{"id":1122,"date":"2006-11-17T05:06:22","date_gmt":"2006-11-17T05:06:22","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1122"},"modified":"2020-08-18T17:41:51","modified_gmt":"2020-08-18T22:41:51","slug":"la-avaricia-1122","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1122","title":{"rendered":"la avaricia"},"content":{"rendered":"<p>La avaricia<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; Un domingo, en Nueva York, un extravagante millonario llam\u00f3 a uno de sus empleados y le dijo: &#8220;Sobre esta mesa hay un mill\u00f3n de billetes de banco de un d\u00f3lar. Si puedes contarlos antes de media noche ser\u00e1n tuyos. Mira, son las seis. Hasta ma\u00f1ana&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; El empleado permaneci\u00f3 un momento aturdido, con los ojos humedos ante aquel mont\u00f3n de billetes. Despu\u00e9s arremeti\u00f3 contra ellos y comenz\u00f3 a contar uno, dos, diez, ciento&#8230; un paquete&#8230;dos paquetes. Respira trabajosamente.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; Y all\u00ed est\u00e1 con la cabeza baja, con la mirada fija, inm\u00f3vil. Las manos \u00fanicamente se mueven, van y vienen con la rapidez y regularidad de una m\u00e1quina.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; Las campanas difunden sus alegres sonidos invitando al pueblo a congregarse al templo, pero no las oye. Y van pasando las horas&#8230; Ni de comer se acuerda&#8230;cuenta y cuenta.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; El sol se oculta: \u00bfd\u00f3nde estar\u00e1n sus hijos?\u00bfHabr\u00e1n comido? No tiene tiempo para pensar en ellos: cuenta y cuenta siempre.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; La noche avanza, las calles est\u00e1n silenciosas, desiertas; la casa envuelta en las sombras del misterio; un criado ha encendido una l\u00e1mpara y ha colocado un vaso de agua. No se ha fijado en eso. Los ojos se cansan, los nervios se encogen, los m\u00fasculos de la mano se entorpecen, se aproxima la media noche y \u00e9l cuenta, cuenta siempre.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; El millonario le mira compasivamente; de pronto le agarra las manos grit\u00e1ndole: &#8220;\u00a1Basta!, es medianoche&#8221;. El reloj desgrana r\u00e1pidamente los doce sonidos fatales.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; El desgraciado estaba a la mitad de su trabajo. Abre horriblemente los ojos desorbitados y muere. Pobre loco que se dej\u00f3 seducir por el brillo del oro y dominado por la avaricia, en vez de riqueza, encontr\u00f3 enga\u00f1o y muerte.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; Pero abundan en el mundo estos locos que sue\u00f1an con enriquecerse. Suena la campana de la iglesia, pero no la oyen, no tienen tiempo para las cosas del alma; tienen que ganar dinero. Los hijos, a causa de sus malos ejemplos, llevan una vida poco edificante, no se percatan de ello; no tienen tiempo; deben ganar dinero.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; Dios les invita a su cena con buenas inspiraciones, con avisos, con alguna desgracia; pero no tienen tiempo para aceptar esta invitaci\u00f3n. La riqueza es su \u00fanico bien, su verdadero bien, su eterno bien.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; Pero llega el momento de improviso la medianoche; el demonio les mira con sat\u00e1nica mirada y les grita: &#8220;\u00a1Basta!, ha llegado el momento de la muerte&#8221;. \u00a1Pobres insensatos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La avaricia &nbsp; &nbsp; Un domingo, en Nueva York, un extravagante millonario llam\u00f3 a uno de sus empleados y le dijo: &#8220;Sobre esta mesa hay un mill\u00f3n de billetes de banco de un d\u00f3lar. Si puedes contarlos antes de media noche ser\u00e1n tuyos. Mira, son las seis. Hasta ma\u00f1ana&#8221;. &nbsp; &nbsp; El empleado permaneci\u00f3 un momento aturdido, con los ojos<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"class_list":["post-1122","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1122"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1122\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}