{"id":1428,"date":"2008-05-03T15:07:35","date_gmt":"2008-05-03T15:07:35","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1428"},"modified":"2008-05-03T15:07:35","modified_gmt":"2008-05-03T15:07:35","slug":"la-poes\u00cda-de-los-pueblos.-poemas-ancestrales-de-diversos-pueblos.","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1428","title":{"rendered":"LA POES\u00cdA DE LOS PUEBLOS. Poemas ancestrales de diversos pueblos."},"content":{"rendered":"<p>LA POES\u00cdA DE LOS PUEBLOS. Poemas ancestrales de diversos pueblos.<\/p>\n<p>PRESENTACI\u00d3N\u00a0<br \/>\n &#8220;Toda mi vida canto, y canto como respiro&#8221;, le asegura un esquimal al explorador Knud Rasmussen. La poes\u00eda resopla en todos los ventisqueros de la vida cotidiana de los llamados pueblos primitivos. Para la diversidad de estas culturas la cadencia po\u00e9tica es tan indispensable como el aire. La poes\u00eda popular suele ser esencialmente religiosa. Guenon observa que la palabra latina carmen (canto) proviene de la palabra s\u00e1nscrita karma (rito). El cantar po\u00e9tico es puente o tr\u00e1nsito hacia la divinidad. Los nahuas del Antiguo M\u00e9xico creen que lo po\u00e9tico es la expresi\u00f3n de Dios en la tierra. El fluir po\u00e9tico puede fundirse con la danza y la m\u00fasica, como en el caso de los tarahumaras (tambi\u00e9n de M\u00e9xico) cuya danza devocional dura dos noches. Las &#8220;Danzas del Venado&#8221; de los yaquis comunican\u00a0 el mundo natural y el sobrenatural. En las primeras estrofas se alude a un hecho del mundo f\u00edsico; en la segunda estrofa se presenta\u00a0  este suceso en el mundo m\u00edstico llamado &#8220;Tierra Florida&#8221;, ubicado debajo del Amanecer. La poes\u00eda es incandescencia de la vida interior. Los maidu de California dicen: &#8220;No se necesita la luz de las hogueras porque se tiene la luz interior&#8221;.\u00a0 Y la poes\u00eda de los pueblos puede expresar soledad, un sentimiento de abandono. En muchos de sus poemas, los pigmeos se lamentan diciendo que Dios los ha abandonado. Los poemas impregnados de belleza sacra pueden proceder de los sue\u00f1os. Sioux y guaran\u00edes aseguran que sus poemas sagrados nacen de los sue\u00f1os. En las Islas Fiji el sue\u00f1o es incursi\u00f3n en el mundo de los esp\u00edritus. All\u00ed se ofrecen los poemas, o estos pueden brotar de trances hipn\u00f3ticos como en las Danzas del Esp\u00edritu de los indios arapos.\u00a0 <\/p>\n<p>Algunos poemas s\u00f3lo pueden ser dichos por una persona en especial, por su propietario exclusivo; o puede ser pronunciado \u00fanicamente en el momento de la muerte. Algunos movimientos art\u00edsticos de vanguardia hablan de la recuperaci\u00f3n de la materialidad del lenguaje verbal o musical. El lenguaje que vale m\u00e1s por su condici\u00f3n material o sensorial que por el plano del significado. Mucho antes de estas b\u00fasquedas filos\u00f3ficas modernas, los y\u00e1manas de Tierra del Fuego compon\u00edan cantos de sonidos, sin significado conceptual. Lo sonoro como expresi\u00f3n de gozo o sorpresa. Algunos creen que estos quiz\u00e1s sean los cantos m\u00e1s antiguos de la humanidad.<\/p>\n<p>La poes\u00eda primitiva distingue niveles de recepci\u00f3n. Los guaran\u00edes creen que muchos cantos son comprensibles para todos, pero otros s\u00f3lo podr\u00e1n ser entendidos por unos pocos. El lenguaje tambi\u00e9n se diversifica. Hay un lenguaje religioso (con &#8220;las palabras de los situados arriba de nosotros&#8221;) que es v\u00e1lido entre ancianos y ancianas que han recibido revelaciones de la comunidad, y existe un lenguaje secreto compuesto por escasas oraciones y palabras que s\u00f3lo se revelan a los iniciados. E incluso existen &#8220;los cantos verdaderos&#8221; de una profundidad y sacralidad que los hace incomprensible para sus cantores.<\/p>\n<p> La continuidad tradicional de la poes\u00eda de los pueblos es tambi\u00e9n parte de su esencia medular. Los araucanos destacan que s\u00f3lo la oralidad conserva la inspiraci\u00f3n y espesor del canto. La palabra escrita pierde, disgrega.<\/p>\n<p>\u00a0 La poes\u00eda ancestral alimenta el verbo de la diversidad de los pueblos y culturas. Y tambi\u00e9n manifiesta la universalidad del canto po\u00e9tico como oraci\u00f3n religiosa, como fuerza hechicera de curaci\u00f3n o como revelaci\u00f3n del mundo sobrenatural.<\/p>\n<p>LA POES\u00cdA DE LOS PUEBLOS<br \/>\nCongo. \u00c1frica <\/p>\n<p>Oh gran Nzambi, lo que t\u00fa haces es bueno, pero t\u00fa nos has dado una gran tristeza con la muerte. T\u00fa deb\u00edas haber hecho que no muri\u00e9ramos. Oh Nzambi, tenemos una gran tristeza.<\/p>\n<p>Pueblo Cunas. Panam\u00e1<br \/>\nCanto m\u00e1gico para curar la locura (Fragmento) <\/p>\n<p>El curandero en un extremo del piso de plata, en un asiento de oro, en un asiento peque\u00f1o, est\u00e1 sentado mirando el lugar. <\/p>\n<p>El viento del norte se hace m\u00e1s fuerte; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. El viento del norte y el viento del sur est\u00e1n peleando; el curandero est\u00e1 mirando el lugar; \u00e9l es el curandero.\u00a0 Las olas del mar se est\u00e1n levantando con espuma; el curandero est\u00e1 mirando el lugar; \u00e9l es el curandero.\u00a0 Los olas del mar casi lo alcanzan; el curandero est\u00e1 mirando el lugar; \u00e9l es el curandero. Las olas del mar casi se han calmado; el curandero est\u00e1 mirando el lugar; \u00e9l es el curandero. Las olas del mar casi se han alisado; el curandero est\u00e1 mirando el lugar; \u00e9l es el curandero. La saliva de las olas del mar est\u00e1 salpicando; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. La saliva de las olas del mar est\u00e1 formando hilos; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. Las olas del mar est\u00e1n resplandeciendo con blancura, como la de la garza, las olas del mar est\u00e1n blanqueando; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. Los cocoteros del mar se est\u00e1n doblando por el viento; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. Las manzanas de los cocos del mar est\u00e1n brillando en el viento; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. Las manzanas de los cocos del mar est\u00e1n luciendo en el viento; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. Las puntas de los cocos est\u00e1n resonando por el viento; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. Las hojas secas de los cocoteros se est\u00e1n moviendo por el viento; el curandero est\u00e1 mirando el lugar. El sol le est\u00e1 oscureciendo la tierra, el curandero va a acostarse en la hamaca, las sogas de las hamacan est\u00e1n rechinando&#8230; <\/p>\n<p>Dos poes\u00edas esquimales\u00a0<br \/>\n1. El monte Koonak\u00a0<br \/>\n El gran monte Koonak all\u00e1 en el sur, yo lo veo. El gran monte Koonak all\u00e1 en el sur, lo contemplo. El luminoso resplandor all\u00e1 en el sur, estoy mirando. Tras el Koonak se extiende la misma luz que cubre el Koonak del lado del mar. Mira c\u00f3mo en el sur las nubes crecen y cambian; unas a otras se hacen bellas; mientras la cumbre est\u00e1 cubierta del lado del mar por cambiantes nubes, est\u00e1 cubierta del lado del mar unas a otras se hacen bellas. El oto\u00f1o viene sonado con el recio viento del norte. Rudamente todo lo abate con su enormidad. El mar amenaza con volcar mi kayak. Y ay, yo tiemblo, tiemblo, porque el viento y el mar\u00a0 me pueden enviar a lo profundo, al lado del fondo del mar lleno de conchas. Rara vez veo calma, las olas juegan conmigo, y yo tiemblo, tiemblo, pensando en la hora en que las gaviotas hambrientas picotear\u00e1n mi cuerpo.\u00a0 \u00a0<br \/>\nFiord en primavera\u00a0<br \/>\nYo iba en mi canoa iba en el mar remando suavemente en el fiord Ammassivik. Hab\u00eda hielo en el agua y en el agua un petrel, mov\u00edan la cabeza a un lado y al otro no me vio remando. De pronto s\u00f3lo se vio la cola despu\u00e9s nada. Se hundi\u00f3 pero no por m\u00ed: una gran cabeza sobre el agua la gran foca peluda cabeza enorme con enormes ojos, y bigotes, toda reluciente, chorreando agua, y la foca se me acerc\u00f3 despacio. \u00bfPor qu\u00e9 no la arpone\u00e9? \u00bfMe dio l\u00e1stima? \u00bfSer\u00eda por el d\u00eda, el d\u00eda de primavera, y la foca jugando en el sol como yo?\u00a0  <\/p>\n<p>Galas. \u00c1frica.\u00a0<br \/>\nOraci\u00f3n\u00a0 \u00a0<br \/>\nDios de la tierra, mi Se\u00f1or, t\u00fa est\u00e1s por encima de m\u00ed, yo estoy debajo de ti. Si la desgracia cae sobre m\u00ed, si los \u00e1rboles me ocultan el sol, aparta de m\u00ed la desdicha, Se\u00f1or, s\u00e9 mi sombra protectora. Suplic\u00e1ndote paso el d\u00eda, suplic\u00e1ndote paso la noche. Cuando la luna se levanta lejos, no me abandones. Cuando yo me levanto no te abandono. Aparta de m\u00ed el peligro. Dios, mi Se\u00f1or, Sol de treinta rayos, si el enemigo se me acerca, no dejes que mate a tu gusano de la tierra, ap\u00e1rtalo. Igual que nosotros vemos a un gusano: si se nos antoja lo aplastamos, si se nos antoja lo dejamos con vida: igual como nosotros aplastamos un gusano del suelo, as\u00ed, si se te antoja, vi\u00e9ndonos en tierra, apl\u00e1stanos. Yo, cuando veo a uno o dos hombres, vi\u00e9ndolos con los ojos los conozco; t\u00fa, aunque no ves con ojos, ves en ti mismo. Un hombre malvado ha arrojado a todo los hombres de su casa, ha dispersado a los hijos y a la madre como gallinas. El enemigo malvado ha arrancado a los ni\u00f1os de la mano de la madre y los ha matado. Todo esto t\u00fa lo has permitido. \u00bfPor qu\u00e9 has hechos esto? T\u00fa lo sabes. T\u00fa has hecho crecer los cereales. Los has puestos delante de nuestros ojos: el hambriento se consolaba vi\u00e9ndolos. Cuando el trigo estaba en flor has enviado las langostas y los insectos, los saltamontes, los pichones. Todo esto ha venido de tu mano. T\u00fa eres quien lo ha hecho. \u00bfPor qu\u00e9 los has hecho? T\u00fa lo sabes. Mi Se\u00f1or, perdona a los hombres que te ruegan. Como el propietario del grano ata a quien roba su grano, as\u00ed \u00e1tanos, mi Se\u00f1or. Si has atado a aquel que t\u00fa amas, desata a aquel que t\u00fa amas. As\u00ed me amas, des\u00e1tame a m\u00ed que te suplico de coraz\u00f3n. Si no clamo a ti de coraz\u00f3n, no me escuchas. Si grito de coraz\u00f3n, t\u00fa lo sabes, t\u00fa me escuchas. <\/p>\n<p>Oraci\u00f3n <\/p>\n<p>\u00a1\u00d3yenos, antiqu\u00edsimo Dios, t\u00fa que tienes orejas! \u00a1M\u00edranos, antiqu\u00edsimo Dios, t\u00fa que tiene ojos! \u00a1Cob\u00edjanos, antiqu\u00edsimo Dios, t\u00fa que tienes manos! Si amas los bellos caballos, t\u00f3malos. \u00d3yenos, Dios. <\/p>\n<p>Pueblo guaran\u00ed <\/p>\n<p> Oraci\u00f3n matutina al Creador <\/p>\n<p>\u00a1Oh, verdadero Padre \u00d1amand\u00fa, el Primero! En tu tierra el \u00d1amand\u00fa de coraz\u00f3n grande (el sol) se est\u00e1 levantando con el reflejo de su divina sabidur\u00eda. Y porque t\u00fa dispusiste que aquellos a los que prove\u00edste\u00a0 de arcos nos irgui\u00e9semos, es que volvemos a erguirnos. Y por eso, palabras indestructibles, que jam\u00e1s, en ning\u00fan tiempo, se debilitar\u00e1n, nosotros, unos pocos hu\u00e9rfanos del para\u00edso, volvemos a pronunciar al levantarnos. Por eso s\u00e9anos permitido levantarnos repetidas veces, \u00a1Oh, verdadero Padre \u00d1amand\u00fa, el Primero! <\/p>\n<p>Sioux. Am\u00e9rica del norte<br \/>\nLa canci\u00f3n del oso<br \/>\n\u00a0<br \/>\n Mi zarpa es sagrada, todas las cosas son sagradas. <\/p>\n<p>Padre, p\u00edntame la tierra en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Padre, p\u00edntame la tierra en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Padre, p\u00edntame la tierra en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Una naci\u00f3n yo voy a transformar.<\/p>\n<p>Una naci\u00f3n de hombres yo har\u00e9 sagrada.<\/p>\n<p>Padre, p\u00edntame la tierra en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Miskitos. Nicaragua.\u00a0<br \/>\nCarta a la amada\u00a0<br \/>\nYo soy m\u00e1s alto que el cocotero porque mis ojos alcanzan sus palmas y aun las aves que el cocotero quisiera atrapar. Yo soy m\u00e1s largo que el r\u00edo Waki porque oigo el lejano rumor del mar o cerrando los ojos reconstruyo su playa brillante. Yo tengo m\u00e1s pecho que la leona de Alamikamba porque mi dolor escrito llega m\u00e1s all\u00e1 de su rugido hasta las manos de mi muchacha en Bilwaskarma. Muchacha, estoy triste por ti. Recuerdo el olor de tu piel. Quisiera recostar mi cabeza en tu regazo, pero estoy solo, recostado bajo un \u00e1rbol, oyendo \u00fanicamente el ruido del mar. El oleaje revienta mar afuera: pero no oigo tu voz.<\/p>\n<p>Negritos. Malaya.\u00a0 \u00a0<br \/>\nEl jengibre\u00a0<br \/>\nSu tallo se dobla al brotar las hojas, se dobla hasta las ra\u00edces y se mece, se dobla y se mece de muchos modos, sus hojas se frotan y se hacen suaves, en la escarpada Inas se agita, en la escarpada Inas que es nuestra casa. Se agita con la brisa leve, se agita en la niebla, se agita en la bruma, se agitan sus reto\u00f1os, se agitan en la bruma de las monta\u00f1as, se agitan en la brisa leve, se mecen y mecen en las monta\u00f1as, monta\u00f1as de Beching, monta\u00f1as de Inas, monta\u00f1as de Malau, monta\u00f1as de Kuwi, monta\u00f1as de Mantan, monta\u00f1as de Lumu, en todas las monta\u00f1as que son nuestra casa.\u00a0 \u00a0<br \/>\nPigmeos. \u00c1frica.\u00a0 \u00a0<br \/>\n La noche est\u00e1 oscura en el cielo negro, hemos dejado la aldea de nuestros padres, el Creador est\u00e1 airado con nosotros. \u00a1Estrellas resplandecientes de la noche blanca, luna que brilla all\u00e1 arriba, atravesando el bosque con tus p\u00e1lidos rayos, estrellas, amigas de los esp\u00edritus blancos, luna, su protectora! Dios nos ha abandonado. El creador del sol no nos da vida. Oh p\u00e1lida luna, el creador del sol no nos da vida. Esp\u00edritus del bosque, espectros de la noche, que durante el claro d\u00eda, como el murci\u00e9lago que chupa la sangre de los hombres, est\u00e1n colgados de las paredes resbaladizas de las grandes cavernas, detr\u00e1s del musgo verde, detr\u00e1s de las grandes piedras blancas. Dinos: qui\u00e9n los ha visto, a los espectros de la noche, dinos: qui\u00e9n los ha visto.\u00a0<br \/>\nEl elefante\u00a0 \u00a0<br \/>\nEn el bosque lloroso, bajo el viento de la tarde, la noche, toda negra, se ha acostado contenta. En el cielo las estrellas han huido temblando, luci\u00e9rnagas que brillan vagamente y se apagan; arriba la luna est\u00e1 oscura, su luz blanca apagada. Los esp\u00edritus andan\u00a0 dando vueltas. \u00a1Cazador de elefantes, toma tu arco! \u00a1Cazador de elefantes, toma tu arco! El \u00e1rbol duerme en el bosque medroso, las hojas est\u00e1n muertas, los monos han cerrado los ojos, colgados de las ramas\u00a0 all\u00e1 arriba. Los ant\u00edlopes se deslizan con pasos silenciosos, comen la hierba fresca, aguzan atentamente los o\u00eddos, levantan la cabeza y escuchan asustados. La cigarra se calla, detiene su canto rechinante. \u00a1Cazador de elegantes, toma tu arco! \u00a1Cazador de elefantes, toma tu arco!\u00a0 En el bosque azotado por la gran lluvia, pap\u00e1 elefante camina pesadamente, baou, baou, sin cuidado y sin miedo, seguro de su fuerza, pap\u00e1 elefante a quien nadie puede vencer; entre los \u00e1rboles quebrados se para, y sigue otra vez. Come, ruge, bota los palos y busca a su hembra. Pap\u00e1 elefante, se te oy\u00f3 desde lejos. \u00a1Cazador de elefantes, toma tu arco! \u00a1Cazador de elefantes, toma tu arco!\u00a0 En el bosque donde nadie pasa sino t\u00fa, cazador, ten valor, salta y camina, all\u00ed tienes carne, el gran trozo de carne, la carne que camina como una loma, la carne que alegra el coraz\u00f3n, la carne que se va a asar en el fuego, la carne en la que se entierran los dientes, la rica carne roja y la sangre que se bebe humeante. \u00a1Cazador de elefantes, toma tu arco! \u00a1Cazador de elefantes, toma tu arco!<br \/>\nYamanes. Tierra del Fuego<br \/>\n Lamento\u00a0 Mi padre, \u00bfpor qu\u00e9 me ha castigado \u00c9L,\u00a0 all\u00e1 en lo alto? Lamento Mi padre de arriba est\u00e1 irritado conmigo \u00a1ay! S\u00ed, el Matador de la monta\u00f1a est\u00e1 irritado \u00a1ay!<\/p>\n<p>Canto de j\u00fabilo<\/p>\n<p>(Sin sentido o significado conceptual) Ja ma la Ja ma la Ja ma la. O la la la la la la la la la.<\/p>\n<p>Yaquis. M\u00e9xico.<br \/>\nVenadito de flores, ya vienes a jugar en esta agua de flores. All\u00e1 lejos, en la Tierra Florida, en el patio florido, est\u00e1s jugando en un agua de flores. Venadito tierno de flores, ya vienes a jugar en el agua de flores.\u00a0 Venadito de flores, bajo la flor de la cholla te pares a frotar tus cuernos, encorvado y volteando tus cuernos para frotarlos.\u00a0 Y all\u00e1 lejos, en la Tierra Florida, debajo del Amanecer, bajo otra flor de cholla te paras a frotar tus cuernos; venadito de flores, bajo la flor de la cholla te paras\u00a0 encorvando y volteando tus cuernos para frotarlos. \u00bfAd\u00f3nde es que silbas t\u00fa, palo seco? All\u00ed est\u00e1s silbando t\u00fa, palo seco.\u00a0 All\u00e1 lejos, en la Tierra Florida, en medio del monte, all\u00e1 lejos, en aquel lugar, est\u00e1s silbando, palo viejo seco. All\u00e1 est\u00e1s silbando, palo viejo seco.\u00a0 Cuando viene la fresca noche,\u00a0 te levantas de la rama de mesquite, p\u00e1jaro negro. Y all\u00e1 lejos, en la Tierra Florida, debajo del Amanecer, all\u00e1 lejos, en aquel lugar, te levantas de una rama de mesquite, p\u00e1jaro negro. Parecen venir hacia ac\u00e1, las palomitas del monte, las tres cabecitas gris mene\u00e1ndose r\u00e1pidas, caminando hacia el agua de flores, luego las tres cabecitas grises se alejan juntas caminando lentamente. Y all\u00e1 lejos, en la Tierra Florida, debajo del Amanecer, van tres cabecitas grises mene\u00e1ndose, hacia el agua de flores, y luego juntas, alej\u00e1ndose lentamente. En verano viene las lluvias y nace la hierba. Es la \u00e9poca en que el ciervo tiene cuernos nuevos. Corres delante de la tempestad de polvo, venado encantado, haciendo mucho ruido. El venado mira a una flor.<br \/>\nNavajos. Am\u00e9rica del Norte\u00a0<br \/>\nLa ardilla con su camisa est\u00e1 all\u00e1 de pie. La ardilla con su casa est\u00e1 all\u00e1 de pie. Esbelta, est\u00e1 all\u00e1 de pie; rayada, est\u00e1 all\u00e1 de pie. \u00a1La voz que embellece la tierra! La voz de arriba, la voz del trueno, entre las nubes negras, est\u00e1 sonando y sonando, la voz que embellece la tierra.\u00a0  \u00a1La voz que embellece la tierra! La voz de abajo, la voz de saltamontes entre las flores y la hierbas, est\u00e1 sonando y sonando la voz que embellece la tierra.\u00a0<br \/>\nOraci\u00f3n Dichosos pueda caminar. Dichoso con abundantes nubes negras pueda caminar. Dichoso con abundantes lluvias pueda caminar. Dichoso con abundantes plantas pueda caminar. Dichosos por un sendero de polen pueda caminar. Dichoso pueda caminar. Igual como fue en d\u00edas lejanos ahora pueda caminar. Todo sea bello delante de m\u00ed. Todo sea bello detr\u00e1s de m\u00ed. Todo sea bello debajo de m\u00ed. Todo sea bello arriba de m\u00ed. Todo sea bello alrededor de m\u00ed. En belleza esto termina. En belleza esto termina. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA POES\u00cdA DE LOS PUEBLOS. Poemas ancestrales de diversos pueblos. PRESENTACI\u00d3N\u00a0 &#8220;Toda mi vida canto, y canto como respiro&#8221;, le asegura un esquimal al explorador Knud Rasmussen. La poes\u00eda resopla en todos los ventisqueros de la vida cotidiana de los llamados pueblos primitivos. Para la diversidad de estas culturas la cadencia po\u00e9tica es tan indispensable como el aire. La poes\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[],"class_list":["post-1428","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-clasicos-y0-representativos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1428"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1428\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}