa nueva, Gaffey y su esposa vinieron a cenar y Martha misma se despach\u00f3 dos martinis puros. Luego fue muy cort\u00e9s hasta que Gaffey se puso a hablar del bienestar social. Pint\u00f3 con palabras un cuadro venturoso de lo que podr\u00eda rendir el petr\u00f3leo esquistoso y lo ricos que podr\u00edamos ser.<br \/>\n\u0096\u00a1Ah, s\u00ed, s\u00ed! \u0096convino Martha\u0096. Contaminar la atm\u00f3sfera, matar m\u00e1s gente con m\u00e1s autom\u00f3viles, aumentar la velocidad con la que podemos dar vueltas zumbando sin llegar precisamente a ning\u00fan sitio.<br \/>\n\u0096\u00a1Oh, eres una pesimista! \u0096opin\u00f3 la esposa de Gaffey, que era joven y bonita, pero no un gigante mental.<br \/>\n\u0096Claro que el asunto tiene dos aspectos \u0096admiti\u00f3 Gaffey\u0096. No es posible detener el progreso, pero me parece que es posible orientarlo.<br \/>\n\u0096De la misma forma en que venimos orient\u00e1ndolo, para que nuestros r\u00edos apesten, nuestros lagos sean cloacas llenas de peces muertos, nuestras aves se envenenen con DDT y nuestros recursos naturales queden destruidos. Todos somos destructores, \u00bfno es cierto?<br \/>\n\u0096\u00a1Vamos, vamos! \u0096protest\u00e9\u0096. Las cosas son as\u00ed. y todos estamos indignados, Martha.<br \/>\n\u0096\u00bfDe veras lo est\u00e1n?<br \/>\n\u0096Creo que s\u00ed.<br \/>\n\u0096Los hombres siempre han excavado la tierra \u0096dijo Gaffey\u0096. Si as\u00ed no fuese. estar\u00edamos todav\u00eda en la edad de piedra.<br \/>\n\u0096Y tal vez seriamos algo m\u00e1s felices.<br \/>\n\u0096No, no, no \u0096dije yo\u0096. La edad de piedra, Martha, fue una \u00e9poca muy desagradable. No puedes desear que volvamos a ella.<br \/>\n\u0096\u00bfRecuerdan \u0096dijo Martha despacio\u0096 que hubo una \u00e9poca en que los hombres hablaban de la Tierra como de una madre? Era la Madre Tierra y lo cre\u00edan. Era la fuente de la vida y de la existencia.<br \/>\n\u0096Lo sigue siendo.<br \/>\n\u0096La han secado \u0096dijo Martha\u0096. Cuando se seca a una mujer, sus hijos perecen.<br \/>\nEra una extra\u00f1a y po\u00e9tica afirmaci\u00f3n y,.tal como yo lo pens\u00e9, de mal gusto. Para castigar a Martha dej\u00e9 a la se\u00f1ora Gaffey con ella, so pretexto de que Max y yo ten\u00edamos que conversar de ciertas cosas comerciales, lo cual en realidad hicimos. Entramos en el estudio nuevo de la nueva casa, encendimos cigarrillos de cincuenta c\u00e9ntimos de d\u00f3lar cada uno y Max me describi\u00f3 minuciosamente lo que hab\u00edan bautizado con mucho acierto el \u0093Proyecto Hades&#8221;.<br \/>\n\u0096La cuesti\u00f3n es \u0096dijo Max\u0096 que yo puedo conseguir que entres en esto desde el principio mismo. Desde abajo. Est\u00e1n en el asunto once compa\u00f1\u00edas, empresas muy s\u00f3lidas y de buena reputaci\u00f3n \u0096y las nombr\u00f3, lo cual me impresion\u00f3 debidamente\u0096 y esas empresas aportan capital para lo que ser\u00e1 una subsidiaria de Trueno S. A.. A cambio de su dinero se les da un veinticinco por ciento de inter\u00e9s. Hay adem\u00e1s un diez por ciento en forma de certificados de opci\u00f3n para compra de acciones, puesto a un lado para consultas y consejos, y t\u00fa entender\u00e1s el motivo. Yo puedo acomodarte con un uno y medio por ciento \u0096alrededor de tres cuartos de mill\u00f3n\u0096 simplemente a cambio de. unas semanas que dediques y te pagaremos todos los gastos, adem\u00e1s de otras compensaciones.<br \/>\n\u0096Da la impresi\u00f3n de ser interesante.<br \/>\n\u0096Tiene que ser m\u00e1s que una impresi\u00f3n. Si el &#8220;Proyecto Hades&#8221; resulta, el valor de tu parte aumentar\u00e1 diez veces dentro de cuesti\u00f3n de cinco a\u00f1os. No conozco manera mas r\u00e1pida de llegar a millonario.<br \/>\n\u0096Est\u00e1 bien. Estoy m\u00e1s que interesado. Sigue.<br \/>\nGaffey sac\u00f3 de un bolsillo un mapa de Arizona, lo desdobl\u00f3 y con un dedo se\u00f1al\u00f3 una parte recuadrada.<br \/>\n\u0096Esto \u0096dijo\u0096 es lo que, seg\u00fan nuestros conocimientos geol\u00f3gicos, debe ser una de: las regiones m\u00e1s ricas en producci\u00f3n petrolera de todo el pa\u00eds. \u00bfCoincides conmigo?<br \/>\n\u0096S\u00ed, conozco la regi\u00f3n \u0096respond\u00ed\u0096. La he recorrido. Su potencial en petr\u00f3leo es puramente te\u00f3rico. Jam\u00e1s nadie ha sacado algo de all\u00ed, ni siquiera agua salada. Es seco y muerto.<br \/>\n\u0096\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n\u0096Es as\u00ed \u0096agregu\u00e9 encogi\u00e9ndome de hombros\u0096. Si pudi\u00e9ramos encontrar petr\u00f3leo gui\u00e1ndonos por presunciones y teor\u00edas, t\u00fa y yo ser\u00edamos m\u00e1s ricos que Creso. Como bien sabes, el hecho es que a veces hay y a veces no hay. Esto \u00faltimo con m\u00e1s frecuencia.<br \/>\n\u0096\u00bfPor qu\u00e9? Nosotros conocemos nuestro trabajo. Perforamos donde debe perforarse.<br \/>\n\u0096\u00bfAd\u00f3nde quieres llegar, Max?<br \/>\n\u0096A una especulaci\u00f3n, especialmente en esta \u00e1rea. Hace meses que hablamos de esta especulaci\u00f3n. La hemos puesto a prueba lo mejor posible. La hemos examinado desde todos los puntos de vista concebibles, y ahora estamos dispuestos a quemar m\u00e1s o menos cinco millones de d\u00f3lares para comprobar nuestra hip\u00f3tesis&#8230; siempre que&#8230;<br \/>\n\u0096\u00bfSiempre que&#8230; qu\u00e9?<br \/>\n\u0096Que tu experta opini\u00f3n concuerde con la nuestra. Dicho con otras palabras, tiramos los dados junto contigo. Estudia la situaci\u00f3n y si nos dices que sigamos adelante, seguiremos adelante. Y si nos dices que es un castillo de naipes, bueno&#8230; plegamos nuestras tiendas, como los \u00e1rabes, y nos alejamos sigilosamente.<br \/>\n\u0096\u00bfS\u00f3lo por lo que yo diga?<br \/>\n\u0096S\u00f3lo porque tienes conocimiento y sabes hacer las cosas.<br \/>\n\u0096Max, \u00bfno est\u00e1s tomando el r\u00e1bano por las hojas? Yo soy apenas un profesor de Geolog\u00eda de una universidad del Oeste sin importancia, y hay por lo menos veinte hombres que pueden ense\u00f1arme mucho&#8230;<br \/>\n\u0096A nuestro juicio, no. No en lo relativo al sitio donde encontrar lo que buscamos. Sabemos qui\u00e9nes est\u00e1n en actividad y conocemos sus antecedentes en este aspecto. Eres modesto, pero nosotros sabemos qu\u00e9 es lo que necesitamos. De manera que no discutas. O es un trato hecho o no lo es. \u00bfNo?<br \/>\n\u0096\u00bfC\u00f3mo diablos puedo yo contestar cuando ni siquiera s\u00e9 de qu\u00e9 me est\u00e1s hablando?<br \/>\n\u0096Est\u00e1 bien&#8230; te lo explicar\u00e9 en forma r\u00e1pida y sencilla. All\u00ed en un tiempo hubo petr\u00f3leo, justo donde debe estar ahora. Despu\u00e9s una convulsi\u00f3n natural ocasion\u00f3 una falla muy profunda. La tierra se quebr\u00f3 y el petr\u00f3leo descendi\u00f3 a una gran profundidad; en este momento hay bolsones gigantescos de petr\u00f3leo enterrados donde ning\u00fan tr\u00e9pano los puede alcanzar.<br \/>\n\u0096\u00bfA qu\u00e9 profundidad?<br \/>\n\u0096\u00a1Vaya uno a saber! A veinte o treinta kil\u00f3metros.<br \/>\n\u0096Eso es muy profundo.<br \/>\n\u0096Tal vez sea m\u00e1s. Cuando piensas en esa medida por debajo de la superficie, te encuentras. con un misterio m\u00e1s obscuro que el de Marte o Venus&#8230; todo lo cual conoces.<br \/>\n\u0096Todo lo cual conozco \u0096le dije y experiment\u00e9 una sensaci\u00f3n desagradable e inc\u00f3moda, y sin duda en alg\u00fan grado se me vio en el rostro.<br \/>\n\u0096No lo s\u00e9. \u00bf Por qu\u00e9 no dejas este asunto en paz, Max?<br \/>\n\u0096\u00bfQu\u00e9 motivo hay para que lo deje?<br \/>\n\u0096Vamos, Max&#8230; no estamos hablando de perforar para buscar petr\u00f3leo. Veinte, treinta kil\u00f3metros&#8230; Hay un equipo cerca de Pecos, en Texas, y acaban de pasar el nivel de los veinticinco mil pies, y eso es lo que ocurre. O, tal vez otro millar, pero est\u00e1s hablando de petr\u00f3leo enterrado a cien mil pies por debajo de la superficie. No es posible hacer perforaci\u00f3n para llegar ah\u00ed, lo \u00fanico que podr\u00e1n hacer es&#8230;<br \/>\n\u0096\u00bfQu\u00e9?<br \/>\n\u0096Dinamitarlo.<br \/>\n\u0096Por supuesto&#8230; \u00bfY qu\u00e9 encuentras de malo en esa idea? \u00bfEn qu\u00e9 est\u00e1 equivocada? Sabemos, o por la menos tenemos una buena raz\u00f3n para creerlo, que hay una fisura que se abri\u00f3 y se cerr\u00f3. El petr\u00f3leo debe estar sometido a una presi\u00f3n enorme. Introducimos una bomba at\u00f3mica, una bomba mayor de las que hasta ahora hemos usado, y logramos que la fisura se abra. \u00a1Dios Todopoderoso! Ser\u00eda el pozo m\u00e1s grande de toda la historia de la explotaci\u00f3n petrolera.<br \/>\n\u0096Ya han hecho la perforaci\u00f3n, \u00bfno es verdad Max?<br \/>\n\u0096As\u00ed es.<br \/>\n\u0096\u00bfHasta qu\u00e9 profundidad?<br \/>\n\u0096Veintid\u00f3s mil pies.<br \/>\n\u0096\u00bfY tienen la bomba?<br \/>\nMax asinti\u00f3 con una inclinaci\u00f3n de cabeza.<br \/>\n\u0096Tenemos la bomba. Venimos trabajando en esto desde hace cinco a\u00f1os y hace siete meses los muchachos de Washington lograron que la bomba est\u00e9 a su disposici\u00f3n. Est\u00e1 all\u00e1 afuera, en Arizona, esperando&#8230;<br \/>\n\u0096\u00bfEsperando qu\u00e9?<br \/>\n\u0096Que t\u00fa revises todo y nos digas si podemos continuar.<br \/>\n\u0096\u00bfPor qu\u00e9? Ya tenemos suficiente petr\u00f3leo&#8230;<br \/>\n\u0096\u00a1Un demonio! Sabes perfectamente bien por qu\u00e9&#8230; \u00bf Y supones que podemos dejar el asunto en suspenso, ahora, despu\u00e9s de todo el dinero y el tiempo que en esto hemos invertido?<br \/>\n\u0096Aseguraste que desistir\u00edan si yo les dec\u00eda que lo hiciesen.<br \/>\n\u0096Como ge\u00f3logo a quien pagamos, te conozco lo suficiente como para darme cuenta de lo que ello significa en relaci\u00f3n con tu habilidad y orgullo profesionales.<br \/>\nYo permanec\u00ed despierto la mitad de la noche hablando con Martha acerca de este asunto y tratando de colocar la cuesti\u00f3n dentro de un cierto marco moral. Pero lo \u00fanico que pude conseguir fue la seguridad de que habr\u00eda una bomba at\u00f3mica menos con qu\u00e9 matar gente y destruir la vida en la Tierra y de que yo no pod\u00eda discutir eso. Un d\u00eda despu\u00e9s estaba en el campo de la exploraci\u00f3n, en Arizona.<br \/>\nEl lugar estaba bien elegido. Desde todos los puntos de vista, aquello era el sue\u00f1o de un buscador de petr\u00f3leo, y supongo que era conocido desde hac\u00eda medio siglo, pues se ve\u00edan restos de un centenar de instalaciones in\u00fatiles, metal y madera podrida hasta donde la vista alcanzaba, cobertizos abandonados, remolques dejados junto con esperanzas perdidas, testimonios todo ello de la confianza que brota eternamente en el pecho de un atolondrado buscador de petr\u00f3leo.<br \/>\nTrueno s. A. era algo diferente, una gran instalaci\u00f3n en mitad del hondo valle, un equipo de sondeo mayor y m\u00e1s completo que cualquiera de los que yo hab\u00eda visto, una pared para contener el petr\u00f3leo en el caso de que brotase inmediatamente, un taller de maquinarias, un peque\u00f1o grupo electr\u00f3geno, por lo menos un centenar de veh\u00edculos de diversas clases y tal vez cincuenta casas rodantes. Bastaba con advertir la extensi\u00f3n y la vastedad de lo hecho all\u00ed en medio de aquellas tierras improductivas para sentirse at\u00f3nito; y dej\u00e9 que Max supiese lo que pensaba de su afirmaci\u00f3n de que todo aquello se abandonar\u00eda si dec\u00eda que la idea era descabellada.<br \/>\n\u0096Tal vez si&#8230; tal vez no. \u00bfQu\u00e9 dices?<br \/>\n\u0096Dame tiempo.<br \/>\n\u0096Por supuesto, todo el tiempo que quieras.<br \/>\nJam\u00e1s se me hab\u00eda tratado con tanto respeto. Anduve rondando por all\u00ed y, en un Jeep, recorr\u00ed el terreno y m\u00e1s o menos en un sentido y otro sub\u00ed las laderas y volv\u00ed a bajarlas; pero por mucho que revisaba el lugar, que husmeaba y calculaba, lo m\u00edo no ser\u00eda m\u00e1s que una acostumbrada conjetura. Me convenc\u00ed tambi\u00e9n de que ellos no abandonar\u00edan el proyecto aunque yo me opusiera y dijese que iba a ser un fracaso. Cre\u00edan en m\u00ed como una especie de rabdomante *, sobre todo si les dec\u00eda que pod\u00edan seguir adelante. Lo que en realidad buscaban era la corroboraci\u00f3n por un experto de su propia fe. Y eso se advert\u00eda al solo ver que ya hab\u00edan realizado una costosa perforaci\u00f3n de veintid\u00f3s mil pies, y que hab\u00edan instalado todo aquel equipo. Si les dec\u00eda que estaban equivocados disminuir\u00eda tal vez un poco su confianza, pero se recobrar\u00edan y encontrar\u00edan otro rabdomante.<br \/>\n* _ zahor\u00ed.<br \/>\nCuando le habl\u00e9 por tel\u00e9fono a Martha se lo cont\u00e9.<br \/>\n\u0096\u00bfBueno qu\u00e9 piensas t\u00fa honestamente?<br \/>\n\u0096Es comarca petrolera. Pero yo no soy el primero que hace esta observaci\u00f3n brillante. La cuesti\u00f3n es si ello puede tomarse como indicio de que hay petr\u00f3leo.<br \/>\n\u0096\u00bfLo hay?<br \/>\n\u0096No lo s\u00e9, no lo sabe nadie. Y delante de mis narices est\u00e1n agitando la esperanza de un mill\u00f3n de d\u00f3lares.<br \/>\n\u0096Yo no puedo ayudarte \u0096dijo Martha\u0096. Tienes que resolver t\u00fa solo este conflicto.<br \/>\nClaro que no pod\u00eda ayudarme. Nadie podr\u00eda haberme ayudado. El enigma estaba muy hondo, demasiado oculto. Sabemos cu\u00e1l es el aspecto de la cara que la luna no nos ense\u00f1a y sabemos algo acerca de Marte y de otros planetas, \u00bfpero qu\u00e9 hemos averiguado acerca de nosotros y del lugar en que vivimos?<br \/>\nAl d\u00eda siguiente de que habl\u00e9 con Martha. me reun\u00ed con Max y su directorio.<br \/>\n\u0096Estoy de acuerdo \u0096declar\u00e9\u0096. El petr\u00f3leo debe estar all\u00ed. Mi opini\u00f3n es que ustedes tienen que continuar el plan y probar con la explosi\u00f3n.<br \/>\nMe hicieron preguntas durante m\u00e1s o menos una hora, pero cuando uno est\u00e1 representando el papel de rabdomante, las preguntas y las respuestas pasan a convertirse en una especie de ritual m\u00e1gico. El hecho en s\u00ed es que ninguno hab\u00eda hecho detonar una bomba de ese poder a semejante profundidad, y hasta que se hiciese, nadie sabr\u00eda lo que pod\u00eda suceder.<br \/>\nYo observ\u00e9 con gran inter\u00e9s los preparativos de la explosi\u00f3n. La bomba, con su revestimiento implosivo, fue hecha especialmente para esta tarea \u0096rehecha, ser\u00eda mejor expresarlo\u0096, muy larga, casi siete metros, y muy delgada. Fue armada una vez que estuvo en la torre, y entonces la junta de directores, ingenieros, t\u00e9cnicos, periodistas, Max y yo nos retiramos al refugio y estaci\u00f3n de control de hormig\u00f3n, que hab\u00eda sido edificado a m\u00e1s de un kil\u00f3metro y medio del pozo. Un circuito cerrado de televisi\u00f3n nos comunicaba con la perforaci\u00f3n; y aunque nadie esperaba que la explosi\u00f3n hiciese otra cosa que quebrar la Tierra en la superficie, la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda At\u00f3mica especific\u00f3 las precauciones que debimos adoptar.<br \/>\nPermanecimos en el refugio durante cinco horas mientras la bomba hac\u00eda su largo descenso, hasta que por fin nuestros instrumentos nos dijeron que estaba apoyada en el fondo de la perforaci\u00f3n. Realizamos entonces una sencilla cuenta regresiva y el presidente del directorio oprimi\u00f3 el bot\u00f3n rojo. Los botones rojos y blancos son la gloria del hombre. Apri\u00e9tese un bot\u00f3n blanco y una campanilla suena o se enciende una luz el\u00e9ctrica; apri\u00e9tese. un bot\u00f3n rojo y la fuerza infernal del sol entra en actividad, esta vez a cinco millas por debajo de la superficie terrestre.<br \/>\nTal vez fuese esta parte y este lugar de la superficie terrestre; tal vez no hubiese ning\u00fan otro lugar donde esto mismo exactamente hubiese ocurrido. Tal vez la falla que desviaba el petr\u00f3leo estuviese a mayor profundidad de lo que hab\u00edamos imaginado. La realidad no se conocer\u00e1 jam\u00e1s; nosotros s\u00f3lo vimos lo que vimos. observ\u00e1ndolo a trav\u00e9s del circuito cerrado de televisi\u00f3n. Vimos que la Tierra se dilataba. La dilataci\u00f3n aumentaba, como una burbuja \u0096una burbuja de alrededor de doscientos metros de di\u00e1metro\u0096, y entonces la superficie de la burbuja se disip\u00f3 en una columna de polvo o de humo que se elev\u00f3 tal vez a quinientos pies del fondo del valle, permaneci\u00f3 all\u00ed un momento con el sol amenazante detr\u00e1s de ella, tal como la misma columna de fuego del Monte Sina\u00ed, y finalmente se elev\u00f3 \u00edntegra y se deshizo repentinamente en el viento. Hasta en nuestro refugio o\u00edmos el retumbar ensordecedor, y, al quedar despejada la superficie del enorme orificio que el polvo hab\u00eda abandonado, una columna de petr\u00f3leo que quiz\u00e1 tuviese treinta y cinco metros de di\u00e1metro se elev\u00f3 borboteando. \u00bfPero ser\u00eda petr\u00f3leo?<br \/>\nEn el instante en que lo vimos, los que est\u00e1bamos juntos en aquel lugar lanzamos tremendos gritos de entusiasmo, pero de pronto las exclamaciones se interrumpieron por obra y gracia de su propio eco. Nuestro sistema de circuito cerrado de televisi\u00f3n era en colores, y la columna de petr\u00f3leo ten\u00eda un color rojo vivo.<br \/>\n\u0096\u00a1Petr\u00f3leo rojo! \u0096murmur\u00f3 uno.<br \/>\nSigui\u00f3 el silencio.<br \/>\n\u0096\u00bfCuando podremos salir \u0096pregunt\u00f3 otro.<br \/>\n\u0096Dentro de diez minutos.<br \/>\nEl polvo segu\u00eda en la altura y se alejaba en direcci\u00f3n contraria; y durante diez minutos seguimos de pie observando la burbuja de brillante petr\u00f3leo rojo que sal\u00eda del orificio y que formaba un gran estanque dentro de las paredes de contenci\u00f3n, llenando el espacio disponible con rapidez sorprendente y rebas\u00e1ndolo, pues la erupci\u00f3n debi\u00f3 ser de cien mil galones por segundo o tal vez m\u00e1s, y luego, fuera de las paredes y en una masa que se extend\u00eda por todo el. valle, su nivel. subi\u00f3 tan r\u00e1pidamente que desde la altura en que nosotros nos encontr\u00e1bamos vimos que quedar\u00edamos aislados por completo de la instalaci\u00f3n. En este momento ya no esperamos, sino que nos arriesgamos a sufrir las consecuencias de la radiaci\u00f3n .y echamos a correr por la colina del desierto hacia la perforaci\u00f3n, las casas rodantes y los camiones, pero no con rapidez suficiente. En el borde de un gran lago de petr\u00f3leo rojo tuvimos que detenernos.<br \/>\n\u0096No es petr\u00f3leo rojo \u0096dijo alguien.<br \/>\n\u0096\u00a1Maldici\u00f3n, no es petr\u00f3leo!<br \/>\n\u0096\u00bfQu\u00e9 saben ustedes? \u00a1Es petr\u00f3leo!<br \/>\nEst\u00e1bamos retrocediendo al tiempo en que aquella masa l\u00edquida se extend\u00eda y sub\u00eda y cubr\u00eda los camiones y las casas, y llegaba a una depresi\u00f3n del valle y pasaba por ella descendiendo al desierto, y se internaba en las sombras que proyectaban las grandes rocas, lanzando reflejos rojos a la luz del sol poniente, y m\u00e1s tarde reflejos negros en la obscuridad.<br \/>\nAlguien toc\u00f3 el l\u00edquido viscoso y se llev\u00f3 la mano a la boca.<br \/>\n\u0096\u00a1Es sangre!<br \/>\nMax estaba a mi lado y dijo:<br \/>\n\u0096Est\u00e1 loco.<br \/>\nAlg\u00fan otro dijo tambi\u00e9n que era sangre.<br \/>\nYo met\u00ed un dedo en el l\u00edquido rojo y lo llev\u00e9 a mi nariz. Era c\u00e1lido, casi muy caliente, y no cab\u00eda error alguno en cuanto al olor de la sangre caliente y fresca. Tom\u00e9 el gusto con la punta de la lengua.<br \/>\n\u0096\u00bfQu\u00e9 es? \u0096me dijo en voz baja Max.<br \/>\nLos dem\u00e1s se congregaron en torno, silenciosos, con el sol rojo poni\u00e9ndose del otro lado del lago rojo y el rojo reflejado en nuestras facciones, destellando en nuestros ojos.<br \/>\n\u0096\u00a1Dios Santo! \u00bfQu\u00e9 es? \u0096inquiri\u00f3 Max.<br \/>\n\u0096Es sangre \u0096contest\u00e9.<br \/>\n\u0096\u00bfDe d\u00f3nde?<br \/>\nTodos guardamos silencio.<br \/>\nPasamos la noche en un lado del montecillo en el cual se hab\u00eda edificado el refugio, y por la ma\u00f1ana, hasta donde nuestra vista alcanzaba, est\u00e1bamos rodeados por un mar de sangre roja caliente y humeante, cuyo olor era tan penetrante y denso que todos nos sent\u00edamos asqueados; y todos vomitamos unas seis veces antes de que viniesen helic\u00f3pteros a rescatarnos.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente de mi regreso a casa, Martha y yo est\u00e1bamos sentados en la sala de estar, ella con un libro en las manos y yo con el diario, en el cual hab\u00eda le\u00eddo sobre los intentos para contener la afluencia de l\u00edquido, y que ni siquiera con trajes de buzo pod\u00edan descender al lugar de donde surg\u00eda; Martha levant\u00f3 la vista de su libro para decirme:<br \/>\n\u0096\u00bfRecuerdas aquello que Se contaba de una madre?<br \/>\n\u0096\u00bfQu\u00e9?<br \/>\n\u0096Algo muy antiguo. Creo que o\u00ed decir una vez que databa de tiempo inmemorial, o tal vez fuese una f\u00e1bula griega..o algo similar, pero de todas maneras, la madre ten\u00eda un hijo que era el deleite de su coraz\u00f3n y todo cuanto puede ser un hijo, para una madre, y de pronto el hijo se enamor\u00f3 de una mujer bella y perversa y cay\u00f3 bajo su hechizo; una mujer perversa y muy bella. Y \u00e9l dese\u00f3 complacerla, oh, lo hizo realmente, y le dijo: &#8220;Lo que desees, te lo traer\u00e9&#8230;&#8221;<br \/>\n\u0096Lo cual es como no decir nada a una mujer, pero de cualquier manera&#8230; \u0096intervine yo.<br \/>\n\u0096No voy a discutirte eso \u0096dijo suavemente Martha\u0096. porque cuando \u00e9l se lo dijo, ella contest\u00f3 que lo que deseaba m\u00e1s que nada en el mundo era el coraz\u00f3n viviente de su madre, arrancado de su pecho. \u00bfY qu\u00e9 supondr\u00e1s que hizo este indigno y homicida idiota, sino correr a su hogar, donde estaba la madre, y con un cuchillo abrirle el pecho y arrancarle el coraz\u00f3n viviente de su cuerpo&#8230;?<br \/>\n\u0096No me gusta tu cuento.<br \/>\n\u0096&#8230;y con el coraz\u00f3n en la mano, corri\u00f3 veloz y alegremente a juntarse con la mujer amada. Pero en el. Camino, atravesando el bosque, se le enred\u00f3 un dedo del pie en una ra\u00edz, vacil\u00f3 y cay\u00f3 cuan largo era, y de resultas del golpe el coraz\u00f3n de la madre se le escap\u00f3 de la mano. Al levantarse y acercarse al coraz\u00f3n, \u00e9ste le dijo: \u0093\u00bfTe lastimaste al caer, hijo m\u00edo?&#8221;<br \/>\n\u0096Un relato encantador. \u00bfPero qu\u00e9 es lo que demuestra?<br \/>\n\u0096Supongo que nada. \u00bfCesar\u00e1 en alg\u00fan momento esta sangr\u00eda? \u00bfCerrar\u00e1n la herida?<br \/>\n\u0096No lo creo.<br \/>\n\u0096\u00bfEntonces tu madre seguir\u00e1 sangrando hasta que su vida se extinga?<br \/>\n\u0096\u00bfMi madre?<br \/>\n\u0096S\u00ed.<br \/>\n\u0096\u00a1Oh!<br \/>\n\u0096Mi madre \u0096dijo Martha\u0096. \u00bfSangrar\u00e1 hasta morir?<br \/>\n\u0096Supongo que s\u00ed.<br \/>\n\u0096\u00bfEso es lo \u00fanico que sabes decir, que supones que s\u00ed?<br \/>\n\u0096\u00bfQu\u00e9 otra cosa?<br \/>\n\u0096Supongamos que les hubieses dicho que no siguieran con su idea.<br \/>\n\u0096Martha, eso me lo pediste veinte veces. Ya te dije. Hubiesen buscado otro rabdomante.<br \/>\n\u0096\u00bfY otro? \u00bfY otro?<br \/>\n\u0096S\u00ed.<br \/>\n\u0096\u00bfPor qu\u00e9? \u0096dijo ella gritando\u0096. \u00bfPor amor de Dios, por qu\u00e9?<br \/>\n\u0096No lo s\u00e9.<br \/>\n\u0096Pero ustedes, hombres despreciables, saben todo lo dem\u00e1s.<br \/>\n\u0096Casi lo \u00fanico que sabemos es matar. Eso no es todo lo dem\u00e1s. Nunca hemos aprendido a dar vida a nada.<br \/>\n\u0096Y ahora es demasiado tarde \u0096dijo Martha.<br \/>\n\u0096S\u00ed, es demasiado tarde \u0096aprob\u00e9, y volv\u00ed a la lectura de mi diario.<br \/>\nPero Martha sigui\u00f3 sencillamente all\u00ed sentada, con el libro abierto en su regazo, contempl\u00e1ndome: y luego, despu\u00e9s de un rato, cerr\u00f3 el libro y subi\u00f3 a acostarse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La herida Howard Fast The wound, \u00a9 1970. Traducido por Manuel Barber\u00e1 en El general derrib\u00f3 a un \u00e1ngel, relatos de Howard Fast, Colecci\u00f3n Azimut de Ciencia Ficci\u00f3n, Intersea SAIC, 1975. Max Gaffey insist\u00eda siempre en que, esencialmente, la industria del petr\u00f3leo se pod\u00eda resumir en una simple expresi\u00f3n: lo que debe hacerse, pero no d\u00f3nde debe hacerse. 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