{"id":1494,"date":"2008-06-10T03:46:06","date_gmt":"2008-06-10T03:46:06","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1494"},"modified":"2008-06-10T03:46:06","modified_gmt":"2008-06-10T03:46:06","slug":"espiritualidad-tarahumara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1494","title":{"rendered":"espiritualidad tarahumara"},"content":{"rendered":"<p>El \u00d3bolo de los Pueblos Indios para el tercer milenio<\/p>\n<p>Ricardo Robles O.<br \/>\nTarahumara<\/p>\n<p>Las cosmovisiones indias ante un mundo sin salidas<\/p>\n<p>El t\u00edtulo pretende abrir el horizonte. El \u00d3BOLO DE LOS PUEBLOS INDIOS, nos evoca el valor de la limosna aquella de la viuda del evangelio de Lucas (21,2-3). Desde su rica pobreza nos lo ofrecen. Es m\u00e1s precioso tal vez, m\u00e1s necesario hoy, si lo visualizamos desde la enormidad de muerte o de vida que puede acumular este milenio nuestro que ya llega. El s\u00edmbolo del \u00f3bolo evang\u00e9lico nos confronta casi violentamente si lo proyectamos as\u00ed, a largo, a tan largo plazo. Gracias a ustedes pues, por el tema que me pidieron tocar. Da para so\u00f1ar, da para cambiar, da para la esperanza.<\/p>\n<p>Por ello, por lo simb\u00f3lico del t\u00edtulo, a lo barroco incluyo un subt\u00edtulo que, cumpliendo con su oficio, quiere afinar la intenci\u00f3n de estas palabras. Las maneras indias de concebir el universo, a la humanidad en \u00e9l y a Dios con \u00e9l, pueden hoy resultarnos legado indispensable. Su cosmovisi\u00f3n pues: su ecolog\u00eda, su antropolog\u00eda, su sociolog\u00eda, su filosof\u00eda, su teolog\u00eda, su sabidur\u00eda en fin, nos ofrecen salidas para este mundo \u0097laberinto del caos\u0097 y su futuro.<\/p>\n<p>1. Desde la Tarahumara y m\u00e1s all\u00e1<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 a todos, a m\u00ed definitivamente, esos saberes indios \u0097ya aprendidos y gustados en la Tarahumara\u0097 que un d\u00eda florecieron en San Andr\u00e9s Sakamch\u0092\u00e9n, me han cambiado la vida.<\/p>\n<p>Para exponer lo que creo tomo tan s\u00f3lo algunos ejemplos de la vida cotidiana, de esos que de alg\u00fan modo a todos nos alcanzan y nos tocan, o nos preocupan, o nos estrujan, o nos ultrajan.<\/p>\n<p>Tal vez aclaren mi creencia en los Pueblos Indios y desde ah\u00ed en Dios, algunas palabras sobre su sentido y pr\u00e1ctica de la justicia, de la libertad y de la democracia. Tal vez nos ayude considerar el contraste ante nuestras, quiz\u00e1 decadentes, concepciones y costumbres. Tal vez el \u00f3bolo indio de hoy se aclare si recurrimos a sus ra\u00edces teol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Por esos rumbos \u0097de justicia, libertad, democracia y teolog\u00eda\u0097 tratar\u00e9 de caminar, con un temeroso riesgo. Tal vez \u0097a contrapunto\u0097 estas palabras que quieren ser regalo, confesi\u00f3n m\u00eda de lo indio, aprendido y conservado con cari\u00f1o, no logren su intenci\u00f3n y resulten molestas. Perd\u00f3n, por si as\u00ed fuera. Espero que m\u00e1s bien nos comprendamos en el di\u00e1logo. Nunca nos gusta que lo m\u00e1s personal, lo m\u00e1s querido, termine siendo menospreciado.<\/p>\n<p>La palabra de los Pueblos Indios<\/p>\n<p>La palabra india \u0097antes tan ausente\u0097 va siendo cada vez m\u00e1s proclamada, m\u00e1s escrita, m\u00e1s escuchada y publicada. Esto ya es un fen\u00f3meno caracter\u00edstico de este fin de siglo. En M\u00e9xico cobra fuerza especial \u00faltimamente. A partir de esos 500 a\u00f1os que tomaron tantos nombres y que los Pueblos Indios llamaron \u0093de resistencia\u0094, el movimiento ind\u00edgena latinoamericano, de suyo antiguo, cobr\u00f3 fuerza y presencia sobre todo en el sur de Am\u00e9rica. Pero en M\u00e9xico, cobr\u00f3 un vigor decisivo desde el primero de enero de 1994 con el levantamiento del EZLN. La claridad de sus demandas y su innegable \u00edndole ind\u00edgena, as\u00ed como los di\u00e1logos de paz que se siguieron luego, fueron determinantes.<\/p>\n<p>Podemos afirmar sin duda que el pensamiento, no s\u00f3lo nacional, avanz\u00f3 y profundiz\u00f3 creativamente en los temas de indios. Ellos aportaron lo sustancial. Otros, desde la cultura no india, aportaron tambi\u00e9n, traduciendo, dando forma y precisi\u00f3n conceptual a la sabidur\u00eda ind\u00edgena.<\/p>\n<p>Me apoyar\u00e9 en esa palabra para lo que dir\u00e9. Cada vez me va pareciendo m\u00e1s inoportuno hablar sobre los indios, lo que hace falta es escucharlos a ellos. No destacar\u00e9 las citas sino eventualmente. A veces los citar\u00e9 expl\u00edcitamente, otras veces aludir\u00e9 a ellos y algunas otras compartir\u00e9 tan s\u00f3lo mi experiencia.<\/p>\n<p>En Tarahumara me hab\u00eda tocada ir saboreando la sabidur\u00eda ind\u00edgena desde tiempo atr\u00e1s. De ah\u00ed tomar\u00e9 algunos textos, los de mi primera conversi\u00f3n. Luego, por gracia, fui invitado a participar en los di\u00e1logos que buscaron la paz en San Andr\u00e9s. San Andr\u00e9s nos llev\u00f3 a consultar a todos los Pueblos en el Foro Nacional Ind\u00edgena \u0097del que naci\u00f3 el Congreso Nacional Ind\u00edgena\u0097 y en el Foro Especial para la Reforma del Estado. De esos y otros momentos tomo los textos en que me apoyar\u00e9.<\/p>\n<p>Justicia india para hoy<\/p>\n<p>De Tarahumara, de entre muchas posibles citas hist\u00f3ricas \u0097por brevedad\u0097 tomo un par. La primera de hace cien a\u00f1os, de Carl Lumholtz nos describe pintorescamente algunos elementos de los juicios de entonces, y de ahora a\u00fan.1<\/p>\n<p>\u0093No hay indio que intimado a comparecer ante los jueces por un emisario armado de su vara, se atreva a desobedecer la orden, y los m\u00e1s desesperados criminales acuden mansamente, siguiendo a menudo a un simple muchacho que lleva en el cinto un bastoncillo de juguete, cuyas cintas rojas le van colgando&#8230;<\/p>\n<p>\u0093Ning\u00fan tribunal de los lugares civilizados impone tanto respeto y obediencia como el constituido por aquellos hombres que con sencilla gravedad se sentaban al pie de la pared que amenazaba ruina, provistos de sus varas y con una solemnidad que habr\u00eda parecido rid\u00edcula si no rayara en lo sublime\u0094<\/p>\n<p>. De Wendel Bennett y Robert M. Singg tomo una descripci\u00f3n escrita hace m\u00e1s de sesenta a\u00f1os que refleja, como la anterior, la realidad actual.2<\/p>\n<p>\u0093Un Tarahumara que desea justicia, se presenta ante el gobernador para expresar su queja. Este funcionario env\u00eda a un capit\u00e1n para que aprehenda al delincuente&#8230;<\/p>\n<p>\u0093Los juicios entre los tarahumaras cristianos, generalmente se realizan los domingos o durante alguno de los d\u00edas de fiesta, cuando casi toda la gente est\u00e1 ya reunida. Entre los gentiles, que no tienen ese tipo de reuniones, el gobernador env\u00eda a sus mensajeros, quienes llaman a la gente para que asista al juicio.<\/p>\n<p>\u0093Los procesos se llevan a cabo con grave circunspecci\u00f3n\u0085<\/p>\n<p>\u0093Pr\u00e1cticamente no se produce ninguna confusi\u00f3n y hay pocas manifestaciones de emoci\u00f3n\u0085 El culpable sufre su castigo estoicamente, y en teor\u00eda, recupera, desde ese momento, en adelante, su anterior status social\u0085 Despu\u00e9s de aplicado el castigo, el demandante y el acusado se dan la mano, las levantan unidas sobre sus cabezas y se dan tres apretones de manos. Luego repiten el rito con cada uno de los funcionarios.<\/p>\n<p>\u0093Una de las sanciones que los tarahumaras consideran muy eficaz es el serm\u00f3n o reprensi\u00f3n. Se estima que es un castigo severo el recibir un \u0093fuerte\u0094 serm\u00f3n por parte del gobernador.\u0094<\/p>\n<p>Hace a\u00f1os ya, en 1973, entre las reflexiones de un \u0091c\u00edrculo de cultura\u0092, dec\u00eda un rar\u00e1muri, Guarupa Reyes3:<\/p>\n<p>\u0093Creo que ya entend\u00ed, mira, en todos los juicios siempre hay tres. Siempre est\u00e1 \u00e9l que hizo algo malo, est\u00e1 tambi\u00e9n \u00e9l que sali\u00f3 perjudicado y est\u00e1 \u00e9l que juzga.<\/p>\n<p>\u0093Los blancos no saben hacer justicia porque, mira, lo que pasa con ellos es que \u00e9l que saca dinero es el juez; paga, el que hizo mal, una mordida, y el perjudicado que es el rar\u00e1muri, sale pagando multa. No saben hacer justicia.<\/p>\n<p>\u0093Mira, entre los rar\u00e1muri es muy diferente, el juez nunca saca ning\u00fan pago, es el gobernador que hace gratis su servicio, \u00e9l que paga es \u00e9l que hizo mal y le paga al que hab\u00eda perjudicado. Toda la comunidad ve que eso sea derecho. Los rar\u00e1muri s\u00ed saben hacer justicia.\u0094<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o encontrarnos con estas formas diferentes. La Concepci\u00f3n misma de justicia es muy otra, se apega m\u00e1s a la etimolog\u00eda de la palabra, los que es justo, lo que ajusta, lo cabal. Desde ah\u00ed que vivan un sistema para la igualdad, para que a todos se mida con la misma medida, para ser hermanos. Por eso la ausencia de venganza o castigo y la finalidad fundamental de toda justicia en la reconciliaci\u00f3n, la reintegraci\u00f3n del transgresor a la vida comunitaria en armon\u00eda.<\/p>\n<p>Guarupa tipifica su realidad. Tal vez la generaliza de m\u00e1s, para nosotros que no estamos acostumbrados al atropello. Pero desde la vida ind\u00edgena, desde el campo, las cosas cambian. Muchas veces he vuelto sobre estas palabras suyas porque dicen verdad.<\/p>\n<p>No es novedad decir que nuestros sistemas de seguridad, de justicia y de reintegraci\u00f3n social van fracasando y est\u00e1n por explotar.<\/p>\n<p>Desde que, siguiendo los pasos del tard\u00edo imperio romano, adoptamos las normas sociales codificadas en leyes, desistimos de la pluralidad y peculiaridad de las personas y optamos por la uniformidad, en el fondo injusta. Hasta hemos llegado a pensar que esa es la \u00fanica manera racional de concebir lo justo.<\/p>\n<p>La administraci\u00f3n de justicia se ha convertido alarmantemente en la \u0091venganza\u0092 de la sociedad contra quien transgrede los c\u00f3digos. Se hace justicia castigando y ese sistema se corrompe a conveniencia muy f\u00e1cilmente. La justicia \u0091vindicativa\u0092 \u0097vengativa\u0097 se ha vuelto un arma pol\u00edtica m\u00e1s para atemorizar, asegurar el orden o imponer leyes, desde el poder y contra el d\u00e9bil.<\/p>\n<p>A\u00f1ado, todav\u00eda sobre justicia, algunos textos ind\u00edgenas. Los Rar\u00e1muri, en su ponencia para el Foro Nacional Ind\u00edgena dicen, por ejemplo4:<\/p>\n<p>\u0093Se pide una ley que respete tierras, animales, vivienda, cultura de los rar\u00e1muri por parte de los chabochis.\u0094<\/p>\n<p>Y destacan una intervenci\u00f3n del gobernador de Norogachi en la que dice:<\/p>\n<p>\u0093Que la justicia sea Aut\u00f3noma. Que los rar\u00e1muri hagan sus propias leyes. Que las leyes mexicanas respeten la autonom\u00eda del rar\u00e1muri. Que se respete el sistema que tiene el rar\u00e1muri para hacer justicia.\u0094<\/p>\n<p>Ante los contrastes que nuestro sistema les presenta ven la urgencia de su autonom\u00eda jur\u00eddica y pol\u00edtica, no para segregarse del pa\u00eds sino para integrarse con estos sus aportes de cordura.<\/p>\n<p>Precisa esto, por ejemplo el Foro Nacional Ind\u00edgena5.<\/p>\n<p>\u00931. Reconocimiento del derecho ind\u00edgena entendido \u00e9ste como el conjunto normativo que regula la vida de nuestras comunidades y pueblos.<\/p>\n<p>\u00932. Reconocimiento del pluralismo jur\u00eddico. Esto implica que en el Estado mexicano conviven distintos sistemas normativos.<\/p>\n<p>\u00936. Que se reconozca que los pueblos ind\u00edgenas elaboren sus leyes con sus costumbres y lenguas y se hagan cargo de hacer justicia en sus propios territorios.\u0094<\/p>\n<p>Estas demandas indias no vienen de la imaginaci\u00f3n ni del vac\u00edo. En el Foro Especial para la Reforma del Estado nos presentan su an\u00e1lisis que da fundamento a sus demandas6:<\/p>\n<p>\u0093En M\u00e9xico, nunca hemos vivido un estado de derecho, entendido \u00e9ste como la plena aplicabilidad del sistema legal&#8230;<\/p>\n<p>\u0093&#8230;la administraci\u00f3n de la justicia ha estado subordinada a los intereses pol\u00edticos del ejecutivo en turno, y a los intereses econ\u00f3micos de los grupos dominantes. La justicia siempre ha estado lejos del pueblo por los costos que representa, la complejidad de sus procedimientos y lo impredecible de sus resultados&#8230;<\/p>\n<p>&#8230;la procuraci\u00f3n e impartici\u00f3n de justicia est\u00e1n completamente rebasados, debido principalmente a mecanismos de corrupci\u00f3n al servicio de intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Que el orden jur\u00eddico de las comunidades ind\u00edgenas y campesinas se reconozca y se adhiera a la legislaci\u00f3n del Estado&#8230; y terminar de una vez por todas con el colonialismo jur\u00eddico de que son v\u00edctimas desde hace m\u00e1s de quinientos a\u00f1os.&#8221;<\/p>\n<p>As\u00ed, los Pueblos Indios de invitan a la conciencia nacional a repensarse, &#8220;&#8230;con el objeto de establecer un nuevo pacto social, emanado de la soberan\u00eda real de pueblo, en donde se reconozca que todos tenemos derecho a tener derechos&#8221;7<\/p>\n<p>Adelfo Regino, abogado Mixe, lo expres\u00f3 con claridad en los tiempos en que esper\u00e1bamos la respuesta del ejecutivo al texto de reformas constitucionales propuesto por la COCOPA:8<\/p>\n<p>\u0093En cierto sentido, el reconocimiento de los derechos ind\u00edgenas se presenta como una forma de romper con los esquemas tradicionales del derecho occidental, pues no plantea derechos individualistas ni normas al servicio del estado. Se apunta claramente al reconocimiento de un r\u00e9gimen jur\u00eddico que refleje la pluralidad del Estado Mexicano.&#8221;<\/p>\n<p>Por estos rumbos se expresan los Pueblos Indios ofreciendo su sabidur\u00eda ancestral, invitando a repensar nuestras estructuras en lo jur\u00eddico, a imaginar un mundo diferente, m\u00e1s humano, para ese al que llamamos ahora \u0091milenio\u0092. Ellos le dicen de otras formas pero saben que llega una era diferente bajo un nuevo sol. Se proponen construirla y nos invitan a ello. Desde Chiapas se ha dicho de la justicia que es el \u0093todo para todos, nada para nosotros\u0094, o sea que la justicia trata de lo parejo, lo cabal para todos. Es esta una faceta de su gran oferta al mundo, la de otra justicia m\u00e1s cabal y plural.<\/p>\n<p>Libertad india para el ma\u00f1ana<\/p>\n<p>La libertad del pueblo Rar\u00e1muri es proverbial. Se sabe que los ni\u00f1os nacen libres, con sus responsabilidades y decisiones propias. Se sabe que libremente se van de este mundo y as\u00ed lo expresan: \u0093Ya se quiso ir\u0094, \u0093ya se regres\u00f3 all\u00e1 arriba\u0094.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o tarahumar nunca es un adulto en formaci\u00f3n, nunca es persona a medias, nunca estorba en una reuni\u00f3n de adultos. Puede decidir aun sobre su vida aceptando o no una curaci\u00f3n, y se le respeta. Dispone de sus animales recibidos o ganados en el pastoreo y puede, si quiere, malbaratarlos. Son suyos y se le respeta. Puede intervenir en las asambleas y lo hace eventualmente desde que tiene unos once a\u00f1os. Puede o no hacer sus trabajos pero sufre y ve sufrir a la familia las consecuencias de no cumplir. Y as\u00ed se va formando por decisiones libres y no impuestas, sin castigos, sin m\u00e1s sanciones que las que da la vida por s\u00ed misma. Por eso a los diecis\u00e9is a\u00f1os de edad es capaz de vivir por s\u00ed mismo y formar una familia. Esos son los rumbos de su educaci\u00f3n para la m\u00e1s tajante libertad.<\/p>\n<p>Tanto son libres, que es extra\u00f1o que una sociedad de personas tan libres logre ser comunidad. El secreto de ellos est\u00e1 en eso, en que son precisamente comunidad, no individuos asociados. Miembros que no pueden existir sin el cuerpo com\u00fan. Por ello, libremente buscan y provocan un estado de armon\u00eda, de equilibrio, de igualdades. Cada cual, con sus opciones y valores peculiares, aporta lo suyo al cuerpo social, la comunidad. Cada cual puede ser aut\u00f3nomo en la tradici\u00f3n ancestral de todos.<\/p>\n<p>Por ello los Rar\u00e1muri, en su ponencia para el Foro Nacional Ind\u00edgena, escrita antes que todos los otros documentos que cito, ya sosten\u00edan el derecho a la libertad de su Pueblo. Los documentos que luego citar\u00e9 s\u00f3lo confirmar\u00e1n desde otros pueblos indios las mismas exigencias, aunque en formas m\u00e1s acabadas quiz\u00e1. Dec\u00edan los Rar\u00e1muri en 1995:9<\/p>\n<p>Autonom\u00eda:<\/p>\n<p>Ser Aut\u00f3nomo, tener sus propias Autoridades. Que se nos deje vivir como nosotros queremos, como siempre ha vivido.<\/p>\n<p>Como Pueblo nos da derechos a la Autonom\u00eda. Que el estado reconozca y respete el Territorio Cultural, sus recursos naturales que es parte de la vida del rar\u00e1muri. Adem\u00e1s al rar\u00e1muri no se beneficia en nada en la explotaci\u00f3n de los recursos naturales.<\/p>\n<p>Se respete la libertad de nuestras decisiones en las formas de gobierno y organizaci\u00f3n en sus diferentes formas:<\/p>\n<p>Religioso: danzas, creencias, diferentes ritos, en las diferentes fases de la vida del rar\u00e1muri. Son ritos diferentes, de nacer a morir, hay que respetar.<\/p>\n<p>Pol\u00edtico: Libertad para nombrar los integrantes del aparato de gobierno rar\u00e1muri, sin intromisi\u00f3n de personas ajenas a la comunidad ind\u00edgena de que se trate.<\/p>\n<p>Social: Respeto a las diferentes maneras de vida, y trabajo seg\u00fan la costumbre. Que ninguna instituci\u00f3n env\u00ede personal que la comunidad no acepte. Que no impongan.<\/p>\n<p>As\u00ed dicen ellos. Yo retomo el comentario que sobre este texto hice en otra ocasi\u00f3n.10<\/p>\n<p>En los dos primeros p\u00e1rrafos definen la autonom\u00eda, ese t\u00e9rmino recientemente adoptado por ellos para rescatar sus derechos ancestrales. De entrada reivindican su derecho a su autogobierno \u0093tener sus propias Autoridades\u0094 y a su cultura: \u0093Que se nos deje vivir &#8230; como siempre ha vivido\u0094.<\/p>\n<p>Fundamentan en el hecho mismo de ser Pueblo su derecho a tal autonom\u00eda: \u0093Como Pueblo nos da derechos\u0094. Y yuxtaponen, como equivalente, el reconocimiento y respeto del estado a su \u0093Territorio Cultural, sus recursos naturales, que es parte de la vida del rar\u00e1muri\u0094. Es clara su concepci\u00f3n. El territorio cultural es m\u00e1s que la tierra de labranza, a la que incluye, es base de cualquier autonom\u00eda.<\/p>\n<p>En el tercer p\u00e1rrafo aclaran el fundamento de la autonom\u00eda. Usan t\u00e9rminos m\u00e1s tradicionales para apelar a su derecho a la libre determinaci\u00f3n: \u0093Se respete la libertad de nuestras decisiones en las formas de gobierno y organizaci\u00f3n\u0094, que detallan en tres puntos. Lo religioso, subraya el derecho a diferencia, a su cosmovisi\u00f3n: \u0093ritos diferentes, de nacer a morir\u0094. Lo pol\u00edtico, como democracia \u0093sin intromisi\u00f3n\u0094. Lo social, exigiendo respeto a cualquier instituci\u00f3n: \u0093Que no impongan\u0094.<\/p>\n<p>Todo esto no es teor\u00eda rar\u00e1muri para reclamar a otros, es lo que ellos viven en las actividades cotidianas. Lo vemos claramente en el trabajo agr\u00edcola, por ejemplo. Es un ejercicio de ayuda mutua para la vida de la comunidad.<\/p>\n<p>En un texto narrativo, escrito originalmente en rar\u00e1muri, dice Feliciano Espino:11<\/p>\n<p>\u0093Cuando otro quiere hacer algo, dice: \u0093si quieres, ay\u00fadame por favor&#8230;\u0094 y se van juntando todos y luego empiezan a trabajar en lo que tienen que hacer\u0094.<\/p>\n<p>El relato describe el modo en que esa ayuda mutua se pide y ofrece: \u0093si quieres\u0094, dicen \u0093ay\u00fadame, por favor\u0094. Queda claro el respeto al otro y a su libertad, que no puede exigir a otro ser humano.<\/p>\n<p>As\u00ed piensan los Pueblos Indios. Sus derechos son suyos, de sus pueblos, desde los or\u00edgenes. Por ello no aceptan abandonar su vida comunitaria. Es, al fin de cuentas, la \u00fanica manera genuinamente humana de vivir de acuerdo a sus cosmovisiones milenarias.<\/p>\n<p>En textos excepcionales otros pueblos de indios mexicanos expresan este su apego a la vida que es apego a su historia, a sus valores, a su cosmovisi\u00f3n. El Congreso Nacional Ind\u00edgena ha producido textos muy bellos, de \u00edndole po\u00e9tica en verdad. De ah\u00ed tomo dos p\u00e1rrafos de su Declaraci\u00f3n \u0093Nunca m\u00e1s un M\u00e9xico sin Nosotros\u009412<\/p>\n<p>Declaramos:<\/p>\n<p>\u0093Que honramos hoy, como siempre, a quienes nos hicieron pueblos y nos han permitido mantener contra todo y contra todos, nuestra Libre Determinaci\u00f3n. Que honramos a quienes nos ense\u00f1aron a seguir siendo lo que somos y a mantener la esperanza de la libertad\u0094.<\/p>\n<p>\u0093Que no cederemos nuestra autonom\u00eda. Al defenderla defenderemos la de todos los barrios, todos los pueblos, todos los grupos y comunidades que quieren tambi\u00e9n, como nosotros, la libertad de decidir su propio destino, y con ellos haremos el pa\u00eds que no ha podido alcanzar su grandeza. El pa\u00eds que un peque\u00f1o grupo voraz sigue hundiendo en la ignominia, la miseria y la violencia.\u0094<\/p>\n<p>Son textos fundantes de su libertad como pueblos y personas, de su autonom\u00eda para la libertad de los hijos de Dios. Son textos que denuncian ausencia de libertad. No s\u00f3lo la reclaman para ellos, fieles a su sentido de la justicia buscan la libertad para todos. Esto exige un pa\u00eds plural, tolerante, incluyente. Esta es la libertad que nos inspiran desde sus sabidur\u00edas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n encontramos estos reclamos y propuestas en la rebeli\u00f3n india de Chiapas. Escrib\u00ed un d\u00eda:13<\/p>\n<p>\u0093Novedosa, nunca antes dicha as\u00ed, era su propuesta insurgente que no pretend\u00eda tomar el poder, que no quer\u00eda arrebatar la autoridad ni dirigir la historia de otros, que quer\u00eda solamente que todos pudieran tener un lugar igual, \u0093Un mundo donde quepan muchos mundos, un mundo donde todos puedan caber\u0094. As\u00ed dec\u00edan de la libertad, de esa unidad libre de todos los diferentes.\u0094<\/p>\n<p>Desde lo anterior, el Foro Nacional Ind\u00edgena \u0096que convoc\u00f3 el EZLN para consultar con los Pueblos Indios lo que podr\u00eda firmarse en San Andr\u00e9s\u0096 formula sus exigencias:14<\/p>\n<p>\u0093Somos pueblos, no etnias o poblaciones; al reconocernos como tales, con los derechos colectivos que nos corresponden por nuestra diferencia, se crean las condiciones para poder disfrutar todos los derechos y libertades que nos corresponden como personas.<\/p>\n<p>\u0093No pedimos a nadie que nos otorgue autonom\u00eda. La hemos tenido y la seguimos teniendo. Nadie puede darnos esa capacidad de ser nosotros mismos y de gobernar nuestros pensamientos y nuestros actos conforme a nuestra propia visi\u00f3n del mundo. Pero no hemos podido ejercer a plenitud esa libertad, ni en el r\u00e9gimen colonial ni en el M\u00e9xico independiente. Hemos tenido que hacerlo siempre contra todo y contra todos, en una larga lucha de resistencia.<\/p>\n<p>\u0093No aceptamos ya seguir siendo discriminados y excluidos de una patria que es tan nuestra como de todos los dem\u00e1s mexicanos y mexicanas; esta patria se ha construido sobre nuestras espaldas, con nuestras manos y nuestros esfuerzos. Queremos gozar de entera libertad para seguir siendo lo que somos. Queremos crear las condiciones para que eso sea posible. Creemos que M\u00e9xico s\u00f3lo ser\u00e1 libre cuando nosotros lo seamos en plenitud.\u0094<\/p>\n<p>Por eso, y con los mismos fundamentos, no es sorprendente que demanden el reconocimiento de derechos nuevos \u0096para ellos y nosotros\u0096 como son los derechos a la comunicaci\u00f3n de la cultura desde los medios de nuestros tiempos.15<\/p>\n<p>\u0093Millones de hombres y mujeres queremos escuchar la voz antigua, nuestra voz, la palabra verdadera, la palabra de nuestra tierra, queremos pronunciarla y escucharla en todos y por todos los medios y queremos hacerlo siempre, queremos que los pueblos indios tambi\u00e9n posean medios de comunicaci\u00f3n para la defensa y el desarrollo de su cultura y para construir un di\u00e1logo que haga posible una nueva naci\u00f3n donde la libertad, la justicia y la democracia sean una realidad.\u0094<\/p>\n<p>\u00c9sta su libertad, tan ancestral como actual, es otro brillo del \u00f3bolo que ofrecen a la humanidad toda. Bien nos vendr\u00eda adoptar su alegr\u00eda, la de la fiesta que reconstituye a la comunidad. Por ello, termino de comentar su visi\u00f3n de la libertad con una bella frase de los \u00d3dame, Tepehuanes de la sierra de Chihuahua, escrita durante un taller que reun\u00eda a Gobernadores y otras autoridades tradicionales de la Di\u00f3cesis. Es una especie de oraci\u00f3n narrada o de vers\u00edculo de su credo ancestral. Dicen as\u00ed:16<\/p>\n<p>\u0093Dios nos dej\u00f3 esta alegr\u00eda que todos los a\u00f1os hacemos nuestra Fiesta en todos los pueblos de los \u00d3dame, ellos van a cumplir a su Iglesia tanto los abaje\u00f1os como los arribe\u00f1os para que Dios nos d\u00e9 libertad\u0094.<\/p>\n<p>Dan ganas de terminar diciendo: Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Democracia india para hoy<\/p>\n<p>De nuevo, inicio este tema de la democracia evocando a los Rar\u00e1muri de Chihuahua.<\/p>\n<p>La libertad y la justicia que comentamos ya tienen mucho que ver con la noci\u00f3n rar\u00e1muri de democracia, casi se confunden con ella porque la incluyen y se incluyen en ella. Al fin de cuentas, la democracia es un concepto nuestro, como los anteriores, como el de Autonom\u00eda. Adopto aqu\u00ed esos t\u00e9rminos porque nos ilustran a nosotros, no porque sean los m\u00e1s claros o definidos para ellos.<\/p>\n<p>Lo que podr\u00edamos, pues, llamar democracia rar\u00e1muri es m\u00e1s que nada el respeto a la persona en comunidad, a cada miembro de la comunidad, en su libertad y en el marco de la cosmovisi\u00f3n com\u00fan que exige lo cabal, lo justo, para todos y cada uno. Ah\u00ed, el servicio de la autoridad, o de los cargos mejor dicho, es la ayuda mutua que la comunidad requiere para subsistir y reproducirse culturalmente. Dicho de otra manera, la democracia electoral existe en los Pueblos Indios, pero les queda muy corta. Para ellos la democracia es mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil, por ello, recurrir a alg\u00fan ejemplo. Es grande el riesgo de parcializar, de hacer creer que su democracia est\u00e1, por ejemplo, en los juicios que ya comentamos, en los que vimos indirectamente y en la que podr\u00edamos abunda mucho m\u00e1s. Podr\u00edamos verla en la libertad, como ya la insinuamos, pero no bastar\u00eda.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos hablar de la educaci\u00f3n y de c\u00f3mo se refleja, en sus propias aspiraciones, su propia democracia. Dicen al respecto los Rar\u00e1muri en su ponencia para el Foro Nacional Ind\u00edgena:17<\/p>\n<p>\u0093La escuela tiene que ser para las necesidades de nosotros, no para cambiarnos a otras costumbres. Que ah\u00ed se respeten los valores culturales.<\/p>\n<p>\u0093En la escuela las autoridades ind\u00edgenas deben participar para ver qu\u00e9 hacen y c\u00f3mo deben trabajar los maestros. Deben tener autoridad, capacidad de decisi\u00f3n\u0094.<\/p>\n<p>En esta propuesta, la democracia debe abrirles espacios, no para elegir a quien los manda sino para ser ellos mismos. Debe ser interacci\u00f3n entre \u00e9l que gobierna y el gobernado, tr\u00e1tese de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica o del maestro. Ellos todos, tienen en todo caso un cargo y deben, como dicen los insurgentes de Chiapas, \u0093mandar obedeciendo\u0094; es decir ser en verdad \u0093servidores p\u00fablicos\u0094 a las \u00f3rdenes de quien los puso en el cargo. Lo importante en la democracia es que todos en su peculiaridad tengan espacios para decidir su vida, comunitaria y personal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00d3bolo de los Pueblos Indios para el tercer milenio Ricardo Robles O. Tarahumara Las cosmovisiones indias ante un mundo sin salidas El t\u00edtulo pretende abrir el horizonte. El \u00d3BOLO DE LOS PUEBLOS INDIOS, nos evoca el valor de la limosna aquella de la viuda del evangelio de Lucas (21,2-3). Desde su rica pobreza nos lo ofrecen. 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