{"id":1464,"date":"2008-06-08T06:18:59","date_gmt":"2008-06-08T06:18:59","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1464"},"modified":"2008-06-08T06:18:59","modified_gmt":"2008-06-08T06:18:59","slug":"ind\u00edgenas-americanos-del-norte-y-del-sur:-una-red-de-conversaci\u00f3n","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1464","title":{"rendered":"Ind\u00edgenas americanos del norte y del sur: una red de conversaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Ind\u00edgenas americanos del norte y del sur: una red de conversaci\u00f3n<\/p>\n<p>(Art\u00edculo tomado de la publicacion Indian Country Today)<\/p>\n<p>El acuerdo que ha estado creciendo entre los pueblos ind\u00edgenas americanos y sus organizaciones, tanto en el Norte como en el Sur, juega un papel hist\u00f3rico grande y significativo en este momento en que las condiciones pol\u00edticas entre los Estados Unidos y la Am\u00e9rica Latina comienzan a desintegrarse.<\/p>\n<p>La capacidad de recuperaci\u00f3n de los ind\u00edgenas americanos del hemisferio occidental es asombrosa y el hecho que naciones tribales dialogan unas con otras es una se\u00f1al de la existencia de un punto de referencia muy particular. Las relaciones amistosas y las asociaciones entre la gente ind\u00edgena se han desarrollado sobre bases culturales. El discurso ind\u00edgena en torno al concepto de la tenencia de la tierra es tambi\u00e9n diferente al concepto de la cultura dominante.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n del ind\u00edgena sobre la relaci\u00f3n de los seres humanos con el mundo natural es particular tambi\u00e9n. Los problemas que sufren en com\u00fan, como son el racismo, el desprecio y la opresi\u00f3n colonial, son tan ver\u00eddicos, como ciertas son las aspiraciones compartidas sobre las libertades pol\u00edticas y el mejoramiento econ\u00f3mico de las comunidades. Esto significa que la discusi\u00f3n que es compartida entre los ind\u00edgenas americanos, a nivel hemisf\u00e9rico, contiene un alto grado de compromiso con los valores humanos universales.<\/p>\n<p>Por m\u00e1s de 30 a\u00f1os, ind\u00edgenas de Norteam\u00e9rica, Centroam\u00e9rica, el Caribe y Suram\u00e9rica, han estado activamente reuni\u00e9ndose para tratar sobre una gran variedad de asuntos y eventos. Amistades y alianzas sobre el desarrollo y los derechos humanos se han forjado y multiplicado en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, a la vez que se han coordinado campa\u00f1as internacionales efectuadas por representantes de base de las diferentes comunidades y por gente profesional. Todas las m\u00e1s de 1,000 diferentes naciones ind\u00edgenas, dispersas a trav\u00e9s de todo el hemisferio occidental y cada una con seres emparentados, de una manera u otra han hecho acercamientos a sus contrapartes. De estas actividades han surgido muchas asociaciones org\u00e1nicas, basadas en la gama de elementos que tienen en com\u00fan.<\/p>\n<p>Con la reciente elecci\u00f3n del ind\u00edgena aymara Evo Morales como presidente de Bolivia, se ha manifestado de manera obvia que el movimiento de base ind\u00edgena, inspirado en principios democr\u00e1ticos, en la \u00faltima d\u00e9cada ha logrado una madurez vigorosa en la Am\u00e9rica Latina. Entre los pa\u00edses andinos, Per\u00fa y Ecuador cuentan con una poblaci\u00f3n ind\u00edgena bien sustancial que contin\u00faa organiz\u00e1ndose y envolvi\u00e9ndose m\u00e1s y m\u00e1s cada d\u00eda en la actividad c\u00edvica de sus pa\u00edses respectivos. Movimientos ind\u00edgenas han ganado terreno en Chile, en el norte de Venezuela, en la Am\u00e9rica Central y en M\u00e9xico. Estos eventos no son otra cosa que movimientos democr\u00e1ticos de pueblo, y el mejor consejo que se le puede dar a los Estados Unidos es que entienda y acoja estas aspiraciones.<\/p>\n<p>Desafortunadamente para los que hacen la pol\u00edtica en los Estados Unidos, muchos de estos movimiento emergentes han chocado de frente con un gran n\u00famero de las pol\u00edticas de mercado que han sido dictadas por esta naci\u00f3n despu\u00e9s de la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Los trabajadores pobres de muchas regiones de la Am\u00e9rica Latina, empantanados en la miseria, se est\u00e1n enlistando voluntariamente en la corriente de cambio que abiertamente est\u00e1 propulsando Venezuela, la que se caracteriza por el reto lanzado a los Estados Unidos y a los carteles de energ\u00eda \u00e1rabes, referente al inter\u00e9s de \u00e9stos en los recursos de la Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo &#8220;Las guerra de los oleoductos en Suram\u00e9rica: el bloque de Ch\u00e1vez est\u00e1 en carrera contra el cartel del petr\u00f3leo para hacer una red en el Continente&#8221; (&#8220;Native Americans: Hemispheric Journal of Indigenous Issues&#8221;, Fall\/Winter 2001; www.ww4report.com\/node\/1531 ), el periodista Bill Weinberg hizo un destaque del grupo que se opone a los intereses de E.U. y que se est\u00e1 consolidando en la Am\u00e9rica del Sur, dirigido por Hugo Ch\u00e1vez de Venezuela y mediante una uni\u00f3n forjada con Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay y recientemente Chile. Se est\u00e1 fraguando una batalla por los recursos de este hemisferio, con este bloque de naciones lanzando un reto al concepto de la extracci\u00f3n de recursos que tiene las corporaciones transnacionales. Las naciones del sur est\u00e1n proponiendo reducir la venta de sus recursos naturales a los Estados Unidos para estimular el uso de estos para inyectarle una nueva vida econ\u00f3mica a sus propios pa\u00edses, los que han estado asediados por la pobreza y asolados por la expoliaci\u00f3n de sus recursos.<\/p>\n<p>Escribi\u00f3 Weinberg: &#8220;Los proyectos corporativos invariablemente unen los pozos petroleros del interior del Amazonas y del Orinoco, con las costas del Pac\u00edfico y del Caribe &#8230; [sin embargo] &#8230; el pilar principal del plan de Ch\u00e1vez no une estos pozos con las costas, sino que cruzan el Amazonas para unir a las naciones suramericanas, unas con otras.&#8221;<\/p>\n<p>La propuesta de Ch\u00e1vez &#8212; a quien el senador americano John McCain llama &#8220;un hombre loco&#8221;&#8211; se conoce como PetroAm\u00e9rica, que es una empresa regional de los sectores productores de petr\u00f3leo. &#8221; Puede que se tome como una locura lo de Ch\u00e1vez retar a los Estados Unidos, pero Ch\u00e1vez est\u00e1 lejos de ser una persona est\u00fapida, y adem\u00e1s, est\u00e1 inmensamente dedicado a su causa. Sus propuestas no s\u00f3lo est\u00e1n integrando a la Am\u00e9rica Latina y el Caribe; los principios que promulga se nutren, adem\u00e1s, de los temas de la autosuficiencia y de la re-inversi\u00f3n de las ganancias en el desarrollo de programas sociales.&#8221; Haciendo alusi\u00f3n a la misi\u00f3n inconclusa de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, considerada por muchos como una sagrada, el movimiento de Ch\u00e1vez se est\u00e1 tornando sumamente popular a trav\u00e9s de esta regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva y el presidente de Argentina, Nestor Kirchner, se han sumado a la propuesta del presidente Ch\u00e1vez para la instalaci\u00f3n de un gasoducto a lo largo del Continente, con una extensi\u00f3n de 6.214 millas de largo y a un costo de 20 mil millones de d\u00f3lares. Esta propuesta &#8220;espina dorsal&#8221; en Suram\u00e9rica &#8220;comenzar\u00eda en la costa caribe\u00f1a de Venezuela, corriendo a lo largo de Brasil hasta llegar a la Argentina.&#8221;<\/p>\n<p>Cuba, que es una naci\u00f3n considerada paria por los Estados Unidos, pero formalmente aceptada por el resto de las Am\u00e9ricas, incluyendo Canada, participa de este acuerdo. El presidente cubano, Fidel Castro, es un confidente de varios jefes de estado, particularmente de Ch\u00e1vez y de Morales, y ha hecho disponible a la gente pobre de la Am\u00e9rica Latina los amplios recursos m\u00e9dicos de Cuba para el desarrollo de una iniciativa que ha adquirido gran destaque y que se fundamenta en operaciones quir\u00fargicas para la recuperaci\u00f3n de la vista. Venezuela, usando su riqueza petrolera, enlista miles de m\u00e9dicos adiestrados en Cuba para llevar a cabo esta gran iniciativa, dirigida a proveer servicios de salud al pueblo directamente, as\u00ed como para el adiestramiento sobre estos servicios, ofrecido a miles de latinoamericanos pobres en una docena de pa\u00edses. Este enfoque, que beneficia a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena m\u00e1s pobre, ha sido reconocido y dado a conocer ampliamente. S\u00f3lo en los Estados Unidos este singular movimiento a favor de la salud no ha sido divulgado por los medios de comunicaci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Las iniciativas de Ch\u00e1vez, tan llenas de energ\u00eda y dadas a conocer ampliamente, han tomado por sorpresa a los que hacen la pol\u00edtica p\u00fablica de los Estados Unidos y a los medios de comunicaci\u00f3n de esta naci\u00f3n. Como resultado, el p\u00fablico norteamericano ha estado mal informado. En gran medida, y por otro lado, los expertos en los E.U. han ignorado la sensaci\u00f3n de traici\u00f3n tan apabullante que la pol\u00edtica fiscal de este pa\u00eds genera en las masas de los pueblos de la Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>La ret\u00f3rica tan retante del nuevo liderato de la Am\u00e9rica Latina est\u00e1 enviando una se\u00f1al sobre la posibilidad de p\u00e9rdida de una fuente de recursos para los Estados Unidos. La red globalizada de la iniciativa PetroAm\u00e9rica de Ch\u00e1vez no conduce a los Estados Unidos. Primero, esta red busca integrar a la Am\u00e9rica Latina, y segundo, en el mercado internacional intenta efectuar grandes ventas a China. Esto est\u00e1 provocado la ira de los Estados Unidos y advertencias de su Departamento de la Defensa, aunque los que dise\u00f1an la pol\u00edtica de esta naci\u00f3n est\u00e1n perdidos en cuanto a como contraarrestar el desarrollo de la red que est\u00e1 siendo promovida por Ch\u00e1vez en un mundo multi-lateral.<\/p>\n<p>Hacen su entrada las relaciones tribales.<\/p>\n<p>En medio de esta creciente ruptura entre los Estados Unidos y la mayor\u00eda de las corrientes pol\u00edticas de la Am\u00e9rica Latina, est\u00e1n surgiendo y traslap\u00e1ndose las redes ind\u00edgenas, las que ahora se est\u00e1n manifestando con mayor intensidad por el apoyo que est\u00e1n dando de una manera abarcadora y profunda nunca antes vista (apoyo dado primero por Venezuela y luego por Bolivia) a los derechos culturales y a la actividad pol\u00edtica de sus pueblos ind\u00edgenas. Las relaciones entre la gente ind\u00edgena y la manera como se efect\u00faan \u00e9stas entre sus pueblos, resultan ser un instrumento efectivo para continuar dialogando, negociando y llevando a cabo el intercambio comercial. En general, resultan ser un medio para apoyar la paz &#8212; y no la guerra &#8212; y para darle estabilidad a las relaciones entre las naciones del mundo. En ning\u00fan otro sitio esto es m\u00e1s posible de realizarse que en las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Recientemente, delegaciones de ind\u00edgenas de Norteam\u00e9rica asistieron a la inauguraci\u00f3n de Evo Morales, y han estado representado a sus pueblos y naciones en eventos en Venezuela, Chile y otros lugares desde hace ya algunos a\u00f1os. Esto ha ido a la par con los cambios pol\u00edticos que han estado ocurriendo. Relaciones de amistad perdurables se han establecido a trav\u00e9s de muchas fronteras, como resultado de que la gente ind\u00edgena se ha estado comunicando. Esto ofrece, en potencia, una oportunidad excelente para tender puentes en una direcci\u00f3n que quiz\u00e1 pueda evitar que haya una guerra m\u00e1s en las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>A este efecto, a continuaci\u00f3n rese\u00f1amos un evento interesante. No hace mucho el Departamento de Estado de los E.U. auspici\u00f3 la jira por comunidades y organizaciones de ind\u00edgenas norteamericanos, de una delegaci\u00f3n de representantes legislativos ind\u00edgenas pertenecientes al movimiento hacia el socialismo que preside Evo Morales. La delegaci\u00f3n fue de visita donde quiso, asistiendo a seminarios en Washington, D.C. y sosteniendo reuniones con l\u00edderes ind\u00edgenas, incluyendo con uno de la naci\u00f3n Haudenosaunee. La relaci\u00f3n de entendimiento que tan f\u00e1cilmente se estableci\u00f3 se hizo notable, haci\u00e9ndose evidente una vez m\u00e1s que la gente nativa, a\u00fan las de grandes y diferentes or\u00edgenes y situaciones de vida, pod\u00edan encontrar bases en com\u00fan dentro del espacio de una historia y de una cultura que es compartida. Muy significativamente, las discusiones se tornaban vigorosas cuando se trataban propuestas sobre actividades de intercambio y de comercio.<\/p>\n<p>Los l\u00edderes de Norteam\u00e9rica necesitan enfocarse en la realidad de que una gran parte de sus propuestas para el resto del mundo no propenden a promover la amistad. El poder corporativo ejercido con crudeza, evidenciado por las actividades privatizadoras que golpean la tradici\u00f3n, es demasiado muchas veces bien negativo para la gente pobre. Esta pr\u00e1ctica se ha tornado representativa de los Estados Unidos y tiene una gran dosis de violencia cruda y brutal.<\/p>\n<p>Una gran parte del mundo es bien tribal y est\u00e1 regido por la tradici\u00f3n. No obstante los deseos ilusorios de los que elaboran pol\u00edticas ut\u00f3picas en los Estados Unidos, como la del destino manifiesto rampante y la de las pr\u00e1cticas eugen\u00e9sicas en las Am\u00e9ricas, la realidad es que estas pol\u00edticas s\u00f3lo se pueden lograr mediante la guerra.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 m\u00e1s que cualquier otro grupo en Norteam\u00e9rica, los \u00edndigenas americanos conocen y aprecian ese estilo de acercamiento que permite dirigirse a las cultras que est\u00e1n basadas en las tradiciones de la tierra y en los clanes, como son las de las Am\u00e9ricas. Esto hace que sea posible que del Norte dimane un di\u00e1logo positivo y edificante, tomando en cuenta que con sus pr\u00e1cticas de adaptaci\u00f3n y de supervivencia es que los id\u00edgenas americanos han abordado estos retos impuestos por la colonizaci\u00f3n. Es un posicionamiento muy particular, dentro de los Estados Unidos y en el hemisferio, esta b\u00fasqueda de la Gran Paz en base a un di\u00e1logo justo y decidido en torno a la convivencia pac\u00edfica, a la felicidad de las gentes y a la Madre Tierra, hasta una s\u00e9ptima generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nota: Este art\u00edculo es una traducci\u00f3n del original en ingl\u00e9s: American Indians North and South: A Web of Discourse, Editors Report\/ Indian Country Today, Feb. 21, 2006.)<\/p>\n<p>American Indians North and South: A Web for Discourse<br \/>\nEditors Report \/ Indian Country Today<br \/>\nFeb 21, 2006<\/p>\n<p>NOTE FROM RAY: Two years ago, a group of us collected native arts, crafts, jewelry, etc. to send to a gathering of Brazilian tribal leaders. Our gifts to them showcased everything from turquoise and silver from the Navajo to cedar roses from the Lummi. But the big surprise is that the ones who recieved the gifts from us did not even know that there were any Indians in North America. Now they are eager to establish relationships with tribes outside of their own area. I just returned from a 3 week trip to a reservation in Brazil and they are so glad to make connections. So this article today might help you to see that many native groups are figuring out how to relate and work together. Thanks for listening!<br \/>\n====================================================================<\/p>\n<p>The covenant that has been growing between American Indian peoples and their organizations, north and south, has a great and historic role to play as the political conditions between the United States and Latin America disintegrate.<\/p>\n<p>The resilience of American Indian peoples in the Western Hemisphere is remarkable, and the very existence of tribal nations that converse with each other signals a distinct point of reference. Friendships and partnerships among indigenous peoples have grown fundamentally on cultural grounds. Indigenous discourse around the concept of land-based kinship nations is distinct.<\/p>\n<p>The Indian discussion that focuses the relationship of human beings with the natural world is genuinely unique. The common problems of disregard, racism and colonialist oppression are as true as the shared aspirations to political freedoms and economic improvements in community life. Which is to say: The shared discussion among American Indi! ans &#8211; he mispherically &#8211; contains a large commitment to universal human values.<\/p>\n<p>Actively for more than 30 years, North American, Central American, Caribbean and South American Indian peoples have met on a wide range of issues and events. Lasting friendships and alliances toward development and human rights projects mushroomed during the last three decades as a third generation of Native grass-roots community representatives and professional counterparts coordinated international campaigns. The more than 1,000 distinct kinship nations of indigenous peoples throughout the Western Hemisphere have all in one way or another reached out to their counterparts; and many organic partnerships, based on a range of mutual recognitions, have emerged.<\/p>\n<p>Recently made obvious with the election of Aymara Indian Evo Morales as Bolivia&#8217;s new president, a democratically inspired, grass-roots indigenous movement has come to vigorous maturity in the past decade in Latin America. Among the Andean countries, Peru and Ecuadorhave substantial Indian populations which continue to organize and engage the civic lives of their countries. Indigenous movements have made ground in Chile and northward in Venezuela, Central America and Mexico. These are nothing less than democratic peoples&#8217; movements, and the United States is best advised to understand and accommodate their aspirations.<\/p>\n<p>Unfortunately for U.S. policy-makers, many of these resurgent movements have run head-on into many of the market-driven policies dictated by the United States after the fall of the Soviet Union. Mired in misery under the strict measures that affect poor working people throughout the region, they are willingly enlisted in the current of Latin American countries, openly propelled by Venezuela, which is intent on challenging U.S. and even Arab energy cartels for the resources of the southern American hemisphere.<\/p>\n<p>In &#8221;South American Pipeline Wars: Chavez Bloc Races with Oil Cartel to Grid the Continent&#8221; (&#8221;Native Americas: Hemispheric J! ournal o f Indigenous Issues,&#8221; Fall\/Winter 2001; www.ww4report.com\/node\/1531), journalist Bill Weinberg noted the U.S. oppositional group consolidating in South America, led by Venezuela&#8217;s Hugo Chavez and coalescing Bolivia, Brazil, Argentina, Uruguay and now Chile. A battle is brewing over the hemisphere&#8217;s resources, with this Latin American bloc of countries challenging the extractive concept of resource development conducted by transnational corporations. The southern countries are proposing curtailing sales to the United States and encouraging the use of the natural resources of their countries to inject new economic life into their own poverty-stricken, long-ravaged region.<\/p>\n<p>Wrote Weinberg: &#8221;The corporate projects invariably link oilfields in the continental interior the Amazon and Orinoco basins with the Pacific and Caribbean coasts for export to the United States &#8230; [However] &#8230; the main pillar of the Chave plan does not link the Amazon to the sea but crosses the Amazon to link the South American nations to one another.&#8221;<\/p>\n<p>Chavez, who Sen. John McCain calls &#8221;a crazy man,&#8221; proposes &#8221;PetroAmerica, a regional joint venture of state-sector oil companies.&#8221; Chavez may be crazy to challenge the United States, but he is not stupid &#8211; and he is immensely dedicated to his cause. His proposals are not only integrating Latin America and the Caribbean; his stated principles invoke themes of self-sufficiency and the reinvestment of &#8221;profits into development and social programs.&#8221; Calling on the sacred unfinished mission of Simon Bolivar, Chavez&#8217;s movement is becoming very popular across the region.<\/p>\n<p>Brazilian President Luiz Inacio Lula da Silva and Argentine President Nestor Kirchner have signed on to Chavez&#8217;s proposal for a $20 billion, 6,214-mile, gas pipeline running the length of the continent. This proposed &#8221;spinal chord&#8221; of South America would &#8221;start at Venezuela&#8217;s Caribbean coast and run t! hrough B razil before reaching Argentina, dissecting the Amazon Basin.&#8221;<\/p>\n<p>Cuba, pariah to the United States but formally accepted in the rest of the Americas, including Canada, figures in. Cuban President Fidel Castro is a confidante of several heads of state, particularly Chavez and Morales, and he has partnered his country&#8217;s large supply of doctors in a popular initiative to perform eyesight recovery surgery for poor people in Latin America. Venezuela, using its oil wealth, enlists thousands of Cuban-trained doctors in this major initiative to provide direct health services as well as training for tens of thousands of poor Latin Americans in a dozen countries. A concentration on the &#8221;poorest of the poor&#8221; indigenous population is widely noted. Only in the United States does this unique health movement go unreported.<\/p>\n<p>Chavez&#8217;s energetic and hugely publicized initiatives have largely caught U.S. policy-makers and media, and thus the American public, ill-informed. By and large, American pundits have igored the stunning sense of betrayal American fiscal policies generate in the Latin American masses.<\/p>\n<p>The challenging rhetoric of the new Latin American leadership signals a likely loss of resources. The global linkage for Chavez&#8217;s PetroAmerica initiative does not lead to the United States. First, it seeks to integrate Latin America; but internationally, it intends big sales to China. This triggers anger and warnings from the U.S. Department of Defense, but policy-makers are at a loss how to curtail the new linkages of countries in a multi-lateral world.<\/p>\n<p>Enter tribal relations.<br \/>\nEmergent and overlapping in this growing rupture between the United States and the major Latin American political current are the indigenous networks, as first Venezuela and then Bolivia turn to support Indian cultural rights and inspire political activity in deeper and more widespread ways than ever before. Relations among Indian peoples in the Americas may prove a way to continue to talk, negotiate, carr! y on tra de and commerce, and generally support peace over war as the way to stabilize relations between nations of the world. Nowhere is this more possible than in the Americas.<\/p>\n<p>Just recently, delegations of North American Indians attended the Morales inauguration; and they have been represented at events in Venezuela, Chile and elsewhere, recently and in past years, as the Latin American political shift has taken place. Long-standing friendships are established as Native people speak with each other across many boundaries. This has excellent bridge-building potential &#8211; the kind of direction that can perhaps keep America from yet one more war.<\/p>\n<p>Here is an interesting sign. Not long ago, the U.S. State Department sponsored a tour of North American Indian communities and organizations by Bolivian Indian congressmen from Evo Morales&#8217; political party, Movement Toward Socialism. The delegation went wherever they wanted, attending seminars in Washington, D.C., and holding meetings with Indian leaders, inclding one Haudenosaunee nation. The easy rapport was noticeable as, once again, Native people from vastly different situations and backgrounds found common ground in a shared sense of history and culture. Significantly, discussions energized around potential trade and commerce proposals.<\/p>\n<p>American leaders need to focus on the reality that a good percentage of their prescription for the rest of the world has not been people-friendly. Raw corporate power, rewarded by tradition-busting privatization, is too often very negative for poor people. It has become the representation of the United States and it has its share of raw ugliness.<\/p>\n<p>The world outside the United States is very tribal and tradition-bound; and the rampant, ethnic-cleansing manifest destiny that created the power of America is not reproducible by starting a war, despite the wishful thinking of utopian policy-makers.<\/p>\n<p>Perhaps more than most in North America, American Indians appreciate an approach that knows how to speak! to the traditions of land-based and clan-based tribal cultures. This is particularly true of the Americas, where a more positive dialogue emanating from the North is still possible. Adaptation and survival was the Indian approach. It is a distinct positioning, within the United States and hemispherically, to seek a great peace predicated on fair and resolute dialogue on the peace and happiness of the peoples and mother earth unto the seventh generation.<\/p>\n<p>\u00a9Indian Country Today<\/p>\n<p>Source: Our Daily Frybread<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ind\u00edgenas americanos del norte y del sur: una red de conversaci\u00f3n (Art\u00edculo tomado de la publicacion Indian Country Today) El acuerdo que ha estado creciendo entre los pueblos ind\u00edgenas americanos y sus organizaciones, tanto en el Norte como en el Sur, juega un papel hist\u00f3rico grande y significativo en este momento en que las condiciones pol\u00edticas entre los Estados Unidos<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-1464","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resistencia-indigena-y-asuntos-actuales-en-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1464","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1464"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1464\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1464"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1464"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1464"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}