{"id":1238,"date":"2007-12-27T18:21:47","date_gmt":"2007-12-27T18:21:47","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1238"},"modified":"2007-12-27T18:21:47","modified_gmt":"2007-12-27T18:21:47","slug":"los-viejos-de-corpus-xitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1238","title":{"rendered":"LOS VIEJOS DE CORPUS, XITAS"},"content":{"rendered":"<p>LOS VIEJOS DE CORPUS, XITAS<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>Autor: Julio Gardu\u00f1o Cervantes<o:p><\/o:p><\/p>\n<p><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p>El valle de Temascalcingo-Sol\u00eds, flanquea-do por milenarias monta\u00f1as, conforma el espacio geol\u00f3gico m\u00e1s sorprendente de la tierra mazahua, en \u00e9l corre el no<\/p>\n<p>Ndareje, (Lerma) entre acantilados de extra\u00f1as formas. Tierra f\u00e9rtil donde se ha desarrollado la vida de animales y plantas que hoy reclaman su existencia.<\/p>\n<p>Los tambores de la historia aqu\u00ed anunciaron la presencia del hombre-monta\u00f1a; del hombre-r\u00edo, del hombre-venado y del hombre-ma\u00edz, sus huellas son muy remotas; crearon s\u00edmbolos e instrumentos que responden a sus sentimientos y a sus necesidades materiales y espirituales.<\/p>\n<p>Dentro de las ceremonias m\u00e1s antiguas est\u00e1 la de la fertilidad, ceremonia de la invocaci\u00f3n a la lluvia; ahora es tiempo de llamar a las nubes, de encender el fuego, de mover las manos y los pies en m\u00e1gicos movimientos, de mirar con los ojos del alma, de comunicamos desde este rinc\u00f3n del universo con las fuerzas del m\u00e1s all\u00e1. Lo seguimos haciendo como lo hicieron nuestros antepasados, los que ya se fueron pero que ahora est\u00e1n aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Se re\u00fane el grupo de cargueros, Becte, para tomar acuerdos y decidir qu\u00e9 van a hacer el Jueves de Corpus; entre los acuerdos est\u00e1 la compra de cohetes, la recolecci\u00f3n de flores, la invitaci\u00f3n a los hombres del pueblo para que participen en la cuadrilla de los xitas o &#8220;Viejos de Corpus&#8221;. La invitaci\u00f3n se hace en forma muy especial a los que representar\u00e1n al m\u00e1s viejo y a la vieja, se les lleva obsequios, pan, pulque, frutas, para ganar su voluntad de participaci\u00f3n; a los dem\u00e1s se les invita en forma sencilla, as\u00ed tambi\u00e9n al que portar\u00e1 el &#8220;torito&#8221; hecho de madera y forrado de piel.<\/p>\n<p>D\u00edas antes de celebrarse las ceremonias del Jueves de Corpus, sale un grupo de viejitos, recorren el poblado y van de casa en casa, donde danzan por un momento; anuncian la fiesta, recolectan limosnas para sufragar algunos gastos.<\/p>\n<p>Llegado el d\u00eda, todos los pueblos y barrios que participan celebran las v\u00edsperas; se re\u00fanen en el templo los cargueros, cada uno con su comisi\u00f3n. Las campanas llaman a todo el pueblo y as\u00ed van llegando las mujeres con ramos de flores, los m\u00fasicos con sus tamboras y violines; en el interior del templo se esparce copal a cada una de las im\u00e1genes. Las mujeres se sientan en tomo a los nichos que portar\u00e1n a los santos y les van colocando ofrendas de gran belleza, de unas cazuelas de barro van tomando flores de di-versos colores y especies: borene, retama, orqu\u00eddeas, ramos de mastranto, azucenas, entre otras; tambi\u00e9n se les coloca rosarios o guirnaldas de palomitas de ma\u00edz, se cuelgan racimos de capulines, guayabas, pl\u00e1tanos de Jungapeo, y manzanas.<\/p>\n<p>Conforme se van poniendo las ofrendas se esparce copal, que junto con m\u00fasica de tambora y viol\u00edn envuelven el ambiente en una atm\u00f3sfera de profunda espiritualidad.<\/p>\n<p>Con gran respeto se ofrendan matas de ma\u00edz, que se colocan en los nichos. Entre las flores y las frutas se mueven panes de caprichosas formas, de mujer, animales, como ardillas, patos, palomas, pajaritos, y coronas.<\/p>\n<p>Entre los nopales y magueyeras, la noche avanza por esos caminos, van gritando los xitas y se dirigen a la iglesia.<\/p>\n<p>Su llegada se anuncia con toques de campana; se les recibe con m\u00fasica. Se inicia una procesi\u00f3n en el atrio alrededor del templo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1n los xitas representando a los antepasados, a los viejos con renovada energ\u00eda, llenos de fuerza para invocar la lluvia y la fertilidad.<\/p>\n<p>Hay flores y frutos para la ofrenda y copal para que arome el tiempo divino.<\/p>\n<p>Se echan cohetes, repican las campanas.<\/p>\n<p>[corpus01]<\/p>\n<p>Los xitas mazahuas con su nuevo rostro, en milenarios movimientos que transforman el tiempo y el espacio, hacen su entrada al templo con el mayor de la danza. Con gran reverencia caminan dentro del templo al ritmo de una tambora y un viol\u00edn; los reciben los mayordomos y fiscales, quienes se encuentran en el altar. El xita m\u00e1s viejo, a quien tambi\u00e9n le llaman &#8220;t\u00e1pale&#8221; o &#8220;mero xita&#8221;, se acerca a uno de los fiscales para pedir permiso y ponerse de acuerdo con la participaci\u00f3n de la fiesta y le dice:<\/p>\n<p>\u0097Tata fiscal, venimos aqu\u00ed de ante-mano a pedirle permiso para que descansemos un poco, ya que venimos de muy lejos, m\u00e1s all\u00e1 de Tarandacoao, Maravat\u00edo; s\u00f3lo hemos comido biznagas, garambullos y algunos animales, y mis hijos no han comido m\u00e1s que puros animales: lagartijas, conejos, tlacuaches, tej\u00f3n, zorrillo, armadillo. Ya ma\u00f1ana continuar\u00e1 el camino.<\/p>\n<p>El fiscal que se encuentra sentado a un costado del altar y contesta.<\/p>\n<p>\u0097Si ustedes desean descansar un poco, yo aqu\u00ed les doy permiso, pero de comer es poco lo que tenemos, porque no ha llovido.<\/p>\n<p>El mero xita conversa lo mismo con los dem\u00e1s fiscales, esto tambi\u00e9n lo hace la Vieja con voz tipluda y lloriqueos. Ella representa la tierra, la fertilidad.<\/p>\n<p>El fiscal, con mucha seriedad, se dirige a todos los xitas y les dice:<\/p>\n<p>\u0097Nosotros queremos que los viejitos nieguen mucho a Dios que nos socorra la lluvia para dar vida a nuestra siembra, ya que aqu\u00ed carecemos mucho de agua, pero con ayuda de los viejitos, y con el permiso de Dios que nos venga la lluvia&#8230; y le den vida a nuestros campos y monta\u00f1as.<\/p>\n<p>Responde el tata xita:<\/p>\n<p>\u0097Nosotros rogaremos a Dios para que estas tierras se den abundantes. Y no se preocupe por nosotros, por donde vamos caminando le rogaremos a Dios.<\/p>\n<p>Los rostros del pueblo, con mirada profunda y emocionada, les dicen en forma repetida: rueguen por la lluvia, rueguen por la lluvia&#8230;<\/p>\n<p>Una vez que el fiscal concede el permiso, los viejos, formados en columna, bailan jarabes dentro de la iglesia y salen al atrio, ah\u00ed ya se encuentran muchos vecinos del pueblo. Siguen danzando y lanzan extra\u00f1os gritos; se torea el &#8220;torito&#8221;, que es cargado por un hombre en sus hombros, as\u00ed lo va haciendo cada uno de los xitas, traen en sus manos una reata de lazar. As\u00ed transcurre buena par-te de la noche, con asombro de los asistentes. Nuevamente pasan al interior del templo y contin\u00faan danzando. En medio de exclamaciones se despiden de las im\u00e1genes y fiscales; todo est\u00e1 preparado para el d\u00eda siguiente y participan en la na mbxcua ra xita carpo. &#8221; \u00a1Axcale, a, a, a, a; m,m,m,m&#8230;!&#8221;<\/p>\n<p>[corpus04]<\/p>\n<p>Con su m\u00e1scara de noche nos mira la Luna, que se esconde entre los magueyes bebiendo aguamiel y se pone alegre a danzar con los luceros en el manantial de agua serenada.<\/p>\n<p>El alba empieza a despuntar el nuevo d\u00eda, el semanero en el templo toca las campanas de las cinco de la ma\u00f1ana, anunciando la fiesta de los xitas. Despertamos con nuestro nuevo y verdadero rostro, nos dirigimos al manantial donde brota cristalina el agua; ah\u00ed lavo mi antiguo rostro, el d\u00eda ba\u00f1a mi cuerpo con su luz temprana, para lucir mi nueva cara.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 Menyeje trazando signos sobre el agua, escribiendo los testimonios de nuestro origen. Sus peque\u00f1os ojos me miran, mis hijos lo miran, es la culebra sagrada que vive en el manantial y que representa al Se\u00f1or del Agua. As\u00ed me ense\u00f1aron mis mayores, as\u00ed se lo ense\u00f1ar\u00e9 a mis hijos, hay que respetarla y respetamos, nunca enojamos, ni da\u00f1ar el manantial, porque si no el agua lo sien-te y se va. Nuestra vida es agua, el agua le da vida a lo que existe sobre la tierra y todo esto dice que no debemos olvidar lo que somos.<\/p>\n<p>Hoy es el d\u00eda se\u00f1alado, las campanas siguen sin descanso llamando para asistir a la fiesta de los xitas, a la fiesta de la lluvia. Ya est\u00e1n en el templo los cargueros, cada uno cumpliendo su misi\u00f3n, los m\u00fasicos tocan tambores y violines. En el recinto sagrado del fuego est\u00e1 Gosivi, &#8220;fog\u00f3n&#8221; donde se guardan las brazas que luego son sacadas con el guan\u00ed para ser colocadas en el tontze y quemar el copal que arome la fiesta. Van saliendo las im\u00e1genes que son llevadas en nichos sobre los hombros de mazahuas, se echan cohetes que tambi\u00e9n anuncian la salida, repique de campanas, los cargueros van al frente, tambi\u00e9n las mujeres de more-nos rostros con sus ni\u00f1os en sus espaldas, llevan el Boximo, otras peque\u00f1a campanita que suenan sin cesar, estandartes, peque\u00f1as cruces, adornan tambi\u00e9n con flores, panes y frutas. Los xori, cantores y resanderos, entonan viejos cantos y oraciones de profundos mensajes que salen de gargantas llenas de fe.<\/p>\n<p>En la parte de atr\u00e1s de la peregrinaci\u00f3n van los xitas, en el espacio espiritual y terrenal, haciendo invocaciones. Con sus danzas, con sus gritos conforman una simbolog\u00eda de naturaleza ritual y sagrada. Trazan con sus danzas el sentido c\u00f3smico del ritmo del tiempo pasado-futuro, a\u00f1o-d\u00eda. En todo este presente la naturaleza agr\u00edcola de la vida comunitaria influye poderosamente en esta festividad.<\/p>\n<p>[corpus03]<\/p>\n<p>Por los caminos de las monta\u00f1as ya descienden las deidades y los hombres de diversos pueblos, para unir sus fuerzas terrenales e invocar a la lluvia y a la fertilidad.<\/p>\n<p>En el cr\u00e1ter del tiempo naci\u00f3 la historia de su pueblo, Ni\u00f1i \u00c1janse, San Pedro el Alto, con sus pasos volc\u00e1nicos renuevan su tradici\u00f3n y salen los xitas en medio de la neblina de su lago, entre los encinos, madro\u00f1os, ocote, matorrales de ping\u00fcicas y zarzales, a lo lejos los mira el cerro de Vero. Inician el descenso en su recorrido; al llegar a los pe\u00f1ascos del Campanario le piden permiso a la monta\u00f1a para que descanse la peregrinaci\u00f3n; ah\u00ed renuevan fuerzas y avanzan por las ca\u00f1adas, con direcci\u00f3n a la cabecera municipal. Por estos caminos de Xeile, los que viven en el cerro del \u00c1guila o La Santa Cruz son pocos, pero es muy grande su emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por los caminos de las monta\u00f1as don-de sale el Sol, donde est\u00e1n los montes de La Joya y de Bajomu\u00ed, vienen los xitas del barrio de Puruahua. Al salir los despiden los \u00e1ngeles de piedra, que vuelan dentro del templo; los acompa\u00f1a ahora la Virgen del Perpetuo Socorro. Su nicho lleva azucenas blancas, panes, frutas; hay cantos y copal; la peregrinaci\u00f3n avanza por esos caminos que atraviesan profundos barrancos, entre las milpas verdes, rodeadas de cercas de piedra, donde crece el maguey verde, nopales y mueven sus ramas los capulines con sus negros racimos. Por este rumbo est\u00e1 la capilla de las \u00c1nimas, de donde sale otro grupo de xitas o Viejos de Corpus.<\/p>\n<p>Del barrio de Bonsh\u00f3 viene San Miguel Arc\u00e1ngel, guiando entre las nopaleras de tuna bonda a los xitas que saltan y gritan emocionados, e invocan la lluvia; ah\u00ed van en medio de tamboras y copal.<\/p>\n<p>Por los gigantes, por esos enormes \u00e1rboles, mueven sus viejas ramas, vienen corriendo y saltando los Viejos de Corpus de Maro, y ah\u00ed viene a todo galope el se\u00f1or Santiago con sus ofrendas de ma\u00edz, y su pueblo, el viejo y la vieja con sus hijos, con sus m\u00e1scaras temibles, con grandes sombreros de vara de sauce, barbas de ixtle. Entre ellos hay una m\u00e1scara enigm\u00e1tica de tronco de maguey, con su mirada muy antigua que irradia emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>El pueblo otom\u00ed de La Magdalena tambi\u00e9n participa, ah\u00ed est\u00e1 la colonia, el centro y la cruz blanca; son bastantes viejos, ahora son m\u00e1s que el a\u00f1o pasado, su alegr\u00eda y la tambora se oye hasta el paraje La Palma de Nejapa. Ya se dirigen a la iglesia del Se\u00f1or San Miguel Arc\u00e1ngel con sus cantos &#8220;Mi Padre Jes\u00fas&#8221;. Vienen echando cohetes, se santiguan en la cruz blanca frente a las pinturas de Tzindo y ah\u00ed vienen.<\/p>\n<p>[corpus05]<\/p>\n<p>Se oye la tambora, los gritos y la emoci\u00f3n de los Viejos de Ahuacatitl\u00e1n, guardianes del valle de Temascalcingo-Sol\u00eds.<\/p>\n<p>All\u00e1 asoman los habitantes de la tierra del rel\u00e1mpago y el trueno, los Viejos de Calderas; los acompa\u00f1an de la monta\u00f1a ardillas, tlacuaches y tejones que participan en las ceremonias para despu\u00e9s ser liberados.<\/p>\n<p>De la rinconada del cerro de La Santa Cruz, vienen bajando los xitas de La Corona por las calles de los fresnos y de los \u00e1lamos.<\/p>\n<p>All\u00e1 entre los \u00e1rboles de zapote blanco salen los Viejos del cerro de El Calvario, y sus campanas suenan y suenan. Pasan por el \u00e1rbol del Gigante, mueven sus asustados brazos y se van corriendo por la calle de la capilla de las \u00c1nimas. Sus im\u00e1genes lucen collares de ma\u00edz reventado; flores y frutas, frescas y olorosas.<\/p>\n<p>Van llegando m\u00e1s grupos, ah\u00ed est\u00e1n tambi\u00e9n los de San Francisco Sol\u00eds, con sus m\u00e1scaras que reflejan el secreto del sabino y el talism\u00e1n de la alcantarilla. Bailan, brincan, se abrazan de la monta\u00f1a y dirigen su mirada al infinito.<\/p>\n<p>En el cerro Chato y El Chisque bailan y repiten en eco la emoci\u00f3n de los Viejos de El Puente, los Viejos de Yadi; en la ermita arde el copal de la monta\u00f1a, los ailes, sauces, tepozanes ven correr al r\u00edo Ndareje que lleva el mensaje de los xitas. Este canto y rezos sagrados van con la imagen de la Virgen de Guadalupe, que han envuelto en un manto blanco bellamente adornado y ce\u00f1ido con una faja mazahua de figuras de p\u00e1jaros y corazones.<\/p>\n<p>De todos los caminos, de todos los barrios y pueblos, ya est\u00e1n presentes los xitas en la plaza principal de Temascalcingo, las im\u00e1genes y s\u00edmbolos sagrados se han colocado con gran respeto en la parroquia de San Miguel.<\/p>\n<p>El centro de Temascalcingo se transforma en el centro c\u00f3smico de la invocaci\u00f3n, sus pasos con la planta de los pies, los repetidos golpes sobre el suelo parecen sacar y reproducir los ruidos interiores de la tierra.<\/p>\n<p>Los mundos mazahua y otom\u00ed se encuentra en el espacio sagrado de los xitas con las danzas y m\u00fasica de profundas ra\u00edces que entrelazan el tiempo y la historia.<\/p>\n<p>Los invocadores de la lluvia lanzan sus voces de ruego y todo llenan de energ\u00eda; suenan las sonajas, cascabeles y me-tales de diversos sonidos. En medio de danzas, los brazos y el cuerpo de los Viejos se mueven en de diversas direcciones, van ataviados con extra\u00f1os trajes de ropa vieja o nueva, representando seres reales o m\u00edticos; vestidos de caporales o charros con grandes sombreros de vara de sauce, disfraces de animales y plan-tas, demonios con cuernos de becerro o de cabras, y pintados de rojo; esqueletos que representan la muerte, llenos de vida y bailan; llevan animales vivos o disecados; sacuden ramas de pir\u00fa con sus manos. Uno carga una cruz en la que est\u00e1 una lechuza crucificada, con mensajes ocultos y desconocidos, portan diversos objetos que cumplen otro sentido.<\/p>\n<p>[corpus02]<\/p>\n<p>Los ojos de Jmicha (la m\u00e1scara) permiten mirar nuestro interior y muestra la verdad oculta. La m\u00e1scara le permite al hombre identificarse con la naturaleza y tratar de dominarla en forma m\u00e1gica. Todos los xitas traen unas m\u00e1scaras, las de Xixguaru, de tronco de maguey tra\u00eddas de lejanos tiempos; otra de madera de color\u00edn o tronco de palma; de ellas cuelgan barbas de ixtle, algunas van pinta-das; las hay de piel, cart\u00f3n, metal y de otros materiales, que se identifican con el yo interno, dise\u00f1adas con gran imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Contin\u00faan las danzas y los recorridos por el centro del poblado; van los Viejos de puesto en puesto bailando y les obsequian frutas y dulces que re\u00fanen en una canasta. Sus movimientos asombran, asustan o hacen re\u00edr, y al son de la m\u00fasica siguen los jarabes de Neme yo xita, la gente les dice: pidan la lluvia, pidan la lluvia&#8230;<\/p>\n<p>Los xitas, en esta ceremonia, reviven \u00e9pocas hist\u00f3ricas donde se fusionaron dos culturas diametralmente opuestas; la tradici\u00f3n europea caracterizada por su apego al cristianismo, y la nativa, fundamentada en s\u00edmbolos m\u00e1gicos. As\u00ed, a trav\u00e9s de las danzas de los xitas, con sus ritos e invocaciones se logra la cohesi\u00f3n del grupo; danzantes y espectadores se integran a una actividad comunitaria donde se mezcla lo religioso con lo profano, lo real con lo fant\u00e1stico y simb\u00f3lico; todo lo cual permite liberar impulsos reprimidos o latentes. Es una catarsis de las tensiones que afligen o angustian a los participantes.<\/p>\n<p>La cabecera municipal de Temascalcingo se transforma en un universo plet\u00f3rico de misterio, de m\u00e1scaras que irradian la supervivencia de mitos milenarios de antiguas tradiciones.<\/p>\n<p>Dentro de los ritos que se celebran este d\u00eda, est\u00e1 la celebraci\u00f3n de una misa, la procesi\u00f3n con las im\u00e1genes; las autoridades religiosas de los diversos pueblos y barrios se re\u00fanen en el atrio, se va integrando la procesi\u00f3n, cada pueblo lleva su imagen al frente bellamente adornada con verdes matas de ma\u00edz, flores, frutas y panes; mayordomos y fiscales, todos los cargueros entonan cantos y alabanzas: con la direcci\u00f3n de los Xor\u00ed; se esparce copal, suenan peque\u00f1as campa\u00f1as, los mayordomos portan el Boximo, palanganas con flores y ceras y un bast\u00f3n, s\u00edmbolo de mando; los acompa\u00f1a la m\u00fasica, mujeres que entonan cantos y amamantan a sus hijos, hay ceras encendidas, estandartes y ancianos que llevan sus sombreros en la mano; el p\u00e1rroco lleva una custodia que va colocando en los altares que se han puesto en trayecto del recorrido y realiza ritos cristianos propios de la fiesta. En la procesi\u00f3n los acompa\u00f1an ni\u00f1os y ni\u00f1as vestidos con la indumentaria tradicional, les llaman &#8220;los inditos&#8221;, cargan huacales, portan palanganas que contienen p\u00e9talos de flores que esparcen en el trayecto de la procesi\u00f3n, para hacer el recorrido por las calles aleda\u00f1as a la parroquia.<\/p>\n<p>[corpus06]<\/p>\n<p>Todos los santos tienen una relaci\u00f3n con los elementos de la naturaleza (agua, fuego, viento, tierra. Sol, Luna) que intervienen para la fertilidad de la tierra. Las comunidades sienten la obligaci\u00f3n de cumplir con las ceremonias religiosas, como la del Jueves de Corpus.<\/p>\n<p>Una vez concluido el recorrido, se hace la entrada en el templo y vuelven a colocar las im\u00e1genes cerca del altar, con todo respeto se les santigua con humo de oloroso copal.<\/p>\n<p>En el atrio de la iglesia, bajo antiguos y legendarios fresnos, eucaliptos y olivos, se re\u00fanen los cargueros para dar de comer a los xitas, se sientan en los prados y antes de tomar la comida, uno de los cargueros ofrece comida al Mejomui, Se\u00f1or de la Tierra: una porci\u00f3n de tortilla de ma\u00edz se coloca sobre la tierra con respeto y reverencia; se les invita a los xitas tomen sus sagrados alimentos, se les sirve en un plato de barro arroz, mole con carne de guajolote o pollo, frijoles, salsa verde, chiles y van sacando tortillas de una servilleta que se encuentra dentro de un chiquihuite; se acompa\u00f1a la comida con agua natural, refresco o pulque. Una vez que han terminado de comer, agradecen y vuelven a colocarse sus m\u00e1scaras, los grupos de xitas contin\u00faan danzando por diversas calles de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya entrada la tarde, todos los cargueros se organizan y se despiden del Se\u00f1or de la Coronaci\u00f3n, esparcen copal, todas las im\u00e1genes presentes empiezan a regresar a sus comunidades por los diversos caminos, que como venas los llevan al coraz\u00f3n de la monta\u00f1a. Los caminos se reconstruyen con su fe remota y renovada, con la fuerza y energ\u00eda de su invocaci\u00f3n. Y van ascendiendo por la monta\u00f1a entre la luz y la sombra de los \u00e1rboles donde cantan libres las aves que anuncian su retorno.<\/p>\n<p>Han llegado a su pueblo, los reciben con respeto y alegr\u00eda, los ojos de los ancianos se llenan de emoci\u00f3n y l\u00e1grimas, ellos saben que la invocaci\u00f3n de los xitas ahuyentar\u00e1 el hambre y habr\u00e1 ma\u00edz para comer; que caer\u00e1n los lluvias, para que de la tierra siga brotando la vida, el alimento y el amor. Repican las campanas, las mujeres atizan apresuradas para pre-parar alimentos, los perros corren azorados, ladran y emocionan; siguen tocando las campanas, se lanzan cohetes; han llegado los Viejos de Corpus danzando y gritando siguen invocando. Las im\u00e1genes hacen su entrada en el templo y ocupan su sitio, reciben el respeto de los fiscales y mayordomos quienes esparcen copal a los cuatro vientos, la m\u00fasica envuelve con nostalgia las plegarias de la tarde.<\/p>\n<p>Los xitas con sus m\u00e1scaras eternas petrifican el instante humano, con su fe y energ\u00eda en silencio transmiten sus mensajes en un lenguaje sin tiempo y en un espacio que libera.<\/p>\n<p>Los Viejos siguen danzando dentro del templo y despu\u00e9s salen al atrio donde contin\u00faan con sus invocaciones, gritos y torean el peque\u00f1o toro de madera forrado de cuero que carga un hombre, quien con gran habilidad lo mueve para embestir, y todos los Viejos pasan a torearlo queri\u00e9ndolo lazar; lo mismo hace el m\u00e1s peque\u00f1o de los xitas y sigue la Vieja. El m\u00e1s viejo es embestido por los cuernos del toro y muere, esto conmueve a todos y en medio de lloriqueos lo llevan a sepultar; doblan campanas y en el momento de darle sepultura, el viejo recobra la vida y contin\u00faan los jarabes, la m\u00fasica, hay alegr\u00eda en todos.<\/p>\n<p>Los xitas siguen danzando, las sombras de las monta\u00f1as anuncian la llegada de la noche; las campanas tocan la despedida de los xitas, realizan una ceremonia en el atrio o dentro de la iglesia, o como la del puente en la ermita ubicada en las m\u00e1rgenes del r\u00edo Ndareje.<\/p>\n<p>Los xitas en medio de lamentaciones forman dos filas y se abrazan inclinando la cabeza en dos movimientos, en direcci\u00f3n del hombro izquierdo y del derecho. Se piden disculpas, se reafirma el compromiso de no dejar la tradici\u00f3n y cumplirla, de seguir con la costumbre que dejaron los abuelos. Se despiden de los mayordomos, fiscales, cargueros y santos. Las brasas del copal siguen ardiendo, siguen vivas.<\/p>\n<p>Los xitas, con su energ\u00eda, se han librado de la tristeza y el dolor, han dado sus mensajes a la naturaleza a las fuerzas divinas, han cumplido con su manda. Las monta\u00f1as los cubren con la cobija de la noche.<\/p>\n<p>Ya en lo alto del cielo en silencio se re\u00fanen las nubes para danzar f\u00e9rtiles movimientos de lluvia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS VIEJOS DE CORPUS, XITAS Autor: Julio Gardu\u00f1o Cervantes El valle de Temascalcingo-Sol\u00eds, flanquea-do por milenarias monta\u00f1as, conforma el espacio geol\u00f3gico m\u00e1s sorprendente de la tierra mazahua, en \u00e9l corre el no Ndareje, (Lerma) entre acantilados de extra\u00f1as formas. Tierra f\u00e9rtil donde se ha desarrollado la vida de animales y plantas que hoy reclaman su existencia. Los tambores de la<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[72],"tags":[],"class_list":["post-1238","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tradiciones-de-pueblos-indigenas-de-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1238"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1238\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}