{"id":1504,"date":"2008-06-10T03:57:24","date_gmt":"2008-06-10T03:57:24","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1504"},"modified":"2008-06-10T03:57:24","modified_gmt":"2008-06-10T03:57:24","slug":"la-naci\u00f3n-del-islam:-un-proyecto-contrainici\u00e1tico-para-el-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1504","title":{"rendered":"La Naci\u00f3n del Islam: Un proyecto contrainici\u00e1tico para el siglo XX"},"content":{"rendered":"<p>Articulo relacionado a la conformacion de sectas o el uso de la espiritualidad para fines propios.<\/p>\n<p>La Naci\u00f3n del Islam: Un proyecto contrainici\u00e1tico para el siglo XX<\/p>\n<p>por Joaqu\u00edn Albaic\u00edn<\/p>\n<p>De la Danza de los Esp\u00edritus a la Naci\u00f3n del Islam.-<\/p>\n<p>De cara a la consolidaci\u00f3n de su imperio de la mediocridad y la perfidia, la estrategia del hombre occidental siempre ha sido la misma desde la aurora de la Edad Moderna: se encuentra con una raza noble, que mira hacia lo alto, que desde\u00f1a el dinero y las cosas de este mundo, e inmediatamente, en vez de aprender de ella o sentarse a compartir un caf\u00e9, empu\u00f1a el rifle y le propone &#8220;civilizarse&#8221; o morir. La raza noble lucha hasta el l\u00edmite de sus fuerzas y con los m\u00e9todos tradicionales de su mundo hasta que, cercada y despojada de sus armas, es confinada en la &#8220;reserva&#8221;. Entonces, el occidental guarda el fusil y env\u00eda al misionero, con el encargo de hacer renegar a los cautivos de sus dioses, de sus antepasados, de su mundo y de su sangre. Cuantos se resisten a la aculturizaci\u00f3n son tachados de perturbadores, de obstruccionistas, de enemigos del progreso, y todos los afanes se encaminan entonces a aislar lo m\u00e1s posible de su gente a dichos elementos reacios a la sodomizaci\u00f3n y el desarraigo. La tercera etapa consiste en la organizaci\u00f3n de una polic\u00eda ind\u00edgena, cuyos miembros son presentadosen sociedad como los &#8220;indios buenos&#8221; y &#8220;los verdaderos representantes de los indios&#8221;.<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s n\u00edtido de esta t\u00e1ctica se encuentra en el movimiento de la Danza de los Esp\u00edritus, que invadiera las reservas pieles rojas de Norteam\u00e9rica a mediados de la d\u00e9cada de 1880. \u00bfQu\u00e9 fue la Danza de los Esp\u00edritus? En 1890, MacLaughlin, agente indio de la reserva de Pine Ridge, escribi\u00f3:<\/p>\n<p>&#8220;Como en todas las agencias sioux, hay aqu\u00ed algunos descontentos que se aferran tenazmente a las viejas maneras indias y que son lentos en aceptar un mejor orden de las cosas; su influencia se ejerce en una mala direcci\u00f3n. Esta clase de indios siempre est\u00e1 preparada para hacer circular vanos rumores y para sembrar la disensi\u00f3n entre los m\u00e1s progresistas&#8230;&#8221;(1)<\/p>\n<p>Los progresistas, claro es, eran -son siempre- los &#8220;indios buenos&#8221;, es decir, los miembros de la polic\u00eda ind\u00edgena, carceleros y delatores de sus hermanos de sangre. Sin embargo, nada, mientras los sioux no se levantaran abiertamente en armas, pod\u00eda hacerse para ordenar su eliminaci\u00f3n f\u00edsica directa (la lenta -por hambre, alcoholismo, fr\u00edo y desesperaci\u00f3n- no se consideraba suficientemente eficaz). Por tanto, los blancos soltaron, a trav\u00e9s de sus indios progresistas, un nuevo virus:<\/p>\n<p>-\u00bfNo os hab\u00e9is enterado de que Cristo era piel roja como nosotros, de que se ha encarnado de nuevo y viene desde el Oeste al frente de todos los indios y bisontes muertos para expulsar a los blancos de nuestra tierra?<\/p>\n<p>Entre trago y trago de whisky bajo el sol, no tard\u00f3 el veneno en hacer su efecto. Dubant define muy bien en su biograf\u00eda de Toro Sentado las fuentes de aquella alucinaci\u00f3n colectiva que dej\u00f3 a los sioux descabezados y desmoralizados para siempre:<\/p>\n<p>&#8220;Cuando la desesperaci\u00f3n invade el coraz\u00f3n de una raza, cuando el esp\u00edritu de un pueblo est\u00e1 destrozado por los malos tratos, cuando los vencidos se contaminan por la pseudo-espiritualidad de los vencedores, con frecuencia nace entre aquellos un suced\u00e1neo de espiritualidad y se agarran a esperanzas y a pr\u00e1cticas que s\u00f3lo el desconcierto puede excusar.<\/p>\n<p>La Danza del Esp\u00edritu, que naci\u00f3 como un fuego de paja y se apag\u00f3 de la misma manera, estaba muy alejada de la visi\u00f3n del mundo de los antiguos indios. Los blancos no s\u00f3lo hab\u00edan llevado a los indios el sarampi\u00f3n y la gripe: tambi\u00e9n les hab\u00edan legado su detritus religioso (2)&#8221;.<\/p>\n<p>Son los d\u00edas en que Toro Sentado dice:<\/p>\n<p>-Ya no queda m\u00e1s indio que yo.<\/p>\n<p>Su postura frente a la Danza era tajante: &#8220;no cre\u00eda, pero permit\u00eda danzar a su pueblo &#8230; trataba de detener la danza, pero los creyentes eran demasiado numerosos y demasiado firmes&#8221; (3). Una ma\u00f1ana de invierno, tras un simulacro de arresto bajo la acusaci\u00f3n de organizar y promover aquella Danza de los Esp\u00edritus que jam\u00e1s hab\u00eda calado en su coraz\u00f3n, tan profundamente sioux, un piquete de polic\u00edas indios de la reserva lo asesinaba (por expresarlo de modo pol\u00edticamente correcto: le aplicaba la Ley de Fugas)&#8230; No deja de resultar &#8220;curioso&#8221; que un Gobierno &#8220;preocupado&#8221; por el auge de la Danza mandara matar, precisamente, a quien m\u00e1s autoridad conservaba entre su gente para detenerla.<\/p>\n<p>Alce Negro, sabio hombre-medicina de los oglala, fue en una de las visiones tenidas durante la Danza transportado al M\u00e1s All\u00e1, donde los indios muertos viv\u00edna en la abundancia y felices. En el centro del poblado vio a un hombre amarrado con los brazos abiertos al \u00c1rbol sagrado (evidentemente, el Jescristo pasado por el maquillaje progresista\/evang\u00e9lico\/&#8221;piel roja&#8221;)&#8230; En 1931, el viejo hombre-medicina confesar\u00e1 honestamente haberse equivocado; que poco despu\u00e9s recibi\u00f3 una visi\u00f3n distinta, similar a la gran visi\u00f3n tenida en su infancia, cuando nada sab\u00eda de la religi\u00f3n de los blancos:<\/p>\n<p>&#8220;He reflexionado mucho sobre ello desde entonces y estoy convencido de que en aquella ocasi\u00f3n comet\u00ed un craso error. Hab\u00eda tenido una important\u00edsima visi\u00f3n y deb\u00ed atenerme \u00fanicamente a ella para que me guiase hacia el bien. Pero segu\u00ed las menores que me hab\u00edan visitado durante la danza junto al Wounded Knee Creek. La del Arco Iris Llameante fue quiz\u00e1 un aviso, pero no lo entend\u00ed. No obedec\u00ed a la trascendental como era mi deber; me fi\u00e9 de las dos varas contempladas en la menor. Resulta arduo segui runa gran visi\u00f3n en este mundo de oscuridad y de sombras mudables. En esas sombras el hombre se extrav\u00eda&#8221; (4).<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n acelerada y progresiva de su territorio, llevada a cabo a golpe de decreto y punta de fusil, hab\u00eda restado ya a los sioux mucha energ\u00eda, y no s\u00f3lo desde el punto de vista material. El piel roja se consideraba, junto con la Tierra y el Cielo, parte de un ecosistema cuyas fronteras no se deten\u00edan en lo puramente f\u00edsico, sino que abarcaba el mundo sutil (ps\u00edquico) y el espiritual. Comentando su viaje a Occidente con el circo de Buffalo Bill, Alce Negro, bendecido desde ni\u00f1o por nitid\u00edsimas visiones, declar\u00f3: &#8220;Durante el tiempo que pas\u00f3 al otro lado del Agua Grande, mi poder se extingui\u00f3 y fui como un muerto que se moviese. Apenas lograba acordarme de mi visi\u00f3n, y cuando la recordaba, era a modo de sue\u00f1o tenue&#8221; (5). Si s\u00f3lo el alejarse de su tierra debilitaba en todos los \u00f3rdenes al piel roja, podemos suponer lo que el verse despojado de ella signific\u00f3 para \u00e9l. Por si fuera poco, al apartarse por culpa de aquel movimiento enga\u00f1oso de la espiritualidad aut\u00f3ctona que durante tantas generaciones hab\u00eda dado sentido a su vida, se resintieron tambi\u00e9n su poder y energ\u00eda celestiales, de modo que su fin se precipit\u00f3. Todo termin\u00f3 poco despu\u00e9s del asesinato de Toro Sentado, con la masacre de 1890 en Wounded Knee -en la que los soldados exterminaron a ca\u00f1onazos a toda la tribu desarmada de Pie Grande- y con la orden de rendici\u00f3n dada d\u00edas m\u00e1s tarde a los \u00faltimos rebeldes oglala y lakota por Nube Roja. Hoy, la mayor\u00eda de los descendientes de aquellos orgullosos cazadores n\u00f3madas, de aquellos altivos guerreros de la pradera, de aquellos santos hombres-medicina y de aquellas mujeres bellas y fuertes que par\u00edan solas en el bosque son croupiers en los casinos de las reservas, obreros en las centrales nucleares o, simplemente, baloncestistas alcoh\u00f3licos.<\/p>\n<p>Visto el panorama entre los pieles rojas, pasemos ahora a resumir brevemente el sistema de creencias que gu\u00eda los pasos y el acontecer de una de las sectas m\u00e1s activas y que m\u00e1s han influido en la historia reciente de los negros norteamericanos: la Naci\u00f3n del Islam (NOI).<\/p>\n<p>Primer\u00a0 Anterior\u00a0 2 de 2\u00a0 Siguiente\u00a0 \u00daltimo\u00a0 Eliminar respuestas<br \/>\nRespuesta<\/p>\n<p>Recomendar \tEliminar\u00a0 \u00a0 Mensaje 2 de 2 en la discusi\u00f3n<br \/>\nDe: Alias de MSNThe_dark_crow_v301\tEnviado: 17\/07\/2006 13:20<br \/>\nCosmolog\u00eda de la Naci\u00f3n del Islam<\/p>\n<p>Como los pieles rojas en sus reservas, los descendientes de los esclavos africanos se desesperaban en los ghettos ante la ausencia de futuro: desarraigo, paro, problemas para acceder a los estudios superiores, drogas, alcoholismo&#8230; La Naci\u00f3n del Islam fue fundada en 1930 -como escisi\u00f3n del Templo de la Ciencia Morisca de los Estados Unidos- por un misterioso viajero sin nombre ni domicilio conocido, que atend\u00eda mayormente por Wallace Fard y muy pronto abandon\u00f3 la escena, dejando las riendas en manos de su lugarteniente y disc\u00edpulo Elijah Muhammad. \u00c9ste, como todos los &#8220;gur\u00faes&#8221; de su especie, al mismo tiempo que excomulgaba a cuanto fiel de su secta mantuviese relaciones sexuales fuera del matrimonio, se dedicaba a cabalgar tenazmente a todas sus secretarias, de quienes tuvo trece hijos naturales. Tras negar la acusaci\u00f3n durante a\u00f1os, termin\u00f3 por justificar su conducta con el argumento de que los patriarcas del Antiguo Testamento tuvieron varias esposas. No es la moralista, sin embargo, nuestra l\u00ednea de discusi\u00f3n, pues lo que deslegitima una creencia no son las faltas y debilidades individuales de los hombres. Las ra\u00edces del mal est\u00e1n, en el caso que nos ocupa, implantadas en planos mucho m\u00e1s profundos que el de las claudicaciones personales. Toda la cosmogon\u00eda de la Naci\u00f3n del Islam, que pudo s\u00f3lo veinte a\u00f1os despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n abandonar el estado de microsecta para convertirse en una organizaci\u00f3n con importantes contactos pol\u00edticos internacionales gracias al carisma y la visi\u00f3n -pol\u00edtica, no religiosa- de un joven llamado Malcolm X (a quien Elijah Muhammad, mediocre orador, lanz\u00f3 como su delf\u00edn y pronto comenz\u00f3 a hablar con voz propia), es el cl\u00e1sico cocktail completamente delirante que parte de la instrumentalizaci\u00f3n par\u00f3dica, grotesca y descontextualizada (trasladada a un \u00e1mbito no-sagrado) de los conceptos propios de las religiones tradicionales: as\u00ed, el color negro, sagrado en cuanto s\u00edmbolo de lo No-Manifestado, lo ser\u00eda por ser el de la piel de los hombres y mujeres negros; el Centro Supremo es un Consejo de doce hombres negros dotados de superpoderes que tras la salida de las cavernas del hombre blanco tomaron la decisi\u00f3n de ocultarse, reuni\u00e9ndose desde entonces peri\u00f3dicamente con el fin de determinar en secreto el curso de la historia planetaria: ese Consejo Divino gobernante del Universo lo forman doce dioses, de los cuales el m\u00e1s poderoso es llamado Juez o &#8220;Allah&#8221;, y se superpone a otro de tambi\u00e9n doce dioses menores. Son llamados los Veinticuatro Cient\u00edficos. Wallace Fard, fundador de la secta, que se presentaba a s\u00ed mismo como &#8220;Al\u00e1 en persona&#8221;, &#8220;hab\u00eda ense\u00f1ado a Elijah Muhammad que los afroamericanos eran los aut\u00e9nticos &#8216;cautivos&#8217; mencionados en la Santa Biblia y que las razas blancas ser\u00edan eliminadas de la faz de la tierra en cuanto ciento cuarenta y cuatro mil afroamericanos se convirtieran al Islam&#8221; (6), pues &#8220;historiadores como H.G. Wells&#8221; (sic) han probado que la cautividad jud\u00eda en Babilonia jam\u00e1s sucedi\u00f3, en tanto los negros han permanecido en cautividad en Estados Unidos 430 a\u00f1os, desde que los primeros capturados en las costas africanas fueran encadenados y transportados en el nav\u00edo Jesus.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n mesi\u00e1nica de Fard Muhammad, nacido el 26 de Febrero de 1877, fue decidida en el a\u00f1o 13.086 a. C. por los 24 Cient\u00edficos, reunidos en La Meca para elegir un nuevo Juez (que reinar\u00eda durante 25000 a\u00f1os: hasta 11.914 d. C.) y escribir el Libro Madre (del que el Cor\u00e1n, el Zend Avesta y la Biblia -falsificada a posteriori por los blancos- son ramas) cuyo &#8220;tesoro&#8221; son las profec\u00edas acerca del nacimiento futuro del Hijo del Hombre. Ese Mes\u00edas de los \u00daltimos Tiempos ser\u00e1, por supuesto, Fard Muhammad, el fundador despu\u00e9s &#8220;retirado&#8221; de la NOI. La siguiente reuni\u00f3n tuvo lugar en 1870, tambi\u00e9n en La Meca: antes de enviar al mes\u00edas, hab\u00eda que encontrar a las 144.000 ovejas del reba\u00f1o perdido de la \u00faltima tribu de Israel, piedra fundacional del nuevo Reino de Dios. que \u00e9ste deb\u00eda devolver a casa. Los Veinticuatro Cient\u00edficos las localizaron en 1874 en Am\u00e9rica, perdidas en el infierno de los blancos.<\/p>\n<p>Uno de los Cient\u00edficos, &#8220;posiblemente el propio Juez&#8221;, era Alfonso Allah, el padre de Fard. Estaba dispuesto a cumplir la misi\u00f3n \u00e9l mismo, pero al ser un negro puro nacido en la localidad \u00e1rabe de Teman (Habakuk 3, 3: &#8220;Viene Dios de Teman, el santo, del Monte Paran&#8221;) ser\u00eda f\u00e1cilmente reconocido por los blancos, quienes no le dejar\u00edan cruzar la frontera de los Estados Unidos (al parecer, Dios omnipotente sufre segregaci\u00f3n racial). As\u00ed que se dispusieron las cosas de modo que Alfonso engendrase al mes\u00edas en una mujer asi\u00e1tica de raza blanca (sic) que diera sus rasgos al ni\u00f1o y le permitiera llegar &#8220;como un ladr\u00f3n en la noche&#8221;, sin ser detectado. Su madre, Baby Gee, no es otra que la mujer con el sol por cabeza que pare al Mes\u00edas en Apocalipsis. Seg\u00fan Farrakhan, las doce estrellas en torno a su cabeza ser\u00edan los Doce Cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Nos encontramos, pues, con una cosmogon\u00eda m\u00e1s cercana al c\u00f3mic y la ciencia-ficci\u00f3n (\u00bfhablamos de La Meca o de Gotham City?) que otra cosa. Tal concepci\u00f3n del &#8220;Islam&#8221; (en la que, cuando interesa, funciona perfectamente -entre los l\u00edderes- el principio protestante del libre examen: casi podr\u00edamos decir que no existe secta sin fermento protestante entre bastidores) es un batiburrillo estrat\u00e9gicamente mezclado en el que los preceptos isl\u00e1micos se venden adulterados con doctrinas absolutamente contrarias al esp\u00edritu cor\u00e1nida -biologismo, racismo, nacionalismo- y falsificaciones hist\u00f3ricas cuyo origen reside en el m\u00e1s rancio manique\u00edsmo blanco\/occidental moderno vuelto del rev\u00e9s (Jes\u00fas era negro, Abraham era negro, Beethoven era negro&#8230; etc\u00e9tera). La Biblia, seg\u00fan Fard, la reescribieron por orden de Jacobo I de Inglaterra Shakespeare y Francis Bacon, entre otros, con el objetivo de ocultar la supremac\u00eda espiritual de los negros. En conjunto, cualquier relaci\u00f3n entre la pr\u00e9dica de la NOI y las ense\u00f1anzas musulmanas es poco m\u00e1s que mera coincidencia, sirviendo estas \u00faltimas como m\u00e1scara y envoltorio a una historia mitol\u00f3gica de la raza negra fruto de la fantas\u00eda y con ra\u00edces en el ocultismo, inspirada en la l\u00ednea teosofista de Madame Blavatsky, as\u00ed como en la herej\u00eda ahmaddiya (porque, para Fard y su descendencia, Cristo -por supuesto- muri\u00f3 en Cachemira).<\/p>\n<p>La perfecta sincronizaci\u00f3n entre sectas y servicios secretos<\/p>\n<p>Todos conocemos la falacia oculta tras declaraciones como &#8220;Asia para los asi\u00e1ticos&#8221; en labios de un Mao Tse Tung o un Nehru que cimentaban sus reivindicaciones en las obras de pensadores tan asi\u00e1ticos como Engels o Bertrand Russell, pero rara vez se ha analizado con seriedad la trayectoria de los movimientos preconizadores de una vuelta a las ra\u00edces nacidos entre no-occidentales que vivimos en Occidente. Tal vez, ya que se vive en la guarida del tibur\u00f3n, sea lo m\u00e1s sensato en tales casos considerar la lucha frontal perdida de antemano, y lo conveniente -como aconsejar\u00edan los te\u00f3ricos de la guerra- limitarse a la estrategia partisana. Mas no entraremos en ese particular. Nos limitaremos, por el momento, a se\u00f1alar c\u00f3mo pr\u00e1cticamente cada vez que las comunidades de ra\u00edces asi\u00e1ticas, africanas o pieles rojas que -bien por ocupaci\u00f3n, bien por emigraci\u00f3n- viven incrustadas en la civilizaci\u00f3n levantada por el occidental moderno han tratado de resistir o rebelarse contra el proyecto tit\u00e1nico-luciferino de \u00e9ste, se han visto contaminadas y lastradas en su empe\u00f1o por herej\u00edas y doctrinas ocultistas, de origen tan occidental y moderno como el discurso y el modelo social presuntamente combatidos.<\/p>\n<p>A uno le cuesta trabajo comprender c\u00f3mo un sioux pod\u00eda sentarse a escuchar las palabras del capell\u00e1n del 7\u00ba de Caballer\u00eda cuyos sables hab\u00edan degollado a toda su tribu, pero no hay m\u00e1s remedio que reconocer que, como si hubieran sido v\u00edctimas de una operaci\u00f3n de hipnosis colectiva, todas las comunidades anti-occidentales insurgentes, en alg\u00fan momento de ese proceso de rebeli\u00f3n en defensa de su derecho a existir, se han visto compelidas a levantar, como presunto acto de toma de conciencia de su identidad racial y cultural no-occidental&#8230; \u00a1la bandera de una herej\u00eda o extremismo pseudo-religioso de origen blanco y moderno!, presentando dicha pseudo-espiritualidad blanca torpemente maquillada de moreno como s\u00edmbolo de una vuelta a la pureza, a los or\u00edgenes, a la sacralidad primordial de su raza, cuando no estaban en realidad sino alej\u00e1ndose cada vez m\u00e1s de ese estado anterior al asalto occidental. Podr\u00eda, incluso, constatarse que, cuanto m\u00e1s apocal\u00edptica y radical es su verborrea, m\u00e1s inofensivo y f\u00e1cil de asimilar por el Sistema resulta el grupo opositor, para cuyos miembros ese discurso de confrontaci\u00f3n total viene a resultar, parad\u00f3jicamente, su principal garant\u00eda de supervivencia f\u00edsica, su principal garant\u00eda de que ser\u00e1n respetados por los \u00f3rganos represores del Sistema.<\/p>\n<p>En efecto, resulta tremendamente significativo que el Sistema, que sostiene un permanente pulso p\u00fablico contra los mesianismos \u00e9tnicos y las sectas pseudorreligiosas radicales de clientela no-blanca, jam\u00e1s llegue a un enfrentamiento directo con ellas: los l\u00edderes de sectas raciales, en efecto, jam\u00e1s son asesinados o encarcelados ni tienen con los servicios secretos problemas que desemboquen en sentencias realmente preocupantes para ellos, cosa que s\u00ed sucede a los l\u00edderes naturales de las comunidades \u00e9tnicas minoritarias que, prescindiendo de fantas\u00edas apocal\u00edpticas, no militan en ning\u00fan integrismo salido de tiesto y presentan programas pol\u00edticos y sociales coherentes (recu\u00e9rdese al Malcolm X post-NOI, a Martin Luther King, al l\u00edder lakota Leonard Peltier&#8230;). Conocemos, s\u00ed, muchos casos de &#8220;gur\u00faes&#8221; indios, negros o extremo-orientales operantes en Occidente que han sido perseguidos por ello, pero s\u00f3lo cuando su clientela era blanca y cuando no jugaban ning\u00fan papel pol\u00edtico en el tablero. El &#8220;guru&#8221; Rajneesh, por ejemplo, pod\u00eda incomodar y poner los dientes largos con su flotilla de Rolls-Royces a los inspectores del Fisco, y se pod\u00eda ir &#8220;a por \u00e9l&#8221; sin m\u00e1s complicaciones. Elijjah Muhammad, en cambio, con sus furiosos ataques a la figura de Martin Luther King canalizados a trav\u00e9s de Malcolm X, era una pieza clave en la estrategia dise\u00f1ada por el poder para fomentar la desuni\u00f3n del movimiento pro-derechos civiles negro, y no conven\u00eda tocarle. Desde el momento en que su delf\u00edn dej\u00f3 de cantar al son de su batuta, comenz\u00f3 a pensar por s\u00ed mismo y a tratar, entre otras cosas, de reparar desde fuera de la organizaci\u00f3n la divisi\u00f3n de los negros fomentada por su maestro, se convirti\u00f3 de inmediato en diana f\u00e1cil y autorizada. Sus d\u00edas estaban contados.<\/p>\n<p>Como hemos visto, el conjunto del bagaje ideol\u00f3gico-doctrinal de la Naci\u00f3n del Islam liderada hoy por Louis Farrakhan est\u00e1 tomado de fuentes teosofistas totalmente desligadas tanto de la tradici\u00f3n isl\u00e1mica como de las creencias del \u00c1frica Negra. Todo lo encontramos ya en Blavatsky, Batman y el dios de los mormones sentado en su planeta. En realidad, toda su oposici\u00f3n a la supremac\u00eda blanca se manifiesta como absolutamente indolora para el Sistema. Este demoniza sin cesar a los movimientos sectarios de clientela no-blanca, pero tales movimientos, en el fondo, le hacen siempre tan buen servicio que nos preguntamos si no ser\u00e1n verdaderos empleados suyos. La finalidad \u00faltima de todos los movimientos raciales radicales siempre parece haber sido servir, a la postre, a los intereses de los blancos. Si no, \u00bfpor qu\u00e9 el Gobierno americano alarmado por la popularidad de la Danza de los Esp\u00edritus ordena la muerte de su principal opositor, Toro Sentado? En correspondencia con esto, las sectas evangelistas nacidas en Estados Unidos y enfocadas hacia la captaci\u00f3n de negros, gitanos o indios centro y sudamericanos no est\u00e1n del lado de los palestinos morenos y creyentes, sino del Estado de Israel que defiende el derecho de los jud\u00edos rubios, ojiazulados y -mayormente- agn\u00f3sticos cuando no ateos a partir los huesos a aquellos. Louis Farrakhan se desga\u00f1ita en una ret\u00f3rica barata que -por f\u00e1cilmente ridiculizable- viene de perlas al establishment wasp, pero la Naci\u00f3n del Islam jam\u00e1s ha organizado un frente de combate violento contra ese establishment, como s\u00ed -con infinitamente menos recursos econ\u00f3micos y humanos que \u00e9l- hicieron los Panteras Negras o el American Indian Movement, cuyos principales dirigentes y militantes fueron asesinados por el FBI, encarcelados tras urdirse falsas acusaciones contra ellos y encerrados en prisiones de alta seguridad de ubicaci\u00f3n desconocida incluso para sus familiares. \u00bfCu\u00e1ntos miembros de la Naci\u00f3n del Islam han estado en ese caso? Ni uno.<\/p>\n<p>Malcolm X fue asesinado por las mismas razones que lo fue Toro Sentado: por darse cuenta de todo esto, por darse cuenta de que el discurso de odio racial y fantas\u00eda barata con que le hab\u00eda lavado el cerebro Elijah Muhammad nada ten\u00eda que ver con el Islam ni con las a\u00f1ejas cosmogon\u00edas de los pueblos africanos, y percibir que la supremac\u00eda mundial del hombre ateo s\u00f3lo pod\u00eda ser vencida a trav\u00e9s de una lucha pol\u00edtica consciente. Elijah Muhammad no era peligroso, puesto que sus objetivos eran los mismos que los del FBI: mantener la lucha del hombre negro por su emancipaci\u00f3n y del hombre creyente contra el establishment ateo dentro de los m\u00e1rgenes del delirio teosofista y la ciencia-ficci\u00f3n, es decir, de la actividad y el pintoresquismo sectarios y siempre est\u00e9riles, de modo que el Sistema no se sintiera amenazado. Pero Malcolm X, ya desligado de la Naci\u00f3n del Islam y al frente de una Organizaci\u00f3n para la Unidad Afro-Americana intelectualmente abierta a una perspectiva de lucha global libre de restricciones y lastres racistas, cuya principal estrategia era la internacionalizaci\u00f3n del problema del negro americano,realiza en 1964 una gira por \u00c1frica y Oriente Medio, en el curso de la cual asiste a la cumbre de la Organizaci\u00f3n para la Unidad Africana y se entrevista con l\u00edderes de la talla de Ben Bella y Nasser, as\u00ed como con numerosos estadistas del \u00c1frica Negra. Su objetivo: lograr el apoyo del bloque afroasi\u00e1tico en la acusaci\u00f3n formal que propone presentar en la ONU contra Estados Unidos, \u00fanica naci\u00f3n desarrollada que jam\u00e1s hab\u00eda firmado el Pacto de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos, de violar sistem\u00e1ticamente los derechos de los afroamericanos, equipar\u00e1ndolo al r\u00e9gimen de Sud\u00e1frica. Y eso, ya, era otro cantar.<\/p>\n<p>Cuando Malcolm X, distanciado de su mentor espiritual y pol\u00edtico, viaja a La Meca, es recibido como hu\u00e9sped de honor por el rey Faisal, quien -mucho peor informado que Herodes en su tiempo- no tiene ni idea de que el &#8220;mes\u00edas&#8221; haya nacido en La Meca ni residido en Detroit y le dice: &#8220;Si lo mucho que he le\u00eddo es cierto, creo que los musulmanes negros de Norteam\u00e9rica no han comprendido bien el Islam&#8221;&#8230; En la ciudad santa de La Meca, Malcolm, ya fuera de la NOI y sumido en un proceso de reflexi\u00f3n, se encuentra con el Islam ortodoxo, el verdadero, tan distinto del saco de odio que Elijah Muhammad presentaba como tal, y cambia muchas de sus posiciones. Queda ya muy poco para que se tome la decisi\u00f3n y se d\u00e9 la orden de segar su vida en el sal\u00f3n de baile Audubon de Harlem. Porque al establishment le interesaba un Malcolm X l\u00edder de una secta de fan\u00e1ticos f\u00e1cilmente caricaturizable y reducible, un Malcolm X al frente de un Ku-Klux-Klan negro (un Ku-Klux-Klan negro, adem\u00e1s, tan respetuoso con la Constituci\u00f3n que no causaba la m\u00e1s m\u00ednima perturbaci\u00f3n f\u00edsica a los blancos). Pero no pod\u00eda ver sino un peligro en el Malcolm X que abre los ojos y advierte que todos sus esfuerzos y energ\u00edas han estado mal encaminados desde el principio; en el Malcolm X que, ante la piedra negra de la Kaaba, ve c\u00f3mo se evapora el vaho que le empa\u00f1aba las gafas y se da cuenta de la manipulaci\u00f3n de que ha sido v\u00edctima y de que la Naci\u00f3n del Islam no es sino una columna de humo encendida por el Sistema para mantener a los negros viviendo en la sumisi\u00f3n, no a la voluntad de Dios -como el Islam predica- sino a la del establishment; en el Malcolm X que se da cuenta de que la Naci\u00f3n del Islam no es m\u00e1s que una organizaci\u00f3n blanca a la que se ha pintado de negro.<\/p>\n<p>En el Malcolm X, en suma, que -aunque no se haya dicho nunca- descubre en Elijah Muhammad los rasgos cl\u00e1sicos, paradigm\u00e1ticos del agente del FBI, del negrito de Lo que el viento se llev\u00f3 que sirve a su amo con m\u00e1s fidelidad que un perro. No es cierto lo que se dice de que el FBI y la NOI ten\u00edan cada uno sus motivos para eliminar a Malcolm X: ten\u00edan ambos el mismo motivo. Las sectas convienen tanto al Sistema como a los &#8220;gur\u00faes&#8221; de las mismas. Los verdaderos l\u00edderes, en cambio, son el com\u00fan rival de ambos.<\/p>\n<p>Rasgos contrainici\u00e1ticos de Fard Muhammad<\/p>\n<p>Pero, haciendo uso de las herramientas de an\u00e1lisis ofrecidas por Ren\u00e9 Gu\u00e9non en obras como El reino de la cantidad y el signo de los tiempos, tenemos a mano indicios que nos permiten razonablemente suponer que, en sus or\u00edgenes, la Naci\u00f3n del Islam no fue tanto una creaci\u00f3n de los servicios de inteligencia norteamericanos como resultante de la cooperaci\u00f3n -plenamente consciente o no- de estos con la maquinaria puesta en marcha por una instancia que les superaba en alcance, es decir, de la cooperaci\u00f3n de la jerarqu\u00eda claramente contratradicional de los primeros con la jerarqu\u00eda contrainici\u00e1tica. Para ser m\u00e1s precisos: Hoover representar\u00eda a la jerarqu\u00eda contratradicional, y Wallace Fard a la jerarqu\u00eda contrainici\u00e1tica. Lo poco -o mucho- que conocemos de la biograf\u00eda del segundo nos autoriza a reflexionar en tales t\u00e9rminos. En ella encontraremos todos y cada uno de los ingredientes de rigor en la trayectoria de cualquier pseudo-guru que se precie.<\/p>\n<p>Como escribiera en 1938 E. D. Beynon, &#8220;incluso su propio nombre es incierto. Uno de los escasos supervivientes que escucharon sus primeras pr\u00e9dicas (la hermana Carrie Muhammad) declara que afirm\u00f3: \u00b4Mi nombre es W. D. Fard y vengo de la ciudad santa de La Meca. No os dir\u00e9 m\u00e1s sobre m\u00ed por ahora, pues el tiempo a\u00fan no ha llegado. Soy vuestro hermano. A\u00fan no me hab\u00e9is visto con mi t\u00fanica real\u00b4&#8221;.<\/p>\n<p>Fard naci\u00f3 el 26 de Febrero de 1877 en La Meca. Aunque de raza negra, aparentaba ser blanco (\u00fanico dato que, de ser cierto, podr\u00eda calificarse de &#8220;milagroso&#8221; en su biograf\u00eda). Tras estudiar durante 16 a\u00f1os en el C\u00edrculo de los 12 Cient\u00edficos, prosigui\u00f3 su instrucci\u00f3n de la mano de su padre, quien pag\u00f3 altas sumas por &#8220;raros libros de sabidur\u00eda&#8221; muy dif\u00edciles de localizar. En total, sus estudios se prolongaron durante 42 a\u00f1os, &#8220;los exigidos en el antiguo Egipto para alcanzar la divinidad&#8221; (?). Tras su elecci\u00f3n como Juez (es decir, como &#8220;Allah&#8221;) por el Consejo de los Cient\u00edficos, en 1910 dej\u00f3 Arabia para trasladarse a Am\u00e9rica. Aqu\u00ed da comienzo la leyenda, y nunca mejor dicho, pues no ser\u00e1 hasta 1930 (&#8220;en alg\u00fan momento entre 1910 y 1930&#8221; regres\u00f3 a Arabia) que una enigm\u00e1tica figura tocada con un turbante o un fez aparezca en Detroit (Michigan) present\u00e1ndose de puerta en puerta como vendedor ambulante de sedas y utilizando varios nombres, no lleg\u00e1ndose nunca a conocer su verdadera identidad. El 22 de Septiembre de 1931, Elijah Muhammad le escuch\u00f3 por vez primera, reconoci\u00e9ndole como el &#8220;Hijo del hombre&#8221;.<\/p>\n<p>Su nombre debut\u00f3 en las p\u00e1ginas de la prensa con motivo de la detenci\u00f3n en Noviembre de 1932 de uno de los dirigentes de la organizaci\u00f3n Templo del Islam de Allah de Chicago que, siguiendo las instrucciones de los manuales escritos por Fard, asesin\u00f3 ritualmente en presencia de otros miembros de la secta a su compa\u00f1ero de piso. Seg\u00fan Fard, que en una detenci\u00f3n posterior se declar\u00f3 &#8220;jefe de los vud\u00fas&#8221;, su disc\u00edpulo (miembro del c\u00edrculo interno, cuyos componentes eran conocidos como &#8220;dioses&#8221;) hab\u00eda malinterpretado sus ense\u00f1anzas. El psiquiatra dictamin\u00f3 que Fard sufr\u00eda ilusiones de creerse una divinidad.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1933, tres m\u00e1s tarde de iniciar su predicaci\u00f3n, desapareci\u00f3 para siempre, sin que jam\u00e1s volviera a saberse de \u00e9l. Todas las investigaciones realizadas sobre el particular por el FBI hasta principios de los 60 no condujeron sino a resultados rid\u00edculos, cuando no se revelaron como meras bombas de humo. La confesi\u00f3n por el FBI de su &#8220;incapacidad&#8221; para dilucidar la verdadera identidad o el paradero de Fard, sencillamente, no es de recibo trat\u00e1ndose de los servicios secretos americanos y trat\u00e1ndose del siglo XX. Los recientes arrestos, veinte a\u00f1os despu\u00e9s de sus desapariciones, de terroristas de la Baader Meinhoff cuyas coberturas eran pr\u00e1cticamente perfectas, dicen a las claras que nadie que el FBI y la CIA no quieran se va de rositas. M\u00e1s bien se deduce que el FBI compart\u00eda con Elijah Muhammad el inter\u00e9s de que nada llegara jam\u00e1s a saberse sobre la identidad y actividades de Wallace Fard. Si el FBI no &#8220;puede&#8221; averiguar la identidad de un individuo, esto sencillamente significa que tal individuo se encuentra bajo su protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fard Muhammad podr\u00eda ser llamado el hombre de las mil identidades. Seg\u00fan la tesis m\u00e1s difundida, el Maestro Fard no ser\u00eda sino Wallace Dodd Ford, actor hijo de un blanco brit\u00e1nico establecido en Nueva Zelanda, y pertenecer\u00eda por l\u00ednea materna al pueblo maor\u00ed (una comunidad de piel oscura, pero de ning\u00fan modo de raza negra); en 1926, habr\u00eda sido encarcelado en San Quint\u00edn por tr\u00e1fico de hero\u00edna, quedando en libertad en 1929. Seg\u00fan otras fuentes, habr\u00eda sido un \u00e1rabe mequ\u00ed de la tribu Quraish\u00ed, un negro jamaicano de padre sirio, un diplom\u00e1tico iraqu\u00ed, un palestino, un turco al servicio del III Reich&#8230; Incluso habr\u00eda estudiado e impartido clases en Berkeley. Pero la primera hip\u00f3tesis, aireada por el FBI y finalmente archivada -sin duda, por &#8220;\u00f3rdenes de arriba&#8221;- resulta la m\u00e1s plausible (7).<\/p>\n<p>En rigor, una de las principales razones que hubiera tenido Elijah Muhammad -y el FBI- para ocultar para siempre a Fard es que el mes\u00edas negro, como se dijo m\u00e1s de una vez, fuera blanco, y no s\u00f3lo lo pareciera. Que Fard era blanco resulta patente en los esfuerzos doctrinales realizados por Elijah Muhammad para justificar ese hecho. Lo m\u00e1s sencillo para certificar sus or\u00edgenes habr\u00eda sido ense\u00f1ar una foto de su padre, su abuela o cualquier otro pariente directo de ra\u00edces africanas, pero la respuesta a esa acusaci\u00f3n fue, en cambio, una prolongada retah\u00edla de insensateces: el Mes\u00edas debe llegar como un ladr\u00f3n en la noche, no debe ser reconocido, a Fard no le habr\u00eda sido posible entrar en Estados Unidos de poder ser reconocido como negro&#8230; Por ello, los dioses dispusieron que fuera engendrado en el vientre de una mujer blanca, aunque musulmana, de modo que heredase los rasgos fenot\u00edpicos de ella, bla, bla, bla&#8230; Lo m\u00e1s probable es que Fard no llevara en las venas una sola gota de sangre negra. El mestizaje no es dif\u00edcil de encontrar ni constituye motivo de esc\u00e1ndalo entre los negros norteamericanos: lo que s\u00ed resultar\u00e1 empe\u00f1o francamente arduo es dar con un hombre de sangre negra que no la manifieste al exterior en ninguno de sus rasgos. Sin embargo, tama\u00f1a burla -el mes\u00edas negro es blanco- conviene perfectamente a un movimiento contrainici\u00e1tico, par\u00f3dico siempre en su esencia.<\/p>\n<p>En realidad, toda la figura de aquel Fard tan aficionado, como Aleister Crowley, a mudar de identidad -y a quien en la actualidad identifican los sectarios de la NOI con el Rey del Mundo de Agarthi- nos dice de la caracterizaci\u00f3n de un personaje creado o propulsado al alim\u00f3n, a partir de referencias m\u00edticas, por instancias contrainici\u00e1ticas y servicios de inteligencia. El montaje propagand\u00edstico sobre su vida y or\u00edgenes compone una evidente caricatura del Par\u00e1clito, inspirada en arquetipos como El Jud\u00edo Errante o el Conde de Saint Germain: en efecto, Fard era no s\u00f3lo &#8220;Allah en persona&#8221;, sino -nada hay nuevo bajo el tibio sol del ocultismo- tambi\u00e9n el Conde de Saint Germain, quien profetiz\u00f3 que volver\u00eda despu\u00e9s de 85 a\u00f1os; como fue visto por \u00faltima vez en 1788-9, la fecha es -claro- 1874, cuando los 12 Cient\u00edficos se reunieron en La Meca para preparar el viaje a Am\u00e9rica del &#8220;Hijo del Hombre&#8221; (8)&#8230; Su vida p\u00fablica dur\u00f3 tres a\u00f1os. El ghetto de Detroit donde debut\u00f3 como mes\u00edas se llamaba Paradise Valley. Ven\u00eda &#8220;de Oriente&#8221;. Ante un juez que lo detuvo en relaci\u00f3n con el crimen ritual cometido por varios de sus seguidores confes\u00f3 ser &#8220;el Regente Supremo del Universo&#8221; (obvia parodia del interrogatorio de Jes\u00fas por Pilatos)&#8230; Su nombre al &#8220;llegar&#8221; a Estados Unidos era Wallace Fard, significando Wallace &#8220;extranjero&#8221;. En &#8220;alg\u00fan momento entre 1910 y 1930&#8221; (indeterminaci\u00f3n temporal bastante notable, por cierto) regres\u00f3 a Arabia, donde cambi\u00f3 el Wallace por Wali (&#8220;amigo&#8221;). Fard significar\u00eda &#8220;brillante estrella matutina&#8221;.<\/p>\n<p>Resaltemos, adem\u00e1s, esta circunstancia: Elijah Muhammad, cabeza visible de la Naci\u00f3n del Islam y vicario de Fard en la Tierra, jam\u00e1s hizo el hajj. En 1959, las autoridades mequ\u00edes le prohibieron la entrada en la Ciudad Santa. Muhammad atribuy\u00f3 el contratiempo a las intrigas de la CIA; en a\u00f1os posteriores, esgrimi\u00f3 como excusa la persecucion policial, as\u00ed como la negativa de las autoridades a proveerle de un pasaporte. En cambio, Malcolm X -que en 1958, por razones que se ignoran, estuvo en Arabia Saud\u00ed pero tampoco pudo entrar en La Meca- s\u00ed lo hizo, una vez abandon\u00f3 la secta. \u00bfEstaba Malcolm X menos vigilado que Elijah Muhammad? Evidentemente, no. Pero, \u00bfpod\u00eda el mediocre, el impostor Elijah Muhammad salir al extranjero y entrevistarse con hombres de Estado africanos sin que se descubriese la impostura? \u00bfPod\u00eda Elijah Muhammad ir a La Meca y encontrar una respuesta convincente que dar a sus seguidores cuando le preguntaran por qu\u00e9 \u00e9l, vicario de Fard en la Tierra, no hab\u00eda sido recibido con toda pompa por \u00e9ste y los otros 11 Cient\u00edficos en &#8220;su&#8221; ciudad santa? Hay, adem\u00e1s, una \u00faltima raz\u00f3n: la verdadera raz\u00f3n, y no otra, de que Elijah Muhammad jam\u00e1s peregrinase a La Meca es que los ritos sagrados est\u00e1n vetados al mago negro. Un servidor de la contrainiciaci\u00f3n no podr\u00eda jam\u00e1s besar la Kaaba sin que los labios se le pudriesen. El Dajjal no podr\u00e1 entrar ni en Medina ni en La Meca.<\/p>\n<p>Apostillemos, para terminar, que Louis Farrakhan parece tremendamente obsesionado por la presunta necesidad de que los negros y dem\u00e1s minor\u00edas \u00e9tnicas demos &#8220;ejemplo&#8221; ante los blancos. Un pensamiento, si se me permite decirlo, bastante blanco, que cualquier asistente social o trabajador por la integraci\u00f3n blanco suscribir\u00eda no s\u00f3lo sin problemas, sino -incluso- con entusiasmo. Honestamente, no tenemos noticia de que el Gobierno de Estados Unidos, Canad\u00e1, Australia o cualquier naci\u00f3n europea est\u00e9 preparando campa\u00f1a alguna para mejorar la imagen que de los blancos tenemos los gitanos (e indios en general), los negros, los \u00e1rabes, los mongoles, los persas, los cherokees o los tibetanos, por s\u00f3lo citar un pu\u00f1ado de ejemplos en la mente de todos. Que los hombres y mujeres de raza negra o no-occidental somos mayoritariamente creyentes en tanto la mayor\u00eda de los occidentales modernos no lo son, o lo son de un modo en extremo vago; que los hombres y mujeres de origen africano, asi\u00e1tico o americano original mayoritariamente regimos nuestras vidas por principios de orden espiritual, en tanto la mayor\u00eda de los occidentales modernos hace gala de una insensibilidad e indiferencia -cuando no hostilidad- notoria hacia tales principios es algo que resulta perfectamente evidente sin necesidad de recurrir a panteones imaginarios, fantas\u00edas baratas ni mejunjes ocultistas. La mentalidad subyacente en la &#8220;cosmogon\u00eda&#8221; de Wallace Fard es, le pese o no a Louis Farrakhan, muy poco africana y profundamente estadounidense: en lo m\u00e1s hondo de su ser, le gustar\u00eda poder &#8220;revelar&#8221; que George Lucas es negro.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Bernard Dubant, Sitting Bull: el \u00faltimo indio (Ola\u00f1eta, Palma de Mallorca 1991).<\/p>\n<p>(2) B. Dubant, op. cit.<\/p>\n<p>(3) Op. cit.<\/p>\n<p>(4) Arco Iris Llameante, Alce Negro habla (Ola\u00f1eta, Palma de Mallorca 1984).<\/p>\n<p>(5) Op. cit.<\/p>\n<p>(6) Karl Evanzz El factor Judas. El complot para asesinar a Malcolm X (Ediciones B, Barcelona 1993).<\/p>\n<p>(7) &#8220;&#8230;aunque el Mensajero negaba p\u00fablicamentre que existiera alguna relaci\u00f3n entre Wallace Dodd Ford y el Maestro Fard, Malcolm X y otros funcionarios de alto rango del c\u00edrculo m\u00e1s \u00edntimo de Elijah Muhammad compart\u00edan un secreto que era imposible negar: que cuando quer\u00eda ocultar sus viajes, el Mensajero sol\u00eda hacer las reservas de vuelo bajo el nombre de \u00b4Dodd\u00b4. Para aquellos que hab\u00edan preguntado por qu\u00e9, la respuesta al enigma era sin duda dolorosa&#8221; (K. Evanzz, op. cit.) Wallace Dodd Ford, aunque en 1891 y no en La Meca, sino en Hawaii, naci\u00f3 -como el Maestro Fard- un 26 de Febrero. Su compa\u00f1era supo de \u00e9l por \u00faltima vez en 1932, cuando \u00e9ste le dijo que iba a regresar a Nueva Zelanda con sus padres.<\/p>\n<p>(8) En torno a 1870 nacieron varios pseudo-mes\u00edas o aspirantes a tales, Gurdjieff entre otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Articulo relacionado a la conformacion de sectas o el uso de la espiritualidad para fines propios. La Naci\u00f3n del Islam: Un proyecto contrainici\u00e1tico para el siglo XX por Joaqu\u00edn Albaic\u00edn De la Danza de los Esp\u00edritus a la Naci\u00f3n del Islam.- De cara a la consolidaci\u00f3n de su imperio de la mediocridad y la perfidia, la estrategia del hombre occidental<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[203],"tags":[],"class_list":["post-1504","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-planetary-otras-visiones-de-la-realidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1504"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1504\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1504"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}