{"id":1422,"date":"2009-03-30T15:26:14","date_gmt":"2009-03-30T15:26:14","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1422"},"modified":"2009-03-30T15:26:14","modified_gmt":"2009-03-30T15:26:14","slug":"estados-de-consciencia-y-chamanismos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1422","title":{"rendered":"Estados de consciencia y chamanismos"},"content":{"rendered":"<p>Estados de consciencia y chamanismos<br \/>\nEstados de consciencia y chamanismos<br \/>\nConferencia impartida por el Dr. Josep M\u00aa Fericgla en el ciclo Els<br \/>\nxamanismes, en el Palacio Macaya de la Fundaci\u00f3 &#8220;La Caixa&#8221;, Barcelona, los<br \/>\nd\u00edas 17y 18 de noviembre del 2001.<br \/>\nEl texto trata de los estados de consciencia que caracterizan los procesos<br \/>\ncognitivos propios de los distintos sistemas cham\u00e1nicos.<\/p>\n<p>Dr. Josep M\u00aa Fericgla<br \/>\nSocietat d\u0092Etnopsicologia Aplicada i Estudis Cognitius<br \/>\nMGS-Universitat de Barcelona<\/p>\n<p>I.<\/p>\n<p>Para comenzar situando la important\u00edsima cuesti\u00f3n de la consciencia y los chamanismos voy a narrar la historia de la cient\u00edfica Catalina Modik. La inspiraci\u00f3n de esta historia me vino hace un tiempo escuchando una magn\u00edfica conferencia del fil\u00f3sofo alem\u00e1n Thomas Metzinger quien, seg\u00fan coment\u00f3, a su vez hab\u00eda recogido la historia de un fil\u00f3sofo australiano llamado Frank Jackson.<\/p>\n<p>\u00bfAlguien ha o\u00eddo hablar alguna vez de Catalina Modik? Tal vez no. La propia Catalina Modik es el elemento central de un experimento sobre el pensamiento que ayud\u00f3 bastante a aclarar algunos factores referidos a la consciencia.<\/p>\n<p>La historia de Catalina es la siguiente: es la biznieta del conocido te\u00f3rico de la m\u00fasica y compositor eslovaco Nitrovich Modik. Catalina sabe todo lo que posiblemente alguien puede saber sobre los sustratos f\u00edsicos y fisiol\u00f3gicos del sonido y de la audici\u00f3n humanas. La doctora Modik es la mejor neurocient\u00edfica del mundo especializada en fen\u00f3menos s\u00f3nicos y la mejor experta que la humanidad ha tenido dedicada a investigar la relaci\u00f3n entre el sonido y el cerebro.<\/p>\n<p>La primera premisa de este experimento sobre el funcionamiento del pensamiento humano es, pues, la propia Catalina. Pr\u00e1cticamente sabe todo lo que un cient\u00edfico puede saber sobre la dimensi\u00f3n neurol\u00f3gica y bioqu\u00edmica del proceso de escuchar y o\u00edr sonidos. De todas maneras, esta doctora nunca ha tenido la experiencia individual de percibir sonidos modulados.<\/p>\n<p>A causa de una sensibilidad extremadamente aguda y enfermiza, y a causa de cierta alergia infantil, esta cient\u00edfica eslovena ha tenido que pasar toda su vida encerrada en una gran c\u00e1mara insonorizada hacia el exterior y anecoica. Es decir, se trata de un espacio donde no entran ruidos del exterior y ning\u00fan sonido interior produce la m\u00ednima resonancia ni eco. Casi no hay ning\u00fan tipo de sonido y ninguna vibraci\u00f3n s\u00f3nica &#8211; vibraciones que s\u00ed llegan a los sordos- en esa especie de c\u00e1rcel. Catalina Modik curs\u00f3 todos sus estudios por Internet y gracias al elevado estatus econ\u00f3mico de su familia, pudo tener los mejores profesores que le hablan en voz baja y monotonal cuando la visitan en su espacio aislado de los sonidos del mundo. Sus colegas han adquirido el h\u00e1bito de escribirle o de visitarla pero, si van a su espacio anecoico, siempre hablan en voz baja y monotonal. Su ordenador tiene un interfase que traduce la informaci\u00f3n oral o musical en mensajes escritos y en im\u00e1genes. Resumiendo, Catalina Modik nunca experiment\u00f3 conscientemente ning\u00fan tipo de sonido m\u00e1s all\u00e1 del tono monocorde de sus profesores y tutores, y sus propios ruidos corporales. Probablemente recuerda en alguna parte de su inconsciente los sonidos que escuch\u00f3 estando en el claustro materno, sonidos con predominio de tonos graves y medios como han puesto de relieve las investigaciones del Dr. Tomatis.<\/p>\n<p>Ahora, planteamos la pregunta que nos interesa. Un buen d\u00eda Catalina Modik se cura de su grave alergia s\u00f3nica y sale de su c\u00e1mara insonorizada y anecoica. Lo primero que hace es dirigirse a una iglesia cercana para agradecer su curaci\u00f3n. Por primera vez en su vida, seg\u00fan recuerda, escucha los trinos de un gorri\u00f3n y oye los acordes iniciales de una pieza religiosa interpretada en el armonio de la iglesia y sumergida en la reverberaci\u00f3n propia de los templos religiosos. \u00bfAprende algo nuevo Catalina sobre el mundo? \u00bfObtiene alg\u00fan nuevo conocimiento sobre la realidad?<\/p>\n<p>Yo creo que a muchos de nosotros nos parece, intuitivamente, que en efecto Catalina aprender\u00e1 algo nuevo que no sab\u00eda antes y que, adem\u00e1s, esta adquisici\u00f3n de nuevos conocimientos ser\u00e1 inevitable. Ahora puede entender el estado mental \u0096o el tipo de consciencia\u0096 de otros seres humanos de los que hab\u00eda le\u00eddo textos describiendo sus experiencias emocionales y memor\u00edsticas al escuchar correr el ruido saltar\u00edn del agua de un riachuelo de monta\u00f1a o los primeros acordes del R\u00e9quiem de Mozart.<\/p>\n<p>Estas experiencias de sinergia sensorial y emocional no est\u00e1n al abasto del marco de referencia cient\u00edfico en que Catalina se mov\u00eda hasta el momento. Forman parte del mundo subjetivo de cada individuo. Ahora puede entender que el suave sonido del viento al atardecer puede ser vivido por alguien como de color p\u00farpura o la m\u00fasica de Rimsky-Korsakov de color rojo encendido.<\/p>\n<p>Pero, y aqu\u00ed est\u00e1 el n\u00facleo del asunto, si por un lado esto es verdad &#8211; Catalina ha aprendido algo nuevo del mundo al poder escuchar sonidos mel\u00f3dicos- cient\u00edficamente se trata de un hecho ininferible. Algo nuevo fue a incrementar la pantalla iluminada de su consciencia, algo que se activ\u00f3 gracias a una imagen s\u00f3nica que antes no estaba. De todo ello deriva una nueva construcci\u00f3n de la realidad a la que la teor\u00eda cient\u00edfica actual no puede acceder. En este sentido, por ejemplo, podemos analizar las constantes r\u00edtmicas, mel\u00f3dicas y musicales de toda la obra de Mozart, podemos introducir tales patrones musicales y num\u00e9ricos en un ordenador en el que se habr\u00e1 instalado un programa de an\u00e1lisis y simulaci\u00f3n. El aparato as\u00ed preparado tal vez podr\u00e1 reconocer una nueva melod\u00eda de Mozart que antes no hubiera sido introducida en su base de sonidos pero nunca producir\u00e1 una nueva sinfon\u00eda mozartiana que nos haga temblar de emoci\u00f3n, como sucede a muchas personas al escuchar, por ejemplo, el movimiento Lacrimosa del R\u00e9quiem de este compositor universal.<\/p>\n<p>Esta misma situaci\u00f3n es la que acontece con los chamanismos. En esencia, hay un vac\u00edo en la visi\u00f3n naturalista del mundo y es justo en esta laguna donde se sit\u00faa el fen\u00f3meno de los chamanismos. El marco epistemol\u00f3gico del conocimiento cient\u00edfico es insuficiente para alcanzar un determinado \u00e1mbito de la realidad subyacente a ello. Hay cosas que solamente se pueden conocer a trav\u00e9s de una experiencia subjetiva. \u00bfQu\u00e9 es un abrazo c\u00e1lido? \u00bfC\u00f3mo se siente un adulto inmediatamente despu\u00e9s de experimentar un gran cielo abierto de color azul claro o un ni\u00f1o tras escuchar la voz recia y tranquila del padre diciendo &#8220;todo est\u00e1 bien&#8230;&#8221;?<\/p>\n<p>Si resulta que es verdad que Catalina Modik, la mejor cient\u00edfica que jam\u00e1s ha habido en el mundo especializada en la estructura biof\u00edsica del sonido, realmente acumula nuevos conocimientos al poder escuchar, resulta que hay algo que solo se puede saber a trav\u00e9s de una experiencia consciente subjetiva y que no se puede formular desde la perspectiva objetiva de una tercera persona.<\/p>\n<p>Hay realidades que no se pueden conocer a trav\u00e9s de la teor\u00eda cient\u00edfica externa. Creo que en esto estaremos todos de acuerdo. De hecho, la teor\u00eda de sistemas ha puesto de relieve que el proceso de alumbramiento del mundo camina en sentido contrario: no es que vayamos con una linterna iluminando algo oscuro pero preexistente, sino que nada existe fuera de la luz de la linterna. Dicho de otro modo: cada ser vivo construye el mundo en el que existe a partir de su propio territorio cognitivo. Por tanto, la ciencia crea un mundo hecho a su medida y no puede conocer aquello que pertenece al mundo creado desde la intuici\u00f3n o desde las emociones. Esto, por supuesto, no quita ning\u00fan valor al magn\u00edfico edificio que hemos construido gracias a la acumulaci\u00f3n de conocimiento cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Este experimento sobre el pensamiento muestra muchos aspectos importantes del problema de la conciencia referida al \u00e1mbito de los chamanismos. La naturaleza de la consciencia es uno de los mayores problemas que se plantean las ciencias neurol\u00f3gica y humanas al inicio del tercer milenio. Probablemente, el siglo que est\u00e1 naciendo ser\u00e1 la Era del cerebro y la mente.<\/p>\n<p>Un primer grupo de problemas que hoy nos interesan aqu\u00ed es el conjunto de interrogantes de car\u00e1cter epistemol\u00f3gico que plantea el tema del conocimiento. \u00bfQu\u00e9 es el conocimiento? \u00bfEs objetivo o es conocimiento subjetivo? \u00bfQu\u00e9 significa tener conocimiento de la consciencia desde la perspectiva de la primera persona (de la experiencia subjetiva)? \u00bfQu\u00e9 aporta a nuestra investigaci\u00f3n sobre los estados de consciencia en los chamanes el funcionamiento estructural o las correlaciones neurol\u00f3gicas de la conciencia desde la perspectiva de una tercera persona (desde la \u00f3ptica cient\u00edfica)? \u00bfAclara realmente algo o se trata de un conocimiento descartable?<\/p>\n<p>Como dijo la gran representante del misticismo ext\u00e1tico cl\u00e1sico, Sta. Teresa de Jes\u00fas: &#8220;El entendimiento, si entiende, no entiende c\u00f3mo entiende; al menos no puede comprender nada de lo que entiende; a m\u00ed no me parece que entiende, porque (como digo) no se entiende; yo no acabo de entender eso&#8221; (Sta. TERESA DE JES\u00daS, Obras completas, BAC, Madrid, 1974). Es probable que esta reflexi\u00f3n sobre el misterio de no entender el propio entendimiento ser\u00eda defendida por muchos humildes chamanes tradicionales.<\/p>\n<p>Es imposible saber todo lo que implica un estado de consciencia cham\u00e1nica si no se es cham\u00e1n y para ello, en principio, el sujeto debe haberse socializado en un marco cultural cham\u00e1nico. Cuando un individuo reconoce todo el territorio cognitivo de lo que denominamos &#8220;chamanismo&#8221; y vive y reacciona seg\u00fan \u00e9l es que, simplemente, es un cham\u00e1n. Si un ser vivo, percibe y siente completamente y act\u00faa como hacen los gatos persas, es que&#8230; es un gato persa.<\/p>\n<p>As\u00ed que ahora vamos a dar un paso atr\u00e1s y a penetrar en otro de los grandes problemas que plantea nuestra investigaci\u00f3n y que, con excesiva frecuencia, se deja de lado incluso en textos especializados \u00bfQui\u00e9n es cham\u00e1n? \u00bfExiste este fen\u00f3meno que denominamos chamanismo? Si es as\u00ed \u00bfqu\u00e9 caracter\u00edsticas tiene desde el punto de vista de la tercera persona? \u00bfQu\u00e9 conocimiento subjetivo tiene el cham\u00e1n que lo distingue del que no lo es? En la actualidad no se habla de inferioridad racial por la temible acusaci\u00f3n de racismo que puede recaer sobre quien afirme que hay jerarqu\u00edas entre razas. Incluso hay reputados genetistas que proponen la existencia de una sola raza humana con adaptaciones locales. Pero suele darse por hecho, incluso entre antrop\u00f3logos, que los sistemas de conocimiento propios de los pueblos tradicionales son inadecuados para el mundo moderno y su racionalidad cient\u00edfica como modelo ideal: hay racismo cognitivo. Una actitud semejante ser\u00eda la de Catalina Modik si jam\u00e1s aceptara que la experiencia subjetiva va a proporcionarle un nuevo conocimiento sobre el sonido modulado y, por ello, no quisiera salir de la c\u00e1mara anecoica. La actitud de menospreciar las epistemolog\u00edas tradicionales, m\u00e1s basadas en la experiencia subjetiva que en la \u00f3ptica de tercera persona, conlleva una simplificaci\u00f3n de la realidad emp\u00edrica y, por tanto, una falsificaci\u00f3n o un sesgo en el conocimiento sobre ello.<\/p>\n<p>Yo defiendo, ya de entrada, que no existe realidad etnogr\u00e1fica alguna bajo esta traidora denominaci\u00f3n gen\u00e9rica de chamanismo. Esta concepci\u00f3n fue impulsada por M. Eliade en su intento de crear grandes clasificaciones integradoras (por otro lado, algo com\u00fan en los cient\u00edficos de mediado siglo XX). Lo que en realidad muestra la literatura etnogr\u00e1fica es una enorme pluralidad de formas de acci\u00f3n, distintas seg\u00fan cada patr\u00f3n cultural, que la cosmovisi\u00f3n occidental ha unificado al coste de simplificarlo. Con ello ha creado una figura inexistente \u0096la del cham\u00e1n est\u00e1ndar\u0096 pero operable para cierto pensamiento cient\u00edfico. Cabe entender este proceso de reducci\u00f3n unificadora como la proyecci\u00f3n de un pensamiento tremendamente simple en lo que se refiere a la \u00f3ptica subjetiva, sin que ello pueda tener correspondencia con una etnograf\u00eda objetiva alguna. De ah\u00ed mi permanente inter\u00e9s en hablar en plural: los chamanismos.<\/p>\n<p>Con todo lo anterior, podemos plantearnos ahora un interrogante m\u00e1s preciso: \u00bfcu\u00e1l es el punto central que nos ha de permitir resolver los problemas de definici\u00f3n de los chamanismos? El punto central de la naturaleza del cham\u00e1n son los estados de consciencia que le permiten actuar como tal, las experiencias subjetivas que van constituyendo su territorio cognitivo. No se trata de un \u00fanico estado de consciencia modificado el factor que define los chamanes \u0096el famoso \u00e9xtasis arcaico de M. Eliade\u0096 sino diversas calidades de la consciencia que generan cada uno de los chamanismos particulares y que solo tal vez tienen algunos puntos en com\u00fan entre ellos. Esto es lo que voy a tratar de analizar a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II.<\/p>\n<p>Como verifica tajantemente la teor\u00eda de sistemas: cada ser vivo es lo que hace. Punto. Lo dem\u00e1s son fantas\u00edas humanas. Un individuo que sea denominado cham\u00e1n \u0096o su equivalente en las diversas lenguas de los m\u00faltiples pueblos cham\u00e1nicos\u0096 lo es por lo que hace. Este hecho pone sobre la mesa un profundo problema de definici\u00f3n que, de ser tomado en serio como se merece, hundir\u00eda parte del actual mercado de creencias en que hemos convertido nuestro mundo y todo el neochamanismo cr\u00e9dulo y comercial. Si cada ser vivo es lo que hace, y los denominados chamanes y chamanas de diversas culturas hacen cosas distintas \u00bfes leg\u00edtimo encajarlos bajo una misma categor\u00eda? Nos acercamos de nuevo al problema de la falsificadora simplificaci\u00f3n desde otra ventana.<\/p>\n<p>Voy a mencionar algunos ejemplos de terminolog\u00eda usada al respecto a t\u00edtulo de muy r\u00e1pida ilustraci\u00f3n. En brasile\u00f1o, el t\u00e9rmino gen\u00e9rico utilizado para designar al cham\u00e1n es pay\u00e9 y el chamanismo, payelan\u00e7a. Pay\u00e9 viene a significar &#8220;el que sabe&#8221; en concreto. nada de abstracciones fantasiosas. Entre los yanoama de la Amazon\u00eda venezolana (m\u00e1s conocidos por la deformaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica yanomamis), la categor\u00eda para cham\u00e1n es chapori o hekur\u00e1. Hekur\u00e1 tambi\u00e9n significa esp\u00edritu en el sentido de espectro. Los yanoama hablan del hekur\u00e1 del tuc\u00e1n, del hekur\u00e1 del loro, del mono&#8230; As\u00ed, lo que este pueblo concibe bajo el t\u00e9rmino que suele traducirse por cham\u00e1n es alguien con un fuerte esp\u00edritu que puede actuar bajo el efecto de los potentes psicotropos que consumen \u0096en especial semillas tostadas y pulverizadas de ep\u00e9na ricas en triptaminas\u0096, con cierta independencia de su sabidur\u00eda. En quechua colombiano el t\u00e9rmino para cham\u00e1n es t\u00e1ita, palabra de dulce pronunciaci\u00f3n y cuyo sentido es &#8220;padre bueno&#8221;. Entre los quechua se asocia la naturaleza del chamanismo a una cierta bondad protectora y paterna que puede curar actuando bajo los efectos psicoactivos del yag\u00e9, (t\u00e9rmino local para referirse a la p\u00f3cima que m\u00e1s gen\u00e9ricamente se conoce como ayahuasca). Entre los kwak\u00edutl de la costa NO del Canad\u00e1 se habla de los p\u00aajal\u00e1 t\u00e9rmino que literalmente significa &#8220;el que arregla aquello que est\u00e1 mal&#8221;. Los kwak\u00edutl hacen una gran diferencia entre el p\u00aajal\u00e1 y el curandero: \u00e9ste cura el cuerpo con plantas y el p\u00aajal\u00e1 cura el cuerpo y el alma usando su propia energ\u00eda espiritual e inspirada. Estos chamanes de la costa NO de Canad\u00e1 no toman psicotropos ni buscan la explosi\u00f3n ext\u00e1tica, sino que est\u00e1n muy ligados a su entorno inmediato, incluso al silencio. Conciben el poder de los p\u00aajal\u00e1 como de origen sobrenatural y lo consiguen haciendo largas y repetidas meditaciones en el bosque donde se quedan por d\u00edas en soledad buscando la inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta diversidad de funciones, de t\u00e9rminos y, por tanto, de \u00e1mbitos de realidad sobre la que dicen actuar tal diversidad de chamanes se da incluso dentro de un mismo grupo \u00e9tnico. Para citar un solo ejemplo y que el bot\u00f3n valga de muestra: los araucanos o mapuches chilenos distinguen entre diversos tipos de acci\u00f3n cham\u00e1nica. Entre ellos, la persona especialista en tratar con el mundo de la alteridad es denominada machi, sea hombre o mujer (y, a diferencia de la mayor\u00eda de otras etnias sudamericanas, suele haber mayor\u00eda de mujeres). Los araucanos distinguen entre varios tipos de machi sanadores que \u0096seg\u00fan los trabajos cl\u00e1sicos de Alfred Metraux\u0096 denominan wilel, inaimawe, ramt\u00fa y kupolawe. Esta variedad de chamanas alberga tanta diferencia como la que pueda haber entre un micro-cirujano especialista en operaciones de pr\u00f3stata, para el cual la idea mecanicista del mundo es la \u00fanica v\u00e1lida, y un psicoanalista lacaniano quien defiende que las palabras no dicen lo que parece que dicen sino que hay que escuchar lo que ocultan y que dicen sin decirlo porque la censura y los lapsus linguae&#8230; Ambos son denominados, en nuestras sociedades, terapeutas pero los distancia un abismo. Por otro lado, hay machis araucanos que espec\u00edficamente tienen la capacidad de hablar con los esp\u00edritus y son denominados dengulfe, t\u00e9rmino que suele traducirse por &#8220;adivino&#8221; aunque deng\u00fan corresponde al verbo hablar, por tanto ser\u00edan &#8220;habladores&#8221;. Otras machi tienen la capacidad de interpretar los sue\u00f1os, son las peumantufe. Est\u00e1n tambi\u00e9n los machis o chamanes mujer que tienen la facultad de descubrir objetos robados o perdidos a trav\u00e9s de sus sue\u00f1os, se conocen como pelon. Antiguamente exist\u00edan aun otra categor\u00eda de machi, la witantufe cuya virtud consist\u00eda en expresarse haciendo movimientos casi imperceptibles. Adem\u00e1s de esta riqueza de funciones y de actividades, entre los araucanos se habla gen\u00e9ricamente de los o las lliva y vate, seg\u00fan sea de acentuado el don especial que tenga cada machi de sagacidad, lucidez y observaci\u00f3n. (LEIVA, Arturo, &#8220;El chamanismo y la medicina entre los araucanos&#8221;, en Los esp\u00edritus aliados, Abya Yala, Quito, 2000) .<\/p>\n<p>As\u00ed pues, volviendo a la pregunta del inicio: si cada uno de estos especialistas araucanos hace cosas distintas \u00bfse trata realmente de lo que nosotros unificamos con cham\u00e1n? \u00bfOperan en el mismo territorio cognitivo? \u00bfCu\u00e1nto de objetivo hay en ello?<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esta rica variedad de \u00e1mbitos de acci\u00f3n cham\u00e1nica que aqu\u00ed he resumido se descubre observando solamente el continente Sudamericano, cuyas culturas, como es algo ya sabido, tienen unas profundas ra\u00edces comunes. Si desviamos la mirada y observamos lo que sucede en las tradiciones africanas de trance y posesi\u00f3n, en los chamanismos europeos que sobrevivieron hasta la \u00e9poca contempor\u00e1nea \u0096por ejemplo, las meigas gallegas\u0096, en el profundo mundo celta, en las tradiciones cham\u00e1nico musicales australianas, en los pueblos del Pac\u00edfico oriental y un largo y etnogr\u00e1fico etc\u00e9tera&#8230; descubriremos territorios cognitivos que tal vez dif\u00edcilmente se reconocer\u00edan entre ellos como formando parte de una actividad \u00fanica: el chamanismo en singular.<\/p>\n<p>III.<\/p>\n<p>Los seres humanos tenemos la necesidad b\u00e1sica de habitar en un mundo con sentido. Necesitamos vivir en un mundo al que podamos atribuir alg\u00fan significado; sentido que, adem\u00e1s, creamos poder entender. Cada cultura provee de este sentido de la vida a los individuos socializados bajo su tutela, y esto es universal aunque el sentido final var\u00ede en gran medida para unos y otros. En ciertos pueblos el fin existencial m\u00e1s anhelado consiste en reproducir fielmente los profundos valores religiosos heredados de los ancestros, mientras que para otros pueblos el sentido de la vida consiste, justamente, en consumir y pretender cambiar lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Este hecho se denomina la b\u00fasqueda del modelo ideal de vida y act\u00faa al margen de lo que el etn\u00f3grafo pueda observar emp\u00edricamente.<\/p>\n<p>Hay algunas realidades situadas en el l\u00edmite de la capacidad humana de vivir con sentido y que la cultura no puede explicar de forma completamente satisfactoria. Alguna de estas realidades liminares son la muerte, el origen de la vida, el sentido del dolor y el amor. De ah\u00ed que cada cultura necesite articular estos l\u00edmites de la experiencia humana de forma satisfactoria y, generalmente, lo hace situ\u00e1ndolos en el centro de sus propios valores. La idea que cada pueblo tiene del tiempo, de la muerte \u0096o de lo misterioso\u0096 y de las emociones son el eje central sobre el que se construye el resto de su cosmovisi\u00f3n. Todo ello queda reflejado, y a la vez es generado, en los tipos de consciencia que cada cultura selecciona como principales y \u00fatiles. En este sentido, el hecho de que las culturas tradicionales en proceso de desaparici\u00f3n pongan un \u00e9nfasis muy especial en mantener vivas las t\u00e9cnicas y los valores asociados al chamanismo (s\u00edmbolos, c\u00e1nticos, territorios sagrados) pone de relieve la crucial importancia de este fen\u00f3meno: el chamanismo fue el primer intento organizado de la humanidad para dar sentido a la existencia y para dar respuesta a los grandes interrogantes sobre la vida, el dolor y la muerte.<\/p>\n<p>Para poner un ejemplo de ello voy a seguir con las machi o chamanas araucanas. Entre ellas se conoce como Rewe o Canelo sagrado, el poste sagrado usado por el cham\u00e1n para entonar plegarias y llegar al estado ext\u00e1tico que caracteriza su praxis. Los chamanes son los \u00fanicos que tienen autorizaci\u00f3n para plantar y manipular este palo. Al mismo tiempo, en cada pueblo araucano se identifica este palo sagrado de canelo con la unidad pol\u00edtica y territorial, y con el punto donde interact\u00faa lo sobrenatural con la solidaridad social de la comunidad.<\/p>\n<p>Partiendo de todo lo anterior se debe admitir que los diversos chamanismos son diversas formas de conocimiento que permiten organizar la realidad de determinada manera y no de otra, lo que equivale a crearla. No entrar\u00e9 a discutir en este contexto si, como forma de acci\u00f3n positivista, el chamanismo se trata de algo eficaz en el sentido que entendemos nosotros por ello, o no.<\/p>\n<p>No obstante, unificar o discriminar la realidad ps\u00edquica de la realidad material es tan delicado como tratar de delimitar lo subjetivo de lo objetivo. Si bien para la mayor\u00eda de occidentales postindustrializados parece existir una frontera clara entre la realidad ps\u00edquica y la material \u0096esto que hay frente a m\u00ed es una mesa de metal; lo que les narro es mi sue\u00f1o de esta noche\u0096 para otras muchas culturas esta frontera es simplemente inexistente. El estado de la consciencia o estilo de procesar la realidad que predomina en un momento determinado es el factor que delimita la parte de la realidad en que el sujeto se mueve: pero son habitaciones de la misma casa, no casas distintas aunque nuestra forma de expresi\u00f3n incite a entender lo contrario.<\/p>\n<p>En este sentido, cada cultura delimita, alimenta, se reproduce y se orienta en el tiempo a partir de determinados estados de consciencia. Y aqu\u00ed aparece la gran pregunta que nos ata\u00f1e \u00bfC\u00f3mo se puede organizar la realidad objetiva a partir de la subjetividad, a partir de las emociones y de los estados de consciencia como hacen los chamanes? \u00bfQu\u00e9 camino sigue la subjetividad para conformarse en objetividad (si es que es as\u00ed)?<\/p>\n<p>El abuelo Oscar Rom\u00e1n, cham\u00e1n uitoto de la gente en\u00f3kayi, que habita en la comunidad de Araracuara en el curso medio del r\u00edo Caquet\u00e1, Colombia, afirma que hay cinco enfermedades tenebrosas que impiden aprender a saber y aprender a vivir y que, por tanto, son el origen de todas las dem\u00e1s enfermedades conocidas. Este anciano insiste en la necesidad de que los chamanes se cuiden de ellas para que no les afecte la existencia y no contaminen a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Estas enfermedades b\u00e1sicas, seg\u00fan el cham\u00e1n uitoto, son: el miedo, la rabia, la pereza, la tristeza y la envidia. Oscar Rom\u00e1n afirma que estas fuerzas de anormalidad existen en el universo y que pueden afectar el cuerpo en cualquier momento, pudiendo contagiar a otros voluntaria o involuntariamente hasta la epidemia. (TORRES, William. &#8220;Chamanismo: est\u00e9tica de existencia&#8221;, Visi\u00f3n Cham\u00e1nica, n\u00fam. 2, p\u00e1g. 55, Santa Fe de Bogot\u00e1, Colombia, 2000). De ellas nacen todas las dem\u00e1s enfermedades.<\/p>\n<p>Estas realidades de l\u00edmites indefinibles y de din\u00e1mica procesual abierta constituyen, justamente, el campo de acci\u00f3n espec\u00edfico de los chamanismos. En esta ancestral forma de actuar y de ser es donde mejor se observa la relaci\u00f3n entre las emociones, la consciencia y el mundo en que habita cada ser humano. Esta misma relaci\u00f3n se halla de forma mucho m\u00e1s evolucionada en el budismo y, de forma concreta, en el libro sagrado del confucionismo, el Tao Te King. Tambi\u00e9n cabe recordar que la compleja t\u00e9cnica oracular conocida como el libro del I ching es una de las cristalizaciones m\u00e1s elaboradas del chamanismo oriental: el I Ching solo puede entenderse desde una cosmovisi\u00f3n en que cada funci\u00f3n est\u00e1 completamente abierta y en relaci\u00f3n con todas las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Quisiera ilustrar con alg\u00fan ejemplo extra\u00eddo de nuestras sociedades esta correlaci\u00f3n que est\u00e1 hundiendo en el descr\u00e9dito al materialismo cl\u00e1sico. As\u00ed, cabe recordar las profundas relaciones que se est\u00e1n descubriendo entre el c\u00e1ncer y sistema endocrino (donde reside el centro biol\u00f3gico de las emociones); entre el estr\u00e9s, las depresiones emocionales y el sistema inmunitario (a m\u00e1s estr\u00e9s, menor eficacia inmunol\u00f3gica); entre las alergias f\u00edsicas, hasta ahora atribuidas gen\u00e9ricamente al polen y las fobias y miedos primarios, o entre los f\u00e1rmacos placebo y las curaciones atribuidas al presunto efecto del f\u00e1rmaco ingerido. As\u00ed, estudios realizados en la Universidad de Harvard demostraron que con el uso de placebos se pod\u00eda erradicar el asma y la tos compulsiva al 40% de los pacientes que lo sufr\u00edan, y otra ilustraci\u00f3n colectiva es la famosa correlaci\u00f3n observada en la II Guerra Mundial: los soldados heridos y alejados del frente b\u00e9lico mejoran m\u00e1s r\u00e1pido o quedan estancados en sus procesos terap\u00e9uticos seg\u00fan si su bando avanza o retrocede en la contienda b\u00e9lica. Todo ello pone de relieve c\u00f3mo la mente, desde su vertiente inconsciente y emocional, regula procesos som\u00e1ticos b\u00e1sicos. Estas verificaciones emp\u00edricas se constituyen en argumentos a favor de una objetividad de la acci\u00f3n del cham\u00e1n en aquellas personas que \u0096usando la terminolog\u00eda de Rupert Sheldrake cuyos trabajos son muy adecuados para nuestro campo de investigaci\u00f3n\u0096 comparten con \u00e9l el campo de resonancia m\u00f3rfica que constituye la cultura y las experiencias estructurantes que cada cultura provee a los sujetos que viven de acuerdo a ella (interesante ver SHELDRAKE, Rupert, xxx).<\/p>\n<p>Es en este sentido, pues, que los estudios de antropolog\u00eda del chamanismo lejos de tratarse de un \u00e1mbito secundario se erigen en punta de lanza de la investigaci\u00f3n humanista donde lo subjetivo \u0096el imaginario y las emociones\u0096 se objetiviza al convertirse en formas de relaci\u00f3n social y en la construcci\u00f3n de realidades objetivas.<\/p>\n<p>IV.<\/p>\n<p>Habiendo analizado ya el primer puntal mi aportaci\u00f3n de hoy, los chamanismo, pasemos ahora a hablar del segundo: la consciencia. Como he comentado hace unos minutos, el estudio de la consciencia nos sit\u00faa frente al gran misterio que representa el l\u00edmite entre lo objetivo y lo subjetivo que, a su vez es el punto central de los fen\u00f3menos cham\u00e1nicos y del parad\u00f3jico conocimiento objetivo que deriva de la experiencia individual.<\/p>\n<p>Si aceptamos ahora que la consciencia es el campo invisible sobre el que cada humano genera su realidad, se har\u00e1 necesario definir unos par\u00e1metros conceptuales m\u00ednimos \u00bfQu\u00e9 define a la consciencia m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento o contenido que la hace presente, del &#8220;yo conozco mi estado&#8221;? \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas tiene esta funci\u00f3n desde un punto de vista naturalista, no moral ni psicol\u00f3gico? Si la naturaleza de cada ser vivo es din\u00e1mica y, por tanto, se define por lo que hace y por las relaciones que establece consigo mismo y con su entorno, se infiere, repito, que lo que cada ser vivo hace depende del territorio cognitivo en el que se mueve. Por ello, la pregunta que sigue es \u00bfQu\u00e9 funciones definen una consciencia cham\u00e1nica que la diferencian de la de un contable de banco?<\/p>\n<p>Comenzar\u00e9 por enumerar alguna de las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de la consciencia \u0096seg\u00fan las apunta el fil\u00f3sofo Thomas Metzinger\u0096 que ayudar\u00e1n a iluminar nuestro problema:<\/p>\n<p>1) En primer lugar, la consciencia es una funci\u00f3n integrada que se genera a partir del contraste interno generado por cambios perceptuales, qu\u00edmicos y end\u00f3genos (recuerdos, emocionales y otros). Es decir, solo tenemos consciencia de una cosa a la vez en cada unidad de tiempo. Se han realizado diversos experimentos, por ejemplo cubriendo el campo de visi\u00f3n de un ojo con un cart\u00f3n lleno de l\u00edneas verticales y el otro ojo con otro cart\u00f3n con l\u00edneas horizontales, y se ha observado que el cerebro no puede verlos a la vez. Hay un diferencia de 50 milisegundos en pasar de la percepci\u00f3n de una realidad a la otra, es un cambio muy r\u00e1pido pero no podemos ser conscientes de ambas cosas a la vez. No podemos tener dos consciencias a la vez, de ah\u00ed que sea una funci\u00f3n integrada, pero que justo se desarrolla a partir de los contrastes entre sus diferentes estados. As\u00ed, el individuo sabe que &#8220;esta mariposa&#8221; que est\u00e1 viendo es parte de un sue\u00f1o porque antes ha estado de vigilia y su forma de percibir la mariposa que tambi\u00e9n volaba a su alrededor era otra. No cambia la imagen sino la consciencia desde la que se perciba la imagen. A una la llamamos realidad on\u00edrica a la otra realidad f\u00edsica. La consciencia de la realidad on\u00edrica permite reconocer la de la vigilia y viceversa. No podemos estar a la vez durmiendo y despiertos; tampoco podemos vivir atrapados por una fantas\u00eda y en el m\u00e1s pragm\u00e1tico aqu\u00ed y ahora a la vez. De ah\u00ed, pues, que la consciencia es una funci\u00f3n integrada que se desarrolla a partir de los contrastes.<\/p>\n<p>En este sentido, en nuestras sociedades se est\u00e1 perdiendo dram\u00e1ticamente profundidad de consciencia: en la misma medida en que avanza el proceso de tecnificaci\u00f3n y de mundializaci\u00f3n \u0096de unificaci\u00f3n cognitiva\u0096 hay menos oportunidades de experimentar estados mentales distintos y contrastantes. Incluso las emociones extremas o las catarsis emocionales se ajustan a r\u00edgidas convenciones sociales que las convierten en algo uniforme y, me atrever\u00eda a decir, cuasi desconocido: ya no se llora deconsoladamente como antes, se ha olvidado el hecho de rodar por el suelo &#8220;roto de risa&#8221;, casi nadie se permite una explosi\u00f3n de ira como anta\u00f1o era frecuente&#8230; Tal vez los estados diferenciados de consciencia m\u00e1s populares son la ebriedad alcoh\u00f3lica por un lado y el cine por el otro. Cuando se est\u00e1 viendo una pel\u00edcula se experimenta un estado de consciencia que podr\u00edamos llamar f\u00edlmico, en el que la realidad predominante es la que organiza cada mente individual a partir de reflejos de luz simple proyectados sobre una pantalla blanca. Se dice que &#8220;una pel\u00edcula es buena&#8221; si ha conseguido llenar toda nuestra consciencia con el contenido del film: contenido emocional, simb\u00f3lico, racional&#8230; En caso contrario, no es que la consciencia est\u00e9 medio llena del contenido de la pel\u00edcula y medio llena de otros contenidos sino que pasa de una realidad a otra alternativamente porque la proyecci\u00f3n no consigue captarla todo el tiempo. Entonces decimos que la pel\u00edcula es mala, no ha atrapado nuestra atenci\u00f3n, no ha llenado nuestra representaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>2) Una segunda caracter\u00edstica de la consciencia derivada de la anterior es la presencia fenom\u00e9nica del sujeto en el aqu\u00ed y ahora. La consciencia dice al sujeto (recoge y expone) lo que le sucede aqu\u00ed y ahora. Los chamanes tienen un profundo entrenamiento en no perder la consciencia del aqu\u00ed y ahora, suceda lo que suceda en su forma especial de operar. Algunos te\u00f3ricos, aunque no lo hayan formulado as\u00ed, usan esta caracter\u00edstica para discriminar entre lo que denominan chamanismo y fen\u00f3menos de posesi\u00f3n donde esta consciencia fenom\u00e9nica del propio sujeto parece desaparecer. Cuando en un individuo la consciencia pierde esta funci\u00f3n de presencia fenom\u00e9nica decimos que es arrastrado por la locura: enloquecer es perder la consciencia de quien soy aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n<p>3) La tercera caracter\u00edstica de la consciencia que aqu\u00ed comentar\u00e9, y la m\u00e1s importante en relaci\u00f3n al chamanismo, es la transparencia. La consciencia es transparente. Es como un velo invisible que se hace presente, que opera, cuando hay representaciones de los hechos reflejados en ella. Dicho en otras palabras, la consciencia solo act\u00faa cuando un modelo del mundo se activa sobre la transparencia. Y este modelo del mundo \u0096naturalmente\u0096 es siempre una met\u00e1fora de lo que sucede. Podemos llegar incluso a ser conscientes de que se tratan de nuestras met\u00e1foras y que es con ellas y a trav\u00e9s de ellas que damos forma al mundo. El individuo animista tiene sus met\u00e1foras y nosotros las nuestras, la principal de la cuales es la ciencia.<\/p>\n<p>Esta cortina transparente se va llenando gracias a la diferentes experiencias estructurantes que conforman la existencia individual: es lo que denomino la base del territorio cognitivo desde el cual el individuo construye su realidad.<\/p>\n<p>De ah\u00ed, por tanto, la imposibilidad de Catalina Modik de captar el conocimiento derivado de la experiencia subjetiva de los sonidos: carec\u00eda de una representaci\u00f3n de tales hecho reflejados en su consciencia. De ah\u00ed tambi\u00e9n la imposibilidad de captar cierta esencia del chamanismo sin haber sido socializado en un modelo del mundo que contenga tales representaciones.<\/p>\n<p>Dicho en otras palabras m\u00e1s agradables y metaf\u00f3ricas: tratemos de visualizar la vida como si fuera un teatro, literalmente. El escenario es el nicho ecol\u00f3gico o ambiental, las condiciones externas, en que cada persona nace y se desarrolla. La consciencia es un tel\u00f3n transparente que cubre este escenario. A lo largo de la vida, cada persona va teniendo ciertas experiencias que le modulan la existencia. Yo las denomino Experiencias Estructurantes. Cada una de estas experiencias es como un color o una forma que se va quedando pegada sobre la cortina transparente que tapa el escenario. Algunas de estas manchas o formas son comunes a casi todo ser humano: caminar erguido, sentir la presi\u00f3n libidinosa (aunque para algunos se resuelve en placer y para otros en displacer), experimentar el afecto y el desafecto, y las sietes emociones b\u00e1sicas, etc\u00e9tera. El resto de elementos que se van pegando a la cortina transparente que es la consciencia dependen de la cultura y de cada historia biogr\u00e1fica individual. De ah\u00ed que la obra de teatro que aparece en cada escenario sea muy o much\u00edsimo distinta de otras. En mi teatro, por ejemplo, no se registra la envidia y me sorprende profundamente cada vez que alguien de mi propia sociedad procura da\u00f1o a otros por envidia.<\/p>\n<p>4) Otra caracter\u00edstica de la consciencia es que los hechos conscientes forman parte de una concepci\u00f3n del mundo. Por esto, la memoria y los sentimientos tambi\u00e9n operan en la consciencia ya que son dos de los pilares sobre los que construimos el mundo. En el caso del estilo cham\u00e1nico de consciencia estos dos pilares \u0096memoria y emociones\u0096 adquieren una importancia capital si los comparamos con nuestro estilo basado en la l\u00f3gica racional y en la represi\u00f3n emocional. El cham\u00e1n debe recordar todo el tiempo qui\u00e9n es para no enloquecer y las emociones son la red b\u00e1sica sobre la que construye su realidad.<\/p>\n<p>En este sentido, quiero llamar la atenci\u00f3n sobre el hecho de que los distintos estados de gran carga emocional constituyen, en s\u00ed mismos, diferentes estados de la consciencia. Por ejemplo, el flujo del &#8220;amar&#8221; \u0096y f\u00edjense que uso un verbo no un sustantivo\u0096 es una forma espec\u00edfica de operar de la consciencia. Amar es un tipo de consciencia con caracter\u00edsticas propias, tales como el reconocimiento del otro como base de la relaci\u00f3n, la evitaci\u00f3n de lo que en psicolog\u00eda se conoce como proyecciones, la inclusi\u00f3n del propio sujeto en la relaci\u00f3n, etc\u00e9tera. En definitiva, amar implica un estado de consciencia muy distinto del que caracteriza, por ejemplo, luchar por el poder o envidiar. Tambi\u00e9n en este sentido cabe afirmar que la consciencia es una funci\u00f3n integrada, o que los distintos estados de consciencia son procesos integrados en s\u00ed mismos, \u00fanicos aunque abiertos. Cuando se ama no hay lucha por el poder, ni la ira que deriva de ello. Si hay lucha por el poder no puede haber amor: tales estados de consciencia son mutuamente excluyentes.<\/p>\n<p>Por otro lado aparece el hecho de la consciencia es individual \u00bfQu\u00e9 significa que la conciencia, nuestro fen\u00f3meno m\u00e1s objetivo, est\u00e9 enlazada con perspectivas individuales y, por tanto, subjetivas? A alguien que experimenta algo por primera vez, como en el caso de Catalina, se le podr\u00eda preguntar \u00bfQu\u00e9 quiere decir que, por primera vez, tienes una perspectiva individual de la experiencia, por ejemplo de los sonidos? Todo lo que sab\u00eda antes de salir de c\u00e1mara insonorizada anecoica era objetivo y cient\u00edfico pero le faltaba una dimensi\u00f3n: la subjetiva. Esta subjetividad de la experiencia le ense\u00f1ar\u00e1 cosas del sonido que el estudio en tercera persona no le permit\u00eda.<\/p>\n<p>Este es el punto clave sobre el que construyen su absurda cr\u00edtica algunos acad\u00e9micos que se dedican al estudio de los fen\u00f3menos cham\u00e1nicos. Por un lado, si no se vivencia subjetivamente la experiencia del \u00e9xtasis cham\u00e1nico \u0096o los estados de consciencia propios de esta realidad humana que por ahora ultrapasa nuestros marcos anal\u00edticos habituales\u0096 no se puede captar un conjunto de dimensiones esenciales que, aunque tal vez inefables, a la vez son objetivas y centrales en este fen\u00f3meno. Y cuando el investigador de campo se ha sometido al proceso de re-socializaci\u00f3n necesario para amplificar su consciencia habitual y abrirla a las experiencias cham\u00e1nicas, es decir cuando su subjetividad se ha modificado por ello, suele recibir las cr\u00edticas mas mordaces de los colegas positivistas y de otras escuelas: ha perdido \u0096seg\u00fan se suele afirmar sin conocimiento real de causa\u0096 su objetividad cient\u00edfica. Y esta acusaci\u00f3n es la peor que puede recaer sobre cualquier investigador que use metodolog\u00edas cualitativas, las \u00fanicas v\u00e1lidas para dar una visi\u00f3n hol\u00edstica al nuestro objeto de estudio.<\/p>\n<p>En otro contexto podr\u00eda hablar extensamente del grave problema personal de estar en dos mundos a la vez, pero a la vez del enorme enriquecimiento que ello supone para la ciencia y para la evoluci\u00f3n del pensamiento humano. Como he apuntado la consciencia no puede actuar sirviendo a dos se\u00f1ores sincr\u00f3nicamente. Para mencionar un caso hist\u00f3rico y famoso como ilustraci\u00f3n, solo recordar la sacerdotisa mazateca de los hongos, Mar\u00eda Sabia. Esta mujer chamana afirm\u00f3 repetidamente que desde que cient\u00edficos y otros occidentales hab\u00eda llegado hasta su casa para tomar hongos psiloc\u00edbicos, los derrumbes en su terminolog\u00eda local, ella debi\u00f3 variar su praxis. Empez\u00f3 por necesitar un traductor ya que Mar\u00eda Sabina solo hablaba mazateco. Desde aquel momento, las visiones y los estados de consciencia que le facilitaban las revelaciones y las curaciones hab\u00edan perdido fuerza (para una biograf\u00eda detallada de Mar\u00eda Sabina, ver el libro del casi desconocido joven mazateca de Huautla de Jim\u00e9nez biling\u00fce que hizo las veces de traductor de la sacerdotisa durante bastantes a\u00f1os, hasta su muerte: GARC\u00cdA CARRERA, Juan, La otra vida de Mar\u00eda Sabina, editado en M\u00e9xico probablemente por el propio autor: en la publicaci\u00f3n no aparece ninguna empresa editorial, 1986). A esto se refiere la expresi\u00f3n de que la consciencia es una funci\u00f3n integrada o, como afirm\u00f3 el l\u00edder cristiano en su famosa expresi\u00f3n: a Dios lo que es de Dios y al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar. Y no se puede enjuiciar y menos dogmatizar desde la ventada del C\u00e9sar lo que sucede en la casa de Dios porque, simplemente, se desconoce.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, y resumiendo todo lo anterior, cada d\u00eda pasamos por miles de estados de consciencia distintos, la mayor\u00eda de los cuales no sabemos discriminar porque cada cultura entrena a los sujetos socializados bajo su realidad a instaurar y forjar ciertos estados mentales y no otros, a darles forma y funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre el estado de vigilia previo al dormir, y el mismo estado de vigila tras unas horas de sue\u00f1o cada sujeto pasa, como m\u00ednimo, por cuatro estados de consciencia distintos. En cada uno de ellos hay especificidades fisiol\u00f3gicas que los caracterizan, son: i) estado hipnag\u00f3gico \u0096en otras culturas se cultiva y de denomina con algo equivalente a &#8220;fase del ensue\u00f1o&#8221;\u0096, ii) estado de sue\u00f1o activo o fase REM, en la cual se observa una gran diferenciaci\u00f3n de funciones neuronales, iii) estado de sue\u00f1o no REM donde las sinapsis explotan todas a la vez, de forma indiferenciada, es un estado muy parecido al que se observa en los ataques de epilepsia, y iiii) la fase o estado hipnopompo, justo previo a la vigilia y en el que abundan las visiones oneiroides aunque no son propiamente sue\u00f1os. En nuestras sociedades solo se alimenta el estado de vigilia y, en casos extremos, los sue\u00f1os o consciencia REM para que el psicoanalista tenga material con que analizar el inconsciente de su paciente y ayudarlo en su proceso de curaci\u00f3n. En cambio, otras sociedades dan mucha importancia social a la consciencia hipnag\u00f3gica \u0096a veces traducido por &#8220;enso\u00f1ar&#8221;\u0096 que relacionan con la informaci\u00f3n obtenida v\u00eda intuitiva, con la intuici\u00f3n, y es una consciencia que se alienta, tiene funciones sociales se busca y se cultiva, forma parte de la experiencia individual del mundo (sobre ello ver mi obra narrativa Los j\u00edbaros, cazadores de sue\u00f1os, Integral, Barcelona, 1994).<\/p>\n<p>Cuando un europeo est\u00e1 esperando el autob\u00fas y la mente le queda en blanco por un lapso indefinido de tiempo, hasta el punto de que si pasara el transporte esperado tal vez ni no lo ver\u00eda, acaba de atravesar otro estado de la consciencia. Simplemente no sabe que hacer con esta realidad experimentada, no sabe como usarla.<\/p>\n<p>V.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los ejemplos citados hasta aqu\u00ed, hay otras representaciones del mundo que tambi\u00e9n corresponden a hechos fijados en la pantalla \u0096la consciencia\u0096 pero que son mucho m\u00e1s trasl\u00facidas y a menudo incluso cuesta reconocer que se trata de representaciones del mundo, no de realidad esenciales. Tan solo un trabajo comparativo permite reconocer que no se trata de una parte de la misma pantalla transparente sobre la que se fijan los hechos, sino algo a\u00f1adido. Me refiero, por ejemplo, a la experiencia del propio ego. En muchas sociedades tradicionales nunca se desarrolla la experiencia egoica en la dimensi\u00f3n que tiene para nosotros. Si alguien pregunta a un ind\u00edgena tradicional de la alta Amazon\u00eda, como he hecho yo en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n:<\/p>\n<p>* \u00bfQu\u00e9 piensas de mi forma de vestir? \u00bfTe quieres vestir como yo?<\/p>\n<p>Lo mas probable es que responda:<\/p>\n<p>* A nosotros nos gusta vestir de esta otra forma, con tipi.<\/p>\n<p>Y si se insiste con la pregunta en primera persona:<\/p>\n<p>* Ya, pero A TI \u00bfc\u00f3mo te gusta vestir?<\/p>\n<p>Probablemente responder\u00e1:<\/p>\n<p>* A nosotros nos gusta vestir con tipi, no con pantalones<\/p>\n<p>Y si se insiste en la pregunta forzando la primera personal del singular:<\/p>\n<p>* Ya, ya s\u00e9 que os gusta el tipi y es vuestra costumbre&#8230; pero A TI \u00bfc\u00f3mo te gusta andar vestido?<\/p>\n<p>Es muy probable que el individuo se quede ligeramente desconcertado porque carece de una representaci\u00f3n consciente del yo con tanta diferenciaci\u00f3n como un occidental. Su ego est\u00e1 fundido con el nosotros de su familia, su clan, su tribu, su etnia entera. La aseveraci\u00f3n &#8220;a nosotros nos gusta comer esto de esta guisa&#8221; es la representaci\u00f3n del mundo que ocupa el espacio que para mi, como occidental, est\u00e1 conquistado por el &#8220;a mi me gusta as\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>En este sentido, pues, las sociedades cham\u00e1nicas investigan ciertos estilos cognitivos que incluyen diferentes estados de consciencia, los alimentan y aprenden a darles contenidos fenom\u00e9nicos y referentes externos, a discriminarlos, y a darles sentido y funci\u00f3n social. No obstante, no todos los chamanismos alimentan el mismo estilo de conciencias aunque, finalmente, parece que s\u00ed tienen algunos factores comunes gen\u00e9ricos. Voy a tratar de sintetizar y enumerarlos.<\/p>\n<p>1) Los chamanes act\u00faan a partir de las emociones. Las emociones \u0096no los sentimientos\u0096 son el campo b\u00e1sico sobre el cual se crea la red de conexiones y pr\u00e1cticas sociales que devienen en sistemas y contenidos culturales. Las emociones son la matriz sobre la que se mueve la vida social, son los tipos b\u00e1sicos de conductas relacionales sobre las que se da la comunicaci\u00f3n necesaria para crear los diversos mundos humanos. En este sentido, hay que entender las emociones como propulsoras de diversos estados de consciencia. De hecho y en sentido inverso, cada una de las substancias psicoactivas que conocemos propulsa un tipo de experiencia emocional diferente y permite elaborar una representaci\u00f3n del mundo tambi\u00e9n distinta. Uno de los intereses que actualmente me mueven en la investigaci\u00f3n de campo y de gabinete es crear las bases te\u00f3ricas para edificar una Antropolog\u00eda de las Emociones; andando por este sendero de investigaci\u00f3n he llegado a tener la certitud de que existen seis emociones b\u00e1sicas o biol\u00f3gicas, m\u00e1s un estado emocional neutro: en total siete patrones emocionales. Estas seis emociones b\u00e1sicas no pueden ser experimentadas directamente m\u00e1s que en estados especiales de catarsis o de \u00e9xtasis. La catarsis \u0096entendida en sentido profundo\u0096 significa limpiar de presiones emocionales, soltar las emociones hasta desprenderlas y quedar limpio de ellas (si es que se han acumulado hasta niveles inc\u00f3modos o patol\u00f3gicos).<\/p>\n<p>Tras cinco a\u00f1os de observar centenares de personas explotando en su experiencia cat\u00e1rtica durante los talleres de integraci\u00f3n vivencial de la propia muerte he llegado a la conclusi\u00f3n de que las seis pulsiones emocionales b\u00e1sicas sobre las que se construye la red relacional de la vida humana son: la rabia o ira, el miedo, la tristeza, el \u00e9xtasis m\u00edstico, el orgasmo y el gozo de vivir (la alegr\u00eda es uno de los ingredientes del gozo de vivir, emoci\u00f3n m\u00e1s profunda). A los humanos no nos es dado vivir estas emociones en forma pura m\u00e1s que en determinados momentos de la vida, el resto del tiempo las transformamos en sentimientos. Dicho de otra forma: los sentimientos (producto cultural) son las diferentes formas de expresi\u00f3n y de representaci\u00f3n que adquiere cara una de las emociones puras (de base biol\u00f3gica) una vez ha pasado por el tamiz de cada cultura determinada. De ah\u00ed que en cada medio cultural hay sentimientos distintos e intraducibles (entre los catalanes se conoce y se vive el seny, entre los gallegos la morri\u00f1a, en los andes colombianos los hombres sufren la tuza&#8230;) pero las emociones son universales.<\/p>\n<p>Por otro lado aun, hay que diferenciar el amor y la lucha por el poder, que no son emociones sino estados de consciencia contrapuesta (la una abierta, el amor; la otra obstruida, la necesidad de poder), y tambi\u00e9n hay que discriminar entre los dos afectos b\u00e1sicos, el placer y el displacer, que no son emociones ni sentimientos (para m\u00e1s informaci\u00f3n, consultar mi trabajo &#8220;Las emociones en la cultura. Manifiesto por una antropolog\u00eda de las emociones&#8221;, en revista Cultura y Droga, n\u00fam. 7, a\u00f1o 6, Universidad de Caldas, Manizales, Colombia, 2002).<\/p>\n<p>En este sentido, la red que construye el mundo de los chamanes y que orienta en su actuaci\u00f3n, son las emociones. Un ejemplo de ello lo constituye, tal y como explico m\u00e1s arriba, el origen de las enfermedades seg\u00fan lo explica la tradici\u00f3n uitoto a trav\u00e9s del anciano cham\u00e1n Oscar Rom\u00e1n. La pregunta que suelen hacerse las personas que act\u00faan chamanizando no es &#8220;\u00bfQu\u00e9 causa qu\u00e9?&#8221; sino &#8220;\u00bfQu\u00e9 gusta pasar con que otra cosa?&#8221;.<\/p>\n<p>2) El chamanismo trabaja de adentro hacia fuera, de la subjetividad hacia la objetividad. Trabaja justo al rev\u00e9s de c\u00f3mo lo hace nuestra cosmovisi\u00f3n l\u00f3gico-racional. Los chamanes llegan a la objetividad a trav\u00e9s de profundizar en la propia subjetividad. En terminolog\u00eda junguiana se dir\u00eda que se alcanza el inconsciente colectivo por medio de profundizar en el propio contenido ps\u00edquico o, dicho con otras palabras, el punto de referencia es la perspectiva subjetiva del propio sujeto. Por ello, a pesar de las diferencias entre los distintos mundos que construyen y habitan los sujetos enculturados en distintas tradiciones cham\u00e1nicas, un factor com\u00fan en todos ellos y ellas es que se trata de individuos carism\u00e1ticos cuyo poder social deriva del propio poder sobre s\u00ed mismos \u0096y no al rev\u00e9s como suele suceder con los pol\u00edticos y l\u00edderes sociales de nuestras sociedades\u0096. De ah\u00ed que para conocer su subjetividad en mayor extensi\u00f3n y profundidad que sus propios cong\u00e9neres, para poder objetivar su propia subjetividad yendo de adentro hacia afuera, deban ser especialistas en los estados alternativos de la consciencia o estados modificados de consciencia.<\/p>\n<p>3) La tercera caracter\u00edstica importante y gen\u00e9rica de los procesos cognitivos cham\u00e1nicos es la consciencia dial\u00f3gica. Durante los distintos viajes al mundo del m\u00e1s all\u00e1 o durante las experiencias ext\u00e1ticas, el individuo visionario desenfoca su atenci\u00f3n cotidiana dirigida operacionalmente hacia un solo punto. Esta forma de trabajar la consciencia o estilo cognitivo focalizado es el habitual y el \u00fanico valorado en nuestras sociedades. Al retirar el peso de la atenci\u00f3n a \u00fanico n\u00facleo que llena toda la consciencia, los chamanes permiten que surjan sus personajes internos, las distintas voces de su imaginario y la memoria no consciente: recuerdos censurados, mensajes del inconsciente colectivo, repaso biogr\u00e1fico, intuiciones&#8230; Durante este estado dial\u00f3gico de consciencia \u0096consciencia que dialoga consigo misma\u0096, el individuo puede repasar y ser consciente de sus contenidos ps\u00edquicos, oye las voces hablando entre ellas sin que ninguna se imponga a las otras, como sucede en estado mental ordinario donde la estructura egoica dominante impone sus mensajes y criterios al resto de pulsiones, percepciones y recuerdos.<\/p>\n<p>Recuerdo una an\u00e9cdota vivida por mi, que a veces cuento a los amigos. Es una ilustraci\u00f3n de la consciencia dial\u00f3gica propia de los chamanismos. Estuve varios a\u00f1os en la Alta Amazon\u00eda ecuatoriana siendo un extra\u00f1o aprendiz y observador de un anciano cham\u00e1n shuar de reconocido carisma, de nombre P. Juank\u00aa. Durante todo el periodo de aprendizaje tom\u00e9 ayahuasca con \u00e9l en m\u00faltiples sesiones de curaci\u00f3n y lo acompa\u00f1\u00e9 en otras buscando inspiraciones oraculares. En cada ocasi\u00f3n, Juank\u00aa me insist\u00eda para que viera con mis ojos f\u00edsicos las flechas m\u00e1gicas que lanzaban los brujos enemigos contra su gente, caus\u00e1ndoles enfermedades. Me describi\u00f3 el aspecto de m\u00e1s de una veintena de tipos distintos de saeta m\u00e1gicas \u0096ts\u00e9ntsak en lengua shuar\u0096, saetas invisibles a los ojos profanos. Justamente, la capacidad de ver y manipular ts\u00e9ntsak distingu\u00edan al cham\u00e1n \u0096uwish\u00edn en shuar\u0096 de una persona sin sus poderes (m\u00e1s detalle de todo el proceso inici\u00e1tico aparece en la segunda parte de Los j\u00edbaros, cazadores de sue\u00f1os, Josep Maria Fericgla, ed. Integral, Barcelona, 1994). Dada la naturaleza y forma de describir a tales esp\u00edritus o saetas m\u00e1gicas, sospech\u00e9 que se pudiera tratar de proyecciones en el sentido psicol\u00f3gico del t\u00e9rmino. No obstante, segu\u00ed sus indicaciones al pie de la letra. Tras tiempo de entrenamiento y con la permanente insistencia de Juank\u00aa para que me esforzara en ver las saetas invisibles a los profanos llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que algo de mi propio proceso primario de socializaci\u00f3n me lo imped\u00eda. Juank\u00aa siempre habl\u00f3 conmigo de forma austera, sin ret\u00f3ricas y sin mentir. No hab\u00eda ning\u00fan argumento para pensar que \u00e9l no viera tales esp\u00edritus o poderes si era capaz de describirlos con tanto lujo de detalle y me insist\u00eda para que yo recordara tambi\u00e9n cada una de las caracter\u00edsticas de cada uno de los diferentes tipos de saeta: as\u00ed podr\u00eda reconocerlos en el momento en que los pudiera vislumbrar. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde del &#8220;periodo de compactaci\u00f3n&#8221; \u0096\u00e9sta ser\u00eda la traducci\u00f3n m\u00e1s literal de c\u00f3mo denominan los shuar el proceso de aprendizaje para cham\u00e1n\u0096 visit\u00e9 de nuevo a mi mentor, me invit\u00f3 a participar en una sesi\u00f3n nocturna de curaci\u00f3n, tomamos la correspondiente dosis de ayahuasca para propulsar el estado de consciencia adecuado para tal fin y se realiz\u00f3 la sesi\u00f3n. Tras acabar, Juank\u00aa me anim\u00f3. Me dijo que hab\u00eda mejorado mucho mi capacidad de moverme con fluidez por los estados mentales propios del chamanismo (seg\u00fan lo entienden los shuar, puntualizo). Le agradec\u00ed su comentario y a\u00f1ad\u00ed que, a pesar de ello, nunca hab\u00eda visto los ts\u00e9ntsak o saetas invisibles que tanto me hab\u00eda insistido que ten\u00eda que distinguir al trasluz de la oscuridad y impulsado por el potente efecto de la ayahuasca en mi mente. Sin inmutarse me respondi\u00f3, no ya como instructor sino como amigo, que no deb\u00eda preocuparme por ello; que \u00e9l tampoco las hab\u00eda visto nunca, y que pensaba que ning\u00fan uwish\u00edn \u0096cham\u00e1n\u0096 las hab\u00eda visto jam\u00e1s. Finalmente creo entender que se trata de la consciencia dial\u00f3gica proyectada hacia fuera: las propias voces de la mente cham\u00e1nica que son antropomorfizadas y convertidas en elementos externos.<\/p>\n<p>4) La cuarta caracter\u00edstica universal de los chamanismos es la b\u00fasqueda de la Consciencia Holor\u00e9nica o estado de la mente en que \u00e9sta busca la totalidad de s\u00ed misma y de s\u00ed misma en el cosmos. El saber de las comunidades ind\u00edgenas del pasado y del presente se diferencia del saber-poder moderno en el hecho de no dividir al ser humano en objeto y sujeto de conocimiento. Tambi\u00e9n porque considera a la naturaleza no como objeto de estudio, sino como una parte del cosmos integrada en la cultura; la naturaleza es una sola e indisoluble realidad y los seres humanos, con toda nuestra producci\u00f3n cultural somos una parte de esta unidad. Las diversas consciencias cham\u00e1nicas coinciden en que las personas, los animales, los vegetales, el agua, la luz y la tierra disfrutan de una identidad propia; existen de la misma manera que existen otros seres que, para nosotros, son fant\u00e1sticos o imaginarios porque tienen rasgos animales y humanos, y que son concebidos como el alma del sol, de la lluvia, o masculinos y femeninos a la vez. Holor\u00e9nica es un neologismo que acu\u00f1\u00e9 el a\u00f1o 1989 para referirme a esta forma de operar la consciencia en que trata de captar la totalidad del orden sist\u00e9mico en que est\u00e1 sumergida, auto incluy\u00e9ndose (ver FERICGLA, Josep M\u00aa, El sistema din\u00e1mico de la cultura y los diversos estados de la mente humana, Cuadernos A, Anthropos, Barcelona, 1989).<\/p>\n<p>5) Otra caracter\u00edstica universal de los chamanismos lo constituye el estilo de consciencia procesual abierta. Para los chamanes el cosmos est\u00e1 en permanente movimiento y cambio. Es probable que, en nuestras sociedades, sea dif\u00edcil de captar esta dimensi\u00f3n de su consciencia justamente porque parece que se comprende sin mayor obst\u00e1culo, pero no es as\u00ed. A ra\u00edz de consumismo desaforado \u0096hasta el punto de que ni se habla ya de la sociedad de consumo, por aquello de que el pez es el \u00faltimo en percibir que vive dentro del medio acuoso\u0096 los individuos vivimos en un mundo de &#8220;productos acabados&#8221;. La vivencia del &#8220;proceso&#8221;, sea cual fuere el proceso, casi ha desaparecido de la cortina transparente en la que se van pegando los fen\u00f3menos que configuran la vida. Carecemos de una representaci\u00f3n del mundo en la que cada objeto, acto, emoci\u00f3n, relaci\u00f3n o creencia es parte de un proceso. En nuestras sociedades post industrializadas, se espera que todo sea un producto listo para el consumo, sin procesos intermedios. Lo ilustro con las dos situaciones extremas de la vida humana: el nacimiento y el \u00f3bito. El procedimiento biol\u00f3gico del nacer ha sido pr\u00e1cticamente anulado, con los l\u00edquidos y olores fuertes que acompa\u00f1an el parto, para transformarse en un &#8220;producto acabado&#8221;: la mujer embarazada entra en el quir\u00f3fano con una barriga llena y a la hora prevista por el pediatra, pierde la consciencia con la anestesia total o epidural que se le suministra y, al cabo de un tiempo, sale del quir\u00f3fano con la barriga casi habitual, llevando en brazos un beb\u00e9 limpio y oliendo a colonia infantil. Como si el neonato hubiera ca\u00eddo del cielo. La misma idea de &#8220;producto acabado&#8221; se observa en la muerte: se ha perdido el proceso del buen morir. No se deja que existen los morituri de anta\u00f1o, los individuos que estaban acerc\u00e1ndose a la muerte con consciencia, que estaban viviendo el proceso de la extinci\u00f3n corporal y que, dicho sea de paso, disfrutaban de este hecho ya que les daba la gran oportunidad de reconciliarse con los descendientes, de cerrar sus asuntos terrenales y repartir sus bienes, de cerrar situaciones emocionales abiertas para enfrentar el trance en paz&#8230; este proceso hoy ya no existe. Un cuerpo enfermo, por grave que est\u00e9, es un campo de batalla entre la medicina y la enfermedad. Mientras el m\u00e9dico no se da por vencido, el enfermo no es un moribundo sino alguien a quien ni se habla de la muerte porque la atenci\u00f3n se centra en el \u00edndice pronosticado de posibilidades de recuperaci\u00f3n. En el momento en que el equipo m\u00e9dico se da por vencido y desahucia al enfermo, tampoco es un moribundo \u0096es decir, alguien que est\u00e1 en proceso de morir\u0096 sino que se convierte en un muerto que aun respira, en una molesta anomal\u00eda con la que no se sabe qu\u00e9 hacer. Una vez expira, el cuerpo es maquillado para que tampoco entonces haya se\u00f1ales de la muerte: la econom\u00eda de la muerte y el consumo tan\u00e1tico convertidos en teolog\u00eda<\/p>\n<p>No es necesario dar m\u00e1s ejemplos de ello. Los bienes adquiribles est\u00e1n listos para consumir, no se admiten errores ni inacabados: para eso se paga la factura. Incluso las creencias y las relaciones humanas mantienen un patr\u00f3n similar a este, son entendidas en tanto que otro &#8220;producto acabado&#8221;: una persona es mi amiga o no lo es, pero extra\u00f1amente se concibe el proceso \u0096que es lo que se da en realidad\u0096 de amigarse, de hacerse amigo. &#8220;Nos estamos haciendo amigos&#8221; es una expresi\u00f3n en desuso. En sentido contrario, los chamanes construyen su mundo a partir de un estado de consciencia permanentemente abierto; siempre est\u00e1 en proceso y en muy pocas ocasiones se cierra concibiendo que ya ha llegado a un estado acabado. Todo \u0096la naturaleza, los animales, la relaci\u00f3n con otros seres humanos, el equilibrio social&#8230;\u0096 est\u00e1 en permanente proceso de adaptaci\u00f3n y de cambio para adaptarse y sobrevivir.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la importancia de la narraci\u00f3n oral, del discurso mitopoy\u00e9tico o de la escritura y las iconograf\u00edas simb\u00f3licas, espacios comunicativos donde no hay palabra escrita (por tanto, fija e inamovible) ni cosas acabadas, sino que las palabras y las cosas son concebidas como energ\u00eda din\u00e1mica, cambiante y viva.<\/p>\n<p>6) La sexta cualidad distintiva y universal de las formas de consciencia propias de los chamanismos es la consciencia social basada en la relaci\u00f3n de ayuda. El cham\u00e1n no es un m\u00edstico auto centrado sino que existe para servir a la comunidad, se identifica con ella y forma parte de ella. Lucha contra los malos esp\u00edritus por el bien de sus cong\u00e9neres, lanza presuntas saetas invisibles y envenenadas contra los enemigos de su comunidad para defenderla, se pone en contacto con el espectro de los ancestros ya difuntos para servir a los miembros de su familia o clan. As\u00ed, los esp\u00edritus que para unos pueden ser amistosos para otros son hostiles, y de ah\u00ed que el nexo entre el cham\u00e1n y la violencia sea m\u00e1s evidente cuando dos comunidades est\u00e1n en guerra (VITEBSKY, Piers, El cham\u00e1n, ed. Debate, Madrid, 1996; FERICGLA, Josep M\u00aa, Los chamanismos a revisi\u00f3n, Kair\u00f3s, Barcelona, 2000). El cham\u00e1n est\u00e1 intr\u00ednsecamente relacionado con los conflictos de su propia sociedad y la b\u00fasqueda de una resoluci\u00f3n eficaz. Para ello no sigue un modelo fijo de realidad, sino que gracias a los estados de trance y al uso de ente\u00f3genos o de estados visionarios e inspirados, act\u00faa de acuerdo a distintos modelos de realidad, hecho que implica un gran dinamismo cognitivo puesto de relieve por la antropolog\u00eda simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>As\u00ed pues y para acabar, los procesos cognitivos abiertos, la profunda relaci\u00f3n de compromiso y ayuda, la tendencia hacia una globalidad objetiva generada desde una perspectiva subjetiva, el dominio de la consciencia dial\u00f3gica, las emociones experimentadas y concebidas como la red b\u00e1sica sobre la que se mueve la vida social y los diferentes estados de conciencia en contraste entre ellos para dar profundidad a la experiencia vital&#8230; estos son los factores b\u00e1sicos que definen las fluidas conciencias cham\u00e1nicas. Estos son, justo, los mismos factores que necesitamos incentivar hoy en nuestras sociedades para salir del atasco de insatisfacci\u00f3n, de la falta de sentido de la vida y de las perspectivas armamentistas como pretendido \u00fanico camino viable de evoluci\u00f3n y de mundializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tal vez ser\u00e1 necesario buscar de nuevo el antiqu\u00edsimo camino que recorrieron los chamanismos, pero esta vez sin exotismos \u0096tan espectaculares como vac\u00edos\u0096 provinentes de otras \u00e9pocas y lugares, ni credulidades inmaduras y propias del mercado de creencias en que hemos convertido nuestras sociedades.<\/p>\n<p>Como reza el s\u00e9ptimo poema del cl\u00e1sico libro de Lao Tse, Tao Te Ching:<\/p>\n<p>El cielo es eterno y la tierra permanente.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n por la que son eternos y permanentes<\/p>\n<p>es porque no viven para s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Por eso viven largamente.<\/p>\n<p>Del mismo modo el sabio, situ\u00e1ndose detr\u00e1s,<\/p>\n<p>se coloca delante.<\/p>\n<p>desprendi\u00e9ndose de su yo,<\/p>\n<p>su yo se conserva.<\/p>\n<p>\u00bfNo es acaso porque renuncia a su individualidad<\/p>\n<p>por lo que su individualidad se realiza?(2)<\/p>\n<p>Este texto corresponde a la conferencia dictada por el Dr. Josep M\u00aa Fericgla en al ciclo de conferencias Els xamanismes (Los chamanismos), patrocinado por la entidad bancaria La Caixa los d\u00edas 17 y 18 de noviembre del 2001. Las conferencias se reali-zaron en el Palacio Macaya en Barcelona, sede de la Fundaci\u00f3n Cultural de La Caixa. En el ciclo intervinieron como conferen-ciantes el Dr. Piers Vitebsky profesor de Cambridge, Inglaterra), el Dr. Mihaly Hoppal (director del Instituto Europeo de Folklo-re y miembro de la Academia de Ciencia de Hungr\u00eda), el profesor Jorge Ronderos (de la Universidad de Caldas, Colombia), el profesor Jonathan Ott (etnobot\u00e1nico, investigador y escritor independiente, norteamericano residente en M\u00e9xico), la Dra. Stacy Schaeffer (profesora de la Universidad de California Chico y directora del museo de antropolog\u00eda de esta misma universidad, EE.UU), y el Dr. Josep M\u00aa Fericgla (director de la Sociedad de Etnopsicolog\u00eda Aplicada y Estudios Cognitivos, y profesor del MGS, de la Universidad de Barcelona, Catalunya) que actu\u00f3 de director del ciclo de conferencias. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estados de consciencia y chamanismos Estados de consciencia y chamanismos Conferencia impartida por el Dr. Josep M\u00aa Fericgla en el ciclo Els xamanismes, en el Palacio Macaya de la Fundaci\u00f3 &#8220;La Caixa&#8221;, Barcelona, los d\u00edas 17y 18 de noviembre del 2001. El texto trata de los estados de consciencia que caracterizan los procesos cognitivos propios de los distintos sistemas cham\u00e1nicos.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-1422","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-offtopic"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}