{"id":1517,"date":"2008-06-10T05:07:08","date_gmt":"2008-06-10T05:07:08","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1517"},"modified":"2008-06-10T05:07:08","modified_gmt":"2008-06-10T05:07:08","slug":"orfebrer\u00cda-y-chamanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1517","title":{"rendered":"ORFEBRER\u00cdA Y CHAMANISMO"},"content":{"rendered":"<p>ORFEBRER\u00cdA Y CHAMANISMO<br \/>\nUn estudio iconogr\u00e1fico del Museo del Oro<br \/>\nGerardo Reichel-Dolmatoff<br \/>\n\u00a9 Derechos Reservados de Autor<\/p>\n<p>Continuaci\u00f3n &#8211; Presencia del Cham\u00e1n.<\/p>\n<p>En la mitolog\u00eda Kogi el acto de ponerse una m\u00e1scara corresponde al de tomar un alucin\u00f3geno, es decir que la persona entra a otra dimensi\u00f3n, a otra realidad, donde \u0093todo est\u00e1 al rev\u00e9s\u0094. Por ejemplo, al ponerse una m\u00e1scara de jaguar, la persona ve ahora todo con ojos de jaguar y as\u00ed mismo las personas u objetos de su alrededor se transforman, todo lo cual implica un complejo de relaciones totalmente nuevas. En los actuales bailes con m\u00e1scaras de los Kogi, cada una de ellas representa cierta fuerza sobrenatural que, durante el baile, \u0093ve\u0094 a las dem\u00e1s m\u00e1scaras dentro de otra dimensi\u00f3n. Generalmente se observa un concepto subyacente de oposici\u00f3n (s\u00e9lda, en kogi), de una lucha entre dos grandes categor\u00edas- de fuerzas opuestas pero complementarias, representadas por m\u00e1scaras. \u0093Bailamos para no morir\u0094, dicen los Kogi y as\u00ed hay innumerables bailes en los cuales los enmascarados se disputan o se apaciguan para, finalmente, restablecer un equilibrio (yu\u00adl\u00faka) entre las fuerzas opuestas. Tengamos en cuenta estos conceptos que, seguramente, se remontan a \u00e9pocas prehist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Una categor\u00eda de objetos que se encuentran con alguna frecuencia en el Museo del Oro consiste en pinzas de forma semilunar. Entre los actuales indios del pa\u00eds, la depilaci\u00f3n de ciertas zonas del cuerpo generalmente tiene un significado ritual y, a veces, se efect\u00faa por orden de un cham\u00e1n. Hay razones est\u00e9ticas para la depilaci\u00f3n pero los pelos as\u00ed arrancados pueden representar ofrendas a ciertas personificaciones sobrenaturales; el cham\u00e1n recibe los pelos, los consagra y los deposita en un lugar determinado. Estas costumbres actuales hacen pensar que las pinzas prehist\u00f3ricas no eran exactamente objetos cosm\u00e9ticos sino que tambi\u00e9n serv\u00edan a fines chaman\u00edsticos.<\/p>\n<p>En el Museo del Oro gran n\u00famero de objetos representan animales. La primera pregunta que se plantea es acerca de la clase de animales y de la frecuencia con que los orfebres escog\u00edan la forma de ciertas especies.<\/p>\n<p>Aunque no se han hecho estad\u00edsticas al respecto, se puede detectar que la mayor\u00eda de los animales representados son aves y que predomina el tema de alas o de objetos alados. Hay narigueras, orejeras, pectorales, tocados y otros adornos personales, todos enfatizando el motivo de alas desplegadas y en muchas piezas de composici\u00f3n compleja aparecen motivos ornitomorfos m\u00e1s o menos destacados. Sugiero que el motivo alado se relaciona con la esfera cham\u00e1nica y que alude, consciente o inconscientemente, al vuelo cham\u00e1nico.<\/p>\n<p>Antes de tratar de algunos animales, caben las siguientes observaciones. La presencia o ausencia de cierto animal en la orfebrer\u00eda es muy dif\u00edcil de explicar. Por ejemplo, sabemos que el venado era de gran importancia entre los Muiscas y que sigue siendo importante en la mitolog\u00eda y simbolog\u00eda de varias tribus actuales; sin embargo, no conocemos ni una sola representaci\u00f3n arqueol\u00f3gica de este animal en la zona muisca, sea de oro, cobre o cer\u00e1mica; s\u00f3lo del Sin\u00fa se tienen dos figuras de venado formando los remates de bastones. No conocemos representaciones de dantas, de roedores o de manat\u00edes y son escas\u00edsimos los armadillos e iguanas, no obstante que todos estos animales parecen haber sido de gran importancia econ\u00f3mica para los ind\u00edgenas. El car\u00e1cter selectivo de estas representaciones es dif\u00edcil de explicar. El \u00e9nfasis est\u00e1 en las aves y a ellas siguen algunos reptiles y mam\u00edferos pero la orfebrer\u00eda no refleja la gran variedad de la fauna del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las aves vuelan, cantan y bailan; llevan plumajes vistosos, y por eso son animales cham\u00e1nicos por excelencia. La aguda vista, sus garras, la diversidad de sus picos, junto con los innumerables detalles de su comportamiento espec\u00edfico, las asocian con el mundo cham\u00e1nico, m\u00e1s que cualquier otro grupo de animales lo que se puede observar en muchas partes del mundo y en todas las \u00e9pocas.<\/p>\n<p>El colibr\u00ed es por cierto un ave muy llamativa. Del altiplano nari\u00f1ense procede un par de zarcillos en forma de chupaflor, en el acto de hundir el pico en un c\u00e1liz. Para dar otro ejemplo de interpretaciones locales, se pueden citar los casos siguientes. Entre los indios del Vaup\u00e9s el colibr\u00ed es un animal f\u00e1lico que est\u00e1 asociado con la parafernalia chaman\u00edstica; la lanza sonajera, este emblema f\u00e1lico de los chamanes tukano, as\u00ed como determinados adornos de baile, est\u00e1n decorados con las plumas del colibr\u00ed. Entre los Kogi, en cambio, el colibr\u00ed simboliza la oposici\u00f3n entre la belleza de su plumaje y la insaciabilidad y pereza de su conducta. En efecto, el colibr\u00ed, por su manera espasm\u00f3dica de volar, gasta much\u00edsima energ\u00eda y necesita ingerir n\u00e9ctar hasta despu\u00e9s de la puesta del sol; luego cae en un estado de entumecimiento parecido a un sue\u00f1o profundo. Estos hechos, que son bien conocidos por los ornit\u00f3logos, han sido observados tambi\u00e9n por los Kogi quienes ven en esta conducta un principio de oposici\u00f3n; por su plumaje brillante es un animal solar pero por su gula y su somnolencia da un mal ejemplo. Estas caracter\u00edsticas forman el tema de un mito kogi, en el cual, adem\u00e1s, el colibr\u00ed se encuentra en oposici\u00f3n al gallinazo, cuyo plumaje y alimento difieren diametralmente de los del colibr\u00ed.<\/p>\n<p>Haciendo abstracci\u00f3n de su valor econ\u00f3mico, los ind\u00edgenas actuales frecuentemente se sirven de animales como modelos para determinada conducta humana ejemplarizada por el comportamiento animal. Puede que se trate de su territorialidad, de su estrategia en buscar su alimento, de sus movimientos o su color llamativo. Seg\u00fan los ind\u00edgenas los animales son \u0093casi gente\u0094 y desempe\u00f1an un papel central en la mitolog\u00eda y el mundo cham\u00e1nico.<\/p>\n<p>Hay ciertos animales que se prestan a interpretaciones simb\u00f3licas, m\u00e1s que otros, como por ejemplo, los felinos. En una publicaci\u00f3n anterior me he ocupado en detalle de la relaci\u00f3n que existe entre el cham\u00e1n y el jaguar, y he analizado ante todo la creencia ind\u00edgena tan com\u00fan de que el cham\u00e1n puede convertirse en jaguar, sobre todo bajo la influencia de un rap\u00e9 narc\u00f3tico. (6)<\/p>\n<p>Un colgante en forma de felino procede de la regi\u00f3n de El Banco, en el Bajo Magdalena. Las caracter\u00edsticas que hacen posible la identificaci\u00f3n son las manchas de la piel, marcadas por peque\u00f1as espirales de alambre y los largos colmillos que salen de la jeta. La cola est\u00e1 levantada y se arquea sobre la espalda del animal, posici\u00f3n que el jaguar asume al saltar. Otra representaci\u00f3n felina forma el remate de un bast\u00f3n encontrado en la regi\u00f3n del Sin\u00fa. Se dice haber encontrado en la regi\u00f3n del Quind\u00edo el entierro de un personaje cuyos dedos estaban cubiertos con garras de jaguar, hechas de oro. Tambi\u00e9n del Sin\u00fa procede un remate de bast\u00f3n que muestra dos cabezas de venado.<\/p>\n<p>Otro grupo de animales que aparecen en la orfebrer\u00eda del pa\u00eds son las lagartijas y los caimanes. Para los ind\u00edgenas del Vaup\u00e9s, cierta lagartija arb\u00f3rea (Plica pilca L.) representa al llamado Due\u00f1o de los Animales, el gran cham\u00e1n de \u00a1a fauna selv\u00e1tica, y se le asigna un simbolismo f\u00e1lico muy especial. A primera vista, dicha creencia de los indios parec\u00eda ins\u00f3lita e inexplicable pero se encontr\u00f3 justificada tan pronto como la lagartija fue examinada por un herpet\u00f3logo. (7) En efecto, este reptil tiene un hemipenis bifurcado y en forma de anda, lo cual facilita un amplexus coital prolongado. En el Vaup\u00e9s, esta lagartija es as\u00ed un animal cham\u00e1nico importante y se dice que simboliza las fuerzas generativas de la naturaleza. Ahora bien, en la arqueolog\u00eda de la zona tairona se conocen ciertos objetos de orfebrer\u00eda en forma de anda, muy parecida al hemipenis de la lagartija. Tambi\u00e9n los indios Kogi dicen conocer esta lagartija (sui-su\u00ed-satia) 0 la designan como \u0093Madre de la enfermedad del fr\u00edo\u0094; la representan en una de sus m\u00e1scaras de madera y en el mes de junio se baila en honor de esta lagartija, baile durante el cual el danzante que la personifica lleva un adorno que consiste de estas \u0093anclas\u0094 prehist\u00f3ricas de los Tairona. (8)<\/p>\n<p>Muchos datos arqueol\u00f3gicos de los Andes Centrales, de Mesoam\u00e9rica y Centroam\u00e9rica, atestiguan que el caim\u00e1n o el cocodrilo fu\u00e9 una divinidad importante en tiempos prehist\u00f3ricos. Seg\u00fan un mito de los Matap\u00ed, de la Amazon\u00eda Colombiana, en tiempos antiguos el caim\u00e1n era el \u00fanico ser que pose\u00eda el fuego y entre los indios Cham\u00ed de la Cordillera Central, el mismo papel de Prometeo se atribuye a la iguana. (9) En Colombia, estos animales no parecen haber ocupado un lugar importante en la imaginer\u00eda ind\u00edgena, salvo tal vez en una forma fant\u00e1stica en que se combinan rasgos de saurios, felinos y aves, tema del cual me ocupar\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Figuras de serpientes se observan casi \u00fanicamente en la orfebrer\u00eda muisca, lo que es algo extra\u00f1o ya que en las zonas fr\u00edas del altiplano andino los ofidios son comparativamente escasos. Posiblemente se trata ante todo de representaciones de las serpientes m\u00edticas que, seg\u00fan las tradiciones, viv\u00edan en el fondo de lagunas tales como Guatavita o lguaque y eran seres humanos transformados. Seg\u00fan los mitos de los indios de la Sierra Nevada de Santa Marta, muchas de las numerosas lagunas que yacen al pi\u00e9 de los nevados est\u00e1n habitadas por grandes culebras que se encuentran all\u00ed desde la creaci\u00f3n del mundo. En todas estas tradiciones se trata de un simbolismo muy ambivalente; la imagen de una gran serpiente devoradora que existe en las aguas se asocia con una imagen materna que con lleva un significado doble, de peligro y de protecci\u00f3n. Se trata aqu\u00ed de un arquetipo muy difundido por el mundo entero; en Colombia la gran serpiente es un monstruo cham\u00e1nico y aparece en alucinaciones y mitos, no como determinada especie zool\u00f3gica sino como pesadilla o augurio. Se ha dicho ya que hay una representaci\u00f3n muisca, en forma de serpiente con cara humana.<\/p>\n<p>Un grupo zool\u00f3gico que se representa con gran frecuencia son las ranas y los sapos. En la simbolog\u00eda y los sistemas clasificatorios de muchas tribus colombianas se puede observar que los dos grupos faun\u00edsticos que con m\u00e1s claridad ejemplifican el concepto de oposici\u00f3n en la naturaleza, son las aves y los batracios. La oposici\u00f3n es evidente: las primeras vuelan por los aires, son de sangre caliente, cantan mel\u00f3dicamente y con frecuencia tienen un plumaje multicolor; en cambio, las ranas y los sapos son anfibios, de sangre fr\u00eda, buscan la sombra y su voz es mon\u00f3tona. Significan pues la oposici\u00f3n entre aire y agua, luz y obscuridad, sequedad y humedad, etc. Pero es m\u00e1s; los batracios tienen tres cualidades muy especiales que los distinguen de todos los otros animales y ante todo de las aves, a saber: muchos sapos contienen un fuerte alucin\u00f3geno en sus gl\u00e1ndulas par\u00f3tidas; varias especies de ranas son altamente venenosas y se usan para la preparaci\u00f3n de un veneno de flechas y, en tercer lugar, los sapos y otros batracios tienen un comportamiento sexual muy violento. (10) Si observamos pues en la orfebrer\u00eda precolombina la multitud de aves y de batracios, podemos suponer que nos encontramos frente a una de las expresiones m\u00e1s constantes y t\u00edpicas de la mentalidad ind\u00edgena, la del dualismo representado por la oposici\u00f3n de conceptos complementarios.<\/p>\n<p>Entre los Kogi de la Sierra Nevada los batracios siguen siendo de importancia metaf\u00f3rica.. En los mitos de origen relatan que la primera mujer del Sol era un sapo, el cual luego fu\u00e9 expulsado por su infidelidad; a\u00fan en la actualidad el sapo simboliza el sexo femenino, en sus aspectos negativos y culturalmente definidos como peligrosos. Mientras que el sapo constituye un concepto gen\u00e9rico para los Kogi, ejemplificado por Bufo marinus, subdividen a las ranas en muchas categor\u00edas diferentes, principalmente por su distribuci\u00f3n altitudinal, desde el litoral hasta el p\u00e1ramo, y por su canto caracter\u00edstico. (11)<\/p>\n<p>Hay algunas representaciones de moluscos, en orfebrer\u00eda, que merecen mencionarse aqu\u00ed ya que las conchas siguen teniendo un alto valor simb\u00f3lico entre los ind\u00edgenas actuales. Gaster\u00f3podos, en orfebrer\u00eda, pueden haber servido de adornos personales o como cubresexo; en el valle del r\u00edo Sin\u00fa se han encontrado cubresexos, tanto de oro como hechos de la concha de un gaster\u00f3podo marino.<\/p>\n<p>En la actualidad, los indios de la Sierra Nevada de Santa Marta utilizan ciertas especies de gaster\u00f3podos (\u0093masculinos\u0094) y bivalvos (\u0093femeninos\u0094) como ofrendas, en recintos rituales o de uso individual. Un m\u00e1ma o un emisario de \u00e9ste recoge las conchitas en determinada playa del mar, entre Santa Marta y R\u00edohacha y a veces se traen grandes cargamentos de estos moluscos, que utilizan como ofrendas, en ceremonias de fertilidad y crecimiento. Una especie de bivalvos se recoge para quemar sobre una peque\u00f1a pira, cuidadosamente constru\u00edda con ciertas astillas de madera, obteniendo as\u00ed la cal que luego se guarda en el poporo. En el Vaup\u00e9s, los indios usan la concha de un gran caracol de tierra para guardar el rap\u00e9 alucin\u00f3geno. En ambos casos \u0097Sierra Nevada y Vaup\u00e9s\u0097 los indios dicen que el recipiente, o sea el poporo o el caracol, simboliza el sexo femenino, mientras que el alucin\u00f3geno, representado por la cal o el rap\u00e9, simboliza la actividad sexual, una analog\u00eda que es frecuente en el pensamiento cham\u00e1nico. De todos modos, las conchas de moluscos muchas veces tienen, o han tenido, un uso ritual; las encontramos representadas en las estatuas de San Agust\u00edn y tambi\u00e9n en Nari\u00f1o, c\u00f3mo ocarinas prehist\u00f3ricas, hechas de cer\u00e1mica.<\/p>\n<p>Pasemos ahora a los animales fant\u00e1sticos. Unas de las muestras m\u00e1s extra\u00f1as de toda la orfebrer\u00eda colombiana son las cinco piezas ilustradas aqu\u00ed, pues desaf\u00edan toda descripci\u00f3n factual; a lo mejor se podr\u00eda pensar que sean figuras biomorfas y que todas parecen representar seres que vuelan por los aires, pero su elaboraci\u00f3n tan fant\u00e1stica no permite ir m\u00e1s adelante. En la regi\u00f3n del Quind\u00edo se han encontrado peque\u00f1as figuras de oro macizo, aparentemente de insectos fant\u00e1sticos.<\/p>\n<p>La pieza tairona, zoomorfa, muestra un ser compuesto, que combina rasgos reptiles con alas, ancas de rana y crestas enroscadas de p\u00e1jaros. Esta idea de hibridismo es frecuente en la orfebrer\u00eda tairona y muchas veces se encuentra asociada con representaciones de chamanes. Otro objeto tambi\u00e9n tairona muestra el motivo del anda (o hemipenis), combinado con dos cabezas de reptiles fant\u00e1sticos; iconogr\u00e1ficamente se trata aqu\u00ed de la imagen de la amphisbaena, serpiente m\u00edtica cuyo cuerpo tiene una cabeza en cada uno de sus extremos y encontramos precisamente este motivo con frecuencia en la orfebrer\u00eda y cer\u00e1mica tairona. Tal tipo de cabeza de reptil, mostrando los dientes y siempre caracterizado por una nariz respingada y una corta cresta enroscada en la cabeza, se combina a veces con una placa delgada, bisecta o b\u00edfida, que sale de la jeta del animal; aunque sin duda tiene un valor simb\u00f3lico espec\u00edfico, su interpretaci\u00f3n ser\u00eda muy aventurada. Al juzgar por algunas figuras cham\u00e1nicas enteras, este tipo de cabezas fant\u00e1sticas se usaba a veces en forma de bezote.<\/p>\n<p>La nariguera (u orejera) que ilustramos es un objeto caracter\u00edstico de cierta regi\u00f3n del medio r\u00edo Sin\u00fa. Consiste de una argolla cuyo segmento inferior muestra un fino calado, mientras que en el segmento superior aparecen peque\u00f1as figuras de animales muy estilizados, generalmente aves. La pieza aqu\u00ed ilustrada muestra una tr\u00edada; dos p\u00e1jaros que flanquean la figura central que parece ser una rana antropomorfizada, a juzgar por el cintur\u00f3n que lleva. Seguramente se trata de un tema m\u00edtico-chaman\u00edstico, pero no conocemos su significado.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima pieza es m\u00e1s expl\u00edcita. Muestra un caim\u00e1n que se ha tragado a una persona cuya cara mira por el hueco en la barriga del reptil. Es una t\u00edpica imagen cham\u00e1nica el hombre tragado por un monstruo acu\u00e1tico (ballena, serpiente, caim\u00e1n, etc.) y que sale (renace) vivo de sus entra\u00f1as, en un estado de purificaci\u00f3n y sabidur\u00eda. Un mito de los indios Chimila del r\u00edo Ariguan\u00ed cuenta que una vez en sue\u00f1os, se le apareci\u00f3 un gran caim\u00e1n a un hombre. Cuando su hermano lo invita a ir a pescar, \u00e9l rehusa y le cuenta su sue\u00f1o pero el hermano le dice: \u0093El caim\u00e1n es gente como nosotros y no te va a comer\u0094. Los dos se van al r\u00edo y pronto sale un gran caim\u00e1n y devora al hombre que hab\u00eda tenido el sue\u00f1o. En la barriga del caim\u00e1n el hombre padece de hambre y sed y enflaquece. Por fin \u00e9l chuza el caim\u00e1n con su flecha; el animal abre la jeta y el hombre escapa. A partir de este episodio se vuelve un gran cazador y pescador. Cuando sus compa\u00f1eros le preguntan: \u0093C\u00f3mo haces para conseguir tanta comida?\u0094 El cazador contesta: \u0093Lo aprend\u00ed del caim\u00e1n\u0094. Se trata pues de la cl\u00e1sica iniciaci\u00f3n cham\u00e1nica, durante la cual el hombre queda esqueletado y renace luego, ahora en una relaci\u00f3n muy \u00edntima con los animales. (12)<\/p>\n<p>El mismo motivo se encuentra entre los Kogi de la Sierra Nevada de Santa Marta. El personaje m\u00edtico Dugin\u00e1vi, gran tallador de m\u00e1scaras, se suicida tir\u00e1ndose a un r\u00edo pero no muere porque el r\u00edo, que en realidad es una mujer, lo lleva al mar. All\u00ed un monstruo marino, tambi\u00e9n femenino, se traga a Dugin\u00e1vi. Por fin \u00e9l escapa y se vuelve un gran cham\u00e1n. (13)<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n del cham\u00e1n en una serpiente es tambi\u00e9n un motivo m\u00edtico muy conocido y ser\u00eda largo citar las numerosas analog\u00edas disponibles.<\/p>\n<p>Como \u00faltimo tema cham\u00e1nico tenemos aquel del hombre en compa\u00f1\u00eda del rey de los gallinazos. Un mito de los indios Tukano cuenta de un hombre en busca de una mujer. Al darse cuenta el hombre de la belleza de las hijas del gallinazo, \u00e9l se cubre con el cuero maloliente de una danta muerta y se acuesta en un claro de la selva. Pronto llegan las hijas del rey de los gallinazos y el hombre logra atrapar a una de ellas. En otro mito de los mismos indios, el rey de los gallinazos sirve a un aprendiz de cham\u00e1n en su vuelo inici\u00e1tico y lo lleva a su espalda al \u0093pa\u00eds resplandeciente\u0094, es decir a una dimensi\u00f3n alucinatoria. (14)<\/p>\n<p>En suma, puedo decir que estas comparaciones con culturas ind\u00edgenas actuales deben tenerse muy en cuenta al tratar de descubrir el significado, al menos, de algunos objetos de orfebrer\u00eda precolombina o de cualquier otro tipo de vestigios prehist\u00f3ricos. Sinembargo a\u00fan hay arque\u00f3logos, etn\u00f3logos, muse\u00f3logos e historiadores de arte quienes desconocen o niegan la importancia de estos contextos y prefieren tratar s\u00f3lo de objetos aislados sea en el tiempo, sea en el espacio. As\u00ed los museos suelen llenar sus vitrinas de colecciones arqueol\u00f3gicas ex\u00e1nimes, carentes de aquella dimensi\u00f3n de vitalidad que s\u00f3lo una amplia visi\u00f3n etnol\u00f3gica-hist\u00f3rica puede suministrar.<\/p>\n<p>INDICE<\/p>\n<p>SIGUIENTE CAPITULO<\/p>\n<p>6. Reichel-Dolmatoff (1978c) (regresar6)<\/p>\n<p>7. Koster &#038; Bohme (1975) (regresar7)<\/p>\n<p>8. Agradezco este dato a Juan Mayr Maldonado, excelente conocedor de la Sierra Nevada. (regresar8)<\/p>\n<p>9. Reichel-Dolmatoff (1953), pp. 19-20. (regresar9)<\/p>\n<p>10. Lutz (1971); Silverstone (1975). (regresar10)<\/p>\n<p>11. Con referencia a la identificaci\u00f3n de las piezas arqueol\u00f3gicas, como fereirata magnifisens,debo mis agradecimientos al doctor Alvaro Torres Baerreto de la acad\u00e9mia Colombiana de ciencias exactas, f\u00edsicas y naturales (regresar11)<\/p>\n<p>12. Reichel-Dolmatoff (1 945b), pp. 12-15. (regresar12)<\/p>\n<p>13. Reichel-Dolmatoff (1985), II, pp. 38-43. atm\u00e1n con hombre devorado (regresar13)<\/p>\n<p>14. Reichel-Dolmatoff (Viena, s. f.; en prensa) (regresar14)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ORFEBRER\u00cdA Y CHAMANISMO Un estudio iconogr\u00e1fico del Museo del Oro Gerardo Reichel-Dolmatoff \u00a9 Derechos Reservados de Autor Continuaci\u00f3n &#8211; Presencia del Cham\u00e1n. 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