{"id":1233,"date":"2007-12-27T18:14:17","date_gmt":"2007-12-27T18:14:17","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1233"},"modified":"2007-12-27T18:14:17","modified_gmt":"2007-12-27T18:14:17","slug":"la-vida-interior-del-curador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1233","title":{"rendered":"La vida interior del curador"},"content":{"rendered":"<p>LA VIDA INTERIOR DEL CURADOR<br \/>\nIMPORTANCIA DEL CHAMANISMO PARA LA MEDICINA MODERNA<\/p>\n<p>Larry Dossey<\/p>\n<p>Convertirse en cham\u00e1n jam\u00e1s ha sido una mera cuesti\u00f3n de cultivar pericia intelectual. Se trata m\u00e1s bien de ejercitar la totalidad del ser: el cuerpo, la mente, la psique y el esp\u00edritu. Las siguientes palabras de un cham\u00e1n iglulik esquimal constituyen un reflejo vivaz departe del proceso:<br \/>\nDeseaba convertirme en cham\u00e1n con la ayuda de los dem\u00e1s, pero no lo consegu\u00ed. Visit\u00e9 a muchos chamanes famosos y les hice grandes regalos&#8230; Busqu\u00e9 la soledad y pronto me entr\u00f3 una profunda melancol\u00eda. A veces me echaba a llorar y me sent\u00eda muy desgraciado, sin saber por qu\u00e9. Entonces, sin raz\u00f3n alguna, de repente todo cambiaba y me sent\u00eda inexplicablemente alegre, con una alegr\u00eda tan poderosa que era incapaz de contenerla, y ten\u00eda que ponerme a cantar, una poderosa canci\u00f3n en la que s\u00f3lo hab\u00eda cabida para una palabra: \u00a1Alegr\u00eda, alegr\u00eda! Adem\u00e1s, ten\u00eda que utilizar toda la fuerza de mi voz. Entonces, en el seno de aquel misterioso y abrumador ataque de alegr\u00eda, me convert\u00ed en cham\u00e1n, sin saber yo mismo c\u00f3mo hab\u00eda ocurrido. Pero era cham\u00e1n. Pod\u00eda ver y o\u00edr de un modo totalmente distinto. Hab\u00eda adquirido mi qaumanEq, mi iluminaci\u00f3n, la luz cham\u00e1nica del cerebro y del cuerpo, de modo tal que no s\u00f3lo era capaz de ver a trav\u00e9s de la oscuridad de la vida, sino que la misma luz emanaba de m\u00ed, imperceptible para los seres humanos, pero visible para todos los esp\u00edritus de la tierra, del cielo y del mar, que se me acercaron para convertirse en mis ayudantes espirituales. 1<br \/>\nSin embargo, convertirse en m\u00e9dico moderno es algo muy distinto. Consiste principalmente en aprender una cantidad descomunal de datos y hechos objetivos, sin los cuales uno no puede funcionar como doctor con una orientaci\u00f3n cient\u00edfica. El proceso de educaci\u00f3n m\u00e9dica hace hincapi\u00e9 en una externalidad abrumadora con respecto al mundo de las dolencias y enfermedades: todo est\u00e1 \u00abah\u00ed fuera\u00bb. Por tanto, no es sorprendente que el m\u00e9dico siempre parezca mirar hacia el exterior. A muy pocos se les ocurre que pueda ser importante mirar hacia dentro, hacia su propio interior, considerar su vida objetiva e \u00edntima en el proceso de curaci\u00f3n.<br \/>\nEsto no debe sorprendernos. Despu\u00e9s de todo, el hecho de ver el mundo como algo externo est\u00e1 en consonancia con los c\u00e1nones de la ciencia moderna, ya que la ciencia es supuestamente posible gracias a que el mundo no es subjetivo, sino plenamente objetivo. El mundo, incluida la salud y la enfermedad, no depende de nuestros pensamientos ni sentimientos para ser como es. De no ser as\u00ed, como lo subraya Jacques Monod, la ciencia simplemente no podr\u00eda existir. (El hecho de que esta visi\u00f3n no sea consecuente con los descubrimientos de la f\u00edsica moderna no ha llegado todav\u00eda a la medicina ni a las ciencias biol\u00f3gicas, en general.)<br \/>\nAs\u00ed pues, se ignora la vida subjetiva del m\u00e9dico como factor importante en su profesi\u00f3n. Se le atribuye un valor fr\u00edvolo y superfluo. Al compararlos con el \u00absaber\u00bb y con el \u00abhacer\u00bb, los aspectos del \u00abser\u00bb en la vida del m\u00e9dico se consideran insignificantes. Esto supone un cambio radical con respecto a las tradiciones cham\u00e1nica y popular de la curaci\u00f3n, y es una direcci\u00f3n con enormes consecuencias negativas en cuanto al poder de curaci\u00f3n de los que est\u00e1n dominados por dicho punto de vista.<br \/>\nSin embargo, no siempre ha sido as\u00ed. En otra \u00e9poca, en occidente, con anterioridad a la objetivaci\u00f3n extrema de la naturaleza que ha tenido lugar con la aparici\u00f3n de la ciencia moderna, en general se consideraba valioso el hecho de cultivar la vida interior. Mirar hacia dentro no s\u00f3lo era aconsejable para el hombre com\u00fan, sino que se consideraba indispensable para el especialista en cualquier \u00e1rea del saber.<br \/>\nEl hecho de ignorar la importancia de cultivar la vida interior ha tenido consecuencias desastrosas para los m\u00e9dicos modernos. Algo vital se ha perdido debido a ello, algo que es fundamental en la misi\u00f3n del curador. El enfoque preponderantemente externo de la enfermedad, la visi\u00f3n de que se la puede tratar como un hecho totalmente externo y objetivo, ha sido claramente un fracaso.<br \/>\nEsto no es ning\u00fan secreto. En la actualidad, entre los propios responsables de la educaci\u00f3n m\u00e9dica, se reconoce ampliamente que algo grave ha ocurrido en el proceso de formaci\u00f3n de los m\u00e9dicos. Las actuales deficiencias en el programa de formaci\u00f3n de los nuevos terapeutas son el tema central de un destacado informe publicado recientemente por la Association of American Medical Colleges, titulado Physicians for the Twentyfirst Century.2 El informe reconoce que actualmente se est\u00e1n formando m\u00e9dicos que dejan mucho que desear como curadores. Y, a pesar de que no menciona espec\u00edficamente la lamentable negligencia del desarrollo interior del m\u00e9dico, hace referencia impl\u00edcita al tema, al igual que los siguientes comentarios, tambi\u00e9n procedentes del seno de los pedagogos facultativos, que describen el trance de la actual situaci\u00f3n:<br \/>\n&#8230; en general, el conjunto de los m\u00e9dicos de formaci\u00f3n reciente son insensibles, tienen una mala relaci\u00f3n con el paciente, sus conocimientos m\u00e9dicos generales y su pericia exploratoria son deficientes, y sienten poca preocupaci\u00f3n por el impacto de la medicina en la sociedad&#8230; Adem\u00e1s, son pocos los j\u00f3venes en el ejercicio de la medicina que parezcan sentirse emocional o intelectualmente satisfechos con su profesi\u00f3n&#8230; El engorroso proceso actual de formaci\u00f3n suele convertir a j\u00f3venes inteligentes y creativos, impulsados por el deseo de ayudar al pr\u00f3jimo, en personas fr\u00edas y aisladas, que han perdido la mayor\u00eda de sus ideales originales sobre la pr\u00e1ctica de la medicina&#8230; produciendo doctores con cualidades diametralmente opuestas a aqu\u00e9llas en las que ostensiblemente cree .3<br \/>\nPor consiguiente, no es ning\u00fan secreto que algo anda mal. No es s\u00f3lo el paciente quien est\u00e1 enfermo, sino tambi\u00e9n los m\u00e9dicos. De tal modo que hoy en d\u00eda es dif\u00edcil hallar a alguien que se sienta satisfecho con el estado de la medicina moderna, tanto entre los pacientes como entre los profesionales. Las quejas m\u00e1s comunes son sobradamente conocidas: su elevado coste; la disponibilidad poco ecu\u00e1nime de la atenci\u00f3n m\u00e9dica; la cualidad distante, fr\u00eda y deshumanizada de gran parte de la medicina actual; el fracaso, en muchas \u00e1reas de la medicina cient\u00edfica, de los proyectos en curso; su preocupaci\u00f3n por aspectos meramente tecnol\u00f3gicos como los medicamentos y la cirug\u00eda, en lugar de un enfoque preventivo y educativo, y, como hemos visto, la incapacidad del m\u00e9dico de satisfacer las necesidades de atenci\u00f3n y asistencia del enfermo.<br \/>\nEs esta \u00faltima deficiencia la que a mi entender es m\u00e1s preocupante. Aunque todos los dem\u00e1s temas se resolvieran, la percepci\u00f3n de la medicina como misi\u00f3n fallida persistir\u00eda. Si no sana el sanador, nadie podr\u00e1 ser sanado.<br \/>\nEl prop\u00f3sito de este ensayo no es el de discutir los m\u00e9ritos particulares de ninguna de dichas quejas, ya que existen abundantes estudios al respecto. Lo que me propongo es partir de la observaci\u00f3n indiscutible de que algo falla en la medicina actual; sugerir que la causa m\u00e1s importante de dicho problema es la falta de comprensi\u00f3n, por parte de los m\u00e9dicos, de la importancia vital de su propio desarrollo interior; demostrar que esta observaci\u00f3n es ineludible ante buena parte de la informaci\u00f3n cl\u00ednica existente en la actualidad, y probar que en el chamanismo se puede llegar a apreciar la importancia de la vida interior del curador como elemento decisivo en la misi\u00f3n curativa.<br \/>\nUna de las caracter\u00edsticas m\u00e1s notables de la medicina moderna es la forma en que el m\u00e9dico ha llegado a ver su relaci\u00f3n personal con su oficio. Esencialmente es una posici\u00f3n de distanciamiento. Esta forma de pensar est\u00e1 incorporada en la creencia, por ejemplo, de que uno no elige a un cirujano en base a su personalidad, sino exclusivamente por su pericia quir\u00fargica. O que a la hora de nombrar un interno no se tiene en cuenta su calor personal, sino su nivel intelectual, su habilidad para compaginar diversas piezas del rompecabezas diagn\u00f3stico, o la intrepidez con que es capaz de elaborar un tratamiento. Estas actitudes reflejan la creencia general de que un aut\u00e9ntico distanciamiento del paciente no s\u00f3lo es permisible, sino en realidad aconsejable; una intimidad excesiva podr\u00eda ofuscar su juicio y ser en definitiva contraproducente para el paciente.<br \/>\nComprendo que muchos m\u00e9dicos, que a su entender mantienen una relaci\u00f3n sincera y emotiva con el paciente, no estar\u00e1n de acuerdo con lo que acabo de decir. Sin embargo, el tipo de participaci\u00f3n al que me refiero va mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que normalmente se entiende por \u00abrelaci\u00f3n m\u00e9dicoenfermo\u00bb. Supera la simpat\u00eda, comprensi\u00f3n, amabilidad, intimidad, o incluso la atenci\u00f3n que pueda dispensar el doctor. Creo que cuando el m\u00e9dico se encuentra con su paciente, intervienen ciertos factores que no describen estos t\u00e9rminos de cariz psicol\u00f3gico, factores hoy olvidados, pero a los que eran muy sensibles los curanderos y chamanes del pasado. Es en realidad la vida interior del m\u00e9dico, su vivacidad espiritual, la calidad de su existencia en el mundo, en lo que estoy pensando y sobre lo que deseo llamar la atenci\u00f3n.<br \/>\nPero, \u00bfpor qu\u00e9? Introducir algo tan nebuloso como la vida interior del m\u00e9dico entra en discordia con los supuestos categ\u00f3ricos de los doctores modernos de que toda enfermedad es externa, f\u00edsica y concreta en su origen; de que son las mol\u00e9culas y los \u00e1tomos del cuerpo f\u00edsico los que no funcionan debidamente y causan la enfermedad.<br \/>\nSin embargo, desde el punto de vista del cham\u00e1n, este enfoque moderno del problema es una profanaci\u00f3n, no s\u00f3lo con relaci\u00f3n al paciente, sino al mundo en general. Ver al paciente como una colecci\u00f3n de materia muerta y no pensante, negando la importancia de sus complejas conexiones con multitud de fuerzas omnipresentes, y creer que el mundo es manipulable s\u00f3lo por medios f\u00edsicos, supone un insulto para los esp\u00edritus y poderes vivientes que impregnan todos los cuerpos y la totalidad del mundo.<br \/>\nPara el cham\u00e1n, curar al paciente no es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de pericia intelectual, sino un ejercicio de poder. Y la suerte del paciente siempre depende de la percepci\u00f3n del cham\u00e1n de los poderes que operen en el caso, y de su pericia para intervenir, propiciar, manipular, dirigir, eliminar y en general manejar los esp\u00edritus y las fuerzas que intervengan en un caso determinado.<br \/>\nPara que el cham\u00e1n pueda funcionar de este modo, no basta con su capacidad t\u00e9cnica. Debe saber mucho m\u00e1s que, por ejemplo, c\u00f3mo usar diversas hierbas y pociones. \u00c9sta no es m\u00e1s que la parte exot\u00e9rica de su arte. El lado interior o esot\u00e9rico incluye el conocimiento que s\u00f3lo ha podido adquirir siguiendo la senda espiritual marcada por los chamanes y gu\u00edas que le han precedido, y escuchando las voces internas que siempre hablan a quienes est\u00e1n dispuestos a escuchar. En la tradici\u00f3n cham\u00e1nica, ser\u00eda tan inconcebible que un curandero intentara tratar a un paciente sin antes adquirir un alto nivel de comprensi\u00f3n espiritual, como que un estudiante de primer a\u00f1o de medicina se propusiera extirpar un tumor cerebral. Para poder curar, en ambos casos se presupone la pericia necesaria, s\u00f3lo que a lo largo de los siglos hemos llegado a equiparar la pericia, primordialmente, con la t\u00e9cnica y el conocimiento intelectual.<br \/>\nLa misma forma en que Mircea Eliade define el chamanismo, como una \u00abt\u00e9cnica de \u00e9xtasis\u00bb, indica impl\u00edcitamente que en la curaci\u00f3n cham\u00e1nica no s\u00f3lo interviene la pericia intelectual.&#8217; Hist\u00f3ricamente, el cham\u00e1n es el personaje dominante en la vida m\u00e1gicoreligiosa de su comunidad, el \u00abmanipulador de lo sagrado\u00bb y el \u00abgran maestro del \u00e9xtasis\u00bb, en palabras de Eliade. Estos t\u00e9rminos transmiten claramente la importancia de la vida interior de experiencia espiritual, sistem\u00e1ticamente excluida del proceso de formaci\u00f3n de los m\u00e9dicos actuales.<br \/>\nPuede que el m\u00e9dico moderno acepte nominalmente la importancia de la vida interior, pero casi en todos los casos es la vida interior del paciente y no la del m\u00e9dico la que se considera importante. A este fin, puede que se recurra a diversos \u00abespecialistas del interior\u00bb (cura, pastor, psic\u00f3logo o psiquiatra) para contribuir a la recuperaci\u00f3n del paciente. Sin embargo, la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos piensan y act\u00faan como si estas consideraciones pertenecieran a una segunda categor\u00eda, independiente de las formas m\u00e1s substanciales de intervenci\u00f3n.<br \/>\nEvidentemente, estos esfuerzos pueden estimular el deseo del paciente de mejorar, pueden alentar su esp\u00edritu de lucha, pero a la larga no son m\u00e1s que ornamentos, ya que no alcanzan las causas f\u00edsicas, que es donde radica el quid de la cuesti\u00f3n. El tumor es o no susceptible a los medicamentos; la operaci\u00f3n ha o no ha tenido \u00e9xito; la intervenci\u00f3n se ha practicado o no antes de que fuera demasiado tarde. He ah\u00ed donde radica el verdadero poder y no en la mente del sacerdote, del pastor, de los amigos interesados, o incluso del propio paciente.<br \/>\nPodemos resumir las diferencias entre la visi\u00f3n del mundo del cham\u00e1n y la del m\u00e9dico moderno como sigue: el m\u00e9dico moderno vive en un mundo desapasionado y mec\u00e1nico, el cham\u00e1n, en un mundo encantado. Pero a fin de cuentas, \u00bfqu\u00e9 importa que la actitud del cham\u00e1n y la del m\u00e9dico moderno en el mundo sean tan radicalmente dispares? Para cualquiera que se dedique a la curaci\u00f3n, la diferencia se expresa en la \u00ab\u00faltima l\u00ednea\u00bb: el resultado cl\u00ednico, la suerte del paciente. Pero aqu\u00ed es donde debemos proceder con cautela, ya que el criterio de \u00e9xito puede ser radicalmente distinto para el cham\u00e1n y para el m\u00e9dico moderno, sin que dependa necesariamente de la eliminaci\u00f3n de laenfermedad o incluso de la supervivencia del cuerpo.<br \/>\nSi consideramos la supervivencia, el m\u00e9dico moderno puede presumir de su supremac\u00eda, ya que cuenta con muchos m\u00e1srecursos que el cham\u00e1n. Sin embargo, el cham\u00e1n tambi\u00e9n tiene ciertas habilidades que superan a las de muchos doctores actuales. \u00c9stas giran en torno al concienciamiento del significado esencial contenido en la totalidad del entorno c\u00f3smico y en el significado de dichas pautas, tal como las percibe el paciente. Para ello debe estar familiarizado con las actitudes, emociones y cualidades espirituales del paciente. Necesita saber lo que la enfermedad significa para el paciente, lo que la dolencia le \u00abdice\u00bb; c\u00f3mo se desenvolv\u00eda la vida del paciente antes de que se declarara la enfermedad; c\u00f3mo afectan las pautas de numerosos elementos (el sol, la luna, los planetas, las estrellas, el tiempo, las plantas, los animales y los dem\u00e1s seres humanos) los acontecimientos en la vida del paciente. Este tipo de cuestiones casi nunca forman parte del proceso de curaci\u00f3n de un m\u00e9dico moderno, pero son indispensables para que el cham\u00e1n pueda actuar.<br \/>\nLa cuesti\u00f3n de los significados de la enfermedad est\u00e1 firmemente vinculada a la vida interior del m\u00e9dico. Seg\u00fan su comprensi\u00f3n de su propio interior ser\u00e1 o no capaz de detectar el tipo de informaci\u00f3n general, que tan valiosa es para el cham\u00e1n. Si padece inercia interior o ceguera espiritual, es probable que no logre discernir las pautas contenidas en el acaecimiento de la enfermedad. Por mi parte, estoy convencido de que muchos m\u00e9dicos lo intuyen; les asusta pensar en la existencia de significados o pautas ocultas contenidas en la enfermedad, que quiz\u00e1 no est\u00e9n capacitados para ver.<br \/>\nSu actitud es comprensible, ya que si dichas pautas existen y no se es capaz de detectarlas, deben admitir que se les escapa algo relacionado con la enfermedad. Reconocerlo equivaldr\u00eda a confesar su ignorancia con respecto al funcionamiento del mundo y a su lugar en el mismo. La abierta admisi\u00f3n de dicha carencia supondr\u00eda no s\u00f3lo admitir su propia debilidad, sino tambi\u00e9n lo inadecuado del concepto moderno de enfermedad, que niega la existencia de dichas pautas; equivaldr\u00eda a poner en duda el supuesto de que los procesos puramente f\u00edsicos no albergan significado alguno; y a cuestionar la creencia de que las \u00fanicas pautas valederas son las que hacen referencia a los \u00e1tomos, las mol\u00e9culas y los procesos celulares.<br \/>\nSi el m\u00e9dico reconoce la existencia de significado en los detalles m\u00e1s sutiles de la enfermedad del paciente, tales como en sus relaciones con su familia, e incluso con el cosmos en general, en realidad estar\u00e1 admitiendo que ha cometido graves equivocaciones, que hay una carencia en su teor\u00eda y en su formaci\u00f3n, que como m\u00e9dico est\u00e1 pisando sobre hielo quebradizo despu\u00e9s de una omisi\u00f3n de tal magnitud, y que su filosof\u00eda, tanto personal como profesional, es deficiente.<br \/>\nEstos descubrimientos revelan siempre algo respecto de uno mismo, ya que la siguiente reflexi\u00f3n es inevitable: si las experiencias de mis pacientes contienen significados ocultos, \u00bfqu\u00e9 significados habr\u00e1 en mi propia vida que ignoro por completo? Admitir una grave ineptitud en la teor\u00eda m\u00e9dica acarrea el riesgo de reconocer una profunda insuficiencia personal. As\u00ed es como la cuesti\u00f3n del significado de la enfermedad se relaciona con la vida interior del m\u00e9dico y \u00e9sta es la raz\u00f3n por la que \u00e9l se resiste tan vigorosamente a su reconocimiento, a pesar de lo evidente de su importancia.<br \/>\n\u00bfExiste alguna prueba de que los chamanes puedan estar en lo cierto? \u00bfHay alg\u00fan significado en la enfermedad que los postulados modernos ignoren? Con enfoques cient\u00edficos no logramos hallarles significado a muchos de los acontecimientos c\u00f3smicos que el cham\u00e1n afirma ser capaz de interpretar. Sin embargo, podemos ir lo bastante lejos con los criterios cient\u00edficos como para determinar la importancia de tales significados, pues la ciencia es algo que debemos utilizar, ya que es un instrumento de curaci\u00f3n muy poderoso. Para los facultativos con formaci\u00f3n cient\u00edfica, la pregunta deber\u00eda ser: \u00bfqu\u00e9 pruebas cient\u00edficas existen, en la actualidad, de que el significado de la enfermedad es importante en la medicina cl\u00ednica?<br \/>\nLas pruebas, a mi parecer, son abrumadoras. Afectan el coraz\u00f3n de la teor\u00eda m\u00e9dica moderna y su insistencia en que las bases de la enfermedad carecen de significado. En una categor\u00eda cl\u00ednica tras otra, los significados que la gente percibe del mundo se filtran de un modo claramente detectable en el proceso f\u00edsico de la enfermedad, produciendo efectos importantes en el mismo, que a veces son cuesti\u00f3n de vida o muerte.<br \/>\nEn su conjunto, dichas pruebas sugieren que tenemos mucho que aprender del chamanismo, en cuanto a detectar el significado de la salud y la enfermedad, para lo cual es preciso que, como m\u00e9dicos, sintonicemos nuestra vida interior con ese fin.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 prueba existe de que el significado es importante? En primer lugar, consideremos la causa principal de la muerte en nuestra cultura, las enfermedades cardiovasculares. En este caso, para comprender los or\u00edgenes de la enfermedad, se han explorado los cl\u00e1sicos \u00abfactores de riesgo\u00bb. Es bien sabido que la probabilidad de desarrollar una arteriosclerosis coronaria es superior si uno es fumador, si tiene un nivel elevado de colesterol en la sangre, presi\u00f3n sangu\u00ednea elevada o diabetes. No obstante, seg\u00fan fuentes fidedignas que registran la epidemiolog\u00eda de este problema, la mayor\u00eda de la gente que comienza a padecer s\u00edncopes card\u00edacos en este pa\u00eds no comparte ninguno de los principales factores de riesgo.&#8217; La evidencia sugiere que algo falla en nuestro enfoque f\u00edsico a la comprensi\u00f3n de los or\u00edgenes de esta enfermedad y que puede estar relacionado con significados impl\u00edcitos.<br \/>\nConsideremos el estudio realizado en 1972 en el estado de Massachusetts, que demuestra que la mejor forma de pronosticar el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares no es ninguno de los factores cl\u00e1sicos de riesgo, sino la satisfacci\u00f3n laboral. Y, en segundo t\u00e9rmino, aparece lo que los autores del estudio denominan \u00abfelicidad global\u00bb. Aqu\u00ed la clave es la importancia del significado: el significado del trabajo del individuo, el significado de los acontecimiento de la vida, la felicidad que uno percibe. Evidentemente, es imposible encuadrar los or\u00edgenes de la satisfacci\u00f3n laboral o de la \u00abfelicidad global\u00bb en \u00e1tomos y mol\u00e9culas: las pautas de las relaciones, el ambiente social en el que la persona se desenvuelve.&#8217;<br \/>\nAdem\u00e1s, los estudios demuestran que un tercio de los pacientes que ingresan en las unidades cardiovasculares con arritmias graves (latido alterado del coraz\u00f3n) han experimentado graves trastornos emocionales durante el per\u00edodo inmediatamente anterior a la arritmia.&#8217; Tambi\u00e9n es cierto que se han utilizado la meditaci\u00f3n y el reposo, que permiten la reinterpretaci\u00f3n de viejos significados y la emergencia de otros nuevos, en el tratamiento de arritmias graves8 con peligro para la vida del paciente, as\u00ed como en casos de nivel sangu\u00edneo de colesterol muy elevado.9<br \/>\nEn los trastornos de inmunodeficiencia, los significados percibidos son de suma importancia. Schleifer y sus colaboradores examinaron las funciones de las c\u00e9lulas T y B en un grupo de hombres cuyas esposas padec\u00edan de c\u00e1ncer de pecho. Antes del fallecimiento de la esposa, las c\u00e9lulas inmunes funcionaban con normalidad. Sin embargo, poco despu\u00e9s de su muerte y a lo largo de muchos meses, las c\u00e9lulas T y B dejaban de funcionar, y permanec\u00edan inactivas incluso despu\u00e9s de extra\u00eddas de la sangre y expuestas, en el laboratorio, a substancias qu\u00edmicas que habitualmente estimulan su inmunoactividad.lo<br \/>\nThomas ha demostrado que los estudiantes de medicina a quienes les resulta dif\u00edcil exteriorizar sus emociones y que han tenido una relaci\u00f3n deficiente con sus padres durante su crecimiento, cuentan con mayores posibilidades de morir de alg\u00fan tipo de tumor maligno.&#8221; Numerosos estudios de publicaci\u00f3n reciente12 demuestran la existencia de variaciones en la represi\u00f3n de la funci\u00f3n inmunol\u00f3gica en consonancia con numerosos \u00edndices de la funci\u00f3n psicol\u00f3gica.<br \/>\nLa lista prosigue, pero su enumeraci\u00f3n se hace mon\u00f3tona. Hoy en d\u00eda, a mi entender, el papel de la percepci\u00f3n del significado como factor de la enfermedad ha quedado incuestionablemente establecido en una amplia gama de dolencias. Los conocimientos en este \u00e1rea aumentan a un ritmo vertiginoso y s\u00f3lo apelando a una definici\u00f3n que convirtiera los efectos de los significados percibidos en inexistentes (como, por ejemplo, afirmando que todo pensamiento es en definitiva un hecho f\u00edsico) podr\u00eda negarse su importancia.<br \/>\nA pesar de toda esta informaci\u00f3n, los m\u00e9dicos modernos no se sienten c\u00f3modos en el campo de los significados. En el supuesto de que dichos estudios sean v\u00e1lidos, \u00bfc\u00f3mo puede reaccionar el m\u00e9dico ante significados distorsionados en la vida del paciente? No podr\u00e1 extender ninguna receta destinada a mejorar la satisfacci\u00f3n laboral o las relaciones interpersonales, para no mencionar la \u00abfelicidad global\u00bb. Por consiguiente, a muchos m\u00e9dicos les resulta m\u00e1s f\u00e1cil negar el papel en la salud de los significados percibidos que decidir lo que deber\u00edan hacer en el caso de que fueran importantes. Adem\u00e1s, mientras se siga subestimando su importancia, el m\u00e9dico no se ver\u00e1 obligado a cuestionar su propia felicidad global, su satisfacci\u00f3n laboral, o la riqueza general y la pertinencia de los significados que percibe en su propia vida.<br \/>\nEl precio que se paga por ignorar estos temas es una medicina inadecuada, as\u00ed como una gran insatisfacci\u00f3n tanto por parte de los m\u00e9dicos como por la de los pacientes, que podr\u00eda remediarse, por lo menos parcialmente, abriendo el campo terap\u00e9utico a la parte de la enfermedad reflejada en los significados. Examinar la forma en que los curanderos de otras \u00e9pocas y otras culturas se han servido de los significados puede que contribuya a que los m\u00e9dicos modernos reconozcan su importancia en la salud y en la enfermedad. La herencia de m\u00e9todos cham\u00e1nicos se remonta por lo menos a cincuenta milenios, y siempre ha tenido en cuenta la importancia de los significados, los procesos y las pautas de las enfermedades. \u00bfEs factible que los m\u00e9dicos, al sentirse vinculados a estas grandes tradiciones curativas, sean m\u00e1s propensos a resucitar esta faceta de su arte?<br \/>\nPero el hecho de reconocer los v\u00ednculos con el pasado no es m\u00e1s que uno de los tantos enfoques posibles; otro ser\u00eda el de aceptar los descubrimientos de la ciencia m\u00e9dica actual antes mencionados. Hoy es la propia ciencia m\u00e9dica la que est\u00e1 empezando a documentar la importancia del significado, de un modo claro y preciso. As\u00ed pues, para reconocer la importancia del significado, los m\u00e9dicos pueden mirar al pasado o al presente, a la tradici\u00f3n o a la ciencia actual. Si logramos reaprender la lecci\u00f3n del significado, que constituye una parte antiqu\u00edsima de la herencia cham\u00e1nica, puede que hayamos colocado la primera piedra de un proleg\u00f3meno de curaci\u00f3n en el que se incluya la vida interior del m\u00e9dico como elemento fundamental.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo y en qu\u00e9 momento hemos perdido la concepci\u00f3n fundamental de que la vida interior del m\u00e9dico est\u00e1 primordialmente vinculada a su capacidad curativa? No creo que la respuesta sea demasiado cr\u00edptica. Nos hemos desentendido de la misma porque cre\u00edmos que entorpec\u00eda la pr\u00e1ctica de una \u00abbuena medicina\u00bb, la evaluaci\u00f3n puramente cl\u00ednica y el ejercicio justo de la profesi\u00f3n. Nos cre\u00edmos capaces de elaborar una medicina totalmente objetiva para la humanidad. Efectivamente, cre\u00edmos que realiz\u00e1bamos una buena obra al exorcizar las directrices interiorizadoras de la medicina, y nuestra \u00faltima justificaci\u00f3n no pod\u00eda ser m\u00e1s contradictoria: lo hicimos en nombre de la ciencia. Pero cometimos un error.<br \/>\nSin embargo, existe otra lecci\u00f3n que podemos aprender, en cuanto a la raz\u00f3n por la que la vida interior del curador ha tenido siempre tanta importancia. Actualmente podemos afirmar que la raz\u00f3n por la que los chamanes otorgaron importancia a la introspecci\u00f3n espiritual y a las visiones internas del curador, no fue su carencia de ciencia, ni su incapacidad para razonar tan objetivamente como nosotros, sino porque la curaci\u00f3n, en su m\u00e1xima expresi\u00f3n, es inalcanzable sin ellas. Sin dichas cualidades, el curador no puede curar: he ah\u00ed la cuesti\u00f3n. La raz\u00f3n por la que dicho conocimiento no fue jam\u00e1s desechado a lo largo de la tradici\u00f3n cham\u00e1nica no se debe a falta de ilustraci\u00f3n, sino, precisamente, a la sabidur\u00eda de los antiguos curadores. En otras palabras, como lo sostienen muchos estudiosos del chamanismo, el m\u00e9todo tuvo \u00e9xito mientras perdur\u00f3.<br \/>\nQuiz\u00e1 el m\u00e9dico moderno, al igual que el cham\u00e1n, pueda comenzar a explorar nuevamente su vida interior como parte esencial de su formaci\u00f3n, y con el mismo rigor con que aprende anatom\u00eda, fisiolog\u00eda y bioqu\u00edmica. No pretendo sugerir que los m\u00e9dicos adopten las formas espec\u00edficas de las creencias y pr\u00e1cticas cham\u00e1nicas, como los ayudantes espirituales, los animales de poder, el uso del tambor y de la maraca, la utilizaci\u00f3n de drogas para provocar el \u00e9xtasis o el trance. Estas cosas no son propias de nuestra \u00e9poca y ser\u00eda absurdo adoptar h\u00e1bitos ajenos a nuestras costumbres. Lo que necesitamos desesperadamente del chamanismo es algo mucho m\u00e1s importante que los formulismos del cham\u00e1n: debemos recuperar el alma del curador, ya que eso es lo que hemos perdido.<br \/>\nReintroducir el \u00abalma\u00bb en el arte de la curaci\u00f3n no significa insertar una religiosidad a ultranza, sino m\u00e1s bien el \u00abalma\u00bb como medio de concienciamiento de lo que es posible, como introspecci\u00f3n en la dimensi\u00f3n \u00abterrestre\u00bb de toda experiencia. Se trata de una forma de ver que rescate la totalidad de la vida de ese vac\u00edo est\u00e9ril que se ha convertido en sin\u00f3nimo de modernidad. La capacidad de discernir la dimensi\u00f3n \u00abterrestre\u00bb en la totalidad de la existencia nos permitir\u00eda ser de nuevo conscientes de la \u00abverticalidad\u00bb intr\u00ednseca del mundo, que es la cualidad que Tillich describi\u00f3 como tr\u00e1gica y lamentablemente ausente de la vida moderna. Sin la capacidad de conocer la base de toda experiencia, la vida carece de dinamismo. Y una medicina con una percepci\u00f3n remota de dicha base ya no puede ser satisfactoria.<br \/>\nEste es, por consiguiente, el gran legado del chamanismo para el curador moderno: una forma de introducir dinamismo en la vida, una forma de descubrir que el mundo est\u00e1 encantado y no muerto, y esencialmente, una forma de resucitar el cad\u00e1ver de la medicina moderna.<br \/>\nEn la Edad Media, el m\u00edstico cristiano Johannes Eckhart (12601328 aproximadamente) coment\u00f3 que \u00abno es lo que hacemos lo que nos santifica, sino que debemos santificar lo que hacemos\u00bb.&#8221; \u00c9sta era la habilidad que el cham\u00e1n ten\u00eda y que el m\u00e9dico moderno ha perdido; pero no s\u00f3lo ha perdido la capacidad de santificar lo que hace, sino incluso la de percibir la cualidad de santidad del mundo.<br \/>\n\u00bfSomos capaces de escuchar a\u00fan el mensaje atemporal del cham\u00e1n sobre la importancia de las cualidades an\u00edmicas del curador, que posibilitan la recuperaci\u00f3n del sentido de la santidad? De no ser as\u00ed, la impotencia y la confusi\u00f3n seguir\u00e1n caracterizando el futuro de la medicina moderna. Si lo logramos, la medicina se convertir\u00e1 una vez m\u00e1s en un camino, en una senda espiritual para el m\u00e9dico, como siempre lo ha sido para el cham\u00e1n, recuperando de este modo algo ausente en la medicina contempor\u00e1nea: el poder de curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>1. Knud Rasmussen, Intellectual Culture of the Iglulik Eskimos. Informe de la quinta expedici\u00f3n Thule 192124, vol. 7, no 1 (Copenhague, Gyldendalske Boghandel, Nordisk Forlag, 1929), pp. 118119; citado p\u00fcr Michael Harner en The Way of the Shaman (San Francisco, Harper Row, 1980), pp. 2223.<br \/>\n2. Physicians for the Twentyfirst Century: Report of the Project Panel on the General Professional Education of the Physician and College Preparation for Medicine. Association of American Medical Colleges, 1985.<br \/>\n3. T. J. Iberti, \u00abAmerican Medical Education: Has It Created a Frankenstein?\u00bb American Journal of Medicine 78 (1985), 179181.<br \/>\n4. Mircea Eliade, Shamanism: Archaic Techniques of Ecstasy (Princeton, N. J., Princeton University Press, 1964), p. 4.<br \/>\n5. C. D. Jenkins, \u00abPsychological and Social Precursors of Coronary Disease\u00bb, New England Journal of Medicine 284 (1971), pp. 244255.<br \/>\n6. Work in America: Report of a Special Task Force to the Secreta.y of Health, Education, and Welfare (Cambridge, MIT Press, 1973).<br \/>\n7. P. Reich y otros, \u00abAcute Psychological Disturbances Precedinig LifeThreatening Ventricular Arrhythmias\u00bb, Journal of the American Medical Association, 17 de julio de 1981, pp. 233235.<br \/>\n8. B. Lown y otros, \u00abBasis for Recurring Ventricular Fibrillation in the Absence of Coronary Heart Disease and Its Management\u00bb, New En&#8217; gland Journal o f Medicine 294 (1976), 623629.<br \/>\n9. M. Cooper y M. Aygen, \u00abA Relaxation Technique in the Management of Hypercholesterolemia\u00bb, Journal of Human Stress, diciembre 1979, pp. 2427.<br \/>\n10. S. J. Schleifer y otros, \u00abSuppression of Lymphocyte Stimulation Following Bereavement\u00bb, Journal of the American Medical Association 250 (1983), pp. 374377.<br \/>\n11. C. B. Thomas, \u00abPrecursors of Premature Disease and Death: The Predictive Potential of Habits and Family Attitudes\u00bb, Annals of Internal Medicine 85 (1976), 653658.<br \/>\n12. S. E. Locke y M. HornigRohan, Mind and Immunity: Behavioral Immunology (Nueva York, Institute for the Advancement of Health, 1983).<br \/>\n13. Meister Eckhart, \u00abCounsels on Discernment\u00bb, en Meister Eckhart, die deutschen und lateinischen Werke: Deutsche Werke (V. Stuttgart, 1971), p. 198.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA VIDA INTERIOR DEL CURADOR IMPORTANCIA DEL CHAMANISMO PARA LA MEDICINA MODERNA Larry Dossey Convertirse en cham\u00e1n jam\u00e1s ha sido una mera cuesti\u00f3n de cultivar pericia intelectual. Se trata m\u00e1s bien de ejercitar la totalidad del ser: el cuerpo, la mente, la psique y el esp\u00edritu. 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