Author Topic: El Libro naranja (Osho)  (Read 1177 times)

ArjunaV

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El Libro naranja (Osho)
« on: Noviembre 09, 2008, 05:32:52 pm »
De: The_dark_crow_v301  (Mensaje original) Enviado: 03/01/2005 7:27
LIBRO NARANJA


OSHO

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MA GYAN DARSHANA


Todas las mañanas, a las 7,
Ma Amrit Saravasti,
discípula de Osho
Y antes su madre,
reverencia a su Maestro
con un largo Namasté
y se sienta en silencio.

Dedicamos esta publicación
a “ese momento”

…una flor de eternidad…

INDICE

INTRODUCCIÓN

EL ÚNICO CAMINO

AMANECER: RISA, MOVIMIENTO Y CATARSIS

MAÑANA: CELEBRACIÓN, TRABAJO Y JUEGO

TÉCNICAS PARA LA VIDA COTIDIANA

EN LA TARDE: SENTARSE, MIRAR Y ESCUCHAR

ATARDECER: SACUDIRSE, BAILAR Y CANTAR

NOCHE: FANTASÍA, ORACIÓN Y AMOR

ACERCA DE OSHO

GLOSARIO

PROLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN

Estoy sentada bajo un árbol…en el bosque Zen del Maestro.
Aquí y ahora, siento que mis relaciones son bellas y santas,
es uno de estos momentos transparentes en que el universo
y yo somos amigos.
Me siento bendecida por el Altísimo. Todo es liviano y
delicado… una claridad tornándose mi alma. Estoy en
la Gloria.
En este momento puro “veo” el Sueño de Osho desple-
gándose. Personas de todas partes del Mundo, de to-
das las edades y diferentes condiciones, cobijadas en sus
búsquedas en el Sueño del Maestro: este maravilloso
campo búdico, que nos contiene y autoriza a la sagra-
da responsabilidad de participar en el plan divino.
Y todos nosotros aquí…sin atajos ni tácticas, cada
Uno atravesando el camino que lo lleva al reencuentro
Con su rostro original de alegría y libertad.
Recuerdo a René Char y su poesía: “Somos parecidos
a esos sapos que en la austera noche de los pantanos,
se llaman sin verse, doblegando con su grito de
Amor toda la fatalidad del Universo”.
Este llamado del Maestro donde todos resonamos y
somos absorbidos por su éxtasis…espejos de la luz.
Ese grito de Amor de Osho que nos reúne para neu-
tralizar esta “construcción del mundo” cada vez más
fatal…
Sigo en el bosque Zen, pasa Ma Gramya+, se sienta
junto a mí y pasamos rato mirando a dúo la ge-
nerosidad de una hermosa florcita que está justo
frente a nosotras, abriéndose. Tres presencias, el co-
razón que se derrite y una pregunta necesaria e in-
contestable:
-¿Cómo puedo agradecerle al Maestro todo lo que
recibo?
Gramya me mira… y por nuestros ojos “algo” se junta
Y comienza a brillar.
-¿Cómo puedo agradecerle al Maestro todo lo que
recibo?
-Iluminándote-me contesta.
Nuestros brazos se abren…los cuerpos son dos co-
pas…Nos reímos brindando con alegría y así abraza-
das, recorremos el jardín del Maestro…

…Vuelvo a Buenos Aires y me digo: Bueno, mientras
tanto…hagamos la segunda edición del Libro Naranja
que, frente al estupor de los representantes del ne-
gocio del libro, se ha agotado en tiempo récord…y
con Ma Deva Kishori* Juntamos nuestras manos y
nos ponemos a trabajar.

MA PREM NALINI ° (GRACIELA COHEN)


+Mujer inocente
*Mujer de Divina Juventud
°Mujer de Amor de Loto



PROLOGO


Falta muy poco para entrar en el próximo milenio… desde hace más de treinta años algunas conciencias están impregnadas de una proyección esperanzada de ese nuevo horizonte.
Indudablemente, el corazón de las personas que anhelan florecer está habitado por el sueño de un mundo más humano y civilizado.
Los que tenemos la dicha de seguir creciendo en compañía de Osho…de su inteligencia y amor, sabemos que su trabajo es una pieza insustituible en la creación de ese horizonte posible.
Hay sueños que no dejan huella en nuestra alma; son los sueños que nos compensan de tanta vida no vivida.
Hay otros sueños que atraviesas la barrera de lo personal y nos comunican con el alma de la especie…y hay seres excepcionales que viven para realizar estos sueños.
La calidad del trabajo de Osho se mueve en ese espacio, juntando como un hilo subterráneo el alma peregrina de los hombres y mujeres que buscan ese amanecer.
Al no pertenecer a la legalidad de un sistema temporal, su visión es una invitación a habitar un estado de ser que sigue las huellas de un despliegue eterno.
Palabras como: inocencia, responsabilidad, intensidad, amor o libertad salen de su letargo vivencial y recobran luminosidad.
El nos provoca con su palabra silenciosa y sus meditaciones…transforma, como el amor o la lluvia, todo lo que toca.
Con su guía, mi tarea como terapeuta ha ganado hondura y coraje, fortaleciendo un sentimiento de hermandad con mis seres queridos he ganado en valentía para entregarme a las permanentes despedidas y reencuentros que hilvanan la relaciones… enraizándome en un sentimiento de aceptación.
En relación a mí misma he crecido en autocompasión y en contacto con la existencia en dicha y en una espontaneidad celebrativa.
Como ciudadana planetaria, mi corazón está marcado por el impacto de haber testimoninado la presencia de Su trabajo en buscadores de todo el mundo.
Desde la cordillera de los Andes hasta la ciudad santa de Vrindavan en Mathura, desde Honolulu hasta Amsterdam. Sus enseñanzas y visión, están acompañando y potenciando a través de sus discípulos el trabajo de todos los Maestros que he encontrado, cuyas enseñanzas están vivas. Osho es el más grande jardinero de almas de este tiempo.
Hay un solo romance que no sabe de lejanía ni de separación, y es el que se produce cuando se llega al encuentro con un Amado del Alma, de esta calidad es mi conexión con Él.
Por todo esto, reeditar este libro ha sido por puro amor y agradecimiento.
Los trucos meditativos aquí publicados están extraídos de sus indicaciones como respuestas a preguntas realizadas en India durante la década del ’70 en campos meditativos, con participación de hindúes, europeos y americanos. No son dogmas ni se basan en verdades generales, se ofrecen como flores nuevas para que experimentes su particular perfume en tu original existencia. Son producto de una íntima conexión basada en el amor, la libertad y el humor con la intencionalidad de liberar tu esplendor.
La primera edición del Libro Naranja fue en inglés en 1981. En este nuevo trabajo cambiamos algunas cosas de lugar y expresamos en una puntuación libre nuestra particular comprensión de Osho y su comunicación no verbal.
Hemos actualizado su biografía bajo la influencia de otras versiones, básicamente de discípulos japoneses, norteamericanos y alemanes.
Todos los que trabajamos en esta reedición nos hemos sentido reunidos por la dicha y el crecimiento, ése ha sido nuestro pago y ése es nuestro privilegio.
El trabajo de Osho es para todos aquellos que han participado de muchos banquetes y esto les da coraje para seguir reconociendo su hambre…hambre alimentado por la incansable sospecha de que sólo “somos esplendor aprisionado”.

MA PREM NALINI (GRACIELA COHEN)





EL ÚNICO CAMINO



Es imposible encontrar un hombre que no tenga un sueño de utopía…de un mundo que sea mejor…más humano…más hermoso…más amoroso; un mundo sin conflictos, guerras, discriminaciones…un mundo sensible…compasivo…comprensivo.
Todo ser humano lleva el sueño en un rincón de su conciencia. Y esto no es un fenómeno nuevo.
Desde el principio el sueño ha estado presente en la humanidad, y se han fallado, no por una dificultad intrínseca sino por el vasto mundo que te rodea. Tus sueños no están en sintonía con los intereses creados del mundo, y estos son muy poderosos…inmensamente poderosos.
El soñador es muy delicado…muy frágil, igual que su sueño….
Es mejor continuar soñando con una humanidad mejor que instalarse en la tristeza y el pesimismo…
Tenemos que hacer todos los esfuerzos para cambiar el significado de la palabra utopía.
El significado de la palabra utopía es aquello que nunca sucede, y estamos decididos a cambiar su significado. Estamos comprometidos con la idea de que la utopía es aquello que puede suceder.
Debe cambiar totalmente la antigua definición.
La utopía es el verdadero corazón de los seres humanos.
Un hombre que no sueñe con un mundo mejor no es un hombre, es un desierto…
No estamos interesados en ir al paraíso; estamos interesados en hacer que el paraíso venga acá.
Todo depende de nuestro amor…de nuestro silencio…de nuestra paz…de nuestra meditación y de estar despiertos y alertas para no caer en la trampa de los intereses creados.
No estoy a favor de postergarlo, ni siquiera para mañana…
Lo que se pueda hacer, hay que hacerlo ahora.

No traiciones la tierra…no traiciones el presente.
No traiciones tu sueño…tu sueño es tu alma…
Sé claro en tu visión…sé consciente en tus esfuerzos.
El sueño está teniendo raíces y espero que pronto veamos las flores: no están lejos.


NO HAY ATAJOS


Hay algo que debe recordarse respecto a la meditación: es un camino largo y no hay atajos.
Es un viaje largo, porque el cambio es muy profundo y se le alcanza después de muchas vidas, muchas vidas de hábitos rutinarios…pensando…deseando…
Y la estructura de la mente: debes tirarla mediante la meditación. De hecho es casi imposible, pero sucede. Un hombre convirtiéndose en un meditador: es la responsabilidad más grande del mundo, no es fácil.
Esto no puede ser algo instantáneo.
De manera que desde el principio no comiences a esperar demasiado, y nunca te sentirás frustrado. Siempre estarás contento, por las cosas crecerán muy despacio.
La meditación no es una flor de estación que aparece en un plazo de seis semanas.
Es un árbol muy, muy grande…necesita tiempo para extender sus raíces.
Cuando la meditación florece, simplemente no hay nadie que tome nota de esto, nadie que reconozca este estado, nadie que diga: “Sí, esto ha ocurrido”. Apenas dices: “Sí, esto ha ocurrido”, ya se ha perdido.
Cuando la meditación está realmente ahí…un silencio te invade…sin ningún sonido…una gracia palpita…
Hay armonía. Pero no hay nadie para tomar nota de esto.


OBSERVA LOS OJOS DE LOS NIÑOS

Meditación es un estado de no-mente. Meditación es un estado de conciencia pura, sin contenido.
Por lo regular, tu conciencia está demasiado llena de basura, igual que un espejo cubierto de polvo.
La mente es un tráfico constante: los pensamientos se están moviendo…los deseos se mueven…los recuerdos se mueven…las ambiciones de mueven. ¡Es un tráfico constante…! Día tras día.
Aun cuando duermes sigue inmersa en los pensamientos, aún sigue inmersa en preocupaciones y ansiedades.
Se está preparado para el día siguiente: está ocurriendo una preparación subterránea.
Este es el estado de no-meditación.
Justo lo opuesto de lo que es la meditación: cuando no hay tráfico y el pensamiento se ha detenido…los pensamientos no se mueven…los deseos no se agitan y te encuentras en completo silencio.
Ese silencio es meditación. Y es en ese silencio que la verdad es conocida…nunca de otra manera.
La meditación es un estado de no-mente…no puedes encontrar la meditación a través de la mente, porque la mente se va a perpetuar a sí misma.
Sólo te será posible encontrar la meditación si colocas la mente a un lado…permaneciendo sereno…indiferente, sin identificarte con la mente; viendo la mente pasar, pero no identificándote con ella, no pensando que “Yo soy ella”.
Meditación es la conciencia de que: “Yo no soy la mente”.
Cuando esta conciencia entra más y más profundo en ti…lentamente, aparecen unos pocos momentos…momentos de silencio…momentos de espacio puro…momentos de transparencia…momentos en los que nada se agita en ti y todo está quieto…en estos momentos de quietud sabrás quién eres…y conocerás el misterio de esta existencia.
Llega un día ¡un día de grandes bendiciones! En el que la meditación se convierte en tu estado natural.
La mente es algo antinatural; nunca se transforma en tu estado natural. Pero la meditación es un estado natural, que has perdido. Es un paraíso perdido, pero el paraíso puede ser recuperado.
Observa los ojos de los niños…mira y encontrarás tremendo silencio e inocencia…
Cada niño viene en estado meditativo, pero debe ser entrenado en la forma de funcionar de la sociedad. Debe aprender cómo pensar, cómo calcular, cómo razonar, cómo discutir; debe aprender palabras, lenguaje, conceptos…y lenta…lentamente, pierde contacto con su propia inocencia.
La sociedad lo contamina, lo corrompe…se transforma en un mecanismo eficiente; deja de ser un hombre.
Todo lo que necesita es recuperar ese espacio una vez más.
Lo has conocido antes; así que cuando conozcas la meditación por primera vez te sorprenderás, pues surgirá en ti una clara sensación de haberla conocido antes. Y esa sensación es real: la has conocido antes…la has olvidado.
El diamante está perdido entre montones de basura…pero si puedes removerla, encontrarás el diamante nuevamente: es tuyo. En realidad, no se puede perder, sólo puede ser olvidado.
Nosotros nacemos como meditadores, y después aprendemos las formas de obrar de la mente…pero nuestra naturaleza real permanece escondida en algún lugar, en lo profundo como una corriente subterránea.
Cualquier día, una pequeña excavación y vas a encontrar la fuente fluyendo…la fuente de aguas frescas. ¡Y la alegría más grande en la vida es encontrarla!
 

ArjunaV

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Re: El Libro naranja (Osho)
« Reply #1 on: Noviembre 09, 2008, 05:36:07 pm »
De: The_dark_crow_v301 Enviado: 03/01/2005 7:28
LA CONCENTRACIÓN ES HUMANA
LA MEDITACIÓN ES DIVINA



Meditación no es concentración. En la concentración existe un Yo concentrándose y hay un objeto sobre el cual se ejerce la concentración. Hay una dualidad.
En la meditación no hay nadie adentro y nada afuera. No es concentración.
No hay división entre lo de adentro y lo de afuera…lo interno fluye y fluye hacia lo externo, lo externo fluye y fluye hacia lo interno.
La demarcación, el límite, el borde, ya no existe.
Lo interno está afuera, lo externo está adentro: es una conciencia no dual.
La concentración es una conciencia doble; es por eso que produce cansancio; es por eso que cuando te concentras te sientes exhausto.
No te puedes concentrar durante las veinticuatro horas; tendrás que tomar vacaciones para descansar.
La concentración jamás se podrá convertir en tu naturaleza.
La meditación puede convertirse en algo constante durante veinticuatro horas, día tras día, año tras año…
Puede transformarse en la eternidad…Es la relajación en sí misma.
La concentración es un acto, un acto de la voluntad.
La meditación es un estado de no voluntad, un estado de inacción…es relajación.
Sencillamente, uno se ha dejado caer en su propio ser, y ese ser es el mismo que el ser del Todo.
En la concentración, tu mente funciona a partir de una conclusión: estás haciendo algo… la concentración surge del pasado.
En la meditación no hay una conclusión detrás, no estás haciendo algo en particular, estás simplemente siendo.
Esto no tiene pasado, el pasado no lo ha contaminado.
No tiene futuro, está desprovista de todo futuro…es lo que Lao Tzu ha llamado: wu wei: acción a través de la inacción.
Es lo que los maestros Zen han estado diciendo:
“Sentado en silencio
sin hacer nada,
llega la primavera
y la hierba crece por sí sola”,

Recuerda: “por sí sola”, nada se está haciendo…no estás tironeando la hierba hacia arriba. La primavera llega y la hierba crece por sí sola.
Ese estado, cuando permites que la vida siga su propio camino…cuando no lo quieres dirigir…cuando no quieres ejercer ningún control sobre ella, cuando no estás manipulando…cuando no estás forzando en ella ninguna disciplina…ese estado de pura espontaneidad indisciplinada es la meditación.
La meditación es en el presente, puro presente.
Meditación es inmediatez.
No puedes meditar: puedes estar en meditación…no puedes estar en concentración, pero te puedes concentrar.
La concentración es humana, la meditación es divina.


ELIGIENDO UNA MEDITACIÓN



La meditación no debiera ser algo forzado…si es forzado, se malogra desde el principio. Algo forzado nunca te hará natural. No hay necesidad de crear un conflicto innecesario.
Esto debe entenderse, porque la mente tiene una capacidad natural para meditar si le das objetos que le sean atractivos.
Si estás orientado hacia el cuerpo, hay maneras en que puedes llegar a Dios a través del cuerpo, porque el cuerpo también pertenece a Dios.
Si sientes que estás orientado hacia el corazón, entonces la oración.
Si sientes que estás orientado hacia el intelecto, entonces la meditación.
Pero mis meditaciones son distintas. En cierto modo, he tratado de diseñar métodos que puedan ser usados por los tres tipos.
En ellas se utiliza mucho del cuerpo, mucho del corazón y mucho de la inteligencia.
Los tres están entrelazados y trabajan en distintas personas de manera diferente.
Cuerpo, corazón, mente: todas mis meditaciones se mueven de la misma manera.
Comienzan desde el cuerpo…se mueven a través del corazón…llegan a la mente y entonces van más allá.
Recuerda siempre: cualquier cosa que disfrutes puede llegar muy profundo en ti; solo eso puede entrar muy profundo en ti.
Disfrutarlo simplemente significa que se ajusta a ti.
Su ritmo se afina a ti…hay una sutil armonía entre tu ser y el método.
Una vez que disfrutes de un método, entonces no te vuelvas mezquino: lánzate en el método cuanto más puedas.
Lo puedes hacer una vez, o, si es posible, dos veces al día.
Mientras más lo haga, más lo vas a disfrutar.
Sólo abandona un método cuando el goce haya desaparecido; entonces su trabajo ha terminado.
Busca otro método.
Ningún método te puede llevar hasta el final… durante el viaje, tendrás que cambiar de tren muchas veces.
Un método determinado te llevará hasta cierto estado.
Luego de eso ya no será útil, se malgasta.
Así que hay que recordar dos cosas: cuando disfrutas de un método, profundiza en él cuanto te sea posible, pero nunca te vuelvas adicto a él, porque algún día tendrás que dejarlo.
Ya no lo disfrutas, no te está dando nada, sino que se ha convertido en un hábito. Entonces uno puede seguir practicándolo, pero te estarás moviendo en círculos, no te llevará más allá de eso.
Así que deja que el goce sea el criterio…si hay goce, continúa, sigue hasta el último fragmento de goce.
Hay que experimentar totalmente.
No debes dejar nada de jugo…ni una sola gota.
Y entonces sé capaz de dejarlo.
Escoge otro método que traiga el goce nuevamente.
La persona tiene que cambiar muchas veces; varía en distintas personas…es muy excepcional que un solo método te acompañe durante toda la jornada. No hay necesidad de hacer muchas meditaciones, porque puedes hacer cosas que te confundan, cosas que sean contradictorias, y entonces surgirá el dolor.
Escoge dos meditaciones y permanece en ellas.
De hecho, me gustaría que escogieras una; eso sería lo mejor.
Es mejor repetir muchas veces una meditación que se ajuste a ti. Entonces, irá más y más profundo.
Tú intentas muchas cosas, un día una cosa, otro día otra cosa, e inventas tus propias meditaciones, así que puedes crear mucha confusión.
En el libro del Tantra hay 112 meditaciones. Te puedes volver loco. ¡Ya estás loco!
Las meditaciones no son un chiste; en ocasiones pueden ser peligrosas. Estás jugando con el mecanismo sutil de la mente.
A veces, una cosa pequeña que no tenías conciencia de estar haciendo puede volverse peligrosa. Así que nunca trates de inventar, y no te fabriques tu propia mescolanza como meditación.
Escoge dos y simplemente pruébalas durante unas pocas semanas.


CREANDO UN ESPACIO PARA LA MEDITACIÓN


Si puedes crear un lugar especial…un pequeño templo o rincón en la casa donde puedas meditar diariamente…entonces no uses ese rincón para ningún otro propósito…porque cada propósito tiene su propia vibración.
Utiliza ese rincón sólo para meditar y nada más.
Entonces el rincón se cargará y esperará por ti diariamente…el rincón te será de ayuda.
El ambiente creará una vibración particular, una atmósfera particular en la cual podrás ir más y más profundo con mayor facilidad.
Esa es la razón por la cual los templos, las iglesias y las mezquitas fueron creadas: sólo para tener un lugar que existiera únicamente para la oración y la meditación.
Si puedes escoger una hora constante para meditar, eso también es muy beneficioso, porque tu cuerpo y tu mente son un mecanismo.
Si diariamente almuerzas a una hora determinada, tu cuerpo comienza a pedir comida a esa hora. A veces, hasta puedes jugarle trucos.
Si almuerzas a la una de la tarde y el reloj dice que ahora es la una, tendrás hambre aunque el reloj esté equivocado y sean sólo las once o las doce. Miras el reloj: este indica la una y de repente sientes hambre.
Tu cuerpo es un mecanismo
Tu mente es también un mecanismo.
Medita cada día en el mismo lugar, a la misma hora y crearás un hambre de meditación dentro de tu cuerpo y mente.
Cada día, en ese momento en particular, tu cuerpo y mente te pedirán que medites. Te será de ayuda…se crea en ti un espacio que se convertirá en hambre, en sed. Al principio es muy bueno.
A menos que llegues al punto en que la meditación se ha vuelto algo natural y puedes meditar en cualquier lugar…en cualquier sitio…a cualquier hora…hasta ese momento, usa esos recursos mecánicos del cuerpo y de la mente como ayuda.
Apagas la luz, has encendido un tipo determinado de incienso en el cuarto, tienes ropas determinadas, una atmósfera determinada, una suavidad determinada, tienes una alfombra determinada, asumes una determinada postura. Todo esto ayuda, pero no lo produce.
Si alguna otra persona hace estas mismas cosas, puede que se conviertan en un obstáculo.
Uno debe hallar su propio ritual. Un ritual tiene simplemente el propósito de ayudarte a estar relajado y a esperar. Y cuando estás relajado y a la espera, la cosa sucede. Tal como el sueño, Dios viene a ti…tal como el amor, Dios viene a ti. No te lo puedes proponer, no lo puedes forzar.



SE NATURAL Y RELAJADO

Uno puede obsesionarse con la meditación. Y la obsesión es el problema: estabas obsesionado con el dinero y ahora estás obsesionado con la meditación.
El dinero no es el problema: el problema es la obsesión.
Estabas obsesionado con el mundo material, ahora estás obsesionado con Dios.
El mundo material no es el problema, sino la obsesión.
Uno debe ser relajado y natural y no obsesionarse con nada, ni con la mente ni con la meditación.
Sólo entonces, despreocupado, sin obsesión, cuando simplemente fluyes, lo supremo te sucede.













AMANECER

Risa, movimiento y catarsis









MEDITACIÓN DE LA RISA


Cada mañana, al despertar y antes de abrir los ojos, estírate como un gato.
Estira cada fibra de tu cuerpo.
Después de tres o cuatro minutos, con los ojos aún cerrados, comienza a reír. Durante cinco minutos, solo ríe. AL principio lo estarás haciendo; pero pronto el sonido de tu esfuerzo te producirá una risa genuina.
Piérdete en la risa. Puede demorar algunos días antes de que realmente suceda, debido a que estamos muy poco acostumbrados al fenómeno. Pero pronto será espontánea y cambiará la naturaleza completa de tu día.

Para aquellos que tengan dificultad en reírse totalmente, o que sienten que su risa es falsa. Osho ha sugerido esta simple técnica.

En la mañana, temprano, antes de haber comido nada, bebe un balde casi lleno de agua tibia con sal. Continúa tomándolo y hazlo rápido, de otra forma no te será posible tomar mucho.
Inclínate hacia delante y entonces…haz gárgaras, de manera que el agua fluya hacia fuera. Será un vómito de agua y te limpiará el conducto. Nada más es necesario. Existe un bloqueo en el conducto que te detiene cada vez que quieres reírte.
En yoga, es necesario seguir este procedimiento. Ellos lo llaman Purificación necesaria….Purifica tremendamente, y deja un conducto muy limpio, todos los bloqueos se disuelven. Vas a disfrutarlo y vas a sentir el estado de limpieza durante todo el día. La risa las lágrimas, aún tu hablar, saldrán del centro más profundo.
¡Hazlo durante diez días y tendrás la mejor risa de los alrededores!
La primera cosa que hay que hacer es reírse, porque eso da la pauta para el día completo.
Si te levantas riéndote, pronto comenzarás a sentir lo absurda que es la vida.
Nada es serio: aun tus desilusiones son risibles, aun tu dolor es risible, incluso tú eres risible.


MEDITACIÓN DE LA LUZ DORADA

Este es un método simple para transformar tu energía y conducirla hacia arriba.
Este proceso debe llevarse a cabo al menos dos veces al día.
La mejor hora es temprano en la mañana, justo antes de levantarte de la cama.
Apenas sientas que estás alerta, despierto, hazlo durante veinte minutos.
Hazlo en ese momento, inmediatamente, porque cuando estás saliendo del sueño te encuentras en un estado muy, muy delicado…receptivo.
Cuando estás saliendo del sueño, estás muy fresco y el impacto irá muy profundo. Cuando recién estás saliendo del sueño te encuentras menos que nunca en la mente; por lo tanto, hay allí algunas brechas a través de las cuales el método penetrará hasta tu fibra más profunda.
Y temprano en la mañana, cuando estás despertando y cuando la tierra entera está despertando, hay una gran ola de energía de despertar en todo el mundo. Aprovecha esa ola, no pierdas la oportunidad.
Todas las antiguas religiones solían rezar muy temprano en la mañana, al levantarse el sol, porque el surgimiento del sol es el surgimiento de toda la energía en la existencia. En este momento, puedes simplemente montar en esa ola de energía que se levanta; será más fácil.
En la tarde será difícil: las energías estarán retrocediendo; entonces estarás luchando contra la corriente. En la mañana, irás con la corriente.
Simplemente recuéstate de espaldas en tu cama. Mantén los ojos cerrados. Cuando inspires, visualiza una gran luz entrando a tu cuerpo a través de tu cabeza…como si un sol se hubiese levantado cerca de tu cabeza.
Estás hueco, y la luz dorada está derramándose en tu cabeza…entra profunda…profundamente, y sale a través de los dedos de tus pies. Cuando inspires, hazlo con esta visualización.
Esa luz dorada te ayudará; vas a limpiar tu cuerpo entero, y lo llenará totalmente de creatividad.
Esta energía es masculina. Y cuando exhales, visualiza otra cosa…la oscuridad entra a través de los dedos de tus pies…subiendo y saliendo por la cabeza.
Respira en forma lenta y profunda, de manera que puedas visualizar. Esta es la energía femenina.
Te suavizará, te hará receptivo, te calmará, te dará descanso, ve muy despacio, y si recién estás saliendo del sueño, podrás respirar en forma muy profunda y lenta, porque el cuerpo está descansado, relajado.
La segunda mejor hora es cuando te vas a dormir, en la noche. Acuéstate en la cama, relájate por algunos minutos. Cuando comiences a sentir que ya estás meciéndote entre el sueño y la vigilia, justo en ese equilibrio, comienza el proceso otra vez. Hazlo durante veinte minutos.
Si te duermes mientras lo haces, es lo mejor, pues el impacto quedará en el subconsciente y seguirá trabajando. Si practicas este sencillo método durante tres meses, te sorprenderás. No es necesario que reprimas la energía sexual, cuando esta comienza a subir a comenzado a ocurrir la transformación.


ESPERANDO EL AMANECER

U
nos minutos antes de la salida del sol, cuando el cielo se está volviendo un poco más claro…sólo espera y observa, como cuando uno espera por el amado: tan tenso, en una espera tan profunda, tan esperanzado y excitado, y sin embargo silencioso.
Y sigue observando mientras el sol sale. No hay necesidad de mirar fijamente, puedes pestañear.
Ten simultáneamente la sensación de que algo dentro de ti también está levantándose…surgiendo. Cuando el sol aparezca en el horizonte, comienza a sentir que está cerca de tu ombligo.
Surge allá; y aquí dentro del ombligo, sube…sube lentamente. El sol está levantándose allá y aquí está surgiendo un punto interno de luz.
Sólo diez minutos bastarán. Entonces cierra los ojos. Cuando ves el sol con los ojos abiertos, se produce un negativo; así que cuando cierras los ojos, puedes ver el sol resplandeciendo en tu interior.
Esto te cambiará tremendamente.



CELEBRANDO EL SOL NACIENTE


L
evántate antes de la salida del sol, a las cinco de la madrugada; y durante media hora, sólo canta, emite zumbidos, quejidos y gemidos. Estos sonidos no necesitan tener significado. Son existenciales, no significativos. ¡Disfrútalos! Eso es todo, ese es el significado. ¡Mécete! ¡Balancéate!
Deja que esto sea una alabanza al sol naciente, y detente sólo cuando el sol haya salido.
Esto va a mantener en ti cierto ritmo durante todo el día.
Estarás en sintonía desde muy de mañana, y verás que el día tiene una calidad diferente: estarás más amoroso…más cariñoso…más compasivo…más amistoso…menos violento…menos irritado…menos ambicioso…menos egoísta.

La meditación es sensibilidad total.
La meditación es tu derecho de nacimiento.
Está allí, esperando que e relajes un poco
para poder cantar, transformarse
en una danza.
La meditación es deleitarte en
tu propia presencia.
La meditación es deleitarte
con tu propio ser.

CORRIENDO, TROTANDO Y NADANDO

E
s natural y fácil mantenerte alerta mientras estás en movimiento…cuando estás solo, sentado en silencio…lo natural es quedarse dormido.
Cuando estás tendido en tu cama es muy difícil mantenerte alerta, por la situación entera te ayuda a quedarte dormido. Pero en movimiento obviamente, no puedes quedarte dormido: funcionas en forma más alerta…el único problema es que el movimiento puede volverse mecánico.
Aprende a mezclar tu cuerpo, mente y alma.
Encuentra formas en que puedas funcionar como una unidad. Esto les sucede muchas veces a los corredores.
Puede que no concibas el correr como una meditación, pero los corredores han tenido a veces una experiencia tremenda de meditación; y se sorprendieron, porque no la estaban buscando.
¿Quién piensa que un corredor va a experimentar a Dios? Más esto ha sucedido.
Ahora, más y más, el correr se ha convertido en un nuevo tipo de meditación. Puede suceder cuando corres.
Si alguna vez has sido un corredor…si has disfrutado corriendo en la mañana temprano…cuando el aire está fresco y joven y el mundo entero está levantándose del sueño, despertando…
Estabas corriendo y tu cuerpo estaba funcionando hermosamente…el aire fresco…el mundo nuevo naciendo otra vez de la oscuridad de la noche, todo cantando alrededor, te estabas sintiendo tan vivo… Llega un momento en que el corredor desaparece y sólo queda el correr.
El cuerpo, la mente y el alma comienzan a funcionar al unísono: de pronto, un orgasmo interno es liberado.
Los corredores podrán alcanzar accidentalmente la experiencia del cuarto estado, Turiya, y no darse cuenta, creer que sólo fue por estar corriendo que disfrutaron el momento.
Era un hermoso día, el cuerpo estaba saludable y el mundo era hermoso: fue sólo un estado de ánimo determinado. Ellos no van a darse cuenta de esto, pero si se dan cuenta, mi propia observación es que un corredor puede acercarse a la meditación más fácilmente que cualquier otra persona.
Trotar puede ser de inmensa ayuda, nadar puede ser de inmensa ayuda. Todas estas cosas deben ser transformadas en meditaciones.
Abandona los viejos conceptos acerca de las meditaciones: que sólo es meditación estar sentado bajo un árbol en una postura yoga…esta es sólo una de las formas, que puede ser adecuada para unas pocas personas, pero no es adecuada para todos…para un niño pequeño esto no es meditación, es tortura…para un hombre joven que está vivo y vibrante, esto es represión, no es meditación.
Comienza a correr en el camino por la mañana: comienza con unos 800 metros, luego un kilómetro y medio y llega eventualmente a por lo menos cinco kilómetros.
Mientras corres, usa el cuerpo completamente. No corras como si estuvieras en una camisa de fuerza. Corre como un niño pequeño, utilizando todo el cuerpo, manos y pies, y corre…
Respira profundamente y desde tu vientre…entonces siéntate bajo un árbol, descansa, suda y deja que venga el fresco de la brisa; siéntate en paz. Esto te va a ayudar muy profundamente.
A veces, simplemente párate en la tierra sin zapatos y siente la frescura…la suavidad…la tibieza. Cualquier cosa que la tierra esté lista a dar en ese momento, sólo siéntelo y deja que fluya a través de ti. Y permite que tu energía fluya a la tierra. Conéctate con la tierra.
Si estás conectado con la tierra estás conectado con la vida…si estás conectado con la tierra, estás conectado con tu cuerpo…Si estás conectado con la tierra te volverás muy sensitivo y centrado, y eso es lo que es necesario.
Nunca te conviertas en un experto en correr; permanece un amateur, de manera que el estado de alerta se mantenga.
Si sientes alguna vez que el correr se ha vuelto automático, déjalo de lado; intenta la natación. Si eso se vuelve automático, entonces el baile.
Lo que debes recordar es que el movimiento es sólo una situación para crear un estado de alerta. Mientras produzca un estado de alerta, es bueno. Si deja de crear estado de alerta, deja de ser útil. Prueba otro movimiento, donde tengas nuevamente que estar alerta.
Nunca permitas que una actividad se vuelva automática.


“HE IDEADO UN MEDIO”

L
a mente es muy seria, y la meditación carece totalmente de seriedad.
Cuando yo digo esto puede que tú te asombres, porque la gente habla muy seriamente acerca de la meditación. Pero la meditación no es una cosa muy seria…es como el juego, no serio…sincero, pero no serio.
Esto no es algo como el trabajo, es más como un juego. El juego no es una actividad…aun cuando no es activo, no es una actividad. El juego es sólo placer.
La actividad no va a ninguna parte, no tiene motivación alguna…más bien es solamente energía pura, fluyendo. Pero es difícil, porque estamos demasiado envueltos en actividad.
Hemos estado siempre tan activos que la actividad se ha convertido en una obsesión profundamente enraizada.
Incluso cuando dormimos estamos activos. Hasta cuando pensamos en relajarnos estamos activos.
Incluso a la relación la transformamos en una actividad; hacemos un esfuerzo para relajarnos. ¡Esto es absurdo! Pero sucede debido a los hábitos de robot de la mente.
Entonces ¿qué hacer?
Solamente la no-actividad te conduce a tu centro interno, pero la mente no puede concebir cómo no estar activa.
Entonces ¿qué hacer?
He ideado una forma. Y el medio es ser activo hasta tal extremo que la actividad simplemente cese; ser tan locamente activo, que la mente, que está añorando la actividad, sea expulsada de tu sistema…sólo entonces, después de una profunda catarsis, puedes caer en la no-actividad y tener un vislumbre de ese mundo que no es el mundo del esfuerzo.
Una vez que conoces este mundo, puedes moverte dentro de él sin ningún esfuerzo.
Una vez que has sentido cómo estar aquí y ahora, sin hacer nada, te puedes mover dentro de esto en cualquier momento; puedes permanecer en esto dondequiera.
Finalmente, puedes estar activo externamente y profundamente inactivo en tu interior.
Los métodos catárticos son invenciones modernas.
Estos no eran necesarios en los tiempos de Buda, porque la gente no estaba tan reprimida. La gente era natural, la gente vivía vidas primitivas, vidas incivilizadas, espontáneas.
Es por eso que Buda entregó directamente el Vipassana a la gente. Vipassana significa súbita comprensión interna. Pero ahora no puedes practicar Vipassana directamente. Y los profesores que enseñan Vipassana directamente no pertenecen a este siglo; están atrasados en dos mil años.
Sí, puede que algunas veces ellos ayuden a una o dos personas entre un centenar, pero eso no puede hacer mucho.
Yo estoy introduciendo métodos catárticos, de manera que lo que la civilización te ha hecho pueda ser deshecho…de manera que puedas ser primitivo nuevamente.
Desde ese estado primitivo, desde esa inocencia primal, la súbita comprensión interna se vuelve de fácil acceso.


MEDITACIÓN DINÁMICA


C
uando el sueño se termina, la naturaleza entera adquiere vida: la noche se ha ido, la oscuridad ya no está, el sol está surgiendo y todo se pone consciente y alerta.
Esta es una meditación en la cual tienes que estar continuamente abierto, consciente, despierto en cualquier cosa que hagas.
Mantén una actitud de testigo…no te pierdas. Es fácil perderse.
Mientras estás respirando, te puedes olvidar, puedes sumergirte tanto en la respiración que puedes olvidar el testigo, entonces pierdes el punto.
Respira tan rápido, tan profundo como sea posible, pon toda tu energía en esto, pero aun así permanece en actitud de testigo.
Observa lo que está sucediendo como si fueras sólo un espectador, como si todo esto le estuviera sucediendo a otra persona, como si todo estuviese sucediendo en el cuerpo, y la conciencia estuviese centrada y observando. Esta actitud de observación tiene que mantenerse durante las tres etapas.
Y cuando todo se detiene, en la cuarta etapa, te has vuelto completamente inactivo, congelado, entonces ese estado de alerta llegará a su culminación.
La meditación dinámica dura una hora y tiene cinco etapas.
Puede ser hecha solo, pero la energía es más poderosa si se realiza en grupo. Es una experiencia individual, de manera que debes abstraerte de la presencia de los demás a tu alrededor y mantener tus ojos cerrados durante toda la meditación, utilizando preferentemente una venda para los ojos.
Es mejor tener el estómago vacío y usar ropa suelta y confortable.

Primera etapa: 10 minutos.

Respira caóticamente a través de la nariz, concentrándote siempre en la exhalación; el cuerpo se hará cargo de la inhalación.
Haz esto tan rápido y tan intensamente como te sea posible, y luego un poco más intensamente, hasta que literalmente te conviertas en la respiración.
Utiliza los movimientos naturales de tu cuerpo para ayudarte a elevar tu energía. Siente cómo se levanta, pero no la dejes ir durante la primera etapa.

Segunda etapa: 10 minutos.

¡Explota! Deja salir todo lo que necesite ser arrojado fuera. Vuélvete totalmente loco: grita, chilla, llora, brinca, sacúdete, baila, canta, ríe, revuélcate. No retengas nada, mantén todo tu cuerpo en movimiento. Un poquito de actuación sirve a menudo de ayuda para comenzar.
Nunca permitas que tu mente interfiera con lo que está sucediendo. Involúcrate en forma total.

Tercera etapa: 10 minutos.

Con los brazos levantados, brinca hacia arriba y hacia abajo, gritando el mantra “¡hu! ¡hu! ¡hu!”, tan profundamente como puedas.
Cada vez que te caigas en la planta de tus pies, deja que el sonido golpee profundamente en el centro del sexo.
Entrega todo lo que tiene, agótate totalmente.

Cuarta etapa: 15 minutos.

¡Detente! Quédate en cualquier posición en que te encuentres. No acomodes el cuerpo en forma alguna. Una tos, un movimiento, cualquier cosa va a disipar el fluir de la energía y el esfuerzo se perderá.
Sé un testigo frente a todo lo que te esté sucediendo.

Quinta etapa: 15 minutos.

Celebra y regocíjate con la música y el baile, expresando tu gratitud hacia el todo. Lleva tu alegría contigo a través del día.

Si tu espacio para meditar te impide hacer ruidos, puedes practicar esta alternativa silenciosa: en lugar de sacar el sonido, deja que la catarsis de la segunda etapa tenga lugar enteramente a través de movimientos corporales.
En la tercera etapa, el sonido “¡Hu!” puede ser martillado silenciosamente adentro y la quinta etapa puede convertirse en un baile expresivo.

Alguien ha dicho que la meditación que estamos haciendo aquí parece ser pura locura. Lo es. Y es de esta manera debido a un propósito.
Es locura con un método; está elegido conscientemente.
Recuerda: no puedes volverte loco voluntariamente.
La locura se apodera de ti. Sólo entonces puedes volverte loco.
El volverse loco voluntariamente es algo totalmente diferente. ¡Tú controlas la situación, y el que puede controlar aun su locura, nunca enloquecerá!
Si sientes dolor, dale tu atención, no hagas nada. La atención es la gran espada, corta todo.
Simplemente presta atención al dolor.
Por ejemplo: estás en silencio, inmóvil, y sientes muchos problemas en el cuerpo.
Sientes que la pierna se está muriendo, que la mano te pica, sientes que las hormigas se trepan por tu cuerpo y muchas veces has mirado y no hay hormigas; el hormigueo es interno, no externo ¿qué hacer?
¿Sientes que la pierna se está muriendo? Pon atención, sólo presta atención a esto.
¿Sientes picazón? No te rasques; eso no ayudará; sólo pon atención. Ni siquiera abras los ojos. Sólo presta atención internamente. Sólo espera y observa: La picazón habrá desaparecido en cuestión de segundos.
Lo que sea que suceda: aun si sientes dolor, fuerte dolor en el estómago o en la cabeza.
Esto sucede porque en la meditación el cuerpo entero cambia. Su química es modificada. Comienzan a suceder nuevas cosas, y el cuerpo está en un caos.
A veces el estómago se verá afectado, porque has reprimido muchas emociones en el estómago, y ahora todas están revolviéndose. A veces vas a sentir ganas de vomitar, náuseas.
A veces sentirás un fuerte dolor de cabeza, porque la meditación está cambiando la estructura interna de tu cerebro. Al meditar, estás realmente en un caos. Pronto las cosas se asentarán. Más por el momento todo estará revuelto.
Entonces ¿qué tendrás que hacer? Tú simplemente mira el dolor en la cabeza, obsérvalo.
Sé un observador. Sencillamente olvida que eres un hacedor y, poco a poco, todo se apaciguará; y se apaciguará tan hermosamente y tan graciosamente que no podrás creerlo a menos que lo experimentes.
No sólo desaparece el dolor de cabeza, porque la energía que estaba produciendo dolor, si es observada, desaparece, sino que la misma energía se convierte en hacer. La energía es la misma.
El dolor o el placer son dos dimensiones de la misma energía. Si puedes permanecer sentado en silencio, prestando atención a la distracción, todas las distracciones desaparecen. Y cuando todas las distracciones desaparecen de pronto te darás cuenta que el cuerpo completo ha desaparecido.
 

ArjunaV

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Re: El Libro naranja (Osho)
« Reply #2 on: Noviembre 09, 2008, 05:38:22 pm »
De: The_dark_crow_v301 Enviado: 03/01/2005 7:30
MEDITACIÓN MANDALA

Esta es otra técnica moderna y catártica. Crea un círculo de energía que desemboca en un centramiento natural.
Hay cuatro etapas de quince minutos cada una.

Primera Etapa: 15 minutos

Con los ojos abiertos, corre sin moverte de donde estás parado, comenzando despacio y yendo más y más rápido gradualmente. Eleva tus rodillas lo más posible. La espiración profunda y uniforme moverá la energía adentro.
Olvida la mente y olvida el cuerpo. Continúa sin parar.

Segunda etapa: 15 minutos.

Siéntate con los ojos cerrados y la boca abierta y relajada. Haz rotar suavemente tu cuerpo desde la cintura como un junquillo meciéndose en el viento. Siente el viento moviéndote de un lado a otro: hacia atrás, hacia delante y en círculos.
Esto traerá tus energías despiertas al centro del ombligo.

Tercera etapa: 15 minutos.

Tiéndete de espaldas, abre los ojos y, con la cabeza quieta, haz rotar los ojos en dirección de las manecillas del reloj. Gíralos totalmente en torno a las cuencas, como si siguieras la segunda manecilla de un enorme reloj, pero tan rápido como sea posible.
Es importante que la boca permanezca abierta y la quijada relajada y la respiración suave y uniforme. Esto traerá tus energías centradas al tercer ojo.

Cuarta etapa: 15 minutos.

Cierra los ojos y permanece quieto.


LA NECESIDAD DE CATARSIS

Durante sesenta minutos, todos los días, simplemente olvídate del mundo. Deja que el mundo desaparezca de ti y tú desaparece del mundo y sólo mira adentro.
Al comienzo, verás sólo nubes. No te preocupes por ellas: esas nubes son creadas por tus represiones.
Te cruzarás con la ira, el odio, la codicia y todo tipo de hoyos negros. Los has reprimido, de manera que están ahí.
Las mal llamadas religiones te han enseñado a reprimirlos, de manera que están allí como heridas.
Las has estado ocultando. Por eso mi énfasis está primero en la catarsis.
A menos que atravieses por grandes catarsis, tendrás que pasar a través de muchas nubes.
Será extenuante, y puede que estés impaciente, que quieras regresar al mundo. Dirás:”No hay nada. No hay flor de loto y no hay fragancia; hay sólo peste, basura”.
Tú lo sabes: con qué te encuentras cuando cierras los ojos y comienzas a entrar en ti.
No te encuentras con esas hermosas tierras de las que hablan los Budas.
Te encuentras con infiernos y agonías que están allí reprimidos, esperando por ti. Ira acumulada de muchas viudas. Todo allí es un gran revoltijo, de manera que quieres permanecer afuera.
Quieres ir al cine, al club, a encontrarte con gente y chismorrear. Quieres permanecer ocupado hasta cansarte y quedarte dormido. Esa es la forma en que estás viviendo, ese es tu estilo de vida.
De manera que cuando comienzas a mirar adentro, naturalmente sientes mucha extrañeza.
Los Budas dicen que hay gran bendición…gran fragancia, que ves el florecimiento de los lotos y tanta fragancia que es eterna. Y el color de las flores permanece constante; no es un fenómeno cambiante.
Ellos hablan acerca de este paraíso, hablan acerca de este reino de Dios que está en tu interior. Y cuando tú entras, sólo te encuentras con el infierno.
No ves la tierra de los Budas, sino los campos de concentración de Adolf Hitler.
Naturalmente, comienzas a pensar que nada de esto tiene sentido, que es mejor permanecer fuera. Y ¿por qué seguir jugando con tus heridas?...esto también duele…y la pus comienza a salir de las heridas, y estás sucio.
Y así la catarsis ayuda; si experimentas las meditaciones caóticas, arrojarás todas estas nubes fuera, y entonces la atención consciente se vuelve más fácil.
Esa es la razón por la cual yo insisto en las meditaciones caóticas, en primer lugar; y después las meditaciones en silencio.
Primero meditaciones activas, luego meditaciones pasivas.
Puedes entrar en la pasividad sólo cuando toda la basura ha sido expulsada. La ira ha sido expulsada, la codicia ha sido expulsada…capa sobre capa, estas cosas están allí. Pero una vez que las has expulsado, podrás deslizarte fácilmente hacia adentro. No hay nada que te lo impida.
Y pronto, la luz brillante del país de los Budas…de improviso está en el mundo totalmente diferente…el mundo de la Ley del Loto…el mundo del Dharma, el mundo del Tao.


SIMPLEMENTE PERMÍTETE


Cuando sientas ira, no hay necesidad de estar enojado con alguien, simplemente permítete estar furioso.
Deja que eso sea una meditación.
Enciérrate solo en el cuarto, siéntate y deja que aparezca toda la ira que puedas.
Si sientes ganas de golpear, pégale a una almohada o a un cojín.
Haz cualquier cosa que quieras hacer: la almohada nunca va a objetar. Si quieres matar a la almohada, toma un cuchillo y mátala. Esto ayuda, esto ayuda tremendamente.
Uno nunca puede imaginar de cuánta ayuda puede ser una almohada. Pégale, muérdela, tírala.
Si tu ira apunta a alguien en especial, escribe sus nombres en la almohada o peda un retrato en ella.
Te sentirás ridículo, tonto, pero la ira es ridícula, no hay nada que puedas hacer respecto a eso. De manera que relájate y disfrútalo como un fenómeno de energía. Esto es un fenómeno energético. Si no estás hiriendo a nadie, no hay nada de malo en ello. Cuando pruebes esto, vas a ver que la idea de herir a alguien desaparece poco a poco.
Haz de esto una práctica diaria: sólo veinte minutos al día.
Entonces observa durante el resto del día.
Vas a estar más calmado, porque la energía que se convierte en ira ha sido expulsada, la energía que se transforma en veneno ha sido arrojada fuera del sistema.
Haz esto por lo menos durante dos semanas, y después de una semana te vas a sorprender al ver que, cualquiera sea la situación, la ira no está surgiendo. Sólo pruébalo.



JADEA COMO UN PERRO


Es difícil trabajar con la ira directamente, porque puede estar profundamente reprimida. Por lo tanto, trabaja indirectamente.
El correr ayudará a evaporar mucha ira y mucho miedo.
Cuando estás corriendo durante un tiempo largo y respirando profundamente, la mente deja de funcionar y el cuerpo toma las riendas.
Y un pequeño ejercicio será de mucha ayuda.
Cuando alguien no va más abajo del estómago, más abajo del vientre, y es, de alguna manera, superficial, puede caminar y jadear como un perro. Puede sacar la lengua y dejarla colgar hacia abajo, y actuar tal como un perro y jadear.
Cuando alguien no puede respirar, tiene un bloqueo allí, el jadeo puede ser muy significativo. Si jadea durante media hora, su ira fluirá muy hermosamente, su cuerpo completo se involucrará en ello.
De manera que puedes intentar esto en tu cuarto alguna vez.
Puedes usar un espejo y ladrarle y gruñirle. Dentro de tres semanas, sentirás que las cosas van más profundo. Una vez que la ira ha sido liberada, se ha ido, te sentirás libre.






MAÑANA
Celebración, juego y trabajo





MÚSICA Y DANZA

La música es meditación, meditación cristalizada en una dimensión determinada.
La meditación es música, música derritiéndose dentro de lo que no tiene dimensión. No son dos cosas separadas.
Si amas la música, la amas sólo porque sientes que a su alrededor está ocurriendo la meditación…te absorbe…te emborrachas con ella.
Algo de lo desconocido comienza a descender a tu alrededor…Dios comienza a susurrar. Tu corazón late en un ritmo diferente, en el que estás en armonía con el universo…de pronto estás en profundo orgasmo con el todo.
Una sutil danza entra en tu ser, y comienza a abrirse puertas que habían permanecido cerradas por siempre.
Una nueva brisa pasa a través de ti; el polvo de los siglos se va con ella… te sientes como si hubieses dado un baño, un baño espiritual, has estado bajo una ducha, limpio, fresco, virgen.
La música es meditación, la meditación es música.
Estas son dos puertas para acercarse al mismo fenómeno.


BAILE SUFI

Si un hombre que está enojado, participa en el baile Sufi…la ira estará en su baile.
Puedes observar a la gente, y puedes ver que sus bailes tienen diferentes cualidades.
El baile de alguien es una especie de enojo; el enojo se filtra a través de su baile, a través de sus gestos.
El baile de otra persona tiene gracia en sí mismo; el amor está fluyendo, cierto tipo de elegancia; el baile de otro tiene compasión, el baile de otro tiene éxtasis, el baile de otro es tan sólo rígido y tenso: sólo está haciendo gestos vacíos, no hay nadie detrás de ellos; gestos mecánicos. Observa.
¿Por qué esta diferencia? Porque ellos llevan diferentes capas de represión.
Cuando bailas, tu furia bailará si está presente.
¿Dónde puede ir? Mientras más bailes, más bailará la ira. Si estás lleno de amor, tu amor comenzará a desbordarse cuando comiences a bailar, bailará por todo tu alrededor, por todo el espacio.
Tu baile va a ser tu baile, va a contener todo lo que tú contengas. Si estás sexualmente reprimido, el sexo burbujeará cuando bailes.
Tienes que tener catarsis, no puedes ir directamente.
Sólo cuando todo el veneno se haya ido y el humo haya desaparecido, estarás capacitado para encontrar comprensión súbita o gozo divino en métodos como el baile Sufi.


MEDITACIÓN NATARAJ


La Nataraj es baile como meditación total.
Hay tres etapas que duran un total de 65 minutos.

Primera etapa: 40 minutos.

Baila con los ojos cerrados como si estuvieras poseído. Deja que tu inconsciente asuma totalmente el control. No controles tus movimientos ni seas un testigo de lo que está sucediendo. Sólo entrégate totalmente al baile.

Segunda etapa: 20 minutos.

Manteniendo tus ojos cerrados, tiéndete de espaldas de inmediato. Permanece silencioso y quieto.

Tercera etapa: 5 minutos.

Baila en celebración y diviértete.

Olvida al bailarín, el centro del ego; conviértete en el baile. Esa es la meditación.
Baila tan profundamente que te olvides completamente de que “tu” estás bailando, y comienza a sentir que tú eres el baile.
La división debe desaparecer; entonces se convertirá en meditación.
Si la división está ahí, entonces esto es un ejercicio bueno, saludable, pero no se podrá decir que sea espiritual.
Es sólo un simple baile.
El baile es bueno en sí mismo; hasta donde llegue, es bueno. Al terminar, te sentirás fresco, joven.
Pero aún no es meditación. El bailarín debe irse, hasta que sólo permanezca el baile.
Entonces ¿qué hacer? Sé total en el baile, porque la división sólo puede existir si tú no estás totalmente en él.
Si estás parado a un lado mirando tu propio baile, la división seguirá presente: tú eres el bailarín y estás bailando.
Entonces el baile es sólo un acto, algo que tú haces; este no es tu ser.
Así que involúcrate totalmente, sumérgete en él. No te mantengas apartado, no seas un observador. ¡Participa!
Permite que el baile fluya por si solo, no lo fuerces.
Más bien, síguelo; permite que suceda.
Este no es un hacer, sino un suceder.
Permanece en un ánimo festivo. No estás haciendo algo muy serio; lo estás jugando, jugando con tu energía vital, jugando con tu energía, permitiéndole moverse a su propio modo. Así como el viento sopla y el río fluye…tú estás fluyendo y soplando…siéntelo.
Y sé juguetón. Recuerda siempre esta palabra “juguetón”. Conmigo esto es básico.
En este país, India, nosotros llamamos a la creación “El Leela de Dios”, el juego de Dios.

KIRTAN



No tomes en serio la religión. Puedes cantar y bailar en ella; las caras largas no son necesarias.
Hemos vivido con caras largas durante demasiado tiempo. Si ves el viejo rostro de Dios, verás que es triste. Produce aburrimiento.
Ahora necesitamos un Dios que baile y ría.
Tienes que bailar en un estado de ánimo extático. Toda tu energía vital debe estar fluyendo, riendo, cantando.
Celebra la vida.

Como técnica de meditación, el Kirtan tiene tres etapas de 20 minutos cada una.

PRIMERA ETAPA: Con los ojos cerrados, baila, canta, golpea las palmas. Involúcrate totalmente.

SEGUNDA ETAPA: Recuéstate, permanece quieto y en silencio.

TERCERA ETAPA: Baila y canta nuevamente, en total abandono. Piérdete a ti mismo.

¿Cuál es la utilidad de la meditación…
qué obtienes de ella? ¿Cuál es la
utilidad del baile?...Ninguna.
No puedes comerlo, no puedes beberlo,
no puedes fabricarte un techo con él.
No parece ser algo utilitario.
Todo lo que es hermoso y verdadero
no es utilitario.

VIVE EN ESTE MOMENTO

Amedida que profundizas en la meditación, el tiempo desaparece.
Cuando la meditación realmente ha florecido, el tiempo desaparece. Esto sucede simultáneamente: cuando la mente desaparece, el tiempo desaparece.
Por tanto, a lo largo de las edades, los místicos han dicho que el tiempo y la mente no son otra cosa que dos caras de la misma moneda.
La mente no puede vivir sin el tiempo; el tiempo no puede vivir son la mente…el tiempo es una forma a través de la cual la mente puede existir…por lo tanto, todos los Budas han insistido: “Vive en este momento”.
Vivir en este momento es meditación…estar simplemente aquí y ahora es meditación.
Aquellos que están simplemente aquí y ahora conmigo…en este momento están en meditación.
Esto es meditación: el pájaro cucú llamando desde lejos, y el aeroplano pasando y los cuervos y los pájaros y todo está en silencio, y no hay movimiento en la mente…no estás pensando acerca del pasado y no estás pensando en el futuro. El tiempo se ha detenido.
El mundo se ha detenido. Detener el mundo es todo el arte de la meditación. Y vivir en el momento es vivir en la eternidad.
Saborear el momento sin ideas, sin mente, es saborear la inmortalidad.



TÉCNICAS PARA LA
VIDA COTIDIANA

¡DETENTE!

Comienza a practicar un método muy simple, por lo menos seis veces al día.
Esto toma sólo medio minuto cada vez, así que son tres minutos al día.
¡Es la meditación más corta del mundo! Tienes que hacerla de improviso, esa es la clave.
Caminando en la calle…de pronto recuerdas. Detente completamente durante medio minuto…cualquiera sea la situación, detente completamente y sólo permanece presente frente a cualquier cosa que esté sucediendo.
Entonces comienza a moverte otra vez.
Seis veces al día.
Puedes hacerlo más veces pero no menos, esto te traerá mucha apertura. Tiene que hacerse de súbito.
Si tan sólo te haces presente de súbito, la energía completa cambia.
La continuidad que acontecía dentro de la mente se detiene. Y es tan repentino que la mente no puede crear un nuevo pensamiento en forma inmediata.
Toma tiempo; la mente es estúpida.
Donde quiera, en el momento en que recuerdes, sólo dale una sacudida a todo tu ser y detente. No solamente tú te volverás alerta.
Pronto sentirás que otros se han dado cuenta de que algo ha ocurrido: algo de lo desconocido está entrando en ti.

EL TRABAJO COMO MEDITACIÓN

Cuando quiera que sientas que no estás de buen humor y que no te sientes bien en el trabajo, haz lo siguiente: antes de comenzar a trabajar, sólo por cinco minutos, exhala profundamente.
Siente que con la exhalación estás arrojando fuera tu estado de ánimo negro, y te sorprenderás: en cinco minutos estarás repentinamente de regreso a la normalidad y el ánimo negro habrá desaparecido, la oscuridad se habrá ido.
Lo mejor, si puedes hacerlo, es transformar tu trabajo en meditación. Entonces la meditación nunca entra en conflicto con tu vida.
Cualquier cosa que hagas puede volverse meditativa…la meditación no es algo separado, es parte de la vida… Es tal como respirar; tal como inhalas y exhalas, meditas también.
Y esto es simplemente un cambio de énfasis; no es mucho lo que hay que hacer.
Cosas que has estado haciendo en forma descuidada, comienzas a hacerlas cuidadosamente…Cosas que has estado haciendo por algún resultado, por ejemplo, dinero…Esto está perfecto, pero puedes obtener muchos más placeres. ¿Por qué perdértelos? Son gratuitos.
Estarás haciendo tu trabajo, ya sea que lo ames o no, de manera que el hacerlo con amor te entregará muchas otras cosas que de otra manera te perderías.
El arte es meditación.
Cualquier actividad se convierte en meditación si estás absorto en ella. Así que no te limites a ser un técnico. Si sólo eres un técnico, entonces la pintura nunca se convertirá en una meditación.
Tienes que estar sumergido en ella en forma loca, insensata, ¡completamente absorto!, sin saber dónde vas, sin saber qué estás haciendo, sin saber quién eres… este estado de no saber será meditación; deja que suceda.
La pintura no debe ser pintada…sino que sólo se debe permitir que ocurra. Y no quiero decir que tú permanezcas inactivo, no: entonces nunca sucederá.
Tienes que ser un canal para ella, tienes que ser muy, muy activo y, sin embargo, no hacerlo.
Esa es la treta, eso es lo esencial del asunto: tienes que ser activo y, aún así, no ser un hacedor.
Acércate a la tela. Durante algunos minutos, sólo medita: siéntate silenciosamente allí, frente a la tela.
Tiene que ser como la escritura automática.
Puedes tomar la pluma en tu mano y te sientas en silencio… De pronto, sientes una sacudida en la mano y no es que la hayas hecho, sabes que tú no la has hecho… Tú estabas solamente esperando esto. La sacudida llega y la mano comienza a moverse, algo comienza a suceder.
Es de esa manera que debes comenzar a pintar.
Algunos minutos de meditación, sólo de estar abierto. Cualquier cosa que vaya a suceder, tú permites que suceda. Tú aportarás toda tu pericia a favor de permitir que esto suceda.
Toma el pincel y comienza…ve despacio al comienzo, de manera que “tú” no te inmiscuyas…sólo ve despacio.
Deja que el tema comience a fluir por sí solo a través de ti; y entonces, piérdete en él. Y no pienses en nada más.
El arte sólo debe tener un propósito: el arte mismo, entonces es meditación. Ningún otro motivo debe estar influyendo en esto.
No estoy diciendo que no vayas a vender tus pinturas o que no vas a exhibirlas; eso está perfectamente bien, pero es un producto lateral. Ese no es el motivo.
Uno necesita comida, así que uno vende una pintura; pero duelo el venderla, es casi como vender a tu hijo. Te sientes triste, pero ese no fue el motivo: no la has pintado para venderla.
Ha sido vendida, eso es otra cosa, pero el motivo no está allí. De otra manera, seguirás siendo un técnico.
Deberías desvanecerte.
No necesitas permanecer allí, deberías desaparecer completamente en tu pintura, en tu baile, en tu respiración, en tu canto.
En cualquier cosa que estés haciendo, deberías perderte completamente, perder totalmente el control.

UNA MEDITACIÓN PARA EL JET SET

No puedes encontrar una mejor situación para meditar que la que se te ofrece mientras vuelas a gran altura.
Mientras más elevada la altura, más fácil es la meditación. De ahí que, por siglos, los meditadores se han trasladado a los Himalayas para encontrar alturas elevadas.
Cuando la gravitación es menor y la tierra está muy distante, muchos tirones de la tierra se alejan.
Te encuentras lejos de la sociedad corrupta que el hombre ha construido.
Estarás rodeado por nubes y estrellas y la luna y el sol y el inmenso espacio…
Así que haz una cosa: comienza a sentirte uno con esa inmensidad, y hazlo en tres etapas.

El primer paso es: por pocos minutos, sólo imagina que te estás agrandando… estás llenando todo el avión.
Entonces el segundo paso: comienza a sentir que te estás agrandando aún más, que eres más grande que el avión; de hecho, el avión está dentro de ti.
Y el tercer paso: siente que te has expandido a todo el cielo.
Ahora estas nubes que se están moviendo, y la luna, y las estrellas, se están moviendo dentro de ti: eres enorme, ilimitado.
Esta sensación se transformará en tu meditación, y te sentirás completamente relajado y suavizado.

MEDITACIÓN GIBBERISH

Esta es una técnica altamente catártica que estimula los movimientos expresivos del cuerpo. Debe distinguírsela de la suave meditación. Devavani.

Ya sea solo o en grupo, cierra los ojos y comienza a emitir sonidos sin sentido: gibberish.
Permítete expresar cualquier cosa que necesite ser expresada. Arroja todo afuera.
La mente piensa siempre en términos de palabras. El gibberish te ayuda a romper este patrón de verbalización continua.
Sin reprimir tus pensamientos puedes expresarlos en gibberish. Asimismo, deja que el cuerpo sea expresivo.
Luego, durante 15 minutos, recuéstate sobre tu estómago y siente como si te estuvieras fundiendo con la madre tierra. Con cada exhalación, siente que te fusionas con la tierra debajo de ti.

LA MEDITACIÓN DE LA NO-MENTE

Mis Amados: les estoy presentando una nueva meditación.
Está dividida en tres partes. La primera parte es “gibberish”. La palabra gibberish viene de un místico Sufí, Jabbar, quien nunca habló ningún lenguaje, sólo pronunciaba sonidos sin sentid. Aún así, tuvo miles de discípulos, porque lo que estaba diciendo era: “Tu mente no es nada sino gibberish.
Ponla a un lado y tendrás un sabor de tu propio ser”. Usa gibberish y vuélvete conscientemente loco. Vuélvete loco con absoluta conciencia… de tal modo que te conviertas en el centro del ciclón.
Simplemente permite que venga cualquier cosa, sin preocuparte de que sea razonable o significativa. Sólo tira toda la basura de la mente y crea el espacio en el cual el buda aparezca.
En la segunda parte el ciclón se ha ido y te ha llevado a ti también. El buda ha tomado su lugar en absoluto silencio e inmovilidad. Sólo estás observando el cuerpo…la mente y cualquier cosa que esté sucediendo.
En la tercera parte: ¡Déjate ir! Entonces relajas tu cuerpo y lo dejas caer sin ningún esfuerzo, sin que la mente lo controle…simplemente cae como un saco de arroz.
Cada parte comenzará con un sonido de tambor.

*El 26 de Mayo de 1988, en Poona, India Osho presentó a sus discípulos una nueva meditación llamada “No-Mente”.

MEDITACIÓN DE OSHO PARA FUMAR

Un hombre vino a mí. Había estado sufriendo de intensa adicción al tabaco durante treinta años.
Estaba enfermo y los médicos le decían: “Nunca estarás saludable si no dejas de fumar”, pero era un fumador crónico; no podía evitarlo.
Había intentado dejarlo, no es que no lo hubiera intentado; se había esforzado mucho, y había sufrido mucho en su esfuerzo; pero sólo lo dejaba por un día o dos, luego otra vez la urgencia venía con tal intensidad que simplemente se lo llevaba consigo.
Otra vez caía dentro del mismo patrón.
Debido al fumar, había perdido toda confianza en sí mismo: sabía que no podía hacer ni una cosa tan pequeña, no podía dejar de fumar.
Había perdido todo valor ante sus propios ojos; se concebía a sí mismo como la persona menos valiosa en el mundo.
No tenía respeto por sí mismo. El vino a mí.
Dijo: “¿Qué puedo hacer?” ¿Cómo puedo dejar de fumar?
Le dije: “Nadie puede dejar de fumar. Tienes que entender que el fumar no es sólo cuestión de una decisión tuya. Ha entrado en el mundo de tus hábitos: ha echado raíces. Treinta años es mucho tiempo. Ha echado raíces en tu cuerpo, en tu química; se ha esparcido enteramente.
Ya no es sólo un problema que debe decidir tu cabeza; tu cabeza no puede hacer nada.
La cabeza es impotente, puede comenzar cosas, pero no puede detenerlas tan fácilmente.
Una vez que has comenzado y una vez que lo has practicado durante tanto tiempo, te has transformado en un gran yogui ¡treinta años practicando el fumar!
Se ha convertido en algo autónomo; tendrás que des-automatizarte.
El dijo: “¿Qué quieres decir con des-automatización?”
Y eso es de lo que la meditación se trata: des-automatización.
Le dije: “Tú haz una cosa. Olvídate de abandonarlo.
No es necesario tampoco.
Durante treinta años has fumado y vivido; desde luego que has sufrido, pero te has acostumbrado a ello también. ¿Y qué importancia tiene si mueres unas horas antes de lo que hubieses muerto si no fumaras? ¿Qué harás aquí? ¿Qué has hecho? ¿Qué importa que te mueras lunes o martes o domingo, este año o aquel? ¿Qué importancia tiene?”
El dijo: “Si, eso es cierto, no tiene importancia.”
Entonces le dije: “Olvídate de eso. No vamos a detenerlo en absoluto, más bien vamos a comprenderlo. De manera que, la próxima vez, transfórmalo en una meditación”.
Me dijo: “¿Hacer una meditación del fumar?”
Le dije: “Sí. Si la gente del Zen puede hacer una meditación del beber té, y transformarlo en una ceremonia ¿por qué no? El fumar puede ser tan hermoso como una meditación.
Pareció excitado. Dijo: “¿Qué estás diciendo?” Se animó y dijo: “¿Meditación? Dímelo, ¡no puedo esperar!”
Le di la meditación.
Le dije: “Haz una cosa. Cuanto estés sacando el paquete de cigarrillos de tu bolsillo, muévete lentamente. Disfrútalo… no hay prisa… permanece consciente, alerta, atento: sácalos lentamente, en total alerta…entonces saca el cigarrillo del paquete con total conciencia, lentamente.
No como lo hacías antes: en forma apresurada, inconsciente, mecánica.
Después comienza a dar ligeros golpecitos a los cigarrillos en tu paquete, pero en forma muy alerta. Escucha el sonido… tal como hacen los del Zen cuando el samovar comienza a cantar, y el té comienza a hervir y el aroma…
Entonces huele el cigarrillo y su hermosura…”
El dijo: “¿Qué estás diciendo? ¿La hermosura?”
“Sí, es hermoso. El tabaco es tan divino como cualquier otra cosa. Huélelo: es el olor de Dios”.
Pareció un poco sorprendido. Dijo: “¿Qué? ¿Estás bromeando?” “No, no estoy bromeando. Aun cuando bromeo, no bromeo. Yo soy muy serio. Entonces lo pones en tu boca, con total conciencia; lo enciendes con total conciencia. Disfruta cada acto, cada pequeño acto, divídelo entre tantos pequeños actos como te sea posible, de manera que puedas estar más y más consciente”.
“Entonces aspira tu primera bocanada: Dios en la forma de humo. Los hindúes dicen Annam Brahm, ‘el alimento es Dios’ ¿Por qué no el humo? Todo es Dios. Llena profundamente tus pulmones, esto es una Pranayama. ¡Te estoy dando el nuevo yoga para la nueva era! Entonces deja salir el humo, relájate, otra bocanada…y ve muy lentamente”.
“Si lo puedes hacer, te sorprenderás: pronto verás la total estupidez de ello. No porque otros hayan dicho que es estúpido, no porque otros hayan dicho que es malo. Tú la verás. Y esta visión no será sólo intelectual. Surgirá desde tu ser total; será una visión de tu totalidad. Y entonces, un día, si cesa, cesa; si continúa, continúa, no tienes que preocuparte respecto a eso”.
Después de tres meses, vino y dijo: “Ha cesado”.
“Ahora, le dije, inténtalo también con otras cosas”.
Este es el secreto, el secreto: des-automatizar.
Caminando…camina despacio, vigilantemente.
Mirando, mira con total atención, y verás que los
árboles son más verdes de lo que nunca han sido, y las rosas son más rosas de lo que han sido jamás.
¡Escucha! Alguien está hablando, chismorreando:
escucha… escucha atentamente.
Cuando estás hablando, habla atentamente.
Permite que toda la actividad que desarrollas durante tu vigilia se des-automatice.

UN TE COMUN Y CORRIENTE ¡DISFRUTALO!

Vive momento a momento. Durante tres semanas, prueba.
Cualquier cosa que estés haciendo, hazla en forma tan total como puedas… ámala y disfrútala.
Quizás parezca tonto.
Si estás tomando té, es tonto disfrutarlo hasta ese punto: es solamente té común… pero el té común puede convertirse extraordinariamente hermoso, una experiencia tremenda si la disfrutas. Disfrútala con profunda reverencia. Transfórmala en una ceremonia: preparar el té… escucha la tetera y el sonido; luego, servir el té… oler su fragancia… entonces saboreas el té y te sientes feliz.
Los muertos no pueden beber té: solamente personas muy vivas pueden hacerlo. ¡En este momento estás vivo! En este momento estás bebiendo té.
¡Siéntete agradecido! Y no pienses en el futuro.
El momento que viene se encargará de sí mismo. No pienses en el mañana: durante tres semanas vive en el momento.

SIENTATE EN SILENCIO Y AGUARDA

Lo que sucede a veces es que la meditación está muy cerca, pero tú estás entretenido en otras cosas.
Esa suave y pequeña voz está dentro de ti, pero tú estás lleno de ruidos, compromisos, ocupaciones, responsabilidades.
Y la meditación viene como un murmullo, no llega como una consigna gritada; viene en forma muy silenciosa. No hace ruido, ni siquiera se oyen sus pasos… de manera que si estás ocupado, ella aguarda y se marcha.
Así que, al menos una hora al día, acostúmbrate a sentarte silenciosamente y a esperar por ella.
No hagas nada… tan sólo siéntate con los ojos cerrados en gran espera, con un corazón en espera… con un corazón abierto, tan sólo esperando.
Si algo sucede, estarás listo para recibirlo. Si nada sucede, no te sientas frustrado.
Incluso sentarse durante una hora sin que nada suceda es bueno, es relajante… te calma, te aquieta, te harás más centrado y aplomado.
Ello vendrá más y más, y poco a poco establecerás un acuerdo mutuo con el estado meditativo.
Si esperas a una cierta hora, en un cuarto determinado y en un momento determinado, el vendrá más y más. Esto no es algo que venga desde afuera; viene desde tu núcleo más interno. Pero cuando el consciente interno sabe que e consciente externo está aguardando por él, es mayor la posibilidad de un encuentro.
Siéntate bajo un árbol… la brisa está soplando y las hojas del árbol están susurrando…el viento te toca, se mueve a tu alrededor… sigue el largo, pero no le permitas que tan sólo siga de largo… permítele moverse dentro de ti y a través de ti.
Sólo cierra tus ojos y mientras esté pasando a través del árbol y se produzca un murmullo de hojas, siente que tú también eres como el árbol…abierto, y que el viento está soplando a través de ti… no a tu lado, sino a través de ti.

Mis meditaciones tienen el propósito de
llevarte de regreso a tu niñez, cuando no
eras respetable, cuando podías hacer
cosas locas, cuando eras inocente,
incorrupto por la sociedad; cuando no
habías aprendido los trucos del mundo,
cuando eras de otro mundo, inocente,
me gustaría que regresaras a ese punto;
desde allí, comienza de nuevo.
 

ArjunaV

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Re: El Libro naranja (Osho)
« Reply #3 on: Noviembre 09, 2008, 05:45:10 pm »
De: The_dark_crow_v301 Enviado: 03/01/2005 7:31
A VECES PUEDES
SIMPLEMENTE DESAPARECER

Sentado bajo un árbol, sin pensar en el pasado ni en el futuro, sólo estando allí ¿dónde estás? ¿dónde está el yo? No puedes sentirlo, no está ahí. El ego nunca ha existido en el presente.
El pasado ya no es, el futuro no ha surgido, ninguno de los dos existe. El pasado ha desaparecido, el futuro aún no aparece, sólo el presente es. Y nunca encontrarás en el presente algo que se asemeje al ego.
Una de las meditaciones más antiguas, que aún se utiliza en algunos monasterios del Tíbet, está basada en lo que te estoy diciendo, aunque no lo creas. Ellos enseñan que a veces puedes simplemente desaparecer.
Sentado en el jardín, tan sólo comienza a sentir que estás desapareciendo… Sólo mira cómo lucirá el mundo cuando lo hayas vuelto absolutamente transparente.
Tan sólo por un segundo, trata de no ser. En tu propio hogar, actúa como si no estuvieras.
Esta es realmente una hermosa meditación.
Puedes intentarlo muchas veces en las 24 horas, tan sólo medio segundo bastará. Durante medio segundo, sencillamente detente: tú no eres y el mundo continúa. Cuando te des más y más cuenta del hecho de que, sin ti, el mundo continúa perfectamente bien, entonces estarás capacitado para aprender acerca de otra parte de tu ser que ha sido abandonada por largo tiempo, por vidas enteras. Y esto es receptividad.
Tú simplemente permite, conviértete en una puerta. Las cosas irán sucediendo sin ti.

LA MEDITACIÓN DE LA GUILLOTINA

Una de las hermosas meditaciones tántricas: camina e imagina que la cabeza ya no está ahí, tan sólo el cuerpo.
Siéntate e imagina que la cabeza ya no está allí, sólo el cuerpo… continuamente recuerda que la cabeza ya no está ahí… visualízate a ti mismo sin la cabeza. Ten un retrato ampliado de ti mismo sin la cabeza… míralo.
Permite que tu espejo esté más bajo en el baño, de manera que cuando te mires, no puedas ver tu cabeza…sólo el cuerpo.
Unos pocos días de recordación y sentirás que viene a ti tal liviandad, un silencio tan tremendo…porque el problema es la cabeza.
Si puedes concebirte a ti mismo sin cabeza, y eso puede ser concebido sin ninguna dificultad, pronto te centrarás más y más en el corazón.
En este mismo instante te puedes visualizar a ti mismo descabezado…entonces comprenderás de inmediato lo que te estoy diciendo.

“YO NO SOY ESTO”

La mente es basura. No es que tú tengas basura y otra persona no la tenga. ¡Es basura! Y si sacas y sacas la basura fuera, puedes seguir y seguir y nunca podrás llegar a un punto en donde esto termine.
Es basura auto-perpetuante, así que no está muerta, es dinámica. Crece y tiene vida propia… De manera que si la cortas, las hojas brotarán de nuevo.
Sacarla fuera no significa que te quedarás vacío. Esto solamente te hará consciente de que esta mente, que tú creíste que eras tú, con la cual te has identificado hasta ahora, no eres tú.
Al ponerla sobre el tapete, te darás cuenta de la separación, del abismo entre tú y ella. La basura permanece, pero tú no estás identificado con ella, eso es todo. Tú te separas, sabes que estás separado.
Así que sólo tienes que hacer una cosa: no trates de luchar contra la basura, y no trates de cambiarla.
Simplemente observa.
Sólo recuerda una cosa: “Yo no soy esto”.
Permite que este sea el mantra: “Yo no soy esto”.
Recuérdalo y permanece alerta, y observa qué sucede. Hay un cambio inmediatamente.
La basura estará allí, pero ya no formará parte de ti.
Esa recordación se transforma en una renuncia a ella.

CARAS DIVERTIDAS

Hay muchas meditaciones antiguas que hacen hacer caras cómicas. Puedes transformar esto en una meditación.
En el Tíbet es una de las tradiciones más antiguas.
Ten a tu alcance un espejo grande.
Párate desnudo, haz muecas, haz cosas cómicas y observa.
Tan sólo hazlas y obsérvalas durante 15 a 20 minutos. Te sorprenderás.
Comenzarás a sentir que estás separado de esto. Si no estás separado ¿cómo puedes hacer todas estas cosas?
Entonces tu cuerpo sencillamente está en tus manos, es tan sólo algo que manejas con tus manos. Puedes jugar con él de esta forma y la otra.
Descubre nuevas formas de fabricar caras cómicas, posturas cómicas.
Haz cualquier cosa que puedas hacer, y esto te dará un gran alivio, y comenzarás a verte a ti mismo no como el cuerpo, no como la cara, sino como la conciencia.
Esto será de ayuda.

TAN SOLO MIRA AL CIELO

Medita respecto al cielo.
Cuando tengas tiempo, tiéndete en el suelo y mira el cielo. Permite que esa sea tu contemplación.
Si deseas orar, ora al cielo. Si deseas meditar, medita acerca del cielo. A veces con los ojos abiertos, a veces con ojos cerrados.
Pues el cielo está adentro también; es tan grande afuera como adentro.
Estamos de pie en el umbral del cielo interno y del cielo externo, y ellos están en exacta proporción.
Tal como el cielo externo e infinito, así es el cielo interno.
Nosotros estamos tan sólo en el umbral; de una u otra forma te puedes disolver. Y estas son las dos formas de disolverse.
Si te disuelves en el cielo externo, entonces eso es oración.
Si te disuelves en el cielo interno, será meditación.
Pero finalmente se tornará lo mismo: te disuelves.
Y estos dos cielos no son dos… son dos sólo porque tú eres… tú eres la línea divisoria.
Cuando despareces, la línea divisoria desparece Y entonces, lo de adentro está afuera y lo de afuera está adentro.

LA FRAGANCIA DE UNA FLOR

Si tienes buen olfato, acércate a una flor y permite que su olor te llene…luego, poco a poco, aléjate muy lentamente de la flor, pero sigue estando atento a su olor… a su fragancia.
A medida que te alejas, la fragancia se hará más y más sutil y necesitarás estar más consciente para sentirla.
Conviértete en la nariz. Olvídate de todo el cuerpo y trae toda la energía a la nariz, como si sólo la nariz existiera.
Si pierdes el rastro del olor, acércate unos pocos pasos, siente nuevamente el olor y luego retrocede.
Poco a poco estarás capacitado para oler una flor desde gran distancia. Nadie más podrá oler esa flor desde allí.
Luego, sigue moviéndote de una manera apenas perceptible, haciendo que el objeto se vuelva más sutil, y entonces llegará un momento en que no te será posible captar el olor.
Ahora, huele la ausencia en donde estaba la fragancia sólo un momento antes…ya no está allí.
Esa es la otra parte de tu ser… la parte ausente… la parte oscura.
Si puedes oler la ausencia del olor, si puedes sentirlo, se vuelve una diferencia. Entonces el objeto se ha vuelto muy sutil.
Ahora te estás acercando al estado de no-pensamiento del Samadhi.

COMUNICATE CON LA TIERRA

En ocasiones, prueba un pequeño experimento: párate desnudo en algún lugar, en la playa, cerca del río, desnudo al sol, y comienza a brincar, a trotar, y siente que tu energía está fluyendo a través de tus pies, a través de tus piernas hacia la tierra.
Luego, después de trotar unos pocos minutos, quédate de pie en silencio…arraigado a la tierra, y siente una comunión de tus pies con la tierra.
Súbitamente te sentirás muy, muy arraigado… firme… sólido. Verás que la tierra comunica, verás que tus pies se comunican… Surge un diálogo entre la tierra y tú.

Haz mis meditaciones, pero no en forma
voluntariosa. No las fuerces, más bien deja
que ocurran.
Flota en ellas, abandónate en ellas, déjate
absorber, pero no en forma voluntariosa.
No manipules, pues cuando manipulas estás
dividido, te transformas en dos:
el manipulador y el manipulado. Apenas te
divides en dos, surgen de inmediato
el cielo y el infierno.
No manipules. Permite que las cosas sucedan.

SIMPLEMENTE RELAJA LA RESPIRACIÓN

Siempre que tengas tiempo, sólo por unos pocos minutos relaja el sistema respiratorio. No es necesario relajar todo el tiempo.
Sentado en un tren, en un avión o en el automóvil, nadie notará que estás haciendo algo: tan sólo relaja el sistema respiratorio.
Deja que esté como cuando está funcionando en forma natural. Entonces cierra tus ojos y observa la respiración entrando, saliendo, entrando…
No te concentres, si te concentras creas problemas, porque entonces todo se convierte en una distracción. Si tratas de concentrarte sentado en el automóvil, entonces el ruido del automóvil te distraerá, la persona sentada a tu lado te distraerá.
La meditación no es concentración.
Es simplemente conciencia.
Simplemente te relajas y observas la respiración. En ese observar nada es excluído. El auto está zumbando: perfectamente bien, ¡acéptalo!
El tráfico está pasando: eso está bien, es parte de la vida.
El ronquido de tu compañero de viaje a tu lado:
¡Acéptalo!
Nada es rechazado.

LA PAZ SEA CON ESTE HOMBRE

Cuando alguien viene a verte o a encontrarse contigo, sólo arráigate dentro de ti, vuélvete silencioso.
Cuando el hombre entra en lo profundo de ti, siente paz por él.
Siente: “La paz sea con este hombre”.
No te limites a decirlo: siéntelo.
De pronto verás un cambio en el hombre…como si algo desconocido hubiera entrado en su ser… él se pondrá totalmente distinto. Pruébalo.

Basho, el gran maestro Zen y uno de los
mejores poetas del mundo, dijo:
“Sentado en silencio
sin hacer nada
la primavera llega
y el pasto crece por sí mismo”.
Este sentarse silenciosamente es no evitar la
Vida, es buscar la Vida, la verdadera fuente
de la Vida… y en el momento en que has
encontrado la fuente, todo crece por sí mismo,
de la misma manera que crecen la primavera
y el pasto, la virtud, la verdad, la compasión
y el amor. Todo lo que puedas concebir
aparece de la meditación, crece de la medi-
tación.…no hay otra fuente.

¡LLENATE DE IRA!


Osho entregó esta técnica de tensión para aquellos que han observado la presencia de un patrón persistente de frustración e ira en sus asuntos cotidianos.
Diariamente, durante quince minutos, cuando sea que te sientas bien, elige un momento, cierra el cuarto y llénate de ira, pero no la sueltes… sigue forzándola. Vuélvete casi loco de ira, pero no la sueltes: sin expresión, ni siquiera una almohada para pegarle.
Reprímela en toda forma posible ¿me sigues? Es exactamente lo opuesto a la catarsis.
Si sientes que surge tensión en el estómago como si algo fuera a explotar, empuja el estómago hacia adentro: ponlo tan tenso como puedas. Si sientes que los hombros se están tensando ponlos más tensos… Deja que todo el cuerpo se ponga tan tenso como sea posible, casi como dentro de un volcán, hirviendo adentro pero sin descarga.
Eso es lo que hay que recordar: sin descarga, sin expresión. No grites: de otra manera el estómago se soltará. No Golpees nada: de otra manera los hombros se soltarán y relajarán.
Durante quince minutos aumenta la presión y el calor, como si estuvieras a cien grados… por quince minutos trabaja hacia un clímax. Pon una alarma, y cuando la alarma comience a sonar, siéntate en silencio, cierra tus ojos y sólo observa lo que está sucediendo.
Relaja el cuerpo. Esta presión a que someterás al sistema forzará a tus patrones a derretirse.

REFLEXIONA ACERCA DEL OPUESTO

Este método es hermoso, será muy útil.
Por ejemplo: si te sientes muy descontento ¿qué hacer?... Reflexiona acerca del opuesto.
Si sientes descontento, contempla la satisfacción. Si tu mente está enojada, trae la compasión, piensa acerca de la compasión; e inmediatamente la energía cambia, porque son lo mismo.
El opuesto es la misma energía. Una vez que lo haces entra en ti, se absorbe.
La ira está ahí: contempla la compasión.
Haz esto: ten una estatua de Buda, porque esa estatua es la postura de la compasión.
Cuando te sientas irritado, ve a tu cuarto, mira a Buda, siéntate como Buda y siente compasión.
De súbito vas a ver que dentro de ti ocurre una transformación. La ira está cambiando: la excitación se ha ido, surge la compasión. Y no es una energía diferente.
Es la misma energía, la misma energía que la de la ira, cambiando su cualidad, elevándose. ¡Pruébalo!

NO SON DOS

Este es uno de los mantras más antiguos.
Cuando te sientas dividido, cuando quieras que veas que surge una dualidad en tu ser, simplemente di en tu interior: “No son dos”.
Pero dilo con conciencia, no lo repitas en forma mecánica.
Cuando sientas que el amor está surgiendo, declara: “No son dos”. De otra forma, el odio estará esperando allí, ellos son uno solo.
Cuando sientas que está surgiendo el odio, di: “No son dos”.
Cuando sientas que te estás aferrando a la vida, di: “No son dos”.
Cuando sientas miedo a la muerte, di: “No son dos”.
Sólo uno es. Y este decir podrá ser tu comprensión. Podrá llenarte de inteligencia… de penetrante claridad, y de pronto sentirás una relajación en tu interior.
Apenas dices: “No son dos”, si comprendes lo que estás diciendo, si no lo estás repitiendo en forma mecánica, sentirás de pronto la inspiración.

SIGUE AL SI

Durante un mes, sigue sólo al sí, al camino que dice “sí”, desde allí es de donde te unificarás.
El “no” nunca ayuda a alcanzar la unidad. Es siempre el “si” es confianza… el “sí” es oración.
Ser capaz de decir “sí” es ser religioso.
La segunda cosa: el “no” no debe ser reprimido. Si lo reprimes, tomará venganza. Si lo reprimes, se volverá más y más poderoso, y un día explotará y destruirá a tu “sí”, de manera que nunca reprimas al “no”… simplemente ignóralo.
Y hay una gran diferencia entre reprimir e ignorar.
Tú sabes que está ahí, y lo reconoces. Dices: “Sí”, sé que estás ahí, pero voy a seguir al “sí”.
No lo reprimes, no peleas contra él, no dices: “Sal de allí, desaparécete, no quiero nada contigo.
No le dices nada con ira, no quieres arrojarlo fuera, no quieres tirarlo al sótano de tu inconsciencia en la mente oscura… no, no le haces nada, simplemente reconoces que está allí… pero estás siguiendo al “sí”, sin queja, sin reparos, sin ira.
Simplemente sigue al “sí”, sin tomar ninguna actitud respecto al “no”.
Ignorarlo es el arte más grande para matar al “no”. Sí peleas contra él, ya te has convertido en una víctima, en una víctima muy sutil; el “no” ya te ha ganado.
Cuando peleas contra el “no”, ya le has dicho “no” al no. Es así como se ha apoderado de ti, desde la puerta trasera. No le digas que no ni siquiera al “no”, sólo ignóralo.
Durante un mes, sigue al “sí” y no pelees contra el “no”. Te sorprenderá ver que poco a poco se vuelve flaco y débil, porque ha estado famélico; y un día verás de repente que ya no está ahí. Y cuando ya no está ahí, toda la energía que ocupaba es liberada, y esa energía liberada hará de tu “sí” una gran corriente.


Ha habido pocas personas que han
movido y han transformado tantos corazones
como Jalaluddin Rumi.
En el mundo de los sufis, Mevlana Rumi
es el bailarín más grande que el mundo
ha conocido.
Su danza es un tipo especial de danza.
Es una especie de giro: del mismo modo
en que los niños giran, parados en un
lugar, van dando vueltas y más
vueltas…
¿Y cuál es el sentido de hacer esto?
Jalaluddin Rumi hizo del girar una
meditación.
El meditador va girando durante horas,
tanto como el cuerpo se lo permite. No
se detiene. Al girar llega un momento en
que se ve a sí mismo profundamente
quieto y silencioso: un centro del ciclón.

HACIENDOTE AMIGO DE UN ARBOL

Acércate a un árbol…háblale... toca el árbol…
Abrázalo… siéntelo… siéntate a su lado. Deja que el árbol sienta que eres una buena persona y que no estás con ánimo de hacerle daño.
Poco a poco surge la amistad.
Y comenzarás a sentir que cuando tu llegas, la cualidad del árbol cambia de inmediato. Lo sentirás; en la corteza del árbol sentirás el movimiento de una tremenda energía cuando tú llegas.
Cuando toques el árbol, él estará tan contento como un niño… como un amado.
Cuando te sientes a su lado, sentirás muchas cosas. Y pronto te será posible sentir que si estás triste y te acercas al árbol, tu tristeza desaparecerá… tan sólo por la presencia del árbol.
Sólo entonces te será posible comprender que eres interdependiente. Puedes hacer feliz al árbol y el árbol puede hacerte feliz. La totalidad de la vida es interdependiente… a esta interdependencia, yo la llamo Dios.

¿ESTÁS AQUÍ?

Llama tu propio nombre en la mañana… en la noche… en la tarde… cuando sea que te sientas soñoliento, llama tu propio nombre.
Y no sólo llámalo, contéstalo y en voz alta.
No temas a los demás… ya les has temido en forma suficiente: ellos ya te han asesinado a través del temor.
No tengas miedo. Aún en medio del gentío debes recordar. Llama tu propio nombre: “¿Treta, estás aquí?” Y responde: “Sí, estoy aquí”.

La meditación es estar contigo mismo.
Y la compasión es rebalsar con ese ser.



EN LA TARDE
Sentarse, mirar y escuchar


LA MEDITACIÓN NO TIENE META

La meditación llega a existir sólo cuando has examinado todos los motivos y has visto que no están… cuando has recorrido el abanico completo de motivos y has visto su falsedad. Has visto que los motivos no conducen a ninguna parte, que te mueves en círculos y sigues siendo el mismo.
Los motivos te dirigen… te tirotean casi volviéndote loco, creando nuevos deseos… tus manos siguen tal vacías como siempre. Cuando has visto esto, cuando has examinado tu vida y visto que todos tus movimientos fracasan…
Ningún motivo ha tenido éxito jamás, ningún motivo te ha traído nunca bendiciones a nadie. Los motivos sólo prometen: lo prometido nunca es entregado. Un motivo falla y otro motivo aparece, y te hace nuevas promesas… y otra vez.
Un día de pronto te das cuenta… de pronto ves el asunto, ese ver es el comienzo de la meditación. No tiene semilla en sí, no tiene motivación. Si estás meditando para algo, entonces te estás concentrando, no meditando.
Entonces, todavía estás en el mundo: tu mente aún está interesada en cosas baratas, en lo trivial. Sigues siendo mundano. Incluso si estás meditando para alcanzar a Dios eres mundano, porque la meditación no tiene meta.
La meditación es la comprensión de que todas las metas son falsas. La meditación es la comprensión de que los deseos no te conducen a ninguna parte.

LA MEDITACIÓN ES EL ARTE
DE APAGAR EL MOTOR

Meditar significa dedicar algunos minutos a la no-ocupación. Será muy difícil al principio, lo más difícil del mundo al comienzo; al final, lo más fácil.
Es tan fácil… es por eso que es tan difícil.
Si le dices a alguien que sólo se siente y no haga nada, se pone inquieto; comienza a sentir que las hormigas le trepan en la pierna o que algo está sucediendo en el cuerpo. Se pone tan inquieto porque siempre ha estado ocupado.
Es como un auto con el motor encendido, vibrando. Aún cuando el auto no vaya a ninguna parte el motor está vibrando y calentándose más y más. Has olvidado cómo apagar el motor. Eso es lo que la meditación es: el arte de apagar el motor.


Cuando tus esfuerzos desaparecen,
repentinamente la meditación está ahí…
su bendición, su bienaventuranza, su
gloria están allí como una presencia
luminosa, rodeándote y rodeándolo todo.
Llena la tierra entera y el cielo entero.
Esa meditación no puede ser creada por
el esfuerzo humano; el esfuerzo humano
es demasiado limitado.
Esa bienaventuranza es infinita: no
puedes manipularla.
Sólo puede ocurrir cuando te hallas en
una tremenda entrega, cuando no estás
allí; sólo entonces puede ocurrir. Sin
hacer nada en especial, sólo siendo,
sucede, viene en oleadas. Y las olas se
transforman en una marejada.
Viene como una tormenta y te lleva a
una realidad totalmente nueva.

LA RESPIRACIÓN
EL MANTRA MÁS PROFUNDO

El aliento entra: permite que se refleje en tu ser que el aire está entrando.
El aliento sale: deja que se refleje en tu ser que el aire está saliendo… Sentirás un tremendo silencio descendiendo en ti.
Si puedes ver la respiración entrando y saliendo, entrando y saliendo, esta será el mantra más profundo que jamás se ha inventado.
Tú respiras aquí y ahora. No puedes respirar mañana ni puedes respirar ayer: tienes que respirar en este momento. Pero puedes pensar acerca del mañana y puedes pensar acerca del ayer.
Entonces el cuerpo permanece en el presente y la mente brinca entre el pasado y el futuro, y se da una separación entre el cuerpo y la mente.
El cuerpo está en el presente y la mente nunca está en el presente. Y jamás se encuentran. Nunca se cruzan el uno con el otro… Y debido a esa separación surgen la ansiedad, la tensión y la angustia.
Uno está tenso: esta tensión es preocupación.
La mente debe ser traída al presente, porque no existe otro momento.

OSHO HABLA ACERCA DEL VIPASSANA

Sentado en silencio… simplemente comienza a observar tu respiración.
La manera más fácil de observar es en la entrada de la nariz.
Cuando la respiración entra. Siente el contacto del aire en la entrada de la nariz…. obsérvalo ahí.
El contacto será más fácil de observar, la respiración será demasiado sutil: al comienzo, sólo observa el contacto.
La respiración entra y la sientes entrando: obsérvala.
Y entonces síguela…ve con ella.
Descubrirás que llega a un punto en donde se detiene… en algún lugar cerca del ombligo, durante un instante muy, muy pequeño; durante un instante se detiene.
Entonces se dirige nuevamente hacia fuera: síguela, siente nuevamente el contacto… el aire saliendo por la nariz. Síguela hacia fuera.
Llegarás nuevamente a un punto en que la respiración se detiene durante un instante.
Entonces el ciclo se reinicia nuevamente. Inhalación…brecha…exhalación… brecha… inhalación… brecha.
Esa brecha es el fenómeno más misterioso en tu interior.
Cuando la inhalación entra y se detiene, y no hay movimiento, ese es el momento en que uno puede encontrarse con Dios… O cuando la exhalación se detiene y no hay movimiento.
Recuerda, no se trata de que tú la detengas, se detiene por sí sola. Si tú la detienes errarás totalmente el punto… porque el hacedor intervendrá y el observador desaparecerá.
No debes hacer nada respecto a esto.
No debes cambiar el patrón de la respiración; ni tampoco debes inhalar o exhalar.
No es como e Pranayama del yoga, en donde comienzas a manipular la respiración, no es eso. No tocas el aliento en forma alguna: permites su naturalidad, su flujo natural. Cuando sale de ti, lo sigues… Cuando entra en ti, lo sigues.
Y pronto te darás cuenta de que existen dos brechas.
En esas dos brechas está la puerta.
Y en esas dos brechas comprenderás que la respiración en sí no es la vida. Quizás es alimento para la vida, igual que otro alimento, pero no la vida misma. Cuando la respiración se detiene, tú estás ahí, perfectamente ahí; estás totalmente consciente, perfectamente consciente.
La respiración se ha detenido, la respiración ya no está presente, y tú estás ahí.
Y una vez que continúas observando esta respiración, lo que Buda llamó Vipassana o Anpanasati Yoga, si sigues observándola, observándola, observándola… lenta… lentamente, verás que la brecha se hace más y más grande.
Finalmente, sucede que la brecha se mantiene durante varios minutos.
Una inhalación entra y la brecha… y durante minutos el aliento no sale.
Todo se ha detenido; el mundo se ha detenido, el tiempo se ha detenido, el pensamiento se ha detenido. Porque cuando el aliento se detiene no es posible pensar.
Y cuando la respiración se detiene durante varios minutos… el pensar es absolutamente imposible.
El proceso del pensamiento requiere continuamente de oxígeno, y tu proceso de pensamiento y tu respiración están en profunda interrelación.
Cuando estás enojado, tu respiración tiene un ritmo diferente; cuando estás sexualmente excitado tienes un ritmo diferente de respiración; cuando estás silencioso, un ritmo respiratorio diferente; cuando estás triste, nuevamente un ritmo diferente.
Tu respiración se altera junto con los estados de ánimo de la mente.
Y viceversa también es cierto: cuando la respiración
Cambia, los estados de ánimo de la mente cambian.
Y cuando el aliento se detiene, la mente se detiene.
En esa detención de la mente el mundo entero se detiene, porque la mente es el mundo… En esa detención llegas a conocer por primera vez lo que es el aliento dentro del aliento… la vida dentro de la vida.
Esa experiencia es liberadora.
Esa experiencia te hace consciente de Dios… y Dios no es una persona… sino la experiencia de la vida misma.

Primero tienes que bailar, de manera
que tu armadura se desplome en el
baile.
Primero tienes que gritar de alegría y
cantar, de manera que tu vida se vuelva
más vital.
Primero tienes que hacer catarsis, de
manera que todo lo que has reprimido
sea arrojado fuera y tu cuerpo sea
purificado de toxinas y venenos, y que
también tu psique se purifique de heridas
y traumas reprimidas.
Cuando esto ha ocurrido y te has vuelto
capaz de reír, te has vuelto capaz de
amar… entonces: Vipassana.

VIPASSANA
MEDITACIÓN DE LA COMPRENSIÓN INTERNA

Busca un lugar cómodo para sentarte durante 45 a 60 minutos.
Es beneficioso sentarse a la misa hora y en el mismo lugar todos los días, y no es necesario que sea un lugar silencioso. Experimenta hasta que encuentres la situación en que te encuentres mejor. Puedes sentarte una o dos veces al día, más no lo hagas durante al menos una hora después de comer o antes de dormir.
Es importante que te sientes con tu espalda y cabeza derechos… tus ojos deben estar cerrados y el cuerpo tan quieto como sea posible.
Un banco de meditación puede ayudar, o una silla de espalda recta o almohadones.
No hay técnica especial de respiración: la respiración normal o natural está bien.
El Vipassana está basado en la conciencia de la respiración, así que debe observarse el ascenso y descenso de cada respiración, dondequiera que la sensación sea sentida con más claridad: en la nariz, en el área del estómago o en el plexo solar.
El Vipassana no es concentración y no constituye un objetivo el permanecer observando la respiración durante una hora completa.
Cuando surgen pensamientos, sentimientos o sensaciones, o cuando percibes sonidos, colores y brisas provenientes de afuera, permite simplemente que la atención se centre en ellos.
Cualquier cosa que surja puede ser observada como nubes que pasan por el cielo. Ni te aferres a ellas ni las rechaces.
Dondequiera que existan posibilidades de elegir donde poner tu atención, regresa a la conciencia de la respiración.
Recuerda: no se espera que suceda nada especial. No hay éxito ni fracaso, ni tampoco existe el progreso. No hay nada que resolver o analizar, pero pueden surgir comprensiones súbitas acerca de cualquier cosa.
Las preguntas y problemas pueden ser percibidos como misterios para ser disfrutados.

OSHO HABLA ACERCA DE LA OLA
ASCENDENTE DE ENERGÍA QUE ES
FRECUENTEMENTE SENTIDA POR LOS QUE