{"id":1434,"date":"2008-05-03T15:32:47","date_gmt":"2008-05-03T15:32:47","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1434"},"modified":"2008-05-03T15:32:47","modified_gmt":"2008-05-03T15:32:47","slug":"el-significado-de-enfermedad-y-curaci\u00f3n-en-el-chamanismo-y-en-la-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1434","title":{"rendered":"El significado de enfermedad y curaci\u00f3n en el chamanismo y en la"},"content":{"rendered":"<p>El significado de enfermedad y curaci\u00f3n en el chamanismo y en la<br \/>\nmedicina moderna\u00a0<br \/>\nJean Achterberg <\/p>\n<p>La palabra curar, as\u00ed como todos sus derivados, son t\u00e9rminos vagamente<br \/>\np\u00e9rfidos en la medicina moderna, en la que curandero es sin\u00f3nimo de<br \/>\nmatasanos o de \u00abevangelista untuoso y charlat\u00e1n\u00bb. En realidad, desde el<br \/>\npunto de vista de la ciencia contempor\u00e1nea, incluso la capacidad natural<br \/>\nde un individuo para curar pr\u00e1cticamente todo trauma mental, corporal y<br \/>\nespiritual recibe escaso reconocimiento en t\u00e9rminos de investigaci\u00f3n,<br \/>\nas\u00ed como tampoco se suele otorgar cr\u00e9dito alguno a su propia capacidad<br \/>\nde recuperaci\u00f3n. La remisi\u00f3n espont\u00e1nea de una dolencia se tilda de<br \/>\nanomal\u00eda, el efecto placebo supone un fastidio para la investigaci\u00f3n y<br \/>\ntoda enfermedad que no se ajuste a las estad\u00edsticas es groseramente<br \/>\ncalificada de diagn\u00f3stico err\u00f3neo, remisi\u00f3n temporal, o simplemente<br \/>\nhisteria. Claramente, la curaci\u00f3n no goza de popularidad. <\/p>\n<p>En cualquier caso, \u00bfqu\u00e9 significa curar o ser curado? Las \u00abclaves\u00bb que<br \/>\nuno acepte como representativas de la curaci\u00f3n var\u00edan enormemente y son<br \/>\ndistintas para cada cultura. En las culturas cham\u00e1nicas tradicionales,<br \/>\nla curaci\u00f3n guarda escasa relaci\u00f3n con la remisi\u00f3n de los s\u00edntomas<br \/>\nf\u00edsicos. Se refiere m\u00e1s bien a formar un todo o a armonizar con la<br \/>\ncomunidad, con el planeta y ciertamente con las circunstancias privadas<br \/>\nde uno mismo. Esto puede ir, o no, acompa\u00f1ado de la curaci\u00f3n f\u00edsica, e<br \/>\nincluso cabe que el paciente fallezca, lo que inspira una enorme<br \/>\ndesconfianza, evidentemente, entre los observadores ajenos a dicha<br \/>\ntradici\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 clase de curanderos son esos chamanes,<br \/>\nsi sus pacientes se mueren? Sin embargo, desde el punto de vista del<br \/>\ncham\u00e1n, el curso de la vida y la muerte carece de importancia, ya que no<br \/>\nson m\u00e1s que distintas experiencias a lo largo del continuo de la<br \/>\nexistencia. <\/p>\n<p>Evidentemente, la actitud cham\u00e1nica sugiere una definici\u00f3n bastante<br \/>\ndiferente de curaci\u00f3n que aquella con la que la civilizaci\u00f3n occidental<br \/>\nest\u00e1 primordialmente familiarizada, es decir la de \u00abregresar a la<br \/>\nnormalidad\u00bb, normalidad que se define culturalmente de acuerdo con unos<br \/>\nniveles creados por los miembros de dicha sociedad. Es oportuno<br \/>\nmencionar aqu\u00ed el siguiente comentario de un curandero indio: \u00abCon la<br \/>\nmedicina del hombre blanco, uno s\u00f3lo vuelve a ser como antes; con la<br \/>\nmedicina india, uno puede llegar a ser incluso mejor\u00bb. <\/p>\n<p>No obstante, cabe destacar que el esp\u00edritu humano emerge frecuentemente<br \/>\nvictorioso, incluso del m\u00e1s atroz de los tratamientos m\u00e9dicos. En esta<br \/>\ncultura, la gente supera creativamente las enfermedades, aprende de<br \/>\nellas y las trasciende. Y para el terapeuta, la posibilidad de<br \/>\nparticipar en este viaje con pacientes muy excepcionales y a menudo<br \/>\ngravemente enfermos, supone un gran don y una fuente de sabidur\u00eda. Claro<br \/>\nque no todo el mundo es capaz o est\u00e1 dispuesto a hacerlo, y se suele<br \/>\nprecisar mucho apoyo para realizar el esfuerzo necesario. <\/p>\n<p>El viaje de autotransformaci\u00f3n <\/p>\n<p>Existe un claro paralelismo entre el viaje de crecimiento personal que<br \/>\nemprenden los que atraviesan una enfermedad de suma gravedad y el viaje<br \/>\nde iniciaci\u00f3n del curandero. Ahora estoy convencida de que, para el<br \/>\ncurandero, dicho viaje significa un progreso m\u00e1s o menos constante en su<br \/>\nlabor simult\u00e1neamente alegre y dolorosa de autoconcienciamiento y<br \/>\nautodesarrollo, adem\u00e1s de un compromiso con su misi\u00f3n de servicio. En<br \/>\nlas sociedades cham\u00e1nicas tradicionales, se consideraba dicha<br \/>\ntransformaci\u00f3n como parte imprescindible de la formaci\u00f3n del curandero<br \/>\npara el correcto ejercicio de su vocaci\u00f3n, mientras que en la medicina<br \/>\nmoderna ha sido pr\u00e1cticamente olvidada. No obstante, la senda<br \/>\ntradicional de autodescubrimiento emprendido por los curanderos<br \/>\nind\u00edgenas durante su proceso de iniciaci\u00f3n, cuenta con un prototipo<br \/>\nmoderno que adquiere cada d\u00eda mayor popularidad. Dicho viaje<br \/>\ntransformador no s\u00f3lo es compatible con la medicina moderna, sino<br \/>\nesencial para ella. La sabidur\u00eda de la curaci\u00f3n s\u00f3lo podr\u00e1 progresar si<br \/>\nse combinan inteligentemente los mejores aspectos de todos los sistemas. <\/p>\n<p>Utilizando mi experiencia como ejemplo, dir\u00e9 que el viaje de iniciaci\u00f3n<br \/>\nno tuvo lugar en preparaci\u00f3n para mi trabajo sino a causa del mismo.<br \/>\nAdem\u00e1s, no fue una elecci\u00f3n consciente, ni siquiera fue el deseo lo que<br \/>\nimpuls\u00f3 el proceso. Existe un proverbio latino que dice \u00abquien vaya por<br \/>\nsu propia voluntad, ser\u00e1 guiado por los Hados; quien vaya contra su<br \/>\nvoluntad, ser\u00e1 arrastrado por ellos\u00bb. La segunda parte es la que mejor<br \/>\ndescribe mi participaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Ni los reconocidos m\u00e9todos de la ciencia m\u00e9dica ni los principios de la<br \/>\nreligi\u00f3n moderna me fueron de gran ayuda para guiar mis pensamientos, mi<br \/>\ninvestigaci\u00f3n, o mi trabajo cl\u00ednico con pacientes gravemente enfermos.<br \/>\nLa confusi\u00f3n, la incertidumbre, el enojo y la frustraci\u00f3n provocaron la<br \/>\nnecesidad de aprender otras tradiciones culturales como el chamanismo, e<br \/>\nincluso de identificarme con las mismas, ya que s\u00f3lo \u00e9stas parec\u00edan<br \/>\ncapaces de inyectar cierta sabidur\u00eda en \u00e1reas de la medicina<br \/>\nesterilizadas por la objetividad. <\/p>\n<p>En primer lugar parec\u00eda que, en inter\u00e9s de la tecnolog\u00eda y del dogma, la<br \/>\nmedicina pasaba por alto la esencia de lo que significa ser humano.\u00a0 Los<br \/>\nque padecen enfermedades cr\u00f3nicas y los moribundos, ambos fuera del<br \/>\nalcance de la medicina tal como se conceptualiza en la actualidad, han<br \/>\nsido los que m\u00e1s dolorosamente han sentido dicho olvido. <\/p>\n<p>En mis primeros a\u00f1os de investigaci\u00f3n, yo tambi\u00e9n presenci\u00e9 sucesos<br \/>\ntotalmente inexplicables seg\u00fan los conocimientos que poseemos sobre el<br \/>\ncuerpo humano, o de lo que cabe esperar del tratamiento m\u00e9dico.2 Por<br \/>\nejemplo, algunos pacientes con cierto tipo de personalidad ten\u00edan<br \/>\nmayores probabilidades de vivir m\u00e1s tiempo, despu\u00e9s de un diagn\u00f3stico de<br \/>\nenfermedad \u00abterminal\u00bb. Los an\u00e1lisis de sangre de dichos pacientes<br \/>\nrevelaban una asombrosa correlaci\u00f3n entre los cambios hematol\u00f3gicos y<br \/>\nlos resultados de pruebas psicol\u00f3gicas. Era posible predecir<br \/>\nestad\u00edsticamente la longevidad, bas\u00e1ndose en la visi\u00f3n que ten\u00edan dichos<br \/>\npacientes cancerosos de su propia enfermedad, sus defensas y el<br \/>\ntratamiento.3 Muchos fallecieron cuando no lo preve\u00edan las teor\u00edas<br \/>\nvigentes. A menudo eran demasiado j\u00f3venes o estaban excesivamente sanos,<br \/>\no su enfermedad, seg\u00fan los libros de texto, no era lo suficientemente<br \/>\ngrave como para causarles un deterioro tan r\u00e1pido. El \u00abcurso biol\u00f3gico<br \/>\nde la enfermedad\u00bb, frase con la que se intenta describir el progreso<br \/>\nindependiente de la misma seg\u00fan su propia naturaleza, pas\u00f3 a tener muy<br \/>\npoco sentido. <\/p>\n<p>Por otra parte, comprob\u00e9 que algunos pacientes a quienes se hab\u00eda<br \/>\nadministrado los \u00faltimos sacramentos se recuperaban, reincorpor\u00e1ndose a<br \/>\nuna vida satisfactoria y productiva, Tambi\u00e9n he sido testigo del milagro<br \/>\nde vidas gratificantes bajo las m\u00e1s traum\u00e1ticas limitaciones f\u00edsicas y<br \/>\ndel milagro de aquellos que avanzan hacia la etapa final de esta vida<br \/>\ncon toda conciencia y claridad. En todos los casos, estas curaciones<br \/>\naparentemente milagrosas pod\u00edan ser atribuidas a recursos internos<br \/>\nmentales y espirituales. Estos sucesos son excepcionales, pero el hecho<br \/>\nde que ocurran merece estudio y consideraci\u00f3n. <\/p>\n<p>El significado de enfermedad en el chamanismo y en la medicina moderna <\/p>\n<p>Toda enfermedad, est\u00e9 clasificada por el sistema occidental como mental<br \/>\no como f\u00edsica, est\u00e1 dotada de unas caracter\u00edsticas verdaderamente<br \/>\nextra\u00f1as. Por ejemplo, uno raramente se encuentra con ning\u00fan caso<br \/>\n\u00abcl\u00e1sico\u00bb. Los diagn\u00f3sticos se realizan de acuerdo con un conjunto de<br \/>\ns\u00edntomas semejantes los manifestados por otros individuos y a los que se<br \/>\nha otorgado un nombre. Dichos diagn\u00f3sticos son frecuentemente<br \/>\narbitrarios, pero parecen contentar a la gente. El doctor se alegra de<br \/>\nhaber identificado algo y el paciente de que lo que padece sea \u00abreal\u00bb y<br \/>\ntenga un nombre. <\/p>\n<p>Sin embargo, la verdad es que cada cuerpo\/mente\/esp\u00edritu parece<br \/>\nresponder de un modo \u00fanico a la vida interior y exterior, estrech\u00e1ndose<br \/>\no ampli\u00e1ndose por aqu\u00ed o por all\u00e1. Sugiero que, adem\u00e1s del sistema<br \/>\nt\u00edpicamente occidental, existen otras formas de ver la enfermedad, m\u00e1s<br \/>\nadecuadas para la identificaci\u00f3n de sus causas. El \u00e9nfasis cham\u00e1nico en<br \/>\nlos conceptos clave de discordancia, miedo y p\u00e9rdida del alma es una de<br \/>\nesas formas. <\/p>\n<p>Por ejemplo, los chamanes hace tiempo que reconocieron que la enfermedad<br \/>\nes inevitable si la vida pierde significado y uno olvida la sensaci\u00f3n de<br \/>\npertenencia y de conexi\u00f3n (discordancia). Asimismo, una sensaci\u00f3n<br \/>\ncr\u00f3nica de miedo hace que el individuo pierda el amor, la alegr\u00eda y la<br \/>\nconfianza, cimientos b\u00e1sicos de la salud, sin los cuales la propia<br \/>\nfuerza de la vida parece comenzar a retirarse del cuerpo. Las<br \/>\ninferencias de estos diagn\u00f3sticos cham\u00e1nicos aparecen desparramadas a lo<br \/>\nlargo de este cap\u00edtulo. Ambas, a su vez, se manifiestan en las<br \/>\nenfermedades identificables en la medicina occidental. As\u00ed pues, los<br \/>\ns\u00edntomas que, a nuestro entender, representan la enfermedad, puede que<br \/>\nsean simplemente los epifen\u00f3menos de problemas mucho m\u00e1s b\u00e1sicos. <\/p>\n<p>La p\u00e9rdida del alma, por otra parte, se considera como el diagn\u00f3stico<br \/>\nm\u00e1s grave en la nomenclatura cham\u00e1nica, ya que se cree la causa<br \/>\nprincipal de la enfermedad y de la muerte. Sin embargo, no se menciona<br \/>\nen absoluto en los libros de medicina occidental moderna. No obstante,<br \/>\ncada d\u00eda est\u00e1 m\u00e1s claro que lo que los chamanes denominan p\u00e9rdida del<br \/>\nalma, es decir una lesi\u00f3n en el centro inviolable que es la esencia de<br \/>\nla persona, se manifiesta como desolaci\u00f3n, deterioro inmunol\u00f3gico,<br \/>\nc\u00e1ncer y muchas otras enfermedades de suma gravedad. Esto parece ocurrir<br \/>\ndespu\u00e9s de alg\u00fan grave fracaso sentimental, profesional, o alg\u00fan otro<br \/>\ntipo de ruptura significativa. <\/p>\n<p>El curador herido y la imaginaci\u00f3n <\/p>\n<p>Existe un v\u00ednculo invisible de poder entre el curador herido y el curado. Dicho<br \/>\nv\u00ednculo constituye la esencia del trabajo del curador. Todo lo dem\u00e1s,<br \/>\nlos rituales, instrumentos, las maniobras m\u00e9dicas del cuerpo y<br \/>\nmanipulaciones de la mente, son meros recuerdos del proceso divino. Los<br \/>\nchamanes lo saben perfectamente y refuerzan el v\u00ednculo con su ritual.<br \/>\nHay quien lo denomina amor. Emana del deseo de convertir y convertirse<br \/>\nen sano o completo. <\/p>\n<p>Como seres humanos que avanzamos a trompicones por la senda de la<br \/>\nperfecci\u00f3n, hemos invertido nuestra fe en lo que nuestros sentidos nos<br \/>\nindican que es real. En nuestra sociedad es real la cirug\u00eda, los<br \/>\nmedicamentos y, hasta cierto punto, las vitaminas y la acupuntura. Para<br \/>\nlas culturas cham\u00e1nicas, por otra parte, lo real son los tambores, la<br \/>\nsucci\u00f3n de objetos y los cristales. Todo ello tiene cierta energ\u00eda, a<br \/>\nmenudo bastante sutil, que es percibida por los sentidos y, por<br \/>\nconsiguiente, determina cierto cambio f\u00edsico. Sin embargo, adem\u00e1s del<br \/>\npoder de los sentidos, los chamanes reconocen el poder de la imaginaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El curador herido, aquel hombre o mujer conocedor del paisaje del reino<br \/>\nespiritual, facilita el momento de la uni\u00f3n entre el curador y el curado,<br \/>\nalcanzando las dimensiones interiores del esp\u00edritu con su propia<br \/>\nimaginaci\u00f3n. De este modo, mostr\u00e1ndole el camino, el curador ayuda al<br \/>\ncurado a recordar lo olvidado. <\/p>\n<p>El cham\u00e1n que viaja por el mundo del esp\u00edritu, conoce a fondo el mundo<br \/>\nde la imaginaci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n genera el m\u00e1s atroz de los dolores,<br \/>\nparaliza y mata con la certeza de un despiadado asesino. Son incontables<br \/>\nlos casos de gente que fallece, no a causa de su enfermedad, sino del<br \/>\nmiedo. Buscan apoyo, respuestas que les orienten en su viaje a trav\u00e9s de<br \/>\nla enfermedad, pero con demasiada frecuencia no las encuentran. <\/p>\n<p>La imaginaci\u00f3n es tambi\u00e9n el mayor recurso curativo. No hay nada escrito en<br \/>\nla historia de la medicina, ni en los descubrimientos de la ciencia<br \/>\nmoderna, que lo contradiga. La informaci\u00f3n que poseemos sobre la salud y<br \/>\nla enfermedad se debe en mayor grado a los sue\u00f1os, las visiones y otros<br \/>\nproductos de la imaginaci\u00f3n, que a cualquier otro fen\u00f3meno.&#8217; <\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n \u00edntima, y en realidad inseparable, que existe entre la mente y<br \/>\nel cuerpo, no s\u00f3lo permite que se realice un diagn\u00f3stico exquisito, sino<br \/>\nque se ejerza un control fisiol\u00f3gico. Ning\u00fan pensamiento deja de marcar<br \/>\ncorporalmente; ninguna se\u00f1al neuroqu\u00edmica tiene lugar sin ser registrada<br \/>\npor la mente. <\/p>\n<p>Los instrumentos destinados a utilizar la imaginaci\u00f3n con prop\u00f3sitos curativos<br \/>\ny diagn\u00f3sticos reciben muchos nombres distintos. Pueden ser conocidos<br \/>\ncomo hipnosis, trance, meditaci\u00f3n, viajes, imaginer\u00eda, u oraci\u00f3n. Sea<br \/>\ncual fuere su nombre, lo que se precisa es modificar el concienciamiento,<br \/>\npara poder o\u00edr de un modo intuitivo los mensajes procedentes del propio<br \/>\ncomplejo cuerpo\/mente\/esp\u00edritu. El cambio permite una comunicaci\u00f3n con<br \/>\nuna mente universal, un poder superior, un inconsciente colectivo, o con<br \/>\nlo que yazca en el interior: aquello que da sentido, substancia y<br \/>\norientaci\u00f3n a la vida. <\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n procedente de numerosos campos perfectamente veros\u00edmiles<br \/>\nsugiere que la imaginaci\u00f3n puede influir en la actividad de los procesos<br \/>\ncorporales, o incluso dirigirla. Puede que esto s\u00f3lo ocurra con gran<br \/>\nesfuerzo y mucha pr\u00e1ctica, y cuando el mensaje es transmitido<br \/>\nrepetidamente con suma precisi\u00f3n. Parece ser de una importancia<br \/>\nrelativamente insignificante que las im\u00e1genes correspondan, seg\u00fan los<br \/>\nlibros de texto, a la realidad com\u00fan. Lo necesario es la precisi\u00f3n de la<br \/>\ndin\u00e1mica en un sentido sano. Esto exige cierta apreciaci\u00f3n de la<br \/>\nrealidad biol\u00f3gica y fisiol\u00f3gica, aunque la forma del mensaje dirigido<br \/>\nal cuerpo sea eminentemente simb\u00f3lica. <\/p>\n<p>Existe, todav\u00eda, otra forma en la que cura la imaginaci\u00f3n, consistente<br \/>\nen entrar en un momento en el que se sienta la verdad ext\u00e1tica de ser<br \/>\nabsoluta y totalmente inseparable de todos los dem\u00e1s aspectos de la<br \/>\ncreaci\u00f3n. Dicho momento en s\u00ed constituye la definici\u00f3n y el prop\u00f3sito de<br \/>\nla curaci\u00f3n. En algunos casos desaparecen los problemas f\u00edsicos y en<br \/>\notros el paciente fallece. De un modo u otro, en el instante de conexi\u00f3n,<br \/>\nde uni\u00f3n, tiene lugar la curaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El poder de los s\u00edmbolos <\/p>\n<p>El poder curativo de los s\u00edmbolos externos, ya sean de origen cham\u00e1nico<br \/>\no alop\u00e1tico occidental, crece y decrece. Existe un viejo chiste en la<br \/>\nprofesi\u00f3n m\u00e9dica, seg\u00fan el cual los medicamentos y las t\u00e9cnicas<br \/>\nquir\u00fargicas deber\u00edan usarse con frecuencia cuando son nuevos, porque<br \/>\ndespu\u00e9s de cierto tiempo en el mercado pierden su eficacia; es cierto.<br \/>\nPor consiguiente, a nadie deber\u00edan asombrarle los espectaculares<br \/>\ndescubrimientos que constantemente se dan a conocer como remedios contra<br \/>\nel SIDA y el c\u00e1ncer, con resultados decepcionantes despu\u00e9s de las<br \/>\nprimeras pruebas cl\u00ednicas, la correspondiente turbaci\u00f3n de los<br \/>\ninvestigadores y la frustraci\u00f3n del p\u00fablico. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de a\u00f1os de observaci\u00f3n de quienes reciben tratamientos<br \/>\nconvencionales de medicina occidental y quienes han elegido tratamientos<br \/>\nalternativos, parece factible llegar a la conclusi\u00f3n de que todo puede<br \/>\ncurar o no hacerlo. He visto pacientes que se han recuperado despu\u00e9s de<br \/>\nser sometidos a quimioterapia contra el c\u00e1ncer, que ha estado a punto de<br \/>\ncostarles la vida, otros que lo han hecho despu\u00e9s de \u00ababrir y cerrar\u00bb<br \/>\n(es decir, cirug\u00eda exploratoria que ha revelado un estado excesivamente<br \/>\navanzado de la enfermedad para justificar una extirpaci\u00f3n), y a otros<br \/>\nque lo han logrado despu\u00e9s de estar a punto de morir de hambre,<br \/>\nsiguiendo alg\u00fan extra\u00f1o r\u00e9gimen dif\u00edcilmente tolerable. <\/p>\n<p>La esposa de un doctor a quien conoc\u00ed, recib\u00eda la mejor atenci\u00f3n m\u00e9dica<br \/>\npara un c\u00e1ncer \u00f3seo que la deterioraba progresivamente, hasta que su<br \/>\nonc\u00f3logo le sugiri\u00f3 que probara cualquier cosa, porque \u00e9l ya no pod\u00eda<br \/>\nayudarla. As\u00ed lo hizo, acudiendo incluso a un vidente, y volvi\u00f3 sin<br \/>\nrastro alguno de la enfermedad. \u00a1El onc\u00f3logo estaba furioso! <\/p>\n<p>Por otra parte, una mujer que acudi\u00f3 a m\u00ed para que la ayudara con<br \/>\nt\u00e9cnicas de imaginer\u00eda contra el c\u00e1ncer, se hab\u00eda negado a tomar un<br \/>\nmedicamento reductor de estr\u00f3geno que le hab\u00edan recetado para sus<br \/>\ntumores, que se \u00abalimentaban\u00bb de estr\u00f3geno. En su lugar, hab\u00eda adoptado<br \/>\nun tratamiento que inclu\u00eda un r\u00e9gimen alimenticio macrobi\u00f3tico,<br \/>\nmeditaci\u00f3n profunda y estudios con un gur\u00fa, que curaba con colores,<br \/>\nadem\u00e1s de un adivino que colgaba un p\u00e9ndulo sobre sus muestras de sangre.<br \/>\nSus tumores se siguieron desarrollando hasta que por fin se someti\u00f3 a la<br \/>\nmedicina moderna, cuando empezaron a decrecer. Una vez m\u00e1s, todo o nada<br \/>\nse cura, seg\u00fan el poder invertido en el s\u00edmbolo. Ha llegado sobradamente<br \/>\nel momento de investigar este misterio y con toda probabilidad, el SIDA<br \/>\ny el c\u00e1ncer nos conducir\u00e1n penosamente a la verdad. <\/p>\n<p>El papel del curador herido en la actualidad <\/p>\n<p>Si, como lo he venido sugiriendo, la curaci\u00f3n es una decisi\u00f3n personal<br \/>\npor parte del paciente y el poder procede enteramente del interior,<br \/>\n\u00bfcu\u00e1l es la funci\u00f3n del curador y c\u00f3mo puede \u00e9ste evaluar su propio<br \/>\n\u00e9xito? <\/p>\n<p>Supongo que con cierta tristeza y sin falsa modestia, debo afirmar que<br \/>\nsoy incapaz de forzar una curaci\u00f3n. Ni siquiera puedo acceder<br \/>\nconsistentemente a mis propios mecanismos curativos. Todos tenemos mucho<br \/>\nque aprender. A fin de cuentas, el \u00abmilagro\u00bb de la curaci\u00f3n, la soluci\u00f3n<br \/>\nde los complejos problemas de la enfermedad, tanto f\u00edsica como mental,<br \/>\ntal como los conocemos, as\u00ed como el punto de la trascendencia, es algo<br \/>\nque debemos definir, buscar y alcanzar individualmente. <\/p>\n<p>Podemos aprender much\u00edsimo del chamanismo, especialmente respecto a la<br \/>\nm\u00e1s dif\u00edcil de las lecciones para los que nos dedicamos profesionalmente<br \/>\na ayudar a los dem\u00e1s: aprender a respetar la singularidad de la senda de<br \/>\ncada individuo. Cabe la posibilidad de que no existan dos enfermedades,<br \/>\nni su prop\u00f3sito en la vida del paciente, que sean exactamente iguales.<br \/>\nNo obstante, emergen ciertas l\u00edneas generales. En primer lugar, existen<br \/>\nt\u00e9cnicas respetables y eficaces en todo sistema curativo, tanto el del<br \/>\ncham\u00e1n como el del m\u00e9dico occidental, trazadas para aliviar el<br \/>\nsufrimiento y facilitar el proceso natural de curaci\u00f3n. Pero sea cual<br \/>\nfuere el m\u00e9todo de tratamiento, debe utilizarse con compasi\u00f3n y buen<br \/>\njuicio profesional. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, en el papel curativo moderno, con todas sus limitaciones, nada<br \/>\nle impide a uno tocar, rezar y facilitar las transiciones. Podemos<br \/>\ncompartir el conocimiento que recibimos de nuestros pacientes, de<br \/>\nnuestros colegas y de nuestras mentes inquietas y torturadas, a fin de<br \/>\nfacilitar el viaje de autotransformaci\u00f3n que hemos emprendido, y en el<br \/>\nque debe basarse nuestra pr\u00e1ctica curativa. <\/p>\n<p>En mis estudios, tanto del paradigma cham\u00e1nico como del occidental,<br \/>\ncoincido con la curandera senneca, Twylah Nitsch, que sugiere que en<br \/>\ndicho viaje existen cuatro orientaciones a las que el curador debe<br \/>\naspirar: 1) \u00bfSoy feliz en lo que hago? 2) \u00bfEn qu\u00e9 contribuyo a la<br \/>\nconfusi\u00f3n? 3) \u00bfQu\u00e9 estoy haciendo en pos de la paz y de la satisfacci\u00f3n?<br \/>\n4) \u00bfC\u00f3mo se me recordar\u00e1, en la ausencia y en la muerte? <\/p>\n<p>La primera pregunta hace referencia a lo b\u00e1sicamente apropiado o<br \/>\ninapropiado de la vocaci\u00f3n o \u00abllamada\u00bb personal del curador: \u00bfsatisface<br \/>\nsu profesi\u00f3n las necesidades m\u00e1s profundas de su alma? Sin dicha<br \/>\nsatisfacci\u00f3n, como lo han reconocido los chamanes, se sentir\u00e1n<br \/>\ncarcomidos por una sensaci\u00f3n de frustraci\u00f3n que absorber\u00e1<br \/>\nineludiblemente su energ\u00eda, conduci\u00e9ndoles finalmente al fracaso y<br \/>\nposiblemente al desastre. De ah\u00ed su importancia primordial. <\/p>\n<p>Las preguntas segunda y tercera hacen referencia a la capacidad y<br \/>\neficacia del individuo: \u00bfpuedo ayudar realmente al paciente a alcanzar<br \/>\nuna mayor claridad de concienciamiento que le permita aprender las<br \/>\nlecciones necesarias de su enfermedad para lograr paz y plenitud? O, por<br \/>\notra parte, \u00bfestoy simplemente aumentando la confusi\u00f3n y el sufrimiento<br \/>\ndel paciente? Evidentemente, la respuesta a esta pregunta es tambi\u00e9n de<br \/>\nsuma importancia. <\/p>\n<p>La cuarta cuesti\u00f3n concierne al juicio de la comunidad: \u00bfestoy<br \/>\nrealizando una contribuci\u00f3n lo suficientemente significativa como para<br \/>\nque se me recuerde cuando ya no est\u00e9 presente? No olvidemos que es el<br \/>\ninter\u00e9s de la comunidad en su conjunto, adem\u00e1s del de cada uno de sus<br \/>\nmiembros, el que el cham\u00e1n se compromete a servir. Por consiguiente, es<br \/>\nimportante tener en cuenta el juicio de los dem\u00e1s. Adem\u00e1s, sin su apoyo,<br \/>\nreconocimiento y aliento, su trabajo como curador carecer\u00e1 de una<br \/>\nimportante fuente de poder. <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; <\/p>\n<p>Citas: <\/p>\n<p>1. J. De Angulo, Indian Overalls, en B. Calahan (ed.) A jaime de Angulo<br \/>\nReader (Berkeley, Turtle Island, 1979). Las observaciones de primera<br \/>\nmano de De Angulo sobre la actividad cham\u00e1nica en diversas tribus indias<br \/>\nson de especial inter\u00b4s para estos materiales. <\/p>\n<p>2. J. Achtenmebr, Imaginery in Healing, Boston, Shambala, 1985). La<br \/>\ninvestigaci\u00f3n a la que se refiere brevemente en este cap\u00edtulo es objeto<br \/>\nde un an\u00e1lisis detallado en el libro mencionado. <\/p>\n<p>3. J. Achtenberg y G. F. Lawlis, Imaginery asn disease: A Diagnistic<br \/>\nTool (Champaign, Ill., Institute for Personality and Ability Testing,<br \/>\n1985). <\/p>\n<p>4. R. Grossinger, Planet Medicine (Boulder, Shambala, 1984). <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El significado de enfermedad y curaci\u00f3n en el chamanismo y en la medicina moderna\u00a0 Jean Achterberg La palabra curar, as\u00ed como todos sus derivados, son t\u00e9rminos vagamente p\u00e9rfidos en la medicina moderna, en la que curandero es sin\u00f3nimo de matasanos o de \u00abevangelista untuoso y charlat\u00e1n\u00bb. 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