Author Topic: Borat  (Read 879 times)

Crow

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Borat
« on: Abril 11, 2009, 12:47:18 pm »
 De comparsa de Ali G a fenómeno mundial sólo hay un paso. O, más concretamente, una gran película.



Año 2005, MTV Europe Music Awards, Lisboa. Cientos de espectadores contemplan asombrados como un tío con pinta de ser menos cool que un chándal del Carrefour sube al escenario para presentar una gala de premios que, en teoría, debería ser el epítome de lo cool. Sólo unos pocos conocían el verdadero origen de Borat, uno de los personajes creados por el gigantesco cómico británico Sacha Baron Cohen para su reivindicable “Da Ali G Show” (2000-2003): falso reportero de Kazajstán con una inclinación natural (e inconsciente) hacia lo políticamente incorrectísimo, Borat es una de las creaciones cómicas más brillantes de los últimos tiempos, sobre todo cuando interactúa con unos entrevistados que no son conscientes de su verdadera naturaleza. Y es que las entrevis-tas son, como en el caso de Ali G y Bruno (el tercer personaje del programa), el quid de la cuestión: al hacerse pasar por un ser lleno de prejuicios, Cohen es capaz de sacar a relucir todos los prejuicios de la Norteamérica a la que se propone analizar.Añadir Anotación

Año 2006, MTV Europe Music Awards, Copenhague. El más bien soso presentador de este año, Justin Timberlake, empieza la función con una conexión vía satélite con Borat, que saluda a todos desde su Kazajstán natal. La mera aparición del reportero en las pan-tallas del escenario da como resultado la mayor ovación de la noche. ¿Qué ha ocurrido entre ambas galas? Pues, sencillamente, ha ocurrido “Borat”, la película (estreno el 17 de noviembre). La mejor comedia del año, y eso es algo de lo que podéis estar seguros.Añadir Anotación

Describir las numerosas proezas que Cohen y el director Larry Charles realizan en este falso documental es tan difícil como interpretar el himno de Kazajstán con un xilófono, así que quiero dejar clara una cosa desde el principio: si quieres reírte hasta que te em-piece a doler la cara, esta es tu película. Hay momentos en “Borat” que igualan el poder cómico de clásicos como “This Is Spinal Tap” o “El gran Lebowski”, y no hay duda de que está destinada a alcanzar su mismo estatus de cine de culto. El secreto de esta fór-mula de éxito es bastante sencillo: Cohen y Charles se atreven a llevar al personaje a sus últimas consecuencias, convirtiendo la película es una road movie absurda que no teme adentrarse en lugares en los que cualquier otro cómico actual no tendría las pelotas de meterse. Dispuesto a revelar la hipocresía de unos Estados Unidos cada vez más pareci-dos a ese Medio Oriente al que consideran su enemigo mortal, Borat cuenta chistes so-bre retrasados mentales, invita a una prostituta a una cena de lujo, pregunta en una ar-mería cuál es la mejor arma para matar a un judío y canta el himno de su país en un ro-deo del Sur profundo. Pero lo mejor no es eso. Lo mejor es que, en muchas ocasiones, sus entrevistados comparten al cien por cien la xenofobia del personaje, helándonos la carcajada en la garganta como pocas veces lo había hecho una película.Añadir Anotación

Provocadora, valiente, insultantemente divertida y tremendamente inteligente, “Borat” será la cinta que acabe de consolidar a Sacha Baron Cohen como uno de los cómicos más imprescindibles de ahora mismo. Gracias a una campaña de marketing internáutico que nada tiene que envidiar a la que desplegaron los responsables de “Snakes on a Pla-ne”, Borat se está convirtiendo en un auténtico fenómeno a nivel global: sus frases (“Haigh faive”, “Jagshemash”, “Sexy time”, “Liquid exposion”....) están empezando a entrar en el vocabulario popular y su inconfundible traje fue uno de los disfraces que más triunfó este Halloween. De momento, su creador ya está preparando una película sobre Bruno y ha fichado por Tim Burton para la adaptación al cine de la obra teatral “Sweeney Todd”, pero eso ya da un poco igual: con esta magistral película, Cohen se ha ganado el cielo. Un lugar en el que, como Borat se encargaría de recordarnos, no hay ni un solo judío.