{"id":1396,"date":"2008-04-30T04:31:09","date_gmt":"2008-04-30T04:31:09","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1396"},"modified":"2008-04-30T04:31:09","modified_gmt":"2008-04-30T04:31:09","slug":"jung-y-el-espiritismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1396","title":{"rendered":"Jung y el espiritismo"},"content":{"rendered":"<p>Arquetipos, esp\u00edritus y complejos:<br \/>\nEl espiritismo a la luz de la psicolog\u00eda junguiana<\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada se ha renovado el inter\u00e9s en la psicolog\u00eda de Carl G. Jung. Sus teor\u00edas sobre la psicoterapia y el desarrollo de la personalidad han captado la atenci\u00f3n de investigadores en diferentes campos (Coward, 1985; OdajnyK, 1976; Zavala, 1982). Sin embargo, un \u00e1rea en la cual no hay suficiente trabajo es en la aplicaci\u00f3n de la psicolog\u00eda de Jung a los sistemas de ayuda no occidentales. Un ejemplo de este tipo de trabajo fue presentado por Sandner (1979), quien analiz\u00f3 los rituales de sanaci\u00f3n de los Navaho utilizando el enfoque de Jung.<\/p>\n<p>En este trabajo comparar\u00e9 la psicolog\u00eda anal\u00edtica de Jung con el Espiritismo. La psicolog\u00eda jungiana y el espiritismo tienen varias similaridades en torno a la concepci\u00f3n de los procesos terap\u00e9uticos. Estas similaridades sugieren que los procesos de sanaci\u00f3n tienen propiedades gen\u00e9ricas que se manifiestan en varios sistemas terap\u00e9uticos. Adem\u00e1s, mediante el an\u00e1lisis del desarrollo de Jung como terapeuta, establecer\u00e9 paralelos entre su desarrollo como terapista y el proceso de convertirse en sanador espiritista.<\/p>\n<p>Comenzar\u00e9 discutiendo el inter\u00e9s de Jung por el espiritualismo y como el mismo influye en el desarrollo de su sistema psicol\u00f3gico. Describir\u00e9 sus creencias en los esp\u00edritus y la forma en que \u00e9stas dan forma a su trabajo como terapista. En la segunda parte del trabajo presentar\u00e9 las similaridades y diferencias entre ambos sistemas tomando como base el proceso de ayuda.<\/p>\n<p>Experiencias de Jung con los esp\u00edritus<br \/>\nCarl Jung es una de las figuras m\u00e1s destacadas en la historia de la psiquiatr\u00eda y la psicolog\u00eda contempor\u00e1nea. Su proceso de convertirse en terapista tiene similaridades con la forma en que un puertorrique\u00f1o desarrolla facultades para convertirse en sanador espiritista. Sus ansias de entender los procesos ps\u00edquicos y espirituales del ser humano lo llevaron a explorar dimensiones que generalmente no son estudiadas por la psicolog\u00eda tradicional. <\/p>\n<p>Siendo un estudiante universitario, Jung se interes\u00f3 profundamente por las obras de William Crookes, Emmanuel Swedenborg y otros pensadores espiritualistas. El discut\u00eda estas ideas con sus compa\u00f1eros de clase, pero la mayor\u00eda de ellos reaccionaban defensivamente y no estaban abiertos a la posibilidad de los fen\u00f3menos espiritistas. En relaci\u00f3n a esto Jung nos dice: &#8220;yo encuentro estas posibilidades extremadamente interesantes y atractivas. Ellas a\u00f1aden otra dimensi\u00f3n a mi vida, el mundo adquiere profundidad y perspectiva&#8221; (1965, p. 99). <\/p>\n<p>En 1897 Jung, mientras estudiaba en la Universidad de Basel, ofreci\u00f3 una conferencia sobre ocultismo y parapsicolog\u00eda. En esta presentaci\u00f3n habl\u00f3 sobre la realidad de los esp\u00edritus y el espiritualismo, bas\u00e1ndose en los fen\u00f3menos de telekinesis, los mensajes de personas muertas, clarividencia y sue\u00f1os prof\u00e9ticos (Jung, 1983).<\/p>\n<p>En 1898 Jung empez\u00f3 a asistir a sesiones espiritistas todos los s\u00e1bados por la noche junto a sus familiares. En estas sesiones conoci\u00f3 a una adolescente de quince a\u00f1os llamada Helene Preiswick, quien produc\u00eda fen\u00f3menos espiritistas y sonambul\u00edsticos. De estas experiencias y observaciones surgi\u00f3 la disertaci\u00f3n doctoral de Jung titulada Acerca de la psicolog\u00eda y patolog\u00eda de los llamados fen\u00f3menos ocultos. , la cual analiza sesiones en las cuales la joven Helene particip\u00f3. Jung se interes\u00f3 en explicar la naturaleza y din\u00e1mica de las entidades espirituales que se comunicaban a trav\u00e9s de esta adolescente, concluyendo que estas &#8220;personalidades eran posiblemente representaciones de aspectos inconscientes que se han disociado de la personalidad consciente del sujeto&#8221;(1977, p. 80). Refiri\u00e9ndose a estas investigaciones Jung declar\u00f3 lo siguiente: &#8220;&#8230; esta fue la experiencia mayor&#8230; que hizo posible que lograra un punto de vista psicol\u00f3gico&#8221; (1977, p 80).<\/p>\n<p>En 1919 Jung present\u00f3 una conferencia en una reuni\u00f3n de La Sociedad Brit\u00e1nica para la Investigaci\u00f3n Ps\u00edquica titulada La base psicol\u00f3gica de la creencia en los esp\u00edritus. Jung se limit\u00f3 al aspecto psicol\u00f3gico del problema y evit\u00f3 lidiar con la realidad objetiva de los esp\u00edritus. Defini\u00f3 los esp\u00edritus como &#8220;complejos aut\u00f3nomos inconscientes que aparecen como proyecciones porque no tienen asociaci\u00f3n directa con el ego&#8221; (1977, p.116). Estos pueden ser tanto fantas\u00edas patol\u00f3gicas como algo nuevo y desconocido (1977, p. 116). Adem\u00e1s, Jung relacion\u00f3 el mundo espiritual con el inconsciente colectivo y a los esp\u00edritus con los arquetipos.<\/p>\n<p>De acuerdo a Jung la posesi\u00f3n espiritual puede explicarse psicol\u00f3gicamente como la &#8220;invasi\u00f3n de un complejo del inconciente colectivo&#8221; (p. 119). Esta invasi\u00f3n puede ser peligrosa, produciendo s\u00edntomas como depresi\u00f3n, ansiedad y alucinaciones.<\/p>\n<p>Jung a\u00f1adi\u00f3 una nota al calce con el prop\u00f3sito de corregir y expandir la siguiente oraci\u00f3n: &#8220;&#8230; no existe prueba de la existencia de los esp\u00edritus, y hasta tanto no tengamos esa prueba debo considerar este territorio como un ap\u00e9ndice de la psicolog\u00eda&#8221; (1977, p. 125). La nota al calce es la siguiente:<br \/>\nDespu\u00e9s de haber recogido las experiencias psicol\u00f3gicas<br \/>\nde muchas personas y pa\u00edses por 50 a\u00f1os, no me siento tan seguro como me sent\u00eda en 1919, cuando escrib\u00ed esta oraci\u00f3n. Dudo que una orientaci\u00f3n exclusivamente psicol\u00f3gica pueda hacerle justicia al fen\u00f3meno en cuesti\u00f3n (1977, p. 125).<\/p>\n<p>A mi entender, Jung ten\u00eda bastante resistencia a tratar el tema de la existencia de los esp\u00edritus fuera de una conceptualizaci\u00f3n psicol\u00f3gica y mentalista. Por otro lado, quer\u00eda mantener su reputaci\u00f3n como cient\u00edfico y pensaba que el tratar este tema lo llevar\u00eda fuera del racionalismo y la ciencia de su \u00e9poca. Sab\u00eda que la orientaci\u00f3n psicol\u00f3gica que ofreci\u00f3 en esta conferencia era incompleta y no le hac\u00eda justicia al tema de la existencia de los esp\u00edritus.<\/p>\n<p>El concepto de &#8220;esp\u00edritus&#8221; no solo influye en el desarrollo de la teor\u00eda de Jung sino que se encuentra presente en muchas de sus experiencias personales. Los escritos de Jung nos ofrecen muy poca luz sobre su vida y experiencias personales con la excepci\u00f3n de su autobiograf\u00eda, la que comenz\u00f3 a escribir cuando ten\u00eda m\u00e1s de ochenta a\u00f1os y llam\u00f3 Memorias, sue\u00f1os, pensamientos. En el cap\u00edtulo &#8220;Confrontaci\u00f3n con el inconsciente&#8221;, Jung nos describe la crisis espiritual que experiment\u00f3 entre los a\u00f1os 1912 y 1917. Este fue un per\u00edodo crucial en t\u00e9rminos de su desarrollo personal y la estructura de su teor\u00eda debido a que decidi\u00f3 emprender el viaje hacia el inconsciente colectivo y explorar todas aquellas dimensiones ocultas de su personalidad.<\/p>\n<p>Estos experimentos con el inconciente llevaron a Jung a conocer figuras psiqu\u00edcas como Elijah, Salome, Philemon and Ka, consider\u00e1ndolas personificaciones de arquetipos del inconciente colectivo. Jung describe su relaci\u00f3n con Philem\u00f3n de la siguiente manera:<br \/>\nPhilemon y otros seres de mis fantas\u00edas me ofrecieron el entendimiento de que existen cosas en la mente que yo no produzco, pero que se producen a s\u00ed mismas y tienen su propia vida. Philemon represent\u00f3 una fuerza distinta a mi. En mis fantas\u00edas ten\u00eda conversaciones con \u00e9l y me dijo cosas de las cuales yo no estaba consciente. A veces \u00e9l parec\u00eda bastante real, como si tuviera vida propia&#8230;. Yo caminaba con \u00e9l y para m\u00ed era lo que los hind\u00faes llaman un guru (1965, p.187).<\/p>\n<p>De acuerdo a Jung, Philemon era la personificaci\u00f3n de un arquetipo del inconsciente. Este se materializaba y ten\u00eda conversaciones con Jung, educando a Jung en materias que este desconoc\u00eda. Es obvio que la relaci\u00f3n que exist\u00eda entre Jung y Philemon es similar a la que existe entre el sanador espiritista y su gu\u00eda espiritual.<\/p>\n<p>Para el mismo tiempo, Jung escuch\u00f3 la voz de una mujer dentro de \u00e9l (1965, p. 185) y estas experiencias con esta figura interna dieron origen al concepto del \u00e1nima. El le escrib\u00eda cartas a su \u00e1nima tratando de distinguir entre \u00e9l y la figura femenina.<\/p>\n<p>Estas experiencias culminan en un trabajo que Jung llam\u00f3 Los siete sermones a los muertos. \u00bfQu\u00e9 llev\u00f3 a Jung a escribir un trabajo dedicado a los muertos? En una ocasi\u00f3n Jung empez\u00f3 a sentir y experimentar la presencia de &#8220;seres espirituales&#8221; en su casa. Un gran n\u00famero de eventos extra\u00f1os fueron presenciados por \u00e9l y su familia. Las hijas de Jung ve\u00edan figuras que caminaban por la casa. Jung describe esta situaci\u00f3n de la siguiente manera:<br \/>\nExist\u00eda una atm\u00f3sfera extra\u00f1amente cargada a mi alrededor y ten\u00eda la impresi\u00f3n de que el aire estaba lleno de entes fantasmag\u00f3ricos. Entonces empezaron a rondar duendes por la casa: mi hija mayor ve\u00eda por la noche una figura blanca atravesar la habitaci\u00f3n. (1965, p. 189) <\/p>\n<p>En un momento de desesperaci\u00f3n y ansiedad, Jung le pregunt\u00f3 al grupo de &#8220;esp\u00edritus&#8221; cuales eran sus intenciones y ellos le contestaron: &#8220;Hemos regresado de Jerusalem donde no encontramos lo que buscamos&#8221;(1965, p. 190). Con esta oraci\u00f3n es que Jung empieza a escribir Los siete sermones a los muertos con el objetivo de educar a estos esp\u00edritus y ayudarles a encontrar lo que buscaban. En el momento en que Jung empez\u00f3 a escribir este mensaje los seres espirituales desaparecieron de su casa y la atm\u00f3sfera volvi\u00f3 a tener la tranquilidad de siempre. <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes eran estos esp\u00edritus para Jung? Para explicar estas experiencias Jung contin\u00faa relacionando el inconsciente con &#8220;la tierra de los muertos&#8221;. Para Jung las conversaciones con los muertos fueron muy importantes porque se convirtieron en &#8220;un preludio de lo que ten\u00eda que comunicarle al mundo sobre el inconsciente&#8221; (1965, p. 192).<\/p>\n<p>Otra experiencia relacionada al mundo de los esp\u00edritus que Jung relata ocurri\u00f3 cuando \u00e9ste estaba pensando acerca de la s\u00fabita muerte de un amigo y de momento sinti\u00f3 su presencia en el cuarto. Jung le sigui\u00f3 en su imaginaci\u00f3n y ambos llegaron a la casa del amigo. El esp\u00edritu de su amigo le mostr\u00f3 el segundo de cinco libros con carpeta roja que se encontraban en la segunda tablilla de un estante. La ma\u00f1ana siguiente Jung fue a visitar a la viuda de su amigo y le pregunt\u00f3 si pod\u00eda buscar algo en la biblioteca de \u00e9ste. Jung encontr\u00f3 los cinco libros de carpeta roja que el esp\u00edritu de su amigo le hab\u00eda mostrado el d\u00eda anterior en su visi\u00f3n. El segundo libro de \u00e9stos se titulaba El legado de los muertos de Emile Zola.<\/p>\n<p>Otra experiencia que Jung tuvo con el mundo espiritual ocurri\u00f3 en 1963 cuando trataba de ayudar a un profesor que padec\u00eda de imsomnio cr\u00f3nico (McGuire &#038; Hull, 1977). La intuici\u00f3n le dec\u00eda que el paciente deb\u00eda aprender a relajarse. Sin embargo, \u00e9l no estaba seguro de como hacer eso. Luego Jung escuch\u00f3 la voz de su madre muerta cant\u00e1ndole una canci\u00f3n de cuna a su hermana cuando ella era una ni\u00f1a. La misma trataba sobre una peque\u00f1a ni\u00f1a que se sentaba en un bote para cruzar el r\u00edo Rino. Despu\u00e9s de eso Jung cant\u00f3 a su paciente una canci\u00f3n de cuna. El profesor se fue directo a la cama y durmi\u00f3 como un ni\u00f1o, sin nunca volver a tener problemas de insomnio.<\/p>\n<p>Los esp\u00edritus como verdades ps\u00edquicas<br \/>\nLo f\u00edsico no es el \u00fanico criterio de la verdad: hay tambi\u00e9n verdades ps\u00edquicas que no pueden ser explicadas ni probadas de una manera f\u00edsica (Jung, 1952, p. 553).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 son los esp\u00edritus para Jung? El estaba muy interesado en contestar esta pregunta, sin embargo no fue muy consistente en sus respuestas. Una de las razones para \u00e9sto es que algunas veces \u00e9l respond\u00eda como el ser humano que reaccionaba con sus sentimientos y emociones, mientras en otras ocasiones respond\u00eda como el cient\u00edfico que no pod\u00eda considerar la realidad de los esp\u00edritus. Jung necesitaba serle fiel a la ciencia. En mi opini\u00f3n el desarrollo de los conceptos de arquetipos y del inconciente colectivo fueron, en alguna forma, un intento de explicar y entender sus experiencias con los &#8220;esp\u00edritus&#8221;.<\/p>\n<p>En 1946 Jung le escribi\u00f3 una carta al Dr. Kunken, un psicoterapeuta alem\u00e1n, en la cu\u00e1l hizo una revelaci\u00f3n que nos ayuda a entender su posici\u00f3n acerca de la realidad de los esp\u00edritus al final de su carrera:<br \/>\nYo discut\u00ed acerca de la prueba de la identidad de los esp\u00edritus con un amigo de William James, el profesor Hyslop. El admiti\u00f3 que estos fen\u00f3menos metaf\u00edsicos podr\u00edan ser mejor explicados por la hip\u00f3tesis de los esp\u00edritus que por las cualidades y peculiaridades del inconsciente. En base a mi propia experiencia tengo que reconocer que \u00e9l est\u00e1 en lo correcto. En cada caso individual debo por necesidad ser esc\u00e9ptico, pero tengo que admitir que la hip\u00f3tesis de los esp\u00edritus ofrece mejores resultados que alguna otra (1973,<br \/>\np.431).<\/p>\n<p>En la misma carta Jung coment\u00f3 acerca de un libro escrito por Stewart Edward White, The unobstructed universe. Este libro es una colecci\u00f3n de mensajes que el autor recibi\u00f3 del esp\u00edritu de su esposa Betty a trav\u00e9s de un m\u00e9dium. Luego de considerar la hip\u00f3tesis de que Betty era el \u00e1nima del autor Jung concluy\u00f3 lo siguiente:<br \/>\nBetty se comporta como una mujer real y no como un \u00e1nima. Esto parece indicar que Betty es ella misma en vez de un \u00e1nima. Es posible, que con la ayuda de tales criterios, podremos alg\u00fan d\u00eda tener \u00e9xito en establecer, al menos indirectamente, si es un asunto del \u00e1nima (el cual es un arquetipo que nunca falta en la psicolog\u00eda masculina) o es un esp\u00edritu. En relaci\u00f3n a Betty estoy reacio a negar su realidad como esp\u00edritu; estoy inclinado a asumir que ella es m\u00e1s probablemente un esp\u00edritu que un arquetipo, aunque pudiera representar a ambos al mismo tiempo. Me parece que los esp\u00edritus tienden a mezclarse con los arquetipos. Los arquetipos pueden comportarse exactamente como los esp\u00edritus y comunicaciones como las de Betty pueden venir tambi\u00e9n de un arquetipo genuino (1972, p. 432).<\/p>\n<p>El p\u00e1rrafo anterior tiene implicaciones profundas para la pr\u00e1ctica del espiritismo y la psicolog\u00eda anal\u00edtica. En el Jung considera la idea de que los esp\u00edritus no son s\u00f3lo manifestaciones arquetipales, sino que son reales. M\u00e1s a\u00fan, la aseveraci\u00f3n de que los esp\u00edritus tienden a &#8220;mezclarse&#8221; con los arquetipos tiene implicaciones para ambos sistemas de curaci\u00f3n. Si los esp\u00edritus, arquetipos y los esp\u00edritus-arquetipos (uni\u00f3n de esp\u00edritu con arquetipo) son reales, \u00bfc\u00f3mo podemos diferenciar entre ellos? \u00bfAcaso los sanadores espirituales utilizan m\u00e9todos que ayudan al cliente a integrar complejos? \u00bfAparecen los complejos como esp\u00edritus en las sesiones espiritistas? \u00bfAparecen los esp\u00edritus como complejos en la terapia jungiana?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo interpretar\u00edan los sanadores espiritistas las experiencias de Jung con los esp\u00edritus? Probablemente dir\u00edan que Jung estaba desarrollando sus facultades como m\u00e9dium, haciendo contacto con el mundo espiritual. Philemon ser\u00eda visto como el gu\u00eda espiritual y recurso principal para desarrollar esas facultades. El \u00e1nima ser\u00eda entendida como el esp\u00edritu que estaba enamorado de Jung en una vida anterior. Los siete sermones a los muertos ser\u00eda interpretado como un ejemplo de escritura autom\u00e1tica dictado por sus gu\u00edas espirituales con el objetivo de educar a los esp\u00edritus ignorantes. Dejaron a Jung en paz cuando fueron encaminados de forma apropiada. <\/p>\n<p>Etiolog\u00eda de las enfermedades<br \/>\nDe acuerdo a la psicolog\u00eda anal\u00edtica los complejos son personalidades parciales o fragmentadas, las cuales son aut\u00f3nomas del ego. Los complejos tienen intenci\u00f3n y son capaces de alcanzar una meta. Contienen im\u00e1genes, sentimientos y cualidades. Jung se refer\u00eda a los complejos como &#8220;peque\u00f1os demonios.&#8221; La influencia de los complejos es descrita por Jung de la siguiente forma:<br \/>\nEl complejo tiene alg\u00fan tipo de cuerpo, cierta cantidad de su propia fisiolog\u00eda. Puede causar malestares estomacales. Puede causar problemas respiratorios, afectar el coraz\u00f3n y se comporta como una personalidad parcial. En ocasiones cuando uno quiere decir o hacer algo y desafortunadamente el complejo interfiere; uno hace o dice algo diferente a lo que realmente quer\u00eda hacer (1934, p.72).<\/p>\n<p>El sanador espiritista utiliza un lenguaje similar para describir la influencia de los esp\u00edritus ignorantes. Los esp\u00edritus pueden enfermar a la persona afectando el est\u00f3mago y la respiraci\u00f3n. En algunas ocasiones los esp\u00edritus pueden ocasionar da\u00f1os o enfermedades f\u00edsicas en el cliente porque tienen el poder de controlar el comportamiento de las personas. <\/p>\n<p>Jung se\u00f1al\u00f3 que existen dos tipos de complejos: complejos asociados con el inconciente personal (soul-complexes) y complejos asociados con el inconciente colectivo (spirit-complexes). Para Jung la neurosis era causada por un complejo del inconsciente personal que se disocia del ego y se reprime (1977, p. 118). Por otro lado, Jung interpret\u00f3 la psicosis como causada por un complejo del inconciente colectivo que invade al ego y posee al individuo. Si el complejo &#8220;pudiese ser removido nuevamente del conciente, el paciente se sentir\u00eda relajado y m\u00e1s normal&#8221; (1977, p. 119). Como se\u00f1al\u00f3 Jung: &#8220;Todos sabemos ahora que la gente posee complejos. Lo que no sabemos muy bien, y que es m\u00e1s importante te\u00f3ricamente, es que los complejos pueden poseernos a nosotros&#8221; (1934, p. 96).<\/p>\n<p>Es muy importante aclarar que los complejos no necesariamente representan psicopatolog\u00eda, debido a que, de acuerdo a Jung, estos constituyen la estructura de la psiquis (Whitmont, 1969). Se convierten en patol\u00f3gicos cuando nos poseen y no estamos concientes de los mismos. En este sentido es necesario distinguir entre los complejos patol\u00f3gicos y los saludables (Jacobi, 1959).<\/p>\n<p>Se puede concluir de este an\u00e1lisis que la psicosis es conceptualizada en la psicolog\u00eda anal\u00edtica como posesi\u00f3n por complejos, mientras que las condiciones neur\u00f3ticas son explicadas como desprendimientos de los complejos que deben estar asociados al ego (Sandner &#038; Beebe, 1982). De manera similar a la concepci\u00f3n junguiana de las enfermedades mentales , el sanador espiritista cree que las enfermedades mentales pueden ser explicadas como posesiones de esp\u00edritus ignorantes o como p\u00e9rdida de protecci\u00f3n por los esp\u00edritus gu\u00edas. Cuando una persona est\u00e1 bajo la influencia de los esp\u00edritus ignorantes puede sentir s\u00edntomas como depresi\u00f3n, ansiedad y estr\u00e9s. Tambi\u00e9n, los sanadores espiritistas creen que cuando una persona pierde contacto con su esp\u00edritu gu\u00eda se encuentra abierta a influencias negativas.<\/p>\n<p>Ense\u00f1ando y aprendiendo<br \/>\nAparentemente las almas de los muertos solamente conocen lo que sab\u00edan al momento de su muerte, y nada m\u00e1s. Es por eso que las mismas muestran inter\u00e9s en intervenir en la vida para poder obtener conocimiento de los hombres. Frecuentemente tengo el sentir de que est\u00e1n parados justo detr\u00e1s de nosotros, esperando a escuchar la contestaci\u00f3n que les vamos a dar&#8230; Aparentemente dependen de los vivos para recibir respuestas a sus preguntas&#8230;.(1965, p. 308)<\/p>\n<p>El espiritismo, al igual que la psicolog\u00eda anal\u00edtica, sugiere que el proceso de ayuda envuelve un proceso dial\u00e9ctico en donde se educan a seres transpersonales (arquetipos o esp\u00edritus) y tambi\u00e9n se aprende de los mismos. Para poder ser sanados debemos convertirnos en estudiantes y maestros de estos seres transpersonales. En el espiritismo la persona debe convertirse en maestro de los esp\u00edritus ignorantes pero tambi\u00e9n necesita ser educado por sus esp\u00edritus gu\u00edas. Los sanadores espiritistas recalcan la importancia de educar a los esp\u00edritus ignorantes con el prop\u00f3sito de ayudarlos a reconocer que necesitan modificar su comportamiento y dejar de hacer da\u00f1o a los individuos.<\/p>\n<p>Similarmente, en la autobiograf\u00eda de Jung, se recalca la importancia de educar a los &#8220;esp\u00edritus de los muertos&#8221; o las figuras del inconciente. Como se\u00f1al\u00f3 Jung:<br \/>\nMuy temprano aprend\u00ed que era necesario para m\u00ed el instruir las figuras del inconciente, o el otro grupo que usualmente no se distingue de ellos, &#8220;los esp\u00edritus de los muertos.&#8221; (1965, p. 306).<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, Jung describi\u00f3 c\u00f3mo educaba a los esp\u00edritus en algunos de sus sue\u00f1os. Por ejemplo, en 1922 so\u00f1\u00f3 sobre su padre muerto. Su padre le pregunt\u00f3 sobre psicolog\u00eda del matrimonio y aparentaba estar muy preocupado. Jung no pod\u00eda entender el sue\u00f1o hasta que su madre muri\u00f3 en 1923. Luego le pareci\u00f3 que su padre estaba preocupado por el cambio en su situaci\u00f3n, debido a la muerte de su esposa, y quer\u00eda consultarlo como psic\u00f3logo, &#8220;ya que su padre reanudar\u00eda esta relaci\u00f3n nuevamente &#8220;(1965, p. 315).<\/p>\n<p>Otro sue\u00f1o de Jung que presenta su inter\u00e9s en educar a los esp\u00edritus fue sobre un grupo de esp\u00edritus distinguidos de los siglos anteriores que manten\u00edan una discusi\u00f3n en Lat\u00edn. Uno de los esp\u00edritus le pregunt\u00f3 a Jung algo que no pudo contestar, lo que result\u00f3 tan humillante que lo hizo despertar. Jung acept\u00f3 que este esp\u00edritu era un esp\u00edritu ancestral que quer\u00eda saber algo que \u00e9l no pudo decirle. El le hab\u00eda fallado al esp\u00edritu (Jung, 1965, p. 307).<\/p>\n<p>Uno de los pacientes de Jung tuvo un sue\u00f1o que represent\u00f3 una confirmaci\u00f3n sobre las funciones importantes de educar a los esp\u00edritus. Dos meses antes de su muerte, ella so\u00f1\u00f3 que hab\u00eda entrado al &#8220;mas all\u00e1&#8221; y se encontraba en un sal\u00f3n de clases, con varios amigos que estaban muertos sentados en las sillas del frente. Pero no hab\u00eda un maestro ni un conferenciante. De pronto se di\u00f3 cuenta de que ella era la conferenciante y que se esperaba que diera un recuento de su vida, debido a que los esp\u00edritus estaban altamente interesados en las experiencias que tra\u00edan consigo los reci\u00e9n llegados (1965, p. 305).<\/p>\n<p>Ambos sistemas de curaci\u00f3n utilizan como recursos arquetipos o esp\u00edritus que pueden convertirse en maestros para la persona. De la misma forma en que existen arquetipos y esp\u00edritus que deben ser educados, tambi\u00e9n hay arquetipos y esp\u00edritus que pueden convertirse en gu\u00edas del individuo. En las curaciones espiritistas los clientes son motivados a conocer y hacer contacto con los gu\u00edas espirituales. Jung ha descrito cuan significativo fue el tener contacto con Philemon, un arquetipo que representaba para \u00e9l un tipo de &#8220;gur\u00fa.&#8221; <\/p>\n<p>M\u00e9todos para educar<br \/>\nEducar las figuras del inconciente o a los esp\u00edritus y aprender de ellos envuelve en ambos sistemas el desarrollo de di\u00e1logos. Dentro de la perspectiva junguiana, Watkins (1990) ha escrito sobre la importancia de &#8220;di\u00e1logos imaginarios&#8221; entre el yo y &#8220;otras figuras imaginarias&#8221; (imaginal others). Watkins tambi\u00e9n ha recalcado la realidad de las figuras imaginarias en la vida del individuo y la importancia de &#8220;revitalizar&#8221; el ego para poder desarrollar la habilidad de permitir que otras voces hablen. Si consideramos que las otras voces imaginarias tambi\u00e9n pueden ser entendidas como esp\u00edritus, la idea de Watkins apoya la noci\u00f3n espiritista que es por medio del di\u00e1logo con los esp\u00edritus y el reconocimiento de su autonom\u00eda que ocurre la sanaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Apoyando la importancia del acto de imaginar para el proceso de desarrollo, Hillman (1975) ha discutido la necesidad de la psique de &#8220;personificar&#8221;, refiri\u00e9ndose a la actividad psicol\u00f3gica de convertir en personas ps\u00edquicas lo que experimentamos . Similarmente, Jung (1965) declar\u00f3 que personificar es una de las t\u00e9cnicas terap\u00e9uticas m\u00e1s importantes de la psicolog\u00eda anal\u00edtica:<br \/>\nLo esencial es diferenciarse de esos contenidos inconcientes mediante la personificaci\u00f3n de los mismos, y al mismo tiempo traerlos a una relaci\u00f3n con lo conciente. Esa es la t\u00e9cnica para que se les elimine su poder. No es muy dif\u00edcil personificarlos, ya que ellos siempre poseen cierto grado de autonom\u00eda &#8230; (1965, p. 187).<\/p>\n<p>Si se sustituye la frase &#8220;contenidos inconcientes&#8221; por esp\u00edritus, los sanadores espiritistas estar\u00edan de acuerdo con esta aseveraci\u00f3n. Una de las formas en que los esp\u00edritus pueden ser personificados es mediante la posesi\u00f3n de los m\u00e9diums. Los esp\u00edritus pueden hablar y expresar sus deseos utilizando a el m\u00e9dium como instrumento. Luego de haber expresado sus deseos, los esp\u00edritus ignorantes comienzan a sentirse bien d\u00e9biles. Se\u00f1alan que el poder que ten\u00edan inicialmente para causar problemas ha desaparecido. Una de las razones para que esto ocurra es debido a las oraciones de los sanadores y otras personas. La personificaci\u00f3n de los esp\u00edritus ignorantes es un m\u00e9todo por el cual se elimina el poder negativo que hayan adquirido los mismos. Adem\u00e1s, se ayuda al cliente a diferenciar entre sus propios sentimientos, comportamientos, actitudes y la influencia de los esp\u00edritus ignorantes sobre los mismos.<\/p>\n<p>Hillman se\u00f1ala que la personificaci\u00f3n protege a la psique de que sea dominada por un solo poder o fuerza; provee un instrumento terap\u00e9utico que facilita el que la persona admita que esas figuras le pertenecen y a la misma vez tienen su independencia; al personificarlas las figuras adquieren objetividad y se pueden diferenciar del inconciente y entre ellas mismas. <\/p>\n<p>Una t\u00e9cnica utilizada en la psicolog\u00eda anal\u00edtica para trabajar con los complejos a trav\u00e9s de di\u00e1logos es lo que Jung llam\u00f3 &#8220;imaginaci\u00f3n activa.&#8221; Janet Dallet (1982) define la imaginaci\u00f3n activa como un &#8220;di\u00e1logo con los dioses&#8221; (p. 175), incluyendo en el concepto de dioses a los que tradicionalmente se les conoce como &#8220;demonios&#8221; dentro de la religi\u00f3n. No le gusta utilizar el concepto de arquetipos porque cree que las personas tienden a relacionarse intelectualmente con ellos, sin ning\u00fan sentido de lo que significan como experiencia. <\/p>\n<p>El primer paso en la imaginaci\u00f3n activa es el dejar a un lado los pensamientos del ego de tal forma que el inconsciente tenga la oportunidad de emerger. Ciertos rituales, tales como el encender una vela, son muy importantes en permitir la manifestaci\u00f3n del inconciente (Dallet, 1982). Es muy importante dar forma externa al contenido inconciente a medida que va surgiendo por medio de la poes\u00eda, los cuentos, di\u00e1logo directo, pintura en barro, escritura autom\u00e1tica, m\u00fasica y otros. <\/p>\n<p>Luego de haberle dado forma a las voces del inconciente, el ego confronta el contenido que surja. El ego hace preguntas y presenta sus dudas, emociones, juicios y entendimientos sobre las figuras del inconciente. En este paso es necesario tomar una actitud moral hacia lo que proviene del inconciente y entender el significado de ese contenido. El paso final es llegar a conclusiones y ponerlas a funcionar en la vida cotidiana, aceptando responsabilidad por uno mismo.<\/p>\n<p>Dallet (1982) se\u00f1al\u00f3 que la pr\u00e1ctica de la imaginaci\u00f3n activa puede ser muy peligrosa. El peligro mayor es la posibilidad de sobrecargarse con los contenidos inconcientes. Otro peligro radica en el potencial de inflaci\u00f3n que ocurre cuando el cliente es pose\u00eddo por los complejos. Tambi\u00e9n, existen los peligros de las fantas\u00edas que pueden ser realizadas de forma literal, cuando su significado es simb\u00f3lico.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el cliente tiene que practicar la imaginaci\u00f3n activa si resulta peligroso hacerlo? Dallet coment\u00f3 acerca de este asunto:<br \/>\nLa imaginaci\u00f3n activa no crea contenidos peligrosos, pero el enfocarse en los mismos puede a\u00f1adirles poderes. Los componentes existen en cualquier caso, y los mismos tienen efecto, independientemente de si son o no observados. A veces resulta m\u00e1s peligroso que permanezcan en el inconciente que conocerlos por medio de la imaginaci\u00f3n activa (1982, p. 188).<\/p>\n<p>Las sesiones espiritistas son un buen ejemplo del uso de imaginaci\u00f3n activa en grupos debido a que la meta principal de la sesi\u00f3n espiritista es tener un di\u00e1logo con los esp\u00edritus. La primera fase de la sesi\u00f3n, llamada &#8220;preparaci\u00f3n de atm\u00f3sfera&#8221;, consiste de actividades como el encender una vela, limpieza del cuarto y asegurarse que cada m\u00e9dium tenga papel y l\u00e1piz (Delgado, 1983). Las oraciones ayudan al participante a concentrarse en los buenos esp\u00edritus. Esta fase inicial es similar al primer paso de la imaginaci\u00f3n activa. Luego de las oraciones cada m\u00e9dium es pose\u00eddo por un gu\u00eda espiritual. En la pr\u00f3xima fase, algunos m\u00e9diums son pose\u00eddos por esp\u00edritus ignorantes, mientras otros comienzan a tener visiones y revelaciones. Esta fase es an\u00e1loga al paso de la imaginaci\u00f3n activa en donde el material inconciente comienza a manifestarse. El mundo espiritual inspira a los m\u00e9diums a escribir mensajes o a dibujar figuras. Estas actividades de escribir y dibujar son esenciales en el proceso de imaginaci\u00f3n activa.<\/p>\n<p>La fase de &#8220;trabajar la causa&#8221; consiste de la interpretaci\u00f3n del problema y la elaboraci\u00f3n del tratamiento. Delgado comenta acerca del elemento de interpretaci\u00f3n:<br \/>\nLa interpretaci\u00f3n envuelve a un m\u00e9dium que es pose\u00eddo con un esp\u00edritu que aflije a un cliente, y el cliente, junto con los m\u00e9diums auxiliadores y otros miembros del grupo, preguntan al esp\u00edritu a trav\u00e9s de este m\u00e9dium. Las preguntas pueden cubrir un intervalo amplio de t\u00f3picos, pero generalmente se enfocan en descubrir las razones por las cuales el esp\u00edritu le est\u00e1 causando problemas al cliente (1983, p. 20).<\/p>\n<p>Cuando esto se explica en t\u00e9rminos de la terapia jungiana, esta fase de las sesiones espiritistas envuelve la confrontaci\u00f3n del ego con el material inconciente que ha surgido. Luego de esa confrontaci\u00f3n, el sanador comienza a implementar el tratamiento para el cliente.<br \/>\nTerapia en Jung y en el espiritismo<br \/>\nEllenberger (1972) coment\u00f3 sobre el rol del analista junguiano en la terapia:<\/p>\n<p>La tarea del terapeuta es tanto facilitar el que los arquetipos emerjan como prevenir la sobremanifestaci\u00f3n de los mismos. Cada nuevo arquetipo debe ser interpretado y asimilado por la mente conciente (p. 718). <\/p>\n<p>Similarmente, la tarea del sanador espiritista es facilitar la manifestaci\u00f3n de los esp\u00edritus. Ellos se convierten en los instrumentos mediante los cuales los esp\u00edritus dialogan con sus clientes con el prop\u00f3sito de interpretar los problemas. Mientras el analista junguiano funciona como puente entre el cliente y el inconciente , el sanador espiritista es un intermediario entre el cliente y el mundo espiritual. Este proceso es descrito por Hillman de la siguiente manera:<br \/>\nLos sanadores no existen. Un analista aparenta ser un sanador debido a la visi\u00f3n distorcionada del enfermo, porque el enfermo no puede encontrar la fuente de sanaci\u00f3n dentro de s\u00ed. No pueden escuchar voces ni entender el lenguaje de los poderes de sanaci\u00f3n en el inconciente. Es por eso que el analista debe mediar entre ellos y los dioses&#8211;y tal vez entre los dioses mismos (Hillman, 1964, p. 124).<\/p>\n<p>Ellenberger (1972) ha descrito tres etapas principales en la terapia de la psicolog\u00eda de Jung:<\/p>\n<p>1. En la primera etapa el cliente trabaja con la sombra. El individuo debe conocer y asimilar la misma.<br \/>\n2. En la segunda etapa del proceso terap\u00e9utico los problemas del \u00e1nima y \u00e1nimus se manifiestan espont\u00e1neamente.<br \/>\n3. En la tercera etapa de la terapia aparece el arquetipo del hombre viejo y sabio.<\/p>\n<p>Resulta muy interesante ver como estas etapas corresponden en cierta forma al proceso de sanaci\u00f3n en el espiritismo. El tratamiento para la sombra tiene ciertas similitudes a la transformaci\u00f3n de los esp\u00edritus ignorantes. Los esp\u00edritus ignorantes y la sombra poseen un &#8220;lado oscuro&#8221; y por esta raz\u00f3n necesitan ser aceptados y perdonados . De esta forma el cliente trascender\u00e1 sus influencias negativas.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso los sanadores espiritistas trabajan con problemas del anima y el animus? Mi hip\u00f3tesis es que trabajan con estos aspectos dentro de su tratamiento. El sanador espiritista explica muchos de los problemas espirituales como causados por un esp\u00edritu del sexo opuesto que alguna vez estuvo enamorado del cliente, tanto en una vida pasada como en el presente. Estos esp\u00edritus causan problemas a los clientes en el matrimonio o en el desarrollo de relaciones \u00edntimas con individuos del sexo opuesto.<\/p>\n<p>El arquetipo del hombre viejo y sabio corresponde en cierta forma a lo que los espiritistas llaman &#8220;gu\u00edas espirituales&#8221; o &#8220;protecciones.&#8221; En el espiritismo es esencial el conocer y comunicarse con los gu\u00edas espirituales. Estos son elementos muy importantes ya que protegen al cliente de la influencia de esp\u00edritus ignorantes y de condiciones negativas. Estos gu\u00edas espirituales se manifiestan como figuras arquetipales, como por ejemplo un jefe indio, una mujer negra, un sacerdote, una monja, una santa como Santa Teresa de Jes\u00fas, entre otros.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n<br \/>\nLas semejanzas entre la psicolog\u00eda de Jung y el espiritismo son evidentes. En ambos sistemas de sanaci\u00f3n se reconoce una dimensi\u00f3n transpersonal y sagrada como elemento integral del proceso de sanaci\u00f3n. En el espiritismo la persona tiene que confrontar el mundo espiritual y en la psicolog\u00eda anal\u00edtica la persona confronta el inconciente colectivo. Esta similaridad fue reconocida por Jung en su autobiograf\u00eda cuando compar\u00f3 el inconciente colectivo con la tierra de los muertos (Jung, 1965). Para Jung, el conocimiento de las figuras inconcientes facilitar\u00e1 el proceso de individuaci\u00f3n, mientras que en el espiritismo es necesario conocer el mundo espiritual y establecer una relaci\u00f3n con los esp\u00edritus.<\/p>\n<p>En la psicolog\u00eda de Jung la sanaci\u00f3n es un proceso de &#8220;exorcisar&#8221; ciertos tipos de complejos o integrar otros a la conciencia. Por otro lado, los sanadores espiritistas &#8220;exorcisan&#8221; esp\u00edritus ignorantes con el prop\u00f3sito de sanar un cliente o ayudarlo a identificar sus esp\u00edritus gu\u00edas. En ambos sistemas la sanaci\u00f3n representa un proceso en el que se establece un di\u00e1logo con una dimensi\u00f3n transpersonal (arquetipos o esp\u00edritus). Este di\u00e1logo es alcanzado en la psicolog\u00eda anal\u00edtica por medio de la t\u00e9cnica de imaginaci\u00f3n activa y en el espiritismo mediante la celebraci\u00f3n de una sesi\u00f3n espiritista y el trabajo de causas.<\/p>\n<p>La sanaci\u00f3n en el espiritismo y en la psicolog\u00eda de Jung es un proceso donde se trasciende la perspectiva limitada del ego (&#8220;mundo material&#8221;) de manera que se haga contacto con una realidad m\u00e1s amplia (mundo espiritual o inconciente colectivo). Ambos sistemas enfatizan la necesidad de trabajar con recursos que van m\u00e1s all\u00e1 del ego y la conexi\u00f3n con fuerzas que pertenecen a una realidad alterna y sagrada. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arquetipos, esp\u00edritus y complejos: El espiritismo a la luz de la psicolog\u00eda junguiana En la \u00faltima d\u00e9cada se ha renovado el inter\u00e9s en la psicolog\u00eda de Carl G. Jung. Sus teor\u00edas sobre la psicoterapia y el desarrollo de la personalidad han captado la atenci\u00f3n de investigadores en diferentes campos (Coward, 1985; OdajnyK, 1976; Zavala, 1982). 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