{"id":1251,"date":"2007-12-28T00:58:28","date_gmt":"2007-12-28T00:58:28","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1251"},"modified":"2007-12-28T00:58:28","modified_gmt":"2007-12-28T00:58:28","slug":"los-cuatro-mundos-del-cham\u00c1n","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1251","title":{"rendered":"LOS CUATRO MUNDOS DEL CHAM\u00c1N"},"content":{"rendered":"<p>LOS CUATRO MUNDOS DEL CHAM\u00c1N<br \/>\nVER ES CREER: LOS CUATRO MUNDOS DEL CHAM\u00c1N (Serge Kahili King)<\/p>\n<p>Una de las cosas m\u00e1s confusas que enfrentan los estudiantes del chamanismo es la forma en que los chamanes miran mundo. Confunde a mis alumnos en la actualidad y ciertamente me confundi\u00f3 a m\u00ed cuando me iniciaba en esta tradici\u00f3n. En mi \u00e9poca de adolescente, en el campo, a veces mi padre, al igual que los dem\u00e1s agricultores, hablaba de los cultivos y animales que hab\u00eda a nuestro alrededor, y en algunas ocasiones se dirig\u00eda a ellos como si los cultivos y los animal fueran seres inteligentes, capaces de comprenderle y responderle. A pesar de que yo tambi\u00e9n aprend\u00ed a hacerlo, tuvo que transcurrir bastante tiempo para llegar a comprender el proceso. En una \u00e9poca determinada, todas las conversaciones con los \u00e1rboles, flores, insectos, rocas y edificios que ten\u00eda lugar a mi alrededor, me imped\u00edan concentrarme en mi trabajo. Entonces, de alg\u00fan modo, aprend\u00ed a abrirme y cerrarme aquel tipo de concienciamiento, sin saber c\u00f3mo lo hac\u00eda.<br \/>\nDe M&#8217;Bala, mi maestro cham\u00e1n en \u00c1frica, aprend\u00ed a fusionarme con los animales de la jungla, despu\u00e9s de entrar en un trance profundo. Cre\u00eda que el estado de trance era el me dio de conseguir el cambio, hasta que me di cuenta de que \u00e9l lo lograba en un abrir y cerrar de ojos, sin entrar en trance. Evidentemente el trance no era m\u00e1s que un instrumento y no la causa del cambio experiencial.<br \/>\nMi t\u00edo kahuana hawaiiano, Wana Kahili, me ense\u00f1\u00f3 a emprender viajes interiores repletos de asombro y terror, y a discernir augurios en las nubes, hojas y muebles. Sin embargo, tambi\u00e9n me ense\u00f1\u00f3 a ser muy consciente de mi estado al despertar y a c\u00f3mo no ver augurios, ya que en ciertos momentos esto puede ser igualmente importante.<br \/>\nMi padre, M&#8217;Bala y Wana Kahili dedicaron muy poco tiempo a explicarme los fen\u00f3menos que me ense\u00f1aban a experimentar. Eran todos del parecer de que la experiencia es el mejor modo de aprender y de que las explicaciones intelectuales supondr\u00edan una traba. Este fue un buen m\u00e9todo para salir de mi obstinaci\u00f3n mental e introducirme en mi cuerpo, pero el hecho de tener que afrontar las dudas y temores generados por la cultura no cham\u00e1nica en la que tambi\u00e9n viv\u00eda demor\u00f3 considerablemente mi aprendizaje. En mis propias vivencias como alumno y como maestro, he descubierto que satisfacer el intelecto suele reducir las barreras anal\u00edticas y emocionales que dificultan el aprendizaje, permitiendo una asimilaci\u00f3n mucho m\u00e1s r\u00e1pida de la experiencia. Por ello, he pasado muchos a\u00f1os analizando, sin juzgarlas, mis experiencias personales, as\u00ed como las de otros chamanes, a fin de adquirir una mayor comprensi\u00f3n de lo que hacemos cuando lo hacemos, para poderlo compartir m\u00e1s f\u00e1cilmente.<br \/>\nEl aut\u00e9ntico punto de partida fueron las ense\u00f1anzas de Wana Kahili sobre los cuatro mundos (niveles o clases de experiencia) entre los que todo el mundo fluct\u00faa espont\u00e1nea y, por regla general, inconscientemente, pero que los chamanes cultivan a conciencia. Se trata del ike papakahi (literalmente: primer nivel de experiencia), el ike papalua (segundo nivel de experiencia), el ike papakolu (tercer nivel de experiencia) y el ike papaha (cuarto nivel de experiencia). En t\u00e9rminos generales, me explic\u00f3 que \u00e9stos representaban respectivamente el mundo ordinario, el mundo ps\u00edquico, el mundo de los sue\u00f1os y el mundo existencial. Por razones did\u00e1cticas he optado por definirlos como mundos objetivo, subjetivo, simb\u00f3lico y hol\u00edstico. Tambi\u00e9n me dijo que dichos mundos eran comunes a todas las personas, no s\u00f3lo a los chamanes, y que la \u00fanica diferencia consist\u00eda en que los chamanes los utilizaban con conocimiento y prop\u00f3sito. Tambi\u00e9n agreg\u00f3 que gran parte de la con fusi\u00f3n en la vida de la gente emana de una mezcla de dichos mundos en la mente y en el habla.<br \/>\nMi objetivo era el de instruir a mucha gente en poco tiempo sobre la experiencia cham\u00e1nica, por lo que a pesar de un punto de partida tan favorable, me quedaba mucho por aprender. Lo que figura a continuaci\u00f3n es un breve resumen de dicha b\u00fasqueda e investigaci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 hacemos cuando realizamos un trabajo cham\u00e1nico? Hablamos con la naturaleza y con los esp\u00edritus; cambiamos el tiempo y creamos acontecimientos; curamos mentes y cuerpos, y canalizamos extra\u00f1os seres; volamos fuera del cuerpo, nos trasladamos a otras dimensiones y vemos lo que otros no pueden ver; adem\u00e1s, pagamos nuestros impuestos, lavamos el coche y hacemos la compra. \u00bfHay algo que sirva de conexi\u00f3n entre actividades tan diversas, o se trata simplemente de una serie de conocimientos independientes?<br \/>\nExiste una pista important\u00edsima en el primero y fundamental principio de Huna, t\u00e9rmino gen\u00e9rico de la filosof\u00eda polinesia de la vida en la que yo me form\u00e9. Dicho principio afirma que \u00abel mundo es lo que crees que es\u00bb. Otra forma m\u00e1s popular de decir lo mismo es: \u00abnosotros creamos nuestra propia realidad\u00bb. Sin embargo, la mayor\u00eda de la gente que lo dice no lo acepta plenamente, porque creen que lo \u00fanico que eso significa es que todo lo malo que les ocurre es culpa suya. Incluso los que lo aceptan con una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda siguen limitando su significado a la idea de que son responsables de sus sentimientos y de su experiencia, y de que si convierten sus pensamientos negativos en positivos, comenzar\u00e1n a atraer una experiencia positiva, en lugar de negativa.<br \/>\nLos chamanes, sin embargo, van mucho m\u00e1s lejos. Para nosotros, no s\u00f3lo significa atraer la experiencia con nuestro pensamiento, sino verdaderamente crear realidades. Con nuestros supuestos, actitudes y expectativas, hacemos que las cosas sean posibles o imposibles, reales o irreales. En otras palabras, cambiando el marco de la mente podemos hacer cosas ordinarias y no ordinarias en la misma dimensi\u00f3n f\u00edsica que compartimos con todos los dem\u00e1s. Repito que esto no es privativo de los chamanes. Lo \u00fanico distinto es la forma en que aplicamos el principio.<br \/>\nLa forma de cambiar la experiencia y poder usar facultades no normales en una realidad determinada consiste en cambiar un conjunto de creencias (o suposiciones, actitudes y expectativas) acerca de dicha realidad, por otro conjunto. Parece muy sencillo y lo es. Lo m\u00e1s dif\u00edcil -y puede serlo en grado sumo para algunos- es aceptar su simplicidad, porque esto significa cambiar la idea que uno tiene de la realidad.<br \/>\nEl modelo que presento a continuaci\u00f3n ha sido espec\u00edficamente dise\u00f1ado para que los chamanes modernos puedan distinguir clara y conscientemente entre distintos niveles de realidad o conjuntos mentales. Esto no ser\u00eda necesario en una sociedad m\u00e1s familiarizada con el chamanismo y con una mejor disposici\u00f3n hacia la aceptaci\u00f3n del mismo. Se realizar\u00edan los mismos cambios, pero de un modo m\u00e1s intuitivo, porque habr\u00eda menos conjuntos mentales contradictorios con otras filosof\u00edas, tanto religiosas como seglares. Imaginemos, por ejemplo, a un antrop\u00f3logo moderno estudiando una cultura ind\u00edgena en una isla del Pac\u00edfico meridional. Un buen d\u00eda aparece el cham\u00e1n del pueblo y les comunica a sus conciudadanos que, mientras estaba en el campo quitando las malas hierbas, la diosa Hina ha descendido por un arco iris y le ha advertido que se acercaba un hurac\u00e1n, antes de convertirse en p\u00e1jaro y salir volando.<br \/>\nEl cham\u00e1n alterna f\u00e1cilmente el trabajo del campo con el de hablar con la diosa y sus conciudadanos lo aceptan sin dificultad alguna, porque esperan que el cham\u00e1n sea capaz de realizar ambas tareas. Sin embargo, es probable que la mente del antrop\u00f3logo se rija por un conjunto de ideas en las que s\u00f3lo haya cabida para la alucinaci\u00f3n inducida por las drogas, la aberraci\u00f3n mental, la farsa, o la dramatizaci\u00f3n de una percepci\u00f3n ordinaria. La posibilidad de que el cham\u00e1n se comunique realmente con un esp\u00edritu la elude por completo, as\u00ed como su propia capacidad para hacer otro tanto.<br \/>\nAl hablar a continuaci\u00f3n de los distintos mundos, es conveniente tener en cuenta que se pueden penetrar someramente, como quien se moja los dedos de los pies en un estanque, o con la plenitud de quien se zambulle en las profundidades del oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Ike papakahi: el mundo objetivo<br \/>\nEl mundo del primer nivel es lo que la mayor\u00eda de la gente en la sociedad moderna llamar\u00eda realidad ordinaria. Tomando como ejemplo un prado en pleno bosque, la mera experiencia sensorial del mismo (los colores de las plantas, la tierra y el firmamento, el olor de las flores, el canto de los p\u00e1jaros, la sensaci\u00f3n de la brisa en la piel, la percepci\u00f3n del movimiento de una gama con sus cervatillos) tendr\u00eda lugar en un marco objetivo. Desde esta perspectiva tambi\u00e9n parecer\u00eda evidente e incuestionable que el prado tiene unas dimensiones determinadas, un n\u00famero concreto de \u00e1rboles de ciertas especies, que unos son de madera dura y hoja caduca y otros con\u00edferas, que una cantidad espec\u00edfica de animales de distintos g\u00e9neros puebla la zona, que alguien es propietario de la misma, etc. Todo esto ser\u00eda evidentemente cierto, pero s\u00f3lo a dicho nivel de percepci\u00f3n. Este primer nivel, por evidente que parezca, s\u00f3lo es perceptible de ese modo gracias a una creencia o supuesto fundamental que sirve de marco de referencia al mundo objetivo: el supuesto de que todo es independiente. \u00c9ste es el supuesto que da cabida a la experiencia sensorial directa, la f\u00edsica cl\u00e1sica y las diversas filosof\u00edas de causa y efecto.<br \/>\nSuele ser bastante dif\u00edcil que la gente formada en dicha creencia sea capaz de verla como un simple supuesto. Es evidente que aparenta ser la \u00fanica verdad posible. Pero \u00e9sta es la naturaleza de los supuestos fundamentales. Toda experiencia tiende a ser consecuente con los supuestos acerca de la experiencia. Es como ponerse unas gafas de color rosa y olvidar que se llevan puestas. Si uno jam\u00e1s recuerda que se las puede quitar, siempre pensar\u00e1 que el color rosa es el \u00fanico y natural del mundo. La falta de consonancia se manifiesta cuando uno descubre, consciente o inconscientemente, otros supuestos, como por ejemplo cuando se le caen las gafas, o cuando recuerda que alg\u00fan d\u00eda se las puso, o cuando sue\u00f1a con un mundo verde. Entonces uno puede abrirse a la experiencia de otros niveles. El cham\u00e1n aprende lo antes posible que el mundo objetivo no es m\u00e1s que una forma de ver.<br \/>\nLa idea de que todo es independiente es muy \u00fatil y poderosa. Ha estimulado los viajes, la exploraci\u00f3n, la ciencia, la industria y todos los milagros de la tecnolog\u00eda moderna, incluidos los que han permitido que esta obra se publique. Sin embargo, tambi\u00e9n ha servido para justificar la esclavitud, el racismo, las guerras, la vivisecci\u00f3n, la contaminaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n abusiva de los recursos del planeta. Debemos comprender que el supuesto en s\u00ed no es bueno ni malo. Los seres humanos debemos crear otros supuestos relacionados con los sistemas de valores antes de poder introducir el concepto: de bueno o malo, y \u00e9stos pueden operar en cualquier otra nivel de la realidad. Por ejemplo, observando objetivamente el mencionado prado, puede considerarse como bueno porque constituye una fuente de nutrici\u00f3n para diversos animales. O puede considerarse como malo porque ocupa un valioso espacio, que ser\u00eda mejor utilizar para construir casas o alimentar seres humanos. El caso es que el uso o abuso del medio ambiente o de sus habitantes se basa en la idea de que las cosas son independientes, vistas desde un sistema de valores personal.<br \/>\nDos supuestos secundarios del mundo objetivo son el de que todo tiene un principio y un fin, y el de que todo efecto es producto de una causa. Alg\u00fan acto u otro constituye la causa del nacimiento o principio de la existencia de las cosas, que un d\u00eda mueren o dejan de existir. Esto es de vital inter\u00e9s en el pensamiento objetivo y despierta grandes pol\u00e9micas en cuanto a las causas f\u00edsicas de las enfermedades y al momento exacto en que un grupo de c\u00e9lulas se convierte en un ser humano. Se gastan enormes sumas de dinero para determinar las causas sociales y ambientales de la delincuencia, y en la conservaci\u00f3n de edificios hist\u00f3ricos, porque su desaparici\u00f3n supondr\u00eda una p\u00e9rdida cultural. Y la gente sufraga toda clase de cargas emocionales y econ\u00f3micas, a fin de descubrir el trauma espec\u00edfico de su infancia responsable de su desdicha actual, y para prolongar la existencia del cuerpo f\u00edsico. Todo ello tiene perfecto sentido visto desde el supuesto antes mencionado, pero desde otras perspectivas no tiene sentido alguno.<br \/>\nAlgunas personas eval\u00faan el mundo objetivo como nocivo y procuran huir del mismo, menospreciarlo o negarlo. Sin embargo, en el pensamiento cham\u00e1nico, el mundo objetivo es simplemente otro lugar donde operar, y el proyecto cham\u00e1nico es hacerlo con eficacia en cualquiera de los mundos. Por consiguiente, en su funci\u00f3n esencialmente curativa, el cham\u00e1n podr\u00e1 utilizar supuestos del mundo objetivo, a fin de adquirir pericia en m\u00e9todos de curaci\u00f3n como el masaje, la quiropr\u00e1ctica, las hierbas y medicinas, la cirug\u00eda y el ejercicio, o la nutrici\u00f3n y la cromoterapia, sin limitarse a los supuestos de dichos m\u00e9todos.<\/p>\n<p>Ike papalua: el mundo subjetivo<br \/>\nAhora supong\u00e1monos de nuevo en el prado. En esta ocasi\u00f3n somos conscientes de la interdependencia del mundo natural, de las funciones de apoyo mutuo desempe\u00f1adas por los elementos de luz y sombra, viento y agua, tierra y piedra, \u00e1rboles, p\u00e1jaros, flores e insectos. M\u00e1s que meros observadores, nos sentimos parte de dicha interdependencia. Puede que sintamos la emoci\u00f3n de la paz, la felicidad, el amor, o el asombro. O puede que seamos conscientes de la estaci\u00f3n y acudan a nuestro recuerdo las estaciones pasadas y venideras. Si uno es cham\u00e1n, o ps\u00edquicamente sensible, es probable que pueda realizar un cambio interno m\u00e1s profundo y percibir las auras, o campos de energ\u00eda, de todo lo presente, as\u00ed como la interrelaci\u00f3n de dichas fuerzas. Puede que logre conversar con las plantas, los animales y las piedras, o con el viento, el sol y el agua, compartiendo sus historias y sus secretos. Seg\u00fan la formaci\u00f3n, experiencia y pericia de cada uno, podr\u00e1 ser incluso consciente de los esp\u00edritus de la naturaleza y comunicarse con los mismos, o con la sobrealma o aumakua del propio prado. Sin moverse del lugar, puede que de pronto presencie una escena de hace cien a\u00f1os, de indios acampados despu\u00e9s de una buena cacer\u00eda, fumando sus pipas alrededor de la hoguera y d\u00e1ndole gracias al gran esp\u00edritu. Es incluso posible que se sienta como uno de ellos.<br \/>\nLos ejemplos precedentes de experiencias en el mundo subjetivo son posibles gracias al supuesto b\u00e1sico de dicho nivel, que sostiene que todo est\u00e1 interrelacionado, con el apoyo de los supuestos secundarios de que todo forma parte de un ciclo y de una transici\u00f3n, y de que todos los acontecimientos son sincr\u00f3nicos. En el marco de referencias de este mundo, la telepat\u00eda y la clarividencia son hechos naturales, tan incuestionables como la acci\u00f3n de una palanca en el mundo objetivo. La comunicaci\u00f3n mental, independientemente de la distancia y con todo cuanto existe, es posible gracias a que el mundo est\u00e1 interrelacionado. Se pueden experimentar emociones gracias a la conexi\u00f3n emp\u00e1tica. Las auras son visibles y tangibles porque la energ\u00eda es el v\u00ednculo que las enlaza. Se pueden conocer vidas pasadas y futuras porque la vida es c\u00edclica y el tiempo sincr\u00f3nico. La muerte, a este nivel, no es m\u00e1s que una transici\u00f3n, parte de un ciclo, mientras que en el mundo objetivo es un fin. Todo acerca de este nivel es cierto, pero, una vez m\u00e1s, s\u00f3lo desde la perspectiva del mismo.<br \/>\n\u00c9sta es la raz\u00f3n por la que a la gente orientada primordialmente hacia el mundo objetivo le resulta tan dif\u00edcil aceptar la veracidad de los fen\u00f3menos ps\u00edquicos y las ciencias subjetivas como la astrolog\u00eda, y a aqu\u00e9llos orientados primordialmente hacia el mundo subjetivo les es sumamente dif\u00edcil explicar sus experiencias a sus amigos anclados en la objetividad.<br \/>\nNinguno de dichos mundos tiene sentido visto desde la perspectiva del otro. Si uno se limita a nacer y a morir, las vidas anteriores son patra\u00f1as. Si las estrellas est\u00e1n a tant\u00edsimos millones de kil\u00f3metros de la tierra, cualquier influencia es absurda. Por otra parte, si todo est\u00e1 interdependientemente conectado, la tala indiscriminada de \u00e1rboles para construir ciudades es un acto suicida, y si uno ha pertenecido a otra raza en una vida anterior, odiar dicha raza en la actualidad es pura hipocres\u00eda. La soluci\u00f3n cham\u00e1nica a dicho dilema se halla en el s\u00e9ptimo principio de Huna: \u00abla eficacia es la medida de la verdad\u00bb. En lugar de intentar decidir cu\u00e1l de estos puntos de vista es el correcto, el cham\u00e1n adopta indistintamente el m\u00e1s eficaz y apropiado a cada objetivo curativo.<br \/>\nLos m\u00e9todos curativos cham\u00e1nicos a este nivel utilizan la sugesti\u00f3n telep\u00e1tica y las formas mentales, la acupuntura o la acupresi\u00f3n, as\u00ed como el equilibrio, transferencia y movimiento de energ\u00eda, ya sea manual o con la ayuda de instrumentos tales como cristales, y formas y pautas especiales de energ\u00eda.<\/p>\n<p>Ike papakolu: el mundo simb\u00f3lico<br \/>\nNos encontramos una vez m\u00e1s en el prado, s\u00f3lo que en esta ocasi\u00f3n dejamos volar la imaginaci\u00f3n y en su claridad vemos nuestra propia loa al amor y a la vida, los \u00e1rboles se convierten en representaciones de nuestra fuerza interna y m\u00e1ximas aspiraciones, los p\u00e1jaros cantan promesas de alegr\u00eda y los rayos del sol son la caricia de Dios en nuestro rostro. Uno se siente impregnado por la belleza del lugar y tan conmovido que, seg\u00fan la inclinaci\u00f3n de cada uno, escribe inmediatamente un poema o pinta un cuadro para capturar aquella sensaci\u00f3n. Ahora nos habremos trasladado a un conjunto mental dotado de su propio supuesto b\u00e1sico: todo es simb\u00f3lico. Con una formaci\u00f3n cham\u00e1nica uno puede ir m\u00e1s all\u00e1 y procurar discernir augurios orientadores en la formaci\u00f3n de las nubes, de las hojas o de los p\u00e1jaros en vuelo. O llevar a cabo un ritual que consagre el prado, convirti\u00e9ndolo en el mejor lugar de curaci\u00f3n para futuros visitantes. Una progresi\u00f3n de ideas t\u00edpicamente cham\u00e1nica a este nivel es la de que, si todo es simb\u00f3lico y los sue\u00f1os son s\u00edmbolos, esta realidad es tambi\u00e9n un sue\u00f1o.<br \/>\nAs\u00ed pues, un aspecto de la pericia cham\u00e1nica consiste en saber penetrar en los sue\u00f1os y transformarlos.<br \/>\nPuede que a estas alturas alguien se pregunte \u00bfde qu\u00e9 es todo simb\u00f3lico? y \u00bfa qui\u00e9n pertenece el sue\u00f1o? En este nivel ser\u00eda correcto afirmar que todo es simb\u00f3lico de todo lo dem\u00e1s, pero esencialmente de quien lo percibe, y que el sue\u00f1o es el sue\u00f1o de todo cuanto existe, pero especialmente del sujeto. O, alternativamente, podr\u00edamos afirmar que en el nivel simb\u00f3lico la totalidad de la experiencia personal del sujeto es un reflejo de s\u00ed mismo, incluida toda la gente y objetos que le rodean. Cambiar la experiencia de este nivel, supone que uno puede cambiar los s\u00edmbolos, la interpretaci\u00f3n de los mismos o cambiarse a s\u00ed mismo, para que as\u00ed cambie el reflejo.<br \/>\nLos supuestos secundarios son los de que todo forma parte de un orden y existe en relaci\u00f3n a otra cosa, y que todo significa lo que uno decide que signifique. Muchos investigadores cient\u00edficos y te\u00f3ricos matem\u00e1ticos se aferran a este nivel, intentando descubrir pautas y relaciones significativas en la estructura aparente del universo, e ignorando con frecuencia el efecto que sobre su investigaci\u00f3n provocan sus propias decisiones en cuanto a lo que es significativo, as\u00ed como ignorando toda aplicaci\u00f3n objetiva de su investigaci\u00f3n. Para los chamanes, u otras personas simb\u00f3licamente sensibles, es \u00fatil darse cuenta de que las creencias se reflejan en el cuerpo y en las experiencias de la vida, y percibir la facilidad con que cambian las condiciones y las relaciones, cuando tambi\u00e9n cambian los conjuntos de creencias.<br \/>\nLos m\u00e9todos de curaci\u00f3n cham\u00e1nicos -en este nivel- incluyen todos aquellos principios basados en la fe, las terapias verbales y de visualizaci\u00f3n (incluido el hipnotismo), las afirmaciones de programaci\u00f3n neuroling\u00fc\u00edstica, la orientaci\u00f3n de im\u00e1genes, los placebos, los sue\u00f1os, y el uso de amuletos y talismanes.<\/p>\n<p>Ike papaba: el mundo hol\u00edstico<br \/>\nEn esta ocasi\u00f3n uno no est\u00e1 en el prado, sino que es el prado. Siente como la clorofila de las hojas convierte la luz en energ\u00eda utilizable, al tiempo que sus propias ra\u00edces absorben elementos nutritivos de la tierra y ofrece encantado su n\u00e9ctar a la abeja que recoge el polen para compartirlo con otras flores. Como la abeja, disfruta libando el n\u00e9ctar y, sin pensarlo, sabe que parte del polen ser\u00e1 compartido con otras abejas y que una buena cantidad ser\u00e1 transportado a las extensiones de s\u00ed mismo en la colmena. Siente un cosquilleo en la garganta al emitir su canto de apareamiento y mueve las plumas de la cola para conservar el equilibrio sobre la rama de un pino al borde del prado, y como pino sabe que est\u00e1 al margen del prado, pero forma parte de lo que hace que el lugar sea lo que es.<br \/>\nEsto no es m\u00e1s que una peque\u00f1\u00edsima muestra de la experiencia a nivel hol\u00edstico. En este caso el supuesto b\u00e1sico es que todo es uno. En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, es el sentido de identidad de uno con uno mismo. La experiencia m\u00e1s profunda acostumbra a llamarlo \u00abconciencia c\u00f3smica\u00bb, lo que supone un intento sumamente lamentable de describir una sensaci\u00f3n de unicidad con el universo, esencialmente indefinible porque las palabras y el lenguaje son simplemente incapaces de contener dicha experiencia. Su rasgo m\u00e1s com\u00fan y superficial consiste en la sensaci\u00f3n de saber que uno existe. Descartes utiliz\u00f3 un enfoque simb\u00f3lico muy de tercer nivel, para justificar dicha sensaci\u00f3n de ser, cuando dijo: \u00abPienso, luego existo\u00bb. El enfoque objetivo podr\u00eda ser \u00absiento, luego existo\u00bb. Sin embargo, en el cuarto nivel hol\u00edstico es probable que no logremos mejorar la definici\u00f3n de Popeye, que dijo: \u00abSoy lo que soy y eso es todo lo que soy\u00bb.<br \/>\nEn el mundo hol\u00edstico no existe sensaci\u00f3n alguna de distinci\u00f3n entre uno mismo y lo que sea con lo que uno se identifique como s\u00ed mismo. En la medida que uno es consciente de dicha identificaci\u00f3n, uno opera en el reino hol\u00edstico, y en la medida que uno sea consciente de \u00ablo dem\u00e1s\u00bb estar\u00e1 operando en otros reinos. Habremos podido comprobar que, en nuestra progresi\u00f3n de un mundo a otro, la sensaci\u00f3n de separaci\u00f3n -atributo bastante primordial y caracter\u00edstico del mundo objetivo- decrece en el mundo subjetivo (una mayor sensaci\u00f3n de conexi\u00f3n indica menor separaci\u00f3n) y es todav\u00eda menor en el mundo simb\u00f3lico (a pesar de que el nivel del reflejo todav\u00eda denota que se refleja algo ajeno). Una persona tambi\u00e9n puede ser hol\u00edsticamente consciente de lo que se considera como \u00abs\u00ed mismo\u00bb, al mismo tiempo que lo es no hol\u00edsticamente de lo que aparece como \u00abno s\u00ed mismo\u00bb. As\u00ed pues, el miembro de una tribu en \u00c1frica occidental puede identificarse hol\u00edsticamente con su propia tribu (es decir, puede no tener un sentido de identidad personal, aparte de como componente de su tribu) y una visi\u00f3n completamente objetiva, separatista y hostil de otra tribu.<br \/>\nA pesar de que la identificaci\u00f3n hol\u00edstica es algo natural en la experiencia humana (mucha gente extiende normalmente su sentido de identidad a sus posesiones personales, a la familia, a la ciudad o a su pa\u00eds), se precisa una destreza considerable para poder penetrar y operar conscientemente en dicho mundo. Los actores y las actrices, cuya profesi\u00f3n emana de una antiqu\u00edsima tradici\u00f3n cham\u00e1nica, son los mejores practicantes conocidos de dicho arte en la actualidad. En la antig\u00fcedad, y hasta cierto punto hoy en d\u00eda, los chamanes eran y son capaces de adoptar la identidad de animales, esp\u00edritus de la naturaleza y de ciertos arquetipos que aparecen bajo capa de dioses y diosas. En dicho estado de identificaci\u00f3n, adquieren las cualidades y los poderes de los entes en cuesti\u00f3n. Al igual que un buen actor, normalmente t\u00edmido, puede interpretar convincentemente el papel de un h\u00e9roe seguro de s\u00ed mismo con una mentalizaci\u00f3n adecuada, el cham\u00e1n logra tener la fuerza de un oso o la sabidur\u00eda de un dios gracias a la contemplaci\u00f3n y a una interpretaci\u00f3n tan perfecta del papel, que el papel le interpreta a \u00e9l. Esto se desprende del supuesto secundario de este nivel, que sostiene que el saber engendra el ser.<br \/>\n\u00abRealiza la obra y gozar\u00e1s del poder\u00bb, ha dicho Emerson. A este nivel, existen esencialmente dos modos de curaci\u00f3n cham\u00e1nicos. En primer lugar, existe la \u00abcanalizaci\u00f3n\u00bb, por medio de la cual se adopta, en mayor o menor grado, la identidad de alguien con mayores poderes de curaci\u00f3n, o uno se identifica con un poder curativo superior, para actuar sobre alguien con fines curativos. En segundo lugar, existe un proceso que yo denomino \u00abgrokking and guiding\u00bb, por el que uno se identifica con la persona que debe ser curada, o se convierte en la misma, y entonces se cura a s\u00ed mismo. Ni que decir tiene que, para practicar con \u00e9xito este segundo m\u00e9todo, hay que estar muy seguro de s\u00ed mismo. De lo contrario, uno puede sentirse tan perturbado por el estado del otro que se vea obligado a abandonar el nivel hol\u00edstico sin poder operar con eficacia en el mismo, o bien olvida su aut\u00e9ntica identidad, adquiriendo los s\u00edntomas del otro sin llegar a ser capaz de curarse. Puede que las personas que sean fuertemente emp\u00e1ticas experimenten esto con frecuencia. Muchos terapeutas, por ejemplo, se identifican hasta tal punto con los problemas de sus pacientes o clientes que pasan a padecer las dolencias que intentan ayudar a curar. Por consiguiente, cuando les ense\u00f1o a mis alumnos a curar en el nivel hol\u00edstico, les recomiendo que limiten todo proceso de identificaci\u00f3n a un m\u00e1ximo de un noventa y nueve por ciento, de modo que el \u00abuno por ciento de cham\u00e1n\u00bb siempre pueda volver a la identidad de partida.<\/p>\n<p>Desplaz\u00e1ndose entre mundos<br \/>\nCambiar de conjunto mental o desplazarse entre los diversos mundos plenamente consciente es un proceso sutil y delicado. Una aproximaci\u00f3n a lo que entonces ocurre lo constituye la experiencia de observar esta p\u00e1gina escrita. Uno puede leer las palabras y absorber la informaci\u00f3n, a continuaci\u00f3n verificar los posibles errores tipogr\u00e1ficos y ortogr\u00e1ficos, luego fijarse en el cuerpo y estilo de impresi\u00f3n y en la calidad del papel, y por fin ser consciente de que esta p\u00e1gina forma parte de un libro, en un lugar y un momento determinados. Lo \u00fanico que habr\u00e1 cambiado habr\u00e1 sido la percepci\u00f3n, modificada a voluntad para variar la experiencia. En el desplazamiento entre los distintos mundos cham\u00e1nicos el proceso es muy parecido. Lo \u00fanico necesario para cambiar lo que uno se propone consiste en modificar los supuestos relacionados con dicho objetivo.<br \/>\nEl mayor obst\u00e1culo, tanto para esto como para otras pr\u00e1cticas cham\u00e1nicas, es la intromisi\u00f3n de an\u00e1lisis cr\u00edticos procedentes de otros niveles. Es muy dif\u00edcil practicar la telepat\u00eda, por ejemplo, si uno no deja de decirse a s\u00ed mismo que el tema ps\u00edquico es una tonter\u00eda. Asimismo, la visualizaci\u00f3n no servir\u00e1 de gran cosa si uno persiste en preguntarse: \u00ab\u00bfme lo estoy inventando?\u00bb. De igual modo, es muy dif\u00edcil ganarse honradamente la vida si uno se identifica a s\u00ed mismo como ser espiritual, e identifica el dinero como algo no espiritual. Para lograr desplazarse con facilidad y eficacia entre estos mundos es necesario poder practicar el abandono de los supuestos de cada mundo en particular, as\u00ed como el an\u00e1lisis cr\u00edtico que se desprende de los mismos, antes de entrar en el pr\u00f3ximo. Con (much\u00edsima) pr\u00e1ctica, esto llega a convertirse en algo autom\u00e1tico. Lo que s\u00ed ayuda enormemente es quererse a s\u00ed mismo sin reservas y confiar en el Dios que nos habita. Claro que esto s\u00f3lo son buenos consejos, tanto para un cham\u00e1n como para quien no lo es.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS CUATRO MUNDOS DEL CHAM\u00c1N VER ES CREER: LOS CUATRO MUNDOS DEL CHAM\u00c1N (Serge Kahili King) Una de las cosas m\u00e1s confusas que enfrentan los estudiantes del chamanismo es la forma en que los chamanes miran mundo. Confunde a mis alumnos en la actualidad y ciertamente me confundi\u00f3 a m\u00ed cuando me iniciaba en esta tradici\u00f3n. En mi \u00e9poca de<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-1251","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-shamanerias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1251","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1251"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1251\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}