{"id":1084,"date":"2006-11-17T04:31:43","date_gmt":"2006-11-17T04:31:43","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1084"},"modified":"2006-11-17T04:31:43","modified_gmt":"2006-11-17T04:31:43","slug":"los-dioses-de-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1084","title":{"rendered":"LOS DIOSES DE LA TIERRA"},"content":{"rendered":"<p>GIBR\u00c1N KHALIL GIBR\u00c1N<\/p>\n<p>LOS DIOSES DE LA TIERRA<br \/>\n(1931)<\/p>\n<p>Revisado por Carlos J.J.<\/p>\n<p>Al llegar la oscuridad de la duod\u00e9cima era<br \/>\nEl silencio absorbi\u00f3, pleamar de la noche<br \/>\nLas monta\u00f1as todas.<br \/>\nEn ese momento hicieron su aparici\u00f3n sobre las cimas,<br \/>\nLas tres deidades nacidas de la Tierra, Amos y padres de la Vida.<\/p>\n<p>Las corrientes de agua pasaron a sus pies<br \/>\nY oleadas de niebla<br \/>\nSobre sus pechos se agolparon<br \/>\nEn tanto sus cabezas permanecieron erguidas<br \/>\nMajestuosamente sobre el Mundo.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s dialogaron. Retorci\u00e9ndose sus voces,<br \/>\nCon el retumbar distante del trueno<br \/>\nEn el profundo valle.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>Hacia el Este el viento encamina su Soplo.<br \/>\nEs mi deseo dirigir hacia el Sur mi rostro,<br \/>\nPues el Viento trae a mi olfato<br \/>\nEl aroma a cosas ya muertas.<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>Es el aroma a cuerpos quemados,<br \/>\nPuro y bueno.<br \/>\nAspirarlo es mi deseo.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>El aroma de la Muerte misma es,<br \/>\nConsumida en su lenta flama,<br \/>\nQue satura el aire.<br \/>\nPerturba y asquea a mis sentidos,<br \/>\nCual me produce aversi\u00f3n las miasmas<br \/>\ndel Abismo.<br \/>\nEs mi deseo, entonces, voltear mi rostro<br \/>\nen direcci\u00f3n al Norte<br \/>\nque no est\u00e1 impregnado de malos olores.<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>Es la fragancia encendida<br \/>\nDe la vida insatisfecha.<br \/>\nEs el perfume que aspirar quiero,<br \/>\nAhora y siempre.<br \/>\nLos dioses viven merced a los holocaustos<br \/>\nY a los sacrificios.<br \/>\nMediante sangre pretenden apagar su sed,<br \/>\nY con esp\u00edritus j\u00f3venes apaciguar sus almas;<br \/>\nDar fuerzas a su fortaleza con los eternos gemidos,<br \/>\nQue las almas que viven en el coraz\u00f3n de la muerte, exhalan.<br \/>\nEst\u00e1n sus tronos erigidos<br \/>\nSobre las cenizas del tiempo.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>Mi esp\u00edritu se ha hartado y hastiado<br \/>\nDe lo que existe. No mover\u00e9 un dedo<br \/>\nPara construir otra vez mundo alguno,<br \/>\nNi para hacer desaparecer mundo alguno de la creaci\u00f3n.<br \/>\nNo existir\u00eda, si morir pudiera,<br \/>\nPues los milenios hacen sentir su peso,<br \/>\nSobre mis hombros y<br \/>\nEl inagotable sonido de los mares<br \/>\nAgota la fortuna de mi sue\u00f1o.<br \/>\n\u00a1Ah! si pudiera desprenderme de mi raz\u00f3n original<br \/>\nDe ser, me desvanecer\u00eda, igual que el sol<br \/>\nMuere en su crep\u00fasculo.<br \/>\nDesear\u00eda, si pudiera hacerlo,<br \/>\nDesnudar a mi divinidad,<br \/>\nDe sus prop\u00f3sitos,<br \/>\nY en el cosmos exhalar<br \/>\nEl soplo de mi mortalidad<br \/>\nY as\u00ed terminar de vivir para siempre.<br \/>\n\u00a1Ojal\u00e1! me desvanezca y huya<br \/>\nDe la memoria temporal.<br \/>\nA estar y existir en el cosmos del Tiempo.<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1O\u00eddme, hermanos m\u00edos!<br \/>\n\u00a1O\u00eddme hermanos antiguos!<br \/>\nEn aqu\u00e9l valle un joven entona una canci\u00f3n,<br \/>\nCanta los arcanos de su esp\u00edritu<br \/>\nEn el o\u00eddo de la noche<br \/>\nDe oro y \u00e9bano es su lira<br \/>\nDe plata y oro su voz.<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>No soy tan poco inteligente como para ansiar<br \/>\nNo vivir, no ser.<br \/>\nNo puedo elegir otro que el m\u00e1s escarpado<br \/>\nDe los senderos, para dejarme llevar<br \/>\nPor el camino de las estaciones,<br \/>\nY fortalecer el poder de los a\u00f1os;<br \/>\nLa simiente sembrar y observar su germinaci\u00f3n<br \/>\nEn el centro de la tierra;<br \/>\nAlimentar a las flores con el empuje<br \/>\nCon que luego podr\u00e1 resguardar su existencia,<br \/>\nY despu\u00e9s desenterrarla, en el momento de empezar<br \/>\nLa Tormenta a re\u00edr en la selva,<br \/>\nY a extraer a los seres humanos de la tiniebla<br \/>\nEnigm\u00e1tica; mas permite que conserven las ra\u00edces su<br \/>\nApego a la Tierra;<br \/>\nFomentar y sembrar, en \u00e9l mismo, la sed de la existencia,<br \/>\nY transformar a la muerte en el copero,<br \/>\nBrindarle el amor que tiene su origen en el dolor,<br \/>\nAmor que se sublima en la a\u00f1oranza,<br \/>\nQue se multiplica en el Anhelo,<br \/>\nY que se esfuma en el abrazo primero,<br \/>\nPara ce\u00f1ir su noche<br \/>\nCon las divinas enso\u00f1aciones de los d\u00edas<br \/>\nY en ellos verter<br \/>\nLas revelaciones de las noches sagradas,<br \/>\nY despu\u00e9s lograr que sus noches y d\u00edas<br \/>\nNo se metamorfoseen nunca;<br \/>\nPara lograr de su inventiva,<br \/>\nUn \u00e1guila vigilante en las cumbres;<br \/>\nY de sus razonamientos<br \/>\nTormentas de oc\u00e9anos;<br \/>\nY despu\u00e9s darle una mano lenta<br \/>\nPara los juicios y para los deberes morales,<br \/>\nY un pie pesado en sus cavilaciones;<br \/>\nPara brindarle felicidad para cantar su melopea<br \/>\nAnte nosotros,<br \/>\nY tristeza para obligarlo a acudir a nuestro socorro<br \/>\nY despu\u00e9s humillarlo en su orgullo,<br \/>\nEn el momento que la Tierra, de hambre,<br \/>\nGrite pidiendo pan;<br \/>\nPara subir su esp\u00edritu por sobre el cielo mismo,<br \/>\nPara hacerlo saborear nuestro ma\u00f1ana<br \/>\nY permitir que su cuerpo se revuelque en el cieno<br \/>\nY no pueda olvidar, de esa manera, su ayer.<br \/>\nEn esa forma conviene a nuestra Majestad<br \/>\nGobernar al ser humano<br \/>\nHasta el fin de los Tiempos,<br \/>\nRegulando su h\u00e1lito,<br \/>\nQue comienza con el grito de su madre,<br \/>\nY culmina con el llanto<br \/>\nDe sus hijos.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n se consume por la sed;<br \/>\nEmpero no es mi deseo beber la sangre d\u00e9bil<br \/>\nDe una estirpe bastarda;<br \/>\nPues la copa est\u00e1 sucia<br \/>\nY el vino que contiene, es amargo a mi gusto.<br \/>\nComo t\u00fa soy: model\u00e9 el barro<br \/>\nY con \u00e9l cre\u00e9 seres animados,<br \/>\nQue respiran y jadean;<br \/>\nLuego se escurrieron de entre mis dedos<br \/>\nEn las monta\u00f1as y en las selvas.<br \/>\nAl igual que t\u00fa, troqu\u00e9 en luz las tenebrosas<br \/>\nProfundidades, en el Comienzo de la Vida,<br \/>\nVidas a las que despu\u00e9s pude ver reptar<br \/>\nDesde las cavernas y ascender a las elevadas<br \/>\nCimas de los montes.<br \/>\nYo, al igual que t\u00fa, convoqu\u00e9 a la Primavera,<br \/>\nPara subyugar y fascinar a los j\u00f3venes,<br \/>\nY le adjudiqu\u00e9 el don de la Belleza,<br \/>\nPara incitarla a evolucionar y producir.<br \/>\nYo, al igual que t\u00fa, dirig\u00ed al hombre<br \/>\nDe un templo a otro templo,<br \/>\nY transform\u00e9 a sus mudos terrores<br \/>\nEn algo indestructible, en Fe<br \/>\nQue tiembla a causa nuestra,<br \/>\nSin que le fuera posible divisarnos ni comprendernos.<br \/>\nYo, al igual que t\u00fa, puse por sobre mi cabeza la Tormenta<br \/>\nHuracanada para que se prosterne delante nuestro;<br \/>\nE hice al suelo sacudirse bajo sus pies<br \/>\nPara implorar y rogar nuestra ayuda.<br \/>\nYo, al igual que t\u00fa, induje al desenfrenado mar,<br \/>\nQue aneg\u00f3 la cuna de su islote,<br \/>\nHasta que muri\u00f3 gimiendo<br \/>\nE implorando<br \/>\nTodo esto es, y mucho m\u00e1s a\u00fan, lo que hice;<br \/>\nPero todo fue est\u00e9ril e in\u00fatil.<br \/>\n\u00a1In\u00fatil es el despertar!<br \/>\n\u00a1In\u00fatil es el descansar!<br \/>\nY tres veces es est\u00e9ril e in\u00fatil el so\u00f1ar<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Hermanos! \u00a1Augustos hermanos!<br \/>\nEn un claro del bosque de mirtos<br \/>\nHay una doncella que danza<br \/>\nEn honor a la luna.<br \/>\nEn su cabello han anidado mil estrellas<br \/>\nComo mil gotas de roc\u00edo,<br \/>\nY un millar de alas envuelven sus pies.<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>Hemos sembrado al ser humano,<br \/>\nY con su esencia hicimos nuestra vi\u00f1a;<br \/>\nHemos arado el suelo,<br \/>\nEn la niebla rosada<br \/>\nDe la m\u00e1s temprana aurora.<\/p>\n<p>Hemos cuidado el reto\u00f1o<br \/>\nDe los tiernos sarmientos,<br \/>\nY vigilado y alimentado<br \/>\nA las hojas m\u00e1s nuevas,<br \/>\nAtravesando los a\u00f1os,<br \/>\nQue no supieron de estaciones.<br \/>\nHemos cuidado los brotes<br \/>\nDe las inclemencias del Tiempo,<br \/>\nY hemos velado por que las flores crecieran sanas,<br \/>\nLibres de los embates de los esp\u00edritus oscuros<\/p>\n<p>Y en este momento en que nuestras vi\u00f1as<br \/>\nNos han dado la uva,<br \/>\nVosotros no la acarrear\u00e9is hasta el lagar para colmar vuestras copas.<br \/>\nVuestras manos son m\u00e1s diestras<br \/>\nQue otras<br \/>\nPara cosechar.<br \/>\nElevados son los planes<br \/>\nQue esperan apagar vuestra sed<br \/>\nCon el vino.<\/p>\n<p>El hombre es la comida dilecta de los dioses.<br \/>\nLa Gloria del hombre empieza<br \/>\nCuando las bocas divinas devoran<br \/>\nSus h\u00e1litos errabundos.<br \/>\nTodo lo que sea humano<br \/>\nEs absolutamente sin valor,<br \/>\nSi humano sigue siendo.<\/p>\n<p>La pureza de los ni\u00f1os<br \/>\nY el dulce apasionamiento de la juventud;<br \/>\nEl empuje de la virilidad de los hombres,<br \/>\nLa madura Sabidur\u00eda de los viejos;<br \/>\nLa majestad de los monarcas,<br \/>\nLa gloria de los guerreros,<br \/>\nEl reconocimiento de los poetas,<br \/>\nLa bondad de los idealistas,<br \/>\nY la honorabilidad de los Santos:<br \/>\nTodo esto y todo lo que transporta<br \/>\nEn su pliegues,<br \/>\nEs el alimento de los dioses.<\/p>\n<p>Y solamente ser\u00e1 pan, sin bendici\u00f3n,<br \/>\nHasta que los dioses lo lleven a su boca.<br \/>\nIgual que la espiga muda que se convierte en un canto<br \/>\nDe amor, en el pico de un ruise\u00f1or,<br \/>\nDe igual manera es el hombre, cuando est\u00e1 destinado<br \/>\nA ser alimento divino.<\/p>\n<p>En ese momento su mayor goce ser\u00e1 el ser saboreado<br \/>\nPor el dios.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>As\u00ed es; es cierto que el hombre<br \/>\nEs el alimento de los dioses<br \/>\nTodo cuanto del hombre procede<br \/>\nSer\u00e1 servido en los banquetes<br \/>\nDe las deidades eternas.<\/p>\n<p>De embarazo los dolores,<br \/>\nDel parto el sufrimiento<br \/>\nDe los ni\u00f1os la griter\u00eda<br \/>\nAtraviesa el coraz\u00f3n de los cielos;<br \/>\nEl llanto de la mujer que pelea<br \/>\nPor poseer el ideal que ans\u00eda,<br \/>\nPara poder verter de su seno<br \/>\nLa vida marchita;<br \/>\nLos apasionados suspiros que nacen<br \/>\nEntrecortados de las gargantas de los j\u00f3venes,<\/p>\n<p>Las l\u00e1grimas henchidas de sentimiento,<br \/>\nCuyos tesoros todav\u00eda no han sido hallados;<br \/>\nLos rostros de los fuertes varones<br \/>\nQue destilan sudor que abrasa<br \/>\nEl \u00e1rido suelo;<br \/>\nLas aflicciones y la angustia de la vejez<br \/>\nSenil y decr\u00e9pita;<br \/>\nEn el momento que la vida es invitaci\u00f3n<br \/>\nAl sepulcro, en contra de la voluntad<br \/>\nDe la vida misma.<\/p>\n<p>\u00a1Ved! \u00a1Este es el hombre!<br \/>\nUn ser engendrado por el hambre,<br \/>\nPara luego ser el alimento<br \/>\nDe los voraces dioses;<br \/>\nEs una vid que se arrastra<br \/>\nAbajo de la tierra,<br \/>\nBajo las plantas de la muerte<br \/>\nQue nunca muere.<br \/>\nEs como un capullo que crece y da flor<br \/>\nTan s\u00f3lo en las noches de los malignos fantasmas.<br \/>\nEs como una uva que s\u00f3lo madura<br \/>\nEn los d\u00edas que brotan las l\u00e1grimas<br \/>\nDel horror, de la malignidad<br \/>\nY de la ignorancia.<\/p>\n<p>Y a pesar de eso, dese\u00e1is que yo coma<br \/>\nY beba.<br \/>\nMe exig\u00eds que me acomode<br \/>\nEntre los rostros amortajados,<br \/>\nY que d\u00e9 de beber a mi existencia<br \/>\nDe la boca petrificada,<br \/>\nY que acepte la inmortalidad<br \/>\nDe manos yermas<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Hermanos! \u00a1Oh, hermanos terribles!<br \/>\nLos j\u00f3venes cantan en el fondo<br \/>\nDel Valle; pero sus cantares ascienden<br \/>\nA las altas cumbres.<br \/>\nCon esa voz hacen tiritar al bosque<br \/>\nHendiendo el centro mismo de los cielos,<br \/>\nDisolviendo las enso\u00f1aciones de la tierra.<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>La abeja llena groseramente con el zumbar<br \/>\nTus o\u00eddos.<br \/>\nEn tu boca la miel tiene sabor a hiel.<br \/>\nSer\u00eda mi deseo el consolarte; pero&#8230; \u00bfde qu\u00e9 manera lograrlo?<br \/>\nCuando los dioses hablan con los dioses<br \/>\nSolamente el Abismo los oye;<br \/>\nPues las profundidades que distancian a los dioses<br \/>\nSon inconmensurables y sin fronteras.<\/p>\n<p>El cosmos est\u00e1 callado: no sopla brisa.<br \/>\nCon todo ello quisiera consolarte.<br \/>\nDesear\u00eda hacer de tu mundo cubierto de nubarrones<br \/>\nOtro despejado y limpio;<br \/>\nY sin embargo ser los dos iguales en fortaleza<br \/>\nY en entendimiento, quisiera darte un consejo franco.<\/p>\n<p>En el momento que la Tierra naci\u00f3 del Caos;<br \/>\nY nosotros, hijos del Comienzo, nos conocimos<br \/>\nEl uno al otro, en la luminosidad alba y pura,<br \/>\nEn ese momento modulamos la primera voz, vibrante,<br \/>\nQue le dio vida a las corrientes del agua y del aire.<br \/>\nDespu\u00e9s caminamos, el uno junto al otro,<br \/>\nEn el techo del planeta joven, inexperto.<\/p>\n<p>Del rumor de nuestros pasos<br \/>\nSurgi\u00f3 el Tiempo -una cuarta divinidad-<br \/>\nQue sigui\u00f3 nuestro mismo sendero,<br \/>\nOscureciendo con su sombra<br \/>\nNuestros deseos y meditaciones,<br \/>\nY no supo mirar sino por la luz de nuestros ojos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s lleg\u00f3 la Vida a la Tierra,<br \/>\nY el esp\u00edritu se encarn\u00f3 en la Vida.<br \/>\nEl esp\u00edritu era una canci\u00f3n alada<br \/>\nEn el Cosmos.<br \/>\nY as\u00ed gobernamos, reinando sobre la Vida<br \/>\ny el Esp\u00edritu.<br \/>\nY nadie m\u00e1s que nosotros, nadie pudo entender<br \/>\nLa longitud de los a\u00f1os,<br \/>\nY las templanzas de las enso\u00f1aciones<br \/>\nNebulosas de las eras;<br \/>\nHasta que lleg\u00f3 el s\u00e9ptimo siglo,<br \/>\nEntonces en la bajamar de su mediod\u00eda<br \/>\nHicimos venir al mar con el sol;<br \/>\nY del t\u00e1lamo de esta santa uni\u00f3n<br \/>\nCreamos al ser humano, que, pese a su endeblez<br \/>\nY fragilidad, prosigue llevando el signo<br \/>\nDe la estirpe de sus padres.<\/p>\n<p>Y por medio del ser humano que transita por la tierra,<br \/>\nA medida que sus ojos van pegados a los astros,<br \/>\nHemos hallado senderos que llevan a los continentes<br \/>\nM\u00e1s distantes del orbe.<\/p>\n<p>Y del ser humano -\u00e9l que es una humilde ca\u00f1a<br \/>\nCrecida en aguas turbias-<br \/>\nConstruimos una flauta, en cuyo vac\u00edo coraz\u00f3n<br \/>\nSiempre vertemos nuestra voz<br \/>\nPara ser trasladada a los cuatro puntos cardinales<br \/>\nDel Cosmos, callado y silencioso.<\/p>\n<p>Y de las regiones del Norte<br \/>\nQue no tienen al sol,<br \/>\nA los m\u00e9danos del Sur, por el sol calcinados;<br \/>\nY desde la regi\u00f3n de las flores de Loto<br \/>\nEn donde nacen los d\u00edas,<br \/>\nPuedes ver al hombre, de vacilantes sentimientos,<br \/>\nEn nuestra raz\u00f3n y causa hacerse fuerte;<\/p>\n<p>Se dirige mediante el la\u00fad y el pu\u00f1al,<br \/>\nDifundiendo nuestro capricho,<br \/>\nPropalando nuestra soberan\u00eda.<br \/>\nLos lechos de r\u00edos que hollan sus amorosas plantas<br \/>\nSon arroyos que van a la mar<br \/>\nDe nuestros ideales.<\/p>\n<p>Acomodados en nuestra altura<br \/>\nNos adormecemos en nuestras enso\u00f1aciones,<br \/>\nEn las horas de sue\u00f1o del hombre<br \/>\nExcitamos sus d\u00edas para que deje<br \/>\nLa llanura del horizonte inalcanzable,<br \/>\nY de esa manera buscar su mejoramiento en los montes.<\/p>\n<p>Las manos nuestras conducen y encaminan<br \/>\nLas tormentas que destrozan el Cosmos;<br \/>\nDirigen al hombre de la tranquilidad estancada<br \/>\ny yerma<br \/>\nA la acci\u00f3n productiva<br \/>\nY desde ese lugar al Triunfo.<br \/>\nEn los ojos nuestros hay visiones llenas de luz que<br \/>\ntransforman<br \/>\nEl h\u00e1lito del ser humano en Hoguera;<br \/>\nY lo encaminan a una soledad elevada y a una<br \/>\nRebelde Profec\u00eda.<br \/>\nY desde ese lugar al Calvario.<\/p>\n<p>El ser humano ha nacido para ser esclavo;<br \/>\nSu honor y su retribuci\u00f3n son dominio de la esclavitud.<br \/>\nEn el ser humano exigimos el signo de lo que<br \/>\nExiste en nuestra esencia;<br \/>\nPor intermedio de la vida suya nosotros ansiamos hallar<br \/>\nNuestro yo perfeccionado.<\/p>\n<p>Si el polvo de la tierra acalla<br \/>\nY silencia el alma del ser humano,<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 alma podr\u00e1 hacer repetir<br \/>\nLa reverberancia de la Voz nuestra?<\/p>\n<p>Y si la luz de los ojos del ser humano se ha apagado,<br \/>\nPor la tiniebla nocturna,<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 mirar el resplandor de nuestra Gloria?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el destino que debemos dar al ser humano<br \/>\nSi es el primog\u00e9nito de nuestra alma<br \/>\nY fue concebido a nuestra imagen y semejanza?<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Hermanos! \u00a1Oh hermanos poderosos!<br \/>\nLos pies de la hermosa danzarina<br \/>\nSe emborracharon con el licor de los cantares,<br \/>\nAlarmando a las mol\u00e9culas reverberantes del \u00e9ter.<br \/>\nElla es como una paloma,<br \/>\nQue cierne por sus alas,<br \/>\nAlz\u00e1ndose hacia lo alto.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>La alondra que busca a otra alondra,<br \/>\nPero el \u00e1guila vuela sobre ella.<br \/>\nLa alondra no para nunca para escuchar el cantar.<\/p>\n<p>T\u00fa pretendes proclamar el amor propio,<br \/>\nY que sea continuado en la duraci\u00f3n del ser humano,<br \/>\nDe acuerdo con la esclavitud del ser humano.<\/p>\n<p>Pero mi amor propio es ilimitado,<br \/>\nEs inconmensurable. Yo quiero alzarme por sobre lo perecedero<br \/>\nDe m\u00ed, sobre la Tierra, y tomar para m\u00ed un trono<br \/>\nEn lo alto. De esa manera abarcar\u00e9 el Cosmos<br \/>\nCon mis manos y rodear\u00e9 los mundos<\/p>\n<p>Quiero hacer de la V\u00eda L\u00e1ctea mi arco,<br \/>\nY de las centellas mis saetas,<br \/>\nY con lo infinito pretendo hacerme due\u00f1o de lo infinito.<br \/>\nPero t\u00fa no deseas hacer esto,<br \/>\nAunque fuera tu voluntad el hacerlo.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n que existe entre hombre y hombre<br \/>\nEs id\u00e9ntica a la existente entre dioses y dioses<br \/>\nY t\u00fa deseas atraer a mi esp\u00edritu agotado<br \/>\nLa remembranza de las escenas,<br \/>\nQue se sucedieron en la noche<br \/>\nEn el momento que mi coraz\u00f3n trataba de hallarse a s\u00ed mismo<br \/>\nEntre los montes,<br \/>\nY mis ojos han buscado su imagen<br \/>\nEn las aguas serenas.<\/p>\n<p>Pero la Amada de mi pasado,<br \/>\nMuri\u00f3 al nacer,<br \/>\nY \u00fanicamente el silencio es visitante de su vientre,<br \/>\nY el polvo que el viento arrastra,<br \/>\nAmamanta su seno.<\/p>\n<p>\u00a1Oh pasado m\u00edo! \u00a1Oh mi ayer perecedero!<br \/>\n\u00a1Oh padre de mi divinidad esclavizada!<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 Deidad Omnipotente te encarcel\u00f3<\/p>\n<p>En tu vuelo, y te oblig\u00f3 a nacer en una celda?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 Sol agigantado te contagi\u00f3 su calor,<br \/>\nEn tu vientre para engendrarme?<\/p>\n<p>No es tuya mi bendici\u00f3n, pero tampoco mi maldici\u00f3n,<br \/>\nPues igual que has cargado mis hombros<br \/>\nCon la agobiante carga de la vida,<br \/>\nDe esa forma yo he cargado los hombros del ser<br \/>\nhumano.<br \/>\nPero he sido m\u00e1s compasivo que t\u00fa,<br \/>\nPues yo, inmortal, hice del ser humano,<br \/>\nUna sombra fugaz; en tanto que t\u00fa, el mortal,<br \/>\nMe has creado eterno.<\/p>\n<p>\u00a1Oh mi pasado! \u00a1Oh mi ayer perecedero!<br \/>\n\u00bfRetornar\u00e1s con el futuro distante?<br \/>\nDeseo llevarte para que te juzguen.<br \/>\n\u00bfDespertar\u00e1s con la segunda Alborada<br \/>\nDe la vida, para quitar de la tierra<br \/>\nTu recuerdo atado a la Tierra?<\/p>\n<p>Desear\u00eda yo que tu resurrecci\u00f3n tuviera lugar,<br \/>\nJunto a la de todos los antiguos cad\u00e1veres,<br \/>\nPara que de esa manera se ahogue la tierra,<br \/>\nCon sus frutas amargas,<br \/>\nY se ensucien todos los oc\u00e9anos<br \/>\nCon la sangre de los que han sido sacrificados en ellos;<br \/>\nY que la tristeza, con otra m\u00e1s grande,<br \/>\nAcaben con cuanto haya en la tierra<br \/>\nDe inservible fertilidad.<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Oh, hermanos m\u00edos! \u00a1Oh hermanos sagrados!<br \/>\nNuestra joven ha escuchado la seductora canci\u00f3n<br \/>\nEn este momento trata de encontrar al cantante.<br \/>\nElla se siente como la gacela,<\/p>\n<p>En la felicidad de su asombro.<br \/>\nDanza sobre las piedras,<br \/>\nY a la orilla de los arroyos,<br \/>\nSaltando en todas partes.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 hermosa es la alegr\u00eda<br \/>\nQue hace compa\u00f1\u00eda a los deseos idos!<br \/>\n\u00a1Que hermoso es el Ojo<br \/>\nQue es abierto al Final nacido a medias!<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 hermosa es la sonrisa que tiembla,<br \/>\nCuando goza<br \/>\nDe una prometida alegr\u00eda!<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l capullo es \u00e9se que surgi\u00f3 del espacio?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es esa flama que ha ascendido<br \/>\nDel infierno, llevando a la esencia del silencio<br \/>\nA esta felicidad, y a este miedo de gemidos entrecortados?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es esa enso\u00f1aci\u00f3n que hemos tenido en lo alto?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l meditaci\u00f3n es aquella que hemos mandado<br \/>\nEn alas del Viento<br \/>\nY que despert\u00f3 a la llanura somnolienta<br \/>\nHaciendo levantar los p\u00e1rpados de la noche?<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>Te fue regalado el santo Telar,<br \/>\nLa gracia y el arte de tejer,<br \/>\nLos vestidos.<br \/>\nTanto la habilidad como el telar,<br \/>\nSer\u00e1n tu legado<br \/>\nPor toda la Eternidad.<\/p>\n<p>Junto a ellos te ser\u00e1 dado<br \/>\nEl oscuro hilo y la Luz,<br \/>\nY tuya ser\u00e1 asimismo la p\u00farpura y el oro,<br \/>\nPero t\u00fa tejes de ti mismo<br \/>\nUna vestidura.<\/p>\n<p>Tus manos tejieron del aire viviente<br \/>\nY del flam\u00edgero fuego, el esp\u00edritu humano mismo.<br \/>\nPero ahora quieres cortar el. hilo<br \/>\nY alejar tus po\u00e9ticos dedos<br \/>\nEn la inservible inmortalidad.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>S\u00ed, s\u00ed. Retirar\u00e9 mi mano<br \/>\nHacia la eternidad, en donde las formas<br \/>\nNo se han vaciado todav\u00eda.<br \/>\nEn la campi\u00f1a, que hasta este instante<br \/>\nHa permanecido virgen de huella alguna<br \/>\nAsentar\u00e9 mis plantas.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 felicidad puedo hallar en escuchar<br \/>\nLas canciones ya escuchadas por otros,<br \/>\nY que el recordar del o\u00eddo,<br \/>\nColecciona sus cantares,<br \/>\nAntes que la brisa las d\u00e9<br \/>\nAl oleaje del viento?<\/p>\n<p>Mi esp\u00edritu ans\u00eda lo que no puede<br \/>\nImaginar ni inventar.<br \/>\nNo enviar\u00e9 mi alma<br \/>\nMas que a la tierra inc\u00f3gnita,<br \/>\nEn donde no morar\u00e1 el recuerdo.<br \/>\nNo me tientes, te lo ruego,<br \/>\nCon la gloria. No busques para m\u00ed<br \/>\nUn consuelo en tus enso\u00f1aciones o en las m\u00edas;<br \/>\nPues todo lo que en m\u00ed existe<br \/>\nY en la tierra, y todo lo que exist\u00eda<br \/>\nEn el Cosmos, no podr\u00e1 tentar a mi esp\u00edritu.<\/p>\n<p>\u00a1Oh, esp\u00edritu m\u00edo! Tu faz est\u00e1 silenciosa<br \/>\nY los nocturnos fantasmas<br \/>\nDuermen detr\u00e1s de tus p\u00e1rpados;<br \/>\nPero tu callar es horrible.<br \/>\nAsimismo t\u00fa lo eres.<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Oh, hermanos m\u00edos! \u00a1Oh, hermanos augustos y solemnes!<br \/>\nLa doncella hall\u00f3 al cantante;<br \/>\nY en este momento goza, observando la cara de su amado.<br \/>\nElla camina como una tigresa,<br \/>\nSu majestuoso andar la lleva<br \/>\nEntre vi\u00f1edos y acantilados.<br \/>\nEl la observa a trav\u00e9s de la canci\u00f3n de su amor.<\/p>\n<p>\u00a1Oh, hermanos m\u00edos! \u00a1Oh hermanos atolondrados!<br \/>\n\u00bfSe encontrar\u00e1 en ese lugar otra sufriente divinidad,<br \/>\nY que con su dolor ha tejido<br \/>\nEse vestido p\u00farpura y blanco?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l estrella tan fugaz, es \u00e9sa<br \/>\nQue huy\u00f3 enloquecidamente?<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n puede separar el alba del crep\u00fasculo<br \/>\nA\u00fan secretamente?<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n puede posar su mano<br \/>\nSobre nuestro mundo?<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Esp\u00edritu m\u00edo! \u00a1Esp\u00edritu m\u00edo!<br \/>\n\u00a1Oh, esfera flam\u00edgera que me envuelve<br \/>\nCon su ardor!<br \/>\n\u00bfDe qu\u00e9 manera podr\u00e9 encaminar sus pasos<br \/>\nY hacia qu\u00e9 Cosmos dirigir tus ansias?<\/p>\n<p>\u00a1Esp\u00edritu m\u00edo, que no hallas compa\u00f1era!<br \/>\nEn tu hambre, te cazas a t\u00ed mismo<br \/>\nCon l\u00e1grimas tuyas pretendes aplacar tu sed;<br \/>\nPues la noche no guarda su roc\u00edo<br \/>\nEn las copas tuyas,<br \/>\nY el d\u00eda no te ofrece sus frutas.<\/p>\n<p>\u00a1Esp\u00edritu m\u00edo! \u00a1Esp\u00edritu m\u00edo!<br \/>\nT\u00fa que quieres llevar tu nave a puerto,<br \/>\nHenchida de ansias,<br \/>\n\u00bfDe d\u00f3nde proceden los Vientos para hinchar<br \/>\nTu velamen?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 abundante marea llegar\u00e1 a liberar<br \/>\nTu proa?<\/p>\n<p>Tu ancla lista se encuentra<br \/>\nY prontas est\u00e1n tus alas<br \/>\nPara levantar vuelo;<br \/>\nPero el cielo que est\u00e1 sobre t\u00ed<br \/>\nEst\u00e1 callado, y el calmo oc\u00e9ano,<br \/>\nSe mofa de ti.<br \/>\nEntonces&#8230; \u00bfque esperanza podemos guardar<br \/>\nLos dos: t\u00fa y yo?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 fluctuaciones en los mundos,<br \/>\nQue cambios en los deseos,<br \/>\nY designios y prop\u00f3sitos<br \/>\nDe lo alto te habr\u00e1n de exigir?<br \/>\n\u00bfTraer\u00e1 el vientre de la virgen infinita<br \/>\nLa simiente de tu Redentor<br \/>\nEse que es m\u00e1s fuerte a\u00fan que tus propios sue\u00f1os<br \/>\nY cuya mano ser\u00e1 tu salvaci\u00f3n<br \/>\nDel cautiverio y la esclavitud?<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Acalla tus inoportunos aullidos<br \/>\nY los susurros de tu apasionado coraz\u00f3n!<br \/>\nPues el o\u00eddo de lo infinito est\u00e1 sordo,<br \/>\nY sin prestar atenci\u00f3n la mirada del cielo.<\/p>\n<p>Somos todo lo que hay atr\u00e1s<br \/>\nY sobre este mundo.<br \/>\nEntre nosotros y la infinita Eternidad<br \/>\nNo existe nada.<br \/>\nS\u00f3lo existen las pasiones nuestras,<br \/>\nQue todav\u00eda no han terminado de formarse;<br \/>\nY nuestros designios que no se han<br \/>\nCompletado todav\u00eda.<\/p>\n<p>T\u00fa llamas a lo desconocido;<br \/>\nPero lo desconocido envuelto en la niebla movediza.<br \/>\nMora en lo m\u00e1s profundo de tu esp\u00edritu.<br \/>\nSi, en lo hondo de tu alma,<br \/>\nReposa por siempre tu Salvador,<br \/>\nY en su dormir, observa lo que no sabr\u00e1n observar<br \/>\nTus ojos abiertos.<\/p>\n<p>Este es el misterio de nuestra vida.<br \/>\n\u00bfDejar\u00e1s de recoger tu cosecha,<br \/>\nPara arrojar apuradamente las simientes<br \/>\nEn los surcos de tu so\u00f1ar?<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 disipas tus nubes<br \/>\nEn los \u00e1ridos campos,<br \/>\nCuando el reba\u00f1o necesita de tu presencia?<\/p>\n<p>Ve lentamente y observa este mundo:<br \/>\nF\u00edjate en los hijos del amor tuyo a\u00fan no destetados.<br \/>\nTu hogar es la tierra y a la vez tu trono<br \/>\nY encima de las m\u00e1s elevadas esperanzas<br \/>\nDel hombre, tu mano apresa su destino.<br \/>\nNo es tu deseo el soltarlo;<\/p>\n<p>El que pelea por llegar a tu lado<br \/>\nCon su dolor y con su felicidad,<br \/>\nEn tanto que tu no desv\u00edas la mirada<br \/>\nDe la necesidad que ves en sus ojos.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>\u00bfAbrazar\u00e1 el Alba a su pecho<br \/>\nEl coraz\u00f3n de la noche?<br \/>\n\u00bfSe sentir\u00e1 preocupado el Oc\u00e9ano por los<br \/>\nCuerpos de los que han muerto en \u00e9l?<br \/>\nMi esp\u00edritu, como el Alba, se despierta<br \/>\nEn mis honduras, serena y desnuda.<br \/>\nY, al igual que el mar, que no reposa<br \/>\nDe esa forma mi esp\u00edritu aleja de s\u00ed<br \/>\nToda la hez del hombre<br \/>\nY de la tierra.<br \/>\nNo me encari\u00f1ar\u00e9 a todo lo que se encari\u00f1a<br \/>\nA m\u00ed;<br \/>\nPero yo quiero elevarme hasta llegar<br \/>\nA esa sublime Elevaci\u00f3n, de cualquier<br \/>\nManera que pueda.<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Oh Hermanos m\u00edos, ved!<br \/>\nDos almas parten rumbo a las estrellas.<br \/>\nSe encontraron en el Cosmos para examinarse.<br \/>\nSe observan, calladamente, el uno al otro.<\/p>\n<p>El cantante interrumpi\u00f3 su melopea<br \/>\nPero su garganta calcinada por el sol,<br \/>\nSe emociona todav\u00eda por la canci\u00f3n.<br \/>\nSu compa\u00f1era, la danzarina,<br \/>\nDetuvo el ritmo en su cuerpo,<br \/>\nMas no ha sido presa del sue\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a1Oh hermanos m\u00edos!<br \/>\n\u00a1Oh hermanos extra\u00f1os!<br \/>\nLa noche se vuelve m\u00e1s y m\u00e1s oscura,<br \/>\nY la luna m\u00e1s brillante.<br \/>\nEntre el oc\u00e9ano y la selva,<br \/>\nNos invoca el amor en voz alta,<br \/>\nA reunirnos en su alma.<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 f\u00fatil es el Vivir!<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 in\u00fatil es el despertar<br \/>\nY el broncearse al rostro del sol!<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 trivial es existir y ser el guardi\u00e1n<br \/>\nDe las noches de los que est\u00e1n vivos,<br \/>\nDe la misma manera que es el vigilante el Ojo de Ori\u00f3n!<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 vano es enfrentarse<br \/>\nCon los vientos de los cuatro puntos del mundo,<br \/>\nCon la altiva frente ce\u00f1ida de laureles!<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 banal es curar la maldad De los hombres<br \/>\nCon h\u00e1litos, cuyo oc\u00e9ano no tiene mareas!<\/p>\n<p>El tejedor de oficio<br \/>\nAnte su telar est\u00e1 sentado,<br \/>\nTejiendo sin cesar;<br \/>\nEl alfarero hace girar su torno<br \/>\nSin ganas ni preocupaci\u00f3n,<br \/>\nPero nosotros, que nunca dormimos<br \/>\nY que ning\u00fan saber se nos escapa,<br \/>\nNos hemos librado de la tenebrosidad<br \/>\nDe la inseguridad y la duda.<br \/>\nNosotros nunca dudamos,<br \/>\nNi ahondamos en el observar<br \/>\nY en el meditar,<br \/>\nPues nos hemos alzado<br \/>\nPor encima de los cuestionamientos inquietos.<\/p>\n<p>Vivamos alegres y en paz;<br \/>\nSaquemos de su jaula y libertemos a las aves<br \/>\nDe nuestras reflexiones.<br \/>\nVayamos hacia la mar,<br \/>\nSin que nos rodeen<br \/>\nPe\u00f1ascos y acantilados:<\/p>\n<p>Y al llegar a las aguas<br \/>\nY al confundirnos con el oleaje,<br \/>\nEn el fondo del mar,<br \/>\nCesaremos de meditar y de discutir,<br \/>\nEn el destino del futuro,<br \/>\nEternamente.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<br \/>\n\u00a1Ah! \u00a1De que manera nos causan un dolor inacabable,<br \/>\nEsas profec\u00edas que parecen no tener fin!<br \/>\n\u00a1De qu\u00e9 forma aburre esa vigilia<br \/>\nQue encamina el d\u00eda,<br \/>\nHasta el atardecer,<br \/>\nY la noche, encamin\u00e1ndose hacia el Alba!<\/p>\n<p>\u00a1Ah! de esta corriente que nos lleva<br \/>\nA la perenne memoria y al permanente olvido<br \/>\n\u00a1Ah! de esta continua siembra<br \/>\nDe las simientes del Destino,<br \/>\nY de las que \u00fanicamente cosechamos<br \/>\nEsperanza.<\/p>\n<p>\u00a1Ah! de esta inmutable elevaci\u00f3n del yo,<br \/>\nDesde la polvareda de la tierra<br \/>\nHasta la niebla, para que, al ansiar<br \/>\nLa tierra, vuelva a aposentarse en la tierra,<br \/>\nY al crecer nuevamente su ansia,<br \/>\nSe eleve buscando la niebla.<\/p>\n<p>\u00a1Ah! de esa medida que jam\u00e1s var\u00eda,<br \/>\nFuera de la fluctuaci\u00f3n de su propio tiempo.<br \/>\n\u00bfAnsiar\u00e1 mi esp\u00edritu ser un oc\u00e9ano<br \/>\nCuyas mareas y marejadas se entrecruzan<br \/>\nInacabables, o u Cosmos en el cual<br \/>\nLas brisas se transformen en tormentas?<\/p>\n<p>Si yo fuese un hombre;<br \/>\nSi yo fuese un ciego aroma,<br \/>\nHubiese logrado soportar todo esto;<br \/>\nO si fuese yo el Dios Alt\u00edsimo,<br \/>\nQue llena el vac\u00edo del hombre<br \/>\nY de los dioses<br \/>\nMe hubiera bastado con ser yo mismo.<\/p>\n<p>Mas t\u00fa y yo no somos hombres<br \/>\nNi tampoco somos el Alt\u00edsimo Supremo que est\u00e1<br \/>\nPor encima de nosotros.<br \/>\nSomos atardeceres que nunca cesan<br \/>\nDe nacer y morir<br \/>\nDe aparecer y desaparecer<br \/>\nDe un horizonte a otro.<\/p>\n<p>Somos dioses aferrados a los humanos,<br \/>\nY \u00e9stos a nosotros.<br \/>\nEs nuestro destino a soplar en los cuernos;<br \/>\nPero el alma que sopla, y la melod\u00eda<br \/>\nArrancada de nuestros instrumentos,<br \/>\nNo son nuestros;<br \/>\nProvienen del cielo.<\/p>\n<p>Por ese motivo es que deseo la rebeld\u00eda,<br \/>\nQuiero sacar todo lo que en m\u00ed existe,<br \/>\nHasta quedarme vac\u00edo.<\/p>\n<p>Es mi deseo esconderme del recuerdo<br \/>\nDe este silencioso joven,<br \/>\nQue nuestro hermano menor es,<br \/>\nY que sentado est\u00e1 cerca nuestro,<br \/>\nMirando hacia aquel valle.<br \/>\nA pesar de desplegar sus labios,<br \/>\nNo pronuncia una sola palabra.<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>Yo hablo, hermanos negligentes,<br \/>\nY \u00fanicamente la verdad pronuncio;<br \/>\nMas vosotros \u00fanicamente escuch\u00e1is vuestras palabras.<br \/>\nOs ruego que ve\u00e1is a vuestra gloria<br \/>\nY a la m\u00eda en vez de plegar los p\u00e1rpados,<br \/>\nY voltear los rostros del m\u00edo,<br \/>\nApartando vuestro trono.<\/p>\n<p>\u00a1Oh, se\u00f1ores gobernantes<br \/>\nQue ansi\u00e1is posar los pies<br \/>\nSobre el mundo superior,<br \/>\nY el mundo inferior!<\/p>\n<p>\u00a1Oh dioses ego\u00edstas, cuyo pasado<br \/>\nEst\u00e1 constantemente envidiando vuestro futuro!<br \/>\n\u00a1Oh dioses hastiados por vuestra carga agobiante;<br \/>\nQue saci\u00e1is la agresividad de vuestra furia<br \/>\nCon vocablos;<br \/>\nQue castig\u00e1is vuestros ojos con centellas!<\/p>\n<p>Vuestra discusi\u00f3n no es otra cosa<br \/>\nQue la voz de un antiguo la\u00fad,<br \/>\nQue los dedos del Todopoderoso<br \/>\nNo saben tocar ya sino a medias.<br \/>\nEse Todopoderoso que utiliza<br \/>\nA las Pl\u00e9yades por c\u00edmbalos,<br \/>\nY a Ori\u00f3n por c\u00edtara<\/p>\n<p>Que hasta en este momento,<br \/>\nEn que grit\u00e1is y tartamude\u00e1is,<br \/>\nToca y ta\u00f1e su c\u00edmbalo y su c\u00edtara.<br \/>\nOs pido que oig\u00e1is sus cantares.<br \/>\nVed: un hombre y una mujer:<br \/>\nUna llamarada sobre otra llamarada,<br \/>\nY que se consumen en el \u00e9xtasis amoroso<br \/>\nY apasionado.<\/p>\n<p>Ra\u00edces que se amamantan del seno purp\u00fareo<br \/>\nDe la tierra;<br \/>\nCapullos llameantes sobre el pecho alt\u00edsimo del cielo.<br \/>\nNosotros somos ese seno purp\u00fareo<br \/>\nY el cielo inmortal.<br \/>\nNuestro esp\u00edritu es el esp\u00edritu de la vida,<br \/>\nEs, vuestro esp\u00edritu y el m\u00edo;<br \/>\nPero es que, por esta vez, pasa la noche<br \/>\nEn una ardiente garganta,<br \/>\nSobre el cuerpo de una doncella virginal,<br \/>\nCon un manto de agitado oleaje.<\/p>\n<p>Vuestro poder no cambiar\u00e1<br \/>\nLas cosas que nos han sido encomendadas.<br \/>\nVuestros pesares y dolores<br \/>\nSon la encarnaci\u00f3n de la avidez;<br \/>\nPues todo ser\u00e1 borrado alg\u00fan d\u00eda de la faz de la tierra<br \/>\nDentro del apasionamiento del hombre<br \/>\nY el sentimiento amoroso de la Virgen<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 ese enamoramiento entre el hombre<br \/>\nY la mujer?<br \/>\nVe de qu\u00e9 manera danza el viento del Norte,<br \/>\nCon sus ligeros pasos,<br \/>\nY de qu\u00e9 forma el viento del Poniente sopla,<br \/>\nEntonando una canci\u00f3n.<\/p>\n<p>Observa a nuestra santa causa<br \/>\nSentada, ya, en su trono,<br \/>\nCon la languidez y entrega de un alma,<br \/>\nQue modula su canci\u00f3n a un cuerpo que danza.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>No mirar\u00e9 yo el orgullo presuntuoso<br \/>\nDe la tierra,<br \/>\nNi tendr\u00e9 siquiera a sus hijos en cuenta,<br \/>\nEn su sufrimiento, que ellos llaman amor.<br \/>\n\u00bfY qu\u00e9 otra cosa es el amor sino un escondido tambor,<br \/>\nQue dirige una enorme procesi\u00f3n de dulce inseguridad,<br \/>\nA una forma diferente de un lento sufrir?<\/p>\n<p>No quiero yo observar esa fantas\u00eda.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 cosas se ven all\u00ed, sino a una mujer<br \/>\nY un hombre, en la selva que ha brotado<br \/>\nPara cazarlos con sus artima\u00f1as,<br \/>\nA inculcarles la negaci\u00f3n del yo,<br \/>\nY el engendramiento de sus hijos<br \/>\nPara nuestro futuro,<br \/>\nA\u00fan no engendrado?<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Ah! del sufrimiento que engendra la sabidur\u00eda;<br \/>\nDel espeso velo mediante el cual<br \/>\nNuestros cuestionamientos e investigaciones,<br \/>\nCubrieron el rostro de la Tierra;<br \/>\nDel llamado a la guerra que, en cada minuto,<br \/>\nFormulamos a la paciencia de los hombres.<\/p>\n<p>Nosotros dejamos bajo cada roca<br \/>\nUna figura de cera;<br \/>\nDespu\u00e9s decimos que es una forma de barro<br \/>\n\u00a1Que en barro acabe!<\/p>\n<p>Con nuestras manos tomamos la blanca llama<br \/>\nY luego decimos a nuestros esp\u00edritus:<br \/>\nEs el aroma de nuestro yo, que retorna<br \/>\nAl lado nuestro;<br \/>\nY un soplo de nuestros soplos que huy\u00f3 de nosotros<br \/>\nY que luego tratamos de hallar en nuestras manos<br \/>\nY en nuestra boca m\u00e1s aromas.<\/p>\n<p>\u00a1Hermanos m\u00edos! \u00a1Dioses de la tierra!<br \/>\nAunque estuvi\u00e9ramos en lo m\u00e1s elevado<br \/>\nDel acantilado,<br \/>\nContinuaremos yendo<br \/>\nEn direcci\u00f3n a la tierra, por intermedio de los hombres,<br \/>\nQue anhelan las doradas horas<br \/>\nQue se encuentran en el destino de su hermano<br \/>\nEl ser humano.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 despojada por nuestra sabidur\u00eda la hermosura<br \/>\nDe su mirada?<br \/>\n\u00bfDisminuir\u00e1n nuestros l\u00edmites su pasi\u00f3n al acallamiento?<br \/>\n\u00bfLas alzar\u00e1n hasta nuestro propio apasionamiento?<br \/>\n\u00bfQue podr\u00e1n hacer los ej\u00e9rcitos de vuestras reflexiones<br \/>\nFrente a los poderosos ej\u00e9rcitos del Sentimiento?<\/p>\n<p>Pero aquellos que fueron<br \/>\nPor el amor vencidos,<br \/>\nY sobre sus cuerpos muertos desfilaron sus carros y naves,<br \/>\nDesde las naves hasta el acantilado,<br \/>\nY desde el acantilado hasta los mares<br \/>\nSe detienen ahora, y en cualquier momento,<br \/>\nAbraz\u00e1ndose entre s\u00ed, con respeto y con sonrojo.<\/p>\n<p>Al reunir los p\u00e9talos de los capullos<br \/>\nDe su amor,<br \/>\nHuelen el santo aroma de la vida,<br \/>\nEn la uni\u00f3n de sus esp\u00edritus,<br \/>\nEncuentran a la vida misma,<br \/>\nRetrat\u00e1ndose sobre sus ojos<br \/>\nUn rezo que hasta nosotros se eleva.<\/p>\n<p>El sentimiento es una tiniebla que se inclina<br \/>\nCon respeto dentro de una santa<br \/>\nTienda.<br \/>\nEs un cielo que se transform\u00f3 en selva.<br \/>\nEs todas las estrellas transformadas<br \/>\nEn luci\u00e9rnagas.<\/p>\n<p>Lo cierto es que somos todo lo que se encuentra atr\u00e1s<br \/>\nY sobre este planeta;<br \/>\nPero el sentimiento se encuentra muy lejos<br \/>\nDe poder ser alcanzado por nuestros<br \/>\nCuestionamientos;<br \/>\nY demasiado sublime como para llegar hasta \u00e9l,<br \/>\nCon nuestro cantar.<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>\u00bfEs acaso tu b\u00fasqueda un mundo lejano<br \/>\nY procuras dejar de pensar en las estrellas<br \/>\nEn las que has sembrado tu vigor y tu fuerza?<br \/>\nEn el cosmos no existe sitio donde no contraigan nupcias<br \/>\nEl esp\u00edritu con el esp\u00edritu<br \/>\nY en donde la Belleza fuera sacerdote y testigo.<\/p>\n<p>Observa y ver\u00e1s c\u00f3mo la Belleza est\u00e1 difundida<br \/>\nAnte nuestras plantas;<br \/>\nMira bien c\u00f3mo desborda la Belleza<br \/>\nNuestras manos<br \/>\nPara esconder nuestra boca con humillaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s distante y lo m\u00e1s cercano,<br \/>\nY en cualquier parte donde la Belleza se encuentre,<br \/>\nEn ese lugar se encontrar\u00e1 todo lo dem\u00e1s<\/p>\n<p>\u00a1Oh, so\u00f1ador y sublime hermano m\u00edo!<br \/>\nRegresa a nosotros<br \/>\nY abandona esa etapa de oscura melancol\u00eda.<\/p>\n<p>Aleja tus huellas del &#8220;no-lugar&#8221;<br \/>\nY del &#8220;no-tiempo&#8221;,<br \/>\nY ven a vivir entre nosotros,<br \/>\nEn esta confiada paz,<br \/>\nQue tus manos a la par de las nuestras<br \/>\nHan construido piedra sobre piedra.<\/p>\n<p>Lib\u00e9rate de los velos<br \/>\nDe las palpitaciones de tu coraz\u00f3n.<br \/>\nConvi\u00e9rtete en nuestro compa\u00f1ero<br \/>\nEn el Gobierno de este pa\u00eds c\u00e1lido y joven<br \/>\nPor su verdor majestuoso.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Altar eterno!<br \/>\n\u00bfEs cierto que necesitas un dios<br \/>\nPara sacrificar esta noche,<br \/>\nEn holocausto tuyo?<br \/>\nPues aqu\u00ed estoy: a ofrendarte voy<br \/>\nMi Amor y mi Sufrimiento.<br \/>\nAll\u00e1 estar\u00e1 en pie la danzarina<br \/>\nQue fue esculpida en nuestra m\u00e1s antigua<br \/>\nAnsia.<\/p>\n<p>El cantante modular\u00e1 mis melopeas<br \/>\nEn el oleaje marino.<br \/>\nEn esa danza y en ese cantar<br \/>\nFallecer\u00e1 un dios omnipotente<br \/>\nMuy dentro de m\u00ed.<br \/>\nEl dios de mi alma<br \/>\nQue mora tras mi pecho<br \/>\nBusca al dios de mi alma<br \/>\nQue tiene s\u00fa morada en el Viento.<\/p>\n<p>Y el humano abismo<br \/>\nQue tantas otras veces ha invadido mi paz<br \/>\nRequiere a gritos, al dios<br \/>\nLa Belleza que hemos ansiado,<br \/>\nDesde el comienzo,<br \/>\nAsimismo lo llama.<br \/>\nY en el momento que lo escuchaba, tambi\u00e9n med\u00eda ese llamamiento.<br \/>\nY en este momento rindo mis armas.<\/p>\n<p>La belleza es un Camino que lleva<br \/>\nAl yo sacrificado por su propia mano,<br \/>\nY ahora ta\u00f1e sus cuerdas;<br \/>\nListo me encuentro a transitar<br \/>\nEse camino,<br \/>\nQue se aleja hasta una nueva<br \/>\nAurora.<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>\u00a1Ha vencido el Amor!<br \/>\nYa fuere, el Amor, blanca pureza,<br \/>\nO verdor esmeralda, a la vera de un claro lago:<br \/>\nYa fuere la majestad o la estilizada elegancia,<br \/>\nEn las altas torres;<br \/>\nO si se hallara en un para\u00edso frecuentado<br \/>\nPor la gente,<\/p>\n<p>O en un desierto virgen de huella humana,<br \/>\nEl amor es nuestra Divinidad,<br \/>\nY nuestro Maestro<br \/>\nEn todos los instantes.<\/p>\n<p>El amor es como una voluptuosa degustaci\u00f3n<br \/>\nY transitorio deleite del cuerpo;<br \/>\nNo es las migajas del deseo, ca\u00eddas<br \/>\nPor la lucha entre el deseo y el yo.<br \/>\nNo, y tampoco es el cuerpo en armas<br \/>\nContra el Alma;<br \/>\nPues el amor no entiende de rebeld\u00eda;<br \/>\nPero sin embargo deja el sendero de los destinos antiguos,<br \/>\nPara caminar en direcci\u00f3n del bosque santo,<br \/>\nY all\u00ed cantar y danzar<br \/>\nLas melopeas de sus Arcanos<br \/>\nEn el o\u00eddo del Infinito.<\/p>\n<p>El Amor es como una Juventud<br \/>\nQue ha cortado sus cadenas,<br \/>\nEn gallarda virilidad,<br \/>\nQue se ha liberado del cansancio<br \/>\nY dolor de la tierra;<br \/>\nUna femineidad apasionada,<br \/>\nAbrasada por la santa llama,<br \/>\nIluminada por la luz de un. Cielo<br \/>\nQue es m\u00e1s claro<br \/>\nQue el nuestro.<\/p>\n<p>El Amor es como una risa lejana y distante<br \/>\nEn las honduras de nuestra alma;<br \/>\nEl Amor es como una irresistible compulsi\u00f3n<br \/>\nQue te conduce hasta el propio despertar.<br \/>\nEl Amor es como una nueva Aurora sobre la Tierra:<br \/>\nEs un D\u00eda que no llegan a distinguir<br \/>\nNi mis o os ni tus ojos;<br \/>\nPero ha legado a los m\u00e1s santos<br \/>\nTemplos de ese D\u00eda,<br \/>\nPor intermedio de su enorme alma.<\/p>\n<p>\u00a1Hermanos, hermanos m\u00edos!<br \/>\nLa doncella llega desde el esp\u00edritu<br \/>\nDe la Aurora, para encontrarse<br \/>\nCon su amado, que desde el Poniente llega.<br \/>\nHabr\u00e1 boda en todo el valle<br \/>\nY un d\u00eda m\u00e1s grandioso<br \/>\nQue toda su historia.<\/p>\n<p>EL SEGUNDO DIOS<\/p>\n<p>Fue as\u00ed desde la primera ma\u00f1ana,<br \/>\nHe dejado en libertad a la tierra llana<br \/>\nPara que fuera a las monta\u00f1as y valles<br \/>\nY de esa manera ser\u00e1 hasta la marea de la tarde postrera,<br \/>\nEl postrer crep\u00fasculo.<\/p>\n<p>Nuestras ra\u00edces hicieron reverdecer<br \/>\nLas ramas que en el valle danzan;<br \/>\nSomos los capullos y los perfumes del cantar<br \/>\nQue desborda lo alto.<\/p>\n<p>Lo perenne y lo perecedero<br \/>\nSon dos r\u00edos paralelos que buscan<br \/>\nContinuamente la mar.<\/p>\n<p>En medio de una b\u00fasqueda y otra b\u00fasqueda<br \/>\nNo existe el vac\u00edo, sino en el o\u00eddo.<br \/>\nLa Temporalidad educa nuestros o\u00eddos<br \/>\nPara mayor seguridad,<br \/>\nA\u00f1adiendo a\u00fan m\u00e1s a sus ansias.<\/p>\n<p>La voz no se calla en la garganta muerta<br \/>\nQue no duda;<br \/>\nPero nosotros nos hemos alzado<br \/>\nPor encima de la duda.<\/p>\n<p>El hombre es el hijo m\u00e1s peque\u00f1o<br \/>\nDe nuestra alma.<br \/>\nEl ser humano es una deidad<br \/>\nQue se eleva gravemente<br \/>\nA su propia divinidad.<br \/>\nEntre su sufrimiento y su felicidad<br \/>\nReposamos, so\u00f1ando<br \/>\nNuestras enso\u00f1aciones.<\/p>\n<p>EL PRIMER DIOS<\/p>\n<p>Permite que el cantante module,<br \/>\nY que la bailarina dance,<br \/>\nPerm\u00edteme estar un momento en paz.<br \/>\nMi esp\u00edritu quiere reposar esta noche;<br \/>\nPuede ser que el sue\u00f1o sea m\u00e1s fuerte que yo.<br \/>\nEn mis enso\u00f1aciones construyo un mundo<br \/>\nMucho m\u00e1s luminoso que \u00e9ste:<br \/>\nSeres m\u00e1s hermosos que los<br \/>\nNuestros llegan veladamente<br \/>\nA ocupar mis reflexiones.<\/p>\n<p>EL TERCER DIOS<\/p>\n<p>En este momento me elevo, y me libero<br \/>\nDe las fronteras del tiempo y el espacio.<br \/>\nDanzar\u00e9 en aquella huerta que no ha sido hollada<br \/>\nPor pie de hombre alguno.<\/p>\n<p>Con los m\u00edos, se mover\u00e1n los pies de la danzarina.<br \/>\nHar\u00e9 m\u00fasica en el centro de ese elevado mundo.<br \/>\nQuiz\u00e1 alguna humana voz se acoplar\u00e1 a mi voz.<br \/>\nRebasaremos al horizonte distante,<br \/>\nQuiz\u00e1 nos despertar\u00edamos en la aurora<br \/>\nDe un mundo lejano.<\/p>\n<p>Mas el Amor perdura, y nunca se olvidar\u00e1n<br \/>\nLas marcas de sus dedos.<br \/>\nEl santo fuego arde,<br \/>\nY cada chispa que vuela<br \/>\nEs un sol apagado.<\/p>\n<p>M\u00e1s nos conviniera,<br \/>\nM\u00e1s aconsejable ser\u00eda<br \/>\nPara nuestro gobierno<br \/>\nEncontrar un min\u00fasculo escondrijo<br \/>\nEn donde poder dormir nuestra<br \/>\nTerr\u00e1quea divinidad,<br \/>\nPostergando los inconvenientes del Reinado nuestro<br \/>\nPara el d\u00eda siguiente,<br \/>\nEn aras de ese Amor de la endeble humanidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GIBR\u00c1N KHALIL GIBR\u00c1N LOS DIOSES DE LA TIERRA (1931) Revisado por Carlos J.J. Al llegar la oscuridad de la duod\u00e9cima era El silencio absorbi\u00f3, pleamar de la noche Las monta\u00f1as todas. En ese momento hicieron su aparici\u00f3n sobre las cimas, Las tres deidades nacidas de la Tierra, Amos y padres de la Vida. Las corrientes de agua pasaron a sus<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"class_list":["post-1084","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1084"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1084\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}