{"id":1330,"date":"2008-01-02T17:31:44","date_gmt":"2008-01-02T17:31:44","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1330"},"modified":"2008-01-02T17:31:44","modified_gmt":"2008-01-02T17:31:44","slug":"muerte-iniciatica-1330","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1330","title":{"rendered":"MUERTE INICIATICA-1330"},"content":{"rendered":"<p>MUERTE INICIATICA<\/p>\n<p>Ren\u00e9 Gu\u00e9non<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n que parece ser poco comprendida por la mayor parte de nuestros contempor\u00e1neos interesados en estos estudios, es la de la denominada &#8220;muerte inici\u00e1tica&#8221;; as\u00ed pues, a veces nos hemos encontrado expresiones como la de &#8220;muerte ficticia&#8221;, lo cual demuestra la m\u00e1s completa incomprensi\u00f3n sobre las realidades de este orden.<\/p>\n<p>Quienes as\u00ed se expresan s\u00f3lo ven la parte exterior del rito, sin tener ninguna idea de los efectos que deben producirse sobre aquellos que est\u00e1n verdaderamente cualificados; habr\u00eda que decir que esta &#8220;muerte&#8221;, muy lejos de ser &#8220;ficticia&#8221;, es, por el contrario, en cierta manera, m\u00e1s real incluso que la muerte entendida en el sentido ordinario de la palabra, pues es evidente que el profano que muere no consigue la iniciaci\u00f3n. La diferenciaci\u00f3n del orden profano (incluyendo en \u00e9ste no s\u00f3lo todo lo desprovisto del car\u00e1cter tradicional, sino tambi\u00e9n todo exoterismo) y del orden inici\u00e1tico es la \u00fanica que sobrepasa las contingencias inherentes a los estados particulares del ser y que tiene, por ello, un valor profundo y permanente desde el punto de vista universal. Nos conformamos con recordar que todas las tradiciones insisten en la diferencia esencial existente en los estados p\u00f3stumos del ser humano seg\u00fan se trate de un profano o de un iniciado; si las consecuencias de la muerte, considerada en su significado habitual, est\u00e1n condicionadas por esta diferenciaci\u00f3n, el cambio que da acceso al orden inici\u00e1tico corresponde pues a un grado superior de la realidad.<\/p>\n<p>Es evidente que la palabra &#8220;muerte&#8221; debe ser tomada aqu\u00ed en su sentido m\u00e1s general, seg\u00fan el cual podemos decir que todo cambio de estado es a la vez una muerte y un nacimiento, seg\u00fan se mire desde un lado u otro: muerte con relaci\u00f3n al estado anterior y nacimiento con relaci\u00f3n al estado resultante. La iniciaci\u00f3n es descrita en general como un &#8220;segundo nacimiento&#8221;, como es en efecto; pero este &#8220;segundo nacimiento&#8221; implica necesariamente la muerte al mundo profano despu\u00e9s de la cual vendr\u00e1 inmediatamente el &#8220;nacimiento&#8221;, siendo estos dos fen\u00f3menos las dos caras de un mismo cambio de estado. En cuanto al simbolismo del rito, estar\u00e1 basado en la analog\u00eda que existe entre todos los cambios de estado; en raz\u00f3n de esta analog\u00eda, la muerte y el nacimiento en el sentido ordinario simbolizan en s\u00ed mismos la muerte y el nacimientos inici\u00e1ticos, como im\u00e1genes que han sido transpuestas por el rito para expresar otro orden de la realidad. Puede se\u00f1alarse al respecto que todo cambio de estado se lleva a cabo desde las tinieblas, lo cual explica el simbolismo del color negro: el candidato a la iniciaci\u00f3n debe pasar por la oscuridad donde se efect\u00faa lo que es designado como el &#8220;descenso a los Infiernos&#8221;, de lo que ya hemos hablado en otro lugar: podr\u00edamos decir que es como una especie de &#8220;recapitulaci\u00f3n&#8221; de los estados antecedentes, por la cual las posibilidades relacionadas con el estado profano quedan agotadas definitivamente, a fin de que el ser pueda desarrollar libremente desde entonces otras posibilidades de orden superior que lleva dentro de \u00e9l, y cuya realizaci\u00f3n pertenece al dominio inici\u00e1tico.<\/p>\n<p>Por otra parte, como pueden aplicarse consideraciones similares a todo cambio de estado, y adem\u00e1s los grados ulteriores y sucesivos de la iniciaci\u00f3n corresponden tambi\u00e9n a otros cambios de estado, puede decirse que, para acceder a cada uno de ellos, habr\u00e1 muerte y nacimiento, aunque el &#8220;corte&#8221; sea menor no tan importante ni fundamental como en la iniciaci\u00f3n primera (la que pasa del orden profano al orden inici\u00e1tico). Adem\u00e1s, los cambios sufridos por el ser en el curso de su desarrollo son de una multitud indefinida; los grados inici\u00e1ticos conferidos de forma ritual, dentro de cualquier tradici\u00f3n, s\u00f3lo pueden corresponder a una clasificaci\u00f3n general de las principales etapas que se han de recorrer, y cada uno de ellos puede resumir en s\u00ed mismo todo un conjunto de etapas secundarias e intermediarias. Pero hay un punto m\u00e1s importante en particular, dentro de este proceso, en donde el simbolismo de la muerte debe aparecer de nuevo de una manera m\u00e1s expl\u00edcita; y esto requiere a\u00fan algunas explicaciones.<\/p>\n<p>El &#8220;segundo nacimiento&#8221;, entendido como correspondiente a la iniciaci\u00f3n primera, es, tal como ya hemos dicho, lo que puede denominarse una regeneraci\u00f3n ps\u00edquica; y es, en efecto, en el orden ps\u00edquico, es decir en el orden donde se sit\u00faan las modalidades sutiles del ser humano, en donde deben efectuarse las primeras fases del desarrollo inici\u00e1tico; pero esta fases no constituyen un objetivo en s\u00ed misma, pues s\u00f3lo son preparatorias con relaci\u00f3n a la realizaci\u00f3n de las posibilidades de un orden m\u00e1s elevado, y queremos decir del orden espiritual en el verdadero sentido de esta palabra. El punto del proceso inici\u00e1tico al que acabamos de aludir es el que marcar\u00e1 el paso del orden ps\u00edquico al orden espiritual; y este paso podr\u00e1 ser considerado como una &#8220;segunda muerte&#8221; y un &#8220;tercer nacimiento&#8221;. Conviene a\u00f1adir que este &#8220;tercer nacimiento&#8221; ser\u00e1 representado mejor como una &#8220;resurrecci\u00f3n&#8221; que como un nacimiento ordinario, porque no se trata ya de un &#8220;comienzo&#8221; en el sentido que se le daba a la iniciaci\u00f3n primera; las posibilidades ya desarrolladas, y adquiridas de una vez por todas, deber\u00e1n encontrarse despu\u00e9s de este paso, pero &#8220;transformadas&#8221;, de una manera an\u00e1loga a como el &#8220;cuerpo glorificado&#8221; o &#8220;cuerpo de resurrecci\u00f3n&#8221; representa la &#8220;transformaci\u00f3n&#8221; de las posibilidades humanas, m\u00e1s all\u00e1 de las convicciones limitantes que definen el modo de existencia de la individualidad como tal.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es bastante simple; lo que la complica son, como casi siempre, las confusiones que se comenten al mezclar consideraciones que se refieren a otras cosas diferentes. Es lo que sucede sobre todo con respecto a la &#8220;segunda muerte&#8221;, a la que muchos pretenden otorgar un significado fastidioso, ya que no saben hacer ciertas distinciones esenciales entre los diversos casos en que tal expresi\u00f3n puede ser empleada. La &#8220;segunda muerte&#8221;, despu\u00e9s de lo que acabamos de decir, no es otra cosa que la &#8220;muerte ps\u00edquica&#8221;; puede considerarse este hecho como algo susceptible de producirse fuera de todo proceso inici\u00e1tico, en un plazo m\u00e1s o menos largo despu\u00e9s de la muerte corporal de cualquier hombre ordinario; pero entonces esta &#8220;segunda muerte&#8221; no dar\u00e1 acceso al dominio espiritual, y el ser, saliendo del estado humano, pasar\u00e1 simplemente a otro estado individual de manifestaci6n. Nos encontramos aqu\u00ed con una eventualidad temible para el profano, quien tiene la ventaja de ser mantenido mediante lo que hemos llamado los &#8220;prolongamientos&#8221; del estado humano, lo cual adem\u00e1s constituye, la principal raz\u00f3n de ser de los ritos funerarios en todas las tradiciones. Pero es diferente para el iniciado, ya que \u00e9ste s\u00f3lo realiza las posibilidades del estado humano para llegar a superarlas, debiendo salir necesariamente de tal estado, sin tener necesidad para ello de disolver la apariencia corporal, para pasar a los estados superiores.<\/p>\n<p>A\u00f1adamos a\u00fan, para no omitir ninguna posibilidad, que hay otro aspecto desfavorable de la &#8220;segunda muerte&#8221;, relacionado con la &#8220;contrainiciaci\u00f3n&#8221;; \u00e9sta, de hecho, imita a la verdadera iniciaci\u00f3n en sus fases, pero sus resultados son contrarios, en ning\u00fan caso puede acceder al dominio espiritual, pues por el contrario s\u00f3lo aleja al ser cada vez m\u00e1s de tal dominio. Cuando el individuo que sigue esta v\u00eda llega a la &#8220;muerte ps\u00edquica&#8221;, se encuentra en una situaci\u00f3n no exactamente parecida a la del puro y simple profano, sino peor a\u00fan, debido al desarrollo que ha dado a las posibilidades m\u00e1s inferiores del orden sutil; pero no insistiremos m\u00e1s en adelante, y nos contentaremos con remitimos a algunas alusiones que ya hemos hecho en otras ocasiones, pues, en verdad, es un caso que no presenta m\u00e1s inter\u00e9s que desde un punto de vista muy especial, y que no tiene nada que ver con la verdadera iniciaci\u00f3n. Los llamados com\u00fanmente &#8220;magos negros&#8221; s\u00f3lo se consideran a s\u00ed mismos, y ser\u00eda por lo menos in\u00fatil el proporcionar un alimento a las divagaciones m\u00e1s o menos fant\u00e1sticas como ya sucede muy a menudo; s\u00f3lo conviene ocuparse de ellos para denunciar sus fechor\u00edas cuando las circunstancias lo exijan; y desgraciadamente, en una \u00e9poca como la nuestra, estas fechor\u00edas est\u00e1n tan singularmente extendidas que no pueden imagin\u00e1rselas quienes no hayan tenido la ocasi\u00f3n de percatarse directamente.<\/p>\n<p>Consideraciones sobre la iniciaci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MUERTE INICIATICA Ren\u00e9 Gu\u00e9non Otra cuesti\u00f3n que parece ser poco comprendida por la mayor parte de nuestros contempor\u00e1neos interesados en estos estudios, es la de la denominada &#8220;muerte inici\u00e1tica&#8221;; as\u00ed pues, a veces nos hemos encontrado expresiones como la de &#8220;muerte ficticia&#8221;, lo cual demuestra la m\u00e1s completa incomprensi\u00f3n sobre las realidades de este orden. 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