{"id":1192,"date":"2006-12-21T19:54:28","date_gmt":"2006-12-21T19:54:28","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1192"},"modified":"2006-12-21T19:54:28","modified_gmt":"2006-12-21T19:54:28","slug":"ceremonia-del-rewetun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1192","title":{"rendered":"Ceremonia del Rewetun"},"content":{"rendered":"<p>6-05-2005<br \/>\nMachi de Temu Lemu<\/p>\n<p>Ceremonia del Rewetun<\/p>\n<p>Heddy Navarro<\/p>\n<p>A pocos kil\u00f3metros de la ciudad de Traiguen, habita la comunidad mapuche de la Machi Hermenegilda Huenteao Queupu, en el lugar denominado Temu Lemu 2, haciendo referencia al lugar de origen y que abandonaron ya hace varios a\u00f1os, en busca de las tierras prometidas. All\u00ed y con motivo de renovar el sitio ritual, llamado gen\u00e9ricamente Rewe, la Machi invit\u00f3 a sus parientes, amigos y comunidades mapuche a la ceremonia del Rewetun.<\/p>\n<p>Desde la ma\u00f1ana comenzaron a llegar los invitados. Proven\u00edan de la regi\u00f3n y otros de bastante m\u00e1s lejos y es que la machi tiene amigos, conocidos y pacientes a lo largo del pa\u00eds, donde llega a ejercer su tradicional rol de m\u00e9dica, curandera y tambi\u00e9n gu\u00eda para sanar el alma y los dolores del esp\u00edritu. Desde Vi\u00f1a del Mar vinieron mujeres mapuche que la acompa\u00f1aron en los bailes y rogativas y oficiaron de ayudantes en todo momento.<\/p>\n<p>Esta ceremonia, llamada Rewetun (hacer el rewe), es la forma en que cada cierto tiempo las Machis hacen un arreglo a su sitio ritual. Estos arreglos pueden afectar al tronco tallado o el ramaje complementario. En este caso el tronco no estaba deteriorado pero necesitaba una inclinaci\u00f3n mayor, para permitir que la machi ascienda en forma m\u00e1s expedita, por lo cual era necesario cambiarlo de lugar, corr\u00edendolo algunos metros para el mejor desplazamiento de los danzantes en las ceremonias que se realizan en torno a \u00e9l.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana transcurri\u00f3 entre los saludos protocolares, y los quehaceres comunes del hogar. A la machi le preocupaban cosas dom\u00e9sticas, la pata (inglesa) ten\u00eda descendencia y junto a sus polluelos se hab\u00eda extraviado y se tem\u00eda por su vida. El agua escasea en el lugar y los animales atraviesan la pampa para acercarse a un estero seco en busca del l\u00edquido imprescindible. Finalmente, y recuperada la pata despu\u00e9s de ardua b\u00fasqueda, la Machi se tranquiliza y nos invita a comer una poderosa cazuela, el desayuno ya hab\u00eda incluido un gran trozo de carne, y esta vez se complementa con las tradicionales sopaipillas y muy bien sazonadas ensaladas.<\/p>\n<p>Por la tarde siguen llegando los invitados y ahora son recibidos frente al Rewe. La Machi est\u00e1 vestida para la ocasi\u00f3n con sus mejores prendas. Largas frases en mapudungun van y vienen. No son saludos cortos, como estila la vida occidental, sino que al parecer se cuenta la vida en este momento. La Machi se emociona y a veces enjuga unas l\u00e1grimas por la ausencia de un invitado. Se lamenta profundamente de ello, nos explican, traduciendo sus letan\u00edas en mapudungun, pero recupera su contento frente a los reci\u00e9n llegados. En tanto se contin\u00faa con los preparativos.<\/p>\n<p>Ya han tra\u00eddo las ramas de canelo. Largas varas que representar\u00e1n un follaje tupido, detr\u00e1s del rewe, que familiares han ido a buscar a gran distancia, ya que en el lugar no existe bosque nativo y s\u00f3lo enmarcan el paisaje los eucaliptos ordenaditos y funcionales, puestos por una forestal que arras\u00f3 ya hace tiempo con la vegetaci\u00f3n originaria.<\/p>\n<p>Se hacen presentes las comunidades amigas, las personas que han sido tratadas y curadas por la machi, tambi\u00e9n. No siempre son mapuche, pero est\u00e1n profundamente agradecidos y se consideran como sus hijos.<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9 Cadin su esposo, sus hijos Jos\u00e9, Antonio, Brunilda y los nietos mayores, conforman un grupo dedicado a cambiar de lugar el Rewe. Lo trasladan, y la fuerza, el ritmo colectivo, m\u00e1s la experiencia ancestral, hacen que en menos de media hora est\u00e9 parado y firme, unos metros m\u00e1s al norte, en su nuevo escenario.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se acomodan las ramas con que se viste el Rewe. La Machi dirige, ordena que corran una rama, que pongan m\u00e1s tupido el follaje, que se despeje la superficie superior; all\u00ed donde debe subirse para recibir de Ngenechen las ordenes, los consejos que desde el wenumapu (la tierra de arriba) bajar\u00e1n, a trav\u00e9s de ella, a los hombres de la tierra.<\/p>\n<p>Comienzan los bailes, cadenciosos. Su esposo, como asistente y acompa\u00f1ante, traduce los deseos de la machi: \u00a1Que se acerquen tales invitados&#8230; \u00a1Usted, pe\u00f1i, aqu\u00ed por favor! \u00a1Lammien por aqu\u00ed!, etc.<\/p>\n<p>Ya se han dado las primeras vueltas, y muchas m\u00e1s, y se ha hecho rogativas de todo el grupo, hinc\u00e1ndose hacia el oriente. Con mudai y hojas de canelo, que sacamos de las ramas reci\u00e9n dispuestas, vamos rogando: por la tierra, por esta comunidad, porque la Machi pueda entregar su sabidur\u00eda, porque ella se sienta fuerte y contenta o por lo que cada uno estime, nos han dicho. Cada uno lo hace a su modo, en castellano o en mapudungun.<\/p>\n<p>Ahora han vendado a la Machi, es la parte m\u00e1s sagrada del ritual. Los wentru weche (j\u00f3venes varones), representando a los conas (guerreros) de anta\u00f1o, retroceden de espalda, delante de ella, mir\u00e1ndola desde sus caballos de palo, que con varillas de coligue, han confeccionado apenas unas horas antes. Con el gesto simular hacerle marcas de cuchillos (tambi\u00e9n de palos) en los brazos. Ella danza en ruedo con los convocados. Unas cincuenta personas danzan detr\u00e1s de ellos.<\/p>\n<p>Muchas vueltas despu\u00e9s la Machi sube al Rewe, sigue vendada; sube otro escal\u00f3n del praprawe (escalera del rewe), parece que se introduce en un bosque. Se balancea y canta.<\/p>\n<p>La imagen es subyugante, parece que va entrando en el cielo nocturno, por un bosque de canelos hacia el cielo, el wenumapu. Un tiempo despu\u00e9s se agita la concurrencia y en especial sus ayudantes. Gritan, piden elementos: agua, alcohol, un cigarrillo. Corren, van y vienen procurando cumplir con el pedido de estos elementos. Por fin, se entiende que fueron satisfechos y la Machi indica a sus ayudantes lo que debe hacerse. Un lavatorio es el lugar donde se re\u00fanen los elementos solicitados. Ahora nos piden acercarnos a beber el preparado. Explican que la machi ha recibido desde lo alto un remedio, una receta para preparar un brebaje que debemos tomar todos; es un regalo, y al sentir en la garganta el l\u00edquido, nos sentimos recibiendo el bautismo. La emoci\u00f3n cunde, lo presentimos en cada uno de los asistentes.<\/p>\n<p>A las dos de la ma\u00f1ana entramos nuevamente a la casa. Un descanso, otra vez un plato de carne y papas, para reponer el cuerpo. El fr\u00edo hace estragos, la Machi dicen, se retir\u00f3 tambi\u00e9n a reponer fuerzas.<\/p>\n<p>Todo el d\u00eda siguiente sigue la fiesta y ya agotados nos despedimos. Nos damos cuenta de que estar presente en una ceremonia que se ha perdido con el tiempo y en la cual, por lo general, s\u00f3lo participan personas del pueblo mapuche, es un regalo del cielo (wenumapu), y sobre todo conocer a la Machi y ser considerados como sus hermanos.<\/p>\n<p>Copyrightrevista.serindigena.cl<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>6-05-2005 Machi de Temu Lemu Ceremonia del Rewetun Heddy Navarro A pocos kil\u00f3metros de la ciudad de Traiguen, habita la comunidad mapuche de la Machi Hermenegilda Huenteao Queupu, en el lugar denominado Temu Lemu 2, haciendo referencia al lugar de origen y que abandonaron ya hace varios a\u00f1os, en busca de las tierras prometidas. 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