{"id":1353,"date":"2008-01-04T02:37:21","date_gmt":"2008-01-04T02:37:21","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1353"},"modified":"2008-01-04T02:37:21","modified_gmt":"2008-01-04T02:37:21","slug":"el-mago-de-la-m\u00fasica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1353","title":{"rendered":"El mago de la m\u00fasica"},"content":{"rendered":"<p>Viv\u00eda hace muchos, muchos a\u00f1os un m\u00fasico<\/p>\n<p> que hab\u00eda comenzado a tocar en su tierna infancia. <\/p>\n<p>Cuando llevaba los bueyes a pacer,<\/p>\n<p> sol\u00eda cortar una ca\u00f1a,<\/p>\n<p> hac\u00eda de ella una flauta y tocaba con tanto arte, <\/p>\n<p>que los bueyes dejaban de tascar la hierba<\/p>\n<p> y le escuchaban, aguzadas las orejas.<\/p>\n<p> Los p\u00e1jaros del bosque <\/p>\n<p>se callaban y hasta <\/p>\n<p>las ranas enmudec\u00edan <\/p>\n<p>en los pantanos.<\/p>\n<p>Iba de noche al prado,<\/p>\n<p> donde reinaba la alegr\u00eda:<\/p>\n<p> mozos y mozas cantaban,<\/p>\n<p> bromeaban, se re\u00edan;<\/p>\n<p> en fin, los j\u00f3venes siempre <\/p>\n<p>son bullangueros.<\/p>\n<p> Las noches eran tibias,<\/p>\n<p> la tierra emanaba un c\u00e1lido vaho, <\/p>\n<p>y todo en torno rebosaba una inefable belleza.<\/p>\n<p>Pues bien, en cuanto llegaba el m\u00fasico <\/p>\n<p>y se pon\u00eda a tocar la flauta, <\/p>\n<p>los mozos y las mozas<\/p>\n<p> quedaban quietos y callados. <\/p>\n<p>Y a cada uno le parec\u00eda<\/p>\n<p> que algo dulce, muy dulce, <\/p>\n<p>llenaba su coraz\u00f3n, y se le <\/p>\n<p>antojaba que una fuerza enigm\u00e1tica<\/p>\n<p> lo levantaba en vilo y<\/p>\n<p> lo elevaba m\u00e1s y m\u00e1s alto,<\/p>\n<p> hasta el l\u00edmpido cielo azul, <\/p>\n<p>esmaltado de luminosas estrellas.<\/p>\n<p>Permanec\u00edan los pastores sin moverse,<\/p>\n<p> olvidados de que les dol\u00edan las manos y los pies<\/p>\n<p> de tanto trabajar durante el d\u00eda, <\/p>\n<p>olvidados del hambre que los torturaba. <\/p>\n<p>Todos escuchaban al m\u00fasico, <\/p>\n<p>embargados del deseo de que aquel <\/p>\n<p>embrujo durase toda la vida. <\/p>\n<p>La flauta enmudec\u00eda de pronto,<\/p>\n<p> pero nadie se atrev\u00eda a<\/p>\n<p> moverse por temor<\/p>\n<p> a espantar el eco m\u00e1gico<\/p>\n<p> que se esparc\u00eda tremolante <\/p>\n<p>por el robledal y se <\/p>\n<p>elevaba hasta el cielo mismo.<\/p>\n<p>Volv\u00eda a dejar o\u00edr su voz la flauta, <\/p>\n<p>emitiendo esta vez una melod\u00eda triste. <\/p>\n<p>Y sent\u00edan todos una gran congoja&#8230; <\/p>\n<p>Regresaban al anochecer los mujiks <\/p>\n<p>y las mujeres que<\/p>\n<p> trabajaban las tierras del se\u00f1or, <\/p>\n<p>o\u00edan la m\u00fasica aquella y se deten\u00edan a escucharla, <\/p>\n<p>subyugados por su encanto. <\/p>\n<p>Y ante ellos desfilaba toda su vida, r<\/p>\n<p>osario de miserias y amarguras, <\/p>\n<p>con el malvado se\u00f1or, el juez y los capataces.<\/p>\n<p>Y sent\u00edan tal tristeza, <\/p>\n<p>que les acomet\u00eda el deseo de llorar a voz en grito, <\/p>\n<p>como se llora a los difuntos, como si a sus hijos <\/p>\n<p>se los llevaran a la guerra.<\/p>\n<p>Pero de pronto tocaba el m\u00fasico un aire alegre. <\/p>\n<p>Los mujiks y las mujeres arrojaban a un lado <\/p>\n<p>del camino sus guada\u00f1as, rastrillos y horquilla, <\/p>\n<p>se pon\u00edan en jarras y venga a bailar en alegre zarabanda.<\/p>\n<p> Bailaba la gente,<\/p>\n<p> bailaban los caballos, <\/p>\n<p>bailaban los \u00e1rboles en el robledal, <\/p>\n<p>bailaban las estrellas, bailaban las nubes,<\/p>\n<p> todo bailaba con desbordante j\u00fabilo.<\/p>\n<p> As\u00ed era el m\u00fasico mago: <\/p>\n<p>pod\u00eda hacer con el coraz\u00f3n<\/p>\n<p> humano lo que se le antojaba.<\/p>\n<p>Creci\u00f3 el m\u00fasico, <\/p>\n<p>se hizo un viol\u00edn y se fue a ver mundo. <\/p>\n<p>Dondequiera que se pusiese a tocar,<\/p>\n<p> la gente lo agasajaba como a un invitado grato, <\/p>\n<p>y luego le llenaba el zurr\u00f3n para<\/p>\n<p> que no tuviera que ayunar por el camino. <\/p>\n<p>Muchos a\u00f1os estuvo el m\u00fasico recorriendo <\/p>\n<p>el mundo y alegrando a las gentes sencillas. <\/p>\n<p>Pero los se\u00f1ores le tomaron un odio mortal,<\/p>\n<p> ya que dondequiera que tocase, <\/p>\n<p>los mujiks dejaban de obedecerles.<\/p>\n<p> S\u00ed, el m\u00fasico era para los <\/p>\n<p>se\u00f1ores como una raspa el ojo,<\/p>\n<p> como una espina en la garganta.<\/p>\n<p>Por ello resolvieron deshacerse de \u00e9l. <\/p>\n<p>A m\u00e1s de uno incitaron para que asesinase al m\u00fasico<\/p>\n<p> de una cuchillada o lo echase al r\u00edo.<\/p>\n<p> Pero nadie quiso perpetrar tan horrendo crimen:<\/p>\n<p> los hombres sencillos amaban al m\u00fasico,<\/p>\n<p> y los capataces le tem\u00edan, crey\u00e9ndole un mago.<\/p>\n<p>Entonces, los se\u00f1ores se pusieron<\/p>\n<p> de acuerdo con los demonios. <\/p>\n<p>Ya sab\u00e9is que los se\u00f1ores y los <\/p>\n<p>demonios son astillas de un mismo palo.<\/p>\n<p> En cierta ocasi\u00f3n, cuando el m\u00fasico iba por un bosque, <\/p>\n<p>los demonios enviaron a su encuentro <\/p>\n<p>doce lobos hambrientos. <\/p>\n<p>Cerraron los lobos el paso al m\u00fasico, <\/p>\n<p>haciendo entrechocar sus colmillos, <\/p>\n<p>los ojos ardi\u00e9ndoles como ascuas.<\/p>\n<p> El m\u00fasico no llevaba consigo <\/p>\n<p>m\u00e1s que el viol\u00edn y el zurr\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8220;En fin -se dijo-, est\u00e1 visto<\/p>\n<p> que ha llegado mi \u00faltima hora&#8221;. <\/p>\n<p>Sac\u00f3 el m\u00fasico del zurr\u00f3n su<\/p>\n<p> viol\u00edn para tocar por \u00faltima vez,<\/p>\n<p> antes de que le llegara la muerte;<\/p>\n<p> se recost\u00f3 en un \u00e1rbol y pas\u00f3 el arco por las cuerdas.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 o\u00edr el viol\u00edn su voz, semejante a la de un ser vivo, <\/p>\n<p>y un dulce temblor estremeci\u00f3 el bosque.<\/p>\n<p> Quedaron inm\u00f3viles \u00e1rboles y arbustos, <\/p>\n<p>no se mov\u00eda ni una sola hoja.<\/p>\n<p> Los lobos, petrificados, abiertas las fauces, <\/p>\n<p>escuchaban con las orejas aguzadas, <\/p>\n<p>olvidados de que estaban hambrientos.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 de tocar el m\u00fasico, <\/p>\n<p>y los lobos, como dormidos,<\/p>\n<p> se adentraron lentamente en el bosque.<\/p>\n<p> Sigui\u00f3 el m\u00fasico su camino. <\/p>\n<p>El sol se hab\u00eda puesto ya tras el bosque <\/p>\n<p>y s\u00f3lo iluminaba las cimas de los \u00e1rboles, <\/p>\n<p>vertiendo sobre ellas raudales de oro. <\/p>\n<p>Reinaba en torno un silencio tan profundo, <\/p>\n<p>que se hubiera o\u00eddo el volar de una mosca.<\/p>\n<p>Se sent\u00f3 el m\u00fasico en la orilla del r\u00edo, <\/p>\n<p>sac\u00f3 del zurr\u00f3n el viol\u00edn y empez\u00f3 a tocar. <\/p>\n<p>Tocaba tan bien, que la tierra y <\/p>\n<p>el cielo le escuchaban arrobados.<\/p>\n<p> Y cuando toc\u00f3 una polca, <\/p>\n<p>todo alrededor empez\u00f3 la danza. <\/p>\n<p>Las estrellas se arremolinaban como la nieve <\/p>\n<p>en los d\u00edas de ventisca, <\/p>\n<p>las nubecillas bogaban por el cielo,<\/p>\n<p> y los peces se entusiasmaron tanto, que <\/p>\n<p>el r\u00edo bull\u00eda como agua puesta al fuego.<\/p>\n<p>El dios de las aguas tampoco <\/p>\n<p>pudo resistir la tentaci\u00f3n y<\/p>\n<p> se puso asimismo a danzar con tanto br\u00edo,<\/p>\n<p> que el r\u00edo sali\u00f3 de madre;<\/p>\n<p> los diablos se asustaron y abandonaron l<\/p>\n<p>os remansos dormidos. <\/p>\n<p>Furiosos rechinaban los dientes, <\/p>\n<p>pero no pod\u00edan hacer nada contra el m\u00fasico.<\/p>\n<p>Viendo que el dios de las aguas <\/p>\n<p>causaba da\u00f1os a los hombres, <\/p>\n<p>anegando huertos y campos, el m\u00fasico dej\u00f3 de tocar, <\/p>\n<p>guard\u00f3 el viol\u00edn en el zurr\u00f3n y <\/p>\n<p>prosigui\u00f3 su incesante deambular.<\/p>\n<p> Iba el m\u00fasico por el camino y se <\/p>\n<p>le acercaron corriendo dos se\u00f1oritos.<\/p>\n<p>-Hoy tenemos fiesta- le dijeron.<\/p>\n<p> Toca para nosotros, se\u00f1or m\u00fasico. <\/p>\n<p>Te pagaremos espl\u00e9ndidamente.<\/p>\n<p>El m\u00fasico qued\u00f3 pensativo:<\/p>\n<p> anochec\u00eda y no sab\u00eda d\u00f3nde podr\u00eda hallar albergue. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, ten\u00eda el bolsillo vac\u00edo. Por eso dijo: <\/p>\n<p>-Est\u00e1 bien, tocar\u00e9.<\/p>\n<p>Los se\u00f1oritos llevaron al m\u00fasico a un palacio. <\/p>\n<p>Hab\u00eda all\u00ed un sinf\u00edn de se\u00f1oritos y se\u00f1oritas. <\/p>\n<p>Sobre una mesa se ve\u00eda una enorme y honda vasija. <\/p>\n<p>Los se\u00f1oritos y las se\u00f1oritas se <\/p>\n<p>acercaban a ella; uno tras otro, <\/p>\n<p>hund\u00edan en la vasija un dedo y se untaban en los ojos.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 a la vasija el m\u00fasico,<\/p>\n<p> moj\u00f3 en ella un dedo y se lo pas\u00f3 por los ojos. <\/p>\n<p>Apenas hubo hecho esto, vio que quienes<\/p>\n<p> hab\u00eda all\u00ed no eran se\u00f1oritos y se\u00f1oritas, <\/p>\n<p>sino brujas y diablos y que aquello no era un palacio, <\/p>\n<p>sino el infierno.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Vaya -se dijo el m\u00fasico-, ya veo a<\/p>\n<p> qu\u00e9 fiesta me han tra\u00eddo los se\u00f1oritos! <\/p>\n<p>\u00a1Bien, ahora os tocar\u00e9!&#8221;.<\/p>\n<p>Afin\u00f3 el viol\u00edn y pas\u00f3 el arco por las cuerdas.<\/p>\n<p> El infierno estall\u00f3 entonces en mil pedazos, <\/p>\n<p>y las brujas y los diablos se<\/p>\n<p> dispersaron en todas direcciones.<\/p>\n<p>\u00a0  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viv\u00eda hace muchos, muchos a\u00f1os un m\u00fasico que hab\u00eda comenzado a tocar en su tierna infancia. Cuando llevaba los bueyes a pacer, sol\u00eda cortar una ca\u00f1a, hac\u00eda de ella una flauta y tocaba con tanto arte, que los bueyes dejaban de tascar la hierba y le escuchaban, aguzadas las orejas. Los p\u00e1jaros del bosque se callaban y hasta las ranas<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"class_list":["post-1353","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1353"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1353\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}