{"id":1106,"date":"2006-11-17T04:58:12","date_gmt":"2006-11-17T04:58:12","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1106"},"modified":"2006-11-17T04:58:12","modified_gmt":"2006-11-17T04:58:12","slug":"la-salamanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1106","title":{"rendered":"la salamanca"},"content":{"rendered":"<p>En la provincia de Santiago del Estero, hace muchos anos, hab\u00eda una forma de hacerse rico de un d\u00eda para el otro: adquirir habilidades extraordinarias de buen m\u00fasico, zapateador y cantor, o lo que era m\u00e1s atrayente: conquistar y doblegar el coraz\u00f3n de la muchacha m\u00e1s donosa y casquivana del pago. Claro que todo tiene su precio; y, en este caso, el aspirante a poseer los dones que pueden colmar la felicidad de un hombre &#8211; arte, riqueza y amor (amor brujo, por supuesto) &#8211; tiene que cumplir con un requisito&#8230; uno solo: ir hasta la Salamanca, que tiene su entrada por el lado norte del Cerro de los Guanacos, y pactar con el diablo la entrega de su alma al morir. Despu\u00e9s de todo, no es tan dif\u00edcil el asunto; total despu\u00e9s de muerto, \u00a1qu\u00e9 importa lo que pueda pasar! \u00bfO si?<br \/>\nSe debe elegir una noche de luna llena e introducirse en la gruta. A medida que se avanza en la semipenumbra del agujero desparejo, tropezando aqu\u00ed y all\u00e1 con serpientes de relumbroso lomo, y sintiendo el contacto leve y aterciopelado de las ara\u00f1as al chocar contra su cara, llega hasta donde se halla el Malo. Este lo invita a sentarse (porque dicen que es atento como un caballero), sobre una lampalagua enroscada, mientras un ejercito de escorpiones de luminosos ojos reptan a su lado, o trepan por sus piernas produciendo un viscoso cosquilleo. Y comienza el pacto. Los tramites son sencillos: una gota del dedo gordo, derramada sobre un papel ensebado con rancia grasa de iguana, en presencia de b\u00fahos, murci\u00e9lagos y quitilipis&#8230; y ya esta. Una sonrisa, un apret\u00f3n de garras &#8211; digo de manos &#8211; y &#8230;. a gozar de la vida y de los placeres del mundo!<br \/>\nA pesar de este salto a lo desconocido, y no obstante la atracci\u00f3n que todo abismo profundo y oscuro ejerce sobre los hombres, la profesi\u00f3n no ha tenido muchos seguidores. Solo muy de vez en cuando aparece alguno. Pero es f\u00e1cil reconocerlo. Seg\u00fan nos contaba mi abuelo en las largas noches de verano (y en Santiago del Estero se hacen largas porque tenemos dos noches: una que comienza a las tres de la tarde), cuando en una fiesta, a eso del anochecer, aparec\u00eda un forastero montado en un caballo todo negro, como el color de su ropa, con buen apero, cuyo bretal, cabezadas y riendas ostentaban virolas de oro y plata, era casi seguro que se trataba de un egresado de la Salamanca&#8230; y ah\u00ed comenzaba el estrago. Las mujeres con hijas bonitas trataban de esconderlas para ponerlas a salvo, pero todo era en vano: cuando el &#8220;salamanquero&#8221; pon\u00eda sus ojos chispeantes como el fuego sobre la elegida esta ya no pod\u00eda escapar; quedaba atrapada en la subyugaci\u00f3n de sus poderes m\u00e1gicos como fr\u00e1gil mariposa en la luz del candil.<br \/>\nEl salamanquero no ejerce ninguna fuerza sobre la infeliz. Pero esta huir\u00e1 por las noches para reunirse y entregarse en brazos &#8211; y entregar su virginidad &#8211; del irresistible conquistador. El engendro de la salamanca seguir\u00e1 sus correr\u00edas, atropellando honras, profanando v\u00edrgenes y hasta seduciendo a mujeres casadas. En las tabeadas y juegos de naipes se alzara con todas las ganancias. En las peleas ser\u00e1 invencible, nadie tocara la guitarra mejor que el. Pero lo har\u00e1 en la oscuridad y solamente hasta cierta hora&#8230; nadie podr\u00e1 con el. Pero un d\u00eda (o una noche), alguien tocara su hombro; es el, que viene a reclamar su parte, a cobrar una deuda&#8230; Y llegara justo en el momento en que menos se lo esperaba y deseaba&#8230;, cuando el desenfreno es mayor&#8230;, cuando el deseo de bajos apetitos es mas ardoroso&#8230;, cuando ya lo tenia olvidado. Y su presencia lo aterra&#8230;; reci\u00e9n ve sus ojos enrojecidos; sus agudos dientes como fiera hambrienta&#8230;, esa garganta color de la sangre caliente de una herida&#8230; Ya no ve mas que a \u00e9l&#8230; solamente a \u00e9l&#8230; Quisiera huir, pero no puede; todo se convierte en una horrible pesadilla y desde ese momento y en ese lugar comienza el suplicio. Oir\u00e1 carcajadas siniestras por todas partes. Visiones de seres monstruosos, asquerosos que se arrastran a su lado, que lo rozan, que se burlan de su miedo. Reci\u00e9n despertara de su ceguedad; comparara los pocos anos de de goces mundanos y una eternidad de sufrimientos. Clamara misericordia y nadie le oir\u00e1, nadie estar\u00e1 a su lado. Estar\u00e1 solo. Solo con la oscuridad y el vac\u00edo que lo ira tragando lentamente, poco a poco. Ante su vista desfilaran a cuantos deshonr\u00f3 y burl\u00f3. Cuando clame por un vaso de agua para calmar su sed, se dejara o\u00edr una voz que le dir\u00e1: &#8220;Hijo, tu ya tuviste tus bienes en la tierra; y los otros, tambi\u00e9n sus males. Ahora son ellos aqu\u00ed consolados, y tu atormentado. Ademas, una gran sima nos separa&#8230;&#8221; Despu\u00e9s por el lugar donde apareci\u00f3 el cuerpo del salamanquero aparecer\u00e1n visiones de seres monstruosos que en Santiago se conocen como &#8220;asustos&#8221;; y se ver\u00e1n tambi\u00e9n luces, &#8220;luces malas&#8221; que seguir\u00e1n a los viajeros por la orilla del camino en noches de tormentoso viento sur.<br \/>\nPor si a alguien le interesa, el lugar esta en la parte norte del Cerro de los Guanacos, cerca de Ram\u00edrez de Velazco.<\/p>\n<p>(Cuento por Gast\u00f3n Zalazar)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la provincia de Santiago del Estero, hace muchos anos, hab\u00eda una forma de hacerse rico de un d\u00eda para el otro: adquirir habilidades extraordinarias de buen m\u00fasico, zapateador y cantor, o lo que era m\u00e1s atrayente: conquistar y doblegar el coraz\u00f3n de la muchacha m\u00e1s donosa y casquivana del pago. 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