{"id":1486,"date":"2008-06-10T03:12:42","date_gmt":"2008-06-10T03:12:42","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1486"},"modified":"2008-06-10T03:12:42","modified_gmt":"2008-06-10T03:12:42","slug":"medicina-folcl\u00f3rica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1486","title":{"rendered":"Medicina Folcl\u00f3rica"},"content":{"rendered":"<p>Medicina Folcl\u00f3rica<\/p>\n<p>Tal como lo destaca Jos\u00e9 A. Mainetti, la medicina \u0093nativa\u0094&#8230;&#8230; pertenece a una rama importante de la Antropolog\u00eda Cultural. Por su parte, la excelencia en el crecimiento de la medicina cient\u00edfica excediendo por momentos el l\u00edmite de lo esperado y alej\u00e1ndola de una \u00e9tica formal, obliga por cierto a reformular sus objetivos y alcances con el claro fin de propender a la salud humana a expensas de una pr\u00e1ctica m\u00e9dica integradora y humanista. Al respecto, es oportuno rescatar el criterioso pensamiento del Dr. H. T. Mahler, Director General de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) quien all\u00e1 por el a\u00f1o 1974, destac\u00f3 que los graves y crecientes problemas sanitarios que enfrenta la Humanidad obliga al uso de todos los recursos posibles, hasta de los mismos curanderos. De hecho su propuesta alent\u00f3 sin ambages la necesidad de reducir la distancia entre la medicina cient\u00edfica y cualquier otra pr\u00e1ctica terap\u00e9utica que tienda a mejorar la enfermedad y sostener el nivel de la salud de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un hecho que entroniza a la medicina popular noroestina es su accidentado ecosistema geogr\u00e1fico, situaci\u00f3n que influy\u00f3 notablemente en el mantenimiento de rasgos pre cient\u00edficos de una medicina popular genuina que, en algunas regiones tales como la puna, han permitido sobrevivir a las primitivas pr\u00e1cticas ind\u00edgenas de la regi\u00f3n andina.<\/p>\n<p>El arquetipo nosol\u00f3gico que caracteriza el folclore m\u00e9dico del noroeste argentino re\u00fane, seg\u00fan Mainetti, dos pensamientos m\u00edstico &#8211; patol\u00f3gicos: la intrusi\u00f3n de cuerpo extra\u00f1o y el robo del alma, donde este \u00faltimo estado ya revela la temerosa actitud ante la imprevisible y sobrenatural, pero que conforman a\u00fan la vigencia de una medicina popular arraigada en el \u0093pasado ind\u00edgena de Am\u00e9rica\u0094 (Homero Palma) pero con el aporte cultural de la civilizaci\u00f3n hisp\u00e1nica. En otras palabras, as\u00ed como sucede en otras medicinas populares de Am\u00e9rica, las influencias culturales desarrolladas en el \u00e1mbito noroestino y particularmente en la puna invistieron tambi\u00e9n a esta regi\u00f3n de la pr\u00e1ctica de un folclore fuertemente impregnado de una cosmovisi\u00f3n espiritual de la vida.<\/p>\n<p>Muchas de las formas ideol\u00f3gicas son todav\u00eda dif\u00edciles de precisar en sus or\u00edgenes. As\u00ed, por ejemplo, la idea de \u0093c\u00e1lido\u0094 y \u0093fresco\u0094 tendr\u00eda su origen en una filosof\u00eda templaria cuya pr\u00e1ctica se remontar\u00eda a per\u00edodos anteriores a la conquista espa\u00f1ola y ya vigentes en antiqu\u00edsimas culturas africanas (Jelliffe y Bennett [ Read, 1968: 46 ] ). Tal como lo expresa Homero Palma \u0093la idea de c\u00e1lido y fresco se halla tambi\u00e9n integrada con los valores esenciales de las formas patol\u00f3gicas y terap\u00e9uticas&#8230;\u0094 \u0093&#8230;que hace dif\u00edcil, sino imposible, admitir su origen hipocr\u00e1tico por conducto de la conquista hisp\u00e1nica\u0094.<\/p>\n<p>Otro tanto puede decirse de la antiqu\u00edsima idea del \u0093susto\u0094 que identific\u00f3 al folclore egipcio en la denominada \u0093copa del temor\u0094, recipiente de cobre d\u00factilmente decorado en el cual tomaban agua los campesinos para disipar el citado mal (Read, 1968).<\/p>\n<p>Con respecto a la hip\u00f3tesis del \u0093cuerpo extra\u00f1o\u0094 se acepta tambi\u00e9n su origen cultural muy ant\u00edgeno (paleol\u00edtica?) y que a trav\u00e9s de su dispersi\u00f3n fue alcanzando remotas regiones de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>No puede negarse, sin embargo, la influencia colonialista sobre ciertas creencias tales como el \u0093mal de ojo\u0094 que, a pesar de sus controversias entorno a su verdadero origen, sigue asoci\u00e1ndoselo con la idea de envidia, defecto que ya en el viejo mundo se lo vinculaba al referido mal.<\/p>\n<p>Un interesante y genuino culto folcl\u00f3rico noroestino es el \u0093exvoto\u0094 a la Pachamama (diosa ect\u00f3nica de los Andes meridionales y centrales), que consiste en la actitud de ofrendarle objetos diversos (corazones vivos de animales, placentas humanas, alcohol, hojas de coca, etc.) para restablecer la salud u obtener la gracia del perd\u00f3n. En este sentido el exvoto representa el voto de gratitud hacia el dios de la tierra (Pachamama).<\/p>\n<p>Resulta atinado destacar que la folk-medicina no solo le aporta a la medicina antropol\u00f3gica sino que mantiene todav\u00eda un lugar merecido en el ejercicio de la medicina sanitaria contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>En otros t\u00e9rminos, la etnomedicina garantiza, con su presencia folcl\u00f3rica, el \u00e9xito de cualquier emprendimiento de salud de la regi\u00f3n. En este sentido puede afirmarse que en el noroeste (sobre todo en la regi\u00f3n pune\u00f1a) la medicina folk mantiene insita la \u0093idea\u0094 de cultura folk (Redfiel, 1930, 1947). Es as\u00ed como en el caso particular del habitante de la puna, este hecho testimonia el persistente arraigo de estas creencias a lo largo de la historia.<\/p>\n<p>Por otra parte, con sentido cr\u00edtico debe admitirse que el raudal de principios terap\u00e9uticos con que cuenta la medicina popular carece de los atributos que ofrece la medicina cl\u00e1sica y, por ende, no alcanza a promover una acci\u00f3n terap\u00e9utica eficaz.<\/p>\n<p>Sin embargo, pueden rescatarse ciertas virtudes terap\u00e9uticas en la farmacopea herbor\u00edstica, tan difundida en la cultura aborigen prehisp\u00e1nica y, como muy bien apunta Piovesan (1959), ha sabido resistir la prueba del tiempo, \u0093a despecho mismo de los ataques de los m\u00e9dicos y dem\u00e1s profesionales\u0094 y termina diciendo este autor: \u0093&#8230;e indica que la medicina folk no es un conjunto bizarro de creencias y supersticiones, sino, sobre todo, un cuerpo consistente de conocimientos, de gran vitalidad y bien integrados\u0094. A pesar de esta singular expresi\u00f3n de Piovesan, no debe soslayarse la crucial diferencia del concepto de la enfermedad en la ambiencia folk en relaci\u00f3n con la definida por la ciencia m\u00e9dica. Y esta reflexi\u00f3n pesa pues la mayor\u00eda de las veces la medicina popular no alcanza a explicaci\u00f3n el origen de la enfermedad<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES ACERCA DE LA ENFERMEDAD, EL PACIENTE Y EL SANADOR, EN EL ECOSISTEMA DEL NOROESTE ARGENTINO<\/p>\n<p>Resulta comprensible que en aquellas regiones del NOA poco menos que ignotas y por naturaleza hu\u00e9rfanas de recursos pero impregnadas de importante prosapia ind\u00edgena, se mantenga una forma de curar en la magia y el empirismo. Es as\u00ed como en el escenario principal de la medicina m\u00e1gica se identifica al hechicero (curador actual) como protagonista y figura principal, cuyo poder ilimitado y sobrehumano se trasunta en la grandilocuencia de sus actos y de sus palabras. Personalidad ella que emula una actitud omnipotente y rayana con lo sobrenatural.<\/p>\n<p>Las actitudes compulsivas y reiterativas de los curadores actuales prolongan en el tiempo las antiguas pr\u00e1cticas de los hechiceros ind\u00edgenas, genuinos hacedores de la medicina popular que hoy todav\u00eda remane en el Noroeste Argentino.<\/p>\n<p>Importa se\u00f1alar la cabal diferencia entre la actitud poco menos que coercitiva empleada por el curador, quien apela a ocultos poderes naturales (negados al hombre com\u00fan) y aquella empleada por el devoto que reza a su dios pero a expensas de una disposici\u00f3n suplicante y de reverencia.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que la medicina popular no logra comprender el origen de la enfermedad a trav\u00e9s de causas naturales. Entonces opta por explicar su g\u00e9nesis a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n de esp\u00edritus, buenos y tambi\u00e9n malvados, que pueblan los reinos vegetal, animal y mineral. Es as\u00ed como la narrativa folcl\u00f3rica de la regi\u00f3n cuenta con elocuentes ejemplos de procedimientos curadores. He aqu\u00ed algunos de ellos: &#8230;aquel que refiere el paisano de la monta\u00f1a cuando \u0093se siente agarrado a la tierra\u0094, aludiendo al suelo inerte que corporizado en la silueta de un esp\u00edritu malo le arrebata el alma y dej\u00e1ndolo sin fuerzas, desanimado y con su cuerpo dolorido; sintomatolog\u00eda que en algunas circunstancias puede evidenciar un compromiso neurol\u00f3gico de dif\u00edcil encuadre. Aqu\u00ed, la tarea del curador (aut\u00e9ntico simulacro hechicero) consiste en influir sobre el esp\u00edritu, manipul\u00e1ndolo como si se tratara del propio enfermo para lograr, finalmente, apaciguarlo y someterlo, devolviendo al paisano su estado de salud. Se comprende, as\u00ed, la actitud m\u00edstica de ofrecer a la Pachamama (diosa tierra) ofrendas (alimentos, objetos diversos, bebidas, etc.) y plegarias. Estos ofrecimientos a la Pachamama, que equivaldr\u00edan al acto de dar de comer a la tierra, se identifican con el t\u00e9rmino de \u0093corpachar\u0094, del quechua \u0093Korpatjay\u0094, que significa hospedar (P\u00e9rez De Nucci); dramatizaci\u00f3n en la cual participa tanto el curador como el propio habitante de la comunidad. Se configura de esa manera un escenario convincente para sosegar a la deidad ofendida.<\/p>\n<p>Existen casos donde el componente m\u00e1gico brinda un ponderable beneficio curador. Es en aquellos fuertemente impresionables en los cuales la variada y conocida gama de la farmacopea ind\u00edgena (sobre todo herbor\u00edstica) es reemplazada por el uso de elementos inertes y sin propiedades farmacol\u00f3gicas reconocidas, pero que poseen alguna semejanza. Se citan as\u00ed: en los casos de hemorragias el uso de piedras de color rojo; o bien, frente a la ictericia, las flores amarillas.<\/p>\n<p>Otro ejemplo interesante extra\u00eddo de la medicina popular del Noroeste Argentino se identifica en la llamada magia por contacto donde por ejemplo la actitud de hacer el mal, reservado a individuos con poderes especiales para hacer efectivo el maleficio recurriendo a objetos (prendas \u00edntimas, cabellos, etc.) que pertenecen o han estado en contacto \u00edntimo con el sujeto al cual se lo quiere enfermar.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el tab\u00fa (voz de la polinesia que significa prohibici\u00f3n) ocupa un lugar destacado en la medicina popular noroestina. Entre las prohibiciones que rotulan a este precepto cabe mencionar el \u0093kaikar\u0094 o \u0093aicar\u0094, que fija la prohibici\u00f3n por parte de la mujer embarazada de acercarse o contactar con todo aquello vinculado con la figura de la muerte en sus diferentes expresiones (velatorios, cementerios, morada de antepasados, etc.). Su desobedecimiento torna endeble al producto de la concepci\u00f3n, dando lugar al nacimiento de un ni\u00f1o \u0093aicado\u0094, padecimiento que se traduce por un retardo f\u00edsico y mental, al mismo tiempo. Al respecto, Nestor Homero Palma refiere que el \u0093aicar\u0094 representa un tab\u00fa arraigado en la regi\u00f3n pune\u00f1a y zonas de valles calchaqu\u00edes identificado a menudo con la desnutrici\u00f3n y su principal referente: el retardo psicomotriz de ese ni\u00f1o que habita aquellas yermas soledades.<\/p>\n<p>En consecuencia, la interpretaci\u00f3n popular de la verdadera causa de este padecimiento radica en la directa quiebra del tab\u00fa por haber observado la madre a un muerto o bien asistido a un velatorio o, tambi\u00e9n, haber transitado por \u0093antigales\u0094.1<\/p>\n<p>Incumbente como ilustrativo es mencionar que, si bien la palabra tab\u00fa es oriunda de la polinesia, existe parentesco de esta acepci\u00f3n con el \u0093Kodausch\u0094 hebreo y el \u0093Sacer\u0094 de los romanos.<\/p>\n<p>Resulta notable c\u00f3mo, este precepto ecum\u00e9nico de prohibici\u00f3n, permanece todav\u00eda vigente en el arrinconado y solitario p\u00e1ramo pune\u00f1o.<\/p>\n<p>En su obra referida al tab\u00fa, Northcole Thomas menciona que todo aquello vinculado con \u00e9l representa una poderosa fuerza m\u00e1gica emanada de ciertos esp\u00edritus y que se expresan en diferentes figuras u objetos inanimados que estuvieron en contacto directo con tales figuras, por ejemplo un difunto y las que fueron sus pertenencias o lugares frecuentados en vida. Cada una de ellos, sea la figura del muerto como la de los objetos inanimados que estuvieron en contacto con \u00e9l equivaldr\u00edan, seg\u00fan este autor, a \u0093objetos que han recibido una carga el\u00e9ctrica; constituyen la sede de una terrible fuerza que se comunica por el contacto y cuya descarga trae consigo las m\u00e1s desastrosas consecuencias cuando el organismo que lo provoca no es lo suficientemente fuerte para 2resistirla\u0094. Volviendo al ejemplo de la gestante y su hijo, ambos no gozar\u00edan de la fuerza necesaria para contrarrestar la avalancha de adversidades devenidas como consecuencia de la ruptura del tab\u00fa.<\/p>\n<p>Analizando el tab\u00fa desde la \u00f3ptica del psicoan\u00e1lisis, Freud marc\u00f3 sus coincidencias con la neurosis obsesiva, eventualidad que se profundizan a\u00fan m\u00e1s cuando este precepto apunta a los difuntos y a la mujer embarazada. Cabe agregar aqu\u00ed que la pr\u00e1ctica de este tab\u00fa todav\u00eda impera en vastas regiones del noroeste argentino ( los Valles Salte\u00f1os y Juje\u00f1os, el Valle Calchaqu\u00ed, la Puna, el Valle de Taf\u00ed). Freud al compararlo con la prohibici\u00f3n obsesiva del neur\u00f3tico refiere que \u0093el tab\u00fa es una prohibici\u00f3n muy antigua, impuesta desde el exterior y dirigida contra los deseos m\u00e1s intensos del hombre&#8230;\u0094 . Sigue el autor destacando que la fuerza m\u00e1gica que genera el tab\u00fa induce al hombre a la tentaci\u00f3n, y donde el objeto del tab\u00fa se comporta como objeto contagioso.<\/p>\n<p>Con genuino criterio el profesor Armando M. P\u00e9rez De Nucci se pregunta; \u0093cu\u00e1nto de neur\u00f3tico obsesivo tienen en su personalidad el enfermo y el curador de las distintas zonas donde esta patolog\u00eda se halla presente<\/p>\n<p>IDEA GENERAL DE LA ENFERMEDAD<\/p>\n<p>En su cardinal publicaci\u00f3n vinculada con la Medicina Tradicional del Noroeste Argentino, Armando M. P\u00e9rez De Nucci3 expresa el concepto de la enfermedad de acuerdo a los siguientes hechos:<\/p>\n<p>a) Desde sus albores el hombre com\u00fan ha enfrentado a la imagen de la enfermedad conforme a dos posturas diferentes: a trav\u00e9s del empirismo, apoyado en su experiencia cotidiana o bien, frente a un fen\u00f3meno inexplicable, aceptarlo como de origen sobrenatural. En el primer caso la conducta se identifica con el ejercicio de la antigua medicina. No as\u00ed cuando el padecimiento domina lo sobrenatural. Es aqu\u00ed donde se impone el relevante quehacer de la medicina popular noroestina.<\/p>\n<p>b) El arquetipo que configura la idea de enfermedad responde al com\u00fan denominador de sobrenaturalidad. Por lo tanto puede adoptar fisonom\u00edas que la identifican con el tab\u00fa, a partir del precepto de lo prohibido, o tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n de un cuerpo extra\u00f1o (interferencia m\u00e1gica); o bien recurriendo a la exaltaci\u00f3n m\u00edstica (sublimaci\u00f3n religiosa).<\/p>\n<p>c) Entre aquellas causales m\u00e1s comunes de enfermedad pueden citarse: el \u0093embrujamiento\u0094, es decir hacer un da\u00f1o o mal a distancia, (una suerte de \u0093magia simp\u00e1tica\u0094); el \u0093mal aire\u0094 o \u0093aire de enfermedad\u0094, aludiendo a influencias ocultas que deambulan alrededor de personas o en lugares determinados; \u0093la p\u00e9rdida del alma o del \u00e1nimo\u0094, que se origina como consecuencia de una fuerte impresi\u00f3n, susto o emoci\u00f3n, en cuyo caso la persona queda desanimada y sin aliento vital; el ya citado \u0093aicar\u0094, debido a la ruptura de tab\u00faes y, finalmente, la enfermedad provocada por cuerpos extra\u00f1os al organismo (trozos de madera, piedras, etc.) Aqu\u00ed el padecimiento se incorpora desde afuera, ingresando en el individuo que no alcanza a percibirlo. Pero como el mal viene desde afuera y permanece separado del sujeto, es posible que logre disiparse espont\u00e1neamente o bien con la ayuda de los remedios del curador.<\/p>\n<p>PERSONALIDAD DEL CURADOR<\/p>\n<p>Carism\u00e1tico y, sin duda, esencial para la vida cotidiana de la comunidad noroestina, es el denominado curandero (sanador o el-que-cura). Personaje que ejerce la medicina popular con su m\u00e1ximo potencial en las regiones monta\u00f1osas del noroeste, donde apoya la esencia y el vigor de su pr\u00e1ctica sanadora gracias a la concepci\u00f3n profunda y unificadora que tiene el habitante de esos lugares de las cosas existentes. Concepci\u00f3n que admite as\u00ed una \u00edntima relaci\u00f3n entre el sujeto, animales, plantas y elementos inanimados que contiene la naturaleza. De forma tal que todo aquello que est\u00e1 en contacto con el cuerpo participa de \u00e9l. Genuina argamasa psicol\u00f3gica donde \u0093todo es un todo\u0094, como acertadamente lo calificara P\u00e9rez De Nucci; y como tambi\u00e9n lo mencionara alg\u00fan curandero al decir \u0093Todo tiene vida: las piedras, los \u00e1rboles, todas las cosas, nosotros a veces no la vemos pero tienen\u0094 (J C)4.<\/p>\n<p>En esta identidad entre curandero y sociedad, basada en la animanizaci\u00f3n de todo lo existente, radica el accionar del sanador. Un ejemplo de tal empat\u00eda puede hallarse en la ya referida etiolog\u00eda del \u0093cuerpo extra\u00f1o\u0094, practicada por el curandero entre los guaran\u00edes y que consist\u00eda en succionar, por ejemplo, una zona dolorida del cuerpo del enfermo, pr\u00e1ctica que la ejerc\u00eda en forma prolongada, rayana en el agotamiento para luego, como por arte de magia, extraer de su boca un objeto peque\u00f1o y afilado (espina, palillo, etc.) responsable del mal.<\/p>\n<p>El curandero acostumbra a investirse de una aureola de predestinaci\u00f3n. En la mayor\u00eda de los casos este atributo procede de sus ancestros quienes le transfieren el poder curador. Aunque tambi\u00e9n este privilegio puede surgir como consecuencia de un episodio (generalmente enfermedad o accidente grave) acaecido durante su vida que lo predestina a cumplir, a partir de entonces, una tarea sanadora.<\/p>\n<p>Al hacer uso el curador de poderes conferidos por designios especiales, el tipo de la medicina que practique estar\u00e1 revestida por la fuerza m\u00e1gica de un aut\u00e9ntico brujo curador y envuelta en una especie de nebulosa sagrada y misteriosa que le proporcione el escenario por \u00e9l creado. Pero deber\u00e1 poseer tambi\u00e9n un cabal conocimiento de aquellas virtudes ecol\u00f3gicas de su regi\u00f3n es decir, el contenido (vegetal, animal y universal) y tambi\u00e9n las propiedades y los beneficios aplicables en el instante de su pr\u00e1ctica sanadora.<\/p>\n<p>Un hecho importante que permite la pr\u00e1ctica de esta medicina popular radica en la existencia de una s\u00f3lida empat\u00eda entre sanador y enfermo, la cual queda sellada a partir de un sentimiento de plena fe.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el modelo que permite reconocer al curador del Noroeste Argentino quedar\u00eda encuadrado as\u00ed:<\/p>\n<p>a) Individuo con personalidad dominadora, a pesar que la mayor\u00eda de los casos no posea una educaci\u00f3n adecuada.<\/p>\n<p>b) H\u00e1bil actor para escenificar su taumaturgia curativa.<\/p>\n<p>c) Re\u00fane el privilegio de su paciencia y su innata capacidad de psic\u00f3logo para adentrarse plenamente en la tridimensionalidad de su paciente; identifica su mal f\u00edsico, profundiza en su esp\u00edritu e indaga en sus sentimientos. Sin duda esta labor resulta encomiable toda vez que su participaci\u00f3n como curador se concreta, la mayor\u00eda de las veces, en lugares alejados y carentes de una asistencia m\u00e9dica convencional.<\/p>\n<p>d) Su interpretaci\u00f3n cosmovisiva de la enfermedad le permite aceptar que el cuerpo es inseparable del alma y consecuentemente apela a esa concepci\u00f3n para eliminar la enfermedad del cuerpo.<\/p>\n<p>e) Su mochila de sanador contiene tanto palabras y ritos m\u00e1gicos como yuyos y substancias diversas para aplicar conforme al padecimiento.<\/p>\n<p>f) A trav\u00e9s de objetos diversos, excreciones del enfermo (especialmente la orina), la llama de una fogata, etc., analizadas de acuerdo a diferentes horas del d\u00eda, puede predecir la enfermedad o el porvenir. Atributo que le adjudica una funci\u00f3n de adivino.<\/p>\n<p>g) No pocas veces se lo considera un sacerdote que pronuncia oraciones y ritos tanto religiosos como paganos. Esta actitud puede observarse en ciertas comunidades de abor\u00edgenes (matacos, guaran\u00edes, etc.).<\/p>\n<p>h) El curador experimentado puede transmitir sus ense\u00f1anzas a otro aprendiz que posea cualidades para desarrollar la medicina popular.<\/p>\n<p>CARACTER\u00cdSTICAS DE ALGUNAS ENFERMEDADES PROPIAS DEL NOROESTE ARGENTINO<\/p>\n<p>Mal de la Puna:<\/p>\n<p>Entre sus sin\u00f3nimos figuran: mal de altura, mal de monta\u00f1a, soroche puna, enfermedad de los Andes, eritremia de altura, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Este padecimiento se desencadena como consecuencia de la disminuci\u00f3n de la presi\u00f3n barom\u00e9trica (atmosf\u00e9rica) y de la tensi\u00f3n parcial de ox\u00edgeno atmosf\u00e9rico a medida que el sujeto asciende sobre el nivel del mar. El organismo debe apelar, entonces, a mecanismos de compensaci\u00f3n para superar tales deficiencias. B\u00e1sicamente, se produce la elevaci\u00f3n de las cifras de hemat\u00edes sangu\u00edneos a partir de la movilizaci\u00f3n de sus reservorios. Ello produce un aumento de la masa total circulante, con cambios hemodin\u00e1micos (aumento del volumen sist\u00f3lico y de la frecuencia card\u00edaca).<\/p>\n<p>El mal de altura o de monta\u00f1a se caracteriza por presentar los s\u00edntomas siguientes: cefalea, palpitaciones, v\u00e9rtigo, taquipnea, p\u00e9rdida de fuerzas, irritabilidad o somnolencia, indiferencia, actitudes torpes. Con frecuencia pueden aparecer signos hemorr\u00e1gicos (ep\u00edstaxis, hem\u00f3ptisis, gingivorragias), insomnio, disnea con cianosis, enfisema. En los casos fatales el \u00f3bito sucede como consecuencia de la insuficiencia respiratoria.<\/p>\n<p>En el contexto de la medicina popular de la Puna Argentina, N. Homero Palma reconoce como enfermedades aquellas de etiolog\u00eda \u0093m\u00edstica\u0094 y otras de etiolog\u00eda \u0093no m\u00edsticas\u0094, llamadas tambi\u00e9n naturales. Entre las primeras se mencionan: mal del aire (brujer\u00eda), mal deseo (mala boca, mala palabra), susto, enfermedad de la tierra, agarrar la tierra, violaci\u00f3n de tab\u00faes. Por su parte, las enfermedades no m\u00edsticas o naturales reconocen estos padecimientos: mal de ojo, empacho, golpe de aire, neumon\u00eda o costado, dolor de muelas, mala fuerza, tabardillo, enfermedad de la matriz.<\/p>\n<p>El \u0093Mal Aire\u0094:<\/p>\n<p>Padecimiento de origen prehisp\u00e1nico, bastante difundido en las regiones del noroeste andino.<\/p>\n<p>La palabra \u0093aire\u0094 involucra el concepto de iniciaci\u00f3n brusca del proceso de la enfermedad e independiente de su causa originaria. Pero adem\u00e1s (el aire) como elemento respirable y abarcativo de todas las cosas, pudiendo asumir caracter\u00edsticas \u0093ben\u00e9ficas\u0094 o \u0093mal\u00e9ficas\u0094 .<\/p>\n<p>Cuando la palabra \u0093mal\u0094, precede a la palabra \u0093aire\u0094, la enfermedad es consecuencia de una brujer\u00eda. Por otra parte el uso del sahumerio como tratamiento de las enfermedades producidas por el mal aire, tiene por finalidad \u0093quitarle el aire que le entr\u00f3 al sujeto\u0094(N. D. Palma).<\/p>\n<p>El concepto de mal aire se sostiene a trav\u00e9s de profundas ra\u00edces en el tiempo. As\u00ed, en el idioma italiano, la mala aria (aire nocivo) cuya s\u00edntesis gramatical origin\u00f3 la palabra \u0093malaria\u0094, que identifica al paludismo, enfermedad imputable al aire nocivo proveniente de los pantanos. Sin embargo ya era creencia antigua que en el aire moraban \u0093elfos\u0094 perversos. De ah\u00ed que el mal aire se lo asocia con la brujer\u00eda.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Homero Palma, en la Puna Argentina los d\u00edas martes y viernes se identifican como aciagos ya que permiten a los brujos concretar sus hechicer\u00edas. En tales circunstancias, el brujo utiliza diferentes artilugios para maleficiar a determinada persona. Entre ellos figura la p\u00f3cima por \u00e9l mismo preparada y vertida en un determinado alimento. Otra pr\u00e1ctica hechicera, acaso m\u00e1s popular, consiste en fabricar un mu\u00f1eco con prendas de la persona hacia la cual se dirige el maleficio. Sobre el fantoche as\u00ed creado se descargan una andanada de suplicios supuestamente terebrantes Se suelen clavar entonces alfileres y espinas que, en el hombre, se distribuyen en lugares anat\u00f3micos vitales.<\/p>\n<p>Entre las enfermedades vinculadas con el mal aire se menciona el \u0093aire del pescuezo\u0094 identificada con la tort\u00edcolis. Tambi\u00e9n cuando existe humedad en el ambiente, el aire h\u00famedo pone triste y endurece el cuerpo de la persona. Adem\u00e1s se cita la presencia del mal aire donde existen antigales (reservorios arqueol\u00f3gicos habitados por los ancestros) aludiendo a un \u0093viento maligno\u0094 por haber estado en contacto con cad\u00e1veres o cuerpos momificados (que emiten emanaciones). Este particular viento de los antigales es el responsable de severos dolores de o\u00eddos, par\u00e1lisis nerviosa y accesos convulsivos.<\/p>\n<p>La sintomatolog\u00eda habitual encontrada en sujetos afectados por el \u0093mal aire\u0094 se caracteriza por la ya mencionada tort\u00edcolis y nerviosismo. En los ni\u00f1os la aparici\u00f3n de ronchas, el cuerpo se pone morado, el ni\u00f1o se asusta, etc. Pueden agregarse a este padecimiento otros s\u00edntomas tales como: cefalea, n\u00e1useas, v\u00f3mitos, mareos y decaimiento general.<\/p>\n<p>Para neutralizar los efectos del \u0093mal aire\u0094 se utilizan rituales tales como brebajes, sahumerios, invocaciones y las plegarias. El rito de la \u0093corpachada\u0092\u0092 tambi\u00e9n es utilizado con el prop\u00f3sito de que la ofrenda a la Madre Tierra sea propiciatoria para la curaci\u00f3n de la enfermedad. P\u00e9rez de Nucci refiere que es \u00fatil contar, adem\u00e1s, con un perro de color negro pues este color es \u0093atraedor\u0094 del mal aire librando al due\u00f1o de los efectos nocivos.<\/p>\n<p>Susto:<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n monta\u00f1osa pune\u00f1a existe una creencia popular, muy arraigada, que sostiene que si una impresi\u00f3n fuerte domina a un organismo d\u00e9bil (m\u00e1s a\u00fan si se trata de un ni\u00f1o) ocasion\u00e1ndole gran temor o miedo, se producir\u00e1 entonces una p\u00e9rdida del alma. Es decir, el esp\u00edritu se separar\u00e1 del cuerpo. No obstante, ello no significa que la persona deba morir. Queda s\u00ed con un estado que la jerga popular llama \u0093desanimado\u0094, o \u0093se le va el \u00e1nimo\u0094.<\/p>\n<p>Varios desencadenantes se han invocado como responsables del estado temeroso: un determinado e imprevisto fen\u00f3meno natural, un fuerte ruido, una vertiente de agua, alg\u00fan objeto que se mueve en la noche, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Como consecuencia de esta aparente separaci\u00f3n del alma con el cuerpo suelen producirse variados signos y s\u00edntomas tales como: cefalea, que puede ser intensa, insomnio, sonambulismo, decaimiento, sed intensa, trastornos digestivos como anorexia, v\u00f3mitos; adelgazamiento; fiebre. Nestor Homero Palma refiere que el susto proveniente de una fuerte impresi\u00f3n, desencadenada por una vertiente de agua (pukio o puquio [ L. B. Mas, 1969), hace que el individuo se torne tartamudo (tartancho).<\/p>\n<p>Con mayor frecuencia en los ni\u00f1os (varones peque\u00f1os) el susto se manifiesta por llanto nocturno, sobresaltos mientras duerme, n\u00e1useas, v\u00f3mitos, diarrea. Interesa destacar que estos trastornos digestivos5 se los suele vincular con la \u0093ca\u00edda de la paletilla\u0094, padecimiento originado por el hundimiento del ap\u00e9ndice xifoide (hecho que simula su ca\u00edda) en el hueco epig\u00e1strico ( boca del est\u00f3mago). Esta localizaci\u00f3n aberrante ser\u00eda la responsable del cuadro diarreico, a veces severo, que experimenta el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Variados tratamientos han sido aplicados contra la patolog\u00eda del susto. Esta labor, que por lo general corre por cuenta del curandero, se basa esencialmente en trasladarse al lugar donde se produjo la \u0093p\u00e9rdida del alma\u0094, con el prop\u00f3sito de llamar al esp\u00edritu y rescatarlo, apelando a ciertos artificios tales como adherirlo a una prenda o bien ingiriendo una peque\u00f1a cantidad de tierra (previo trazado de una cruz en el suelo con la mano del lugar donde se produjo el susto. (N. H. Palma).<\/p>\n<p>El tratamiento de la ca\u00edda de la paletilla (al paciente se lo identifica tambi\u00e9n como \u0093despaletillado\u0094) consiste en \u0093sacar la paletilla\u0094, porque el. \u0093hueso estar\u00eda en el est\u00f3mago\u0094. Para ello se utiliza una \u0093cuchara nueva de metal blanco; y se completa la terap\u00e9utica d\u00e1ndole de tomar al enfermo agua bendita\u0094 (N. H. Palma). Luego se procede a persignarlo en la frente y en el pecho y, si se halla muy postrado, se lo traslada al lugar donde se produjo el susto, con el fin de llamar y rescatar el esp\u00edritu furtivo.<\/p>\n<p>Existen otros procedimientos terap\u00e9uticos para la ca\u00edda de la paletilla tales como el \u0093rastro\u0094 (se marca la pisada del enfermo sobre la hoja de ciertas plantas). La finalidad es transferir la enfermedad. Complementa a este tratamiento rezar tres padrenuestros y tres avemar\u00edas.<\/p>\n<p>Ciertos curanderos levantan al enfermo varias veces para reacomodarles la columna, (a modo kin\u00e9sico) adem\u00e1s de agregarle el parche poroso y la colocaci\u00f3n de ventosas. Tanto el uso del parche como de las ventosas tiene el sentido de succi\u00f3n permanente (para reacomodar el hueso xifoides), hecho que no se halla al alcance del curador.<\/p>\n<p>Si el susto es determinado por un animal se apela al sahumerio. Se procede entonces a sahumar al enfermo utilizando como ingredientes, por ejemplo, pelos del animal.<\/p>\n<p>Mal de Ojo:<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se lo suele denominar \u0093ojeadura\u0094. En el NOA este padecimiento resulta tan frecuente como la enfermedad del \u0093susto\u0094.<\/p>\n<p>Este padecimiento no debe confundirse con el denominado \u0093mal de ojos\u0094 ( mal de los ojos), frecuente en la regi\u00f3n pune\u00f1a y que representa una genuina enfermedad ocular, espec\u00edficamente una conjuntivitis, adquirida como consecuencia del riguroso clima estival (aire caliente y extremadamente seco, exposici\u00f3n directa al calor fuerte, falta de higiene, etc.).<\/p>\n<p>Volviendo a la \u0093ojeadura\u0094, esta enfermedad es atribuida a la mirada de una persona, cuyo destinatario es casi siempre un ni\u00f1o (al cual se lo supone d\u00e9bil) y cuya finalidad es transmitir con la mirada un deseo que puede ser mal\u00e9fico, de animosidad, o bien de encanto o fascinaci\u00f3n. En otros t\u00e9rminos, a trav\u00e9s de la mirada existe una expresi\u00f3n consciente del mal o, por el contrario, hacia un bien, pero a\u00fan as\u00ed desencadena la enfermedad u \u0093ojeadura\u0094.<\/p>\n<p>Variados son los signos y s\u00edntomas que caracterizan a este padecimiento: generalmente el ni\u00f1o se halla intranquilo, no duerme bien, llora f\u00e1cilmente, presenta v\u00f3mitos repetidos que suelen asociarse con dolores de cabeza y por ello no pocas veces diagnosticados como casos de meningitis.<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de que este mal incide, al igual que el susto, m\u00e1s en los ni\u00f1os peque\u00f1os, el tratamiento suele ser manejado por el curador quien suele utilizar como maniobras rituales el agua y el aceite procediendo de la manera siguiente: el curador toma aceite de comer y un poco de agua, a la vez que solicita el nombre del peque\u00f1o y procede a ejecutar un ritual secreto (cat\u00f3lico o de otro tipo) pronunciando una oraci\u00f3n (algunos curadores utilizan el credo mientras curan). Algunos curadores pronuncian su rezo secreto con el fin de no ser escuchado pues de lo contrario pierde su poder tarap\u00e9utico.<\/p>\n<p>Con el prop\u00f3sito de curar otra forma consiste en masajear varias veces una regi\u00f3n del cuerpo.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de estos ritos curativos suelen utilizarse objetos de color rojo. Este color se halla asociado, desde la antig\u00fcedad, con la curaci\u00f3n y la prevenci\u00f3n de enfermedades. Al respecto cabe mencionar que en la cultura oriental el rojo era utilizado para curar la viruela. En la actualidad, en Italia, es frecuente el uso de dijes de color rojo para prevenir la ojeadura o, tambi\u00e9n, se ha visto utilizar en Francia hilos de lana, de igual tonalidad, alrededor del cuello para prevenirlos de las enfermedades de la garganta.<\/p>\n<p>En nuestro folclore ind\u00edgena existe tambi\u00e9n la costumbre de utilizar el rojo para variados fines: ahuyentar malos esp\u00edritus, el dolor de cabeza, contra el hipo, como preventivo para evitar reca\u00eddas o recidivas de enfermedades. Y, obviamente, en la curaci\u00f3n del \u0093mal de ojo.\u0094 Todo lo mencionado bajo diferentes formas de expresarse el m\u00e1gico y purp\u00fareo matiz: ponchos, vinchas, pulseras o lazos, cer\u00e1mica (asociada al color negro), un punto rojo de lana en la frente (para reforzar la curaci\u00f3n), gorro, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Cabe destacar la referencia obtenida por parte de la poblaci\u00f3n de muchas regiones del noroeste en el sentido de que las personas que tienen la virtud de curar lo hacen en forma gratuita pues tal atributo representa un poder especial otorgado \u0093por Dios, la Virgen, Santos o bien otros seres sobrenaturales, los que no permitir\u00edan cobrar aranceles por curar\u0094 (A.M. P\u00e9rez De Nucci).<\/p>\n<p>Enfermedad de la tierra o mal de la tierra:<\/p>\n<p>Este padecimiento se halla vinculado con ciertas posturas o actitudes adoptadas por la persona para con la Pachamama: acostarse por ejemplo en lugares \u0093no buenos\u0094 o bien gestos ofensivos hacia ella. La enfermedad se caracteriza por gran decaimiento y la aparici\u00f3n de dolores en el cuerpo y en los miembros, asociados con la erupci\u00f3n de p\u00fastulas en la piel. Una forma de tratamiento es frotar el cuerpo con ruda fresca, pr\u00e1ctica que suele realizarse en Bolivia (Cochabamba).<\/p>\n<p>En este mal la persona no pierde el alma como en el mal \u0093agarrar la tierra\u0094 o el \u0093susto\u0094.<\/p>\n<p>En el mal \u0093agarrar la tierra\u0094 cuyo t\u00e9rmino quechua es\u0094 Pachan\u0092piron\u0092\u0092 que significa \u0093agarr\u00f3 la tierra\u0094, su acepci\u00f3n real es \u0093agarrarle el alma\u0094. En esta enfermedad el sujeto que est\u00e1 \u0093agarrado del alma por la tierra\u0094 se encuentra deca\u00eddo, sin deseos de trabajar, lo vence a menudo el sue\u00f1o; verdaderamente \u0093pierde el \u00e1nimo\u0094 para expresar que ha perdido su alma. En otros t\u00e9rminos, su esp\u00edritu qued\u00f3 apresado por la tierra.<\/p>\n<p>La diferencia hallada con el susto radica en que este caso de p\u00e9rdida del alma se produce como consecuencia de un mal sue\u00f1o que sobresalta al sujeto oblig\u00e1ndolo a levantarse r\u00e1pidamente perdiendo as\u00ed el esp\u00edritu que despegado del cuerpo queda as\u00ed a la deriva.<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de que las etiolog\u00edas m\u00edsticas provocadoras de la p\u00e9rdida del alma en el denominado mal \u0093agarrar la tierra\u0094 y en el \u0093susto\u0094 son diferentes, las propuestas terap\u00e9uticas se orientan a recuperar en el primer mal al esp\u00edritu agarrado (adherido) por la tierra; en tanto que en el segundo padecimiento es necesario recuperar convocando el alma que se halla a la deriva a ciertas horas del d\u00eda (preferentemente a la hora del crep\u00fasculo) donde el esp\u00edritu deja de vagar y se acerca a la vivienda del enfermo o al lugar donde qued\u00f3 desprendido del cuerpo. En cambio en la enfermedad donde el alma qued\u00f3 \u0093agarrada por la tierra\u0094, el esp\u00edritu debe ser rescatado procediendo a su llamado en el lugar donde se produjo el \u0093agarre\u0094.En este caso el curandero procede a bendecir la ropa del enfermo con agua bendita. Luego se dirige al lugar donde se produjo la p\u00e9rdida del alma y se cumple con el rito de la \u0093corpachada\u0094, es decir de \u0093dar de comer a la tierra\u0094, depositando variados objetos del paciente y rog\u00e1ndole a continuaci\u00f3n a la \u0093Santa Tierra\u0094 que entregue el esp\u00edritu atrapado. Si \u00e9ste puede concurrir al lugar donde lo \u0093agarr\u00f3 la tierra\u0094, entonces culmina la ceremonia tomando all\u00ed agua bendita. De lo contrario si la enfermedad es suficientemente importante que impide su traslado, el curandero arroja agua bendita en el sitio aludido efectuando luego el ritual con su ropa. Finalmente, en el domicilio del paciente; procede a colocarle la ropa \u0093corpachada\u0094 y repitiendo tres veces: \u0093aqu\u00ed te traigo tu esp\u00edritu\u0094, mientras pronuncia su nombre suele completarse la curaci\u00f3n haciendo ingerir infusi\u00f3n de ra\u00edz de iru, flor de la puna, tupi saire y flor de la pe\u00f1a. (Homero Palma).<\/p>\n<p>ENFERMEDADES DE NATURALEZA NO M\u00cdSTICA. (denominadas tambi\u00e9n naturales)<\/p>\n<p>Dolor de muelas:<\/p>\n<p>Involucra aquellos procesos inflamatorios de las piezas dentarias. Adem\u00e1s de este sufrimiento genuino se agrega la denominada \u0093Postemilla\u0094 o Apostema, palabra derivada del griego \u0093apostasis\u0094 (materia morbosa depositada en cualquier lugar del organismo), para identificar el absceso de la enc\u00eda consecutivo a una carie. (Di Lullo, O.)<\/p>\n<p>La patolog\u00eda odontol\u00f3gica es atribuida sobre todo al efecto abrasivo del agua utilizada para el consumo, proveniente de r\u00edos con elevado contenido de substancias desgastantes del esmalte dentario. Si bien las carencias nutritivas juegan un rol destacado en la incidencia de estos padecimientos.<\/p>\n<p>Varios son los procedimientos terap\u00e9uticos utilizados, pero aqu\u00ed tampoco queda excluida la terapia m\u00edstica a trav\u00e9s de la \u0093palabra ritual\u0094 que, sin duda, identifica la tendencia m\u00edstica prevalente en la cultura noroestina. Por supuesto que a la par son utilizadas medicaciones locales tendientes a calmar el dolor y disminuir la inflamaci\u00f3n. Para ello se utilizan variadas substancias. que se aplican sobre las caries tales como ajo con pimienta molida.<\/p>\n<p>Para ocluir el orificio de la carie, adem\u00e1s de calmar el dolor, se aplica sebo de vela mezclado con az\u00facar y pimienta. Suelen agregarse buches a base de jarilla (larrea divaricata cav.) que adem\u00e1s tiene propiedades sedativas contra los dolores reum\u00e1ticos.<\/p>\n<p>En la Puna es muy utilizada la mezcla de tramontana (efedra) con tola (Lepidophillum) mocaroca y sal de cocina (N. O. Palma), la cual se hierve y luego es utilizada como buche caliente.<\/p>\n<p>El complemento terap\u00e9utico que no falta es el apoyo m\u00edstico, a trav\u00e9s de \u0093palabras secretas\u0094 cuya finalidad es ahuyentar el \u0093mal aire\u0094 que proveniente de malos esp\u00edritus han contribuido para desencadenar el mal. Para tal fin se utiliza el ajo (tambi\u00e9n el incienzo) cuyo olor penetrante contribuye a ahuyentar las fuerzas mal\u00e9ficas.<\/p>\n<p>Empacho:<\/p>\n<p>Palabra derivada de la acepci\u00f3n francesa \u0093emp\u00eacher\u0094 (entorpecer), para representar en el lenguaje popular un atascamiento de la comida en el est\u00f3mago o en el intestino.<\/p>\n<p>Existen diversas versiones utilizadas sobre todo por los curanderos regionales para explicar este padecimiento. As\u00ed, en la regi\u00f3n de Antofagasta de la Sierra (Catamarca) el empacho se produce cuando la comida \u0093se seca en el intestino\u0094. Es interesante destacar que el mismo curador hace referencia como causa del mal al deficiente lavado de los alimentos y los recipientes utilizados para su cocci\u00f3n. Como consecuencia de esta pr\u00e1ctica deficitaria si el sujeto se acuesta a dormir \u0093la comida no circula y se hace una pelota\u0094 (sic). El individuo empachado se queja de dolor de est\u00f3mago, le brotan granos y se siente muy deca\u00eddo y con deseos de dormir.<\/p>\n<p>En otras regiones del NOA el empacho se debe a un exceso de alimento y a una dificultad evacuatoria del intestino. Al empacho se lo identifica m\u00e1s con el ni\u00f1o que \u0093no ha madurado todav\u00eda\u0094 (citado por A. M. P\u00e9rez De Nucci). A los s\u00edntomas ya referidos pueden agregarse la presencia del vientre hinchado, el cual se pone duro \u0093como una pelota\u0094 (sic), y la presencia frecuente de fiebre.<\/p>\n<p>Este padecimiento que en la medicina cl\u00e1sica es reconocida como genuina gastroenteritis seca (en presencia de constipaci\u00f3n) puede evolucionar desfavorablemente y complicarse, adoptando un cuadro severo caracterizado por fiebre elevada, sed intensa, deshidrataci\u00f3n, gran decaimiento, anorexia. Este padecimiento es reconocido como \u0093tabardillo\u0094 porque \u0093dentro del enfermo se van cocinando cada vez m\u00e1s los intestinos y el enfermo se va a empeorar\u0094 (sic) (citado por A.M. P\u00e9rez De Nucci). A los s\u00edntomas ya relatados se agregan v\u00f3mitos y diarrea. El sujeto no puede defecar (\u0093no puede hacer aguas mayores\u0094 y \u0093las aguas menores\u0094 son escasas y amarillas. El enfermo cuando se agrava presenta los labios morados. El cuadro descrito se asemeja casi en un todo con una gastroenteritis con grave deshidrataci\u00f3n y tendencia al colapso circulatorio.<\/p>\n<p>El empacho se combate en general con infusiones, las cuales pueden variar conforme a las regiones. Algunas infusiones contienen: boldo de la puna, altamisa, paico, nencia y rica rica, ingredientes que se hierven en un litro de agua, a la cual se le agrega una cucharada sopera de sal de cocina. El volumen debe ser ingerido en un lapso aproximado de media hora. A continuaci\u00f3n el sujeto debe caminar hasta que se produzca el efecto.<\/p>\n<p>Otra modalidad de curaci\u00f3n del empacho es utilizando la panza de suri (\u00f1and\u00fa), o tambi\u00e9n de perdiz. Se la tuesta sobre la brasa, se muele y con el preparado se prepara una infusi\u00f3n en agua hervida<\/p>\n<p>Es interesante se\u00f1alar que este producto animal se expende en la farmacia (San Antonio de los Cobres) conjuntamente con otros medicamentos que responden a la farmacopea cl\u00e1sica. Ello representa una actitud cultural donde se concilia un genuino y pragm\u00e1tico sincretismo terap\u00e9utico regional.<\/p>\n<p>Frente a un caso de \u0093tabardillo\u0094, si bien la actitud terap\u00e9utica folcl\u00f3rica ofrece su alternativa sanadora a trav\u00e9s de una infusi\u00f3n cargada de ingredientes (chocolate rallado, c\u00e1scara de naranja molida y tostada, almid\u00f3n de trigo tostado, az\u00facar tostado y c\u00e1scara de granada (Punica granata) tostada, existe el criterio uniforme de una inmediata participaci\u00f3n del m\u00e9dico pues \u0093si se pasa lo deben curar los doctores porque ya viene el cancer\u0094 (sic) (N. Homero Palma). Tambi\u00e9n en esta actitud terap\u00e9utica queda a la vista la pr\u00e1ctica de un conveniente sincretismo curativo.<\/p>\n<p>PR\u00c1CTICAS OBST\u00c9TRICAS EN LA REGI\u00d3N DE LA PUNA<\/p>\n<p>En al regi\u00f3n pune\u00f1a se mencionan pr\u00e1cticas rituales vinculadas con el embarazo y el parto que merecen ubrayarse. As\u00ed, en relaci\u00f3n con el embarazo existe prohibici\u00f3n por parte de la embarazada de concurrir a velatorios; acercarse a un difunto o concurrir al cementerio. La violaci\u00f3n de estas reglas repercutir\u00e1n sobre la criatura quien nacer\u00e1 \u0093aicada\u00946. La criatura se desarrollar\u00e1 con bajo peso, presentar\u00e1 escasa masa muscular y \u0093no caminar\u00e1 en el t\u00e9rmino adecuado en que lo hacen otros ni\u00f1os\u0094 (N. Homero Palma).<\/p>\n<p>Este retardo ha sido interpretado por los m\u00e9dicos regionales como consecuencia de un retardo psicomotriz debido a una extrema desnutrici\u00f3n proteino cal\u00f3rica. En otros t\u00e9rminos se tratar\u00eda de un genuino estado de Kwashiorkor.<\/p>\n<p>Este modelo de interpretaci\u00f3n, que asocia el tab\u00fa con un padecimiento org\u00e1nico, posee rasgos de similitudes con el comportamiento observado en la tribu \u0093digo\u0094 de Africa, cuyos nativos consideran que un ni\u00f1o con s\u00edndrome de Kwashiorkor sobreviene como consecuencia de la violaci\u00f3n de tab\u00faes sexuales por parte de los padres. La toma de conciencia de esta violaci\u00f3n (\u0093Chirwa\u0094), los impulsa a ocultar la existencia de este padecimiento en sus hijos, y en consecuencia a resistirse a conducirlos a centros m\u00e9dicos de procedencia occidental.<\/p>\n<p>El retraso del parto promueve a ejecutar diversos artilugios de factura m\u00e1gica. Por ejemplo enredar y desenredar un ovillo de lloque (lloq\u0092e)7 sobre el abdomen de la parturienta, para que bajo este influjo se produzca el parto.<\/p>\n<p>Finalizado el parto y cortado el cord\u00f3n umbilical se procede al alumbramiento. Un cabo de hilo lloq\u0092e se liga al extremo del cord\u00f3n unido a la placenta y el otro al dedo del pie izquierdo con el cual se traccione la placenta para lograr su desprendimiento. Extra\u00edda ella se procede a cubrirla con sal y como ofrenda a la Pachamama enterrarla en un lugar de la vivienda.<\/p>\n<p>Es interesante el destino que se le da al cord\u00f3n umbilical que ha sufrido la desecaci\u00f3n. El mismo es guardado para ser usado en caso de grave enfermedad, ocasi\u00f3n en que luego es triturado un trozo del mismo y se prepara una infusi\u00f3n. Esta conducta se hallar\u00eda vinculada con el hecho de que el cord\u00f3n umbilical liga al individuo con la vida, de forma tal que al ingerir sus componentes permitir\u00e1 atarse nuevamente a ella.<\/p>\n<p>Otra pr\u00e1ctica ritual consiste en evitar lo que el folclore pune\u00f1o denomina \u0093reca\u00edda\u0094 del posparto, y que se halla relacionada con el estado del puerperio. Para contrarestar los posibles efectos adversos de este estado se procede a cortar las u\u00f1as de ambas manos y hebras del cabello, se tuestan en el fuego y luego se prepara una infusi\u00f3n con agua caliente. Esta actitud soslaya una peculiar actitud autoantropof\u00e1gica de la medicina tradicional pune\u00f1a.<\/p>\n<p>Enfermedades Ginecoobst\u00e9tricas:<\/p>\n<p>Son las que re\u00fanen mayores padecimientos como as\u00ed tambi\u00e9n mayores testimonios folcl\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Uno de ellos se halla vinculado con la sangre menstrual, tambi\u00e9n denominado \u0093mal de la sangre\u0094.<\/p>\n<p>En la creencia popular este peri\u00f3dico estado fisiol\u00f3gico es considerado un padecimiento de forma tal que, en su presencia, la mujer no debe lavarse la cabeza ni ba\u00f1arse por el peligro de que la sangre \u0093se va de la matriz a la cabeza y una puede volverse loca\u0094 (sic, opini\u00f3n popular). Tambi\u00e9n al violar esta prohibici\u00f3n la mujer se expone a un hechizo \u0093porque la sangre no sale y se va pa\u0092 dentro\u0094 (sic, frase popular).<\/p>\n<p>Para provocar la menstruaci\u00f3n se aconseja la ingesti\u00f3n de \u0093un vaso de lim\u00f3n en ayunas\u0094 durante tres d\u00edas continuados, o bien la infusi\u00f3n o ingesti\u00f3n de perejil durante las comidas. A esta planta herb\u00e1cea hort\u00edcola (Petroselinum crispum) se la utiliza tambi\u00e9n con frecuencia como anticonceptivo, en infusi\u00f3n durante siete d\u00edas antes de la menstruaci\u00f3n, con la condici\u00f3n de que el vegetal sea \u0093lindo nuevito\u0094 (sic, frase popular).<\/p>\n<p>Para que sea muy efectivo suele utiliz\u00e1rselo en abundancia y bien picado en las comidas \u0094perejil nuevito&#8230; as\u00ed como un plato de guiso y le pico mucho perejil, y eso act\u00faa como anticonceptivo&#8230; \u0093 (sic, frase popular).<\/p>\n<p>Otras substancias tales como el ajenjo y la jarilla son utilizados con fines anticonceptivos.<\/p>\n<p>Dentro de las actitudes folcl\u00f3ricas emp\u00edricas cabe mencionar la pr\u00e1ctica de los \u0093tres brincos\u0094, que consiste en saltar tres veces ni bien finalice el acto sexual, o tambi\u00e9n ingiriendo en posici\u00f3n de cuclillas tres sorbos de agua helada. Si bien estas pr\u00e1cticas son consideradas m\u00e1gicas por algunos, lo cierto es que tanto el brinco como la posici\u00f3n agachada o en cuclillas favorecen la salida del esperma de la vagina comport\u00e1ndose as\u00ed, como un m\u00e9todo anticonceptivo.<\/p>\n<p>Variadas pr\u00e1cticas se hallan ligadas a la situaci\u00f3n del embarazo y el parto. Por ejemplo es costumbre asociar la presentaci\u00f3n transversa en el curso de la gestaci\u00f3n a varias situaciones: el haber tejido la madre durante la \u00faltima etapa de su embarazo, hecho que provoca el \u0093enriedo\u0094 del cord\u00f3n umbilical del ni\u00f1o. En esta situaci\u00f3n se procede al \u0093desenriedo\u0094 del cord\u00f3n umbilical recurriendo al \u0093manteo\u0094, maniobra utilizada en la embarazada a t\u00e9rmino consistente en someter a la mujer a movimientos de rolido sobre una manta, operaci\u00f3n desarrollada por dos personas que toman la manta por sus extremos mientras la levantan y bajan alternativamente.<\/p>\n<p>Otro m\u00e9todo para reacomodar a la \u0093criatura cruzada\u0094 es sacudir en\u00e9rgicamente a la embarazada mientras se la sostiene por las axilas o, tambi\u00e9n, invirtiendo a la mujer cabeza abajo.<\/p>\n<p>P\u00e9rez de Nucci describe una relaci\u00f3n entre el embarazo y la enfermedad del susto. Como ya fue mencionado, este padecimiento sobreviene como consecuencia de una fuerte impresi\u00f3n, que en la persona que la padece ocasiona una \u0093separaci\u00f3n del cuerpo del alma\u0094 (sic). Esta situaci\u00f3n particular provoca en la embarazada trastornos digestivos tales como malestar epig\u00e1strico, y dificultad para alimentarse; mientras que el feto experimenta en el vientre movimientos frecuentes que lo pueden cruzar, es decir colocarlo en una posici\u00f3n transversa; anomal\u00eda que requiere una oportuna maniobra de versi\u00f3n para ubicar a la criatura en posici\u00f3n cef\u00e1lica normal.<\/p>\n<p>En la asistencia del parto resulta frecuente el uso, por parte de las curadoras, de la estimulaci\u00f3n din\u00e1mica del mismo a trav\u00e9s del \u0093sobamiento\u0094 del abdomen; primero en el sentido laterolateral y luego desde arriba hacia abajo. Esta maniobra facilita el descenso fetal y que se conoce cient\u00edficamente como maniobra de Kristeller.<\/p>\n<p>El flujo vaginal es otra patolog\u00eda vigente en el NOA. En ciertas regiones como el Valle Calchaqu\u00ed y el Valle de Taf\u00ed se le atribuye un significado m\u00e1gico ocasionando a la mujer variadas perturbaciones de orden general: decaimiento, mareos, sensaci\u00f3n imprecisa en la cabeza como \u0093quemaz\u00f3n\u0094 (sic., testimonio de una paciente).<\/p>\n<p>Es costumbre tratar esta afecci\u00f3n ginecol\u00f3gica con lavajes vaginales y con ba\u00f1os de asiento utilizando una infusi\u00f3n con hojas de malva, varias veces en el d\u00eda.<\/p>\n<p>Otros padecimientos:<\/p>\n<p>Cabe mencionar la interesante cura de la hernia umbilical en la mujer embarazada a trav\u00e9s de la t\u00e9cnica del \u0093rastro\u0094. La curadora solicita a la embarazada colocar el pie derecho sobre la hoja de una penca (hoja de tuna). Marca el rastro y pregunta el nombre de la paciente. Se trazan luego dos rayas sobre la hoja, una vertical y la otra horizontal, dejando libre el centro del pie (sin rayar) a la altura aproximada donde se localiza la hernia. A partir de entonces la embarazada lleva la \u0093penca\u0094 a su casa suspendi\u00e9ndola de un \u00e1rbol para que se seque. De esta manera, al consumarse la desecaci\u00f3n de la hoja, se logra la curaci\u00f3n de la hernia.<\/p>\n<p>Hemorroides:<\/p>\n<p>Conocida popularmente como \u0093almorranas\u0094 (del griego: flujo de sangre). Su tratamiento exige la participaci\u00f3n hechicera del curador eficiente quien pronuncia palabras tales como: \u0093Juana, puerca, cochina, sin verg\u00fcenza, sal\u00ed de esta casa (en esta \u00faltima frase subyace el concepto m\u00e1gico de cuerpo extra\u00f1o) que no es tuya\u0094 (P\u00e9rez de Nucci). Estas palabras deben pronunciarse tres veces, durante nueve d\u00edas, y acompa\u00f1adas de la aplicaci\u00f3n local de una pomada en forma de cruz, con la misma frecuencia y lapso, debido a la creencia m\u00e1gica hacia estos n\u00fameros. Interesa se\u00f1alar, con fines ilustrativos que la pomada contiene escasa cantidad de sal fina, cebo y trozos de ceniza, ingredientes que se amasan bien antes de efectuar las sucesivas aplicaciones.<\/p>\n<p>Seg\u00fan P\u00e9rez de Nucci la sal, por su contenido de sodio, mantendr\u00eda el tenor fisiol\u00f3gico de la zona afectada mientras que el cebo actuar\u00eda de protector de la piel lesionada y la ceniza complementar\u00eda la acci\u00f3n de la pomada por sus propiedades de antis\u00e9ptico y descongestivo.<\/p>\n<p>Costado:<\/p>\n<p>Nombre que suele darse a la neumon\u00eda y a la pleures\u00eda donde el s\u00edntoma orientador, la puntada de costado, constituye el referente para la identificaci\u00f3n popular del padecimiento: si bien es probable que tal denominaci\u00f3n tenga ra\u00edces espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>El tratamiento se apoya b\u00e1sicamente en el uso de infusiones, cuyo rol curativo radica en la sudaci\u00f3n del enfermo. Una de la pr\u00e1cticas utilizadas en Taf\u00ed del Valle es la combinaci\u00f3n de fricciones con alcohol y espinillo, o bien grasa de guanaco y alcohol, elaborando luego t\u00e9 con los mismos ingredientes. Con el sujeto bien tapado se logra una transpiraci\u00f3n .<\/p>\n<p>Otro tratamiento mencionado por Di Lullo, utilizado en el Valle Calchaqu\u00ed consiste en una infusi\u00f3n de agua de borrajas con sal y un ladrillo caliente en los pies. Tambi\u00e9n la aplicaci\u00f3n de hojas calientes de penca colocadas en el pecho para calmar el dolor del costado. Para combatir la fiebre se apela a la infusi\u00f3n de hojas de jarilla, chachacoma (Senesio gravealens), salvia y sal de la tierra, y para la tos el t\u00e9 de quimpe edulcorado con az\u00facar morena o miel de abejas. Esta tisana tiene las propiedades de mitigar la tos y fluidificar las secreciones.<\/p>\n<p>Cabe agregar que la aplicaci\u00f3n de ventosas tambi\u00e9n es pr\u00e1ctica corriente en el NOA.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>1 Nombre que se le da a los reservorios arqueol\u00f3gicos donde moraban los antecesores (P\u00e9rez De Nucci)<\/p>\n<p>2 Freud, S.: Obras completas. Vol. II, Pag. 1769.<\/p>\n<p>3 Armando M. P\u00e9rez De Nucci. Historia de la Medicina del \u00e1rea cultural andina de la Rep\u00fablica Argentina. Congreso Hispano-Americano de Historia de la Medicina, Quito, Ecuador, 1984.<\/p>\n<p>4 Acotaci\u00f3n de Armando M. P\u00e9rez De Nucci.<\/p>\n<p>5 El ni\u00f1o suele negarse a ingerir leche.<\/p>\n<p>6 Si bien no existen precisiones en torno a esta palabra, su contenido expresar\u00eda la violaci\u00f3n de un tab\u00fa (N. Homero Palma).<\/p>\n<p>7 Voz quechua que significa izquierda; es decir hilar al rev\u00e9s para que el ni\u00f1o se desenrede en el \u00fatero de la madre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Medicina Folcl\u00f3rica Tal como lo destaca Jos\u00e9 A. Mainetti, la medicina \u0093nativa\u0094&#8230;&#8230; pertenece a una rama importante de la Antropolog\u00eda Cultural. 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