{"id":1349,"date":"2008-01-04T02:05:07","date_gmt":"2008-01-04T02:05:07","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1349"},"modified":"2008-01-04T02:05:07","modified_gmt":"2008-01-04T02:05:07","slug":"madre-de-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1349","title":{"rendered":"Madre de agua"},"content":{"rendered":"<p>Cuentan los ribere\u00f1os, los pescadores, los bogas y vecinos de los grandes r\u00edos, quebradas y lagunas, que los ni\u00f1os predispuestos al embrujo de la Madre de Agua, siempre sue\u00f1an o deliran con una ni\u00f1a bella y rubia que los llama y los invita a un paraje tapizado de flores y un palacio con muchas escalinatas, adornando con oro y piedras preciosas.<br \/>\nLa Leyenda<\/p>\n<p>En la \u00e9poca de la Conquista, en que la ambici\u00f3n de los colonizadores consist\u00eda no s\u00f3lo en fundar poblaciones sino descubrir y so\u00acmeter tribus ind\u00edgenas para apoderarse de sus riquezas, sali\u00f3 de Bogot\u00e1 (Santa F\u00e9) una expedici\u00f3n rumbo al r\u00edo Magdalena. <\/p>\n<p>Los indios gu\u00edas descubrieron un poblado, cuyo cacique era un joven fornido, hermoso, arrogante y valiente, a quien la soldadesca captur\u00f3 con malos tratos y luego fue conducido ante el conquistador. Este lo abrum\u00f3 a preguntas que el indio se neg\u00f3 a contestar no s\u00f3lo, por no entender el espa\u00f1ol, sino por la ira que lo devoraba. El capit\u00e1n en actitud altiva y soberbia, para castigar el comportamiento del nativo orden\u00f3 amarrarlo y azotarlo hasta que confesara d\u00f3nde guardaba las riquezas de su tribu, mientras tanto ir\u00eda a preparar una correr\u00eda por los alrededores de aquel sector.<\/p>\n<p>La hija del avaro castellano estaba observando desde la ventana de sus habitaciones y con ojos de admiraci\u00f3n y amor contemplaba a aquel coloso, prototipo de una raza fuerte, valerosa y noble.<\/p>\n<p>Tan pronto sali\u00f3 su padre, fue a rogar enternecida al verdugo para que cesara el cruel tormento y lo pusiera en libertad. Esa s\u00faplica, que no era una orden, no pod\u00eda aceptarla el vil soldado porque conoc\u00eda perfectamente el car\u00e1cter en\u00e9rgico, intransigente e irascible de su superior&#8230; pero&#8230; \u00bfqu\u00e9 hacer? Era un ruego dulce y lastimero de una ni\u00f1a encantadora. S\u00ed. Ten\u00eda que ceder&#8230; no debla ser tan despiadado. Al fin y al cabo era su hija&#8230; y al el padre lo llegase a reprender, \u00e9l se disculpar\u00eda diciendo que habla sido orden de su querida hija.<\/p>\n<p>La joven espa\u00f1ola de unos quince anos, de ojos azules, ostentaba una larga cabellera dorada, que m\u00e1s parec\u00eda una capa de artiseda amarilla por la finura de su pelo.<\/p>\n<p>La bella dama miraba ansiosamente al joven cacique, fascinada por la estructura herc\u00falea de aquel ejemplar semisalvaje.<\/p>\n<p>Cuando qued\u00f3 libre, ella se acerc\u00f3. Con dulzura de mujer en morada lo atrajo y se fue a acompa\u00f1arlo por el sendero, intern\u00e1ndose entre la espesura del boscaje. El aturdido indio no entend\u00eda aquel trato&#8230; \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda tener aquel ogro una hija de sentimientos diferentes? \u00bfSeria otra trampa? pensaba Indeciso el hombre. Al verla tan cerca&#8230; \u00e9l se mir\u00f3 en sus ojos&#8230; azules como el cielo que los cobijaba&#8230; tranquilos como el agua de sus pocetas&#8230; puro como las florecillas de su huerta.<\/p>\n<p>Ya lejos de las miradas de los esbirros de su padre lo detuvo, Y\u0085 all\u00ed bes\u00f3 sus carnes acardenaladas&#8230; \u00a1aquellas heridas le laceraban el alma&#8230;!<br \/>\nConmovida y animosa le manifest\u00f3 su afecto dici\u00e9ndole: \u00a1huyamos&#8230;! \u00a1Ll\u00e9vame contigo\u0085!<br \/>\n\u00a1Quiero ser tuya&#8230;!<\/p>\n<p>El lastimado mancebo atra\u00eddo por la belleza angelical, rara entre su raza, accedi\u00f3&#8230; la alz\u00f3 intr\u00e9pido, corri\u00f3&#8230; cruz\u00f3 el r\u00edo con su amorosa carga y se refugi\u00f3 en el boh\u00edo de otro indio amigo suyo, quien lo acogi\u00f3 fraternalmente, le suministr\u00f3 materiales para la construcci\u00f3n de su choza y les proporcion\u00f3 alimentos. All\u00ed vivieron felices y tranquilos. La llegada del primog\u00e9nito les ocasion\u00f3 m\u00e1s alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Una india vecina, conocedora del secreto de la joven pareja y sinti\u00e9ndose desde\u00f1ada por el indio, opt\u00f3 por vengarse: escap\u00f3 a la fortaleza a informar al conquistador el paradero de su hija.<\/p>\n<p>Excitado y violento el capit\u00e1n, corri\u00f3 al sitio indicado por la envidiosa mujer a desfogar su ira y veneno mortal.<\/p>\n<p>Orden\u00f3 a los soldados amarrarlos al tronco de un caracol\u00ed de orilla del r\u00edo. Entretanto, el ni\u00f1o le era arrebatado brutalmente de los brazos de su tierna madre.<\/p>\n<p>El abuelo le dec\u00eda al peque\u00f1\u00edn: &#8220;Morir\u00e1s, indio inmundo&#8230; \u00a1No quiero descendientes que manchen mi nobleza! \u00a1T\u00fa no eres de mi estirpe&#8230;! \u00a1Tu tumba ser\u00e1 el r\u00edo&#8230;! Furioso se lo entreg\u00f3 a un soldado para que lo arrojase a la corriente, ante las miradas desorbitadas de sus martirizados padres, quienes hac\u00edan esfuerzos sobrehumanos de soltarse las ligaduras y lanzarse al caudal inmenso a rescatar a su hijo\u0085 pero todo fue in\u00fatil.<\/p>\n<p>Vino luego el martirio del cacique para atormentar a su hija, humillarla y llevarla sumisa a la fortaleza.<\/p>\n<p>El indio fue decapitado ante su joven consorte quien gritaba lastimeramente\u0085 Por \u00faltimo la libertaron a ella\u0085 pero\u0085 enloquecida y desesperada por la perdida de sus dos amores, llamando a su hijo, se lanz\u00f3 a la corriente y se ahogo.<\/p>\n<p>Por eso, en noches tranquilas y estrelladas se oye una canci\u00f3n de arrullo tierna y delicada, tal parece que surgiera de las aguas, o se deslizara el aura cantarina sobre las espumas del cristal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuentan los ribere\u00f1os, los pescadores, los bogas y vecinos de los grandes r\u00edos, quebradas y lagunas, que los ni\u00f1os predispuestos al embrujo de la Madre de Agua, siempre sue\u00f1an o deliran con una ni\u00f1a bella y rubia que los llama y los invita a un paraje tapizado de flores y un palacio con muchas escalinatas, adornando con oro y piedras<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-1349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-poemas-y-cuentos-indigenas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}