{"id":1457,"date":"2008-06-08T06:02:25","date_gmt":"2008-06-08T06:02:25","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1457"},"modified":"2008-06-08T06:02:25","modified_gmt":"2008-06-08T06:02:25","slug":"pensamiento-y-religi\u00d3n-en-el-m\u00c9xico-antiguo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1457","title":{"rendered":"PENSAMIENTO Y RELIGI\u00d3N EN EL M\u00c9XICO ANTIGUO"},"content":{"rendered":"<p>PENSAMIENTO Y RELIGI\u00d3N<\/p>\n<p>EN EL M\u00c9XICO ANTIGUO<br \/>\nBruno Cruz Petit<\/p>\n<p>En este art\u00edculo voy a exponer algunas de las ideas m\u00e1s sobresalientes de la gran antrop\u00f3loga Laurette Sejourn\u00e9e, fallecida en el 2003, dando algunos apuntes sobre otros autores que han reflexionado sobre la religi\u00f3n mexicana precolombina, para finalmente comentar algunas ideas sobre el valor del mito como fuente de sabidur\u00eda y verdad.<\/p>\n<p>Conocida por defender la tesis de que la antigua Tollan, capital de los toltecas, era en realidad Teotihuacan (y no Tula), cuna del culto a Quetzalcoatl, Sejourn\u00e9e propuso toda una interpretaci\u00f3n de la mitolog\u00eda azteca, enfocada a revalorizarla como conocimiento human\u00edstico y trascendente. El \u00e1nimo que gui\u00f3 sus trabajos no estaba lejos del que impulsara a Miguel Le\u00f3n Portilla en la redacci\u00f3n de su libro \u0093Filosof\u00eda Nahuatl\u0094. Se trataba de \u0093leer\u0094 los mitos de los antiguos mexicanos tal como lo habr\u00edan hecho los tlamatinine, sabios nahuas que reflexionaban sobre los mitos de manera similar a los sabios orientales o los fil\u00f3sofos occidentales. Se quer\u00eda reunir todo el \u0093corpus\u0094 mitol\u00f3gica azteca y buscar la l\u00f3gica que lo unificaba, incluyendo c\u00f3dices con narraciones distintas, contrapuestas o complementarias, poes\u00edas y cr\u00f3nicas de estudiosos de la \u00e9poca de la conquista que se interesaron por la cultura aut\u00f3ctona como Fray Bernardino de Sahag\u00fan.<\/p>\n<p>La dispersi\u00f3n de mitos y fuentes, primera dificultad del investigador, fue explicada por un proceso de sincretismo dado por la asimilaci\u00f3n parcial de la cultura de los antiguos toltecas por parte de los mexicas o aztecas. Estas tribus n\u00f3madas y guerreras emigraron durante doscientos a\u00f1os desde una tierra llamada Aztlan, cuya localizaci\u00f3n desconocemos. A su llegada al Valle de M\u00e9xico (Anahuac) se encontraron con una civilizaci\u00f3n superior, la tolteca, de la que adoptaron su religi\u00f3n, fusion\u00e1ndola con dioses propios y difundiendo posteriormente dicha religi\u00f3n a las tribus que iban sojuzgando. Sin embargo, para Sejourn\u00e9e la amplitud que tuvo en toda Mesoam\u00e9rica el culto a Quetzalcoatl no puede explicarse por dicho dominio, muy tard\u00edo, de los odiados mexicas, sino por la influencia de una cultura anterior como fue la tolteca, identificada en los mitos con su capital religiosa Teotihuacan o \u0093ciudad de los dioses\u0094. Los aztcecas desvirtuaron, seg\u00fan esta tesis, el pante\u00f3n nahua incluyendo en \u00e9l a Huitzilopochtli, dios de la guerra, debido a la necesidad imperiosa que ten\u00edan de un sistema de pensamiento que sostuviese su imperialismo.<\/p>\n<p>En el momento de la conquista, pues, los aztecas practicaban un aparente y abigarrado polite\u00edsmo, que no exclu\u00eda una tendencia a simplificar el pante\u00f3n por parte de los tlamatinine, agrupando a varias divinidades como manifestaciones de un mismo Dios. Tal como dec\u00eda una antiqu\u00edsima creencia el origen de todas las cosa radicar\u00eda en Ometeotl, dios de la dualidad, divinidad masculina y femenina al mismo tiempo. Seg\u00fan Le\u00f3n Portilla, debemos pensar que la \u00e9lite sacerdotal conoc\u00eda los mitos antiguos e interpretaba los ritos comunitarios de acuerdo a ellos. Para ellos, siempre seg\u00fan Le\u00f3n Portilla, la religi\u00f3n y las narraciones de tipo mitol\u00f3gica no eran sino una forma de busca respuestas a interrogantes filos\u00f3ficos, sobre el origen del mundo, el car\u00e1cter de la muerte y la relaci\u00f3n entre hombre y naturaleza.<\/p>\n<p>Un desarrollo posterior ya de car\u00e1cter azteca quiso que de Ometeotl procedieran las fuerzas que engendraron al mundo, encarnadas en cuatro dioses, Tezcatlipoca rojo (dicho tambi\u00e9n Xipe o Camaxtle), Tezcatlipoca negro, Quetzalcoatl y Huitzilopochtli, claramente insertado a la misma altura que los dioses antiguos, pese a que una tradici\u00f3n propiamente azteca se\u00f1alaba a Huitzilopochtli como hijo de Coatlicue. Tambi\u00e9n recuperaron la antigua Leyenda de los Soles, seg\u00fan la cual antes de la actual humanidad hab\u00edan existido otras cuatro eras o soles, presididas respectivamente por Texcatlipoca, Quetzaltcoatl, Tlaloc y Chalchiutlicue (diosa de las aguas, hermana de Tlaloc). La \u00faltima parte del mito tiene especial relevancia, puesto que en \u00e9l se nos narra el nacimiento del Quinto Sol, el actual. Al encontrarse la tierra sin sol debido a una cat\u00e1strofe, los dioses se re\u00fanen en Teotihuacan y determinan que es necesario un sacrificio para alumbrar al nuevo sol. Tecucizt\u00e9catl y Nanautzin se ofrecen a llevarlo a cabo; el primero, rico en plumas, no se atrevi\u00f3 a echarse totalmente en el fuego. El segundo, buboso y en proceso de desintegraci\u00f3n, lo consigue y anima al otro a cumplir el sacrificio. Posteriormente, aparecen el Sol y la Luna, pero sin moverse. El necesario el sacrificio de todos los dioses y la ayuda del viento para que empiece el movimiento del sol, origen de la vida.<\/p>\n<p>El calendario azteca nos da una idea de la importancia del sacrificio de lo m\u00e1s precioso del hombre, la vida, para mantener la misma vida en el mundo. Los aztecas se sintieron se\u00f1alados con la misi\u00f3n de dar vida al Sol mediante sacrificios humanos, es decir, con una pr\u00e1ctica que justificaba la guerra contra los dem\u00e1s pueblos mesoamericanos al tiempo que evitaba el fin del mundo.<\/p>\n<p>Laurette Sejourn\u00e9e, por su parte, sit\u00faa a Quetzaltcoatl en el centro del pensamiento religioso mesoamericano, ya que, adem\u00e1s de su antig\u00fcedad y expansi\u00f3n, este Dios encarna lo m\u00e1s profundo del mensaje de los antiguos nahuas. Ante todo, Quetzalcoatl aparece en la Leyenda de los Soles como el creador del hombre. En un fragmento documentado ya en al conquista Quetzalcoatl baja al Reino de los muertos y se apodera de los huesos de hombres y mujeres a los que insufla vida roci\u00e1ndolos de sangre de su miembro, no si antes caer al suelo con ellos y determinar su imperfecci\u00f3n futura. El descenso al Mictlan viene a ser una penitencia, un desprendimiento de la materia para lograr el triunfo del esp\u00edritu que tambi\u00e9n viene simbolizado en otros mitos como el de su conversi\u00f3n en Venus tras echarse a la hoguera, en el papel del viento como atributo divino de la segunda era, la de Quetzalcoatl o en la misma encarnaci\u00f3n animal de este dios en la famosa serpiente emplumada, alegor\u00eda del cielo y la tierra, los contrarios reunidos en un ser fant\u00e1stico. Toda la narrativa e iconograf\u00eda de este dios indica un grado de espiritualidad similar al de otras religiones; Quetzalcoatl personifica el anhelo m\u00e1ximo de los hombres, la superaci\u00f3n de la materia por el esp\u00edritu, una uni\u00f3n de contrarios que supera el drama de la dualidad. Su periplo al centro de la tierra y su sacrificio en el fuego recuerda a los hombres la necesidad de liberarse del mundo profundizando en \u00e9l, a trav\u00e9s del conocimiento, y del movimiento, dones que Quetzlacoatl encarna en diferentes mitos. Desde esta perspectiva, el paralelismo con otras religiones, particularmente con la cristiana (suponemos que mejor conocida por Sejourn\u00e9e) es sorprendente: revelaci\u00f3n, purificaci\u00f3n, sacrificio, penitencia, salvaci\u00f3n, ah\u00ed est\u00e1n todos los elementos que configuran un nivel espiritual de conciencia superior liberadora. Hasta encontramos el rito de la comuni\u00f3n narrado entre los mexicas que conoci\u00f3 Sahag\u00fan. Todo ello nos permite entender el \u00e9xito de la conversi\u00f3n de tantos mexicanos por parte de los frailes espa\u00f1oles. Pese a las diferencias, las dos civilizaciones compart\u00edan un estado religioso similar, aquel que supera el universo m\u00e1gico o tot\u00e9mico, caracterizado por la multiplicidad y la fragmentaci\u00f3n, para abrazar el principio de unidad y conciencia del origen divino del hombre.<\/p>\n<p>Sejourn\u00e9e coincide con los antrop\u00f3logos e historiadores como Erich Kahler o L\u00e9vy Bruhl que ven en las religiones nacidas a partir del Neol\u00edtico un avance de dimensiones gigantescas respecto a las sociedades primitivas. En estas \u00faltimas, el individuo viv\u00eda en una \u0093niebla de unidad\u0094, su percepci\u00f3n se reg\u00eda por la ley de participaci\u00f3n en la que todo era causa de todo. Lo sagrado y lo profano, el cielo y la tierra, individuo y colectividad, formaban parte de un todo. Frente a esta visi\u00f3n totalmente \u0093holista\u0094, a partir del Neol\u00edtico aparecen las categor\u00edas salvaje-dom\u00e9sticado, as\u00ed como una confianza en el poder del hombre frente a la naturaleza. Existe una separaci\u00f3n entre lo sagrado y lo profano, que son las categor\u00edas de pensamiento principales, aunque el microcosmos est\u00e1 influido por el macrocosmos (por ejemplo, las cosechas dependen de al voluntad de Tl\u00e1loc, dios de la lluvia). La salvaci\u00f3n, adem\u00e1s, aparece como un asunto individual, primer indicio de una conciencia de la autonom\u00eda del yo. Adem\u00e1s la diferenciaci\u00f3n de un \u00e1mbito puramente divino entra\u00f1a algo nuevo: la mediaci\u00f3n entre dioses y hombres. En las sociedades primitivas los hombres se comunicaban con los antepasados y los t\u00f3tems sin necesidad de mediador. Con la especializaci\u00f3n social del trabajo son los sacerdotes los autorizados para comunicarse con los dioses, pues \u00e9sta aparece como una tarea dificultosa y trascendente. El hombre empieza a indagar en la dualidad inherente al mundo (d\u00eda-noche, masculino-femenino, sagrado-profano) y necesita mitos religiosos que lo liberen de dicha angustia.<\/p>\n<p>Para L\u00e9vi Strauss, la estructura de los mitos desvela precisamente una voluntad de proporcionar soluciones al conflicto entre dos elementos irreconciliables. Los monstruos o seres inventados simbolizan el origen c\u00f3smico del hombre frente al origen biol\u00f3gico; matar a la esfinge en el mito de Edipo, es el equivalente al incesto, la glorificaci\u00f3n del parentesco; su contraparte es el parricidio y el castigo divino encarnado en la malformaci\u00f3n de Edipo. El pensamiento m\u00edtico otorga un \u0093mediador\u0094 a cada oposici\u00f3n; por eso abundan los personajes hermafroditas (Ometeotl), o los bufones o mensajeros, elementos ambiguos que permiten disolver o trascender la oposici\u00f3n. El Quetzalcoatl de Sejourn\u00e9e no es m\u00e1s que el mediador de un conflicto, el s\u00edmbolo de esta aspiraci\u00f3n divina del hombre.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s atractivo de esta gran antrop\u00f3loga es, ante todo, la autoridad, la libertad y ambici\u00f3n anal\u00edtica con la que se movi\u00f3 por los restos de la cultura precolombina. Aplic\u00f3 a M\u00e9xico las nuevas y viejas corrientes antropol\u00f3gicas europeas, en una aventura vital personal m\u00e1s all\u00e1 de la mera curiosidad cient\u00edfica, mezclando, a la manera de Mircea Eliade, varios de los enfoques descritos por Jean Pierre Vernant como simbolistas, funcionalistas y estructuralistas. Vio en el mito una manifestaci\u00f3n de una intuici\u00f3n profunda, de intraducible fuerza expresiva, con un mensaje simb\u00f3lico de gran alcance. Pero tambi\u00e9n analiz\u00f3 oposiciones y relaciones entre los distintos elementos de la mitolog\u00eda, sin caer en un vano formalismo y sin dejar de afirmar, en algunos, pasajes, el valor ideol\u00f3gico y pol\u00edtico que cumpli\u00f3 la religi\u00f3n entre los aztecas.<\/p>\n<p>Su visi\u00f3n del mito religioso como superaci\u00f3n de la magia no escapa a la influencia de los primeros descubridores del valor del mito, los Durkheim, Jung o Schmidt, que empezaron a ver en este fen\u00f3meno un indicador de la conciencia colectiva y de cierto progreso espiritual. El conjunto de sus ideas transmite, finalmente, una consideraci\u00f3n hacia los antiguos pobladores de M\u00e9xico ejemplar para todos los estudiosos de la sociedad mexicana.<\/p>\n<p>Ciudad Universitaria, a 20 de julio del 2004<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>BERMAN, M., Wandering God. A study in nomadic spirituality, State University of New York, 2000<\/p>\n<p>GARC\u00cdA GUAL, G. La mitolog\u00eda, Ed.Montesinos, Barcelona, 1987.<\/p>\n<p>LEON PORTILLA, M., Filosof\u00eda nahuatl. UNAM, M\u00e9xico, 1962<\/p>\n<p>KAHLER, E. , Historia Universal del Hombre, M\u00e9xico, FCE, 1998<\/p>\n<p>SEJOURN\u00c9E, L. Pensamiento y religi\u00f3n en el M\u00e9xico antiguo, FCE, M\u00e9xico, 2003<\/p>\n<p>SEJOURN\u00c9E, l. El mensaje de Quetzalcoatl, en la revista \u0093Cuadernos americanos\u0094 n\u00b0 5,sept.1954<\/p>\n<p>PAZ, O. El nuevo fest\u00edn de Esopo, Seix Barral, Barcelona, 1993<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PENSAMIENTO Y RELIGI\u00d3N EN EL M\u00c9XICO ANTIGUO Bruno Cruz Petit En este art\u00edculo voy a exponer algunas de las ideas m\u00e1s sobresalientes de la gran antrop\u00f3loga Laurette Sejourn\u00e9e, fallecida en el 2003, dando algunos apuntes sobre otros autores que han reflexionado sobre la religi\u00f3n mexicana precolombina, para finalmente comentar algunas ideas sobre el valor del mito como fuente de sabidur\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[105],"tags":[],"class_list":["post-1457","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-religion-y-creencias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1457"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1457\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}