{"id":1298,"date":"2007-12-28T04:24:57","date_gmt":"2007-12-28T04:24:57","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1298"},"modified":"2007-12-28T04:24:57","modified_gmt":"2007-12-28T04:24:57","slug":"medicina-kallawaya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1298","title":{"rendered":"Medicina Kallawaya"},"content":{"rendered":"<p>Medicina Kallawaya<br \/>\nHay que darle de comer a la monta\u00f1a<br \/>\nPor: Eric Latil \/ ECLat<\/p>\n<p>Generalidades de la medicina kallawaya<br \/>\nPara los kallawayas, comunidad ind\u00edgena conocida por sus curanderos que habitan las monta\u00f1as andinas de Bolivia y Per\u00fa, la salud (buena o mala) es un estado global que comprende el f\u00edsico y la psicolog\u00eda del individuo y su relaci\u00f3n con el entorno social y natural. En su cosmovisi\u00f3n, la definici\u00f3n de salud proviene de una analog\u00eda entre el cuerpo humano y la tierra, los animales, las comunidades, la realizaci\u00f3n personal y el respeto de las costumbres. Una visi\u00f3n que toma auge en el mundo occidental.<\/p>\n<p>Para los kallawayas, las monta\u00f1as, los lagos, la lluvia, el sol, las plantas y los animales son seres vivos, con familia, con casa, con nombres. &#8220;Para tener buena salud hay que darle de comer a la monta\u00f1a&#8221;, dice Hilari\u00f3n, curandero kallawaya. <\/p>\n<p>Los rituales son de gran importancia para las curaciones. Las ofrendas a Pachamama buscan restablecer el equilibrio vital del cual todos dependemos. En los rituales kallawayas est\u00e1n representados tres niveles ecol\u00f3gicos: fetos y grasa de lama para el altiplano, claveles para los valles altos, algod\u00f3n y flores de coca para la regi\u00f3n subtropical. Cada nivel ecol\u00f3gico debe estar representado por un grupo de alimentos para que la monta\u00f1a sea satisfecha y proporcione salud al hombre. Esta relaci\u00f3n simb\u00f3lica entre los hombres y los niveles ecol\u00f3gicos ofrece una alimentaci\u00f3n relativamente completa y variada, factor universalmente reconocido para prevenir enfermedades. Es en la prevenci\u00f3n donde se sit\u00faa toda la fuerza de la medicina kallawaya. El origen de la enfermedad no se busca \u00fanicamente en el organismo del paciente, sino tambi\u00e9n en el conjunto de sus relaciones con el trabajo, la familia y las actividades cotidianas.<\/p>\n<p>Los kallawayas nos ense\u00f1an que la salud reside en el equilibrio entre el hombre y su entorno. Para los occidentales, este tema espinoso transgrede la l\u00f3gica cultural, cient\u00edfica, pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Sin embargo, cada d\u00eda podemos constatar, con solo mirar a nuestro alrededor, que la promoci\u00f3n de productos biol\u00f3gicos, de medicinas suaves y de reg\u00edmenes alimenticios sanos incentiva la apertura hacia la naturaleza en la vida diaria de los hombres del tercer milenio.<\/p>\n<p>Algunos usos de plantas medicinales<br \/>\nLa Coca (erythroxylon coca)<br \/>\nLa coca crece principalmente en Bolivia, Per\u00fa, Ecuador y Colombia. En la cordillera de Los Andes es una planta sagrada desde tiempos remotos. Representa el primer nivel ecol\u00f3gico, el m\u00e1s bajo. La coca no es sin\u00f3nimo de vicio para los abor\u00edgenes; al contrario, esta planta forma parte de su alimentaci\u00f3n, de su medicina y de su religi\u00f3n, ocupando un lugar importante en los rituales. Sus propiedades son m\u00faltiples: masticar hojas de coca calma el dolor de est\u00f3mago, ayuda a resistir el hambre, la sed y la somnolencia. Una infusi\u00f3n de cinco hojas de coca elimina el &#8220;soroche&#8221; -o mal de altitud- y el dolor de cabeza. En compresas, alivia el dolor de muelas. Desde siempre la coca es la compa\u00f1era de campesinos y mineros en sus trabajos dif\u00edciles, los cuales realizan la mayor\u00eda de las veces sin agua, sin comida y a elevadas alturas.<\/p>\n<p>El clavel (Diantus caryphyllus)<br \/>\nPlanta muy apreciada en los andes. Flor sagrada, es utilizada muchas veces por los kallawayas en rituales y ceremonias religiosas. En infusi\u00f3n fr\u00eda tonifica el sistema nervioso y sirve para lavar ojos irritados. Las hojas hervidas calman la tos, el enfriamiento y los c\u00f3licos.<\/p>\n<p>Algod\u00f3n salvaje (gossypium raimondi ulr.sp), Qhiya (en aymar\u00e1)<br \/>\nLa &#8220;lana&#8221; del algod\u00f3n se utiliza en rituales y representa el primer nivel ecol\u00f3gico. Las semillas asadas y reducidas a polvo sirven para preparar una pomada contra los golpes y los moretones. Sus fibras secan, cicatrizan las heridas. Las hojas de la planta, asadas durante largo tiempo y luego preparadas en infusi\u00f3n, se aplican como cataplasmas para los dolores musculares. El humo de la planta quemada debe ser respirado por los enfermos a causa de la altura.<\/p>\n<p>Los viajes del aprendizaje<br \/>\nHilari\u00f3n Suxo naci\u00f3 en 1937 en la comunidad de Pampa Blanca, provincia Bautista Saavedra, \u00e1rea cultural kallawaya, Bolivia. Comenz\u00f3 el aprendizaje de las plantas medicinales cuando ten\u00eda 14 a\u00f1os, con su padre y tres curanderos establecidos en la comunidad. La transmisi\u00f3n de los conocimientos emp\u00edricos de los kallawayas se hace durante los tradicionales viajes al Per\u00fa, Chile, Argentina, Ecuador o Brasil. Es precisamente lo que hizo Hilari\u00f3n de 1951 a 1961, viajando a pie y durante varios meses. En aquellos viajes, Hilari\u00f3n aprendi\u00f3 a reconocer las plantas que encontraba, a utilizarlas y, sobre todo, a relacionarse con los pacientes seg\u00fan la experiencia de los ancianos.<br \/>\nGracias a sus viajes, Hilari\u00f3n Suxo cruz\u00f3 los caminos de otros curanderos y m\u00e9dicos al\u00f3patas. En los a\u00f1os 80, Hilari\u00f3n Suxo encontr\u00f3 a un m\u00e9dico famoso en La Paz con el que se capacit\u00f3 durante dos a\u00f1os en una medicina que \u00e9l llama &#8220;moderna&#8221;. En ese momento, abri\u00f3 el campo de sus conocimientos y reflexion\u00f3 sobre la introducci\u00f3n de la medicina kallawaya en la medicina al\u00f3pata. En 1991, en el pueblo de Amarete, participa en la creaci\u00f3n del primer hospital en el cual trabaj\u00f3 como profesor kallawaya con m\u00e9dicos al\u00f3patas. <\/p>\n<p>Desde toda la vida, Hilari\u00f3n Suxo se dedic\u00f3 a las plantas medicinales y a transmitir sus conocimientos en las comunidades. Los modelos sociales de la comunidad kallawaya se transformaron, entre otras cosas, por el \u00e9xodo rural. En dos generaciones, el fr\u00e1gil veh\u00edculo de la transmisi\u00f3n oral se debilit\u00f3 entre los &#8220;viejos que saben&#8221; y los j\u00f3venes que viajan a La Paz para vender su fuerza de trabajo y so\u00f1ar con la sociedad de consumo. Es precisamente lo que pas\u00f3 con los dos hijos de Hilari\u00f3n, aunque lograron seguir estudios y trabajar en oficios que les gustan. Uno es costurero y el otro estudia inform\u00e1tica en La Paz. <\/p>\n<p>Quedan pocos curanderos trabajando por la conservaci\u00f3n de los conocimientos de la medicina kallawaya. Hilari\u00f3n Suxo dicta talleres en las comunidades para grupos de mujeres o j\u00f3venes que quieren capacitarse y procurar ganarse la vida fabricando pomadas, tinturas o parches. Pedro y Alejandro son aprendices de la curaci\u00f3n con plantas. Pero como Hilari\u00f3n dice, \u00e9ste es solamente un aspecto de la medicina kallawaya. El curandero no utiliza s\u00f3lo las plantas sino los rituales para la Pachamama \u0096o Madre Tierra\u0096, el equilibrio de la alimentaci\u00f3n, la m\u00fasica, \u0085 Para Hilari\u00f3n, la salud se encuentra en la totalidad del ser humano, en donde se mezcla lo que entendemos como la psicolog\u00eda, el estado f\u00edsico del individuo y su relaci\u00f3n con su entorno social y ambiental. La salud es un estado completo desde el cual la persona puede relacionarse en armon\u00eda con los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>Testimonios de curanderos kallawayas<br \/>\nLa p\u00e9rdida de la tradici\u00f3n oral lleva a la progresiva desaparici\u00f3n de un gran n\u00famero de pr\u00e1cticas culturales en las comunidades ind\u00edgenas latinoamericanas. Los siguientes son testimonios obtenidos por la organizaci\u00f3n ECLat que ilustran el caso de la medicina ancestral y del conocimiento de las plantas medicinales kallawaya.<\/p>\n<p>Sobre los viajes tradicionales de los curanderos kallawayas<br \/>\n(Hilari\u00f3n Suxo, septiembre de 1998)<br \/>\nPrimero, \u00edbamos al cerro para un ritual. Sal\u00edamos despu\u00e9s no m\u00e1s. Los viajes de los kallawayas duran varios meses, tres o cuatro. Los que se iban para el canal de Panam\u00e1, en el a\u00f1o 1900, duraban cuatro meses, pero ya se murieron todos. Los kallawayas de hoy salen por poco tiempo. Hay quienes viven ac\u00e1 pero que no son nativos de la zona. Ellos llegaron hace poco, se casaron, aprendieron las plantas\u0085 pero no es igual.<\/p>\n<p>Los kallawayas tienen otro idioma. No es el quechua o el aymar\u00e1 o el espa\u00f1ol\u0085 Nosotros lo sab\u00edamos, pero lo estamos olvidando. Es un idioma para hablar entre nosotros los curanderos. Es una lengua secreta\u0085 especial. <\/p>\n<p>Sal\u00ed de viaje por primera vez cuando ten\u00eda 14 a\u00f1os, con otros kallawayas mayores. As\u00ed, aprend\u00ed a curar y vender mis jarabes, parches, pomadas\u0085 Viaj\u00e1bamos a pie. El primer viaje fue hasta el Per\u00fa. \u00cdbamos de casa en casa. A veces, nos qued\u00e1bamos dos o tres d\u00edas en lugares donde no hab\u00eda ninguna casa. Dorm\u00edamos en grutas\u0085 \u00a1Eso es la vida del n\u00f3mada! A veces sin comida.<br \/>\nLlev\u00e1bamos pan, pita molida (cereal) y az\u00facar. Tom\u00e1bamos eso con agua fr\u00eda no m\u00e1s. Para llegar a Cuzco y regresar nos demor\u00e1bamos 45 d\u00edas. <\/p>\n<p>Sobre los rituales y lugares sagrados kallawayas<br \/>\n(Hilari\u00f3n Suxo y Pedro Huaqui, octubre de 1998)<br \/>\nHilari\u00f3n: Como dec\u00eda mi abuelo: cada uno de nosotros nace con sus achachillas (cerro sagrado). Este achachilla (cerro Larwachijuani, comunidad de Pampa Blanca) hace parte de mis achachillas. Mucha gente ya no hace rituales en los cerros, para los achachillas, porque muchos de ellos no saben que son lugares sagrados.<\/p>\n<p>Pedro: S\u00ed. Es un poco triste porque la gente casi no sale a los cerros. Este achachilla est\u00e1 abandonado. Podr\u00edamos pasar un ritual aqu\u00ed para nuestros viajes y la salud\u0085 Podr\u00edamos hacerlo. La gente ya no sube porque es un poco de sacrificio, un poco pesado subir\u0085 pero siempre es mejor hacerlo. Yo siempre paso rituales para mi salud y la cosecha. <\/p>\n<p>Hilari\u00f3n: Antes, hab\u00eda una casita donde se guardaba todo el material para los rituales\u0085 platos, velas, conchas\u0085 Ya no queda nada, todo se cay\u00f3. El d\u00eda que hagamos rituales otra vez\u0085 podr\u00edamos arreglarlo todo \u00a1Pero no as\u00ed no m\u00e1s! Hay que pedirle permiso al esp\u00edritu de la monta\u00f1a. Si no, \u00e9l nos podr\u00eda castigar o hacernos enfermar\u0085 Es que tiene su poder. Tendr\u00edamos que darle una comida o prepararle un ritual para pedirle el permiso para reconstruir la casa\u0085 Es igual que nosotros: no te puedo quitar los zapatos sin preguntarte antes, o el gorro\u0085 Si te lo quito as\u00ed no m\u00e1s, te puedes enfadar. Pues, es igual para el achachilla\u0085 Es como un hombre, una persona\u0085 tiene un nombre, una casa, su fuerza. Con un ritual, es como si le damos de comer. Si le preparamos una buena comida, se quedar\u00e1 tranquilo y podremos arreglar el lugar. <\/p>\n<p>Sobre el origen de la coca<br \/>\n(Hilari\u00f3n Suxo, noviembre de 1998)<br \/>\nViv\u00eda una mujer extraordinaria en una regi\u00f3n de los Andes. Su belleza era magn\u00edfica. Ten\u00eda mucho encanto y era muy presumida. Era una diosa. Cuando tomaba un aspecto humano\u0085 compart\u00eda con los hombres su encanto con caricias hechizantes. Pero la conducta de esta mujer despert\u00f3 los celos de las esposas y las protestas morales de los ancianos que la persiguieron\u0085 Y la mataron.<br \/>\nLa enterraron en una tierra fecunda, en un lugar donde llov\u00eda mucho. Del polvo de su cuerpo naci\u00f3 un arbusto chiquitito, cuyas hojas ten\u00edan propiedades maravillosas. Esas hojas ten\u00edan la fuerza de aliviar los dolores y el optimismo de la vida. La diosa se veng\u00f3 de las esposas haciendo que sus maridos sufran de la permanente tentaci\u00f3n de masticar aquellas hojas maravillosas.<\/p>\n<p>Pampa Blanca: un asentamiento kallawaya<br \/>\nPampa Blanca es uno de los principales asentamientos de ind\u00edgenas kallawayas. Se ubica en la secci\u00f3n municipal de Charazani, provincia Bautista Saavedra, departamento de La Paz, Bolivia, Suram\u00e9rica.<br \/>\nLa regi\u00f3n es famosa por los curanderos kallawayas, m\u00e9dicos del cuerpo y del alma, conocidos desde el tiempo incaico. El \u00e1rea cultural kallawaya comprende tres ecosistemas claramente definidos: Altiplano Opuna a partir de 4.000 m de altura, caracterizado por la existencia de pastos y arbustos adaptados al clima. M\u00e1s abajo est\u00e1n los Valles Altos, con una altura de 2.800 a 3.800 m donde crece una variedad importante de gram\u00edneas, arbustos y plantas. Por \u00faltimo, se distingue la zona de Pre-yunga, de 1.200 a 2.800 m de altura, con vegetaci\u00f3n abundante de plantas, arbustos frutales y cultivos de importancia econ\u00f3mica. La temperatura anual promedio alcanza lo 12\u00b0C y la precipitaci\u00f3n anual promedio es de 559 mm.<br \/>\nLa regi\u00f3n Bautista Saavedra cuenta con una poblaci\u00f3n total de 8.406 habitantes. Su poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa alcanza los 4.531 habitantes, de los cuales 2.074 son mujeres y 2.457 son hombres. El \u00edndice de pobreza alcanza el 96,28% y la comunidad kallawaya representa unos 2.000 habitantes, o sea, un cuarto de la poblaci\u00f3n global.<\/p>\n<p>Apoyo a la comunidad kallawaya<br \/>\nUna iniciativa de ECLat<br \/>\nLa asociaci\u00f3n ECLat -por su sigla en franc\u00e9s: Intercambios Culturales Latinoamericanos- trabaja desde hace m\u00e1s de cuatro a\u00f1os en estrecha colaboraci\u00f3n con siete m\u00e9dicos, curanderos y yerbateros representantes del comit\u00e9 Salud Natural con Kallawayas -SNK-.<\/p>\n<p>Este comit\u00e9 independiente es un actor de la vida social y cultural de la zona de los ind\u00edgenas kallawayas en Bolivia. <\/p>\n<p>ECLat ha contado con el apoyo de cient\u00edficos bolivianos de La Universidad de La Paz (bot\u00e1nicos, soci\u00f3logos y antrop\u00f3logos), para la realizaci\u00f3n de una colecci\u00f3n de 24 tableros que explican la pr\u00e1ctica de la medicina kallawaya.<\/p>\n<p>Este material es un soporte pedag\u00f3gico que permite al comit\u00e9 SNK realizar talleres y conferencias sobre sus actividades m\u00e9dicas. Esta colaboraci\u00f3n impulsada por uno de los miembros de ECLat y un maestro curandero kallawaya responde a la necesidad urgente de dar la palabra a los pueblos ind\u00edgenas y de contribuir al mantenimiento y a la difusi\u00f3n de su sabidur\u00eda y de las pr\u00e1cticas tradicionales propias de su cultura.<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n del encuentro cultural kallawaya a realizarse en La Paz, Bolivia, a partir del 10 de julio de 2002, ECLat se ha propuesto poner en marcha un proyecto de apoyo a la comunidad kallawaya de Pampa Blanca, consistente en la construcci\u00f3n de una cooperativa ind\u00edgena kallawaya y el acompa\u00f1amiento de su funcionamiento durante un a\u00f1o. La cooperativa se proyecta como una casa de 70 m2 construida seg\u00fan las costumbres kallawayas.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 centro de capacitaci\u00f3n sobre el manejo y conocimientos tradicionales de la medicina ancestral kallawaya, la producci\u00f3n y la venta de productos hechos a base de plantas (jarabes, pomadas, parches, infusiones\u0085) y el cultivo de plantas medicinales (huerta). Tambi\u00e9n ser\u00e1 un centro de atenci\u00f3n para enfermos. La cooperativa kallawaya ser\u00e1 manejada por tres kallawayas capacitados para autoadministrar el proyecto de manera aut\u00f3noma en un plazo de un a\u00f1o.<\/p>\n<p>El proyecto de cooperativa kallawaya es un medio para ayudar a rescatar los conocimientos ancestrales de la medicina tradicional y sus pr\u00e1cticas culturales. Tambi\u00e9n se trata de ayudar a la comunidad, mediante tres curanderos kallawayas implicados en el proyecto, a su desarrollo econ\u00f3mico gracias a las producciones y a las actividades generadas por la cooperativa, y el desarrollo de los tratamientos y prevenci\u00f3n de la salud de los habitantes m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>La cooperativa kallawaya tendr\u00e1 como actividades principales la capacitacion de j\u00f3venes y adultos en la medicina tradicional kallawaya. Esta actividad se puede hacer en las escuelas mismas con material pedag\u00f3gico existente o en la sala de capacitaci\u00f3n de la cooperativa. Los principales promotores de aquellas actividades son Hilari\u00f3n Suxo \u009664 a\u00f1os, curandero kallawaya\u0096, Walter Alvarez Quispe \u009658 a\u00f1os, curandero kallawaya\u0096, Alejandro Suxo Pati \u009634 a\u00f1os, aprendiz curandero\u0096 y Pedro Huaqui, 40 a\u00f1os, ritualista kallawaya.<\/p>\n<p>Acerca del autor<br \/>\nECLat<br \/>\nEchanges Cultures Latinoamericains<br \/>\nC\/O Centre Social Baussenque<br \/>\n34, rue Baussenque<br \/>\n130002 Marseille<br \/>\neclat@worldonline.fr<br \/>\nhttp:\/\/perso.worldonline.fr\/eclat<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Medicina Kallawaya Hay que darle de comer a la monta\u00f1a Por: Eric Latil \/ ECLat Generalidades de la medicina kallawaya Para los kallawayas, comunidad ind\u00edgena conocida por sus curanderos que habitan las monta\u00f1as andinas de Bolivia y Per\u00fa, la salud (buena o mala) es un estado global que comprende el f\u00edsico y la psicolog\u00eda del individuo y su relaci\u00f3n con<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52],"tags":[],"class_list":["post-1298","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-medicina-tradicional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1298\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}